Por fin! Capítulo terminado! La guerra de agua sigue en Senju, y a nuestra flamante directora se le ocurrirá un brillante plan para obtener dinero, enjoy!

Capítulo 15: Noche de juegos.

Otra que vio la escena perfectamente fue Sakura, quién, cizañera como siempre, se acercó a Gaara.

-Gaarita! ¿qué está haciendo Kiba con Matsuri?!- lo agarró de los hombros para darle consuelo.- Yo que tú le voy a parar los carros a ese fresco!

-Silencio Sakura…- Gaara estaba comenzando a molestarse.

-KIBA INUZUKA SUELTA A MATSURI PATAN!- Comenzó a gritar la Haruno.

-Cierra la boca, Sakura.- Gaara le plantó una bombita en plena cara a la pelirrosa quien comenzó a chillar.

-KYAH! TRAIDOR! TRAIDOR! HOMBRE TENÍAS QUE SER!

Gaara fue directo hacia la pareja y se paró enfrente de ellos.

-Inuzuka.- lo llamó el pelirrojo. Kiba al notar al muchacho soltó a Matsuri de inmediato.

-Gaara! Compadre, ¿Qué paso?- se hizo el loco el castaño.- Te la estaba cuidando, nada más.

Matsuri se colocó al lado de su hombre, mientras que Gaara sacaba una bombita de agua de su saco.

-Ay Gaara, vamos, no te enojes, solo era una bromita, hehe.

-Yo te lo sostengo Gaara!- Kenjiro de nuevo lo agarró de los brazos para que no escapara.

-OYE DEJA DE APARECER CUANDO TE CONVIENE NEKOSAKI!- Le alegó el castaño.

-Esto es por hacerte el galán Inuzuka!- Matsuri le quitó la bombita a Gaara y se la lanzó con furia a Kiba, afortunadamente para el Inuzuka, el agarre de Kenjiro no fue muy firme, por lo que simplemente se agachó y la bombita se estampó en la cara de Kenjiro.

SPLASH!

-WUAJAJAJAJA! ESO TE PASA POR TRAIDOR NEKOSAKI!- Kiba se había hecho a un lado y cuando se puso a vitorear su hazaña le zamparon una enorme bomba de agua en plena cabeza.

-A VER SI TE ENFRÍAS CON ESO INUZUKA!- Tamaki hizo su aparición, pero Kiba al verla de reojo no supo interpretar si lo decía en broma o en serio, pero la muchacha no le permitió descifrarla mucho ya que salió corriendo de inmediato, pero si pudo notar un deje de tristeza en su rostro.

-Ahahaha! Te salió por la culata amigo!- se burló Kenjiro del Inuzuka.

-Rayos, creo que se enojó…- Kiba comenzó a correr tras su novia.- Tamaki! Tamaki espera!

Gaara y Matsuri observaron la escena y luego el pelirrojo miró a su chica.

-¿Estás bien?- le preguntó el joven. Matsuri lo miró con dulzura.

-Sí, estoy bien, mi héroe.- la chica se colgó de su cuello y cuando estaba a punto de besarlo unas bombitas de agua explotaron en sus cabezas, cortesía de Yukata.

-Para que se enfríen los tortolitos, jiji!- la pelinegra no podía aguantar la risa. Matsuri y Gaara la miraron como si la quisiesen asesinar, por lo que la jovencita tomó eso como su pase de retirada.

Gaara sacó de su saco una enorme bombita y se la pasó a Matsuri.

-Vamos tras ella.- dijo fríamente el pelirrojo.

-VUELVE AQUÍ YUKATA!- Matsuri apenas agarró la bomba se lanzó directo hacia su amiga.

Por otro lado, Kiba había logrado atrapar a Tamaki y casi que le estaba rogando que lo disculpara.

-Tamaki, por favor, solo estaba bromeando, tu sabes que soy molestoso.- la tenía agarrada de la cintura sin ninguna intención de soltarla.

-Pues manerita de molestar Inuzuka.- Tamaki se soltó de su agarre y lo miró seria con los brazos cruzados.

-Ya, está bien, como castigo recibiré todas las bombitas de agua que quieras.- Kiba separó sus brazos dispuesto a recibir lo que fuera.

-¿Todas las que yo quiera?- preguntó curiosa la castaña. El Inuzuka asintió.- Muy bien, ya lo escucharon muchachos!

En ese momento, Shino y Kyo llegaron con una bolsa llena de bombitas de agua y se las zamparon de una al castaño, quien quedó mojado hasta los calzoncillos.

-TAMAKI!- Chilló el castaño, pero la chica solo se revolcó de risa en su cara.

El patio se había convertido en un verdadero campo de batalla, las bombitas de agua volaban por doquier y caían en las desafortunadas víctimas. Pero esta diversión fue totalmente puesta a fin por la autoridad máxima del prestigioso Instituto Senju.

-QUE SIGNIFICA ESTO ALUMNOS?!- La voz de Tsunade resonó por el megáfono y todo el mundo quedó literalmente congelado.

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Una vez que había puesto todo en orden, Tsunade seguía mirando las cuentas. Trataba de calcular cuanto le quedaba en el banco, pero ni sacando todos sus ahorros le alcanzaría. Tenía que pensar en algo.

"Tengo 6.500 ryos en mi cuenta bancaria, sino me gano la lotería o asalto a alguien me tendré que declarar en bancarrota" Tsunade estaba en la cuerda floja, lo único que se le ocurría en la desesperación era ir al casino a apostar todo y creer que la suerte estaría de su lado, pero sabía muy bien que los desgraciados de ese lugar la tenían completamente fichada, la primera vez que había tocado un casino fue a los 18 años, y con sus habilidades casi deja en bancarrota el lugar, luego fue a otro y a otro y así sucesivamente, por lo menos pasó por 10 casinos en Konoha y en todos salía mínimo con 1 millón de ryos en el bolsillo, pero después de eso, la mafia de los casinos hizo su magia, se pasaron el dato de la chica Senju y desde entonces, nunca más tuvo suerte, al contrario, comenzó a perder y perder, por supuesto que cualquier chica normal hubiese desistido, pero ya era tarde para Tsunade, se había convertido en una ludópata sin vuelta atrás, además de que le gustaba tratar de jugar con el sistema y burlar a los dueños de los casinos, ya en sus 30, con tanta experiencia volvió a tener buena racha, por lo que los casinos se confabularon en contra de ella para hacerla perder cada vez que las cámaras la captaran. Aunque Tsunade nunca dejó de ir, encontraba divertido desafiarlos, pero ahora la cosa era diferente. Necesitaba ganar, era literalmente de vida o muerte, pero… dónde podría conseguir a alguien tan astuto como ella para poder burlar el sistema de los casinos y poder multiplicar su dinero. No tuvo que pensar mucho cuando cierto par de genios saltaron en su cabeza, aunque con Karito no podía contar mucho ya que estaba en plena luna de miel, pero al menos… le quedaba uno…

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Una vez que todo el alumnado había regresado a sus salones de clases, Kiba pidió atención para comenzar a organizar la fiesta de graduación, independiente de que se hiciese o no, tenían que estar preparados por cualquier cosa.

-Bien muchachos, aquí voy a anotar todo lo que se nos ocurra.- comenzó a explicar Kiba.- Por ejemplo, si queremos que venga Sora Aoyama, lo anotamos.

-Buuuu!- Sakura comenzó a abuchear provocando que los demás alumnos la abuchearan a ella también.

-Bueno en resumen.- prosiguió Kiba.- Voy a anotar todo lo que se nos ocurra, así que a tirar ideas, ya!

Todo el mundo comenzó a opinar, desde traer grupos de rock hasta hacer la fiesta en la Roca Hokage con fuegos artificiales.

-Yo quisiera una fiesta de disfraces.- susurró para sí Hinata. Sakura la oyó clarito y le gritó a Kiba la idea de Hinata, lo cual nuevamente hizo que todos la abuchearan.- Por eso lo dije para mí Sakura.

-Ay esta gente es tan aburrida.- se quejó la pelirrosa haciendo un puchero.

Tenten por su parte tenía la mirada perdida, aparte de estar completamente empapada, con todo lo que había ocurrido entre Ino y ella no tenía mucho ánimo. La rubia se percató de la condición de su amiga y trató de limar asperezas.

-Vamos Tenten, no te enojes.- le pidió su amiga.

-No, si no estoy enojada.- replicó la castaña.

-Ah bueno.- Ino prefirió mejor cambiar el tema para no rozar de nuevo.- ¿Y con quién vas a ir a la fiesta de graduación? Si es que se hace.

-No sé.- dijo nerviosa la chica.- Yo creo que con Kenjiro, pero… pero es que… él no me ha invitado todavía.

Ino la quedó mirando perpleja, ¿de verdad se iba a quedar sentada esperando a que ese idiota la invitase?

-Ay mujer! ¿Pero qué estás esperando? Invítalo tú!- exigió la rubia. Luego volteó la silla de su amiga para que quedase frente a Kenjiro, quién estaba ensimismado escuchando música.

-Hola Ken.- saludó con un poco de timidez la castaña.

-Hola Tenten.- la saludó de vuelta el muchacho.-¿Cómo estás para la fiesta de graduación?

-Más o menos, ¿y tú?

-Yo bien, siempre listo. Lo único que me falta es conseguirme una buena pinta.- explicó simpáticamente el castaño.-¿ y tú?

Tenten se puso nerviosa con aquella pregunta, ni loca le decía directamente que andaba en busca de pareja, no pasaría esa vergüenza.

-Oye, ¿y con quién vas a ir?- prefirió ir directo al grano.

-Yo creo que voy a ir…- el joven miró de reojo a su compañera de banco, quién estaba metida en su libro estudiando, pero a la vez escuchando todo.-…con Yakumo.

La castaña no pudo evitar esbozar una sonrisa sin despegar la vista de su libro y a Tenten se le vino el mundo abajo, ya sospechaba que le diría eso, pero no quería aceptarlo. La mirada triste de Tenten no pasó desapercibida por Kenjiro, para desgracia de ésta.

-Tenten, ¿ qué te pasa?- se preocupó el joven por el cambio de actitud de la muchacha.- Oi Tenten!

La chica reaccionó y lo miró.

-Te pusiste pálida mujer, ¿te ocurre algo?

-No…no me pasa nada, no te preocupes.- dijo apenas con un hilo de voz Tenten, ahora no tenía a nadie con quién ir a la dichosa fiesta.

-Oye si vas a ir sola a la fiesta buena onda igual!- trató de animarla el joven. Grave error…

-¿Buena onda qué?!- le espetó Tenten molesta.

-Ya mujer tranquila.- trató de serenarla el castaño.- Mira, te puedo conseguir un amigo que justo viene llegando de Iwa, ¿qué te parece?

Tenten lo quedó mirando impactada, jamás se había sentido tan ofendida en su vida.

-Eres lo peor!- la castaña se levantó de su pupitre y se largó del salón. Ino por su parte miró con furia a Kenjiro, quién alzó las manos en señal de inocencia, él simplemente había sido sincero.

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Shikamaru había llegado del Instituto agotado, los profesores no hacían nada más que bombardearlos con información y kilos de materia para los exámenes finales. Estaba con la intención de prepararse algo cuando tocaron el timbre. El joven fue a abrir para encontrarse con la directora del Instituto Senju, Tsunade.

-Buenas tardes Shikamaru, ¿cómo estás?- saludó cordial la mujer.

-¿Tsunade-sama?- el Nara la quedó mirando sin comprender. ¿Qué podría traer a Tsunade al departamento de Naruto?

-¿Te me vas a quedar mirando o vas a hacerme pasar?- se quejó la mujer. Shikamaru reaccionó al instante y la hizo pasar a la sala, dónde la mujer se sentó sin más. Le ofreció un té a lo cual Tsunade aceptó.

Cuando ambos ya estaban sentados en la sala la mujer fue directo al grano.

-Si te preguntas el motivo de mi visita es simple Shikamaru, necesito de tus servicios.- dijo la mujer mirándolo detenidamente. En ese momento, Naruto, quién iba hacia la cocina, se detuvo en seco.

-¿Mis servicios?- el chico no entendía nada de nada.

-Sí, pero éste no es el lugar indicado para hablar.- prosiguió la mujer.- ¿Puedes venir a mi casa en la noche para que hablemos tranquilos?

-¿…?- Shikamaru tenía el signo de interrogación en toda la cara, pero Naruto al contrario que su amigo, ya la mandíbula se le había caído al suelo. ¿Acaso la vieja Tsunade se le estaba insinuando a su amigo?! Tenía que hacer algo para salvarlo.

-HOLA HOLA!- Saludó totalmente eufórico.- Vieja Tsu… Tsunade-sama! ¿Qué tal?! Tanto tiempo!

-Hola Naruto.- saludó seco la mujer, molesta por la interrupción.

-¿Y qué la trae por aquí?!- preguntó curioso el rubio.

-Vine a ver a Shikamaru.- dijo sin más la mujer dirigiendo su atención al moreno nuevamente.- Entonces, ¿te veo a la noche?

-Um… claro.- al Nara no se le ocurría que favor podría pedirle, pero mejor le decía que sí, ya que era obvio que su rubio amigo la había puesto de mal humor.

-Bien, te espero en mi casa entonces.- Tsunade se levantó del sofá, luego le guiñó el ojo con coquetería.- Gracias por el té.

Shikamaru la miró levantando una ceja sin entender nada y a Naruto se le hizo un nudo en el estómago. Cuando la mujer atravesó la puerta y se alejó, el rubio miró a su amigo.

-¿Por qué mierda le dijiste que si?!- lo regañó el Uzumaki.

-¿huh?- Shikamaru lo miró sin comprender.

-¿Qué ahora te gustan las ancianas o qué?!

-¿Qué?! ¿De qué estás hablando Naruto?

-Yo lo que me esforcé por salvarte, pero a tí parece que te gusta el leseo!

-Naruto, ¿Qué mierda te pasa?- el Nara comenzó a perder la paciencia.

-¿No me digas que no te diste cuenta?!- Naruto lo miró sin poder creer la ingenuidad de su amigo.

-¿De qué cosa?!

-Que la vieja Tsunade se te estaba tirando al dulce!

-…- sinceramente quedó catatónico con ese comentario…

-Tú el IQ lo tienes de adorno hermano, hasta yo capté la insinuación.- le echó en cara el rubio.

-¿De dónde mierda sacas eso, Naruto? Ella solo vino a pedirme un favor.- trató de razonar el joven de coleta.

-Sí, lo escuché clarito. A pedir tus "servicios"- le miró directo la entrepierna a lo que Shikamaru dio unos pasos atrás, ya estaba empezando a asustarse.- Como ahora eres el soltero más codiciado de Konoha, no me extrañaría que la vieja quiera "aprovechar".

-Naruto… me estás asustando… ya le dije que iba a ir a su casa! ¿Qué hago ahora?!

-Dile que te enfermaste del estómago!

-No me va a creer y lo sabes…

-Hmmm.- Naruto puso cara zorruna y tuvo una idea.- Ya sé! Iré contigo!

-Naruto… se va a enojar! Mira la cara que puso cuando apareciste.

-¿Te la quieres arreglar solo con ella?- preguntó directo el rubio provocando que al Nara el estómago se le encogiese del miedo.

-Naruto, no creo que…- en ese momento el celular del Nara vibró. Era un mensaje de texto de un número desconocido. Naruto de copuchento se puso al lado del Nara para leer el mensaje.

Desconocido: Shikamaru, soy Tsunade, se me olvidó decirte, ven bien vestido a nuestra reunión de hoy, tiene que ver con mi proposición. Eso, te espero ;)

Tanto Shikamaru como Naruto quedaron de piedra con el mensaje.

-Acompáñame por favor…- logró soltar apenas Shikamaru.

-Iré a buscar ropa decente…- Naruto se volteó sobre sus talones y fue directo a su habitación.

Shikamaru seguía con el celular en la mano, no podía reaccionar.

"Por qué me persigue la desgracia Kamisama…"

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Después de salir del departamento de Naruto, Tsunade se dirigió al departamento de Kushina para relajarse un poco y a su vez desahogarse con alguien.

-¿Segura que no quieres que Minato te ayude? Podríamos pedir un préstamo.- le sugirió la pelirroja mientras tomaban té.

-De ninguna manera Kushina!- dijo firme la rubia.- Minato ya tiene sus problemas con todo lo acontecido con Orochimaru, no voy a ponerle un problemas más por mi causa, así que no! Yo me las arreglaré.

-¿Y qué piensas hacer?

-Tengo algo en mente.- expresó la mujer mientras le daba un sorbo a su taza.

-Bien muchachos! La hora de la verdad!- oyó decir a Kankuro en la mesa. La rubia, curiosa, miró hacia allá, donde estaba el castaño junto a sus hermanos jugando a las cartas.

-¿Están jugando a las cartas?- preguntó Tsunade a Kushina.

-Ay, les dio con jugar póker, por lo menos a Kankuro y se ponen a apostar dinero.- resopló fastidiada la pelirroja.

-¿En serio? Que interesante…- Tsunade prestó atención a los hermanos Sabaku no. Al parecer estaban en pos de mostrar sus manos. Gaara fue el primero.

-Dos pares.- dijo el pelirrojo mostrando un par de 6 y de 10.

-Wow, buena hermanito.- expresó Kankuro contento, luego miró a su hermana.- ¿Temari?

-Prefiero ser la última.- dijo la rubia dándole el pase a Kankuro.

-¿Estás segura?- le preguntó con mirada burlona.

-Sí, segurísima.- dijo Temari altaneramente.

-Bueno, entonces más te vale tener un full de ases porque…- Kankuro lanzó sus cartas a la mesa para revelar una escalera bastante alta, iba del 8 a la Q. Temari lo quedó mirando.- Por eso te dije que te bajaras antes, para evitar la humillación, pero no te preocupes, le damos a otra si quieres.

Kankuro iba a agarrar el botín, pero Temari no se lo permitió.

-¿Por qué celebras antes de tiempo si no he revelado mi mano?- dijo Temari con una sonrisa ladina. Lentamente reveló su mano y tanto a Kankuro como a Tsunade, que miraba el juego, casi se les cae la mandíbula de la impresión.- Escalera Real, creo que yo gano hermanito ;)

-Pero que…? ¿Cómo mierda te salen esas manos?! Ayer también te salió una escalera! Haces trampa!- hizo berrinche el Sabaku no del medio.

-Ya no te piques Kankuro. Tú eres el idiota que insiste en desafiar a Temari.- dijo Gaara cansinamente.- por eso yo con suerte apuesto 20 ryos.

-Pero yo aposté mil! Mil!- Kankuro azotó su cabeza contra la mesa en señal de resignación mientras Temari se llevaba el botín.

-Vaya, no sabía que tenías habilidades para el póker Temari.- Tsunade ya había alcanzado la mesa y miraba con curiosidad a la rubia.- A todo esto, no te vi hoy en el Instituto.

-Disculpe Tsunade-sama, que no me sentí muy bien hoy en la mañana.- se excusó Temari.

-Como no, si andabas vomitando todo el alcohol que tomaste anoche.- le reclamó su hermano.

-Fui al cine con Benjiro imbécil, solo tomé una soda y comí un poco de palomitas de maíz es todo! No bebí alcohol!- le gritó su hermana molesta.

Mientras los dos hermanos tenían un intercambio de palabras, en la cabecita de Tsunade ya se estaba formando el plan perfecto para recuperar su dinero…

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Ya caída la noche, Shikamaru y Naruto, quienes iban vestidos como para modelar, cosa que no le gustó para nada al Nara, pero Naruto insistió; se dirigían hacia la casa de Tsunade.

-¿Qué le vas a decir cuando te pregunte qué haces aquí?- preguntó preocupado el moreno.

-Relájate, déjamelo todo a mí.- trató de tranquilizarlo el rubio, pero Shikamaru lo que menos estaba era tranquilo.

Una vez que tocaron el timbre, la rubia les abrió la puerta. Al ver a Naruto puso mala cara.

-¿Se puede saber qué rayos haces aquí Naruto?- preguntó molesta la mujer.

-Eh…- el Uzumaki se trabó de inmediato, qué tenía esa mujer que daba miedo con solo verla.

-Naruto…- comenzó a decir Shikamaru.- me acompañó porque…

-Porque de seguro pensó alguna estupidez como de que me estaba insinuando a ti o algo por el estilo, ¿no?- Tsunade los miró firme a los dos.

Shikamaru se puso rojo como tomate y Naruto quedó catatónico.

-Bueno, supongo que debo sentirme halagada por eso.- dijo sin más la mujer. Luego los observó a ambos.- Por Kami mocosos de mierda si no les voy a hacer nada, pasen de una vez!

La mujer les dejó la puerta abierta mientras se devolvía adentro, Shikamaru miró a Naruto con mala cara y éste solo se rascó la cabeza y entró seguido del pelinegro. Una vez dentro se sentaron frente a la rubia en el sofá.

-Bueno iré al grano ya que no me gustan los rodeos.- comenzó la rubia luego miró al Nara.- Shikamaru, independiente de las estupideces que te haya dicho Naruto, como te dije en tu departamento necesito de tus servicios.

-¿Y para qué sería?- preguntó ya más tranquilo el Nara.

-Pues- Tsunade iba a comenzar a explicarle, pero el timbre sonó de nuevo.- Oh! Debe ser ella, discúlpenme un momento.

Tsunade se puso de pie y fue a abrir la puerta. Shikamaru y Naruto se quedaron mirando.

-¿"Ella"?- susurró Naruto mientras Shikamaru se encogía de hombros. En ese momento la rubia de Konoha volvió a la sala de estar.

-Bien ya estamos todos.- anunció la mujer mientras se volvía a sentar. Lo que Shikamaru y Naruto no se esperaron para nada fue ver quién venía detrás de Tsunade, que resultó ser nada más y nada menos que Temari.

Apenas hicieron contacto visual ambos quedaron estáticos. El corazón del Nara comenzó a palpitar como desaforado al verla y no pudo evitar sonrojarse, además que se veía preciosa, venía semi formal con un vestido corto de color rojo oscuro. Por su parte Temari también se sonrojó al verlo y para que hablar que quedó tan shockeada como él.

-Querida, no te quedes ahí parada, siéntate al lado de Naruto para poder explicarles mi plan.- le pidió Tsunade a lo cual la rubia de Suna obedeció.

-Yo pido a Temari-chan!- saltó Naruto nervioso nuevamente. Todos lo quedaron mirando perplejos. Luego miró a Shikamaru.- lo siento Shikamaru, pero si vamos a hacer un cuarteto no quiero que me toque la vieja Tsunade.

Shikamaru y Temari lo quedaron mirando con ojos de puntos, pero Tsunade perdió la paciencia.

-SI VAS A HABLAR ESTUPIDECES NARUTO ENTONCES YO MISMA TE ECHARE A PATADAS DE MI CASA, ME OISTE?!- Bramó la mujer furiosa. Naruto se encogió en el sofá y se quedó calladito mientras Temari se sentaba junto a él.- Bien muchachos, los cité aquí porque necesito de su ayuda, de ambos.

La rubia miró fijamente a Temari y Shikamaru.

-No sé si te habrás enterado Temari, pero lo más probable es que ustedes, los de tercero, este año no tengan fiesta de graduación.- anunció la mujer, cosa que provocó el asombro de los tres muchachos.

-¿Qué?!- saltó Naruto preocupado.- ¿Pero por qué?! No es justo abue… Tsunade-sama…

-Cierra la boca y déjame hablar!- dijo molesta la mujer, por Kami que la exasperaba el muchacho.

-¿Ocurre algo en el Instituto Senju que se está planteando eso Tsunade-sama?- preguntó Shikamaru a la rubia de Konoha.

-Sí, exactamente.- respondió la mujer.- Lo que les voy a decir no lo sabe nadie más aparte de Jiraiya y Kenjiro, por lo que les pido su máxima discreción con la información que les voy a proporcionar, ¿queda claro?

Los tres jóvenes asintieron.

-Muy bien.- Tsunade dio un respiro.- Senju está en quiebra, o mejor dicho, yo estoy en quiebra.

-NANI?!- Los tres muchachos quedaron impactados ante aquella confesión.

-Sí, después del ataque de Pain, se gastó demasiado dinero en la reparación del Instituto y además de algunos otros… gastos, con decirles que tengo 6.500 ryos en mi cuenta bancaria y es todo.- explicó la mujer.

-¿Y no puede recurrir a algún préstamo Tsunade-Sama? - Preguntó Temari.

-No querida, el banco ya no me quiere ver ni en pintura hasta que le pague… todos los préstamos que ya le pedí.

-Osea que está endeudada hasta el cuello…- dijo Naruto ganándose una mirada de odio de la mujer mayor.- gomen!

-Bueno y… ¿en qué podemos ayudarla nosotros, Tsunade-sama?- intervino Shikamaru a quién no se le ocurría como podrían él y Temari ayudarla.

-A eso voy.- Tsunade se acomodó en el sofá.- Shikamaru, Temari, necesito de sus habilidades para convertir esto en más de un millón de ryos.

Tsunade puso un maletín en la mesa de arrimo y lo abrió. A Naruto casi se le cae la baba al ver todo ese dinero.

-Y para eso necesito que hoy ambos me acompañen al casino a apostar.- dijo Tsunade sin más. Los tres la quedaron mirando más perplejos aún.- No me miren como si estuviese loca y desesperada porque… bueno sí, pero no se me ocurre nada más. La idea es formar un equipo con ustedes dos, con la inteligencia y habilidades estratégicas de Shikamaru y las habilidades en el poker de Temari pienso que podríamos arrasar en ese maldito casino y multiplicar mi dinero.

-Pero vieja Tsunade, esos lugares por lo general están llenos de mafiosos.- dijo Naruto.

-Por más estratega que sea, los casinos están llenos de cámaras y la gente que está detrás de ellas casi siempre saben quienes son potenciales "peligros" por así decir.- añadió Shikamaru.

-Además, no creo que mis habilidades sean suficientes, los tipos que tienen metidos en las mesas por lo general están confabulados y manejan las barajas a la perfección.- expresó Temari.

-Por eso mismo pensé en ustedes ^^- dijo Tsunade feliz.- No tengo que explicarles nada y ya tienen clara la situación. Y no se preocupen, elegí el casino menos "peligroso" por así decir, obviamente yo no puedo aparecerme por allí porque me verán y me harán perder hasta el alma, pero mandarlos a ustedes dos que no solo poseen las habilidades y la inteligencia sino que también tienen excelentes habilidades ninja, por lo que confió plenamente en que podrán burlarlos. He ido a ese casino por más de 20 años y conozco cada rincón de aquel lugar, conozco a su "personal" y por supuesto la manera en que sus dos dueños piensan. Además, que más lindo que mandar a la pareja favorita de todos, eso sí… no se me vayan a distraer, de acuerdo?

Naruto tragó saliva mientras miraba de reojo a Shikamaru, quien desvió un poco la mirada.

-Disculpe Tsunade-sama pero…- comenzó a hablar Temari.- Shikamaru y yo ya no estamos juntos.

Fue como si le clavaran un kunai directo al corazón al oír esas palabras y con la frialdad que la rubia de Suna las dijo fue peor.

-Oh…- Tsunade se puso seria.- No tenía idea… lo siento.

Hubo un silencio un poco incómodo. Naruto, como nunca, permaneció quieto y en silencio, no quería decir alguna tontería que incomodara a sus amigos.

-Bueno… supongo que mi plan se fue a la mierda.- dijo Tsunade fastidiada ganándose la mirada curiosa del trío de jóvenes.- No contaba con eso, y sería una desubicadez de mi parte mandarlos a esta misión con problemas personales de por medio.

-Tsunade-sama.- dijo Temari robándose la atención de todos.- Yo no tengo problemas en ayudarla, sé separar lo personal de lo laboral.

-Gracias Querida, pero no te preocupes, pensaré en otra cosa.

-Yo tampoco tengo problemas en aceptar su petición Tsunade-sama.- saltó Shikamaru de repente.- Además, no me gustaría que Temari junto con Karito y los demás alumnos de Senju se quedasen sin graduación, así que… soy todo oídos. ¿Cuál es el plan?

-Muchachos…- la rubia sinceramente se emocionó y a la vez se impresionó por la madurez de ambos muchachos.

-Ya suéltelo vieja Tsunade, entre más rápido completemos la misión mejor.- dijo Naruto emocionado.

-¿Y se puede saber quién te invitó a ti a la misión?- Tsunade lo miró con cara de aburrimiento.- Tú te vas derechito a tu casa, no quiero que distraigas a Shikamaru y Temari, o peor aún que les estorbes en el camino.

-Pero abuela Tsunade! A su plan le falta algo y lo sabe.- expresó Naruto provocando que tanto Shikamaru como Temari lo miraran curiosos.- Tiene estrategia y tácticas, pero… le falta lo más importante en un casino…

-¿Qué cosa?

-El factor suerte!- sonrió Naruto con una sonrisa ladina. Tsunade resopló fastidiada y a la vez resignada, no se sacaría a ese mocoso ni aunque lo knockeara.

-Bueno… tiene razón.- dijo Shikamaru encogiéndose de hombros, mientras Temari trataba de aguantar la risa.

-Mejor voy al grano antes que me dé jaqueca.- replicó la rubia de Konoha mientras se acomodaba y empezaba a explicarles el plan a los muchachos.

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-Ves algo?- Temari estaba apoyada en una esquina mirando hacia las mesas de póker. Había bastante gente. Tocó el aro de su oreja para aumentarle un poco el volumen a su intercomunicador.

-Un montón de cámaras.- Shikamaru estaba en el segundo piso en el área de fumadores y mientras fumaba un cigarro observaba la posición de Temari.- Va a ser difícil llevar a cabo el plan sin levantar sospechas.

-Psst! Ciervo de las sombras me oyes?!- se oyó la voz de Tsunade en el intercomunicador.

-Sí, Tsunade-sama, fuerte y claro.- respondió el Nara sin dejar de mirar hacia todos lados en especial las posiciones de las cámaras.

-Bien, Comadreja del viento, ¿qué tal tú?- Ahora se refirió a Temari.

-Todo en orden.- dijo casi en un susurro la muchacha, ya que gente pasaba cerca de su posición.

-Excelente… Conejo de nueve colas, ¿me escuchas?- Tsunade llamó a Naruto.

-COMO QUE CONEJO DE NUEVE COLAS?! ES ZORRO DE NUEVE COLAS! HAY MUCHA DIFERENCIA ENTRE UN CONEJO Y UN ZORRO DATTEBAYO!- Chilló Naruto casi volándole los oídos tanto a Shikamaru como a Tsunade y Temari.

-MOCOSO DE MIERDA! NO ANDES CHILLANDO COMO ENERGUMENO TE VAN A PILLAR Y EL PLAN SE IRA A LA MIERDA POR TU CULPA! Y AHÍ SI QUE TE VOY A MATAR UZUMAKI!- Bramó Tsunade, por lo que Shikamaru y Temari se tuvieron que sacar el intercomunicador disimuladamente si querían mantener la integridad de sus oídos.

-Gomen…- Naruto sintió miedo al oír la voz furiosa de la directora de Senju.- Estoy afuera de su camioneta Tsunade-sama.

La rubia miró por la ventana de su camioneta para ver al rubio con cara de perrito.

-¿QUE MIERDA HACES AQUÍ?!- Chilló la mujer abriéndole la puerta.- No ves que alguien te puede ver, se supone que deberías estar dentro del casino jugando a las tragamonedas mientras vigilas a Shikamaru y Temari.

-Lo sé, pero…- dijo Naruto rascándose la cabeza con cara zorruna.- No tengo monedas para jugar a las tragamonedas oba-san.

-Aish…- Tsunade respiró hondo mientras hurgaba en su monedero.- Aquí tienes, ahora lárgate de aquí!

-Hai hai!- Naruto tomó las monedas que le dio la rubia y partió rumbo al casino.

Tsunade por mientras encendió sus monitores para ver tanto la cámara de Temari que llevaba en su collar como la de Shikamaru que llevaba en una chapita que tenía puesta en su camisa.

-Bien muchachos, hora de la acción.- dijo Tsunade mientras colocaba al tanto a sus alumnos.- Miren hacia las mesas de póker.- Temari y Shikamaru miraron hacia allá.- Ven al grandote que se rie como imbécil?

Los jóvenes pusieron su vista en un hombre bastante grande, casi que parecía guardaespaldas, tenía una mirada intimidante, el típico personaje con el que no te quieres meter.

-Afirmativo.- dijeron los jóvenes al unísono por el intercomunicador.

-Ese es Osamu, tengan cuidado con él, puede que parezca un cabeza de músculo, pero es bastante astuto cuando se trata del póker, además que es un tramposo de mierda, pero aunque a veces sus trampas son bastante obvias, la gente no tiene el coraje de encararlo, por razones obvias. Así que no se dejen intimidar por él.- explicó la mujer.- Ahora fijen su vista en el sujeto que está a su izquierda.- ahora los jóvenes miraron a un hombre mucho más delgado que Osamu, y curiosamente tenía el cabello largo recogido en una coleta alta, al mismo estilo que Shikamaru.- Ese cabeza de piña que se parece a ti Shikamaru es Naoki, es un patán y mujeriego, así que ten cuidado Temari, pero aunque parezca un idiota, no lo es, es bastante sagaz y es muy difícil hacerlo tonto, aparte que sabe engatusarte muy bien.- Shikamaru miró al sujeto detenidamente, analizándolo, ni que se le ocurriera acercársele a Temari o se lo linchaba.- Ahora miren a la derecha de Osamu.- Los jóvenes obedecieron y observaron a un hombre con semblante serio, estaba completamente concentrado en su juego y se veía que sabía muy bien lo que hacía.- Ese es Eiji, es el más peligroso de los tres, no solo es un maestro en el póker sino que también en cualquier tipo de juego, así que tengan mucho cuidado a la hora de enfrentarse a él.

-¿No cree que nos la está poniendo muy difícil, Tsunade-sama?- Shikamaru veía bastante complicada la situación. Con cámaras por todo el lugar, más tres mafiosos expertos en póker con diferentes habilidades cada uno ponía el panorama para Shikamaru y Temari bastante desalentador.

-Difícil, pero no imposible.- dijo Temari más optimista.- Además, me gustan los retos.

-Temari, esto no es un juego.- la regañó Shikamaru.- No veo por dónde podríamos ganarles, he estado observando el juego que tienen ahora y los tres se complementan muy bien. Aparte que el grandote está haciendo trampas a diestra y siniestra.

-Bueno, he de suponer que tu cerebro ya debe de haber pensado por lo menos en unos 200 movimientos que podemos hacer frente a ellos.- dijo Temari firme, provocando que tanto Tsunade como Shikamaru abrieran los ojos asombrados.- Así que deja de llorar y baja inmediatamente para que me ayudes a derrotar a estos inútiles. Te espero en el bar, cambio y fuera.

Temari cortó la comunicación y mirando de reojo al Nara hacia arriba se fue directo hacia el bar. Shikamaru estaba en shock, y solo atinó a seguirla con la mirada hasta que se perdió de su radio de visión cuando dobló hacia el bar.

-Definitivamente fue un gran acierto traerla.- dijo Tsunade feliz mientras veía por la cámara de Shikamaru que éste no se movía.- ¿Qué esperas Shikamaru? Una invitación? Mueve ese perezoso trasero y manos a la obra!

-Mendokusei…

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Temari tomaba un trago mientras esperaba a Shikamaru, de vez en cuando miraba de reojo la mesa con los tres hombres que Tsunade les había descrito, enfocó su vista en el tal Naoki, sí, tenía que admitirlo, el sujeto se parecía bastante a Shikamaru, tenía su misma mirada analítica y se notaba que sabía lo que hacía en el juego, la única diferencia es que su tez era un poco más morena que el Nara y representaba más edad que él, unos 25 años más o menos. El joven apartó la vista de las cartas para chocar su vista con Temari, quién de inmediato desvió la mirada.

"¿Pero qué estás haciendo Temari?!" se autoregañó a sí misma, "¿Ahora te vas a poner a mirar a cualquier imbécil que se le parezca?! Compórtate!" Temari bufó por lo bajo mientras terminaba su trago, luego miró a sus alrededores, ya habían pasado 10 minutos, ¿dónde rayos estaba Shikamaru?!

"Aish! Este hombre solo me hace rabiar…" estuvo a punto de llamarlo, pero el Nara se le adelantó, el teléfono comenzó a vibrar en su mano.

-¿Dónde diantres estás?- contestó Temari molesta.

-Tranquila mujer, fui a dar una vuelta por los alrededores.- respondió tranquilo el Nara.- Ve atrás de ti, estoy detrás de la esquina.

Temari miró detrás de ella, para ver como se asomaba la cabeza de Shikamaru. La chica cortó la comunicación y fue directo hacia él. Se apoyó en el otro lado de la esquina para que pudieran hablar.

-¿Ya se te ocurrió algo?- dijo la chica sin dejar de mirar disimuladamente sus alrededores.

-Bueno, la idea es que Tsunade-sama nos sople las cartas que tenemos entre los dos, nos posicionaremos en lugares apartados de la mesa y trataré de guiar el juego a tu favor para que ganes.- explicó Shikamaru.

-¿Cómo lo hacemos entonces?- preguntó Temari.

-¿Ves esa mesa dónde hay un hombre con una mujer?- Temari miró aquella mesa.- Los he estado observando, no son muy hábiles, por lo que no llamarán la atención de esos tres sujetos. Mi idea es que vayas y comiences a jugar con ellos, de esa forma…

-…llamaré su atención y comenzarán a acercarse a la mesa.- terminó la frase la rubia.

-Exacto.- como amaba que su rubia necesitara solo una mínima explicación y comprendía al instante sus intenciones. Lástima que no ocurriera lo mismo con la mayoría de sus amistades, salvo Karito, si había algo que Shikamaru detestaba era tener que explicar las cosas una y otra vez, por eso a veces ni se molestaba.

Temari analizó la mesa y sus alrededores y notó una cámara posicionada estratégicamente apuntando hacia la mesa.

-¿Esa es la cámara?- preguntó Temari.

-Sí.- respondió Shikamaru.- Tsunade-sama podrá verlo todo desde allí. La idea es…

-…posicionar a los tres sujetos allí para que Tsunade-sama pueda ver sus cartas.- completó Temari.

Shikamaru sonrió y trató de concentrarse, sino sus hormonas de adolescente iban a comenzar a tomar control de su mente.

"Concéntrate, Shikamaru!" se autorregañó a sí mismo, no solo había estado toda la noche tratando de no mirarle las piernas a Temari sino que ahora trataba de no excitarse al verla reflejada en el espejo que tenía enfrente el cual reflejaba su perfil a la perfección. Esa posición de ella pegada a la pared hacía que el Nara fantaseara una y mil maneras de acorralarla allí mismo y empezar a hacerle de todo.

-Shikamaru!- la voz de ella lo devolvió a la realidad de inmediato.- Voy hacia allá.

-Adelante.- dijo el joven sin más observando como la joven se sentaba a la mesa mientras saludaba cordial a la pareja.

En eso Shikamaru encendió su intercomunicador.

-Todo listo Tsunade-sama.- anunció Shikamaru mientras la rubia encendía su tercer monitor para tener una vista perfecta de la mesa donde estaba sentada Temari.

-Excelente.- dijo la Senju mientras tronaba sus dedos.- Hora de la acción.

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Naruto ya llevaba 500 ryos, quien diría que los 50 ryos que le dio Tsunade los multiplicaría, definitivamente la suerte estaba de su lado. En ese momento se dio cuenta que ya no tenía más monedas salvo las que se había ganado. Sí algo sabía de estas maquinitas y de este tipo de lugares es que una vez que ganabas cuando comenzabas a enviciarte era cuando sin darte cuenta comenzabas a perderlo todo.

"No Naruto! No toques el botín! Consigue monedas en otro lado… Ya sé! Le pediré a Shikamaru!I" Naruto comenzó a buscar a su amigo, pero no sin antes agarrar su botín bien agarrado. Una vez que lo vió apoyado en una pared se acercó a él.

-Que hay Shikamaru!- lo saludó jovial.

Al Nara casi le dio un infarto por el saludo, estaba tan concentrado que la voz de Naruto casi que lo hizo saltar al techo.

-Naruto…- lo regaño el joven.

-Ay perdón…- Naruto se tapó la boca.- Verdad que no nos conocemos.

Shikamaru lo miró con cara de fastidio.

-¿Pasó algo?- preguntó el Nara sin más.

-Sí…¿me podrías prestar algunas moneditas?- suplicó el rubio.

Shikamaru lo primero que hizo fue mirarle la enorme bolsa llena de monedas. Naruto captó al instante.

-No! Esto es lo que he ganado! Ya llevo 500 ryos, si empiezo a gastarlo terminaré perdiéndolo todo!- se defendió el Uzumaki.

-No hará mucha diferencia que gastes unos 10 ryos más, te quedarás con 490 y sigue siendo bastante.

-No! No tocaré el botín! Dame monedas, ándale!- el rubio le hizo un puchero y al mirar hacia la posición de Temari notó que el sujeto llamado Naoki se dirigía hacia la mesa.- Oye Shikamaru, ya picó tu clon.

Shikamaru de inmediato miró hacia la mesa donde estaba Temari y se le encogió un poco el estómago, sabía perfectamente que el primero en picar sería él, pero de todas formas no le gustaba que estuviera tan cerca de Temari.

-Temari-chan lo tendrá comiendo de la palma de su mano.- dijo confiado el Uzumaki, luego miró el semblante serio del Nara.- Relajate hombre! Temari-chan sabe como lidiar con ese tipo de sujetos, más pena siento por él, hihi.

-*sigh*.- Shikamaru suspiró, sabía que Naruto estaba en lo correcto, pero aún así no le gustaba que tipos como él osaran a acercarse a su dama. Más encima el condenado se parecía a él y eso lo fastidiaba bastante.

-Orale, de verdad es como verte a ti junto a ella.- Naruto se encargó de ponerle más sal a la herida.

Shikamaru hurgó en sus bolsillos y le pasó 10 ryos a Naruto sin despegar la vista de Temari.

-Gracias!- Naruto prefirió alejarse ya que la molestia de Shikamaru se sentía a leguas.

"Va uno, faltan dos…" Shikamaru se concentró de inmediato, no permitiría que sus celos nublasen su juicio, esto era por un bien mayor, para que su amada tuviese una fiesta de graduación como se merecía.

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A los 10 minutos de haberse sentado, Temari ya llevaba una excelente racha ganadora, en su mesa ahora habían 5 personas, incluida ella, y la muchacha llevaba el control del juego por completo, no así decir que ya llevaba mil ryos ganados. La rubia notó como una de las cámaras que estaba cerca de la posición de Shikamaru hacia un enorme zoom hacia ella. Sonrió para sí.

"Comienza el juego…" expresó la rubia mentalmente.

Mientras Temari apaleaba a sus oponentes, en una lujosa oficina llena de cámaras ya habían notado a la sensual rubia.

-Ya lleva mil ryos, creo que se está poniendo peligrosa.- dijo un hombre de estatura baja mientras miraba la cámara que apuntaba hacia Temari.- Hizo añicos a dos de nuestros hombres. Les dije que no apostaran tanto que primero analizaran a la joven!

-Tranquilízate Masahiro.- expresó con tono de fastidio otro hombre, pero éste era de estatura alta y en ese momento fumaba un cigarro.- No le veo el problema, solemos soltar incluso hasta un millón de ryos por noche.

-No lo sé, Yasahiro, no me da buena espina, de hecho… me recuerda a ella.- dijo Masahiro preocupado.

-¿A quién?- preguntó Yasahiro.

-A Tsunade.- respondió el hombre de estatura baja con tono sombrío.

-*sigh* bueno… si te mosquea tanto mándale a Naoki, de seguro te dirá que sí encantado.- Yasahiro apretó un botón para hacer zoom hacia Temari, tenía que admitir que la joven era endemoniadamente atractiva.- Sip, definitivamente lo hará.

-Bien le diré que…- pero al ver que el joven no estaba en su posición Masahiro se molestó bastante.- ¿Dónde mierda se metió este mocoso?! No está en su posición!

Comenzó a buscarlo por las cámaras, pero no lo encontraba en ninguna parte.

-Hmm, creo que se fue con una pelirroja al quinto piso, en la parte del hotel.- dijo Yasahiro mientras colocaba las cenizas de su cigarro en el cigarrero.

-Pff, mocoso del demonio.- el hombre bajo sacó su celular y comenzó a marcar un número.

Mientras tanto, en una habitación de hotel los gemidos y suspiros femeninos inundaban la oscura habitación.

-Ahh… Naoki-kun… ya… ya…- la joven pelirroja estaba a punto de llegar a su climax y al joven solo le bastó darle un par de estocadas más para hacerla llegar al cielo.- Ahhhhhhhhhhh!

El muchacho se apartó de ella para apoyarse en el respaldo de la cama mientras la joven se acurrucaba en su pecho.

-Eso fue intenso.- la joven estaba más que extasiada, de hecho, había quedado con ganas de más. Alzó un poco la cabeza para encontrarse con su mirada.- ¿Te gustó?

Él la miró y le sonrió de forma dulce.

-Sí, linda.- respondió el muchacho.- me gustó bastante.

La chica hizo un puchero no conforme con su respuesta.

-Pues…- le dijo sensualmente la muchacha.- Si quieres, te puedo mostrar "otra" habilidad que tengo.

Lo miró de forma lujuriosa contagiandolo.

-Ok… me diste curiosidad.- expresó el joven tranquilo, pero curioso.

Cuando la muchacha iba a dirigirse hacia cierta zona el celular de Naoki comenzó a sonar. El joven soltó un suspiro y alcanzó el aparato para notar que era uno de sus jefes.

-Permiso linda, es el jefe.- el joven se reincorporó un poco para sentarse en la cama apoyado en el respaldo de ésta.- Masi, ¿qué onda?

-¿Dónde mierda te metiste, mocoso del demonio?! Deberías estar en tu posición!- lo regañó su jefecito.

-Surgieron unos asuntos de los cuales me tuve que encargar personalmente.- dijo el chico mientras miraba a su acompañante, quién tuvo que taparse la boca para ahogar una risita.

-Mira me importa una mierda con quien estés encamado ahora, pero te necesito abajo ahora! Tenemos un potencial peligro.

-Jefecito, lo haría encantado, pero estoy ocupado. Manda a Osamu!- expresó con fastidio Naoki, mientras la pelirroja, ya ansiosa, comenzaba a besar su cuello.

-¿Nani?! Te estoy dando una orden- comenzó a retarlo Masahiro, pero su hermano lo interrumpió.

-Dile que mire la foto que le mandé.- decía el hombre alto mientras enviaba un mensaje.

-Yasahiro dice que veas la foto que te mandó.- repitió el hombre bajo.

-¿Qué? ¿Y eso que tiene- Naoki comenzó a quejarse, pero su jefe le ordenó que lo hiciese.- *sigh*, pero qué fastidio…

El joven abrió el mensaje de Yasahiro mientras la pelirroja ya iba por su abdomen con sus húmedos besos, y cuando vió la foto de Temari, no pudo rechazar la oferta.

-Ok… voy para allá.- dijo tranquilo el muchacho mientras colgaba la comunicación y se levantaba de la cama, dejando a su acompañante anonadada.

-Pero… Naoki-kun…- se quejó la muchacha.

-Lo siento linda, pero el deber llama.- dijo el joven mientras se vestía a la velocidad de la luz.

-Pero volverás, cierto?

-Hmm… no creo.- expresó sin interés el muchacho mientras se arreglaba la camisa.- pero no te preocupes, sírvete cualquier cosita, la casa paga, y… cuando te vayas deja bien ordenadito, fue un placer, hasta nunca, adios!

Naoki atravesó la puerta dejando en shock a la dama. Ya en el pasillo, el joven se dirigía hacia el ascensor mirando aquella foto en su celular.

-Ay Bomboncito, ¿de qué fantasía me saliste?- decía el joven en voz alta sin apartar la vista de la foto de la rubia.- Vamos a conocerte…

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Si en una foto toda pixeleada se veía atractiva, en vivo y en directo era definitivamente otra cosa. Naoki la observó detenidamente, fascinado por completo, si bien había estado en su vida con millones de mujeres, esa hermosa rubia que tenía enfrente expelía una sensualidad atrayente que era imposible resistirse, y no quería hacerlo tampoco. Así que se acercó a la mesa y saludó con cortesía.

-Buenas noches.- saludó a la mesa. Temari lo miró de reojo sin mucho interés. Ver que más encima la adictiva muchacha tenía actitud entusiasmó más al pelinegro.- ¿Puedo unirme al juego?

-Si gustas.- dijo la rubia volviendo a mirar su juego. Naoki se sentó frente a ella sin apartarle la mirada.- ¿Tengo algo en la cara que me miras tanto?

-Bueno, es un poco imposible no mirarte con lo bella que eres.- dijo sin pelos en la lengua el joven.

-Créeme que no eres el primero que me lo dice.- dijo cortante la rubia mientras se reiniciaba el juego y comenzaban a repartir las cartas.

-De seguro.- expresó el joven encogiéndose de hombros.- ¿Primera vez que vienes? Nunca te había visto.

-Sip, y cuando juego me gusta concentrarme.

-Claro, no hay drama. ¿Te invito un trago cuando terminemos la partida?

-No, gracias.- rechazó la oferta la rubia.- Estoy bien así.

-Ya sé, ¿qué te parece si apostamos?.- dijo Naoki entusiasmado provocando que Temari lo mirase.- Si gano, vamos a cenar y a conocernos mejor, y si tú ganas me viro y no vuelves a saber de mí. ¿Te parece?

-Hmp, como que no gano mucho ¿sabes?- dijo jocosa la rubia.

-A bueno y faltó esto.- Naoki puso en la mesa un maletín con mínimo un millón de Ryos.- Si me ganas, te lo llevas todito.

Temari abrió los ojos de par en par al ver tanto dinero. Mientras que tanto Shikamaru como Tsunade y Masahiro que veían todo desde las cámaras, casi que se les caía la mandíbula.

-¿Qué mierda está haciendo ese mocoso?! ¿Se volvió orate o qué?!- chilló furioso Masahiro viendo como el joven apostaba esa enorme cantidad de dinero.

-Sólo quiere hacer el juego más interesante.- dijo Yasahiro encendiendo su segundo cigarro.

-Aish! Si pierde ese millón se lo descontaré de su sueldo, he dicho!

-Temari!- Tsunade por su lado se entusiasmó.- Bien hecho! Hiciste que soltara un palo! Bien hecho!

Los ojitos de Tsunade se transformaron en ryos y estaba con la babita colgando al ver tanto dinero. Naoki era el menos peligroso y si Temari lograba darle una paliza el dinero sería de ellos.

"Debí traer a Temari desde el inicio…" se pavoneó la mujer por su decisión de traer a la rubia de Suna. Shikamaru por su parte no estaba muy contento con aquella propuesta, pero sabía que Temari no iba a…

-Hecho.- dijo segura la chica con mirada desafiante. Tsunade casi que se regocijó de la felicidad mientras que a Shikamaru casi se le sube la sangre a la cabeza.

"Tranquilízate hombre! Temari sabe lo que hace." Se mentalizó el Nara poniendo la cabeza lo más fría que podía además, si en algún minuto Temari tuviese problemas, él entraría de inmediato, a menos que… todo se fue a la mierda cuando el desgraciado de Naoki hizo como que botaba una carta y se agachaba para mirarle las piernas a Temari, ella puso los ojos en blanco, la aburrían los trucos baratos, pero le daba igual, estaba más que acostumbrada, pero Shikamaru era un cuento totalmente diferente. Tsunade vió clarito por su cámara como el Nara se movía hacia la posición de Temari.

-Shikamaru, ¿qué crees que estás haciendo? Temari estará bien, no seas infantil!- chilló la rubia, pero Shikamaru le hizo caso omiso.

-Buenas noches.- saludó el Nara al grupo.- ¿Hay lugar para uno más?

Lo primero que hizo fue mirar a Temari, quién lo miró sorprendida.

-Ya comenzamos.- expresó Naoki sin siquiera mirarlo.

-Pues yo veo que estás recién repartiendo.- le dijo el Nara con tono aburrido.- Hasta se te llegó a caer una carta.

Esto hizo que Naoki lo mirase y al cruzar miradas casi que querían matarse.

-Tomaré tu silencio como un sí.- Shikamaru ni siquiera lo dejó decirle nada, solo se sentó entre otros dos sujetos por lo que Naoki, casi que le tiró sus cartas.- Gracias.

-Shikamaru Nara, ¿qué mierda estas haciendo?! Si vas a poner a hacerte una escenita de celos te juro que- Tsunade sintió como la señal del intercomunicador de Shikamaru se apagaba, le había cortado la comunicación.- Mocoso del demonio! Más le vale que no joda el plan o lo mato!- en ese momento abrió el intercomunicador de Temari.- Temari! Por favor que no haga algo estúpido, te lo pido!

Pudo ver como la rubia miraba con disimulo a la cámara dándole a entender que la había escuchado fuerte y claro.

Por otro lado Naruto buscaba otra máquina a la cual echarle ya que solo le quedaba la mitad de lo que le había dado Shikamaru, era obvio que su suerte en la máquina traga monedas que le dio mil ryos ya se había acabado.

-A ver…- dijo en voz alta.- ¿Dónde puedo ju-

En ese momento la vio… Una jugosa maquinita donde decía el monto encima de ésta.

"Mil millones de ryos?!" casi se fue de espaldas, eso si que era una cantidad enorme de dinero, "Si me gano el gran botín no solo la vieja Tsunade quedará libre de deudas sino que podría darme un tantito, hihi". En la mente de Naruto lo primero que cruzó fue darse su viajecito al País del Mar junto a Hinata y comprarse un descapotable, eso ya fue suficiente para plantarse en la maquinita, "Muy bien, manos a la obra Uzumaki!".

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Ya en la mesa de Temari, solo quedaban ella, Shikamaru y Naoki, la demás gente se había retirado, porque era literalmente una guerra entre los pelinegros, por lo menos Temari ya llevaba 800 mil ryos, le daba igual si se mataban entre ellos dos mientras ella se ganara el botín, y por supuesto que se salvó de la famosa apuesta, ya que, con ayuda de Shikamaru, logró ganar la primera partida. Un millón de ryos, por ella se hubiese retirado con esa cantidad, pero Tsunade le dijo que continuara, ya que no era suficiente, logró ganar 200 mil más, pero hubo un minuto en que Naoki comenzó a tener una racha ganadora, y logró dejarla con 800 mil, al menos Shikamaru logró recuperar los otros 200, por lo que entre los dos tenían el millón.

-¿Qué opinas?- dijo Yasahiro mirando muy atento la mesa de Naoki.

-Que es un imbécil, se deja provocar por ese mocoso y mira todo lo que ha perdido, voy a mandar a Osamu y-

-No es eso a lo que me refería.- dijo su hermano.- Me refiero a esos dos.

Masahiro lo miró sin comprender.

-Ella ya lleva una cantidad bastante alta, yo en su lugar me retiraría… ¿por qué no lo hará?- analizaba Yasahiro.

-Talvez es una ludópata igual que Tsunade.- Masahiro le daba igual aquella muchacha solo estaba nervioso que Naoki estaba derrochando el dinero como si nada.- Llamaré a Osamu.

Mientras Masahiro llamaba a su segundo secuaz, Yasahiro miraba con detención la partida. "Es como si el mocoso adrede volteara el juego a favor de ella… ¿estarán confabulados?" al hombre no le agradaba aquel parcito porque literalmente hacían una excelente dupla y si estaban confabulados esto se transformaría en algo peligroso.

Después de unos minutos de que Osamu se había unido al juego, ya estaba sudandola fría debido a que su tanteo de terreno no dio resultado, solo logró perder otros 200 mil más. No fue hasta que llegó Eiji que la cosa se puso seria.

-Bien Temari, comienza el juego.- Tsunade acercó la cámara hacia la posición de Eiji para tener una excelente vista de sus cartas. Luego encendió el intercomunicador del Nara.- Y tú Shikamaru más te vale que no me vuelvas a apagar el comunicador sino apenas te vea te lincho!

Shikamaru miró de reojo a la cámara con su mejor cara de poker, Tsunade tomó eso como un sí. Tanto Shikamaru como Temari fueron cautos al apostar, pues Eiji no era un juego, era demasiado hábil, recuperó los 200 mil que había perdido Osamu en una sola partida. Ya iban en la segunda y Tsunade les soplaba las cartas de sus contrincantes tanto a Shikamaru como a Temari y les advertía todas las veces que Osamu hacía trampas y sacaba cartas de sus mangas.

Yasahiro y Masahiro miraban atentos cada movimiento en el juego, era como si aquellos muchachos supieran lo que tenían sus contrincantes, ni siquiera con las trampas de Osamu perdían.

-Esto es terrible, los están haciendo literalmente mierda, no puedo entenderlo!- Masahiro estaba histerico.

-Yo tampoco… algo pasa aquí.- Yasahiro expulsó el humo de su cigarro y cuando puso éste en el cenicero notó algo extraño en un monitor cuya imagen se movía sola hacia sus tres subordinados. El hombre se acercó a aquel monitor para examinarlo bien, decía "Cámara 16, Hall" estaba perfectamente alineada hacia la mesa, por detrás de Naoki, Eiji y Osamu y al ver que por su cuenta hizo un acercamiento hacia ellos para ver específicamente sus cartas logró atar cabos.

-Es Tsunade…- dijo el hombre sorprendiendo a su hermano.

-¿Qué?!- Masahiro miró aquel monitor como buscando a la rubia.- ¿Dónde?!

Yasahiro pescó su celular y marcó un número.

-Hola, sí soy yo, necesito que rastrees una señal, creo que alguien interceptó una de nuestras cámaras… sí, es la cámara 16 del Hall… ajá… esperaré tu llamado de vuelta.- en ese momento el hombre apagó la comunicación.

-¿De verdad crees que sea ella?- preguntó curioso su hermano.

-No lo creo, estoy seguro que es ella.- ahora comenzó a mandar un mensaje.

- ¿A quién le mandas mensaje?

-Al único que le puede hacer frente…

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El juego iba bastante parejo, pero por lo menos el millón entre Shikamaru y Temari estaba intacto, aunque ya llevaban más de una hora jugando desde que Temari se sentó a la mesa, no estaban para nada cansados, de hecho Temari estaba más que ansiosa.

"Bien… tengo una escalera de color, pero debo tener cuidado, si tienen color y de mayor valor me tendré que retirar mejor…" pensaba Temari su estrategia, tenía una escalera de corazones de 9,10,J,Q, era bastante alta, pero si alguno de ellos tenía más alta estaba frita.

"Temari tiene escalera… yo tengo un inútil trío, Eiji tiene dos pares y Osamu no tiene nada… por otro lado…" Shikamaru miró de reojo a Naoki, "Este imbécil también tiene escalera, solo le falta una carta para completar color… *sigh* lo malo es que Eiji tiene el 8 y la K de corazones que le sirven a Naoki, como es posible que este infeliz tenga exactamente la misma escalera de Temari… me pregunto si ya se habrán dado cuenta de ello…" Analizaba el Nara la situación, esta partida se veía dificil y habían apostado bastante, 500 mil ryos perderían si el juego no se daba vuelta a su favor. Todo dependía de la carta que le pasara Eiji a Naoki, que obviamente lo haría haciendo trampa, ahora la cosa era cual le pasaría, y eso solo se los podría decir Tsunade una vez que Eiji lograse pasarle la carta a Naoki.

"Con dos pares no llegaré a nada, si mis cálculos no me fallan, Naoki debería tener escalera, bien haré que Osamu le pase la carta que le falta para ganar el juego" Eiji miró sus cartas, si le pasaba la K de corazones perdería su par, pero era eso o perder. Miró de reojo a Osamu, quien disimuladamente sacó una carta de su manga e hizo el cambio por debajo de la mesa con Eiji. Ahora Osamu con la carta de triunfo en mano miró a Naoki.

"Vamos, mocoso, mírame en que estás pensando?!" Osamu trataba de hacer contacto visual con el pelinegro, pero su vista estaba enfocada en algo mejor.

"Hmm, copa B o copa C… nop, definitivamente es C…tal y como me gustan, aunque me pregunto si tendrá algo con el niñito este…" Naoki miró de reojo a Shikamaru quien se veía bastante pensativo y por supuesto también notó que no paraba de mirar cada vez que podía a Temari. "*bostezo* esto ya se está poniendo aburrido…", en ese minuto su celular vibró, iba a ignorarlo, pero estaba tan aburrido que cualquier excusa para largarse sería buena. Miró el mensaje que era de Yasahiro.

Y: Retírate del juego, te necesito en la oficina, Tsunade está viendo todo desde la cámara 16.

Naoki no tuvo ni siquiera que girar la cabeza para saber qué cámara era, pues sabía que era justo la que estaba atrás de ellos.

"Vaya… ahora todo tiene sentido…" Naoki miró de reojo a Temari, "Aunque no pareces el tipo de chica que trabajaría para una vieja como Tsunade, por otro lado…" el pelinegro miró a Shikamaru, "El interés enfermizo que tiene él por ti para que ganes me hace pensar… meh, pero bueno, ya tengo mi excusa para largarme, les dejaré la parejita a los muchachos, tengo una cita con un pez mucho más suculento" mientras sonreía para sí, Naoki notó como Osamu casi que le tiraba una carta a su regazo por debajo de la mesa y el joven con cara de aburrido solo la tomó y completó la escalera de color, "Como dije, este juego ya se acabó…".

-Mierda, no puedo ver la escalera de Naoki.- Tsunade intentaba enfocar la cámara, pero era inútil, Naoki no le permitía ver.- Muchachos tengan cuidado, tiene escalera, pero no se si es mayor o menor que la tuya Temari.

"Lo más probable es que sea mayor, rayos, perdimos 500 mil que fastidio…" pensó Shikamaru malhumorado, ahora el juego se haría más largo.

-Me retiro no tengo nada…- dijo Osamu con tono aburrido.

-Igual, me retiro…- dijo Eiji cruzándose de brazos.

-También…- Shikamaru decidió ser prudente. En ese momento miró a Temari quien estaba pensativa, esto no le gustó para nada a Shikamaru. "¿Qué está haciendo? No me digas que…?"

-Temari no lo hagas, es peligroso lo más probable es que tenga una escalera mayor, no pierdas más dinero- decía Tsunade nerviosa.

Temari estaba pensando su estrategia, sabía muy bien que la escalera de Naoki era mayor que la de ella, rayos, se sentía mal por haber perdido tanta cantidad de dinero, se confió por un instante, creyó que la escalera alta que estaba formando les daría la victoria, pero no fue suficiente. Era el turno de la rubia, la muchacha solo suspiró y cuando iba a abrir la boca…

-Me retiro.- dijo Naoki de repente provocando que tanto Osamu como Eiji y el mismísimo Shikamaru quedaran en shock.

-¿NANI?! ¿Qué MIERDA DIJISTE MOCOSO?!- Osamu lo encaró furioso, pero Naoki ya se estaba poniendo de pie.

-Eso, me retiro, fue un placer jugar con ustedes caballeros.- en ese momento Naoki miró a Temari.- Dama, éxito aplastándolos.

Naoki le guiñó el ojo mientras tomaba su saco y se retiraba del lugar. Temari no pudo evitar sonrojarse levemente, pero decidió hacerse la desentendida mientras tomaba el dinero. Por otro lado, Osamu quería asesinar a Naoki por hacerles perder tremenda cantidad de dinero, Eiji solo negaba con la cabeza fastidiado y Shikamaru ya pensaba en mil y una formas de estrangular al desgraciado con su sombra.

Otro que quería asesinarlo era Masahiro por regalarle a Temari medio millón más. En ese momento sonó el celular de Yasahiro.

-¿Sí?- respondió el hombre con tono ansioso.- Muy bien, mándale la ubicación a Naoki, él sabrá que hacer. Oh sí, y córtale la señal apenas lo hagas.

En ese momento colgó y su hermano lo miró atento.

-¿De verdad crees que Naoki pueda con ella?- preguntó algo preocupado por la seguridad del pelinegro.

-Ya te lo dije, él es el único que le puede hacer frente.

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Tsunade estaba bastante perpleja por la retirada de Naoki, pero lo más probable es que se hubiese aburrido, ya lo conocía bastante. Ahora habían comenzado un nuevo juego y Tsunade miraba atentamente las cartas de Osamu y Eiji, apenas comenzó a acercar la imagen, el monitor perdió la señal.

-Mierda!- dijo en voz alta.- Disculpen chicos, tengo dificultades técnicas, perdí la maldita señal de la cámara.

Comenzó a apretar todos los botones que pudo para hacerla volver, pero nada, por lo que decidió ir a ver la antena que tenía en el techo de la Van. Cuando salió de ésta se encontró con una esbelta silueta escondida entre las sombras. Tsunade de inmediato se puso alerta y se sorprendió bastante cuando la silueta avanzó hacia ella para que la tenue luz de un pequeño poste de luz que iluminaba el callejón revelara la identidad de la persona, que la miraba atentamente.

-Chicos, sigan jugando hasta que ganen, tengo un pequeño asunto que resolver.- Tsunade de inmediato apagó el comunicador y se sacó los auriculares para tirarlos en la Van.

-Hola Reina, cuanto tiempo sin vernos.- dijo el joven que tenía enfrente.

-Cinco años para ser exactos.- expresó la mujer cruzándose de brazos.- y tengo que admitir que te sentaron bien, ya pareces un hombre y no un mocoso.

-Gracias por el cumplido, y lo mismo digo preciosa, estás como el vino.

-¿Qué quieres Naoki? Sabes perfectamente que no me gustan los rodeos.- expresó Tsunade con fastidio, pero cauta.

-Debería preguntar yo eso, ¿no crees? A qué debo tu visita a nuestro casino? Creí que ya nos habías hecho la cruz.- preguntó Naoki con curiosidad.

-Que puedo decir, me dieron ganas de recordar viejos tiempos.

-Ajá, interceptando una de nuestras cámaras y mandando a ese parcito, ¿qué ocurre Tsunade? ¿Andamos mal económicamente?- el joven le sonrió con sorna.

-No sé de qué me hablas, pero te rogaría que te marchases, mi tiempo es muy preciado para malgastarlo contigo.- Tsunade hizo tronar sus dedos.- Además, no eres rival para mí y lo sabes. Así que diles a tus jefecitos que hoy no me verán la cara.

-Lo siento linda, órdenes son órdenes y sabes que soy muy obediente.- dijo Naoki de forma despreocupada con las manos en los bolsillos.- Además, aunque no lo creas, me gustan los desafíos.

Tsunade lo primero que hizo fue golpear el suelo para mandar una onda de chakra hacia Naoki, quien no se inmutó para nada, solo esquivó uno que otro peñasco sin mayor esfuerzo. Aunque el poste de luz no pudo opinar lo mismo ya que quedó destrozado.

-Hmm andamos astuta, ¿eh?- opinó el joven con sorna.- Bien, juguemos entonces reina.

Naoki le lanzó una bomba de humo, a lo que Tsunade de inmediato se hizo hacia atrás para que no la alcanzase. No podía ver muy bien, así que solo se guiaba por el chakra del muchacho, pues estaba oscurísimo. En ese momento notó una tenue luz que provenía de su lateral derecho, otro poste de luz. Tsunade lanzó un kunai hacia el foco para destrozarlo.

-Hmm, veo que te gusta pelear en lo oscurito, ¿no Tsunade?- se burló Naoki mientras salía de la nube de humo.

-Hmp, no necesito verte, puedo sentirte, así que por qué no vienes por mí, mocoso?- en ese momento vió como el lugar comenzó a aclararse. Tsunade miró hacia el cielo, para ver como la luna llena emergía desde una nube.- Rayos…

-Luna llena…- dijo Naoki mirando el cielo también.- Qué romántico, ¿no?

Tsunade se puso en alerta sin decir nada. Naoki miró hacia un costado de ella viendo la perfecta silueta que proyectaba su sombra en el pavimento.

-Bueno, acabemos con esto hermosa.- en un abrir y cerrar de ojos Naoki hizo una posición de manos bastante conocida por Tsunade y su sombra se estiró hacia ella en menos de un microsegundo. Tsunade tuvo que reaccionar al instante para saltar hacia atrás y alejarse de aquella sombra para no ser atrapada.

-Tu técnica me la sé al derecho y al revés, deberías aprender nuevos trucos.- se burló Tsunade a bastante distancia de él.

-Creeme que si lo hago.- dijo el joven mientras que del lateral de Tsunade una sombra se estiró hacia ella y logró atraparla.

-Mierda!- Tsunade no podía moverse y vió como de las sombras emergía el verdadero Naoki quien había permanecido oculto todo el tiempo.

-Ay reina, de verdad creíste que te iba a atacar directo con cero posibilidad de atraparte?- dijo Naoki algo incrédulo por el descuido de la experimentada mujer. En ese minuto el clon de Naoki que estaba frente a ella sacó un kunai apuntando a la mujer.

-No querido.- Tsunade apareció por su lateral derecho y lo golpeó en la frente solo con su dedo, pero eso no evitó que lo mandase a volar varios metros chocando con su clon en el intertanto y haciéndolo desaparecer,- noté cuando te escondiste e invocaste a tu clon en el minuto en que lanzaste tu inútil bomba, ¿por quien me tomas? Aún te falta mucho niñito.

En ese minuto el cuerpo de Naoki se convirtió en un tronco y Tsunade con fastidio vio como una sombra se dirigía nuevamente hacia ella.

-¿Vas a seguir con lo mismo?- Tsunade se hizo hacia atrás, pero se sorprendió un poco al ver como la sombra se dividía en dos y comenzaba a rodearla.- Mierda!

La rubia saltó hacia el aire para aterrizar lejos de la sombra, pero Naoki salió de su escondite para lanzarle un kunai directo a sus pies.

-Pero que…- Tsunade no se podía mover, había atrapado su sombra.

"Esta es… la técnica que usó Karito con Tsubasa!" Pensó Tsunade algo frustrada por su descuido.

-¿Qué ocurre Tsunade? ¿No te esperabas eso?- Naoki aterrizó a unos metros de ella e hizo su posición de manos.- Kagemane no jutsu.

Su sombra comenzó a avanzar hacia Tsunade, pero la rubia acumuló todo su chakra para poder moverse y lograr golpear el suelo para levantar un peñasco de roca que sirvió como pared entre ella y Naoki.

El pelinegro bufó mientras volvía a retraer su sombra. Tsunade logró sacar con todas sus fuerzas el kunai de su sombra y logró liberarse. Naoki lanzó un kunai explosivo hacia la pared de roca para poder tener nuevamente una vista limpia de la posición de Tsunade. Pudo notar como la mujer ya estaba algo agitada.

-Podemos seguir así toda la noche cariño.- dijo Naoki con tono tranquilo.- Sé muy bien que eres mil veces más fuerte que yo, pero si te quedas sin chakra al final eso no valdrá nada.

"No puedo dejar que me atrape, puedo liberarme de la posesión de sombras al ser más fuerte que él, pero eso amerita tener que usar bastante chakra para hacerlo, mocoso del demonio, ya me hizo gastar una buena cantidad con eso" pensaba Tsunade algo molesta por la osadía de aquel mocoso.

-¿Y bien?- Naoki nuevamente hizo su posición de manos.- ¿Seguimos bailando?

Naoki nuevamente estiró su sombra, pero Tsunade golpeó el piso con su puño emanando chakra para desestabilizar al joven. Tsunade le apareció por detrás para golpearlo, pero el muchacho audazmente esquivó el ataque y le lanzó un kunai explosivo a lo cual Tsunade esquivó de inmediato. Desde el suelo Naoki estiró su sombra hacia ella, por lo que Tsunade tuvo que reaccionar al instante haciéndose hacia atrás para que no la alcanzase. Nuevamente quedaron a una distancia prudente.

-Insisto linda, por qué mejor no- pero Naoki no pudo seguir hablando ya que Tsunade dio un salto casi olímpico hacia él con la pierna levantada. Naoki lanzó una bomba de humo a sus pies y lo único que se pudo ver en aquel callejón fue un gran ruido y un montón de escombros. Naoki salió de la nube de humo y se posicionó a una distancia prudente de la rubia. Miró a sus laterales, por si quería hacerle algún ataque sorpresa en el caso de que la silueta que se veía en medio de la nube de humo fuese algún señuelo. Aunque el joven se quedó de piedra al ver a Tsunade una vez que el humo se disipó. Su rostro estaba cubierto con unas líneas negras y pudo notar como una gran cantidad de chakra emanaba de ella.

-¿El Byakugo no in? ¿Es en serio?- Naoki se la sudó toda, ahora con mayor razón tendría que pelear a distancia, si lo llegaba a tocar con aquella técnica activada, era un pase gratis al hospital.- ¿No es un poco precipitado de tu parte usar tu carta final tan pronto Tsunade?

-Hmp que puedo decir niñito, tu baile es aburrido y tengo cosas más importantes que hacer que perder tiempo contigo.- Tsunade tronó sus dedos dispuesta a todo.- Además, no creas que soy tan ingenua. ¿Sabes lo mejor de la naturaleza, Naoki?

El muchacho no comprendió la pregunta, pero se respondió solo cuando el callejón comenzó a quedar en penumbras. Una traviesa nube había tapado por completo la luna.

-…que es impredecible.- Tsunade se abalanzó hacia el joven quién de inmediato comenzó a esquivar todos sus ataques. Tsunade alzó el puño dispuesta a darle en plena cara, pero Naoki logró esquivarlo rodando por el suelo mientras que la pared donde descansaba el puño de Tsunade quedaba toda destrozada. Naoki se posicionó en un pequeño balcón lejitos de ella.- ¿Qué sucede? ¿Soy demasiado para ti?

-*sigh* Sabía que era un tontería enfrentarte.- suspiró el joven.- pero bueno, órdenes son órdenes. De todas formas, mi objetivo nunca fuiste tú.

Tsunade miró a Naoki sin comprender, pero casi se fue de espaldas cuando el chico sacó un kunai explosivo y lo lanzó hacia dentro de su Van.

-Pero qué…?!- hubo una pequeña explosión y su Van quedó hecha añicos.- Mocoso del demonio! Me debes una Van!

-Te espero en el casino, linda. No estarás dispuesta a abandonar a tus pollitos ¿Verdad?- Naoki la miró con mirada maliciosa.

-Si les pones un solo dedo encima te juro que- pero Tsunade no pudo seguir hablando ya que el pelinegro le lanzó otra bomba de humo que inundó el lugar. Tsunade logró esquivarla, pero al alzar la vista hacia la posición del muchacho ya no estaba, se había escapado.- Cobarde…

Miró los restos de su Van, ya no quedaba nada, y lo peor de todo era que su celular también estaba dentro por lo que ahora solo era escombros. Ya no tenía ninguna forma de comunicarse con los muchachos, la única forma era ir hacia ellos, pues estaban en peligro. No siguió debatiéndose y de inmediato partió hacia el casino en busca de Naruto, Shikamaru y Temari.

-Aguanten chicos, voy por ustedes.

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-Nghhh…- Naruto batallaba contra la maldita máquina.- Vamos vamos! Dónde quedó mi racha de buena suerte, dattebayo!

Su bolsa que había estado llena de monedas yacía completamente desinflada en sus manos, solo le quedaba una moneda, había sucumbido ante la tentación.

-Ayy… la vieja Tsunade me va a matar!- se quejaba el muchacho, lamentándose por haber caído en la codicia.- Aunque creo que ahora la entiendo, estas maquinitas son un vicio…

-Pst…- oyó un ruido detrás de él. Naruto se volteó para ver a un tipo, que parecía agente secreto, bastante sospechoso, por lo que decidió ignorarlo.- Pst.. Naruto!

Al oír su nombre lo miró de nuevo para ver como le hacía señas de que se acercara. El rubio con cautela se acercó al hombre, pero no sin antes palpar el kunai que llevaba en el bolsillo por si las moscas.

-¿Nos conocemos?- preguntó el rubio una vez que llegó a la posición del hombre.

-Soy yo… Tsunade.- le susurró de forma disimulada mientras miraba hacia todos lados.

-Ajá y yo soy Jiraiya.- dijo Naruto aburrido, luego le cayó la teja.- Espera! Debes ser de los malos! No te daré mi…

Pero Naruto le cayó la teja de que estaban de incognitos, supuestamente no debía soltar la información así de fácil.

-Umm no sé de qué me habla.- se hizo el desentendido.

-Ya basta! Deja de hacerte el payaso, soy yo, me disfracé para que no me reconocieran por las cámaras.

-Ajá y cómo sé que realmente eres la vieja Tsunade?- preguntó suspicaz.

-Naruto, no tenemos tiempo que perder, sígueme y vamos por Shikamaru y Temari.

-Dime la edad exacta de la vieja Tsunade! No hay manera de que los malos lo sepan!

-¿Qué?!- Tsunade lo miró con toda la cara crispada.- Mocoso de mierda, te voy a-

-No iré a ninguna parte contigo a menos que me demuestres que eres Tsunade.

-Me llamo Tsunade Senju, tú te llamas Naruto Uzumaki y eres el mocoso más tarado, despistado, desconsiderado, infantil, desesperante, y arghh!- La venita de Tsunade ya quería explotarle. Naruto la miraba con cara zorruna, totalmente desconfiado.- *Sigh* pero con un excelente corazón, siempre dispuesto a proteger a tus seres queridos y aunque ya no estés en Senju te tengo que confesar que… sinceramente te extraño, el Instituto no ha vuelto a ser el mismo sin ti.

Naruto abrió los ojos de par en par.

-…Si te soy sincera me arrepentí de haberte expulsado, ya que aunque nunca has sido un alumno modelo digno de presumir, siempre fuiste especial para mí con tus travesuras y estupideces. Puede que siempre te esté diciendo que eres estúpido, tarado, etc…, pero sabes que en el fondo te quiero mocoso.- Tsunade le sonrió cálidamente a través de su disfraz a su exalumno.- y tengo 56 años.

Naruto quedó en shock con aquella última información, pero reaccionó al instante.

-Ha! Lo sabía! Hihihi.- Naruto le sonrió de la misma forma, luego le susurró.- ¿Pero, por qué te disfrazaste de "sujeto misceláneo"?

-Sólo agarré un tipo, lo knockee y adopté su apariencia, nunca he sido muy buena en disfrazarme de gente que no conozco.- Tsunade solo se encogió de hombros. Naruto no quiso ni saber qué le había hecho al tipo y dónde lo había dejado.

-Ok… pero antes de eso dame una monedita más!- Naruto le hizo un puchero.

-¿Qué fue lo que te dije?! No tenemos tiempo!- Tsunade volvió a enfurecerse, lo malo es que estaba llamando la atención.- *Sigh* toma, gastala rápido y esperame aquí iré por Shikamaru y Temari, no te muevas de aquí!

-Hai hai.- Naruto obediente recibió la moneda y la puso en la máquina tragamonedas. Deslizó la palanca y la maquinita hizo el resto. Se paró en un siete, luego le siguió otro siete y luego… otro siete… Naruto quedó en shock cuando la máquina hizo un estruendoso ruido de victoria y casi se hizo cuando de la máquina salieron miles y miles de monedas. Tsunade no había alcanzado a dar ni cinco pasos cuando escuchó el escándalo y al girar la cabeza casi se desmaya ella también al ver cómo Naruto estaba siendo inundado por miles de monedas.

-Que me parta un…- Tsunade vio como un montón de gente se aglomeraba cerca de Naruto, por lo que, sin pensarlo dos veces, se olvidó por completo de ir a buscar al Nara y a la Sabaku no, solo tenía una cosa en mente, reclamar aquel botín y hacerle un altar a Naruto por su suerte!

-No puede ser cierto…- Masahiro miraba por una de las cámaras y lo único que quería era tirarse por la ventana.

Yasahiro por su parte observaba la escena, ya le había parecido extraño el comportamiento de aquel hombre de traje con aquel muchacho y el ver como prácticamente arrasaba con las monedas ganadas por aquel niño, le hizo recordar a cierta persona.

-Es ella.- dijo el hombre de repente.

-¿Qué?!- su hermano no entendía nada.

-Es Tsunade, está disfrazada.- Yasahiro alzó su celular y marcó un número.

-Pero… no que habías mandado a Naoki tras ella?! No me digas que lo venció!

-¿Te parece que lo venció?- Yasahiro apuntó a una de las cámaras. Su hermano miró hacia allí para ver como el pelinegro coqueteaba con una muchacha. En ese minuto el joven palpó sus bolsillos y de forma galante se despidió de la joven, no sin antes robarle un beso.

-¿Qué hay jefecito?- respondió Naoki de forma despreocupada.

-¿Cómo que "qué hay?"?! Te ordené explícitamente que te encargaras de Tsunade!- lo regañó el hombre.

-Y lo hice…destrocé sus juguetitos y la atraje hasta aquí, ¿qué más quieres?

-Traela a mí, es una orden, no te pases de listo, la quiero en el -1, ¿me oíste?! Si no te la puedes solo manda a Kenta! Pero la quiero ya!- el hombre cortó la comunicación y miró a su hermano.- Avisales a Osamu y Eiji, esta noche va a estar movida.

Masahiro asintió mientras su hermano cruzaba la puerta furioso. El hombre intentó llamar a sus secuaces, pero ambos tenían el celular en silencio, aún estaban en medio de la partida de póker con Shikamaru y Temari.

-Rayos! Tendré que ir donde las papas queman.- suspiró el hombre mientras agarraba su saco y se dirigía hacia el primer piso del casino.

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Tsunade estaba con la sonrisa de oreja a oreja, bueno a través de su disfraz obviamente.

-Umm, señor, seguro que no lo quiere en cheque?- preguntaba la muchacha de la caja con una gran gotita en su cabeza.

-Sí, viej… digo tío!- dijo Naruto totalmente de acuerdo con la pobre muchacha.

-Por supuesto que no! Quiero mi dinero contante y sonante! Esto es un casino de lujo, sé perfectamente que tienen unas enormes bóvedas allá atrás, así que mueva su trasero jovencita y tráigame mi dinero en unas lindas bolsitas.

-Pero… ¿dónde se lo va a llevar?- preguntó la joven.

-Allí.- apuntó a unas carretillas. Tanto la joven como Naruto miraron a la mujer con ojos de punto.

"La vieja Tsunade es increíble…"

No pasaron ni quince minutos y ya estaban fuera del casino con carretilla en mano, bueno en realidad Naruto llevándola, por su parte, Tsunade se había deshecho de su disfraz.

-¿Dónde me dijiste que estaba tu auto Naruto? ^^- Tsunade lo miró feliz.

-A la vuelta, en el segundo estacionamiento.- dijo el chico suspirando.- ¿Y por qué tengo que llevar el dinero yo?! Tú puedes levantar rocas y destrozar paredes!

-Esta juventud de hoy…- se quejó Tsunade.- No les nace ni por si acaso ayudar a una delicada dama.

-Mencioné de que destrozas paredes?

-Vaya vaya… miren lo que trajo la marea.- un hombre se atravesó en el camino de los rubios y miró fijamente a la mujer.- Cuanto tiempo Tsunade, dichosos los ojos que te ven.

-Kenta…- Tsunade paró en seco y alzó el brazo para que Naruto hiciera lo mismo. Al rubio no le tincó para nada el tipo y menos aún cuando vio como un montón de sujetos salían de diferentes partes hasta rodearlos.

-Te saludaría como corresponde, pero tengo un poco de prisa, el jefe quiere verte.- anunció Kenta.- Así que, ¿lo hacemos por las buenas o por las malas?

Tsunade esbozó una sonrisa ladina.

-Naruto.- llamó a su ex -alumno.- Creo que nos retrasaremos un poco, ¿te tinca algo de ejercicio antes de dormir?

Naruto sonrió dejando la carretilla de lado.

-Ya rugiste abuela Tsunade.- Naruto tronó los dedos y acumuló todo su chakra, estos tipos no la contarían.

Uyy se viene, se viene! Todas las dudas q surjan serán aclaradas en los siguientes caps, echemos les porras al dúo de rubios wiii

Kari, haha sabía q querrías matar al dj, lo odias con toda el alma, se vienen momentos Shikatema, así q ve por tus palomitas haha. Abrazos.

Y a todos los q me leen, igual un abrazo enorme, a seguir cuidándose, Besitos byebye.