Buenassss! En pleno verano y yo subiendo capi, es q ya me voy de vacaciones, así q me desconectare de todo hahaha, no se talvez me ponga a escribir algo por ahí, bueno en lo que nos quedamos, después de llorar en el capi anterior ahora les traigo uno más simpático y con humor para ahogar las penas, no, no es relleno, parece, pero no es, oigan cuando hay un matrimonio por supuesto q tiene q haber despedida de soltero, haha, bueno no me queda mas q advertir q este capi tiene mucho lemon! Al igual que lenguaje sugerente, sexy, caliente, ya mejor no las tiento y disfruten.
Enjoy!
Capítulo 11: Esta noche es para follar.
La fiesta seguía su curso, y lo que había comenzado como un simple cumpleaños terminó convirtiéndose en un verdadero reventón lleno de alcohol y sexo.
Konohamaru seguía recorriendo toda la casa con su cámara, de vez en cuando tenía que esquivar uno que otro borracho y se sonrojaba cada vez que veía alguna pareja follando por ahí, se le cruzaba por la mente como se vería haciéndoselo a Hanabi, pero de inmediato desechaba la idea regañándose de pervertido.
Mientras tanto, Kankuro y Sora estaban en pleno éxtasis en aquel jacuzzi.
-Ahh.. ahh.. ya… me… vengo… Kan… ku...- Sora estaba a punto de llegar al orgasmo.
-Espérame... ya voy… ya voy…-Kankuro comenzó a arremeter más fuerte a la pelirroja contra el borde del jacuzzi.
-Ahí… ah…AHHHHHHHHHHH!- Sora tocó el cielo y al sentir aquel líquido proveniente del pene de aquel hombre llenarla por completo, la hizo ver hasta estrellas.- Ahhh… que rico… por Kami…
La muchacha se abrazó al muchacho, quien le correspondió el abrazo al momento que recuperaba el aire. Ambos se apoyaron al borde del jacuzzi para disfrutar de un cigarrillo.
-Tenías razón.- dijo Kankuro mientras expulsaba el humo de su boca.- Este jacuzzi si valió la pena.
-Te lo dije.- Sora se acurrucó cerca del castaño, quién pasó su brazo por encima de ella para abrazarla.
Kiba, quién pasaba por ahí de "casualidad" vio a la feliz pareja y no halló nada mejor que pescar con unos guantes la anguila eléctrica del acuario de Choji para hacerles una pequeña travesura a aquel caliente par. Cuando el castaño llegó al borde del jacuzzi, ya Kankuro y Sora iban por la tercera ronda. El muchacho depositó la anguila en el agua y ésta fue directo hacia la pareja. Sora besaba a Kankuro como quién fuera a morirse mañana y cuando voltearon, la muchacha miró de reojo hacia el agua para que casi le diera ataque.
-KYAHHH!KANKURO QUE ES ESO?! - Se separó bruscamente del castaño, quién quedó por unos segundos sin comprender nada y al voltearse vio al animal.
-Mierda! Sora sal del agua!- ordenó el castaño. La pelirroja obedeció de inmediato, pero Kankuro al salir no tuvo tanta suerte ya que el animal le rozó el pie y le dio una pequeña descarga.
- Kankuro, ¿estás bien?- Sora, quien se había cubierto con una toalla, se acercó hacia su hombre preocupada.
-Auch auch auch!- le dolía como condenado, aunque su dolor pasó a segundo plano cuando escuchó una carcajada cerca de ellos.
-Wuajajajaja!- Kiba se retorcía de risa por su hazaña.
Ambos muchachos lo miraron sin comprender.
-Wuajaja, perdón hahahah, es que… fue… muy… gracioso!- Kiba ya estaba llorando de risa.
Sora lo miró con furia, pero el que lo miraba como si quisiese matarlo era Kankuro.
-Pues yo te daré algo por lo que reírte Inuzuka.- Kankuro fue hacia su bolso como Kami lo trajo al mundo y sacó su pistola como si nada apuntando a Kiba. El castaño quedó con ojos de punto al ver lo que pretendía el Sabaku no, pero tuvo que reaccionar al instante para esquivar las balas.
-OYE ANIMAL! ME ESTAS DISPARANDO?! EN SERIO?!- Kiba no podía creerlo.
-NO, TE ESTOY DISPARANDO DE MENTIRITA INUZUKA! QUEDATE QUIETO QUE TE VOY A MATAR!- Kankuro comenzó a perseguirlo, por lo que el Inuzuka corrió como alma que lo perseguía el diablo.
-ENFERMO!
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Ya en la sala de estar, Kenjiro, por su parte, andaba metiéndole alcohol con una jeringa a la fruta. Esta noche nadie se salvaría del trago, por lo que los sanitos como Neji y Lee si no caían con el alcohol puro, caerían con la fruta, y hablando de niños sanos, ahí venía la primera víctima. Lee se había separado un poco de su excitante hembra para comer y beber algo, y no encontró nada mejor que una canasta llena de manzanas verdes. Se comió por lo menos tres junto con un jugo y mientras Kenjiro miraba su hazaña, el pelinegro comenzó a ver borroso y a tambalearse.
-Va uno, falta el otro…- vitoreó en voz alta el castaño.
Después de aquella buena follada, Gaara y Matsuri volvieron nuevamente a la pista de baile recargados de energía. Kiba, quién había logrado escaparse de Kankuro, vio al parcito bailando y no halló nada mejor que retar a Gaara a un duelo de baile.
-Parece que te crees el rey de la pista Sabaku no.- lo desafió el castaño.- A ver qué tan bueno eres, éntrale!
Gaara estaba tan entonado, que ni se inmutó y se la aceptó nada más que por inercia, por lo que la batalla en la pista comenzó mientras que su chica le hacía porras a su macho.
Karito mientras tanto, se fumaba un cigarro en el balcón que daba hacia la piscina, la noche estaba estrellada por lo que nada mejor que un cigarrito con aquel hermoso paisaje, aunque sus instintos la alertaron en el momento en que el cuerpo de Kiba iba directo hacia ella. La muchacha instintivamente esquivó al muchacho quién pasó de largo el balcón y terminó en la piscina, bueno… ya era obvio quién había ganado la batalla entre él y Gaara.
Mientras tanto, Ino le daba ánimos a Sai para que le ganara a Choji en un duelo de tragos.
-Ahh… supera eso hermano!- le dijo un entonado Choji.
Sai miró la cantidad de vasos del castaño, 10! ¿Podría con eso? No es que no tuviese tolerancia al trago es solo que nunca había tomado tanto.
-Ánimo amor!- le gritaba una bastante entonada Ino.
-Ya esta frito Ino.- le dijo su amiga Tenten.- 10 tragos es imposible, hic!
Sai pescó un vaso y se lo tomó al seco. Ya iba empatado con Choji. Uno más…
Miró a Ino, quién le guiñó el ojo mientras sacudía sus atributos, dándole a entender que si ganaba el reto tendría un muy buen premio. Sai no lo pensó dos veces y se zampó el onceavo trago.
-Supera eso Akimichi…- dijo el muchacho como si nada con su típica sonrisa.
-Muy bien…- aceptó el reto Choji.
Por otro lado, Karui traía un enorme baúl de la cochera, lo cual causó la curiosidad de varios de los que estaban allí.
-Muy bien muchachos.- anunció Karui mientras abría el baúl.- A RECARGARSE!
El cofre estaba lleno de cervezas y la felicidad inundó a todos los borrachitos presentes.
-WOOOOOOOOOOO!
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Tamaki había ido a rescatar a Kiba de la piscina y al meterlo en el baño para secarlo, al muchacho se le comenzaron a subir las hormonas, por no decir el alcohol.
-Tamaki…- expresó en un tono sensual al oler su cabello. Si había algo que a Kiba lo encendía como loco era el olor de su hembra.- Hueles rico…
-Ya basta Kiba! Quédate quieto!- Tamaki trataba de mantener la compostura, pero era un poco difícil con aquel pedazo de hombre.- Quítate la ropa!
-Hmm, andamos golosa eh?
-Es para secarte genio!- lo regañó la muchacha.
-Pretextos…- se burló Kiba mientras le hacía caso y quedaba solo en ropa interior. Tamaki seguía secándolo mientras Kiba intentaba meterle mano, pero la muchacha le golpeaba ésta cada vez que lo intentaba.- Bruja…
Tamaki no pudo evitar ahogar una risita, le encantaba molestarlo.
-Vamos a tener que pedirle prestada ropa a Choji-kun.- expresó la muchacha.
-Si quieres que parezca payaso adelante…- bromeó Kiba. Tamaki no comprendió al principio, pero después de unos segundos le cayó la teja.
-Ay Kiba! No seas pesado! Talvez tenga algo… de tu talla…
-Sí, como a los 12 años, pfff.- Kiba no pudo aguantar la risa contagiando a Tamaki, quién después le golpeó el brazo para que parase.
-Ya no seas grosero! No te burles de Choji-kun.- expresó la chica, aunque el comentario le había dado risa igual. Cuando cambió de posición para secarle el abdomen a Kiba, no pudo evitar mirarlo como boba por unos segundos. Kiba notó esto y por supuesto que quiso mofarse.
-Sí, ya sé que estoy rico Tamaki, puedes decirlo con confianza.- expresó mirándola pícaramente.
-Chistoso…- Tamaki lo ignoró y siguió secándolo, pero cuando llegó más abajo no pudo evitar ver la notable erección de su macho. Tamaki se sonrojó y trató de mirar hacia otro lado, pero Kiba no se iba a quedar así como si nada.
-Que? No me vas a seguir secando preciosa? No ves que se me va a congelar el trasero.- dijo Kiba con tono sensual.- ¿O ya te pusiste nerviosa?
-Claro que no!- reclamó la castaña.
-Entonces…?
-Ay sabes qué? Sécate tú!- le tiró la toalla sin ninguna consideración. Se puso de pie y se dirigió hacia la puerta, pero cuando la iba a abrir, Kiba la volvió a cerrar apoyando su brazo en ésta. Tamaki se volteó solo para ser acorralada por aquel muchacho.
-Olvídalo preciosa, tú no te vas de aquí hasta que esté totalmente "seco"- le dijo a centímetros de su boca provocando que las hormonas se le subiesen por completo a la muchacha.
-Ten cuidado con lo que dices amor, que te puedo dejar bastante "seco".- le dijo Tamaki con el mismo tono sensual a lo que Kiba no perdió más tiempo y la abordó de inmediato. La besó como nunca y la manoseó sin esquivar ningún rincón de aquel delicioso cuerpo de mujer, sacándole la ropa en el intertanto. Tamaki lo empujó hacia el inodoro para que se sentase y ella misma le arrebató los boxers. Se relamió los labios al ver ese enorme pedazo de carne cuyo líquido preseminal ya se podía notar en el borde de éste. La muchacha miró a su macho directo a los ojos.- Prepárate Inukuza, porque de aquí no sales hasta que te deje completamente seco!
Kiba iba a decirle que se diera prisa, pero ni siquiera alcanzó a abrir la boca ya que Tamaki se engulló su miembro sin previo aviso.
-Oh mierda!- Kiba sintió como la lengua de la chica recorría toda la extensión de su miembro y el sentir el como lo succionaba con su boca lo hacía ver estrellas.- Ay sí! Así mujer, sigue!
Kiba agarró la cabeza de Tamaki para hacer más presión y él mismo comenzó a embestir la boca de la chica.
-Ay, trágatelo mujer! Trágatelo! Ughh- sintió como su punta tocaba la garganta de la chica y las vibraciones de los gemidos de ella recorrer todo su pene era sublime. Tamaki comenzó a masajear los testículos de Kiba lo que le dio más placer aún.- Eso es mi reina! Sigue!
-Hmmm… hmmm…- Tamaki metía y sacaba el miembro del muchacho de su boca, ella estaba extasiada con aquella felación, el sabor de su macho la volvía literalmente loca.
-Ay Tamaki… mi reina… mi diosa…- Kiba comenzó a sentir aquel cosquilleo que le indicaba que ya se venía.- Tamaki… ya… me…
Al sentir aquella vibración en su boca Tamaki de inmediato lo succionó con fuerza y al sacarse el pene de su boca, inmediatamente lo colocó entre sus senos para recibir en ellos aquel delicioso líquido que venía con una fuerza descomunal empapándola por completo.
-Oh mierda…- Kiba sentía aquellos espasmos en su cuerpo, jamás le había salido tanto. Al fijar la vista en su hembra, quién estaba con sus pechos cubiertos de su semen, casi se vuelve a venir. Jamás había visto una imagen más sensual que esa.- Por kami…
-Te dije que te dejaría "seco" Inuzuka…- Tamaki lo miró con lujuria mientras sacaba un enorme pedazo de confort para limpiarse de manera sensual ante la atenta mirada de Kiba.- ¿Y? ¿Estás para una ronda dos? ¿O mi cachorro se quedó sin munición?
-Ya quisieras!- Kiba agarró a Tamaki por la cintura y la sentó encima de él.- Aún no estoy lo suficientemente "seco", preciosa…
Kiba agarró bruscamente el rostro de Tamaki para comenzar nuevamente a besarla y lo demás ya fue historia…
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Dentro de la casa de Choji, la fiesta seguía su curso, un borracho Kenjiro andaba buscando a su partner Kiba, pero no lo encontraba por ningún lado. En ese instante divisó a la chica a quién había estado cortejando este último tiempo, Yakumo. Ahí estaba ella, hermosa, con un sexy pantalón ajustado y una remera que le cubría hasta la mitad del abdomen, toda una delicia, hablaba amenamente con Hinata y por supuesto que el castaño no iba a perder esa suculenta oportunidad de conversar con aquellas bellezas.
-Yo no sé si esta fiesta es para Karito y Lee o para todos nosotros, porque esos dos se me perdieron hace rato.- bromeaba Yakumo.
-Sí, es verdad, pero bueno, hay que disfrutar y no quejarse.- dijo Hinata "contenta", ya no sabía si el trago que tenía en mano era el segundo o el tercero, pero no le importaba, esta noche quería reventarse como nunca.
-Hola preciosas!- las saludó amigable Kenjiro. Las muchachas voltearon a verlo.- ¿Qué hace este par de bomboncitos tan solitas?
-Sobreviviendo.- dijo Yakumo siguiéndole el juego.- ¿Qué hay de ti?
-Pues… pasándola bien.- dijo el muchacho tambaleándose un poco- Se ven hermosas hoy chicas, ¿lo sabían?
-Gracias.- respondió Yakumo cordial.- Lástima que no podamos decir lo mismo de ti.
Hinata tuvo que taparse la boca para ahogar una risita. Era tan gracioso ver como Yakumo ponía en su lugar al castaño.
-Vamos Yaku, agarra la onda y no te pongas pesada. Te invito a bailar, ¿Qué dices?
-No gracias, estoy bien aquí con mi amiga Hinata y no te preocupes tengo muy bien agarrada la onda y estoy bastante alegre.- le respondió sin tapujos la castaña.
Bien, esa era una clara señal de retirada, muy borracho estaría, pero sus neuronas aún estaban activas.
-Ok… tú te lo pierdes querida.- le lanzó un beso mientras se retiraba.
-Tal parece que ya lo sabes manejar.- bromeó Hinata.
-Kanpai por eso.- Yakumo alzó su trago y ambas muchachas chocaron copas y se tomaron su trago al seco, la fiesta seguía!
En el balcón, Karito ya había encendido su segundo cigarro para "relajarse" cuando notó un par de bocanadas de humo provenientes del otro lado del balcón. Al girar la vista se sorprendió de ver allí tanto a Shino como a Kyo.
-Vaya, no sabía que fumaban chicos.- Karito se acercó al par.
-Lo hago de vez en cuando.- dijo Kyo mientras expulsaba el humo de su boca hacia el firmamento.- me ayuda a relajarme.
-Y que te tiene tan nervioso?- bromeó la chica. En eso sintió como se quebraban un par de vasos adentro y al mirar vio como Choji y Sai levantaban a Kenjiro del suelo.- Bien, creo que comparto tu nerviosismo.
Karito tomó otra calada de su cigarro y ahora miró al muchacho de gafas.
-¿Qué hay de ti, Shino?- preguntó curiosa la Sarutobi.
-Fumo desde los 15.- respondió el castaño.- pero al igual que Kyo, solo lo hago de vez en cuando.
-Y también para "relajarte"- le tiró la indirecta el peliceleste provocando que Shino se tensara.
-Ya veo, es bueno saberlo, así tengo más compañeros fumadores aparte de Shikamaru.- expresó contenta la Sarutobi no queriendo indagar en aquel comentario de Kyo.
-¿Shikamaru también fuma?- preguntó curioso el Aburame.
-Sí, lo hacemos desde que Asuma falleció. Es como en honor a él.
-Oh… lo siento.- se disculpó el muchacho.
-Tranquilo, no hay drama.- aclaró la muchacha simpáticamente.
-A propósito.- mencionó Shino.- No veo a Shikamaru en la fiesta. ¿Le habrá pasado algo?
Karito desvió la mirada un poco y Kyo respondió por ella.
-Shikamaru no es muy de salir en la noche, por lo general se acuesta con las gallinas.- explicó Kyo.- Y este último tiempo ha andado algo cansado.
-Ya veo.- dijo Shino sin darle mayor importancia.
-SHINOOOOOOOO!- Lo llamó desde dentro su novia.
-Con permiso.- se disculpó el castaño con los muchachos para dirigirse hacia la posición de su chica.
Cuando el muchacho se alejó, la Sarutobi tomó la palabra.
-Gracias por eso.- dijo la muchacha aliviada.- No ando con muchas ganas de explicar ese asunto.
-Descuida, noté tu incomodidad, por eso quise intervenir.- dijo Kyo mientras volvía a expulsar humo.
-A veces me olvido que me conoces bastante bien.
-Somos amigos Karito, y sabes que puedes contar conmigo y con ese borracho de adentro siempre, no lo olvides.
-Arigato.- agradeció la muchacha.
-MIREN MI SALTO MORTAL!- Naruto había agarrado la patineta de Choji y se dirigía directo hacia el balcón. Habría atropellado a Karito y terminado ambos en la piscina de no ser porque Kyo reaccionó al instante y agarró a la castaña del brazo para atraerla hacia él y sacarla de la trayectoria de Naruto.- WIIIIIIIIIIIIII!
SPLASH!
Kyo y Karito observaron algo preocupados la piscina, pero el rubio emergió como si nada. Ambos suspiraron aliviados y la castaña miró a Kyo, quién aún la sostenía firme.
-Gracias de nuevo ;)- le dijo la chica guiñándole el ojo.
-De nada "jefa".- expresó Kyo mientras la castaña se separaba de él y volvían a lo suyo.
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Después de distraerse viendo como Naruto saltaba por la ventana, un borracho Choji miraba su trago en mano, sinceramente hablando había perdido la cuenta.
-Oye…Sai…en qué me quegué?... - ya estaba empezando a ver borroso.
-Pues… no lo sé… talvez las chicas- pero ya no estaban ni Ino ni Tenten, se habían aburrido porque se había alargado demasiado.- Creo… que ni siquiera tenemos público *hic*.
-Bah… entonces a la mierda!- Choji agarró la botella y le pasó la otra a Sai.- Kanpai hermano!
-Kanpai ^^- Sai estaba apenas, pero si su compañero podía seguir él también.
Al otro lado de la sala de estar, Kenjiro, que ni idea como rayos se podía mantener en pie, divisó una suculenta pollita sentada solitaria en el sofá tomando un trago. Se acercó sigilosamente y se sentó junto a ella.
-Ryoko-chan!- saludó alegre el muchacho, la chica lo miró de pies a cabeza para determinar que tan borracho estaba, pero al parecer aún estaba en sus cinco sentidos.
-Kenjiro-kun, ¿cómo estás? Hace tiempo que no te veía.- saludó cortés la castaña.
-Bien bien, no me quejo, y tu compañerita?- preguntó refiriéndose a Yukiko.
-Debe de andar por allí revolcándose con su noviecito.- expresó fastidiada Ryoko.
-Que mala amiga, ¿cómo se le ocurre dejarte así de solita? Para la próxima me llamas y te hago compañía.
-¿No lo estás haciendo ahora?- preguntó cínica la chica.
-Pero claro, jamás dejaría a una belleza como tú sola en un lugar así.- Kenjiro se acomodó más en el sofá y pasó su brazo por encima de Ryoko en un intento de abrazarla, pero la muchacha se incorporó un poco para no tener contacto con aquel borrachito.
-Mira Ken, me agradas, pero cuando estás sobrio, así que yo, con mi experiencia, te recomendaría que fueses a tomar un poquito de aire o al baño a lavarte el rostro para enfriarte un poquito.
-Ay Ryoko-chan no te pongas pesada.- el muchacho se acercó a ella quedando a poca distancia de su rostro.-¿O te dan miedo los borrachitos?
-No, no me dan miedo los borrachitos, estoy bastante acostumbrada a ellos fíjate y sé lo idiotas que se pueden llegar a poner.- lo desafió la muchacha.
-A ver como manejas a éste borrachito entonces.- Kenjiro iba a besarla, pero Ryoko rápidamente quiso propinarle una cachetada, pero el castaño fue más rápido y la agarró de la muñeca.
-Muy lenta preciosa.- siguió acercándose.
-Aún tengo mi mano izquierda sabes!- Ryoko se dispuso a golpearlo con su otra mano, pero Kenjiro nuevamente le agarró la otra muñeca.
-Y yo tengo mi mano derecha linda.- Ya la tenía acorralada en el sofá.- Ahora relájate y disfruta.
-Ingenuo…- fue todo lo que escuchó de Ryoko cuando vió literalmente estrellas. Su hombría había sido lastimada de un solo rodillazo por parte de la chica. Cuando abrió los ojos vio como la castaña se alejaba y él, en el suelo, se revolcaba del dolor.
-Auch, eso me dolió más a mí que a él…- se dijo Konohamaru a sí mismo mientras grababa la agonía del castaño. Luego enfocó su cámara hacia los demás invitados. Todo el mundo comía los pocos snacks que no habían sido arrasados por Choji y tomaban a más no poder.
En ese instante, Naruto entró por la puerta de la cocina que daba hacia el patio, completamente empapado, y su borrachera seguía intacta. Miró a cierto grupito conformado por Neji y Shino; y justo en ese instante se les estaba uniendo Kyo. El rubio los miró maliciosamente y, cual ninja, se acercó a ellos en completo sigilo. Los muchachos no se percataron para nada de su presencia, uno porque estaba bastante oscuro, la iluminación provenía casi en su totalidad de la bola de disco que estaba encima de la fiesta; y dos porque los tres ya estaban bajo los efectos del alcohol y sus sentidos estaban ya algo disminuidos. Mientras conversaban entre los ellos, Naruto los tomó por sorpresa dándole un puñetazo a Shino, una cachetada a Kyo y un golpe en el estómago a Neji. Los tres se voltearon para ver quién había sido el desgraciado que los había lastimado, encontrándose con Naruto, quién apuntó de inmediato a Sai, el cual estaba tambaleándose por la sala. En circunstancias normales, esto habría pasado piola por parte de aquellos tres chicos tranquilos, pero el grado de alcohol en su sangre no les permitió razonar y la furia se apoderó de los tres, quienes fueron, literalmente, a sacarle la madre al pelinegro.
Naruto, borracho a morir, se reía de su hazaña, el ver como Neji, Kyo y Shino destrozaban a Sai era gracioso…
-WUAJAJA ESO TE PASA POR MENSO SAI!- Chilló el rubio provocando que los cuatro lo mirase, captando de inmediato la situación.- OOPS AHÍ SE VEN!
Naruto huyó de inmediato, pero al voltear y comenzar a correr, no llegó muy lejos ya que chocó de lleno con una pared, knockeandolo al instante. Naruto había quedado fuera…
Otro que estaba a punto de caer era Kankuro, quién ya no podía más del alcohol.
-QUE VIVAN LOS NOVIOS!-Gritó Kankuro a todo pulmón, solo para caer de bruces encima de la mesa. Otro fuera…
-WUAJAJA QUE INUTIL, MIRA KIBA, KANKURO-SAN NO PUDO, WUAJAJAJA.- Chilló un borracho Kenjiro.
-KANPAI POR ESO AMIGO!- Kiba estaba feliz por la exquisita felación y follada que le había proporcionado su novia, a quién dejó muy campante y abrigadita en el sillón.
-KANPAI!- Ambos amigos se tomaron su trago al seco y al final… al igual que Kankuro cayeron de bruces. Dos más fuera…
Por su lado, Benjiro, quien seguía poniendo música, miraba con ojos de puntos como su amigo Neji bailaba completamente borracho, encima de un knockeado Sai, junto a Kyo. En ese instante, Shino, quien venía con un nuevo trago en mano a medio tomar, se sacó la ropa y quedó en cueros, las féminas presentes lo miraron sin poder creerlo, pero eso pasó a segundo plano cuando vieron su hombría, varias se lamieron los labios al ver aquel apetitoso muchacho, pero Yukata se encargó de ponerlas en su lugar.
-ES MIO PERRAS!- Yukata las espantó lejos para que siquiera se les volviera a pasar por la cabeza mirar a su macho.
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Karito, quien había decidido entrar a la fiesta, casi se arrepiente de haber hecho tal cosa debido a que el panorama se veía bastante… peculiar. Alcanzó a divisar a Naruto, a Sai, a Kankuro y a un montón de gente que apenas reconocía en el piso, pero le valió madre, ella tampoco estaba que digamos "sobria" y había solo una cosita en su mente pervertida… follar a ese apetitoso soltero que al día siguiente se convertiría en su marido. En ese instante lo encontró, tambaleándose mientras se comía una manzana, lo encontró extraño puesto que Lee nunca tomaba, pero al revisar las manzanas y con solo olerlas, pudo notar que estaban llenas de alcohol. Bueno, había que aprovechar las circunstancias.
-Hola guapo.- Karito se acercó a él por detrás y lo saludó al oído con un tono bastante sensual que le erizó toda la piel a Lee.
-Hola…cariño…- estaba apenitas, pero eso no evitó que sus hormonas se encendieran al sentir ese sexy tono de voz en su oído.
-Oye, ya que "en parte" es nuestra despedida de solteros, porque no lo celebramos como se debe?- la muchacha se colgó de su cuello y depositó un dulce beso en sus labios.
-¿Qué sugieres?- Lee la abrazó por la cintura, ciñéndola hacia él.
-Hmm, se me ocurren muchas cosas.- la muchacha se acercó a su oído.- vamos arriba.
Karito lamió el lóbulo de la oreja de Lee, quién de inmediato tomó en brazos a su futura mujer y se la llevó derechito a la alcoba de Choji. La acorraló en una de las paredes de la alcoba y Karito trató de zafarse un poco.
-Lee…- trató de hablar mientras el muchacho la besaba como desaforado.
-Dime…- comenzó a atacar su delicioso cuello.
-Bájame…- dijo Karito. Lee se detuvo al instante y obedeció, se separó un poco de ella para analizarla, ¿acaso había hecho algo mal?
-Relájate, amor. Solo quiero darte un regalito.- Karito empujó al muchacho hacia el borde de la cama, donde quedó sentado contemplando a aquella hermosa diosa. Karito hizo una posición de manos para transformar su atuendo, que dejó a Lee con la baba casi colgando. Karito vestía una versión sexy de su uniforme del Instituto, la falda, cortísima, apenas le tapaba las nalgas y sus pechos resaltaban con la camisa amarrada por debajo de éstos, además de darle el toque inocente al tener su cabello recogido en dos coletas y una paletita que chupaba de una manera deliciosamente sensual.- ¿Qué tal su regalo, sensei?
-Excelente…- Lee la miraba como quien no creía la cosa. Karito se sentó a horcajadas de él, quién comenzó a acariciar su cintura y mirar descaradamente sus pechos.- Eres jodidamente rica mujer.
-Ya que mañana será un hombre casado le daré su último revolcón de soltero, sensei.- Karito se sacó su chupete para comenzar a devorar la boca de Lee, quien no perdió su tiempo y recorrió su cuerpo por completo con sus manos. Karito se separó un poco de él, rozando sus labios para tentarlo, podía sentir en su entrepierna el enorme bulto en los pantalones de su hombre. La muchacha lo empujó para que la espalda del muchacho quedase contra el colchón y ella se acomodó encima de él. Desabotonó su camisa con prisa y euforia y al tener contacto visual con ese maravilloso abdomen, se relamió los labios y comenzó a bajar por éste con besos húmedos. Lee solo se dejaba hacer, aunque si era sincero, le gustaba más atacar a él, pero lo excitaba a morir cuando Karito tomaba el control.
Cuando la castaña llegó hacia su objetivo, paró en seco y miró a su hombre, quién estaba más que impaciente y al ver que su mujer se detenía se puso ansioso. Karito se alzó un poco disfrutando de los gestos de Lee, se llevó su chupete nuevamente a la boca.
-¿Qué haces mujer?- preguntó ansioso el pelinegro.
-Te observo, me gusta verte ansioso.- la chica chupó con ahínco su chupete. Lee ya sentía que su miembro iba a explotar de tanta excitación.
-Vamos amor, chúpalo o métetelo.- expresó el muchacho completamente excitado.
-Hmm, es una decisión difícil.- hizo un pucherito la castaña.- ¿Qué desea usted sensei? Esta es su noche y quiero complacerlo con todas sus fantasías, antes de que se case.
Lee se sacó los pantalones a la velocidad de la luz, pasando a llevar sus boxers. Karito abrió los ojos de par en par al ver semejante anatomía.
"Soy yo o cada vez que lo hacemos lo veo más grande?" se preguntó Karito en su cabeza. Lee sonrió al ver la expresión de perplejidad de su hembra.
-Tal parece que no va a haber necesidad de responder a tu pregunta, preciosa.- Lee la miró con lujuria, a lo cual Karito respondió sacándose el chupete de la boca, lanzándolo lejos y poniéndose a la altura de la entrepierna de Lee. Karito agarró el miembro entre sus manos y comenzó a masturbarlo.- Oh mierda!
Lee se retorció de placer al sentir esas delicadas manos en su miembro y casi se viene cuando su chica, con su dedo índice, sacó un poco de su líquido preseminal para degustarlo mientras emitía un gemido.
-Hmm, definitivamente sabes mejor que ese ridículo chupete.- dijo su mujer mientras se chupaba sensualmente su dedo.
-Hubieses traído chocolate, sé que te gusta así.
-Prefiero al natural.- Karito, sin prisa, comenzó lentamente a lamer la punta del miembro de Lee. El chico estaba literalmente aguantando, ya que sentir las manos de la chica ya era excitante, pero la punta de su lengua lo estaba volviendo loco. La muchacha siguió degustando lenta y tortuosamente la anatomía de Lee, él simplemente se agarró de las sábanas aguantando como nunca. Karito comenzó a introducir más aún el miembro de su hombre en su boca, ni idea como rayos pudo metérselo entero, pero lo logró y tenía que admitir que era jodidamente excitante. Comenzó a entrar y salir provocando que Lee se estremeciera de placer.
-Sí mi vida…- gemía el joven profesor.- sigue así… me encanta!
Lee agarró la cabeza de Karito y comenzó a mover un poco la cadera, Karito comenzó a succionarlo más fuerte con cada embestida que le daba, como que se anduvo arrepintiendo de su decisión porque ahora tenía unas ganas enormes de metérselo en su mojada vagina, pero bueno… decisiones eran decisiones. Seguía metiendoselo y sacándoselo, lamiendo toda su anatomía con su juguetona lengua y succionando a más no poder. Lee ya no aguantó más.
-Mierda mierda, me vengo cariño!- Lee se estremeció y dejó salir todo su semen en la boca de su mujer, quien lo succionó justo al momento en que Lee llegó al orgasmo.- Oghh, por Kami…
Lee respiraba agitadamente mirando el techo, tratando de llenar sus pulmones de aire, pero definitivamente aquella felación había sido la mejor que le había hecho su hembra. Sintió como su mujer se recostó a su lado, pero a diferencia de él, su respiración estaba tranquila.
-¿Qué tal estuvo su despedida, sensei?- Karito lo miró traviesa de reojo.
-Excelente.- Lee recuperó su energía de inmediato y se puso de pie.
-¿Qué haces?- la castaña lo miró sin comprender.
-Pues, no es justo que solo yo cumpla mi fantasía sexual, esta despedida es de los dos así que tú también mereces un regalo de mi parte.- Expresó Lee colocándose una toalla en su entrepierna. Karito lo miró curiosa, pero ansiosa por saber que le haría.
-¿Para qué se tapa tanto, sensei? Ya lo conozco enterito.- se burló la Sarutobi sin dejar de mirarle allí abajo.
-Muy bien mi ansiosa mujer, aquí voy.- Lee hizo una posición de manos para transformarse. Karito miró atenta y curiosa, pero como iba disipándose el humo de la transformación la cara de Karito pasó de curiosa a perpleja al ver como su hombre se había transformado en cierta persona.
-Pero qué…? - Karito no pudo evitar sonrojarse al ver a aquel hombre frente a ella solo tapado con aquella toalla.
-¿Sorprendida?- hasta la voz le imitaba, ¿Qué rayos?!
Karito se quedó sin palabras, no entendía nada.
-Si te preguntas como rayos lo conozco es simple, vi una fotografía de él en la habitación de ya sabes quién.- respondió Lee a todas sus dudas sin la necesidad de que la castaña las formulara, con su cara le decía todo.- Y la voz, solo es suposición, pero tal parece que lo hice bien.
El muchacho se acercó a ella, quien no emitía sonido y cuando el joven profesor estuvo frente a ella le acarició la mejilla.
-Yo que tú aprovecharía mientras tu futuro marido no está.- le dijo con tono sensual, estremeciendo cada fibra de la castaña.- Después de todo, no siempre tienes la oportunidad de enredarte con tu primer amor el día antes de tu boda.
Aquella mirada penetrante hizo que todas las neuronas de Karito se fueran literalmente a la mierda.
-Soy toda suya…- Karito se mordió los labios mientras analizaba cada rincón de aquel hombre, Lee había captado su esencia por completo, era como si de verdad lo tuviese enfrente. Lee, sin perder tiempo, acorraló a Karito en la cama posicionándose sobre ella, sin quitarle la vista de encima ni por un minuto. La miró intensamente, mientras que la mirada de Karito bajó hacia esos labios, no podía negar que el "regalito" de Lee, la excitó bastante y a su vez la puso bastante nerviosa.
-¿Nerviosa?- Le habló casi en un susurro.
-Algo…- le siguió el juego la Sarutobi.
-No te preocupes, será nuestro secreto…- Lee atrapó los labios de la muchacha, quién, presa de la excitación, lo agarró del cuello y comenzó a devorar su boca. Él comenzó a deslizar sus manos por todo su cuerpo provocando que se estremeciese en cada rincón que tocaba.- No sabía que eras tan fogosa…
-Hay muchas cosas que no sabes de mí.- Karito empujó a Lee para quedar encima de él, comenzó a desabrocharse la blusa y a quitarse el brasier. Lee puso sus manos detrás de la nuca para contemplar a aquella diosa.
-Sí… definitivamente hay "muchas cosas" que no sé de ti…- Lee subió sus manos por la cintura de la chica hasta alcanzar sus pechos y comenzó a amasarlos provocando que Karito comenzase a gemir.
Karito, sin perder tiempo, desabrochó la toalla de su acompañante y ni siquiera alcanzó a contemplar su hombría ya que Lee la giró bruscamente para quedar nuevamente encima de ella.
-Lo siento pequeña, pero quiero hacerte el amor como se debe…- gruñó el muchacho mientras la miraba fijo y le sacaba tanto la falda como las diminutas bragas.
"Mierda Lee, ¿cómo cresta lo interpretas tan bien?! Me iré al infierno por caliente e infiel…" pensó Karito ya respirando agitado, el solo hecho de pensar que haría el amor con "él" la excitaba de sobremanera, pero el también saber que era Lee el que estaba detrás de esa fachada… ERA UN PUTO SUEÑO HECHO REALIDAD!
-Hazme tuya…- al decir su nombre sus hormonas se desbordaron y fue un deleite de placer cuando Lee entró en ella y comenzó a hacerle el amor lenta y deliciosamente.- Ahh… umm… ay Kamisama!
Sentirlo dentro de ella era excitante y lo que más la ponía nerviosa era tener su mirada fija en ella mientras entraba y salía. Comenzó a besarla sin parar su hazaña lo cual estaba literalmente volviendo loca a la Sarutobi, quien se aferró más a él, tocando cada rincón de su esbelta espalda, cosa que encendió más aún a Lee.
-Ay Karito…- gruñó Lee comenzando a acelerar.
Con cada embestida Karito emitía el nombre de su acompañante cada vez más fuerte, y al sentir aquel cosquilleo, sintió un placer celestial y el nombre de aquel hombre resonó en la habitación.
-*Pant* *pant*- quedaron exhaustos… ambos… el pecho de Karito subía y bajaba mientras que Lee depositó un beso en la frente de la castaña y no pudo seguir manteniendo la transformación por lo que volvió a la normalidad.
-*pant* lo siento… estoy exhausto…- se disculpó el muchacho.
-Descuida… me alegra verte, cariño…- dijo la chica mientras acercaba su rostro al de ella y le daba un dulce beso en los labios.
-¿Te gustó mi regalo?
-Ni que lo digas… aunque… tengo ganas de Lee…
-Ay cariño, yo-
-Era broma :P, estoy muerta!- dijo Karito burlesca sacándole la lengua.
Se oyó una risa en conjunto, pero quién no reía para nada era aquel jovencito que había pasado por casualidad cerca de la habitación de Choji para seguir dejando registro de aquella fiesta. La cara de Konohamaru era de perplejidad total, jamás pensó que a su hermana le gustara…
-Mi hermana… está…- decía en un susurro el Sarutobi, pero no pudo terminar la frase ya que lo interrumpieron.
-Tu hermana está qué? - dijo Hanabi en voz alta sin ningún recato, a lo que Konohamaru casi se le salió el corazón, agarró a Hanabi de la mano y se escondieron en la habitación de los padres de Choji.
-Chist! No ves que pueden oírte?- susurró casi inaudible el chico tapándole la boca a Hanabi, quien… no pudo evitar excitarse por tal acción, sí, la muchachita estaba entonadita…
-Dudo que les importe si hasta abajo se oyen los gritos de Karito-chan.- se burló Hanabi con sus mejillas coloradas por el alcohol.- Aunque, no tenía idea que le gustaba-
-No lo digas!- Konohamaru nuevamente le tapó la boca.- Créeme que ni yo lo termino de creer!
Hanabi quitó la mano de Konohamaru de su boca y lo miró intrigada.
-Ay Kon, como si tú fueras un santo.- lo encaró la Hyuga.
-Hm? ¿Qué quieres decir con eso?- preguntó sin entender el castaño.
- Eso.- dijo la chica algo molesta mientras se cruzaba de brazos.- O me vas a venir con el cuento de que eres virgen?
La cara de Konohamaru tomó todos los colores rojos habidos y por haber soltando su cámara en el intertanto.
-¿Nani?! ¿De dónde sacaste eso?!- Konohamaru no podía creer lo que oía.
-No te hagas el inocente! La misma Moegi me contó que te acostaste con ella el año pasado en su cumpleaños!- lo acusó Hanabi molesta. El muchachito tragó saliva.- Oh por Kami! Osea que es verdad!
Hanabi empujó a Konohamaru con rabia, siempre creyó que aquello solo había sido una mentira de Moegi para hacerse la interesante, pero el silencio de Konohamaru despejó todas sus dudas.
-Puedo explicarlo, no es lo que crees-
-Y yo que estaba apunto de… AHHH!- Hanabi lo pasó de largo dirigiéndose hacia la puerta de la habitación para salir de ésta, pero el Sarutobi fue más rápido y se puso frente a ésta para impedirle el paso.- Apártate ahora!
-Hanabi escúchame, no entiendes nada!
-¿Qué tengo que entender?! ¿Qué te acostaste con mi mejor amiga?! Créeme que no me interesan los detalles porque Moegi ya se encargó de eso!- le gritó Hanabi con lágrimas en los ojos.- Déjame en paz y apártate!
-YO NO ME ACOSTE CON MOEGI!- Le gritó de vuelta el muchachito.
-No te creo!- intentó pasarlo de nuevo, pero el castaño la agarró del brazo y la atrajo hacia él.- Suéltame!
-No lo haré hasta que me escuches!
-No quiero escucharte! Ella detalló demasiado bien su primera vez juntos, es imposible que se lo inventara.
-UDON SE ACOSTÓ CON ELLA NO YO!
Hanabi lo miró con los ojos como platos, Konohamaru se tapó la boca por la indiscreción y a Karito casi se le cayó la mandíbula al escuchar desde la otra habitación.
-Ya mujer, a dormir que mañana tienes compromiso!- Lee la agarró de la orejita y se la llevó directo a la cama.
- Pero Lee… estaba en lo mejor .- Karito hizo puchero, pero Lee ahora la tomó en brazos, cual princesa, y se metieron a la cama.
-¿Qué fue lo que dijiste…?- Hanabi no lo podía creer.
-Por favor no le digas nada a Moegi o me matará! Se supone que nadie debe saber eso!- dijo desesperado el chico. Hanabi se molestó y lo empujó hacia la puerta para acorralarlo.
-Ahora mismo me explicas que mierda pasa Konohamaru Sarutobi!- la chica lo miró muy molesta a lo que el muchacho no tuvo más opción que confesar.
-*sigh* está bien, pero por favor no le digas nada a Moegi, te lo suplico.- el muchachito la miró con carita de cachorro arrepentido.
-De acuerdo, pero habla ya!
-En el cumple de Moegi, ella se acostó con Udon y yo que los andaba buscando los pillé sin querer en su habitación, ella me hizo jurar que no le dijera a nadie, pero alguien escuchó nuestra conversación y comenzó el rumor de que yo me había acostado con ella.- explicó el Sarutobi.
-¿Y por qué no lo aclaraste?
-Ella me pidió que no lo hiciera.- dijo algo avergonzado.- Tú sabes como es Moegi, si la gente se enteraba que se había acostado con Udon su reputación se iba a ir al inodoro.
-Típico de ella.- se quejó Hanabi.- Bueno en todo caso tenía razón, no le convenía a "Miss Popularidad" que todo el mundo se enterase que se acostó con el Nerd de la clase.
-Exacto…
Y se hizo el silencio, Hanabi aún seguía molesta, pero ahora con su "amiga", ¿Cómo pudo hacerle algo así? Ella sabía que se moría por Konohamaru y viene e inventa tal cosa. La muchachita resopló fastidiada cosa que notó el castaño.
-¿Estás enojada conmigo?
-No, estoy enojada con Moegi! No contigo!- le dijo cortante la pelinegra.
-Pero pareciera que lo estás.
-¿Quieres que lo esté?- ahora lo miró molesta.
-No… *gulp*
Hanabi le dio la espalda más molesta aún. Konohamaru no hallaba que hacer, ni siquiera se atrevía a darle su espacio, en una de esas se enojaba por dejarla sola.
"Por qué las mujeres son tan complicadas, me dice que no está enojada conmigo, pero se nota que está furiosa, ¿qué rayos le pasa?" pensó frustrado el chico.
-Ay! Por qué tienes que ser tan tonto Konohamaru!- la muchacha se dio vuelta para encararlo y darle un pequeño empujón.- Yo estaba super bien, pero la tenías que cagar!
-¿Pero qué hice?
-Ayy! ¿Cómo no entiendes?! Me arruinaste el momento… yo tanto que quería… y ahora no quiero! Ay te quiero matar!- balbuceaba la adolescentes. Konohamaru quedó peor.
"¿Qué chucha quiere?" lo dijo en su mente puesto que no se atrevía a formular la pregunta.
-Ay dime algo no te quedes mudo!- chilló la chica.
-Uhhh…
-Ay cállate!- le volvió a dar la espalda y se dirigió hacia la cama para sentarse en el borde sin mirarlo.
"¿Qué hago? ¿ Me voy? ¿O no me voy? AHHH NO SE QUE HACER?!" en eso vibró su celular. Era un numero desconocido.
Desconocido: QUIERE SEXO CONTIGO IMBECIL!
Konohamaru se puso rojo como tomate y, cual paranoico, miró hacia todos lados, incluso hacia la ventana, pero no había nada. Miró detenidamente a Hanabi, quién se abrazaba a sí misma, estaba… ¿triste? El muchacho se acercó a ella, nervioso a morir, pero era su novio y debía confortarla. Se sentó a su lado y, con cautela, la abrazó. Hanabi no opuso resistencia, al contrario, se giró y se acomodó en su pecho.
-Lo siento.- dijo el chico.- Si te hice sentir mal o incómoda lo siento mucho.
-Descuida…- Hanabi lo abrazó por la cintura.- Perdóname a mí, se me pasó el trago y ando hablando tonterías y pensando tonterías que jamás van a pasar.
Konohamaru notó el tono de decepción en la última frase y nuevamente se puso nervioso.
-Hanabi tú…- tragó saliva.- Tú quieres…
Hanabi lo miró atenta. La cara del jovencito no podía estar más roja. ¿De verdad le estaba proponiendo tener sexo?! Él era más virgen que la misma inmaculada así que cero experiencia y con suerte había leído una porno en su vida.
"Mierda! ¿Qué estoy haciendo?! No le propongas nada! Vas a quedar en ridículo por ignorante! No sabes que hacer! No sabes por donde ir! ¿Y si no le gusta? ¿O peor si me traumo con mi primera vez por inútil? Que hago? Que hago? Kore! Espera… que estoy haciendo?..."
Ya estaba en medio de un apasionado beso con Hanabi. La muchachita lo había abordado mientras él se debatía en su cabeza. Lo besaba con pasión mientras las manos del muchachito manoseaban el formadito cuerpo de su chica. Ella se colocó a horcajadas de él y se excitó más aún al sentir un bulto en la entrepierna del muchacho. Lo empujó para recostarlo en la cama y ella encima de él, el chico ya le estaba levantando la falda cuando sus neuronas reaccionaron.
-Hanabi…- se separó un poco de su boca a regañadientes de la chica.- ¿Estás segura de esto?
-¿no quieres?- se sintió algo nerviosa la chica.
-No! Si quiero! Pero…
-Pero nada entonces!- Hanabi volvió a besarlo mientras le sacaba su chaqueta junto con la bufanda. Las manos de Konohamaru ya estaban manoseándole el trasero y tenía unas ganas enormes de sacarle las bragas, pero se contenía. Hanabi se separó de él para sacarle la polera dejándolo con el torso desnudo. La muchachita abrió los ojos sorprendida al ver que tenía su abdomen bastante formado.- Vaya… ¿y me tenías bien oculto esto?
Konohamaru se sonrojó un poco y Hanabi se puso cerca de su boca.
-Ya quiero ver más abajo…- le dijo con tono lujurioso provocando que al chico le saliera humo de las orejas, sintió su entrepierna arder y más aún con la chica encima de él.- ¿Qué pasa Kon? ¿Ya te arrepentiste?
-No… es solo que…- se puso un poco nervioso mientras acariciaba sus piernas.- Soy virgen Hanabi!
-Chocale!- dijo coqueta la chica mientras se erguía y se sacaba su vestido para quedar en ropa interior.
Al Sarutobi casi le sale sangre por la nariz al ver esa sensual lencería. Ya le había visto el sostén una vez, pero ella solía usar con vuelito y bastante bonitos, pero este… Por Kami! Esa lencería le gritaba directamente "follame!".
-¿Te gusta?- Hanabi se acercó sensualmente a él mientras juntaba sus pechos para que pareciesen más grandes.
-Sí…
-No se nota!- Hanabi iba a separarse de él, pero el chico la agarró del brazo y la atrajo hacia él.
-Me encanta Hanabi.- le dijo seriamente y mirándola con pasión. Hanabi se sonrojó y se sorprendió al ver como el muchachito los volteaba y comenzaba a besarla con desenfreno. Hanabi no pudo evitar soltar unos suspiros y cuando el muchacho bajó hacia su cuello, ella comenzó a desabrocharle el pantalón, dejándolo solo con sus boxers.
-Hm, venías preparado eh? Pensé que vendrías con tus calzoncillos de bebé.- se burló la Hyuga.
-Ya de hace rato que no uso esas basuras.- el chico siguió bajando hacia sus pechos y comenzó a desabrocharle el sostén, una lástima porque se le veía de maravilla, pero esa lencería pasó a un segundo plano cuando vio por primera vez aquellos redondos y níveos pechos, no tenía por donde quejarse, para sus catorce años estaba muy bien dotada. Se quedó mirándolos como imbécil, cosa que desesperó a Hanabi puesto que se había quedado quieto.
-Manoseamelos Kon!- le agarró las manos y se las puso cada una en un pecho. Konohamaru sintió como su entrepierna crecía más, cosa que notó Hanabi y se relamió los labios al ver semejante anatomía debajo de aquel boxer. Konohamaru nuevamente atacó su boca sin detenerse en manosearle sus pechos. Hanabi deslizó sus manos por la formada espalda del jovencito y llegó hasta el borde de su última prenda, se la quitó al instante y el Sarutobi, sin quedarse atrás, deslizó sus manos por la cintura de la Hyuga para llegar a sus braguitas, se detuvo en el borde y nuevamente se quedó quieto. Hanabi se separó un poco de él.- Sácamelas!
El chico obedeció y su mundo fue perfecto al alzarse un poco para tener una vista perfecta de Hanabi completamente desnuda. Ella también pudo ver cada rincón del Sarutobi, su miembro perfectamente erecto, listo para la acción, y tenía que admitirlo, estaba muy bien dotado!
-Kon…- lo llamó la muchacha, él se la quedó viendo.- Sé gentil conmigo ;)
Eso lo calentó demasiado e inmediatamente la besó como un loco. Se posicionó entre las piernas de ella listo para penetrarla.
-Iré suave, no quiero lastimarte.- tan ignorante no era, sabía que la primera vez dolía, especialmente a la mujer, por lo que iría con mucha cautela.
-Hazlo…- suspiró extasiada la chica mientras el muchachito comenzaba a penetrarla poco a poco.- Ahh!
Se detuvo de inmediato.
-¿Te dolió?!- se alertó el chico dispuesto a apartarse de ella, pero Hanabi lo atrapó con sus piernas, rodeándolo por la cintura.
-Ni se te ocurra escapar Sarutobi! Vas a terminar lo que empezaste sí o sí.- eso definitivamente era una orden, por lo que el chico tragó saliva y siguió con su cometido y definitivamente fue lo mejor que pudo haber hecho. Los chillidos de dolor de Hanabi se convirtieron en gemidos y que gemidos por Kami! Denotaban sensualidad y calentura, y no sabía por qué, pero cada gemido de ella lo prendía cada vez más, al punto de querer metérsela más y más profundo y cada vez… más rápido.
-Ah… ahh… Ahhh!- Hanabi gemía cada vez más fuerte con cada embestida del muchacho, quién no podía parar, verla así de excitada era lo mejor del mundo y saber que era él quién la tenía así lo calentaba de sobremanera. En ese instante, Hanabi se impulsó para voltearlos y quedar encima de él.- No dejaré que solo tú lleves esto.
Konohamaru casi se viene cuando la sensual jovencita comenzó a menear las caderas de una forma tan erótica y sensual, que el solo ver como todo su cuerpo vibraba en especial sus senos, lo hizo sentirse literalmente en el paraíso.
-Ay Kon… lo tienes tan grande! Ahhh!- La chica lo cabalgaba sin cesar y el sentir el enorme miembro de su acompañante dentro de ella la estaba volviendo literalmente loca. El Sarutobi por su parte se deleitaba manoseando cada rincón de ella mientras la embestía por debajo.- Ay sí! que rico! Sigue Kon!
El muchacho la tomó firme de las caderas y empezó a empujar más duro provocando que Hanabi gritara de placer. El éxtasis fue tal que en un impulso la agarró de las nalgas y de un salto se reincorporó con la muchacha en brazos y la llevó directo a la pared donde comenzó nuevamente a penetrarla de forma más frenética.
-Ay Hanabi… no puedo parar… eres muy rica por Kami!- el chico la tenía literalmente acorralada.
-No pares!- La chica se aferró a su cintura con sus piernas.- Ni… se… te… ocu…AHHH!
Comenzó a arquear la espalda, estaba a punto.
-Kon… ya…
-¿Ya que…?- el muchacho seguía y seguía penetrándola.
-Vamos a la cama!- decía apenas la chica.- quiero acabar… ahí…
El chico obedeció y de inmediato la sacó de la pared, la devolvió a la cama sin despegar su unión y siguió entrando y saliendo. Hanabi comenzó a sentirlo… estaba a punto de experimentar el orgasmo.
-Ahh… hm… Kon… Kon…- en ese instante, al momento en que el muchachito le dio una última estocada, lo sintió por primera vez, aquel cosquilleo en su bajo vientre seguido por la contracción de sus paredes vaginales sobre el miembro del Sarutobi.- KONOHAMARU!
El muchacho se derramó de inmediato en ella al momento en que su miembro fue casi succionado por aquella contracción vaginal y un enorme gruñido salió de su boca. Habían llegado juntos al orgasmo y había sido la mejor experiencia de sus vidas.
En la habitación solo se oían sus respiraciones, que después de unos minutos pasaron de agitadas a calmadas.
-Wow… eso fue genial… Hanabi.- dijo Kon mientras miraba el techo. En eso sintió como su linda novia se subía encima de él.
-Y es solo el comienzo, Kon…- en los ojos de ella se reflejaba pasión y lujuria.
Konohamaru solo sonrió con picardía. ¿Una segunda ronda? ¿Por qué no?
Habían pasado dos horas… y en la habitación de Choji, ni Karito ni Lee habían podido pegar el ojo. La castaña miró el reloj de la mesita de noche de su amigo.
4:00 AM…
La habitación estaba en penumbras, pero ¿en silencio? Para nada! Los gemidos, gritos, suspiros y gruñidos del par de adolescentes en la habitación de adjunto no habían cesado.
-¿Cuántas rondas llevan ya?- dijo Lee sin poder creer la energía de aquel parcito.
-Van para la quinta…- dijo Karito con modorra, tenía unas ganas enormes de dormir, pero simplemente no podía. Se maldijo a sí misma por haberle mandado aquel mensaje del celular de Lee.
-Me siento viejo…- se quejó Lee aburrido.
Karito lo miró con la misma cara de paja.
-*sigh* Tsumaranai…- dijeron ambos y nuevamente se pusieron las almohadas en la cara en un inútil intento por tratar de conciliar el sueño…
000
Al día siguiente, Choji despertó a todo el mundo puesto que ya eran las 9 de la mañana y en unas horas más era el evento del año. No bastaba con decir que todo el mundo salió pitando del lugar, puesto que tenían unas pocas horas para bañarse, comer algo, quitarse la resaca de los mil demonios e ir presentables a la boda.
Karito, apenas con los ojos abiertos, había ido a buscar a su hermano a la habitación de al lado, y cuando iba a abrir la puerta, el muchachito le apareció por detrás dándole un susto de muerte.
-Oye no me asustes así, sino el responsable de matar a la novia antes de su boda serás tú, Konohamaru.- se quejó Karito.- Y créeme que si me jodes esto vendré a penarte por siempre hasta el día de tu muerte.
-Claro, no hay drama ^^- el muchachito estaba literalmente en las nubes, su sonrisa de oreja a oreja se podía ver hasta de la otra esquina. Karito lo miró acusadoramente, pero el muchachito fue más astuto y abrió la boca antes del sermón.- No nos saquemos la suerte entre gitanos hermana, tú tuviste acción ayer y yo también, así de simple :P
Él la miró con la misma mirada acusadora, y Karito comprendió al instante.
"Mierda…" pensó la chica sin poder evitar el sonrojarse.
-Tranqui, mis labios están cerrados.- dijo burlón el Sarutobi.
-¿Qué quieres?- la castaña fue al grano.
-Tu consola.
-Me la quitó Shikamaru.
-La portátil…
-Hecho!- y con un apretón de manos Karito se desprendió de su última consola, pero al menos su secreto se iría a la tumba.
000
Esa misma mañana, Shikamaru despertó bastante somnoliento, el cuerpo le pesaba, incluso volvió a cerrar los ojos para seguir durmiendo por un par de horas más, pero sus neuronas hicieron sinapsis y un recuerdo vino a su mente.
"Temari!" se reincorporó de inmediato, se miró a sí mismo y notó que estaba completamente desnudo. Miró a sus alrededores, pero no había desorden, su ropa estaba perfectamente doblada en su silla del computador. Se llevó su mano derecha hacia la parte trasera de su cuello, pero no sintió nada extraño. De verdad todo podría haber sido producto de su imaginación? No… era imposible… y las fachas en las que estaba era prueba de aquello. Se llevó las manos al rostro, se había ido y para siempre… Unas lágrimas se deslizaron por su rostro, pero rápidamente se las secó, de nada servía ponerse a llorar, ella no volvería y estaba claro el por qué, y eso era lo que más le dolía. Se levantó y se puso sus pantalones junto con una muda limpia que sacó de su cajón. En ese instante vió aquella cajita, nuevamente se sintió miserable, aunque talvez hubiese sido peor estando comprometidos. Shikamaru cerró el cajón y cuando iba a ir a comer algo vio algo extraño en su mesita de noche. El portarretrato estaba boca abajo. El pelinegro se sentó en la cama para levantar el objeto y ponerlo derecho. Sonrió al verse a sí mismo junto a Temari en aquella foto, tan felices que estaban, tantos recuerdos, fueron 4 meses, pero pareciera que habían sido años, pero fueron los cuatro meses más fantásticos de su vida. Finalmente, suspiró y cuando iba a levantarse, algo brilló junto a la foto, no lo había notado, pero había algo en su velador, era una cadena. Shikamaru tomó el objeto y al mirarla mejor se dio cuenta que era la cadena de Temari, la que le había regalado en su cumplemes. La miró detenidamente y fue como si su mente se perdiera en aquellos recuerdos. Sinceramente, no le importaba el día en el que estaba viviendo, si no estaba ella, que caso tenía… Se echó nuevamente en la cama sin dejar de contemplar aquella cadena…
-¿Qué es?- preguntó curiosa la rubia.
-Ábrelo.
Temari abrió la cajita para encontrarse con un hermoso collar de plata y una nota. La chica la tomó y leyó su contenido.
-"Pase lo que pase, quiero estar para siempre contigo, feliz cumplemes, Shikamaru"- Temari miró confusa a su hombre.
-Hoy cumplimos dos meses de estar juntos, así que… quise hacerte un regalo.- dijo el muchacho algo sonrojado.
-Shika… no sé qué decirte…- Temari tampoco pudo evitar sonrojarse también, era un momento demasiado tierno y no sabía cómo reaccionar. Por Kami que le costaban estas cosas… Tomó su cadenita y se la pasó a Shikamaru.- ¿Me ayudas?
-Sí, claro.- respondió el chico tomando la cadena.
Shikamaru desvió la mirada hacia su lado, fijó su vista en el lugar exacto donde el cuerpo de Temari había estado hacía unas horas, aún podía sentir ese exquisito aroma a camelias. Se puso de pie y guardó la cadena en su cajón junto con el anillo. Aún era temprano, miró su reloj. 7:00 Am. Decidió salir de allí, comería algo, tomaría una ducha y saldría un momento, necesitaba pensar y estar solo, por lo menos por hoy.
Hoy…
Shikamaru paró en seco al agarrar el pomo de la puerta. Hoy era…? Domingo…
Se encogió de hombros y siguió con su cometido, primera vez en su vida que se levantaba a las 7 AM un domingo, pero que más daba…
000
Después de ser regañada por Kurenai por haber llegado a casa al otro día en vísperas de su matrimonio, Karito casi que no podía respirar del nerviosismo.
-Creo que moriré de nervios Kurenai.- la castaña comenzó a morderse el guante de novia.- Anoche no dormí nada.
-Un poco difícil que duermas si te pasaste toda la noche de fiesta, cariño.- le dijo la pelinegra mientras con Ino le daba los últimos retoques a su vestido. La rubia tampoco estaba en sus cinco cabales, pero lo disimulaba bien. Konohamaru estaba planchado en la cama de la Sarutobi, recuperando energía. En eso, la chica echó de menos a alguien en particular.
-¿Y Sai?- preguntó la Sarutobi mirando a Ino.
-Um… no lo sé. No lo veo desde la fiesta.- dijo Ino también curiosa.
-No se preocupen chicas.- las calmó Kurenai.- él llegó antes que ustedes dos y después de asearse un poco me dijo que saldría, que tenía algo que hacer. ¿Por qué?
Ino también miró a Karito, ¿por qué ese repentino interés en Sai?
-Por nada en especial.- se excusó la Sarutobi.- Solo que lo eché de menos es todo.
Ino y Kurenai se miraron y siguieron con su cometido, mientras que Karito nuevamente comenzó a atacar su guante. En ese instante, Konohamaru comenzó a despertarse.
-Ugh… mi cabeza…- el muchachito apenas podía abrir los ojos.
-Uff hasta que reviviste hermanito.- dijo Karito burlándose del castaño.
-Cierra la boca… ughh.- el chico se tapó la boca, tenía unas ganas enormes de vomitar.
-Ah no! En mi vestido no Konohamaru!- le chilló la Sarutobi agarrándose el vestido y alejándose de su hermano.
-Ino rápido, llévatelo al baño!- le ordenó Kurenai, a lo cual la rubia hizo caso de inmediato, pescó al chico y se lo llevó al baño.- En serio, lo de ayer fue fiesta o reventón?
-Un poco de ambos.- dijo la castaña volviendo a su posición. Kurenai iba a retomar lo suyo, pero el grito de Ino casi que hizo saltar a ambas féminas.
-MOCOSO DEL DEMONIO! ME VOMITASTE ENCIMA!- Se oyeron los gritos de la muchacha. Kurenai suspiró y se puso de pie.
-Tú no te me mueves de aquí Karito.- ordenó la mujer mientras la castaña asentía. Cuando la pelinegra cruzó la puerta con dirección al baño, Karito soltó un sonoro suspiro.
"Estoy muerta de sueño… eso me pasa por reventarme el día antes de mi boda, aunque…" en ese instante recordó su "regalito" por parte de Lee, "…valió la pena…" sonrió con picardía mientras se sonrojaba un poco.
-Vaya, parece que la pasaste bien anoche que tienes esa cara.- dijo una voz desde la puerta. Ella dirigió su vista hacia allí para encontrarse con aquel pelinegro.
-Sai! Ya te estaba echando de menos, por un minuto creí que aún seguías en la casa de Choji.- bromeó la Sarutobi.
-Nah, tenía algo importante que hacer es todo.- se excusó Sai.
-¿A sí? ¿Y se puede saber que cosa tan importante tenías que hacer?
-Esto.- Sai sacó una cajita con una carta de su bolsillo.- Felicidades por tu matrimonio, Karito.
-Sai yo… ¿es para mí?- Karito lo miró impactada por el detalle.
-No veo a otra novia cerca.
Ambos se rieron por el comentario. Mientras el chico le pasaba el presente.
-Muchas gracias.- dijo la muchacha.
-Espero que te guste.- dijo el chico mirando como la Sarutobi abría el regalo, encontrando una hermosa cadena de plata.
-Pero Sai, esto es…
-Descuida, no todos los días te casas, tenía que regalarte algo especial.
-No debiste molestarte en serio.- lo decía más que nada porque debió de haberle salido cara la joya.
-Bueno lo hecho, hecho está. ¿Te la pruebo?- ofreció el muchacho, a lo cual la chica asintió. Sai le puso la cadenita, la cual curiosamente, combinaba con su vestido. Karito se miró al espejo.
-Está preciosa.- le dijo la chica mirándolo agradecida.
-Al igual que tú.- dijo Sai contento provocando que la chica se sonrojara un poco.- ¿Y cómo estás?
-Nerviosa…
-Me imagino.- dijo Sai, en eso sintió los chillidos de Ino provenientes del baño. Sai desvió su mirada hacia la fuente del sonido, luego miró a Karito.
-Te recomiendo que no te acerques al baño.- le aconsejó la Sarutobi.
-De acuerdo ^^- dijo Sai esbozando una sonrisa.- Te dejo tranquila, iré a cambiarme de ropa, nos vemos.
-Nos vemos.- expresó Karito, pero luego recordó algo.- Sai espera!
El muchacho paró en seco y la miró de reojo.
-Al final, decidieron quien me llevará al altar?- preguntó curiosa la chica.
-Oh sí! - recordó el muchacho.- Después de decidirlo de forma madura y diplomática…
-Piedra, papel o tijeras… piedra, papel o tijeras… piedra, papel o tijeras… piedra, papel o tijeras…- se batían Sai, Choji y Shikamaru hacía una semana para decidir quien llevaría a Karito al altar. Al no estar Asuma y con Konohamaru a cargo de los anillos, tuvieron que decidir entre los hombres más cercanos a ella. En ese instante, el Nara sacó piedra contra dos tijeras.
-Hmp, creo que gané.- se pavoneó Shikamaru mientras Sai y Choji resoplaban.
-… al final escogimos a Shikamaru.- dijo Sai con una gotita en la frente.
-¿Se lo batieron al piedra, papel y tijeras cierto?- preguntó la Sarutobi mirándolo acusadoramente.
-Sí.- dijo sin más el pelinegro.
-*sigh* que más da…- suspiró la castaña resignada.
-Nos vemos, Karito.- se despidió Sai mientras cruzaba la puerta. La muchacha se quedó mirándola un rato y luego desvió su mirada hacia la carta que yacía en la mesita de noche. Abrió el sobre y leyó su contenido.
Karito,
Felicidades en un día que ni tú ni yo nunca vamos a olvidar. Sé que tú desde un principio siempre tuviste las cosas claras, perdóname si alguna vez te hice sentir incomoda, solo quiero que sepas que siempre serás una persona muy importante para mí. Te mereces todo el amor el mundo, para la mujer más genial de este planeta.
Un beso,
Sai.
Karito sonrió ante la carta y no pudo evitar recordar sus momentos con Sai.
- Karito! Bienvenida a casa! Te presento a Sai!- dijo Asuma contento. Sai se quedó mirando a Karito, vaya... nunca había visto a una chica tan... sencilla, pero bonita.
- Qué hay! Soy Karito Sarutobi.- dijo amablemente la chica tendiéndole la mano.
- Hola, soy Sai.- dijo el chico esbozando una sonrisa y correspondiendo el gesto.- Vaya, eres una chica muy linda, tanto que me provocaste una erección.
-...
- Karito- la chica se detuvo y miró a Sai.- ¿No te gustaría ir al cine un día de estos?
- Hm no me llega mucho el cine, tiendo a dormirme.- dijo la chica, luego tuvo una idea.- ¿Te gusta la carne?
- Um, sí, ¿por?
- Tengo un cupón para Yakiniku Q, pero no tenía con quién ir así que ¿Qué dices?
- Me encantaría Karito ^^.- dijo feliz el chico.
- Vaya Karito, no sabía que tenías una amiga tan... fea.- dijo Sai colocándole el "apodo cariñoso" a Sakura según sus rasgos de personalidad. Karito y Konohamaru quedaron con los ojos en blanco mientras que Sakura, aún con su sonrisa, digería lo que le acababa de decir el pelinegro.
...
- SHAAA! QUE TE PASA! TE ESTAS BURLANDO DE MI?! NADIE ME DICE FEA! TE VOY A MATAR!- Bramaba Sakura intentando lanzársele encima al pelinegro, pero Karito la tenía sostenida de la chaqueta.
El chico comenzó a acercarse a la chica y cuando estuvo a punto de besarla Karito puso su dedo índice en los labios del muchacho evitando el contacto. El chico se separó un poco de ella y la miró un poco avergonzado.- Lo siento, no quise incomodarte.
- No te preocupes.- le dijo sinceramente la chica.
- ¿Te ofendí?- preguntó preocupado Sai.
- Nah, es solo que... no ando en esa onda, por ahora.
Sai la miró y no pudo evitar notar un poco de nerviosismo en la castaña.
- Oh ya veo... ¿hay alguien más verdad?
La chica asintió:- Lo siento Sai, me agradas, pero solo eso.
- Descuida, comprendo ^^.- dijo el pelinegro empáticamente.- Pero al menos podemos ser amigos ¿no?
- See.
- Es sobre este chico Lee. ¿Él es el chico que te gusta verdad?- dijo el muchacho serio. Karito desvió la mirada molesta, lo que menos quería ahora era hablar de Lee.- ¿Ocurre algo?
- Nada Sai. Y disculpame, pero no quiero hablar de él ahora.
- ¿Por qué? ¿Pasó algo?
- *sigh* Ese es el problema Sai. Que al parecer no pasa nada.- dijo la chica molesta, luego se giró hacia las escaleras.- Con permiso, no me esperen a comer, tomaré una siesta.
-Vaya, así que esto es lo que se siente el sentirse querido.- dijo Sai mientras colocaba un último regalo.
- Bueno, agradece a nuestro amigo Naruto.- dijo Karito contenta, Sai la miró confuso.- Una vez que te haces su amigo ya no puedes escapar de él, así que acostúmbrate a esta nueva vida ^^
Sai sonrió, en eso el aludido apareció.
-¿Y ustedes dos que hacen? Vamos a bailar!- chilló el rubio, en eso pescó a ambos chicos de los brazos y los empujó hacia el montón de gente para bailar.
A su vez, Sai también recordaba, mientras miraba su terno, aquellos momentos con la castaña. Desde el primer momento que cruzó su mirada con ella no pudo evitar el sentirse atraído por la muchacha y cuando comenzó a conocerla sus sentimientos no hicieron más que crecer, pero lamentablemente, Karito ya sentía algo fuerte por Lee, y desde el comienzo siempre se lo hizo saber.
-*Sigh* Déjala ir Sai…- dijo para sí el muchacho, resignado a que Karito jamás lo vería de otra forma más que de un buen amigo, pero por lo menos no podía negar que sí logró ocupar un lugar en la vida de la castaña y eso era algo que atesoraría por siempre.
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-Por favor Choji dime que esto es una broma…- le susurraba Naruto a su amigo en la cocina dónde el castaño había apartado un poco al rubio del grupo para decirle que no encontraba a Shikamaru por ningún lado. Después del fiestón lo había llamado para ponerse de acuerdo con el tema de Karito, pero el celular estaba completamente apagado, luego se vino directo al departamento del chico, obviamente ya arreglado, pero no lo encontró en su habitación y lo que más le preocupaba era que el terno del Nara yacía perfectamente doblado en el armario.- Yo creí que se había ido temprano a tu casa por eso no me preocupé al no encontrarlo cuando llegué!
-Pues no Naruto, lo he estado llamando desde que todos ustedes se fueron de mi casa y vine ahora a buscarlo, pero-
-¿Pero dónde mierda se metió?!- chilló el rubio a lo que Choji lo tuvo que hacer chistar para que nadie lo oyese.
-No lo sé Naruto, pero estoy preocupado.
-Preocupado debería estar él si por andar deprimido se pierde el matrimonio de Karito!- dijo seriamente el rubio. Choji lo miró impactado.
-¿Tú crees que…?
-Mira Choji solo te voy a decir una cosa, Shikamaru y sus líos de faldas ya me tienen hasta la coronilla, así que si este infeliz no llega al matrimonio de Karito sea por el motivo que sea, entonces que ni se digne a aparecerse por aquí de nuevo, porque esa sí que no se la paso.- Naruto miró fríamente a Choji mientras éste tragaba saliva.
Imposible… él jamás lo olvidaría… ¿o sí…?
-Chicos ¿qué esperan?!- Karui se asomó a la cocina.- Vengan a ver al novio!
Choji y Naruto salieron de inmediato del lugar y se dirigieron hacia el living dónde pudieron apreciar al flamante novio.
-¿Y…? ¿Qué tal?- Lee estaba apenas de los nervios. Tanto Karin como Karui hicieron pulgar arriba en señal de aprobación. Naruto tenía la boca abierta y los ojos en blanco de lo guapo que se veía.
-Te ves bien Lee.- opinó Choji contento.
-Entre clásico y moderno.- opinó Karui.- Le queda muy bien Lee-sensei
-Hmm…- Karin se acercó a Lee poniéndolo algo nervioso.- Como que le falta algo…
-¿A sí? ¿Algo como que, Karin?- preguntó curioso Lee.
-No sé, talvez una barba, algo más agresivo, te ves bien, pero… talvez sin la corbata, algo desarreglado-
-Ay Karin no va a un concierto de rock ubícate!- se quejó Naruto.- A mí me gusta. Sobrio y guapo :D
-¿Qué ahora te pasaste al otro lado Naruto?- se burló Karin.
-CLARO QUE NO LOCA! LO DIGO COMO AMIGO! APARTE ADMITE QUE SE VE BIEN!- Bramó el rubio molesto.
Karin simplemente lo ignoró provocando que la venita de Naruto quisiese explotar.
-Bueno, ¿les gusta o no?- preguntó nuevamente Lee un poco para amenizar el ambiente y otro poco para su propia seguridad.
-Sí hombre, no te preocupes.- empatizó Choji.- Nadie va a darse cuenta que estás con esos zapatos.
El castaño apuntó a los pies de Lee para hacerle notar que aún estaba con sus zapatillas de dormir. Esto provocó una risa colectiva lo cual relajó un poco el ambiente.
-Vaya… así me gusta ver a mi familia.- dijo una dulce voz desde la puerta. Todos se voltearon para ver a Shiho, quién venía completamente arreglada para el matrimonio de su amigo.
-SHIHO!- Naruto y Karin se le tiraron encima y después de saludarla con todo el cariño del mundo, la rubia miró a su pelinegro amigo.
-Wow, pero que novio más guapo.- lo piropeó la chica mientras se acercaba a Lee para darle un abrazo.
-Que gusto verte Shiho.- dijo Lee ya más calmado.- Definitivamente llegaste en el momento indicado, este parcito ya estaba que se agarraban de las mechas.
Naruto y Karin comenzaron a silbar despreocupadamente evitando la mirada reprobatoria de la rubia.
-Tal parece que las cosas siguen igual.- dijo la chica con melancolía, en ese instante echó de menos a cierto pelinegro.- ¿Y Shikamaru?
-Pues… no lo sé.- dijo Lee percatándose de la ausencia de su amigo, en eso miró a Naruto, quién intercambió miradas con Choji.
-Se adelantó.- dijo el castaño tratando de disimular los nervios.- Me llamó y me dijo que se adelantaría a la iglesia, así que no te preocupes por él.
-De acuerdo.- dijo Lee mientras que Shiho miraba suspicaz tanto a Choji como a Naruto.
-Bueno, ¿nos vamos?- dijo Naruto para calmar la tensión.- Recuerda que el novio llega temprano Lee.
-De acuerdo, pero iré por mis zapatos.- expresó el chico mientras iba hacia su recámara seguido por Naruto. Karui acompañó a Karin al baño por lo que Shiho y Choji se quedaron solos en el living.
-¿Y como te ha ido en Kumo, Shiho?- trató de meter conversación el castaño.
-Bien, no me quejo.- dijo la chica luego miró más seria al muchacho.- Ahora me dirás ¿dónde está Shikamaru? Porque eso de que se adelantó no te la crees ni tú Choji. ¿Qué ocurre?
-*sigh* es una larga historia Shiho. Han pasado muchas cosas desde que te fuiste.- expresó Choji algo apenado por todo lo que había ocurrido en los últimos días en la vida de su mejor amigo.
-¿Dónde MIERDA ESTAN MIS ZAPATOS?!- Se oyó a un desesperado Lee.
-Y YO QUE CHUCHA VOY A SABER?!- Naruto chilló igual de fuerte que el pelinegro.
-NO PUEDO IR CON ESTOS ZAPATOS NARUTO!
-YA CALLENSE ENERGUMENOS Y BUSQUEN, ESO LES PASA POR SER UNOS DESORDENADOS DE MIERDA!- Karin entró en escena.
Choji y Shiho se miraron ambos con una gotita en sus cabezas.
-Bien, creo que tenemos tiempo de sobra, soy toda oídos.- Shiho se sentó en el sofá mientras que Choji volvía a suspirar.
Chan!
Shikamaru desapareció y justo el día de la boda! Que pasara? Lograrán encontrarlo? A esperar el siguiente capi. Las q quedaron curiosas con el primer amor de Karito, seré mala y lo revelare en el próximo capi wuajajaja ja.
Kari, ya me queda claro que odias a Benjiro, entonces el próximo capi te va a dar más rabia, así q prepárate psicológica mente muahahaha. En lo referente a lo demás te dejo en intriga hihi.
Winnyz, que bueno q disfrutes cada capi por mas triste q sea, si se mi kokoro tb estaba destrozado, Shikamaru idiota y ahora más encima se desaparece el malnacido el día de la boda de su mejor amiga T_T
Y los demás que me leen espero q les haya gustado el capi, un pokito de humor para ahogar las penas y lemon para las fanáticas :D
Ahora si me voy de vacaciones!
Besitos y abrazos byebye.
