Holis, por fin capi 23, disculpen la demora, pero ya vengo con capi nuevo haha, ojala les guste. Seguimos con nuestra aventura en Kirigakure, como se desenvolvera esta batalla?
Advertencia : Lemon Itachi-Izumi para los que se lo quieran saltar, ya están advertidos.
Sin nada más que agregar
Enjoy!
Capítulo 23: "Somos Un Equipo"
Itachi acarició el cuerpo de Izumi sin ningún tapujo, después de todo era el único cuerpo de mujer que había tocado y sentido en toda su vida y sinceramente, jamás le interesó probar otro. Izumi por su parte no había vuelto a estar con otra persona, su corazón solo le pertenecía a Itachi, a él y a nadie más.
-Itachi… - suspiró la joven cuando el Uchiha se separó de ella por falta de aire. – Te extrañé tanto…
-Y yo a ti… - el pelinegro volvió a atrapar sus labios mientras sus manos amasaban sus senos. La pelinegra emitió un sonoro gemido cuando el Uchiha comenzó a jugar con sus pezones por debajo del sostén. Era increíble que no había olvidado el cómo encenderla. Izumi en un impulso los volteó para quedar encima de él. – Vaya… Sigues siendo una fierecilla…
La chica le sonrió burlesca, pero a la vez sensual. Estaba sentada encima de su ya prominente miembro y la pelinegra comenzó a acariciar a su hombre. Itachi no pudo evitar gemir, las manos de Izumi eran tan suaves y delicadas que sentía que su solo tacto lo quemaba. Izumi llevó sus manos hacia atrás de su espalda para desabrochar su sostén y revelar esos hermosos pechos que Itachi no veía desde hacía un buen tiempo. Pudo ver en los ojos de Izumi algo de pudor y nerviosismo, eso lo excitó más aún.
-Sigues igual de hermosa Izumi… - Itachi deslizó sus manos por la cintura de la joven hasta alcanzar esos prominentes pechos para comenzar a amasarlos.
-Ay… Itachi… - la joven alzó la cabeza y cerró sus ojos para sentir más placer, el tacto de Itachi siempre la hacía volverse loca y al parecer esa noche no iba a ser la excepción.
Itachi, ya no aguantaba, el ver a Izumi tan excitada solo lo estimulaba más, quería sentirla una vez más, quería unirse con ella, ser uno solo como cuando estaban juntos. El Uchiha los volteó y en un arrebato de pasión le quitó las bragas a Izumi de una sola vez.
-No has cambiado nada Uchiha… - le dijo la muchacha con tono candente. – Sigues igual de bestia para esto.
La joven atrapó nuevamente los labios del Uchiha mientras le sacaba los bóxer. Ni idea donde terminaron, pero eso era lo que menos le importaba. Ahora estaban completamente desnudos y listos para volver a fusionarse.
-Izumi yo… - Itachi estaba fuera de control, no quería aprovecharse de ella, pero… La amaba demasiado… La deseaba… La necesitaba…
-Cierra la boca y metemela Itachi! – dijo la chica con tono demandante.
Itachi se sorprendió, pero a la vez sintió algo de nostalgia, ya había olvidado lo exigente que era Izumi cuando hacían el amor. Se posicionó entre sus piernas, rozando con su miembro su femineidad. La joven suspiraba, ansiosa, deseosa, incluso se podría decir… impaciente.
-Ven por mí cariño… - era lo que siempre le decía antes de la penetración, ya casi que era un código entre ellos. – Ahhhhh!
Itachi entró de una sola estocada, y no pudo evitar gemir. Sentir nuevamente esas exquisitas paredes vaginales rodeando su miembro lo hicieron literalmente volverse loco. No tuvo piedad y comenzó a embestirla con fiereza y pasión. Los gemidos de extasis de Izumi le daban a entender que lo estaba disfrutando tanto como él.
-Ayy… Ahh… Ay sí! I… Ta… Chi! – la joven apenas podía hablar. El joven Uchiha no hacía nada más que acelerar y volver el vaivén cada vez más frenético. Esa fricción de sus intimidades le estaba haciendo sentir un placer indescriptible que no sentía hacía años!
La pelinegra se aferró a la espalda de Itachi y éste la embestía tan fuerte que del extasis terminó rasguñando su espalda.
-Más duro… Más duro Itachi… - le rogaba la chica. El joven la agarró de las muñecas para que no siguiera rasguñandolo, además que quería ver sus pechos saltar con cada una de sus estocadas. Pasó su lengua por esos redondos pechos y succionó sus pezones sin dejar de embestirla. La joven sintió más extasis aún con ese acto. Tanto fue que sintió que ya estaba llegando a su ansiado clímax. – Ohh sí… Itachi… Cariño, ya… Ya… Ahhh!
Itachi aceleró más y más. Izumi ya no pudo seguir hablando, solo gemir y gemir, hasta que por fin…
-AAAHHHHH! – Llegó a la cúspide de su orgasmo. Su delicado cuerpo se tensó mientras que sus paredes vaginales se contrajeron encima del miembro de Itachi, casi como succionandolo. El pelinegro le dio cinco frenéticas estocadas más hasta que se derramó por completo dentro de ella.
-Oh… Kami… - fue todo lo que dijo el Uchiha mientras sentía como expulsaba y expulsaba toda su esencia dentro de la mujer de su vida. – Izumi…
La joven tomó su rostro con delicadeza mientras recuperaba el aire. Juntó sus labios con los de él y al separarse lo miró con ternura.
-Ya paró de llover cariño. – le dijo Izumi con mirada cómplice.
Itachi miró hacia la entrada de la cueva para notar que la pelinegra tenía razón y no sólo eso, sino que también los rayos de luz que se colaban por los árboles daba a entender que estaba amaneciendo.
-Andando…
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-Buahhh! – bostezaba Zetsu cerca de donde estaban Sasuke y Kisame. – Oi Kisame, cuándo va a venir ese sujeto por el mocoso?
-Dijo que vendría en el transcurso de la mañana. – dijo Kisame sin más. – Iré a buscar agua, para variar te la tomaste entera.
-Las plantas necesitamos agua idiota. – dijo Zetsu con molestia. – No soy una planta! Tengo el pelo verde sí, pero eso no me hace… Silencio! No! No me quiero callar!
Kisame ya se había ido mientras los "Zetsus" discutían.
Sasuke suspiró con fastidio, justo tenían que raptarlo los Akatsukis más raros que había visto. No sabía cuál de los dos era peor… El que parecía planta o el que parecía tiburón, definitivamente eran los Akatsukis sobrantes. En ese momento vio entre los árboles a su hermano Itachi, así que de inmediato se dispuso a distraer a Zetsu.
-Oi tú! – le dijo Sasuke a lo que el peliverde lo miró. – Tengo hambre.
-Hmp, olvídalo! No te gustó mi sopa de champiñones así que pudrete mocoso. – le dijo Zetsu haciéndose el ofendido.
-Bueno, si me muero de inanición será tu culpa. – Sasuke esbozó una sonrisa burlona.
-No te preocupes… - dijo Zetsu acercándose. – Yo te llevo a caballito.
Sasuke solo vio todo negro cuando otro Zetsu emergió detrás de él, lo knockeo y lo alzó sobre su hombro con intención de llevárselo. Itachi iba a dispararle, pero otro Zetsu apareció a su lado e intentó golpearlo, pero Itachi, hábilmente, repelió su ataque y le disparó provocando que desapareciese, cuando se giró hacia la posición de Sasuke, Zetsu lo apuntó.
-Ni siquiera lo pienses Uchi… AUCH! – El arma de Zetsu salió volando y cuando giró su cabeza vio a Izumi apuntandolo.
-Manos en alto. – amenazó la pelinegra. Zetsu, que estaba desarmado obedeció, pero Izumi no se fijó en el Zetsu que se estaba formando detrás de ella y cuando iba a acercarse al Zetsu desarmado…
-Izumi! – le gritó Itachi, pero el peliverde agarró a la chica por detrás y puso un kunai en su cuello.
-Se acabó la fiesta tortolitos… - Zetsu lo miró con mirada sombría. Itachi no hizo ningún movimiento. En ese instante, Izumi se hizo humo dejando un tronco con un sello explosivo. – Oh!oh!
La explosión fue bastante fuerte, pero el clon de Zetsu logró alejarse lo suficiente para solo ser recibido con un puñetazo del Uchiha que lo hizo desaparecer.
-Rayos! Dónde mierda está?! – el Zetsu restante no sentía el chakra de la joven cercano, solo sentía que estaban él e Itachi.
-Es obvio que con tu yo real. – dijo Itachi preparándose para pelear contra el clon de Zetsu.
Zetsu seguía avanzando a través de los árboles con Sasuke, pero una bala le atravesó el cráneo. El cuerpo de Sasuke cayó por los árboles, pero la joven pelinegra lo alcanzó a tomar en el aire.
-Sasuke-kun! – intentó hacerlo reaccionar, pero el chico no daba señales de hacerlo.
-Vaya… Sí que eres hábil, mi clon no se percató de tu presencia… Ni yo tampoco… - Zetsu emergió de la tierra e Izumi se puso delante de Sasuke para protegerlo.
-Vuelve a subestimarme y será lo último que hagas. – le dijo la joven de forma desafiante a la vez que Itachi se ponía en posición de defensa, listo para pelear con el clon de Zetsu.
-Te derrotaré y lo protegeré. – dijeron al mismo tiempo Itachi e Izumi y ambos se abalanzaron hacia su oponente…
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Sakura no podía creer lo que veía, de verdad Sasuke Uchiha había venido a su fiesta?! No… No estaba soñando… Ese chakra y esa presencia solo podían pertenecerle a él.
-Esto tiene que ser un sueño.-decía la pelirrosa embobada mirando al joven. – A poco no Karito?
La Haruno miró a su castaña amiga, quien ya se estaba echando una cabeceada.
-Sarutobi! – Sakura golpeó la mesa y Karito casi que saltó al techo.
-Mande! – la castaña se puso de pie asustada.
-Te estaba hablando de algo super mega importante!
-Qué cosa? – preguntó atenta la Sarutobi.
-Qué Sasuke – kun vino a mi fiesta Kyah!
-Es en serio?... ¬¬
-Ay amargada, ya largate a pololear con tu Shikamaru! – bufó la pelirrosa cruzandose de brazos.
-Un poco difícil si no está… - dijo la castaña ahogando un bostezo. La Haruno la miró sin comprender. – Qué no te dijo? Su amorcito no le dio permiso de venir
-NANI?! – a Sakura casi le dio ataque. – Cómo es eso de que la bruja de su novia no lo dejó venir?!
-Tal cual lo oyes. – Karito se encogió de hombros.- Probablemente sea mi culpa, lo siento.
-Y eso por?
-*sigh* ya me hizo una cuarta escena de celos en San Valentín cuando le llevé chocolates a Shikamaru como lo hago todos los años… Así que… Supongo que debe ser su "venganza" para que no nos veamos en tu fiesta. – explicó la castaña con tono aburrido.
-En serio! Qué le vio?! – Sakura no podía entender como Shikamaru podía andar con semejante mujer, con sólo verla era obvio que era un fastidio y un problema ambulante.
-Es lo mismo que me pregunto cada vez que los veo juntos, pero bueno… Es su vida amorosa y yo no me voy a meter. – dijo Karito comenzando a sacar unos Snacks. – Y vas a ir a recibirlo?
-A quién?
-A tu Sasuke, que lo veo dar vueltas y vueltas con tu regalo…
-Me trajo un regalo?! – Sakura se pegó a la puerta de la cocina para mirar. – oh mierda es cierto! A ver… Me veo bien?! Di que me veo bien Karito!
La joven comenzó a arreglarse el cabello.
-*sigh* te ves regia – pero Sakura no la dejó terminar ya que se fue directo hacia el Uchiha. -… Estupenda…
Una vez en la sala Sakura se la estaba sudando entera, si bien había tenido sus momentos con el Uchiha, de todas formas se ponía muy nerviosa al verlo. Respiró hondo y fue a saludarlo.
-Um…Sa…Sasuke-kun.- maldita timidez, con suerte le pudo pronunciar el nombre.
El aludido se volteó a verla y la saludó con cortesía.
-Oh Sakura… Um, feliz cumpleaños. – el Uchiha le dio su presente y la chica se lo agradeció. Hubo un incómodo silencio entre ambos. La música sonaba y ya varios de los invitados estaban bailando. Sasuke vio cómo Sakura movía su pie y miraba de reojo a los demás invitados. – Sakura tú… Quieres bailar?
La pelirrosa se sorprendió con aquello, de verdad la estaba invitando a bailar?! No supo si tuvo un salto temporal o qué, pero apenas volvió el aire a sus pulmones ya estaba bailando un lento con Sasuke Uchiha. Si estaba soñando definitivamente no quería despertar, pudo ver a lo lejos a la tontona de Ino Yamanaka que los miraba y la chica solo le sacó la lengua en señal de burla.
-Cómo la estás pasando? – oyó la voz de Sasuke cerca de su oído que hizo que todo el cuerpo se le estremeciera. La chica se apartó algo de él y lo miró a sus ojos oscuros.
-Bien… Muy bien de hecho. – dijo la joven totalmente embelesada mirándolo.
-Oye Saku… Yo… Quería… Preguntarte algo.
-Dime. – le dijo la chica con calidez.
-Bueno tú sabes que… Han pasado varias cosas entre nosotros y yo… Pues… Quisiera… Aclarar lo nuestro. – dijo el joven no mirándola a la cara, le costaba mucho expresar sus sentimientos.
-A qué te refieres? – el corazón de Sakura comenzó a latir más fuerte.
-Que yo quiero que…
-FELIZ CUMPLE SAKURA CHAN DATTEBAYO! – Naruto apareció de la nada y como entró también salió por el puñetazo que le dio la Haruno.
-Me decías ^^- dijo la chica tratando de aguantar las ganas de ir a matar al rubio.
-Que… Me gustaría que… Aish al diablo, quieres ser mi novia Sakura? – Sasuke no aguantó más.
La joven quedó de piedra, no podía creerlo, este definivitamente era el mejor cumpleaños de su vida.
-Sí… Sí quiero!
-Sakura despierta! – oyó la voz de su "cuñada" que la sacó de su ensoñación. Iba a alegarle, pero tuvo que esquivar el enorme camión que iba delante de ellas. – Qué mierda Haruno?! Te dormiste o qué?!
-Gomen gomen! – la joven se desatontó de inmediato. – Cuanto falta?
-Poco así que prepárate. – le dijo la Uchiha con semblante serio lo cual contagió a la Haruno.
"Voy a salvarte Sasuke…"
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Izumi se apoyó sobre sus rodillas tratando de levantarse.
-Eso te pasa por subestimarnos mocosa. – le dijo Zetsu acercándose a ella de forma amenazante. – Bueno no la culpo si parecemos cualquier co… Cierra la puta boca!
Zetsu apuntó a Izumi con su pistola.
-Duerme con los peces mocosa.
-No lo creo! – Izumi apareció por su lateral derecho y le dio un puñetazo directo a su estómago que lo mandó a volar. – Aquí parece que el que está subestimando es otro.
Izumi hizo tronar sus puños lista para el contraataque del peliverde.
-Muy bien linda, si lo quieres así… - Zetsu se mordió su dedo pulgar e hizo un símbolo en la tierra. – Jutsu de Invocación! Planta carnívora!
Una enorme planta salió de la tierra y las lianas fueron directo hacia Izumi, quien de inmediato saltó hacia los árboles.
-Eso no te servirá de nada! – Zetsu comenzó a lanzarle kunais explosivos para sacarla de su resguardo. Izumi iba de árbol en árbol esquivando tanto los kunais explosivos como las lianas de la planta. Comenzó a dispararle a la base de las lianas, pero eran demasiadas y sólo pudo deshacerse de una sola gastando más de 10 balas.
"Rayos…" pensó Izumi frustrada, pero en su distracción una de las lianas la golpeó en su rostro y cayó hacia el suelo. La planta abrió su boca amenazante hacia la pelinegra y ésta, desde el suelo, le lanzó un kunai explosivo directo a la boca donde hizo explosión y varias lianas cayeron a los costados de la planta. La joven suspiró aliviada mientras Zetsu observaba desde la rama de un árbol.
-Tendrás que hacer algo mejor que eso. – le dijo Izumi poniéndose de pie, pero en ese momento la planta reaccionó y atrapó a Izumi con una de sus lianas.
-Servido!- se burló el peliverde disfrutando del pánico de la joven.
-Mierda! – la muchacha comenzó a lanzarle más kunais explosivos hacia la boca de la planta, pero ésta los bloqueaba con sus lianas. Cuando estuvo a punto de comerse a la pelinegra, ésta hizo un sello de manos. – Estilo de fuego! Jutsu bola de fuego!
La joven puso su mano en forma de cono en su boca y de ésta lanzó una llamarada de fuego directo hacia la planta, la cual comenzó a arder en llamas. La planta soltó a Izumi y ésta rápidamente se giró sobre sí misma para caer de pie. Miró la posición de Sasuke y se preocupó bastante ya que el fuego no sólo estaba consumiendo a la invocación sino que estaba comenzando a propagarse por los árboles, si seguía así se incendiaría todo el bosque.
-Matando la naturaleza eh?. – dijo Zetsu resguardado en un árbol a contraviento. – muy mal linda.
La joven se puso de pie e hizo otro sello de manos.
-Estilo de Agua, Jutsu Dragón de Agua! – Izumi invocó una especie de dragón que emergió de su cuerpo y fue directo hacia la planta en llamas. La invocación se devoró la planta y al hacerlo se deshizo en un montón de agua que comenzó a caer empapando todo a su paso. Zetsu se puso a cubierto para no mojarse. Mientras que Izumi ya empapada, miraba que no quedase ningún amago de incendio. Lamentablemente para la joven, había utilizado mucho chakra en ambos jutsus y ya estaba viendo borroso. – Rayos.
-Uy qué pasó linda? – Zetsu se puso frente ella. – Se te acabó la pila?
La muchacha desenfundó su arma y apuntó a Zetsu, pero en ese momento debajo de sus pies apareció otro Zetsu frente a ella y transformó su brazo en lianas las cuales fueron directo al cuello de la pelinegra para alzarla en el aire.
-Esto es por matar a mi planta carnívora, perra. – Zetsu comenzó a estrangularla y cuando Izumi estuvo a punto de perder la consciencia.
-Shannaroooooo! – Zetsu vio estrellas del puñetazo que le dieron y salió disparado hacia un árbol el cual atravesó de lleno.
El Zetsu que estaba al otro extremo quedó con ojos de puntos.
-Pero qué rayos…
Izumi, ya de rodillas fijó su vista para ver frente a ella a una chica de pelo rosa.
-Quién eres? – preguntó la joven confusa.
-Izumi! Estás bien? – una joven pelinegra se acercó a ella y la reconoció al instante.
-Fumiko? – Izumi quedó más confusa de ver a su ex cuñada en aquel lugar. – Qué… Qué haces aquí?
-Larga historia, donde está Itachi? – preguntó la Uchiha.
-Se quedó atrás peleando. – respondió Izumi.
-Y Sasuke? – preguntó la pelirrosa mirando de reojo a Izumi, pero no perdiendo de vista a Zetsu.
-Detrás de Zetsu, aquel hombre. – apuntó Izumi al susodicho. Sakura miró de inmediato detrás del peliverde para ver a su amado desmayado tras unos árboles. Izumi volvió a mirar a Fumiko. – Quién es ella?
-Hmp, es la ex novia de Sasuke que le puso el gorro con MI ex novio… - dijo Fumiko sin más provocando que Izumi pusiera ojos de puntos e irritando a Sakura.
-Manerita de presentarme! – chilló la pelirrosa queriendo asesinar a la pelinegra.
-Acaso no es verdad? – Fumiko la miró enarcando una ceja y con molestia.
-Oigan, si no van a pelear entonces me llevo el bulto. – Zetsu iba a ir hacia Sasuke, pero tuvo que retroceder porque tres kunais fueron directo a su trayectoria. – Vaya, que rápida rosadita.
Sakura se abalanzó hacia él y comenzó a asestarle golpes que Zetsu tuvo que esquivar, ya que notó la potencia de aquellos golpes de chakra, si defendía tendría que hacerlo usando chakra. En una esquivada, Zetsu aprovechó la inercia de la joven para propinarle una patada para enviarla lejos de él. Sakura estuvo a punto de chocar con un árbol, pero infundió chakra en su cuerpo para amenar el impacto. Zetsu, sin perder tiempo desenfundó su arma y comenzó a dispararle. Sakura comenzó a correr entre los árboles para que no le diera.
-Bien, a ver si te gusta esto. – Zetsu le arrojó un kunai explosivo a la base del árbol en el que iba a aterrizar la pelirrosa, y ésta tuvo que aterrizar en el suelo ya que el árbol terminó también en el piso. – Ahora que vas a hacer mocosa.
Zetsu iba a apuntarla, pero casi se fue de espaldas cuando la joven agarró el tronco y se lo lanzó como si nada.
-TOMA ESTO!
Zetsu se tuvo que hacer hacia atrás para esquivarlo.
-Ay que bueno que tomé clases de limbo! – expresó Zetsu mientras el tronco le pasaba por encima, pero cuando vio el papel bomba frente a sus narices… - Oh mierda…
La explosión fue inminente y Fumiko junto con Izumi se tuvieron que poner tras un árbol para protegerse de la onda explosiva.
Una vez que el humo se disipó y no había rastro de Zetsu, Sakura comenzó a correr hacia Sasuke, pero cuando estaba por llegar tuvo que esquivar unas balas y retroceder.
-Para qué veas cómo se siente… - dijo Zetsu desde la rama de un árbol mientras estiraba su brazo con forma de lianas y atrapaba a Sasuke. – Mío!
-Sasuke no! – chilló Sakura, pero justo en ese instante una Fuma Shuriken cortó el brazo de Zetsu y Sasuke cayó al suelo.
-No puede ser… - se quejó Zetsu al ver a cierto pelinegro.
-Aléjate de mi hermano escoria. – dijo Itachi mirándolo de forma intimidante.
-I… Itachi-kun. – expresó Sakura al ver al joven.
El pelinegro miró a Sakura y luego a Fumiko, quien estaba junto a Izumi.
-Qué hacen aquí? – las regañó el Uchiha. – Les dije explícitamente que se quedaran en la discoteque!
-Y dejar que te enfrentes solo a este loco?, olvídalo ¡! – reclamó Fumiko molesta. – Además, casi mata a Izumi, si no llegamos con Sakura, no la cuenta!
Itachi miró de reojo a Izumi.
-Es verdad Itachi. – dijo la pelinegra algo apenada.
-De todas formas, no las quiero en este lugar, es peligroso. Llevense a Izumi y alejense, yo me encargo de Sasuke. – les ordenó el Uchiha.
-Vaya vaya Itachi, no has cambiado nada, siempre queriendo hacer todo por tu cuenta. – dijo una fría voz que Itachi reconoció al instante y al voltearse y verlo de frente su cuerpo se tensó de inmediato.
Kisame estaba frente a ellos con Sasuke en sus hombros. Sakura iba a atacarlo, pero Itachi no se lo permitió.
-Sakura-chan no te muevas!-le ordenó el Uchiha a la Haruno. – No podrás con él, es muy fuerte! Retrocede.
La pelirrosa obedeció a regañadientes, pero no quería por nada del mundo poner en peligro la vida de Sasuke.
-Ten Zetsu. – Kisame le lanzó el cuerpo de Sasuke al peliverde, quien lo atrapó en el aire. – Llevátelo, no nos sirve muerto.
-Tú no me das órdenes… - le reclamó el peliverde, pero casi se hace cuando Kisame lo miró de forma asesina y su chakra comenzó a aumentar. – Creo que mejor te hago caso…
El peliverde rápidamente se alejó a través de los árboles.
-Sakura-chan. – la llamó Itachi. – Ve con Fumiko e Izumi, yo me encargo de Kisame.
La pelirrosa llegó en un parpadeo a la posición de las pelinegras.
-Puedes ponerte de pie? – le preguntó Sakura a Izumi.
-Sí. – dijo la chica irguiendose. – Vamos por Sasuke.
Las tres féminas desaparecieron por los árboles al igual que Zetsu y solamente quedaron en el lugar Itachi junto con Kisame.
-No te costaba nada presentarme con tan bellas damas Itachi, por lo menos con las dos jovencitas… - bromeó Kisame, pero Itachi solo lo miraba fijamente. – Vamos no te pongas grave, así recibes a tu compañero después de todo este tiempo?
-Quieres que te recuerde la última vez que nos vimos Kisame? – dijo Itachi con frialdad. – De no ser por Yashamaru ya estarías muerto.
Kisame sólo bufó con fastidio, había estado al filo de la muerte por la furia de Itachi, pero esta vez no cometería errores.
-Bien, entonces vayamos a lo nuestro. – Kisame comenzó a hacer rápidamente un sello de manos. – Estilo de agua: Jutsu tromba de cuatro tiburones!
Kisame invocó cuatro tiburones de agua que fueron directo hacia Itachi. Éste ni siquiera se inmutó y con cuatro kunais explosivos que les lanzó a cada invocación las destruyó por completo. Las gotas comenzaron a caer y Kisame esbozó una maquiavélica sonrisa.
-No tan rápido… - expresó el hombre mientras Itachi veía como las miles de gotas de agua se transformaban en tiburones. – Por bueno que seas, ni siquiera tú podrás esquivar todo esto, pero para asegurarme!
Kisame se lanzó hacia Itachi junto con su espada. Los tiburones ya estaban comenzando a herirlo, pero Kisame alzó su arma para rematarlo de una. Para suerte de Itachi, lo que Kisame destrozó fue un tronco.
-Hmp sustitución, qué es esto? Técnicas de bebé? – Kisame pisó el tronco destrozandolo más aún. En ese momento alzó su arma para bloquear el ataque por la espalda que iba a hacerle Itachi. – Por quién me tomas?!
Itachi salió disparado unos metros atrás por el empuje de Samehada. Nuevamente se impulsó hacia él con su kunai en mano y comenzaron a asestar y bloquear ataques entre ellos. Kisame alzó su enorme alabarda para destrozar su cráneo, pero Itachi la bloqueó con su kunai.
-Y pensar que sólo estás peleando con un mísero kunai. – expresó Kisame. – Mocoso presumido!
Kisame sacó su pistola para apuntar a Itachi, quien de inmediato reaccionó y se alejó de Kisame.
-Hahaha. – se burló el hombre. – Qué pasa Itachi? Le tienes miedo a este mísero objeto? Raro viniendo de un policía…
Itachi solo observó sus movimientos sin emitir sonido alguno.
-*Sigh* había olvidado lo aburrido que es luchar contigo. – Suspiró Kisame mientras nuevamente hacía un rápido sello de manos. – Estilo de agua : Jutsu tromba del tiburón!
Kisame nuevamente invocó un tiburón de agua, pero mucho más grande que fue directo hacia Itachi.
-Estilo de fuego: Jutsu gran bola de fuego! – al igual que Izumi, de la boca de Itachi salió una enorme llamarada de fuego que chocó con el tiburón de agua de Kisame. La colisión de ambos jutsus formó una enorme bola de vapor que finalmente se convirtió en niebla. Kisame sintió algo frío en su nuca.
-Se acabó el juego Kisame. – Amenazó Itachi detrás de él mientras lo apuntaba con su arma.
-Con ese maldito Sharingan nadie te sorprenderá por detrás y puedes atacar incluso en la niebla. – dijo Kisame. – Impresionante…
Itachi sacó el seguro del arma dispuesto a dispararle.
-… Es lo que diría si ya no conociera esa técnica. – Kisame se deshizo en un montón de agua que cayó directo al suelo.
-Créeme que no me sorprende viniendo de ti. – dijo Itachi mientras sentía la punta de la pistola de Kisame en su nuca.
-Pero ve el lado positivo, hacía tiempo que no sudaba tanto. – dijo divertido el hombre.
-Bien entonces, por qué no comenzamos de una vez el combate? – dijo Itachi mientras desaparecía de la vista de Kisame y éste se giraba hacia atrás de él para ver a Itachi en la misma posición de cuando iniciaron "su combate".
-Supongo que esta vez sí será en serio ya que con cada genjutsu que hagas gastarás mucho chakra.- Kisame se puso en posición junto con su alabarda. – Vamos entonces, Itachi…
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Zetsu saltaba por los árboles con Sasuke en su hombro. Trató de alejarse lo más que pudo pero un kunai explosivo se atravesó en su camino y el peliverde tuvo que esquivarlo. Al aterrizar vio a esa pelirrosa fastidiosa.
-Tú no te rindes, verdad niña? – expresó Zetsu aburrido.
-Devuélveme a Sasuke! – le exigió la Haruno.
-Ven por él entonces. – Zetsu dejó a un lado a Sasuke e hizo un sello de manos para invocar desde el suelo unas lianas que atacaron a Sakura, ésta rápidamente las esquivó y se abalanzó sobre Zetsu con kunai en mano. Éste alzó el suyo para bloquear el ataque de la joven y repelerlo. Sakura se hizo hacia atrás y le lanzó un kunai explosivo. Zetsu alcanzó a lanzar otro kunai para detenerlo en el aire, pero de todas formas hizo explosión. El hombre logró alejarse de la nube de humo, y de inmediato se agachó para esquivar el ataque por la espalda de Sakura.
-Hasta crees. – Zetsu iba a agarrar a la joven de su ropa, pero ésta rápidamente se giro sobre sí misma y lo esquivó de lleno. Una vez que estuvo a una distancia prudente de su oponente la joven hizo un sello de manos.
-Jutsu clones de sombra. – a su lado aparecieron dos Sakura que se abalanzaron hacia Zetsu. Éste sacó dos kunais para repeler el ataque de ambas Sakuras.
-Esto es aburrido… - se quejó Zetsu mientras atravesaba a uno de los clones y al otro le disparaba con su arma. Ambos clones desaparecieron al instante. – Tendrás que hacer algo mejor que eso…
Sakura nuevamente iba a atacarlo, pero algo la hizo tropezarse, una enredadera agarró su pie derecho y se lo estaba estrangulando.
-Yo que tú mejor me rindo, tengo la ventaja en este lugar, está lleno de tierra fértil para invocar mis plantitas. – expresó Zetsu mirando como la chica trataba de zafarse de su planta. – Mejor acabo contigo rápido.
Zetsu apuntó a Sakura y cuando estuvo a punto de dispararle…
-Toma esto escoria! – Fumiko le propinó un puñetazo a Zetsu con todas sus fuerzas mandándolo a volar. – Eso fue por tratar a mi hermano como si fuese cualquier cosa!
-Sakura – chan, estás bien? – Izumi rápidamente cortó las lianas con su kunai, liberando el tobillo de Sakura.
-Sí, gracias Izumi-chan. – agradeció la chica mientras se ponía de pie.
Otro que se puso de pie fue Zetsu y ya bastante cabreado.
-Bien, vamos por ustedes nenas. – Zetsu se abalanzó hacia las feminas y Fumiko, con su Sharingan activado le lanzó varios kunais para detenerlo, pero el peliverde los repelió todos con su propio Kunai sin detenerse.
-Ven que aquí te espero! – lo desafío Sakura mientras invocaba dos clones más y se abalanzaban al encuentro con Zetsu. El peliverde nuevamente se deshizo de los clones atravesandolos con dos rápidos kunais a cada una. En su distracción, la misma Sakura se le apareció enfrente para golpearlo, pero el peliverde bloqueó su ataque con sus brazos y de detrás de él apareció otro Zetsu que mandó a Sakura a volar de una sola patada.
-Uy parece que fui mucho para ti :P. – se burló Zetsu mientras su vista se posaba en Izumi. Ésta desenfundó su arma y cuando estuvo a punto de dispararle, Zetsu en un abrir y cerrar de ojos desvío su arma de una sola patada. – Lástima!
Izumi se hizo hacia atrás, pero solo para encontrarse de frentón con el otro Zetsu y cuando éste iba a atacarla, Sakura salió de los escombros del árbol que impactó.
-NO ME SUBESTIMES MIERDA! – La pelirrosa golpeó el suelo con todas sus fuerzas formando una grieta que separó a Zetsu de Izumi. La pelinegra aprovechó la conmoción para correr hacia su arma y comenzar a dispararle a Zetsu quien esquivó de inmediato las balas alejándose de la pelinegra. Con lo que no contó el peliverde fue que otra pelinegra lo estaba esperando.
-Jutsu clones de sombras! – Fumiko rápidamente invocó dos clones a ambos lados de ella.
-Ni siquiera lo pienses! – Zetsu le disparó sin piedad en plena cabeza a la Fumiko del medio la cual desapareció en una nube de humo. – Qué?!
-Fumiko equivocada! – La Uchiha junto con su clon comenzaron a atacar al peliverde quien se defendió con un kunai. Fumiko comenzó a hacerlo retroceder, pero Zetsu al bloquear uno de sus ataques aprovechó la inercia para golpearla en el estómago lo que provocó que desapareciera.
-Otra vez?! – Zetsu no podía creerlo.
Fumiko le apareció de frente para propinarle un puñetazo lleno de chakra que lo mandó a volar directo hacia una pared de roca provocando que se deshiciera en un montón de lianas.
-Clones de planta? Eso existe? – murmuró Sakura.
-Sus jutsus son bastante extraños, ni yo los comprendo bien. – expresó Izumi mirando al Zetsu real que estaba entre unos árboles observandolas detenidamente.
Fumiko se puso al lado de Sakura e Izumi listas ante cualquier nuevo movimiento del peliverde.
-Creo que tendremos que hacer eso no? – habló consigo mismo Zetsu. – Solo hazlo mierda… Ok…
La tierra bajo Zetsu comenzó a abrirse y el peliverde desapareció en ésta.
-Pero qué?! – Sakura no podía entender lo que veía. – Cómo mierda hace eso?! Es otro clon?!
-No. – dijo Fumiko. – Mi Sharingan me indica que es el real, no es un clon. – pero en ese minuto Fumiko detectó algo bajo sus pies. – Va a atacar por debajo!
Un montón de lianas salieron desde el suelo hacia las féminas, quienes las esquivaron a tiempo alejándose. Zetsu emergió entremedio de éstas y comenzó a dispararle a la más cercana, Sakura.
-Rayos! – La joven comenzó a correr esquivando las balas y poniéndose a cubierto entre los árboles, pero nuevamente una liana la hizo tropezar lo que provocó que el último kunai que llevaba consigo saliera disparado. – Mierda!
La joven apoyó sus manos en el suelo para levantarse, pero nuevamente unas enredaderas la capturaron de las muñecas. Zetsu emergió detrás de ella y Sakura vio con horror como la apuntaba con el arma.
-Ahora sí rosadita di adiós. – Zetsu la miró con una mirada macabra, pero en ese momento alguien lo atravesó con una ninjato. – Ughh, pero… Qué…?
-No te atrevas a tocarla. – dijo una fría voz tras él que tanto el peliverde como Sakura reconocieron al instante.
-Sa… Sasuke. – expresó Sakura aliviada porque su amado estuviera bien.
-Despertaste bello durmiente… - Zetsu nuevamente se deshizo en varias lianas y Sasuke de inmediato liberó a la pelirrosa.
-Puedes levantarte? – le preguntó Sasuke sin mirarla, estaba con su Sharingan activado por si Zetsu atacaba.
-Sí. – la joven se puso de pie. – Donde es-
Pero en ese momento Zetsu emergió de debajo de los pies de Sakura para quedar de frentón a ella, la pelirrosa no alcanzó a reaccionar, pero sintió como la jalaban hacia atrás y rodaba por el suelo. Cuando alzó la cabeza Sasuke ya estaba enfrentando a ese malnacido. Comenzaron un breve combate en el que Sasuke le asestaba golpes con su ninjato y Zetsu los repelía con dos kunais. Casi que era una batalla surrealista para Sakura, se movían muy rápido que hubo un minuto en que los perdió de vista.
Sasuke infundió su arma con electricidad, pero en el impacto no afectó a Zetsu.
-Tus jutsus eléctricos no me afectan escoria. – le dijo Zetsu asestandole con su kunais que Sasuke esquivó y al hacerlo se puso detrás de él para clavarle un kunai en el cuello. – Auch!
Zetsu empujó a Sasuke lejos mientras se sacaba el kunais, pero tanto el Uchiha como las féminas que observaban atentas la pelea se fijaron que de la herida no brotó sangre sino un líquido verde.
-No puede ser… - expresó Izumi para sí.
-Qué ocurre Izumi? Qué es esa cosa? – Fumiko no entendía nada.
-Él no es el Zetsu real, es una invocación…
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Itachi junto con Kisame habían terminado cerca de una cascada. Itachi predecía los movimientos de Kisame con su Sharingan, pero trataba de no utilizarlo demasiado ya que consumía mucho chakra a la larga.
-No te frustres tanto en encontrarme Itachi. – dijo una voz desde dentro de la cascada. – Sabes que no soy del tipo que corre.
Kisame emergió desde el agua y miró fijamente al Uchiha. – Soy de los que enfrentan las cosas cara a cara.
-Bien, enfrenta esto. – Itachi, sin previo aviso, le propinó una patada que lo mandó a volar de inmediato. En ese momento desde el agua una especie de tiburón se lanzó hacia Itachi, quien lo esquivó de inmediato. Se puso en tierra firme lejos del agua.
-Haha. – Kisame se puso al lado de su invocación. – No te veo sorprendido, tal parece que ya sabes lo de mi Samehada.
-Estuve un año completo con ustedes, crees que no conozco lo que tú y Zetsu pueden hacer? – expresó Itachi sin apartarle la vista. – Ambos son expertos en el arte de la invocación, tanto que pueden mantenerla días incluso semanas gastando la nada misma de chakra. Es por eso que siempre llevas a Samehada envuelta en vendas. Tu fiel espada no es más que una invocación.
-Impresionante, no creí que lo supieras porque nunca te lo mostré. Supongo que tu jueguito de agente secreto dio sus frutos. – Kisame alzó a Samehada con él y ahora la espada tenía unos horribles dientes filosos junto con una boca. – A ver si le gustas a mi Samehada.
Kisame se abalanzó hacia él y comenzó a atacarlo con su arma. Itachi esquivaba magistralmente cada ataque y en un descuido de Kisame le arrojó un kunai que terminó en su brazo.
-Ha! Esto no es – pero del kunai se desenrolló un papelito y la explosión fue inminente.
La explosión fue tal que pedazos de la roca de la cascada cayeron provocando que el río se desbordara. Los pies de Itachi estaban empapados en agua. El joven sólo observó como la nube de humo se disipaba y sólo se veía Samehada en el suelo. En ese momento Kisame emergió de ésta y fue directo hacia el agua.
-Lástima Itachi. – Kisame hizo una posición de manos para invocar un tiburón y subirse en él- pero ahora sí que estás en desventaja. Estilo de agua: Mil tiburones!
El agua se alzó en una enorme ola con Kisame en lo más alto y un montón de tiburones en lo que conformaba ésta. La ola fue directo hacia Itachi, quien infundió chakra en su cuerpo y lanzó un kunai hacia la ola multiplicandolo. Se deshizo de todos los tiburones, pero aún así la ola lo atrapó. Itachi dio vueltas en el agua la cual lo llevó directo hacia el río. Kisame estaba encima de su invocación mirando su hazaña.
-Duerme con los peces Uchiha…
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Zetsu miraba fijamente a sus cuatro oponentes, las cosas se le habían dificultado un poco con el Uchiha allí.
-Muy bien, que tal si… Aparejamos las cosas. – Zetsu hizo un sello de manos y de la tierra salieron por lo menos una docenas de capullos de los cuales emergieron unos clones de Zetsus, pero con la diferencia de que estos estaban sin ropa y eran de color blanco. – Saluden a mis amigos los Zetsus blancos!
Todos ellos se abalanzaron hacia sus oponentes y comenzó la batalla. Izumi invocó tres clones para pelear contra tres Zetsus mientras ella repelía un cuarto. Fumiko se abalanzó sobre uno y éste quiso atacarla, pero la Uchiha lo esquivó pasándolo de largo.
-Izumi alejate! – le dijo la Uchiha a la pelinegra mientras se alejaba. Izumi obedeció de inmediato y los Zetsus quedaron perplejos. Luego uno de ellos vio la espalda del que había enfrentado Fumiko para ver que tenía un papel bomba.
-Oh… Oh…
La explosión hizo volar varios escombros entre hojas y tierra por lo que ambas pelinegras se pusieron a cubierto. Cuando Fumiko salió de su escondite a revisar, una liana la agarró del pie y comenzó a arrastrarla.
-Ahhh! Sueltame! – chilló la Uchiha y cuando iba a ser lanzada hacia una zanja, Sasuke la liberó cortando la liana de su tobillo. – Aish! Ya estoy harta de este maldito tobillo.
-Estás bien Fumiko? – preguntó su hermano.
-Sí, gracias.
Mientras tanto, Sakura escapaba de dos Zetsus blancos que la perseguían, le iban lanzando kunais y shurikens que ella esquivaba. En un descuido uno se incrustó en su brazo izquierdo, provocando que la joven perdiera el equilibrio y cayera al suelo.
-Hasta aquí llegaste rosadita! – ambos Zetsus se lanzaron hacia ella pero solo para ser repelidos por los hermanos Uchiha quienes los mandaron a volar de una sola patada.
-Arigato. – Les agradeció la muchacha, Fumiko sólo la miró de reojo mientras Sasuke se agachaba a su altura.
-Déjame ver eso. – le dijo el joven mientras le sacaba el shuriken de su brazo. Sakura hizo un gesto de dolor. – Parece que no te dañó ningún nervio, puedes moverlo?
La joven comenzó a mover su brazo sin problemas. En ese momento un Zetsu emergió de la tierra tras ellos.
-No importa cuántos derroten, esto no se va a acabar nunca… - se burló el sujeto mientras miraba al trío de jóvenes.
-Puedes curarte sola verdad? – le preguntó Sasuke a Sakura, a quien aún le sangraba el brazo.
-Sí. – la joven comenzó a aplicar su jutsu de regeneración. – Gracias, Sasuke.
El pelinegro sacó su ninjato y se abalanzó hacia el Zetsu blanco.
-Hay pero que ataque más predecible Uchiha. – aquel Zetsu sacó un kunai dispuesto a repeler su ataque, pero el Uchiha en vez de eso saltó por encima de él. – Pero adonde…?
El Zetsu blanco se distrajo con el Uchiha y no vio lo que venía detrás de éste.
-Qué te parece esto entonces?! – Sakura le plantó su puño en su cara y lo mandó a volar hacia otros Zetsus que emergían.
Sasuke aterrizó cerca de Sakura y ambos se pusieron en defensa mirando a sus oponentes.
Un Zetsu que se había mantenido escondido, sacó una Senbon tranquilizante para deshacerse del Uchiha.
-Siempre digo, deshazte de la cabeza y el equipo se va a la mierda. – expresó el hombre mientras apuntaba a Sasuke, pero…
-Ni creas que te voy a dejar escoria! – Fumiko le apareció por arriba y le propinó un puñetazo en plena cabeza provocando que desapareciera al instante.
Por su parte, Sakura acumulaba su chakra en su puño.
-Sasuke, hazte a un lado. – le pidió la pelirrosa. Sasuke obedeció y la Haruno golpeó el suelo con todas sus fuerzas destrozandolo y formando una zanja enorme por donde varios Zetsus blancos cayeron. Zetsu se mantuvo encima de un árbol observando el panorama.
Sakura se alzó respirando agitadamente, había usado mucho chakra en aquel ataque.
-Muy bien. – Sasuke infundió su propio chakra en su ninjato de la cual salían chispas. Miró a aquel Zetsu que estaba en el árbol. – Solo quedas tú.
-Yo no estaría tan seguro… - habló el peliverde mientras que de aquella zanja dos lianas iban directo hacia Sakura y Sasuke atrapandolos del pie y comenzando a arrastrarlos hacia aquella zanja. De la sorpresa, Sasuke soltó su ninjato y no podía alcanzar su pie para cortar aquella liana, iban con mucha rapidez. Ambos jóvenes con horror vieron cómo se alzaba de aquella Zanja una planta carnívora con sus fauces listas para devorarlos. – No te preocupes Sasuke, mi plantita no te matará, te guardará en su reservorio, pero no puedo decir lo mismo de la rosadita.
Sasuke no lo pensó dos veces y apenas la criatura volvió a abrir aquellas fauces, el Uchiha le lanzó un kunai explosivo. La criatura explotó en mil pedazos y Sasuke rápidamente cortó las lianas que lo apresaban a él y a Sakura.
En ese momento, y para horror de ambos jóvenes, un montón de Zetsus blancos salieron de la planta carnívora dispuestos a atacarlos.
-Sasuke, Sakura cubranse! – Fumiko lanzó un Shuriken hacia la ola de Zetsus que iban en pleno aire. – Al menos los jutsus de la idiota de Sarutobi son útiles… Jutsu clones Shuriken!
El Shuriken se multiplicó en miles y atravesaron a todos los Zetsus blancos, lo mejor de todo es que venían con sorpresa…
Sasuke y Sakura permanecieron en el suelo a cubierto mientras las explosiones inundaban el lugar. Una vez que cesaron y el humo se disipó la pelirrosa comenzó a levantarse. Buscó con la mirada a Sasuke, quien ya estaba de pie, observando el lugar.
-Sasuke, estás bien? – preguntó preocupada la chica.
-Sí, tú? – Sasuke la miró de reojo.
-Estoy bien, gracias. – expresó la joven esbozando una sonrisa. Cuando Sasuke iba a hablarle un chillido los puso en alerta.
-Ahhh! Sueltame animal! – Fumiko estaba en el suelo completamente amarrada por unas lianas y Zetsu le apuntaba a su cabeza.
-Ya basta de juegos Uchiha, rindete y no le vuelo los sesos. – le dijo Zetsu ya bastante cabreado. – Has lo que digo, porque hablo muy en serio…
La pelirrosa sacó un kunai de inmediato, pero Sasuke tomó su mano impidiendo que hiciera cualquier movimiento.
-No lo hagas, por más rápida que seas no le atinarás antes de que dispare. – le dijo Sasuke sin dejar de mirar a Zetsu.
-Pero… - Sakura se sintió impotente, tanto que habían luchado por recuperar a Sasuke y ahora…
-No tenemos opción. – Sasuke lanzó su ninjato lejos y Sakura hizo lo mismo con su kunai.
-Buena decisión Sasuke… - Expresó Zetsu mientras nuevamente emergían Zetsus blancos de la tierra rodeando a Sakura y Sasuke.
-Cómo es posible esto? Es que acaso no tiene fin? – Sakura no podía creer como podía invocar tantos clones.
"Son como los clones de Tobi… Será que…" Sasuke miró fijamente a Zetsu, quien seguía apuntando a Fumiko.
-Bien, ahora que estás desarmado puedo deshacerme de tus perritas. – dijo Zetsu bastante cabreado. – No han sido buenas niñas con el tío Zetsu, así que merecen morir, por lo que empezaré con esta ricura…
-Infeliz suelta… ughhh. – Sasuke casi que vio estrellas cuando uno de los Zetsus blancos le golpeó el estómago, lo que provocó que cayera de rodillas al suelo y escupiera sangre.
-Sasuke! – Sakura iba a ayudarlo, pero cuatro Zetsus blancos la rodearon apuntando a su cuello con kunais. – Maldición…
-Ahora sí… Que comience la masacre… - Zetsu sonrió de forma maquiavélica y cuando se dispuso a dispararle a Fumiko un disparo se oyó a lo lejos.
Sasuke y Sakura miraron sorprendidos como Zetsu comenzaba a sangrar, pero lo que salía de él no era sangre sino que era ese extraño líquido verde.
-Como… Es posible…? – Zetsu cayó de bruces y Fumiko se alejó de él de inmediato, viendo con horror como se deshacía en muchas lianas.
Sasuke y Sakura observaron como los Zetsus blancos que los rodeaban se deshacían y quedaban solamente ellos tres en aquel campo de batalla.
-Que… Qué sucedió? – Sakura no entendía nada, por qué habían desaparecido todos esos clones de repente?
Sasuke sonrió al darse cuenta de que sus conjeturas eran ciertas.
-Lo sabía. – dijo el Uchiha mientras su hermana se unía a ellos. – Ese tipo no era el Zetsu Real, nunca lo fue.
-Entonces era un clon? – preguntó Fumiko perpleja.
-No… Era una invocación.
-Qué?! Cómo que una invocación?! Así como cuando invocas un bicho?! – expresó Fumiko alterada.
-Oigan. – dijo Sakura de repente captando la atención de los hermanos Uchiha. – Dónde está Izumi-chan?
-Ella… - comenzó a decir Sasuke. – Está con el Zetsu real.
-NANI?!
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Izumi mantenía su arma firme, apuntandolo, lo había herido en el abdomen lo suficiente para que utilizara su chakra en regenerarse y perdiera el control de sus invocaciones.
-Como… Te diste cuenta? – Zetsu la miraba con cautela, respiraba de forma agitada ya que tuvo que usar todo su chakra en curar su herida.
-Nadie puede prácticamente transformarse en planta, así que deduje que era una invocación, pero no una invocación cualquiera sino una "Invocacion Avatar". – explicó la joven. – Por eso podías realizar otras invocaciones como tu planta carnívora y tus Zetsus blancos. Muy astuto de tu parte, bueno… No por nada tú y Kisame eran los Akatsuki expertos en invocaciones. A diferencia del clon de sangre la Invocación Avatar si bien es como un clon a tu semejanza, la ventaja es que al ser una invocación puede transformarse, pero… A diferencia del clon de Sangre, la invocación Avatar no puede actuar por su cuenta, el invocador pelea y realiza jutsus a través de ella, lo cual deja a su cuerpo real como un casquete vacío que sólo sirve para mantener el flujo de chakra constante entre el cuerpo del invocador y la invocación, es por eso que el invocador cuando realiza la Invocación Avatar suele esconder su cuerpo en algún lugar seguro.
-Mantuve mi flujo de chakra al mínimo, cómo mierda me encontraste? – expresó Zetsu con molestia.
-Digamos que… Debido a la lluvia de ayer es muy fácil dejar huellas en el suelo. Solo tuve que rastrearte para encontrar este tronco hueco.
-Muy astuta… - dijo Zetsu mientras detrás de Izumi comenzaba a emerger un Zetsu blanco sin que se percatara. – pero hasta aquí llegaste ^^
El Zetsu blanco atrapó a Izumi por detrás y la joven trató de resistirse, pero por alguna razón estaba sintiéndose mareada.
-Pero que…
-Oh sí, otra habilidad de mis Zetsus blancos es que absorben chakra, muy útiles de verdad, más aún si ando medio corto aquí :P.
-Ugh… - Izumi estaba perdiendo sus fuerzas.
-Ay no te preocupes querida, voy a usar cada gotita de tu chakra, así que tu muerte no será en vano. – se burló Zetsu.
Izumi no pudo seguir sosteniendo su arma y la soltó, pero antes de caer al suelo se hizo humo.
-Hm? – Zetsu sintió algo frío en su sien.
-Absorbe esto! – el clon de Izumi, que había permanecido oculto, le disparó de una al peliverde en la sien provocando que el Zetsu blanco desapareciera e Izumi quedase liberada. Deshizo rápidamente a su clon para no desperdiciar chakra y se acercó al ahora inerte cuerpo de Zetsu. En ese momento oyó un disparo hacia su izquierda, si no mal recordaba en esa dirección estaba…
-Itachi…
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Itachi daba vueltas y vueltas en el agua, comenzó a nadar con todas sus fuerzas hacia la superficie.
Una vez que salió lo primero que vio fue a Kisame encima de uno de sus tiburones.
-Estás en desventaja Itachi. Tengo todas las de ganar y lo sabes… - expresó Kisame mirándolo fijamente. – Este lugar será tu tumba.
Kisame se lanzó hacia Itachi con aquella invocación y el pelinegro no tuvo más opción que sumergirse en el agua. Esquivó al animal como pudo, pero Kisame lo agarró del pie con una cuerda.
-A ver si te gusta el esquí acuático Uchiha! – comenzó a llevarlo por todo el río. Itachi trataba de zafarse, pero sin éxito. En ese momento sacó un pergamino de su manga para invocar su ninjato y cortar la cuerda. – Oh rayos!
Kisame le ordenó a su tiburón detenerse. Observaba el río con detención. Todo estaba en calma.
-No podrás aguantar la respiración por mucho tiempo Itachi, en algún minuto tendrás que sal- pero Kisame no pudo seguir hablando ya que Itachi salió del agua casi como un torpedo y lo embistió para que ambos cayeran al agua, pero no sin antes dejar un sello explosivo en aquel tiburón para que no lo fastidiara. La onda explosiva formó una gran ola que atrapó a ambos. Una vez que la ola pasó, ambos estaban a un lado del río. Itachi alzó un poco la vista para ver que habían avanzado hacia un acantilado, a lo lejos se podía ver el océano. Por su parte, Kisame iba a levantarse, pero Itachi fue más rápido y llegó a su posición en un abrir y cerrar de ojos para golpearlo en el estómago antes de que siquiera se levantara, para su sorpresa Kisame se destransformó para revelar a Samehada, quien de inmediato mordió a Itachi y comenzó a absorber su chakra.
-No lo puedo creer… El gran Itachi cayó en el truco más barato. – se burló Kisame. – Tal parece que te estás atrofiando compañero, pero no te preocupes, tu chakra le servirá como alimento a mi querida Samehada o talvez… - Kisame sacó su pistola. – Te podría reventar el cráneo como lo hice con tu mocoso.
-No te lo voy a permitir! – Izumi había agarrado la ninjato de Itachi y atacó a Kisame, quién de milagro alcanzó a reaccionar bloqueando el ataque de Izumi con su pistola. – Maldito hijo de puta!
Izumi se hizo hacia atrás y le lanzó varios kunais explosivos que Kisame tuvo que esquivar.
-Vaya… Estás brava niñita. – Kisame tuvo que ponerse a cubierto ya que Izumi comenzó a dispararle.
-Itachi! – la joven le lanzó su ninjato al Uchiha, quien de inmediato la clavó en Samehada y ésta lo soltó. Itachi rápidamente sacó un pergamino para atrapar a Samehada. Izumi rápidamente se puso a su lado. – Estás bien?
-Sí… - dijo Itachi mirándola de reojo. – Y Sasuke?
-A salvo, eliminé a Zetsu, no tuve opción. – dijo la joven ayudándolo a levantarse.
-Kisame! – lo llamó el Uchiha. – No tienes a dónde ir, tengo a Samehada estás indefenso. Sal ahora y prometo que no te mataré.
-Hahahaha. – Kisame dejó su escondite para mirar fijamente a Itachi. – No necesito a Samehada para matarte Uchiha.
En ese minuto hizo un sello de manos y un montón de agua rodeó a Izumi atrapandola en una especie de esfera.
-Izumi! – Itachi intentó sacarla, pero la corriente interna del agua en la esfera le impedía acercarse a ella.
-Devuélvemela y la dejo ir. – le exigió Kisame.
Itachi le lanzó el pergamino a Kisame y éste solo sonrió al atraparlo.
-Ya lo tienes, liberala! – exigió Itachi.
-Como gustes. – Kisame liberó a la chica, pero el agua solo se traspasó de ella a Itachi, quien ahora estaba dentro de aquella esfera de agua.
-Cough Cough… I… Itachi… - Izumi estaba recuperando el aire.
-Ahora sí querida, ven con papá. – Kisame abrió el pergamino y Samehada lo primero que hizo fue morderlo y comenzar a absorber su chakra. – Pero que… Samehada soy yo! Ughh…
Kisame comenzó a sentirse débil por lo que no pudo seguir manteniendo a Itachi cautivo y el agua se deshizo por completo liberando al Uchiha.
-Itachi! – Izumi fue en su ayuda mientras el joven volvía a respirar.
-Qué le hiciste a mi Samehada?... – quiso saber Kisame.
Itachi solo miró a Kisame con su Sharingan activado.
-No puede ser… - Kisame no podía creerlo. – La metiste en un Genjutsu, cómo es eso posible?!
-Ella solo está obedeciendo tus órdenes, le dijiste que absorbiera hasta la última gota de mi chakra y es lo que está haciendo… - dijo Itachi mientras se ponía de pie.
-Lo hiciste en el momento en que te mordió… Ella cree que sigue haciéndolo…- Kisame estaba empezando a ver borroso. – Maldición…
-La liberaré si te rindes, sino… Morirás a manos de tu querida Samehada…
Kisame tomó su pistola y en un rápido movimiento le disparó a Samehada, fue un disparo certero ya que su compañera dejó de moverse. Kisame veía como la sangre de la invocación que fue su compañera durante tantos años corría por el suelo.
-Hijo de puta! – Kisame iba a abalanzarse hacia Itachi, pero un montón de senbons se clavaron en su cuerpo. – Mocosa…
-Son senbons paralizantes, cortesía de tu amigo Zetsu. – Izumi sacó otro par y lo amenazó. – Si intentas algo usaré las envenenadas, ya maté a tu compañero y no tengo ningún problema en hacer lo mismo contigo, ya me hartaste maldito.
-Hehe… Olvídalo… No moriré en tus manos… Ni en las tuyas… - Kisame miró a Itachi por última vez y con sus últimas fuerza hizo un último sello de manos para envolverse a él mismo en una esfera de agua. Izumi le lanzó las senbons pero fueron repelidas por la corriente que había dentro de la esfera. Comenzó a dispararle, pero las balas no alcanzaban a llegar al centro.
-Qué fue lo que te hizo hacer Tobi para que ingresaras? – le preguntaba Kisame a su nuevo compañero Itachi.
El pelinegro sólo guardó silencio mientras miraba el lago.
-Yo tuve que asesinar a mis excompañeros de banda y a mi antiguo jefe, fue pan comido. – expresó Kisame, aunque Itachi pudo detectar en su tono de voz que en el fondo no estaba muy a gusto con su hazaña a pesar de lo que quería aparentar.
-Me mandó a asesinar una villa completa, 200 personas para ser exactos, hombres… Mujeres… Niños… - narraba Itachi con frialdad, pero sentía como su alma sufría al recordarlo.
-Wow, batiste el récord de Deidara, él asesinó una banda completa de 50 personas, incluido su mejor amigo. Eso sí que es una hazaña. – expresó Kisame, pero Itachi seguía observando el paisaje. – Aunque… Me da curiosidad saber porque alguien como tú se uniría a nosotros. – Itachi lo observó de reojo. – No tienes pinta de asesino, de hecho… Veo remordimiento en tus ojos, qué es lo que buscas aquí?
Kisame desenvaino a su Samehada para amenazar a Itachi.
-Nada en especial, solo soy un tipo que no tiene nada en este mundo, nada por lo que pelear, ni luchar. – dijo Itachi de forma seria. – Este mundo lleno de corrupción y gente que se llena los bolsillos con el sufrimiento ajeno, ese tipo de escoria no merece vivir. No me importa si tengo que matar gente inocente en el trayecto, cumpliré mi objetivo de deshacerme de esa escoria.
-Hablas como policía, por qué no andas de justiciero allí?
-Hmp, ellos son tan corruptos como un vil ladrón.
-Cierto. – Kisame devolvió a Samehada a su lugar. – Bien compañero, entonces, vamos a matar cerdos corruptos juntos, qué te parece?
Itachi solo asintió y siguió en lo suyo.
-Uff vaya que me voy a aburrir contigo… - _-
Itachi observaba como Kisame lo miraba dentro de aquella esfera.
"Me dejé llevar por tu traición… Pero siempre te admiré Itachi… Teníamos el mismo objetivo… Destruir la corrupción… Pero puedo ver que es algo imposible… Este mundo no tiene vuelta Itachi… Incluso tú eres capaz de traicionar a gente que te admira por tus intereses… Eres tan corrupto como tus superiores… Sayonara, amigo… "
En ese momento dentro de la esfera se hizo tanta la presión de agua que Kisame fue aplastado por ésta y la esfera se llenó de su sangre, para finalmente explotar y dejar un enorme charco de ésta.
-Itachi él… - comenzó a hablar Izumi, pero Itachi la interrumpió.
-Se acabó Izumi. – dijo Itachi mirando la escena fríamente. – Fue el fin de Akatsuki…
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Fugaku estaba furioso con Itachi, lo estaba regañando bastante por su osadía, Mikoto trataba de tranquilizarlo. Por otro lado Sakura observaba cómo Sasuke salía de la ambulancia, ninguno tenía heridas graves afortunadamente, pero de todas formas tenían de revisarlos. El pelinegro la notó y Sakura le sonrió de forma cálida. El Uchiha no cambió su expresión, era neutral, no notó frialdad en su mirada, pero tampoco calidez.
-Cómo estás? – quiso romper el hielo la Haruno.
-Bien… Y tú? – Sasuke no le mantenía la mirada más de cinco segundos.
-Bien, eso creo… Gracias por salvarme Sasuke. – expresó la joven agradecida.
-No… Gracias a ti. De verdad. – pudo notar un semblante fugaz de calidez en sus ojos. No podía perder esta oportunidad.
-Sasuke yo…
-Ya mucha interacción entre ustedes dos. – Fumiko se interpuso entre ellos y miró a su hermano. – Te recuerdo en que parada estamos con ella hermanito?
-Tsk. – Sasuke solo bufó y se alejó de donde estaban ambas féminas. Fumiko miró a Sakura con frialdad.
-Te agradezco lo que hiciste por mi hermano, pero hasta aquí llega la tregua. Así que ni se te ocurra acercarte a mi hermanito me oíste? – le dejó en claro la Uchiha para darse media vuelta y seguir a su hermano.
La Haruno se quedó estática en el lugar donde estaba.
-No le hagas caso, Sakura-chan. – dijo una dulce voz cerca de ella. Sakura se volteó para encontrarse con Izumi. – Fumiko es… Especial, no ha cambiado mucho.
-Tiene sus razones para tratarme así. – dijo la pelirrosa con tristeza.
-De todas formas, quiero agradecerte de corazón Sakura-chan, gracias por tu valentía y coraje, no hubiésemos logrado esto de no ser por ti.
-Izumi-chan…
La pelinegra la miró con ternura y luego miró a los hermanos Uchiha que al parecer se habían puesto a discutir.
-Sabes algo? El que sí está diferente es Sasuke-kun. – dijo Izumi. Sakura la miró con curiosidad. – Hacía dos años que no lo veía y… Ha cambiado bastante, está más… Cálido, incluso hasta más empático, definitivamente es influencia tuya ^^.
Sakura no pudo evitar sonrojarse cosa que Izumi encontró adorable.
-Aún lo amas verdad?
Sakura asintió apenada.
-Entonces, qué esperas para recuperarlo? Una chica fuerte como tú no debe rendirse a la primera. Solo sigue a tu corazón Sakura-chan, ya rompiste su coraza, lo demás es pan comido ;)
-Arigato… Izumi-chan…- dijo Sakura con más esperanza en su corazón. Observó a su querido Sasuke como se subía al auto de los Uchiha, pudo notar que cruzó miradas con ella.
"No me rendiré… Te voy a recuperar Sasuke… Aunque sea lo último que haga…"
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Itachi había ido a dejar a Sakura a su casa y ahora iba a dejar a Izumi a la suya.
-Sakura-chan es una buena niña, ojalá salga todo bien entre ella y Sasuke-kun. – dijo la pelinegra mirando a Itachi.
-Eso espero, tú sabes lo cabeza dura que es Sasuke, pero sé que aún la ama y mucho. – expresó el joven con melancolía, Izumi pudo notar en esas palabras que no solamente hablaba por Sasuke. Una vez que llegaron al departamento de la joven, el Uchiha se bajó para dejarla en la puerta.
-Te vas hoy a la noche de vuelta a Konoha verdad? – preguntó Izumi.
-Sí, sólo fue un viaje de fin de semana, debo volver a mi vida cotidiana, e informarle a mis superiores lo que averigüé aquí.
-Qué va a pasar una vez que por fin atrapen al tal Orochimaru? – Izumi lo miró atenta.
-No lo sé… Supongo que dedicarme a casos menores, ya no tengo la fuerza para seguir metido en estos casos tan complicados. – Itachi miró a Izumi con melancolía. – Gracias por salvarme hoy, sé que no vas a creerme, pero de verdad tu presencia hizo la diferencia en mi duelo con Kisame.
-Estoy segura que habrías salido con algo, te conozco, pero si quieres, me llevaré el crédito. – dijo la chica esbozando una sonrisa. – Al menos, seguimos siendo un buen equipo.
-Sí… - Itachi no sabía qué más decir, no quería dejarla, pero sabía que aunque la siguiera amando las cosas nunca volverían a ser como antes. – Bueno, que estés bien Izumi. Cuidate mucho.
Itachi dio media vuelta, pero lo jalaron del brazo para voltearlo y ser abordado por la pelinegra, quien juntó sus labios con los de él en un cálido y dulce beso.
-Te amo Itachi, no lo olvides. Te estaré esperando. – le dijo la joven sin dejar de sostener su rostro.
-Izumi… - Itachi la abrazó con fuerza, jamás creyó que volvería a tener una oportunidad con ella, siempre pensó que ella lo odiaba por lo de su pequeño, pero nunca fue así, Izumi nunca lo dejó de amar, así como él jamás dejó de pensar en ella. – Volveré por ti, te lo prometo.
-Más te vale. – bromeó la joven mientras se separaba de él. Itachi metió su mano a su bolsillo para sacar una cajita que había guardado durante dos años.
-Ten. – Itachi le pasó la cajita. – Cuando vuelva por ti la abriremos juntos y volveremos a ser una familia.
-Itachi… - los ojos de la pelinegra se llenaron de lágrimas mientras abrazaba de nueva cuenta al pelinegro. Se sentía feliz y plena, no le importaba el pasado, lo único que quería ahora era estar para siempre junto con el hombre que amaba, no desperdiciaría esta segunda oportunidad que les otorgó el destino, solo confiaba en que pronto podría volver a estar nuevamente en los brazos de su hombre. – Aquí te esperaré Itachi…
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En Konoha, Temari esperaba al ginecólogo, quien había ido por sus resultados. Estaba nerviosa, su falda ya estaba más que arrugada por los nervios.
-Disculpe la tardanza Temari – chan, aquí tengo sus resultados. – dijo el doctor sentándose frente a ella. La joven mantenía su rostro sereno, pero por dentro ya tenía un huracán. El hombre revisaba aquel papel y sus ojos se posaron en los de ella. – Felicidades Temari – chan, está embarazada.
Temari no sabía cómo sentirse, por un lado estaba feliz por la hermosa vida que crecía en su vientre, pero por otro lado…
-De… De verdad? – balbuceó la joven.
-Sí, tienes 8 semanas de embarazo. El feto se ve bien, saludable, vas a tener que cuidarte muy bien Temari – chan y venir a tus controles. – comenzó a explicarle el doctor a lo cual Temari prestó atención. Ahora no sólo cargaba son su propia vida sino con otra, con el fruto de su apasionado amor con Shikamaru.
Una vez que la joven salió de la consulta se sentó en una silla en el pasillo, miraba la ecografía de su bebé. Tan pequeño e indefenso, dentro de ella. Tocó su vientre y cerró sus ojos para sentirlo, si bien por lo pequeño que era, era imposible sentir sus movimientos o algo por el estilo, pero pudo sentir su chakra. Aquel chakra que sintió por primera vez en aquella conexión mental con Shikamaru y por segunda vez cuando había decidido olvidarlo.
-Qué voy a hacer ahora… Pequeño… - Temari acariciaba su pequeño vientre abultado con cariño.
-Temari – chan? – oyó una voz femenina que la sobresaltó. Se puso de pie bruscamente y su ecografía salió disparada hacia los pies de aquella persona que la había saludado. Los ojos verde-azulado de Temari se encontraron con aquellos ojos rojos.
-Ku… Kurenai-sensei?!
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Shikamaru se dirigía hacia cierto lugar, si sus cálculos eran correctos ella debería estar allí ahora. En el camino se encontró con Naruto.
-Qué onda Shikamaru, en qué andas? – preguntó el rubio.
-Nada en especial, voy al hospital. – expresó el Nara encogiendose de hombros.
-Te sientes mal?
-No, no es por mí, es por-
-Espera que me llama Hinata! – Naruto contestó la llamada. – Hola? Sí amor! Voy en camino que me encontré con Shikamaru hihi!
Shikamaru comenzó a caminar seguido por Naruto quien seguía hablando con su chica por el celular.
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Temari estaba sentada junto a Kurenai, la mujer había ido a control por su bebé, pero aún estaba esperando puesto que había otra paciente antes que ella.
-Cómo va su embarazo Kurenai-sensei? – preguntó Temari.
-Bien, ya voy en el séptimo mes, por lo menos en los últimos controles ha ido todo bien. – expresó tranquila la mujer.
-Ya veo… - Temari miró por la ventana hacia el cielo, el sol ya se estaba ocultando en el horizonte. – Como fue cuando se enteró?
Kurenai miró con curiosidad a Temari, pero le respondió sin problemas.
-Bueno, al principio fue sorpresivo. Ni yo ni Asuma lo teníamos planeado por supuesto. – relató la pelinegra con melancolía. – Sinceramente, estaba un poco nerviosa cuando le conté, pero al hacerlo me alivié mucho y más aún cuando vi su rostro feliz. Él por supuesto ya tenía experiencia criando niños con Karito y Konohamaru, pero estaba muy emocionado de tener a su propio bebé.
Kurenai comenzó a acariciar su vientre. Temari se sintió un poco mal por haberle hecho recordar a Asuma.
-Lo siento… - dijo la joven. – De seguro debe de ser muy difícil para usted llevar todo esto sola.
-No, para nada querida, al contrario, sé que Asuma estaría feliz por nuestro bebé, además, tanto Karito como Shikamaru me han apoyado bastante. Sé que este bebé va a estar rodeado de amor y cariño y eso me llena de alegría.
Temari desvío un poco la mirada, estaba feliz por su bebé, pero no por su situación.
-Ya veo… - comprendió la mujer. – Te enteraste hace poco verdad.
-Sí… - dijo la joven pensativa mientras miraba su ecografía.
-Y… Qué piensas hacer? – Kurenai la miró fijamente, Temari no comprendió la pregunta al principio, pero al cruzar su mirada con la pelinegra lo entendió.
-Oh no, no, por supuesto que lo voy a tener! – expresó la rubia decidida. Kurenai suspiró algo aliviada. – Es solo que… Aún estoy digiriendo la noticia.
Temari acarició levemente su vientre, pero con cariño.
-Piensas decirle? – le dijo Kurenai a la joven quien la miró atenta. – Porque tu bebé es de Shikamaru, verdad?
Temari asintió, tenía unas ganas enormes de llorar, pero se contenía, no quería traspasarle esa pena a su retoño.
-Sí, Shikamaru es el padre. – respondió Temari con tristeza.- y por supuesto que tengo pensado decirle, pero no ahora… No estoy preparada mentalmente.
Kurenai guardó silencio por unos momentos, pero después volvió a tomar la palabra.
-Independiente de lo que haya pasado entre ustedes, ten por seguro que él va a apoyarte en esto. – le dijo la mujer con calidez.
-Lo sé. – expresó Temari secando una de sus lágrimas. – Arigato Kurenai – sensei.
En ese momento llamaron a Kurenai y Temari aprovechó de despedirse y volver a su casa tenía mucho en qué pensar.
"Es una lástima que las cosas hayan terminado así…" pensó con melancolía la mujer mientras entraba a la consulta del doctor.
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Shikamaru y Naruto habían llegado al Hospital. El Nara suspiró aliviado de que por fin habían llegado ya que se tuvo que bancar por lo menos dos minutos del típico" No corta tú ", entre Naruto y Hinata, agradecía que él con Temari nunca fueron así de melosos. Al contrario, ellos eran más que nada pasionales. Recatados y sensillos en la vía pública, pero en la intimidad vaya que desataban toda su pasión y lujuria. Shikamaru suspiró al recordar los bellos momentos con su amada Temari, tanto que ni se dio cuenta que Naruto ya había dejado de hablar con Hinata.
-Oye Shikamaru, para qué me trajiste aquí? – preguntó el rubio con curiosidad.
Shikamaru lo miró enarcando una ceja.
-Yo no te traje, tú me seguiste que es muy distinto Naruto. – expresó el Nara con fastidio.
-Bueno, entonces qué hacemos aquí? Acaso estás enfermo?
-No yo solo… - pero en ese minuto Shikamaru divisó a la persona que venía a ver. – Oh… Ahí viene.
Naruto miró hacia adelante para ver a una mujer de pelo negro y ojos rojos que venía saliendo del hospital.
-Huh? Es Kurenai-sensei?! – Naruto se sorprendió bastante al verla.
-Así es… - dijo el joven con calma.
Naruto iba a preguntarle por qué estaba saliendo del hospital hasta que vio su enorme barriga.
-Ahh! Kurenai-sensei! La hospitalizaron por ponerse gorda?! – Naruto casi se fue de espaldas al verla. No era por ser un pervertido ni nada, pero siempre había pensado que de todas sus profes, Kurenai era la más sexy. – Tiene más barriga que Choji! Por qué?! 💔
-Está embarazada no gorda… - dijo Shikamaru con resignación.
-NA… NA… NANI?! – A Naruto casi le dio ataque.
"En serio, a veces no sé si es así por ingenuidad o por estupidez…" pensó para sí el Nara al ver las reacciones de su amigo.
-Oye… Pero quien fue el que la… - pero Naruto no pudo terminar su pregunta.
-Shikamaru, no vengas por aquí tantas veces. – lo regañó Kurenai.
-Lo siento, pero prometí que te cuidaría a ti y al bebé Kurenai – sensei. – dijo Shikamaru con calidez. La mujer sonrió y suspiró resignada. Naruto en cambio estaba más que en estado de shock.
-Shikamaru… No me digas que… - Naruto lo miró con pánico.
-Hm? – El Nara lo miró sin comprender.
-Por Kami Shikamaru! – chilló el rubio histérico. – Pero cómo pudiste?! Y así quieres recuperar a Tema-chan?! Eres un irresponsable y más encima con nuestra profe! En qué estabas pensando?!
A Shikamaru casi se le cae la coleta cuando captó lo que había concluido su amigo.
-Pero qué-
-Estás equivocado Naruto. – dijo una dulce voz tras ellos. Ambos se voltearon para ver a Karito que venía llegando al Hospital también. – No le metas ese bebé a los Nara me oíste? Ese bebé es un Sarutobi por donde lo mires, es MI bebé!
Shikamaru resopló con fastidio y la cabeza de Naruto casi que quería explotar.
-Q… Qué…? – Naruto miraba a la Sarutobi con ojos de puntos, luego miró a Kurenai. – Es eso cierto, Kurenai – sensei?
-Bueno sí Naruto, llevo en mi vientre un nuevo miembro de la familia Sarutobi. – dijo la mujer con alegría.
Naruto intentaba computar en su cabeza aquella información, por lo que miró a Karito.
-Karito tú… Ella… Es posible que dos mujeres… Osea como lo… En que minuto…
-… - Karito lo miró con ojos de puntos. – Qué mierda estás pensando Naruto…?
Kurenai tuvo que aguantarse la risa y Shikamaru tuvo que explicarle que aquel bebé era de Asuma.
-Ahahaha, me lo hubiesen dicho del principio bakas! No ven que hacen que me haga ideas locas, hahahaha. – se reía el rubio.
"Tu eres el que piensa las cosas más ilógicas…" pensaron ambos amigos con fastidio.
-Oh cierto! Hinata me está esperando en el Mall, me voy. – Naruto comenzó a retirarse. – Y felicidades Kurenai-sensei!
Una vez que el rubio desapareció, Karito recordó que tenía compromiso con Lee.
-Estarás bien Kurenai? – le preguntó la castaña.
-Sí Karito, no te preocupes ^^. La casa no está lejos, además quiero caminar. – dijo la mujer.
-No te preocupes. – dijo Shikamaru. – Yo iré con ella, después de todo no tengo nada que hacer.
Kurenai suspiró resignada y emprendió el rumbo junto al Nara.
-Hoy he visto puros rostros felices, eso me alegra. – comentó Kurenai.
-Se encontró con alguien allá dentro? – preguntó con curiosidad el joven.
-Algo así… - expresó la mujer con tranquilidad.
Shikamaru guardó silencio por unos minutos mientras observaba el camino y sus ojos se posaron en una tienda de dangos, fue imposible para él no pensar en su rubia en ese minuto.
-Los alumnos de Senju ya salieron verdad? – dijo Shikamaru tratando de hacerse el loco. Kurenai lo miró de reojo y sonrió para sí.
-No te preocupes, tengo entendido que ella aprobó todas sus materias. Por lo menos sus calificaciones y rendimiento siempre han sido notables. – dijo la pelinegra sabiendo que el Nara quería saber de Temari.
-Ya veo. – Shikamaru suspiró con cansancio, era increíble que el estar lejos de la mujer que amaba era como si le chuparan la energía, sinceramente se levantaba y tenía ganas de seguir durmiendo y que los días pasaran.
-Lamento lo que pasó entre ustedes, de verdad. – expresó la mujer con tristeza.
-Así es la vida supongo, no todos podemos tener lo que queremos.
-Bueno por supuesto que es así si no luchas por ello. – dijo la mujer mirándolo de reojo.
-Cada vez que intento acercarme a ella me rechaza Kurenai-sensei, ya no se qué hacer…
-Lo importante aquí es que tengas claro lo que quieres hacer Shikamaru. – ya habían llegado a la puerta de la residencia Sarutobi. – Quieres recuperarla o dejarla ir?
Shikamaru abrió los ojos como platos por las palabras de Kurenai. Ella sólo le sonrió de forma maternal.
-Ten eso en cuenta en tu próximo movimiento. Nos vemos Shikamaru, y gracias. – La pelinegra entró a la casa dejando al Nara pensativo.
Recuperarla o dejarla ir? Recordó su conversación con Benjiro.
"Qué piensas hacer Shikamaru? – preguntó de repente el castaño. El aludido abrió los ojos y lo miró sin comprender. – Vas a seguir intentando recuperar a Temari?
Benjiro lo miró detenidamente. Shikamaru se reincorporó un poco.
-Creo que fui bastante claro la última vez que nos vimos Benjiro. – dijo el pelinegro de forma tranquila. – mientras ella me siga amando yo no dejaré de luchar por ella. Quiero recuperarla y es lo que voy a hacer."
" Ten eso en cuenta en tu próximo movimiento."
Las palabras de Kurenai resonaron en su cabeza. El Nara simplemente sonrió, él se había prometido llegar hasta las últimas para recuperarla y estaba dispuesto a lo que fuese por lograrlo, no importaba cuantas veces lo rechazara, mientras su corazón le siguiese diciendo que ella lo seguía amando y aquel sentimiento que los unía siguiese allí, el seguiría intentándolo.
Por fin! Capítulo interminable! No sabía dónde cortarlo hahaha. Bueno Sasuke fue salvado, y por lo menos algo de esperanza se ve en el Sasusaku, por otro lado ya es oficial nuestra Tema esta embarazada de nuestra piñita hermosa ^^, y Shikamaru esta más decidido que nunca en recuperarla.
Gracias a todos por esperar el capi, ojalá sea de su agrado voy a tratar de no demorarme tanto haha.
Es todo por hoy byebye.
