Por supuesto Danny Phantom llegó primero.

Y se dió cuenta de que era imposible entrar, ni de manera intangible logró traspasar las puertas incluso el delgado vidrio parecía mas resistente que el acero. Cuando la policía llegó Danny estaba agotado sentado sobre el pasto. Saludó a los policías, después de tanto tiempo luchando por la ciudad se podía decir que ellos y Phantom mantenían una relación de colaboración en el trabajo, ellos contestaron el saludo.

—Buenos días capitán.

—Phantom —el jefe asintió con la cabeza —¿qué reportas aquí?

—Nada que pueda manejar señor, nunca había visto algo así. No puedo entrar —dijo con pesar.

—¿Conoces a los Fenton? —Danny asintió —claro que los conoces son caza fantasmas llamaron para decir que no pueden salir y tu no puedes entrar... voy a traer a los chicos del departamento y a tratar de abrir las puertas a nuestro modo con un ariete, en caso que no funcione me veré en obligación de llamar a los hombres de blanco, y será mejor que ellos no te vean aquí. Vuela lejos unos días y cuando vuelvas todo estará solucionado.

—Entendido capitán. Mantendré un perfil bajo, uno invisible. —y desapareció como había dicho invisible.

Cuando llegó a casa Jazz hablaba con un oficial Danny entró y el hombre de azul salió prometiendo noticias pronto, ni siquiera volteo a ver a Danny. Jazz contó las malas noticias que Danny ya sabía pero con mas detalles; El señor Lancer, los señores Foley, los Manson, los Baxter, el señor Gray, el señor Sánchez ... todos los padres de la clase de Danny estaban atrapados dentro de la escuela por suerte los padres de otros cursos se habían ido antes si no habría cientos de adolescentes fuera de control sin ninguna supervisión.

Jazz se encaminó a la cocina preparó dos sándwich de jamón, sirvió dos vasos de jugo de naranja y llamó a Danny a cenar. Mientras sus padres no estuvieran tenia la responsabilidad de cuidar a Danny.

Después de heber hablado por teléfono con Sam y su abuela, Tucker, Paulina, Estrella, Dash, Kwan, Mike, Alicia, Valerie, Devon y todos los demás compañeros de clase de Danny para asegurarse que estaban bien. Jasmine llamó a sus propios compañeros de clase cuyos padres estaban libres y organizó una reunion en el parque para el dia siguiente. Ella pensaba que era su obligación como estudiantes de último curso apoyar a sus compañeros menores mientras esta situación continuara, después de todo a excepción de Sam todos estaban solos en casa y la verdad es que sin ir a la escuela no podía hacer casi nada solo cuidar de Danny que nunca hacia nada...

Era algo frustrante para Jazz que Danny siempre la excluyerade sus asuntos jamás le contaba nada ni lo que hacía ni lo que pensaba y estaba el asunto de su total antisocialidad, un círculo de amigos de solo tres personas era muy pequeño para un adolescente en desarrollo Danny necesitaba aprender a llevarse bien con sus compañeros así como lo hacía Jasmine, por algo era la presidenta y organizadora del comité estudiantil, que en nada tenía que ver con que a sus compañeros no les interesara el puesto o que detestaran las responsabilidades claro que entre todo eso sus clases avanzadas y las veces en que sin su consentimiento había sido involucrada en ataques fantasmas no tenía nada de tiempo para fiestas o salir de compras o tener amigos cercanos. Pero eso no significaba que no fuera apreciada; incluso le caía bien a sus maestros que era una clara señal de ser alguien popular o no...

Mientras tanto dentro de Casper High los padres secuestrados querían cortarse los oídos, habían pasado 7 horas desde que fueron encerrados sin ningún motivo aparente, los Fenton seguían sujetando sus armas anti-fantasmas pero no habían sido atacados o amenazados, tenían comida y agua de la cafetería escolar no era muy buena pero era comida, el celular de la señora Manson el único que tenía batería o que no estaba olvidado en casa, habían sonado una sola vez para avisar a los padres y maestro recluidos la incapacidad de la policía de entrar también les advirtieron que Phantom tampoco podía ayudar. Y que la ultima opción que quedaba eran los hombres de blanco que llegarían al día siguiente. Lo que había causado de inmediato el martirio que ahora sufrían, y es que al oir que no podrían salir hasta otro día la señora Manson había comenzado a llorar a gritos lamentándose las importantes ctias en su agenda que perdería, desde su masaje de las seis hasta las comprascon sus amigas de las ocho. Sin poder soportarlo un segundo mas los señores Fenton y el señor Lancer salieron de la cafetería con la excusa de revisar las puertas en la entrada.

—Maddie ¿Que piensas por que nos tienen aquí? —preguntó Jack.

—No lo se cariño creo que somos rehenes.

—¿Rehenes? ¿De quién? —preguntó Lancer quien caminaba un paso atrás de ellos —no hemos visto a nadie además de nosotros.

—Es porque no podemos verlo señor Lancer —aclaró Maddie Fenton.

—Quiere decir que se trata de un fantasma que nos mantiene encerrados. ¿Para qué un intercambio? ¿Qué puede pedir a cambió?

—¡Gran idea señor Lancer! Maddie debemos descubrir de que fantasma se trata!

—Eso haremos Jack solo espera a que lo encuentre yo me encargaré de esa bolsa de ectoplasma.

El jefe de la Policía de Amity Park sabía de problemas provocados por fantasmas y por humanos, había participado en tomas de rehenes, secuestros y ataques de cajas voladoras. Pero todo lo habían solucionado a veces la fueza policial a veces el chico fantasma de pelo blanco. Nunca se había visto en la necesidad de llamar a los hombres de blanco. Hasta ahora, Phantom no podía hacer nada, la fuerza bruta que había usado la policía tampoco dio resultado, la última opción posible era los hombres de blanco. Una decisión ampliamente aplaudida por el recién electo llegado de Wisconsin y alcalde de Amity Park Vald Másters.

Los agentes de traje blanco apenas llegaron desembarcaron las máquinas mas extrañas que cualquier habitante de Amity Park hubiese visto antes (lo cual ya era mucho que decir considerando los inventos de los padres Fenton). Los aparatejos esos sobresalian por un enorme taladro de relucientes colores que fueron estampados contra las verdes puertas tanto de entrada como trasera de la escuela, el estruendo que produjeron parecía poder derribarlas con un poco mas de tiempo o así hubiera sido si una terrorífica niebla oscura no hubiera envuelto a los operadores y sus máquinas ocultandolos de la vista en pleno día soleado. Segundos transcurrieron mientras los agentes desenfudaron sus armas anti-fantasmas apuntaron a la bruma y antes de alcanzar a disparar esta desapareció, en su lugar dos confusos operadores trataban de salir de entre los deshechos irreconciliables que fueron las máquinas. Después de ese primer intento cada artefacto que los especialistas usaban terminaba prácticamente igual. Para el final del día los camiones que habían llegado repletos de máquinas estaban vacíos y por todos los alrededores del edificio secuestrado numerosos camiones recolectores de basura eran llenados con metales corroídos y escombros indefinibles.

Los agentes se veían en la penosa necesidad de reportar la situación a sus superiores y esperar por nuevas instrucciones. Lo que el jefe de la Policía traducía como que ya no harían nada. En pocas palabras les devolvían el problema y de paso les pedían ayuda para vigilar el lugar de curiosos, habían dejado cámaras de vigilancia en los alrededores y no querían fueran robadas por la noche o algo así.

Mientras tanto en otra dimensión la bruma tormentosa recorría cada rincón buscando algo que le sería de gran utilidad, el brillo de una espada maldita.