Canción: Who do u love - Monsta X
Pareja: ¿Ichiruki?
Basada: Letra y ritmo
Tipo: Viñeta
Who dou u love?
Saboreaba sus labios, disfrutaba de su cuerpo, de como gemía y respiraba casi sin aliento. De cómo sus mejillas se enrojecía y sus cabellos se esparcían en mi cama, como su cuerpo se empujaba inconscientemente hacia mí en busca de mi calor y sus manos apretaban las sabanas buscando liberar aquella presión, aquel deseo.
En esos momentos de placer y al mismo tiempo de estasis quería saber lo que realmente pensaba, quería saber que era lo que pasaba por su mente. Saber que era lo que veía cada vez que cerraba los ojos por el placer. ¿Estaba conmigo realmente? ¿Disfrutaba solo de mí? ¿O imaginaba a alguien más?
No iba a negar que aquella condenada chica me tuviera pendiendo de un hilo.
Me empujé duro contra ella, quería saber realmente lo que pensaba, ¿quién era el que la estaba llevando a lo más alto? Quería escucharlo de sus labios y obtendría lo que quería.
―Dilo, Rukia ―susurré contra su oído antes de morderlo suavemente y sin dejar de empujarme, encontrando pronto aquel punto que la hacía enloquecer. Sus gemidos se volvieron más altos, su respiración más irregular, antes de volver a hacer ese mismo movimiento, volví a susurrarle las mismas palabras
―Ichigo…¡Dios!… ―Era incapaz de hablar, incapaz de quedarse quieta y al ver que yo no colaboraba se empujaba aún más contra mí.
―Dime, Rukia. ¿Qué es lo que deseas?
―¡Dios!... I-Ichigo, no te detengas por favor ―Sus palabras estaban distorsionadas por su placer, pero aun no era lo que quería oír.
―Entonces dilo, di lo que quieres, di a quien quieres
―Ichigo….¡Te quiere a ti!...¡Te necesito a ti!
Sonreí al obtener mi respuesta, retrocedí por completo para empujarme de nuevo contra ella llevándola en el proceso a la cúspide del deseo, no me detuve antes de que ambos alcanzáramos juntos a tocar el cielo. Ella se dejó caer sobre la cama agotada, pero yo logré hacer que rodara para que quedara finalmente sobre mí, sintiendo su respiración en mi pecho.
Aun en la tranquilidad del momento, no dejaba de darle vuelta a aquellas preguntas que tanto me atormentaba mientras acariciaba su cabello, ¿A quién realmente ella amaba? ¿A él o a mí? Me estaba matando la duda, aun así temía preguntar y que la respuesta no fuera la que yo esperaba, si era sí, todo iba acabar.
Amaba disfrutar de mi tiempo con ella, de los viajes, las escapadas, las cenas secretas en mi departamentos, los hoteles, y ser el único que despertaba sus más bajos instintos, aun así no era a quien le había entregado su corazón, su vida. Yo solo era la persona con la que podía ser ella misma, porque había alguien más esperándola en su vida cotidiana, había alguien más que podía tenerla para sí mismo y de una manera más profunda de la que yo la tenía.
Pero cada caricia, cada beso, cada mirada, me hacía dudar, me hacía realmente sentir el único que ella deseaba, que realmente amaba. Que yo era en quien pensaba todo el día y a quien recordaba cada noche al dormir. Quería creer que cada vez que él la tocara pensaba en mí, que era yo a quien imaginaba cada vez que era besada, que era tocada.
La duda me carcomía y hoy sentía que no iba a ser capaz de resistirla.
―¿Rukia, a quien amas realmente? Sé sincera conmigo, yo sé claramente mi papel en todo esto y no quiero cruzar los límites que establecimos, pero quiero escuchar esa respuesta. ¿Lo amas a él o me amas a mí?
Ella se tensó en mis brazos, pero yo no dejé de recorrer su espalda desnuda formando círculos en ella. La sentí dudar y eso dolió, finalmente alzó su mirada y en sus ojos vi lo que realmente pensaba. Ya tenía mi respuesta de a quien realmente amaba.
¡Gracias por leer!
