Canción: Everthing I Wanted - Billie Eilish
Pareja: Ran-Gin
Basada: Letra, melodía y "Sociedad de almas II"
Tipo: One-shot
Everthing I Wanted
Desperté algo desorientada, sentía que había dormido por mucho tiempo, escuchaba un extraño pitido en mis oídos, además de sentir gran pesadez en mi cuerpo. Estaba en una habitación blanca, pulcramente blanca, y supe donde me encontraba, era un hospital, cerré mis ojos y di un suave suspiro. No lo había logrado.
Abrí de nuevo mis ojos, esta vez deteniéndome en la vía conectada a mi brazo, tuve el instinto de querer arrancármela, me costaba el solo verla, pero preferí no hacerlo. Simplemente deje que mi cuerpo se relajara y adormeciera de nuevo. Estaba tan casada y decepcionada.
Había tenido un sueño hermoso, había logrado todo lo que quería, esa paz, esa sensación de libertad, de tranquilidad, había dejado de pensar, de sentir. Probablemente para los demás tal vez no era un sueño bueno, más bien sería descrito como una pesadilla, y si soy muy honesta, tal vez si lo era, pero solo para alguien que realmente le importara.
Pensé que podía volar hasta las nubes y liberarme de todo este peso, de todo esto que sentía cada día carcomerme más. Quise volverlo realidad y el dolor que en este momento sentía en mis muñecas era la prueba más fidedigna de mi intento fallido para lograrlo. Realmente nadie iba a llorar, no había nadie que le importara, ellos estaban lejos y probablemente así estuviera conmigo, tampoco les importaría.
Una suave respiración hizo que desviara mi atención a un lado de la cama, mis ojos se abrieron y mi respiración se aceleró, no había notado a nadie más pero él estaba ahí, dormido de una manera incomoda en ese sofá, él estaba ahí…y yo no pensé ni por un momento en él antes de hacer lo que hice. Mis ojos se llenaron de lágrimas y sentí una mezcla de emociones tan fuerte, felicidad, tristeza, miedo, y la más peligrosa de todas, esperanza.
Tal vez fue la intensidad de mi mirada, pero él pronto empezó a moverse, y luego de unos segundos, abrió aquellos ojos de un azul tal claro que sentía que podía ver mi alma reflejada en ellos, y aquello me terminó de derrumbar. De repente, el aire no parecía entrar en mis pulmones, mi respiración era irregular, él se acercó preocupado y me abrazó.
Él sabía lo que era, yo también lo sabía, era un ataque de pánico.
—Ran, tranquila. Todo está bien, todo está bien —susurró en mi oído, yo me abracé a él, estaba asustada. Quería aferrarme a él y no soltarlo nunca, en ese momento lo sentía, él se había vuelto mi todo—.Sshh, tranquila— me arrulló por lo que me pareció una eternidad, o tal vez solo fueron unos minutos.
Pronto mi respiración mejoró, estaba apoyada en su hombro, con los ojos cerrados pero sin ser capaz de soltarlo, este era mi último intento, mi último esfuerzo por aferrarme a la vida, y para mi sorpresa, no quería soltarlo.
—Ran, no vuelvas hacer algo como esto, por favor —Sus palabras me sorprendieron, por lo que me alejé solo un poco para poder verlo—.Su voz ese escuchaba rota y para mi sorpresa, me encontré con esos hermosos ojos llenos de lágrimas—. Mientras yo este contigo…mientras yo este junto a ti, nadie te volverá a hacer daño… ni siquiera tú, Ran. Yo intentaré hasta lo imposible, pero ambos…ambos superaremos esto, lo lograremos.
Aquellas palabras me hicieron sentir por primera vez tan bien, tan cálida, tan viva, y al mismo tiempo…triste. Su voz me comprobaba lo cerca que había estado de lastimar a la única persona que me importaba, había estado a punto de dañarlo y tal vez de una manera irreparable, porque cargaría con mi recuerdo como un estigma, cargaría con una culpa que ni era suya.
—Séque no eres feliz, Ran. Sé que todo esto te hace daño pero…yo te ayudaré a superar estos obstáculos, a desear vivir, a hacerte ver a ti misma de la misma forma que yo te veo, en lo importante y necesaria que eres. Haré que nunca más te preguntes por tu razón de estar en este mundo. Ellos no te merecen, nunca te han merecido. Olvídalos, y aférrate a mí. Haz eso por mí, vive por mí….
Esas palabras marcaron tanto a mi alma, marcaron a mi corazón, a todo mi ser.
*.*.*
Abrí los ojos, aun inundada por las imágenes y palabras de mis recuerdos, mis ojos se hunmedecieron un poco. En momentos como estos últimos días, había vuelto a sentir esa desesperación, esa sensación de ahogo y eso me asustaba. Tal vez estaba siendo "débil" como dijo aquella doctora, tal vez no estaba siendo fuerte como ella me aconsejo, pero era difícil, yo era humana, y los humanos también se rompen.
Había sido solo una pesadilla, pero me había sentido de nuevo ahí, como si hubiera sido ayer, y hubiera pasado los años desde aquel incidente. Llevaba días sintiendo de nuevo ese desaliento, ese miedo, esas emociones que me atormentaban, pero era algo que no quería que los demás supieran, sobretodo Gin, él me había hecho conocer otras emociones, otros escenarios y yo realmente no quería decepcionarlo. Pero a veces, como en esta ocasión, me asaltaban las dudas, aun así siempre recordaba esas palabras, ese aliento que solo él me había podido dar.
¿Si ellos supieran el daño que me había hecho, lo volverían a hacer? ¿Cambiarían sus acciones? ¿Harían algo distinto?
Pero me engañaba al imaginarme otra realidad, porque aunque yo no quisiera admitirlo, inconscientemente sabía que ellos no lo harían. Después de todo ellos taparon mi pequeño error con un accidente y solo había pagado para que viera a más doctores. Ellos simplemente habían arrojado al problema a otra persona.
Suspiré y me incorporé en la cama, ya era hora de dejar de atormentarme de nuevo con todos estos pensamientos, Gin y Byakuya debían estar despiertos. Volví de nuevo a sepultar aquellos pensamientos negativos en el fondo de mi mente y sonreír.
Seguiría luchando, por mí y por él, por Gin. No había vuelta atrás, yo iba a tener lo que quería, pero no iba a tomar de nuevo aquel camino oscuro, transitaría por ese sendero de luz que me prometía Gin y mis amigos, y no volvería de nuevo a la oscuridad. No lo haría.
¡Gracias por leer!
Hace unos días me han estado rondando algunas ideas para por fin darle fin a ese fic que dejé en stand by hace tanto tiempo, tal vez ya es hora que lo termine.
