Desde el punto de vista del señor Lancer su clase era tan normal como siempre, todos sus alumnos tenían cara de aburrimiento, en especial los tres jóvenes del fondo Sam, Tucker y Danny. A diferencia de otros días, hoy Danny se había molestado en ocultarse detrás de su libro para dormir, casi siempre se quedaba dormido sobre su escritorio sin preocupaciones. Sam y Tucker intentaban ahuyentar el encanto de Morfeo a su manera, la chica gótica leía a escondidas un libro de poesía y el joven genio jugaba con algún artefacto tecnológico de forma discreta. La curiosidad que sentía por las extrañas actividades nocturnas del trío le carcomia, pero después del incidente de los videojuegos pensaba que los tres tal vez hubieran vuelto a iniciarse en alguna actividad como aquella que les consumía la noche. Si ese era el caso él mismo tendría una larga plática con ellos y sus padres.

En eso pensaba a punto de comenzar una interesante lectura para sus alumnos que seguro los sacaría del ensueño, cuando un estruendo rompió las ventanas e hizo que lanzara el libro por los aires. Todos sus alumnos gritaron asustados cuando de entre los escombros un fantasma con armadura negra se levantaba furioso y salía volando al patio de la escuela. Una orda de estudiantes pasó corriendo por la salida del salón seguramente a ver las ya acostumbradas peleas de fantasmas. Algunos con teléfono en mano se preparaban para grabar todo lo que pudieran del encuentro fantasmal.

Incluso el trío más distraído de la escuela sobrepasó la autoridad de su maestro para escapar a ver la destrucción de los fantasmas. Sin otra opción el maestro Lancer siguió los pasos de su descontrolada orda estudiantil.

A salvo ocultos en un pasillo desierto Sam y Tucker vigilaban mientras Danny dejaba salir su parte fantasma. Cuando el chico de cabello blanco estuvo listo salió volando en dirección al alboroto del patio, seguido de cerca por sus compañeros que alistaban el termo fantasma y alguna ectopistola por si acaso.

A mitad de unas destruidas gradas un golpeado fantasma de armadura negra se retorcía entre maldiciones. Mientras en el aire un joven de oscuras ropas flotaba vigilando ferozmente al enemigo derribado.

–¿Y bien que tenemos aquí? Chicos cuantas veces les he dicho que arreglen sus asuntos dentro de la zona fantasma no afuera.

El caballero de armadura negra se levantó de los escombros y furioso se lanzó en ataque directo al joven de oscura ropa. Danny intento interceptarlo preocupado por la seguridad del joven fantasma y aun que no lo logró tampoco fue necesario. La vaporosa oscuridad que rodeaba al chico detuvo al furioso caballero mucho antesde que pudiera siquiera acercarse al joven de rostro estoico.

Asombrado Danny comenzó a ver con curiosidad al desconocido. Nunca antes lo había visto tenía que ser un nuevo fantasma joven. O tal vez uno demasiado antiguo como Reloj.

–Hey Phantom ¿Qué no piensas hacer nada con esos dos? –preguntó un molesto Dash Baxter.

–Si emmm ¿Alguien ha visto un termo para atrapar fantasmas? Juro que tenía uno hace un segundo...

–¡Por aquí!

El utensilio fue lanzado por Tucker. Danny no podía atrapar a ambos fantasmas al mismo tiempo por lo que utilizandola lógica decidió capturar al mas violento primero. Interrumpió la reñida pelea de miradas haciendo desaparecer al caballero negro dentro del termo. Pero a la hora de apuntar al joven fantasmas la indecisión fue mas fuerte. Bajo el contenedor y decidió intentar con el diálogo:

–Hola... tu... el chico de negro. Pareces ser nuevo por el pueblo y entiendo que no conozcas las reglas, así que es mi deber decirte que aquí están estrictamente prohibidas las peleas de fantasmas. También la destrucción y/o intento de controlar de este mundo. –dijo señalando las gradas y parte de las ventanas de casper high.

El chico parecía no haberse percatado de que era a él a quien dirigían las palabras, notando esto Danny se acercó sacudiendo los brazos frente al tipo mudo.

–Hola hay alguien ahí dentro? –alternado el fantasma miro a Danny flotando frente a el y al termo en su mano. Parecía desconcertado, murmuró algunas palabras inteligibles y guardó silencio de nuevo. Ahora Danny era el que no entendía nada. Un grito a lo lejos le recordó que no estaban solos.

–Danny Phantom, ¿qué esperas para atraparlo? –Gritó Estrella que ya estaba aburrida.

–¡Vamos cariño, si acabas rápido con él te premiare con una cita romántica y super especial conmigo! –ofreció Paulina la chica mas popular de la escuela. A lo que Sam sólo hizo una mueca de disgusto.

–Dónde... está... él? –escuchó preguntar Danny al desconocido. Obviamente se refería al caballero negro.

–Bueno ¿Cómo te lo explico? Él esta aquí dentro. –dijo señalando el termo. –pero es inofensivo. Él está encerrado.

Él joven no respondió. Veía a Danny, al termo y a los estudiantes al rededor. Al segundo siguiente había desaparecido envuelto en las tinieblas que siempre lo rodeaban.

–¡Demonios Phantom! Se escapó. A ver si para la próxima tomas mas en serio tu trabajo como héroe. –gritó una compañera de clase llamada Kim, la chica rubia era ruda siempre y con todo el mundo.

–Bueno si ya terminaron regresen todo el mundo al salón de clases –ordenó el Sr. Lancer.

A regañadientes todos los alumnos acataron las ordenes. Incluso Danny. Ya dentro del edificio el señor Lancer fue llamado a la dirección, lo que la clase entera se enfocó en el tema del héroe local.

–Fue asombroso como Phantom llegó y atrapó al chico malo y luego el otro desapareció y luego... –rememoraba entusiasta el chico pelirrojo, bajito y con anteojos de nombre Mike.

–Todos lo vimos, si sabes no? –interrumpió Estrella.

–Mi hermano y yo pocas veces hemos tenido la oportunidad de ver tan de cerca a Phantom, es normal que nos emocionemos. –defendió Alicia a su parecido hermano.

–Por supuesto que lo es, no conocen la verdadera maldad que hay dentro de Phantom. Todos en el pueblo son unos ilusos. –argumentó Valerie Gray.

–Vamos Valerie en serio crees lo que dices Phantom no parece muy malvado. –dijo Devon el chico que nunca se quitaba un gorro de lana.

–Valerie sólo no soporta que un fantasma le arruinó el trabajo a su padre por eso cree que todos los fantasmas son iguales –respondió Dash. Ninguno de los otros estudiantes continuó con el tema. Después de perder todos sus bienes el humor de Valerie pasó de ser alegre y amigable a insoportable y amargado. Y claro que nadie quería esa furia contra ellos.

-No me importa si es malo, bueno o lo que sea. A como de lugar Phantom será mío. ¡Ya puedo imaginarlo Paulina Phantom!

Sam que bebía de una botella en ese momento no pudo evitar escupir el agua de su boca cuando escucho a la latina, Tucker estalló en risas. Incluso Danny que parecía un poco ensimismado alcanzó a sonrojarse un poco.

Paulina que no entendia la gracia de inmediato se puso de pie molesta. Por suerte para Sam la campana del almuerzo la salvo de una enfurecida Paulina.

Los días pasaron tranquilos en Amity Park park. La exposición del museo se inauguró con la información que había llegado y como extra la teoría que el señor Lancer y sus tres alumnos habían propuesto para Lord Paria también fue expuesta. Todo seguía su curso normal Danny por ejemplo seguía luchando contra los fantasmas que de vez en cuando aparecían por el pueblo.

Un día de esos los padres de los alumnos de Casper high fueron llamados a una reunión donde hablarían de las reparaciones que la escuela necesitaba después de tantos ataques de fantasmas.

Al final de la reunión todos se disponían a irse cuando las puertas de salida fueron cerradas de la nada. Por supuesto que la pareja dedicada al servicio anti-ataques-fantasma trató de defender su libertad y la de sus compañeros, algo difícil considerando que no había ningún ataque que enfrentar; las puertas solo estaban cerradas nada mas, tenían un brillo sobrenatural y comprobaron, después de varios intentos fallidos, que eran resistentes a las armas ectoplásmicas que siempre acompañaban al equipo Fenton, pero además de eso no había ningún indicio que significará una amenaza para los asustados adultos.

El señor Lancer propuso dejar las puertas principales en paz y buscar una salida diferente. Al no tener mas opciones todos los padres aceptaron seguirlo por los largos y desiertos pasillos de Casper High, no encontraron a nadie ni humano ni fantasma pero si mas puertas cerradas todas en las mismas condiciones. Cansados de caminar por toda la abandonada escuela tomaron asiento en la cafetería buscando algo para comer y tiempo para pensar. Después de un rato de silencio la señora Manson saco su teléfono para hacer lo prioritario en esta situación llamar a su hija.

Después llamó a la policía.

Hola chicos y chicas que se toman el tiempo de leer mis locas historias, gracias por hacer eso, quería repetir les lo que pido en cada uno de mis fics cualquier duda, sugerencia, recomendación, opinión, error mío o lo que gusten hacerme saber acerca de la historia o lo que les gustaría que pasara será bien recibida. Especialmente porque tengo ya un tiempo atorada a mitad de este fic...

Ante todo gracias por tomarse el tiempo de leer.