Capítulo 19
Las uñas del príncipe estrellaron el reposa brazos del trono. Odiaba ser engañado y desde que examinó el último lugar donde había estado el Kraken logró darse cuenta de que no había ninguna enamorada fantasma, sino un gran poder oculto en aquel chiquillo, algo antinatural capaz de derrotar al gran Kraken.
¿Un cazador o una abominación?
Los ojos del descendiente Pariah brillaron deseosos de saber la respuesta, con un brillo casi igual al hielo sobre las paredes y techo del lugar donde el Kraken había perdido.
"Después de todo, también existen tormentas de nieve" pensó al rodearse de neblina.
—Es lo mejor, ya verán—. Las palabras de Maddie despidieron a las últimas madres del grupo.
La señoras Manson y Foley salieron por los huecos en medio de los huesudos inmóviles en la puerta, los mismos espacios por donde el cuerpo de Jazmine Fenton había entrado con una bolsa de suministros variados, entre ellos comida y mantas, que quedaron atrapados entre los abrazos de los padres Fenton a su hija.
La joven no venía sola a su espalda los padres y algunos de los adolescentes que habían salido cargaban con bolsas parecidas a las que cargaba la pelirroja, sin embargo nadie mas que la chica se atrevió a cruzar por la improvisada puerta abierta.
—Puede ser la última oportunidad que tenemos para que alguien más salga sin peligro —dijo Maddie para convencer a las otras dos madres que se despidieron entre interminables abrazos de sus hijos y esposos.
Mientras los cazadores repartían las provisiones traídas de fuera. Jazz llevó a su hermano hacía una esquina de la habitación donde nadie pudiera oírlos.
—Danny intenté llamar a Vlad —dijo en murmullos —pero la secretaria de la alcaldía dijo que estaba en un viaje a Wisconsin. Prometió que lo llamaría por mí, pero no sabe cuanto tiempo le tomará volver ¿Por qué quieres que le pida ayuda justo a él Danny? ¿No sería mejor llamar a más cazadores o a los hombres de blanco?
—Confía en mi Jazz, sí Vlad no puede ayudarnos ni los cazadores y mucho menos los hombres de blanco podrán hacerlo.
La pelirroja iba a preguntar el porque de tanta seguridad cuando Danny la interrumpió.
—Solo ten mucho cuidado con Vlad, no lo parece pero es un tipo peligroso.
Jazz se fue esa noche con las madres de Sam y Tucker y sus amigos de afuera listos para ser los proveedores de todo lo que sus familiares llegaran a necesitar desde su encierro.
Durante esa noche los prisioneros durmieron inquietos, la mañana en la cafetería de la escuela paso con lentitud de muerte entre su desayuno de provisiones, comida escolar y el obligado encierro, ya durante la tarde Jazz y sus amigos aparecieron de nuevo.
—Nos han obligado a venir otra vez —dijo a toda prisa la pelirroja —El ejército de esqueletos sacó a todos de sus casas y los alrededores del pueblo se llenaron de la misma neblina que tenía la escuela. Oh Danny ¿Qué haré si Vlad no puede volver?
—¿Qué tiene que ver Vlad en todo esto? —preguntó Maddie que había oído todo.
—Mamá ¿Qué? No, nada extraño ¿Verdad Danny? Solo lo decía porque… Vlad es el alcalde y quizás, puede pedir ayuda, al gobierno o a más cazadores o a... Casi lo olvidé ¿Danny conoces a un tipo de gabardina negra y un gorrito rojo? Me lo topé antes de llegar aqui, algo muy extraño no pude verle el rostro e iba con otros dos vestidos igual que me provocaron escalofríos pero no creó que... Diablos lo siento, siempre empiezo a desviarme del tema. Como sea, el sujeto dijo que te envía saludos y algo sobre cuidarse de las bestias creadas por Plasmius ¿Sabes de que habla? Espero que sí, oh, ya tengo que irme, los veré desde las gradas ¡Haz una seña si necesitas ayuda! ¡Saltare a la acción sin dudar!
—Esa chica sí que habla —comentó Paulina cuando la otra desapareció.
Danny sonrío a la morena sin decir una palabra después de todo Jazz no sería Jazz si actuara de otra manera.
Caminando a la arena a punta de espada, los padres y sus hijos adolescentes hablaban sobre tomar lugar cerca del baul lleno de armas. A medio camino Danny se había escabullido hasta las últimas filas del grupo que parecían ser el único lugar seguro donde podía hablar con sus amigos.
—¿Alguna idea sobre quien mandó el mensaje con Jazz? —preguntó Sam.
—Una bastante obvia si pensamos en un grupo de tres fantasmas con extraños gorros rojos—dijo Danny.
—¿Piensas que se trata de los buitres? La última vez que los vimos fue cuando se llevaron toda la colección de películas de Sam y mi reproductor de DVD portátil. Creí que todo eso los mantendría ocupados por un tiempo.
—Estoy seguro, Tuck que no vienen por decisión propia, Ian debió obligarlos con algún truco.
—Además —susurró Sam al ver que Valerie los observaba con interés. —Ya han demostrado a quien son leales, la información que enviaron con Jazz nos ayuda a estar listos, los animales fantasma de ayer fueron pan comido, pero según recuerdo los animales tipo experimento de Vlad a los que Danny y su madre se enfrentaron eran más de temer.
Danny asintió confirmando las sospechas de la gótica.
—Estaremos bien, siempre y cuando logremos derribarlos lo suficiente como para que el termo los atrape—. Instruyó Danny a sus compañeros.
—¿Qué crees que pase con Phantom? ¿No será hora de que haga su entrada?
Al principio las preguntas de Tucker sorprendieron a los otros dos adolescentes, que después de ver a su alrededor entendieron por que hablaba así disimulando que en realidad se dirigía a Danny.
Pues ya no era solo Valerie la que cambiaba lento queriendo escuchar su plática. Mike y Alicia se habían parado a medio camino con los muy ojos abiertos y las mejillas sonrojadas, imaginar que parte de su charla los había dejado así era tan difícil como ignorar las miradas de Estrella y Paulina al notar que tantos de ellos estaban quedándose atrás tan cerca de los esqueletos escoltas.
Danny sostuvo las miradas de los otros haciendo a los pelirrojos alejarse y a las animadoras dar media vuelta. Valerie fue la única que soporto el peso de los ojos azules sin moverse de su lugar todavía con la inseparable mochila roja al hombro, por suerte para el trío la chica fue alcanzada por su padre quien la alejó del lugar.
—Phantom no vendrá —les aseguró Danny. —El Caballero del Terror me dijo que el príncipe odia a los de su tipo, que sí Phantom "aparecía" terminaría en el rincón más alejado de la zona fantasma, demasiado lejos de aquí para volver antes de que el principito terminé lo que sea que planea.
—Entonces...
Sam dejó la palabra en el viento esperando a que Danny la completara.
—Entonces, Phantom no vendrá—. Adivinó Tucker ya entrando a la arena.
—No lo hará— sentenció Danny ubicando antes que ninguna otra cosa el trono de donde Ian Pariah los observaba—. A menos que no encuentre otra opción para protegernos.
Con la decisión de su lider tomada, el trío se detuvo igual que sus demás compañeros para ver el enorme árbol seco justo a la mitad del lugar. El mismo que el día anterior no se encontraba ahí.
Y desde el cual, sobre las ramas más altas tres figuras negras con gorros rojos saludaban a los tres últimos adolescentes en entrar, moviendo las alas con escalofriante alegría y llamándolos a cada uno por su hombre.
—¡Hey Tucker, Sam y Danny!
—¡Bienvenidos chicos, tenemos muuucho muuucho que contarles!
—¡Sí, si, tenemos información para el Halfa!
La cara de Danny ganó palidez mientras pensaban en como iba a callar los picos de tan parlanchines aves.
*
Disculpen la tardanza chicos y chicas las obligaciones de la vida fuera de wattpad y fanfiction me sobrepasaron. (Eso y las historias originales en que intento trabajar .)
Ya saben lo que voy a pedirles, si ven alguna falta de ortografía, dedazo o incongruencia con los capítulos anteriores díganme y lo corrijo tan rápido como pueda.
¡Gracias por leer mis disparates!
