—"Danny" —la voz del audífono alcanzaba a ser escuchada con un poco de estática.

—Dime Tuck.

—"Giramos a la derecha en la primera bifurcación, hay una sala amplia despejada, pero faltan algunos del grupo Valerie y el hermano de Alicia."

—No te preocupes están conmigo. Esperen ahí ya veo la bifurcación.

—"Entendido, creo que así ya no podrás pasarnos eh" —Valerie notó el comentario pero no dijo nada guardando lo para después.

—"Podemos a seguir, pero sin ti por arriba..."

—"¡Tucker, cállate!" —interrumpió Sam desde su propio intercomunicador. —"Todos te escuchan"

—"Lo siento, olvide que tenemos compañía."

Danny sonrió nervioso por las miradas que Valerie le dirigía. Al menos Mikey estaba tan ocupado en mantener el paso que no se había dado cuenta de nada.

Un estruendo tras otro resonaba en el silencio de Casper High, las ventanas se iluminaba en verde pero nadie fuera del edificio alcanzaba a ver las luces. Maddie Fenton llevaba cerca de una hora atacando la puerta sin piedad. Cada destello verde era un disparo de su arma ectoplásmica, todos ellos inútiles. El grupo que al principio la observaba se había disuelto después de la primera media hora, hasta ellos padres comunes, reconocieron la futilidad del intento.

—Maddie querida, vas a sobre calentar tu rifle. —Comentó Jack.

—No lo haré —dijo ella en gruñidos —esto va a funcionar. Tiene que funcionar, todo lo que sea inorgánico, todo lo que no tiene vida... Lo sabes Jack así las creamos.

Maddie habló refiriéndose a sus queridas herramientas bélicas y al principio que las hacía tan poco letales para los humanos.

—Asombroso, no puedo imaginar como llegaron a desarrollar algo tan novedoso.—Alabó desde su lugar el señor Lancer.

En las últimas horas, días o cual fuera el tiempo que llevaban encerrados, el docente no se había despegado de la pareja caza fantasmas. Por conveniencia a su seguridad o cualquiera que fuese el motivo los seguía como una sombra en un día soleado.

—El secreto está en el ectoplasma —contó Jack al hombre a su lado.

—Realmente sorprendente. Y dígame Jack ¿Sus hijos, encuentran atrayente este mundo tan científico y pro-activo que están desarrollado?

—El mayor interés de Jazmine es la psicología —aclaró Jack. —Y Danny, oh ese chico tiene talento, la mente brillante de un futuro científico y la curiosidad para innovar en cualquier campo, lamentablemente se niega a participar en nuestras cacerías o en cualquier cosa que incluyan fantasmas. Hace tiempo no paraba de colarse al laboratorio con ese par de amigos que tiene. Ahora ya casi no lo vemos por la casa, cena en casa de Tucker y a veces hasta duerme allá, en el día desaparecen por completo.

—A veces, desearía saber en donde se meten esos tres —. Intervino Maddie en la plática ya más tranquila.

—Yo siempre creí, que esos chicos se pasaban todo el día jugando videojuegos encerrados en su cuarto o con los teléfonos celulares. En clase siempre están tan cerca de caer dormidos...

—Supongo que saliendo de aquí, es nuestra responsabilidad averiguar en que andan metidos esos tres —propuso Jack.

—¡Jack, Maddie!

El señor Foley apareció corriendo por el pasillo que llegaba a la cafetería. Tenía el miedo marcado en el rostro y tan poco aliento debido a la carrera.

—¡La atraparon! ¡A la señora Manson!

Sin perder tiempo en más explicaciones, los padres cazafantasmas corrieron a la cafetería donde la mayoría de los demás padres se habían quedado.

En la orilla donde una puerta daba salida a más pasillos llenos de casilleros, sobresalía una enorme cantidad de humo neblinoso que parecía bastante sólido, tanto como para sujetar en su agarre a la señora tratando de llevársela al otro lado lleno de pasillos. Valiente el señor Manson sujetaba las manos de su esposa, agarrados a su espalda aportando fuerza y peso, todos los demás padres se negaban a dejar que se llevaran tan fácilmente a uno de ellos.

Con el arma en alto Maddie apuntó a la extraña forma disparando tantas veces como le fue posible. Este ser, ajeno a los disparos que parecían no afectarle, apretó el agarre sobre la mujer que ya no pudo sostener las manos de su esposo y fue tragada en la forma oscura.

Cuando la mujer desapareció en el interior de la sombra, los Fenton ya no se atrevieron a disparar de nuevo. Los gritos del señor Manson resonaron en la cafetería pero la forma no se movió. A pasos cortos los Fenton se acercaron y la cosa retrocedió. Volvieron a intentar y pasó lo mismo.

—Jack, la maldita cosa quiere que la sigamos.

—No tenemos mas opciones Maddie.

Los esposos asintieron el uno al otro y corrieron tras el captor de la señora Manson. A sus espaldas los seguían de cerca el señor Manson y los demás padres. La criatura se arrastró por los pasillos, cruzó una de las encantadas puertas y salió al patio de la escuela. Los Fenton no se detuvieron al verse libres del encierro, solo siguieron pisandole los talones a su objetivo.

Otros padres pararon en seco y cambiaron su dirección a la pared de neblina. Querían regresar a casa y tomaron su oportunidad. Sin embargo de entre la niebla los esqueletos aparecieron bloqueando su escape.

Después de verlos no fue difícil decidir entre quedarse ahí o seguir a los Fenton.