Buenas a todos! Aprovechando q estoy en mi casita actualizo. Por fin llegamos al matrimonio como tal, capítulo muy emotivo, las q quieran llorar lloren, y las q quieran sonreír sonrían, solo me queda decirles, enjoy!

Capítulo 13: El matrimonio.

-Por favor Sora repíteme eso!- decía Fumiko emocionada al otro lado del teléfono. Había llamado a su amiga para que le contara las novedades del matrimonio de la Sarutobi y lo último que le había dicho la tenía con la sonrisa de oreja a oreja.

-Eso mujer! Que Shikamaru está desaparecido y nadie sabe dónde está.- dijo fastidiada la pelirroja.- ¿No te lo raptaste verdad?

-Ay ridícula! Por supuesto que no! Estoy tan sorprendida como tú.- se defendió la Uchiha.- Ay pero no sabes lo feliz que me pones al decirme esto.

-Ajá, puedo volver a la ceremonia? Querías que te pusiera al día y ya lo hice. Ahora quiero volver con Kankuro.

-¿No me digas que vas en serio con ese idiota?

-Sí, ¿algún problema con eso?

-No, para nada, es tu vida, es tu cuerpo, yo no me meto con tus aventuritas, hihi, hm hm hm.- Fumiko se puso a tararear feliz..- Oye, y Temari fue? Dime que está con Benjiro por favor.

-Sii, ya te dije que está con él.- expresó Sora fastidiada.

-¿Y cómo reaccionó cuando se enteró de lo de Shikamaru?

-Amiga, en serio, ya ganaste, separaste a Shikamaru de Temari, ¿qué más quieres?!- soltó la pelirroja.- Tú me dijiste que no estabas ni ahí con volver con él, ¿por qué tanto interés?

-Porque quiero verlo en lo más hondo que pueda llegar!- dijo Fumiko con tono macabro.- Además, debe estar bastante mal si llegó al punto de olvidarse del matrimonio de su mejor amiga. Ya verás que cuando tenga a todo el mundo en su contra y se quede solo va a venir arrastrandose hacia mí y quien sabe… talvez si hace mérito, lo perdone.

-Ajá- dijo Sora poniendo los ojos en blanco. En eso se escuchó una música, indicando el inicio de la ceremonia.- Mierda ya empezó! Adiós Fumiko!

-Sora espera! No me cuel- pero solo se oyó un pitido del otro lado. Fumiko apagó la llamada y solo se limitó a echarse en su cama.

"Ya verás que volverás arrastrándote como un gusano hacia mí Shikamaru."

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-Karito vamos! Ya comenzó la música ven!- Shikamaru alentaba a su amiga a avanzar ofreciéndole la mano, estaban en la puerta de la iglesia.

-No puedo…- a Karito le entró el pánico.- ¿Y si algo pasa? No sé, talvez me precipité Shikamaru… ¿Y si no soy lo que Lee espera? Porque una cosa es el noviazgo y otra cosa muy distinta es casar-

Shikamaru le tapó la boca con su mano para que no siguiese hablando.

-Hoy estás bastante parlanchina mujer.- se burló el chico de ella. Karito guardó silencio mientras el chico retiraba su mano de la boca de la muchacha.- Créeme que si esto no fuese beneficioso para ti, yo hubiese sido el primero en oponerme a esto y lo sabes, pero sé que no es así, estoy tranquilo porque sé que Lee cuidará de ti y a su vez tú cuidarás de él. Así que… relájate. Deja todo en mis manos, todo va a salir bien, te lo juro.

Shikamaru le ofreció la mano a lo cual la chica tomó con bastante nerviosismo. En ese instante las puertas se abrieron y una ovación por parte de todos sus amigos inundó el lugar. Karito se aferró al brazo del Nara conforme avanzaban.

-Tranquila mujer, vas a sacarme el brazo.- le susurró el muchacho.

- Que hago si me caigo? ¿Y si me tropiezo?

-No lo permitiré, tranquila.

-Y si me equivoco en lo que tengo que decir?- Karito miró de reojo al muchacho.

-Voy a estar a tres pasos de ti, si sientes pánico solo mírame, ¿de acuerdo?

-De acuerdo…- la chica tragó saliva tratando de relajarse. En ese instante sus ojos se toparon con Lee, quién la miraba como si estuviese viendo entrar a una verdadera diosa. Shikamaru notó el cruce de miradas de los novios.

-Ya lo encandilaste.- bromeó el chico.

-Gracioso.- dijo Karito relajándose un poco y saludando a sus amigos conforme avanzaba.- Hmm…

-¿Qué ocurre?

-Desearía que Asuma estuviera aquí…

-Lo está. De eso no tengo duda y estoy seguro de que estaría orgulloso de lo que estás haciendo.

-Gracias por estar aquí, Shikamaru.- Karito lo miró de reojo esbozándole una dulce sonrisa. A la cual el muchacho correspondió, en ese instante su mirada se cruzó con esos hermosos ojos aguamarina.

Karito notó la distracción del Nara y al voltearse se topó con la mirada de Temari, ella la saludó con un gesto de la mano a lo cual la rubia le correspondió con la misma alegría.

-Se ve hermosa no?- le susurró Karito a su amigo, quién apagó un poco su semblante.

-Sí.

-Te sigue amando, no lo dudes y el que esté con ese vestido es la prueba de ello.- Dijo segura la Sarutobi.

-¿hm? ¿Qué tiene que ver el vestido?- preguntó sin comprender el pelinegro.

FLASHBACK

Faltaban dos semanas para el matrimonio, pero Temari ya estaba eligiendo el vestido que usaría.

-Muy bien, Karito.- dijo la muchacha entusiasmada poniendo sus tres opciones encima de la cama.- ¿Cuál te gusta?

Karito estaba adormilada, estaba muerta de sueño y su cabeza casi que se le quería caer.

-Karito! Espabila mujer!- chilló la rubia a lo que la Sarutobi reaccionó.

-Umm… el negro.- dijo la chica volviendo a su modorra y pegando un largo bostezo.

-¿Lo dices en serio o porque fue lo primero que se te vino a la mente?

-No, te ves bien de negro.- expresó la castaña encogiéndose de hombros.

-¿Y no te gusta el verde?- Temari agarró aquel vestido y lo puso encima de su cuerpo.

-Es bonito, pero me preguntaste cual me gusta y a mi me gusta el negro.- respondió la Sarutobi.- Ahora… si lo que quieres saber es cual le gustaría a Shikamaru, definitivamente el verde.

Temari la miró con los ojos como platos y no pudo evitar sonrojarse por completo.

-¿Qué? Te conozco mujer, a mí no me engañas.- se burló la castaña dando otro bostezo.

La rubia resopló fastidiada al ser descubierta.

-Usaré el rojo entonces.- dijo tercamente.

-Como quieras…

En ese instante guardó el vestido negro y cuando iba a hacer lo mismo con el verde se volteó a ver a la Sarutobi de reojo.

-¿De verdad crees que le guste este?- dijo casi en un hilo de voz.

Karito sonrió divertida.

-Con ese vestido le vas a estar diciendo prácticamente "fóllame después de la boda".- dijo divertida Karito.

-Preferiría otro tipo de mensaje.

-¿Cuál?

Temari sonrió feliz y lo dijo en voz alta…

FIN FLASHBACK

-…te amaré hasta el último día de mi existencia…- dijo Karito melancólica recordando aquel momento.

Shikamaru la miró impactado y no pudo evitar volver a mirar a Temari, quién al cruzar su mirada nuevamente con él, decidió apartarla.

-Creo que exageras, talvez ya no tuvo tiempo de preparar otro vestido.- expresó el muchacho con algo de tristeza.

-Estaban los tres perfectamente planchados, era cosa de sacar simplemente el que quisiera usar.- contraargumentó la muchacha.- y si hubiese querido usar otro lo habría hecho y lo sabes.

Shikamaru no tuvo respuesta para eso. Solo se enfocó en mirar el altar al cual ya estaban a unos pasos de llegar.

Una vez que llegaron al altar, Shikamaru abrazó a Lee y le entregó a la novia.

-Oye.- dijo el Nara mientras Lee volteaba la vista hacia él.- Cuídamela.

-Siempre.- respondió Lee con seguridad.

-Shika.- lo llamó la Sarutobi, el chico la miró curioso.- No te olvides de mi regalo.

El Nara le sonrió cómplicemente, asintiendo a la petición. En ese instante, el muchacho se puso al lado de Konohamaru, quien tenía los anillos.

-Te ves hermosa cariño.- le dijo Lee a su futura esposa.

-Tú también te ves guapo Lee.- dijo Karito ya un poco menos nerviosa.

En ese momento el cura dio inicio a la ceremonia.

-Queridos hermanos, nos hemos reunido aquí para dar inicio a la sagrada unión entre estos dos jóvenes…- inició el sacerdote.

-Ay Hinata, me voy a poner a llorar en serio!- susurró Sakura, aunque todos los que estaban cerca de ella la pudieron escuchar clarito.

-Shhh!- la silenció todo el mundo.

-Ya Sakura, tranquila.- trató de sosegarla la peliazul.

La ceremonia continuó sin problemas hasta que llegó el momento de los votos. Konohamaru se puso entremedio de los muchachos y alzó el cojín con los anillos de matrimonio. La primera en tomarlo fue Karito. Respiró hondo… los nervios volvían a ella… quedó en blanco… no sabía que decir… la muchacha tragó saliva y miró hacia dónde estaba Shikamaru, quién le susurró un "tranquila, estoy aquí" y la instó a seguir.

-Yo, Sarutobi Karito, te tomó a ti, Rock Lee, como esposo, para amarte y cuidarte, en salud y enfermedad, en lo favorable y en lo adverso, y…- Karito se trabó y no recordó más.- *sigh* qué más da… Lee…

El muchacho la miró atento.

-sé que no soy la mujer perfecta, soy perezosa, con suerte frío un huevo y en todo lo relacionado al estereotipo de ama de casa soy un desastre, pero… te prometo esforzarme por hacerte feliz, a tratarte siempre con amor y ternura, a escucharte cuando estés triste y estar allí cuando me necesites, apoyarte y ser tu compañera para esta nueva etapa, porque desde hoy caminaremos juntos por este bello sendero que se llama vida.- Karito miró a Lee con ternura mientras él la miraba casi con la boca abierta al igual que el cura y todos los presentes. Shikamaru sonrió para sí, orgulloso de su amiga.- Oh sí… por todos los días de mi vida hasta que la muerte nos separe.

Pudo finalmente volver a respirar, no es que tuviese mala memoria, para nada, los votos se los había memorizado en menos de 5 minutos, el problema era que los nervios la consumieron por completo, pero al menos al haber sido sincera, simplemente ella, pudo relajarse un poco.

-Wow.- escuchó a Lee decir y lo miró.- Dudo que pueda superar eso, pero lo intentaré.

Karito sonrió divertida a su futuro esposo, quién se aclaró la garganta para iniciar sus votos.

-Yo Rock Lee, te tomo a ti, Sarutobi Karito, como mi esposa para amarte y cuidarte, en salud y enfermedad, en lo favorable y en lo adverso y…- Lee se trabó también.- vaya… creo que me contagiaste.

Una pequeña risa colectiva.

-Adelante, cariño.- lo instó Karito.

-Bueno aquí voy…- Lee respiró hondo.- Entiendo como te sientes, a veces pienso que fue repentino, pero, no puedo evitarlo, te amo demasiado, desde el primer día que crucé mi vista con tu mirada, mi corazón supo de inmediato que tú serías la mujer con la que me casaría. Sé que para llegar aquí tuvimos que pasar por muchos momentos, dulces y agraces, momentos bellos, momentos difíciles, pero todos esos momentos son los que han fortalecido nuestro lazo y nos han hecho crecer tanto como pareja como individuos.

La gente miraba atenta al joven profesor, tanto Karin como Shiho se sentían orgullosas y a ambas les empezaron a correr unas pequeñas lágrimas.

-…como decía, prometo amarte de todas las formas posibles, protegerte, apoyarte y mantenerme siempre a tu lado, por todos los días de mi vida, hasta que la muerte con separe.

Lee le colocó el anillo a Karito, quién lo miró con dulzura, sus mejillas ya no podían estar más sonrojadas, bueno… las de ambos.

-Sarutobi Karito.- la llamó el cura.- ¿Aceptas como esposo a Rock Lee?

-Sí, acepto.- respondió la muchacha.

-Y tú, Rock Lee.- ahora miró al joven.- ¿Aceptas como esposa a Sarutobi Karito?

-Por supuesto! Acepto!- dijo enérgicamente el joven.

-Muy bien.- el cura ahora miró hacia adelante.- ¿Hay alguien en este lugar que se oponga a la unión de éstos jóvenes? Que hable ahora o calle para siempre.

-ACHUUUUUUUUUU- El estornudo de Naruto resopló por todo el lugar. Todo el mundo lo quedó mirando.- Eh? No no, que se casen que se casen, creo que me dio alergia algo hihi.

-Naruto desubicado! ¿Cómo se te ocurre hacer escandalo en el matrimonio de mi amiga?!- Sakura le echó la foca.

-Gomen, gomen!

-Sakura.- Hinata llamó a su amiga.- Sientate.

La pelirrosa se dio cuenta que todo el mundo la miraba a ella ahora, iba a mandarlos a todos al diablo, pero al mirar hacia la entrada sus ojos jade se encontraron con aquellas orbes negras.

-Sasuke…- susurró Sakura y todo el mundo volteó a ver al pelinegro quién estaba junto a Kenjiro. La pelirrosa, por instinto, quiso ir hacia él, pero Hinata la agarró del brazo y la sentó bruscamente.

-Te dije que te sentaras Sakura. No hagas escandalo.- la regañó la peliazul, a lo cual Sakura volvió a acomodarse en su asiento, pero no sin antes volver a mirar de reojo a Sasuke.

-Siga no mas curita, que llegamos atrasados!- dijo Kenjiro de forma simpática mientras él y Sasuke se sentaban en la última fila.

Sakura volvió a mirar hacia el altar con semblante triste, puesto que el pelinegro le había quitado la mirada de inmediato.

-Bueno, sin nada más que agregar.- prosiguió el sacerdote.- Los declaro marido y mujer. Puede besar a la novia.

Lee le quitó el velo a Karito, la agarró de la cintura y la atrajo hacia él para besarla con todo el amor del mundo, mientras que ella rodeó su cuello y le correspondió de la misma forma.

-BRAVO!- Todos sus amigos comenzaron a aplaudir.- Felicidades!

-Chicas!- Karui llamó a Hinata y Sakura. - Vamos afuera para tirarles arroz!

Hinata miró a Sakura, quien asintió de inmediato, no iba a deprimirse en la boda de su amiga, eso sí q no!

Las chicas salieron de inmediato y la mayoría de los amigos de Lee y Karito comenzaron a salir de la iglesia para recibir a la pareja de recién casados y comenzar a felicitarlos.

Una vez afuera, Shiho comenzó a proporcionarles arroz a los amigos de la pareja. Todo el mundo se aglomeró alrededor de la rubia.

-Ya, no me aplasten a mi amiga! – les chilló Karin tratando de apartar a la gente de Shiho.

-Gaara, consígueme un poco que no traje.- le pidió Temari a su hermano. Éste se metió entre la multitud y logró conseguir el último poco para él y Matsuri.

-Lo siento Temari, ya no hay más, tendrás que conseguirte con alguien más.- le dijo Gaara mostrándole su pequeño puñado.

-Pero quien puede tener!- Temari alzó la cabeza buscando a alguien.

-Yo te convido.- le dijo una voz detrás de ella.

Temari volteó para encontrarse con aquellas orbes marrones.

-Hola.- la saludó el pelinegro.

-Lograste llegar.- le dijo la rubia con tono neutral.

-Sí, afortunadamente, gracias por preocuparte.- le dijo el muchacho con tono dulce, mirando cada detalle de ella, definitivamente no podía verse más hermosa con ese vestido verde.

Temari no dijo nada más y Shikamaru entendió de inmediato que debía ir al grano, alzó su mano empuñada que contenía un poco de arroz y Temari alzó las suyas para recibir los granos.

-Gracias.- dijo la muchacha mirándolo a los ojos.- Con permiso.

La rubia se alejó de él y fue hacia donde estaba Benjiro, quién había logrado conseguirse un poco de arroz con alguien.

-Wow, y este joven tan guapo de donde salió?- dijo una voz detrás de él y el joven no pudo evitar ponerse contento al ver a su amiga.

-Shiho! Viniste!- el Nara la abrazó de inmediato, no podía haber llegado en el mejor momento.- No sabes la falta que me has hecho.

-Si, lo se.- dijo la rubia apartándose un poco de él.- Supe lo que pasó entre tú y Temari.

El Nara guardó silencio, se sintió más que avergonzado y Shiho pudo notarlo de inmediato.

-Pero bueno, ese tema dejémoslo para después.- dijo alegre la rubia.- vamos a formarnos para recibir a los novios!

Técnicamente se llevó a rastras al Nara hacia un costado para esperar a la pareja de recién casados.

En ese momento, Karito y Lee cruzaron la puerta de la iglesia.

-QUE VIVAN LOS NOVIOS!

Una lluvia de arroz cayó encima de la pareja, simbolizando los buenos deseos de cada uno de sus amigos.

-Amiga!- Sakura se abalanzó sobre Karito y la abrazó con fuerza casi sacándole el aire.

-Sakura… help…- apenas respiraba la castaña.

-Ay perdón perdón :P

-Karito! Felicidades!- Hinata también se le tiró encima. Karito recibió el abrazo de la peliazul con la misma alegría.- Espero que seas muy feliz, te deseo lo mejor y lo sabes!

-Gracias, Hinata.- dijo la castaña complacida, luego su mirada fue directo hacia aquellos ojos aguamarina. Temari estaba a unos pasos de ella y al cruzar miradas ésta le sonrió y se acercó a su amiga.

-Felicidades, Karito.- dijo cordial la rubia de Suna.

-Oye, ¿no me vas a abrazar o qué?- le reclamó la Sarutobi.

-Sabes que no soy muy de abrazos.

-Pues que lástima, porque es mi matrimonio y me tienes que cumplir todos mis caprichos.- le hizo un puchero la castaña a lo que Temari sonrió y abrazó a su amiga.- Gracias por venir.

-Jamás me perdería el día más importante de tu vida, Karito.- le dijo Temari sincera mientras se separaba de ella. En eso, la castaña notó a Benjiro, quién también la felicitó.

-Gracias, Benjiro y gracias también por venir.- dijo cordial la castaña.

-De nada, y nuevamente felicidades.- expresó el joven animado.

En ese instante varias personas comenzaron a felicitar a los novios. La gente iba y venía mientras los felicitaban, hasta que llegó el último par.

-jefa! Felicidades!- Kenjiro se le tiró encima y le dio un abrazo casi igual de apretado que el de Sakura.

-Gra..gracias Ken.- pudo responderle la castaña una vez que el muchacho la soltó. En eso, cierto pelinegro se acercó a ella.

-Que hay Karito.- la saludó el Uchiha.

-Que hay Sasuke, no creí que vendrías.- expresó la castaña con tono burlón.

-Bueno, para que veas lo que puede hacer el idiota de aquí.- dijo el muchacho mirando a Kenjiro, quién solo se encogió de hombros.- Felicidades Karito.

-Gracias Sasuke, de verdad.- la muchacha recibió el abrazo del Uchiha.- Te quedas a la recepción?

Sasuke miró a la castaña y luego miró detrás de ella para encontrarse con esos ojos jade. La pelirrosa no paraba de mirarlo de reojo cada vez que podía, pero inmediatamente le quitó la mirada avergonzada.

-No gracias. Solo vine a saludarte y felicitarte es todo.- dijo el moreno con tono decidido. La castaña asintió y no siguió insistiendo, era obvio que Sasuke aún no estaba con ánimos de fiesta.

Mientras seguían los saludos, Emi, la sirvienta de Sakura, de inmediato sacó su cámara para comenzar a sacarle fotos a los novios. Después de sacarle fotos a los demás invitados llegó la hora de las amigas de la novia.

-Muy bien chicas! A las cuatro las quiero aquí!- ordenó la mujer a lo cual tanto Karito como Hinata miraron a Sakura y Temari, quienes cruzaron miradas y luego miraron a las chicas.

-Está bien.- dijo Temari alegre.

-Pero obvio que nos sacamos foto con esta regia novia!- expresó la pelirrosa alegre. Las cuatro Reinas de Konoha se posicionaron en medio de la escalera de la iglesia, abrazadas entre las cuatro como si nada, denotando la misma alegría desde que se habían hecho amigas, como si nada hubiese pasado. En ese instante, Lee se acercó a su mujer, ya era hora de irse.

-¿Nos vamos?- le dijo el muchacho tomándola de la mano.

-Sí, anata.- le dijo la castaña con cariño mientras el muchacho la abrazaba por la cintura y le daba un beso lleno de cariño y amor. Una ovación por parte de todos sus amigos inundó el lugar, y los recién casados se fueron de inmediato hacia la limosina con dirección al lugar donde se realizaría la recepción de la boda.

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Todo estaba perfectamente ordenado. La recepción sería en una sala de eventos, Lee y Karito hubiesen preferido al aire libre, pero estaban en pleno invierno así que no era prudente. La mayoría de los invitados ya habían llegado al lugar y se habían posicionado en las mesas.

Kurenai junto a Ino veían los últimos detalles para que todo estuviese en orden.

-Kurenai-sensei, todo esta bien, creo que debería ir a sentarse, recuerde que no puede hacer mucho en su estado.- le dijo la rubia a su sensei ya que a sus 6 meses de embarazo la pancita ya se le notaba bastante.

-Estoy bien Ino, no te preocupes.- en eso vió como Sai y Konohamaru llegaban con unas bolsas.- ¿Consiguieron la champaña?

-Sí! totalmente! – dijo alegre el muchachito sacando una botella.

-Pásamela antes de que te la tomes toda!- Ino le arrebató la botella y se fue a servir los vasos junto con Sai.

Konohamaru hizo un puchero y una vocecita lo sacó del trance.

-Que tierno te ves así.- Hanabi se había acercado al grupo.

Konohamaru se volteó a verla para quedar como un baboso, aquel vestido naranjo con flores la hacía ver como toda una ninfa del bosque. La muchachita le guiñó el ojo para luego posar su vista en la barriguita de Kurenai.

-¿Cuánto tiene ya Kurenai-sensei?- preguntó curiosa la castaña.

-6 meses mi niña.- contestó la mujer mientras se la acariciaba.

-¿Y ya da pataditas?

-De vez en cuando, sí.- contestó contenta la mujer.

-La otra vez que lo sentí me dio una patada que me mandó a volar!- dijo el castaño para hacerse el interesante. Hanabi lo miró completamente incrédula mientras que Kurenai ahogaba una risita. Konohamaru solo se puso las manos en los bolsillos y miró hacia otro lado con sus mejillas sonrojadas.

En otra mesa tanto Suigetsu como Karin le habían echado el ojo a esa champaña.

-Woo, se ve rica Karin, ¿nos servimos?- el peliblanco casi que se ponía de pie, pero cierta rubia lo devolvió a la silla.

-Ustedes dos se me comportan oyeron? Van a tomar como la gente! No quiero tener que llevármelos a rastras hasta el departamento.- los regañó Shiho.

-Ay mujer! Solo una copita! Anda no seas mala!- le rogó el muchacho.

-Ya, yo les traigo.- Shikamaru se puso de pie y fue hacia dónde estaba Ino sirviendo la bebida.

-Hace un poco de calor, no crees Temari? Debe ser la calefacción.- dijo Benjiro en una mesa un poco más apartada del grupo del Nara.

-Si quieres te voy a buscar champaña, a mí también me dio sed.- le ofreció Temari.

-Te acompaño si quieres.- el muchacho estuvo dispuesto a levantarse, pero la rubia lo detuvo.

-Descuida, voy y vuelvo, aprovecha de cuidarnos la mesa.- le dijo la rubia guiñándole un ojo cómplicemente a lo que el castaño asintió y se mantuvo en su lugar, mientras la rubia de Suna se dirigía hacia donde estaba la rubia de Konoha.

-Oye Ino!- la llamó Naruto.- Me pasas una botellita para mi mesa?

-Calmado Naruto, ¿no ves que estoy sirviendo? Aguántate un rato y te llevo.- dijo la rubia fastidiada.

-Ay pero no te preocupes! Tú sírveles tranquila a los demás invitados y yo me llevo esta botellita y te aligero la pega.- Naruto agarró una botella para llevársela, pero Ino no se lo permitió agarrándola ella también.

-Suelta esa botella Uzumaki!- Ino lo miró con semblante serio.

-Ya Ino, no te pongas pesada, solo es una botellita.- el muchacho la miró con cara zorruna mientras forcejeaba con la rubia.

-Que la sueltes!

-No! Suéltala tú!

Comenzaron a forcejear mientras que Sai no hallaba que hacer, intentó decir algo, pero tanto Ino como Naruto lo miraron feo.

-TÚ CIERRA LA BOCA!- Le dijeron al unísono mientras seguían forcejeando.

Temari, quién había llegado a la mesa, ni siquiera se inmutó con el escándalo.

-Ino, ¿te importa si me llevo dos copas?- no le estaba pidiendo permiso en realidad sino avisándole.

-Claro, llévatelas!- Ino ni siquiera la miró ya que su atención seguía en el forcejeo con Naruto.

Cuando Temari iba a agarrar la segunda copa otra mano la agarró junto con ella. La muchacha alzó la vista de inmediato para toparse con aquellas orbes marrones, nuevamente.

-Lo siento.- se disculpó el Nara alejando su mano de la de ella para no incomodarla, pero no pudo evitar que su corazón se acelerase al sentir el contacto de la piel de su amada.

-No te preocupes, me sirvo otra.- Temari intentó buscar otra copa con champaña, pero no habían más y ni loca se acercaba al parcito de rubios problemáticos.

-Temari.- sintió que Shikamaru la llamó y se volteó a verlo.- Yo te sirvo.

Tenía una botella de champaña a medio servir en la mano, a lo que la rubia pescó una copa vacía y la alzó para que el muchacho se la llenara.

-Arigato.- agradeció la muchacha y miró la bandeja del Nara que llevaba por lo menos unas 10 copas casi a rebosar. Shikamaru notó que la rubia miraba su bandeja por lo que simpáticamente le explicó.

-Suigetsu se trajo a toda su pandilla y sabes que no toman poquito.- dijo jocoso el joven. Temari miró hacia la mesa del Nara para ver como Suigetsu y sus compañeros ya se habían devorado los dulces.

-Hm, me imagino.- respondió la chica esbozando una sonrisa.

-No alcancé a decírtelo en la iglesia, pero… te ves hermosa.- dijo el muchacho sincero, Temari lo miró atenta a lo que el muchacho se sonrojó un poco.

-Gracias.- dijo Temari cordial.- Tú también te ves bien.

-Me puse el que me compraste.- expresó el muchacho abriendo un poco los brazos para que lo contemplara.

-Lo sé y se nota que te lo pusiste a toda prisa, mira como tienes la corbata!

Fue un impulso… totalmente… ni siquiera se dio cuenta en el momento en que cortó distancia con el Nara y comenzó a arreglarle el corbatín que tenía chueco.

Shikamaru no emitió sonido alguno, ni siquiera se movió, solo dejó que ella le arreglara el corbatín.

Temari reaccionó al instante, una vez que ya se lo había arreglado se percató de lo que había hecho. Miró a Shikamaru, quién la miraba atento y algo perplejo. La rubia no pudo evitar sonrojarse.

-Lo siento.- la chica se apartó de él de inmediato.- es la costumbre…

Temari desvió la mirada entre avergonzada y a la vez… apenada. A Shikamaru se le partió el corazón verla así. ¿Qué rayos estaba haciendo por Kami?! No podían seguir así!

-Temari.- la llamó nuevamente el muchacho con tono serio, la chica lo miró atenta.- Ya, hablando en serio, yo creo que deberíamos-

-OYE NARA! DEJA DE POLOLEAR Y TRAENOS LOS TRAGOS!- Chilló Suigetsu interrumpiendo el momento y ganándose las miradas asesinas tanto de las féminas de su grupo como de Ino y Naruto, quienes habían parado su pleito y estaban con las orejas bien paradas escuchando la conversación de sus dos amigos, ahora querían ir a matar al peliblanco por lo que tanto Sai como Choji los tuvieron que detener.

Karin, furiosa, agarró a Suigetsu del brazo y lo sentó de una en la silla. Las otras personas que también estaban atentas a la pareja volvieron a lo suyo.

-Gracias por la champaña.- cortó el tema la rubia y, antes de siquiera dejarle contestar al Nara, la muchacha ya se había alejado hacia su mesa donde la esperaba Benjiro.

-¿Pasó algo?- le preguntó el castaño a la chica una vez que llegó a la mesa.

-No nada, no te preocupes, ten.- la chica le pasó la copa de champaña mientras se sentaba a su lado.

-Kanpai por los novios entonces.- trató de distraerla el joven.

-Kanpai por los novios.- expresó Temari ya un poco más relajada.

Por otro lado, Suigetsu estaba recibiendo la reprimenda de las reprimendas.

-¿Pero qué hice?- el chico no entendía nada.

-Suigetsu… hasta yo me di cuenta.- le dijo Juugo a su lado.

-Eres tonto con T mayúscula! ¿lo sabías?!- Shiho no pudo quedarse callada, la había cagado del bueno.

-Pero no entiendo nada!- se quejó el peliblanco mientras que Karin lo agarraba de la oreja y le susurraba algo mientras el Nara se acercaba con la bandeja llena de champaña. El peliblanco abrió los ojos de par en par con la noticia y se sintió pésimo al ver a Shikamaru.- Oye viejo, lo siento, no tenía idea que Temari-chan y tú…

-Descuida.- lo interrumpió el Nara con su típico tono cansino.- de todas formas no interrumpiste nada importante…

-Fiuuu que alivio.- Suigetsu suspiró, pero Juugo no le dio tregua.

-Te lo dijo por cortesía Suigetsu.- le dijo el pelinaranja. El muchacho miró hacia las féminas de su grupo quienes simplemente emitieron un "baka!" en conjunto, provocando que se sintiera peor. Shikamaru tomó asiento al lado de Shiho, quien le puso su mano en su hombro.

-¿Quieres que te diga mi opinión de lo que pasó?- le dijo la rubia con tono maternal. El Nara simplemente asintió.- Ella te sigue amando tal cual, te lo aseguro.

-¿Cómo puedes estar tan segura, Shiho?- le preguntó el pelinegro.

-Porque te mira de la misma forma en que yo lo hacía.- dijo la rubia esbozando una sonrisa.- y eso… yo diría que más ^^

Shikamaru no pudo evitar sonreír, sabía muy bien que Temari lo seguía amando, pero el tema era otro…

-Sé que su terquedad es lo que te tiene nervioso.- le dijo la rubia como adivinando lo que pensaba.- pero por esa misma razón no tienes que ceder, ya verás que la recuperarás.

-Gracias Shiho.- agradeció el Nara a su amiga, feliz de que estuviera a su lado en ese momento tan difícil que estaba pasando.

Por otro lado, Naruto, aún refunfuñando por lo ocurrido, se iba con su botella de champaña a su mesa junto a Hinata.

-Deberías dedicarte a ser guardia de seguridad.- se burló Karui de Choji, quien veía como el rubio se sentaba.- Siempre tienes que detener tanto a los borrachos como a los buscapleitos.

-*sigh* en una de esas te hago caso hehe.- expresó divertido el castaño, en eso su mirada se posó en algo en particular que dejó a Choji completamente impactado.- Oh por Kami… es… hermoso!

Karui miró hacia donde miraba su novio, esperando ver a alguna chica con algún vestido bonito o algo así, pero solo se topó con el enorme pastel del matrimonio.

-Choji que estás…?- pero la muchacha comprendió de inmediato con solo mirar la mirada babosa de Choji, que era el pastel lo que había captado por completo su atención.

-Dulce… debe saber muy dulce!

-De seguro y solo comerás un trozo.- dijo la chica cruzándose de brazos.

Los corazones de Choji se hicieron añicos y miró impactado a su novia.

-¿Qué?! Pero Karui! Es un pastel de bodas! No todos los días tienes la oportunidad de probar uno!

-Lo harás en el próximo matrimonio Choji, tienes bastantes amigas jóvenes y en edad fértil.

-Pero pasarán meses, incluso puede que hasta años!- chilló Choji exasperado.- Por favor! ¿Puedo comer más de un trozo?

Karui lo miró mientras el castaño le ponía carita de cachorro.

-*sigh* está bien, puedes comer dos trozos.

-Tres!

-Dos!

-Tres!

-Dos!

-Tres!- Choji le hizo pucherito.

-Dos y medio.

-Hecho!

Mientras Choji negociaba con su novia, Ino trataba de volver a su centro después de lo ocurrido.

-Sigo con ganas de matar a ese idiota.- miraba a Suigetsu con unas enormes ganas de tirarle un kunai explosivo.

-Ya relájate Ino.- Sai se puso detrás de ella para comenzar a hacerle un masaje y bajar su tensión.

-Hmm, no sabía que sabías hacer masajes Sai.- expresó la rubia ya más relajada.

-Lo aprendí allá en Kumo.

Ino le sonrió y mientras se volvía a relajar enfocó su vista hacia las mesas.

-Me da pena verlos así.- dijo con tono triste la rubia.

-¿A quienes?- preguntó curioso el joven.

-A Shikamaru y Temari.- respondió la muchacha.-¿Sabes que terminaron cierto?

-Sí, es la noticia del momento.

-*sigh* Shikamaru no baka! Como se le ocurre hacerle eso a Temari?! Y más encima con… argh!- Ino volvió a tensarse y no tuvo más opción que servirse una copa de champaña.- Esa mujer lo único que hace es joderle la vida a la gente.

-¿Sakura?- intentó adivinar el pelinegro.

-Quien más!- en eso Ino miró a su novio.- En serio, ¿qué le ven? Tú también en su momento caíste en sus asquerosas garras.

Sai se sintió incómodo con aquella pregunta, en realidad nunca se había detenido a analizar qué rayos tenía Sakura Haruno que podía atraer técnicamente a cualquier imbécil que se le diera la gana, y él había sido uno de esos imbéciles.

-Hmm, pues no sé.- dijo sincero Sai.- Supongo que debe ser porque es atractiva.

-¿Qué tiene de atractivo una mujer caprichosa, escandalosa y con cero consideración por los demás?

Sai se encogió de hombros, sinceramente no tenía una respuesta para eso, el como Sakura lograba engatusar a los hombres sinceramente para él era un misterio. Solo podía asociarlo a la coquetería característica de ella y obviamente a que era bonita, pero sí le decía eso a Ino de seguro lo mataba o lo terminaba ahí mismo.

-Mujer del demonio.- refunfuñó Ino mientras se tomaba su trago.

Mientras tanto en el baño…

-Achís!- Sakura no pudo evitar estornudar mientras se daba un retoque a su maquillaje.

"Alguien está hablando de mí, lo sé!" pensó mentalmente la pelirrosa mientras se volvía a colocar labial. Una vez que terminó se miró al espejo, se veía radiante no lo negaba.

"Me pregunto… si me habrá notado." Pensó para sí la chica recordando el momento en que Sasuke entró a la iglesia, se veía tan guapo con aquel terno. Ella al verlo lo primero que quiso hacer fue ir corriendo hacia sus brazos y pedirle perdón, pero lo más probable es que la hubiese rechazado, aquel cruce de miradas que pudo tener con él le dijeron todo, él seguía dolido, ya no la miraba con cariño y amor como hacía días atrás, sino que la miraba con decepción y rabia, de la misma forma en que ella lo miraba cuando la engañó con Ino. Sakura trataba de analizar sus acciones, incluso llegó a pensar que su propio subconsciente en el fondo quería vengarse de Sasuke por lo que le hizo, había sufrido tanto, aquel muchacho había sido su primer amor verdadero, ya que era muy distinto a lo que alguna vez sintió por Shikamaru, el amor que le tenía a Sasuke era mucho más maduro, más real, pero que ella en el fondo nunca quiso aceptarlo. Definitivamente algo se había roto en ella en el momento en que se enteró del engaño con Ino, sintió que había perdido el tiempo con aquel muchacho, que le había entregado todo, incluso su virginidad, y que él simplemente la vió como una conquista más, nada especial, se sintió miserable y vacía, puesto que Sasuke se había convertido en parte de ella y el haber terminado con él en aquel instante la cambió por completo. Sí antes era alocada y coqueta, después de eso se volvió el doble, cada conquista, cada nuevo muchacho era para olvidarse de Sasuke y a su vez sacarle celos y hacerlo sufrir de la misma forma en que él la hizo sufrir a ella. Hubo un momento en que de verdad lo odió y le deseaba lo peor, pero solo era para ocultar lo que ella no quería aceptar, que se había enamorado por completo de Sasuke Uchiha, y ningún otro hombre podría volver a entrar en su corazón de la misma forma en que él lo hizo. En el fondo siempre se la quiso devolver y ahora lo había logrado, pero… de qué sirvió? Se sentía mejor? No. ¿Sentía que era justo? No. ¿Qué sentía entonces…? Nada… solo quedaba más claro en su mente y corazón que amaba a Sasuke Uchiha y que se sentía la peor escoria del mundo al haberlo lastimado de esa manera. ¿Se habría sentido igual cuando la engañó? Ella siempre creyó que le había dado lo mismo, pero su corazón le decía que él se sintió tan miserable como ella se sentía ahora cuando la lastimó. En ese instante sacó su celular, buscó el contacto de Sasuke y miró su foto, cada cualidad de él le encantaba, su perfecto rostro, su cabello, sus ojos, sus labios, sus besos…

"La cagaste Sakura… la cagaste…" una lágrima quiso escapar de sus ojos jade, pero la muchacha se mantuvo firme, no era tiempo para lamentarse y llorar, encontraría la manera de poder hablar con Sasuke y aclarar de una vez este asunto y sincerarse, no le importaba si la echaba a patadas todas las veces que fuera, llegaría hasta él y le diría absolutamente todo.

-Ya no hay marcha atrás Sakura, solo asume y sigue adelante.- se dijo a sí misma frente al espejo. En eso tomó su cartera y se devolvió a la fiesta.

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En la puerta del recinto, Minato miraba a todos los invitados, sonreía al ver a Naruto junto a Hinata y los demás Hyuga, se veía tan feliz con aquella muchacha.

-¿Te pasa algo Minato?- preguntó Kakashi, quién lo había divisado desde la mesa que compartía con Kushina.

-No, nada en especial. Es solo que… me alegra ver a Naruto así de feliz, me recuerda a mí.- dijo melancólico el rubio.

-Hmm, bueno supongo que es la edad en la que está.- analizó Kakashi.- uno siempre anda feliz y hormonal en la adolescencia.

-Haha, no lo digo por eso.- expresó Minato.- Lo digo por todo lo que ha pasado este último tiempo, y que ahora todos estemos aquí celebrando, me llena de gozo aunque…

-¿Aunque…?

-Me hubiese gustado que Asuma estuviese aquí, le habría encantado ver a su pequeña convertirse en una hermosa mujer y estar presente el día de su boda.

-Bueno, talvez no esté presente en físico, pero en espíritu sabes que lo está.- dijo el peliplateado.- Y el que tú estés aquí, también representa eso. Así que deja de ser tímido y cuando llegue la novia dale tus mejores deseos, tanto en tu nombre como en el de Asuma.

-Hmp, gracias Kakashi.

-LLEGARON LOS NOVIOS!- Se oyó el grito de Kenjiro por todo el recinto y todos se pusieron de pie para recibir a la feliz pareja con un montón de aplausos.

Nuevamente comenzaron a felicitarlos y a desearles buenos deseos en la nueva etapa que comenzaban.

-Karito.- la llamó Minato a la muchacha.

-Minato-san!- Karito lo abrazó con cariño.- Que bueno que pudo venir.

-Sí, perdona por no haber podido ir a la ceremonia, pero he tenido bastante trabajo con todo lo que aconteció.

-Descuide, yo entiendo.- dijo con empatía la joven mientras que Lee se colocaba a su lado y Minato aprovechaba de felicitar al novio también.

-Es una excelente chica, Lee, así que hazla feliz.

-Lo haré Minato-san.- respondió el joven profesor.

-Oh cierto! Quería darles esto muchachos.- Minato les pasó un sobre que obviamente contenía una gran suma de dinero.

-Minato-san no es necesario.- intentó decir la castaña, pero Minato negó con la cabeza.

-Es lo menos que puedo hacer por ti Karito, de alguna forma me siento responsable por lo que le pasó a Asuma y además, no me porté muy bien contigo el año pasado, te oculté muchas cosas relacionadas a tu familia.- dijo el rubio con sinceridad.- Acéptenlo chicos, como regalo mío y de Asuma.

-Arigato, Minato-san.- respondió la castaña resignada.

En ese momento, Kurenai anunció la llegada de la pareja e invitó a todos los que quisieran decirles algunas palabras a los novios. Varios de sus amigos les expresaron sus buenos deseos y cariños hacia la pareja y por supuesto no pudo faltar Naruto.

-… y por todo lo que los quiero chicos, les deseo la mayor de las felicidades *snif*- el rubio se había emocionado.- Más te vale que me la cuides Lee! Karito vale por 1000 y lo sabes! Dattebayo!

El aludido hizo el pulgar arriba y varios aplaudieron el discurso del rubio, en ese instante, Kurenai volvió al micrófono.

-¿Alguien más quiere decirle algo a los novios?- preguntó la mujer.

-Shikamaru, faltas tú!- le dijo Shiho al Nara, quién la miró sorprendido.

-¿Yo?- preguntó curioso el joven.

-Ay Nara! Eres el padrino de la boda y no vas a decir ni pío?- lo acorraló Karin.

-Pero no tengo nada nuevo que decir que ya no se haya dicho.- sinceramente no tenía muchas ganas de pararse en medio de todos a decir algo.

-KURENAI-SAN! FALTA EL PADRINO!- Suigetsu se encargó de joderle todo.

Shikamaru quería literalmente asesinarlo, más aún cuando sintió las miradas de todos encima de él.

-¿Shikamaru? ¿Quieres decir unas palabras?- preguntó Kurenai a lo cual el Nara suspiró mientras se ponía de pie.

-Mendokusei…- resopló el muchacho mientras iba a paso cansino hacia el micrófono. La mujer se lo pasó y le dio su espacio.

Shikamaru se paró frente a todos, era obvio que como padrino de la boda tenía que decir algo coherente y que de verdad representase lo que sentía, pero todo lo ocurrido en los últimos días, en especial la noche anterior, lo habían dejado bastante sensible.

"Aquí voy…"

-Bueno, no soy muy bueno dando discursos, pero ya que soy el padrino de esta maravillosa boda supongo que lo mínimo es que diga algo.- hubo un par de risitas de parte de los presentes.- Partiré un poco hablando de mí, hay… tres mujeres muy importantes en mi vida que me han hecho crecer, madurar, me han regañado bastante y bueno... yo no sería lo que soy sin ellas, una por supuesto es la mujer que me trajo al mundo, mi maravillosa madre.- Yoshino se asombró y no pudo evitar sentirse conmovida con aquello.- la segunda por supuesto es la radiante novia a la cual estamos celebrando.- hubo varios aplausos y vitoreos que fueron hacia Karito.- y… la última, pero no por eso la menos importante, es la mujer que me robó el corazón y que ella sabe quién es.- todo el mundo miró lo más disimuladamente que pudieron a Temari, quién de inmediato se sintió incomoda, pero atenta a cada palabra del Nara, Benjiro a su lado no pudo evitar resoplar con fastidio.- La cualidad que comparten las tres se resume en una sola palabra… problemáticas, aunque yo también hago mi mea culpa y reconozco que las he hecho sufrir bastante, en especial con mi forma peculiar de ser, pero siempre he sentido el cariño y el amor que me han dado, expresado de la forma peculiar que tiene cada una de expresármelo. Madre, tú siempre desde el momento en que vine a este mundo has estado a mi lado, me has protegido, me has cuidado, me has dado tu cariño a tu manera y junto a mi padre Shikaku me enseñaron valores que día a día pongo en práctica, te pido perdón por todas las veces en que te hice rabiar, pero sabes que cada regaño que me diste me volvió más fuerte y consciente de mis acciones. Arigato, Oka-san.

Yoshino estuvo a punto de llorar, sus ojitos se llenaron de lágrimas por las hermosas palabras de su hijo.

Shikamaru miró ahora a la novia.

-Karito, tú prácticamente creciste conmigo, nos conocimos en el kínder y desde allí que no nos separamos, has sido mi compañera de siesta y de shogi desde entonces, mi compañera de toda la vida, has estado conmigo en los momentos buenos y en los momentos malos. Siempre he sentido tu apoyo y tu cariño y a pesar de que he sido bastante idiota al no seguir varios de tus consejos, gran parte de lo que soy ahora es gracias a ti, a todo lo que hemos pasado juntos, a todo el amor que me has entregado, y solo me queda decirte "gracias", por siempre estar ahí cuando más lo necesité, por haber sufrido junto a mí mis pérdidas, por levantarme cuando ya no quería más, por todo mujer. Ahora comienzas una nueva etapa, un nuevo camino por tu cuenta junto a tu marido, y solo quiero desearte lo mejor del mundo porque no hay nadie que se merezca la felicidad más que tú. Te amo mujer.- varios comenzaron a aplaudir mientras que Karito se emocionaba y una maldita lágrima se le lograba escapar de sus bellos ojos.

-Y por último…- Shikamaru comenzó su relato.- está la mujer de mi vida, la mujer que a pesar de que la conocí el año pasado siento que la conozco de toda la vida, ella me hizo conocer lo que es el verdadero amor, el entregarse por completo a alguien, el desear que esa persona esté contigo siempre, el querer compartir cada momento de tu vida con ella por más efímero que sea… gracias a ella pude madurar y darme cuenta que no puedo seguir siendo el mismo siempre, que hay que cambiar actitudes, que hay que crecer, que hay que ver las cosas a veces de otra perspectiva… creo que nunca se lo dije, pero gracias a ella me convertí en un hombre de verdad, por sus consejos, por sus regaños, por estar a mi lado y expresarme el amor como solo ella puede expresármelo… solo quiero decirle a ella que a pesar de todo lo que ha pasado, de las circunstancias en que nos encontramos ahora, mi amor por ella no ha cambiado en absolutamente nada, sé que la he hecho sufrir bastante, y aunque le pida mil veces perdón nada cambiará lo que pasó entre nosotros… pero… solo quiero que tengas claro una cosa.- Shikamaru miró fijamente a Temari.- Que nada ni nadie logrará hacer que deje de amarte, tendrían que arrancarme el corazón para que lo hiciese, y aún así, no lo haría.

Se hizo un silencio, el corazón de Temari se aceleró por completo, y no aguantó y desvió la vista de aquellas orbes marrones que la miraban detenidamente. Benjiro agarró su mano para tranquilizarla y miró con molestia al Nara, quién ni siquiera se dignó a mirarlo, tenía cosas más importantes que hacer y decir.

-Pero bueno… ya hablamos mucho de mí, aquí las estrellas son mis dos amigos que hoy juntan sus caminos y Lee…- el aludido miró a su compañero.- Ya te lo dije en el altar y te lo vuelvo a repetir, cuídamela, ella significa mucho para mí y lo sabes.

-Lo haré!- dijo en voz alta el joven profesor.

-Bien, no me queda más que hacer un brindis.- Shikamaru tomó su copa de champaña a lo cual todos lo siguieron.- Por los novios! Para que seas felices y logren superar cada obstáculo que se les presente en esta nueva etapa, siempre juntos! Kanpai!

-KANPAI!

En el momento en que Shikamaru volvió a su mesa, Kurenai dio paso a los novios a que dijesen algunas palabras.

-Bueno, antes que nada, muchas gracias a todos por venir.- agradeció Lee.- Hablo por ambos en decir que estamos muy contentos de compartir este hermoso momento con todos ustedes, agradecemos los buenos deseos y contestando a varios que ya me lo han dicho solo puedo decirles que no se preocupen.- Lee miró a su mujer y tomó su mano.- Haré todo lo que esté a mi alcance por hacerte feliz Karito, te amo.

Hubo una ovación por parte de todos y Karito no pudo evitar ocultar su sonrojo. En ese momento, Lee le dio la palabra.

-Bueno… no soy muy buena para los discursos, supongo que mi compañero del kínder me lo debe de haber pegado.- bromeó la muchacha provocando varias risas entre los invitados.- pero, como bien dijo mi esposo, yo también quisiera darles las gracias a todos por venir, ustedes han formado parte de nuestro crecimiento como personas, cada uno de ustedes tiene alguna historia con nosotros y eso lo agradecemos mucho. Solo me queda más que decir… "gracias… por todo".

Un fuerte aplauso se oyó por todo el recinto y antes de que los novios se alejaran del micrófono y volvieran a sus asientos, Kurenai los detuvo.

-Bueno muchachos, antes de que se sienten, mejor comiencen a calentar porque viene el bals de los novios!- anunció la pelinegra con alegría provocando la euforia en todos los presentes.

Karito se sintió incómoda y a la vez nerviosa, había practicado el pinche baile ese, pero jamás pensó que tendría que bailarlo frente a todo el mundo. Lee por supuesto que notó su nerviosismo y le ofreció su mano.

-Ven, yo te guío cariño.- dijo el pelinegro con dulzura, a lo cual la muchacha sonrió y tomó la mano de su marido para comenzar a bailar. Parecían una verdadera pareja de ensueño, Karito solo se dejó guiar por Lee, y aunque al principio se sintió nerviosa terminó agarrándole el ritmo.

-Tengo que admitir que lo haces de maravilla.- expresó la muchacha siguiéndole el paso.- Bailabas esto de antes o practicaste hasta no más poder?

-Tú que crees?- le dijo Lee con mirada cómplice.

-Ya me respondiste la pregunta con eso ;)- Karito se acercó a él mientras la música amenaba y le dio un dulce beso en los labios. Todo el mundo aplaudió con vigor el perfecto baile de los enamorados y Kurenai de inmediato invitó a todos a la pista para unírseles a la recién casada pareja.

Shikamaru fue directo hacia la mesa donde se encontraba su madre, quién miraba como Minato y Kushina se dirigían hacia la pista de baile.

-Disculpe bella dama.- oyó la voz de su hijo. Se volteó de inmediato para encontrarse con su mirada.- ¿Me concedería esta pieza?

-Como negarme ante la petición de un caballero tan guapo.- bromeó Yoshino mientras tomaba la mano de su hijo y se dirigían hacia la pista. Yoshino miró de pies a cabeza a su hijo y el muchacho por supuesto que se sintió escaneado.

-¿Pasa algo?- preguntó curioso mientras bailaban.

-No te conocía ese terno.

-Ah… es nuevo.- Shikamaru desvió la mirada un poco para mirar de reojo como Benjiro se unía a la pista de baile junto a Temari. Yoshino, por supuesto, que comprendió todo.

-Tiene buen gusto, te queda de maravilla.- la oyó decir provocando que la mirase y se sintiera algo incomodo por haberse distraído. La pelinegra decidió cambiar el tema.- ¿Sabes qué? Por un minuto, al verte así me recordaste a tu padre, tenía un terno muy parecido al que llevas puesto.

-¿En serio?

-Ajá, pero… tú te ves más guapo ;)

-Gracias madre, por todo.

-Te amo, mi vida y lo sabes.- Yoshino le besó su frente y siguieron bailando por la pista.

No sabía si algún día llegaría a ser como su padre alguna vez fue, su modelo a seguir, pero mientras poco a poco se fuese acercando a esa meta, le bastaba, claro que… siempre a su estilo.

Aww nada mas dulce q el amor de madre :3. Y bueno los q quieran asesinar a Suigetsu manita arriba, haha. Ino y Naruto los apoyarán, muahaja ha.

Kari, el amor que sienten esos dos no lo borra nadie, y eso lo sabemos todos, pero... Shika tendrá q hacer harto mérito para reconquistar a su dama. Y personalmente comparto el gusto de Karito, mi Shikaku esta mas rico q el pan, maldito Kishi que me lo mataste! A mi sexy daddy T. T (y que yo igual lo mate en este fic q hablo tanto hhahahaha) Ya me imagino todo lo que le quieres decir al acompañante de Temari. Pero... No te preocupes te tengo un regalito para el próximo capi. Besitos y byebye.

Rebe, Temari nunca dejará de preocuparse de su hombre, que le guste hacerse la tonta es otra cosa. De seguro ahora quieres matar a Suigetsu, no te culpo, yo también haha. Y quien no le tiene ganas a Shikaku, si esta más rico q el pan. Muahaja hha, saludos y gracias por tus comentarios, me hace feliz q te guste harto mi fic, abrazos.

Y a todos los demás también, espero q todos estén bien con sus familias y cuidándose, mucha fuerza a todos!