Retroalimentación:
Cyna chapter 16 . Jan 3: Gracias. ¡Bienvenida a la lectura! Me alegra mucho saber que el desarrollo de la historia hasta aquí te está atrapando. ¡Vamos por más!
CherryLeeUp chapter 16 . Jan 3: Primero, buenas tardes. Bueno, tu intuición te llevó por buen camino, es sólo un vistazo a un posible futuro. Me has dicho ciertamente que me odias, pero sé que no es cierto. La dualidad Malfoy Li era un mal necesario para crear catarsis en una Sakura cuya vida fue plagada de pérdidas, dolió, pero era preciso. No creas que no lo resentí, Li también es uno de mis personajes favoritos. Sobre Eriol… bueno, tú pusiste la idea, pero… ¿cómo desarrollarlo sin dolor? Eriol ciertamente merece grandes cosas, ya verás que hay algo para él. Sakura ciertamente tendrá que sacar algo de todo esto, y yo también me muero por que de y reciba afecto. No he leído la petición, y eso de "Dios" no es necesario, con que me llames "Pepsipez" me basta. Descuida, retribuiré tu maltratado corazón más adelante. ¡Gracias por tus palabras!
Kawalina chapter 16 . Jan 3: ¡Cuánto tiempo, princesa! Bienvenida de vuelta. Gracias por tus palabras de ánimo, me alegra mucho haber tocado algo en este vistazo al futuro… todos nos preguntamos dónde estaban las manos de este mañoso. "S" dará respuestas sobre su origen y proceder un poco más adelante, te garantizo que todo será aclarado. Aún es temprano para decir que la balanza se inclina de un lado en el intrincado cuadro TxExKxC, tengo planes para ellos. Para nada eres rara al querer saber, es una de las maravillas del fanfiction: "¿qué pasaría sí…?" es una pregunta obligada. ¡Muchas gracias por tu reseña! Me hace muy feliz que disfrutes mis historias. Ojalá te vea más a menudo por acá.
Wonder Grinch chapter 16 . Jan 3: ¡Hola! Creo que fue fuerte porque no era esperado. Creo que la forma más directa de llevar al fondo a nuestros protagonistas es a través de la separación, y quise explorar un poco ese camino, y lo mismo para tu duque… pero tranquila (al menos de momento) aún tienen mucho que darnos en vida. ¡Gracias por el comentario!
Liz Padilla chapter 16 . Jan 5: Hola. Me emociona haberte podido transmitir ese sentimiento de pérdida que pretendía, no sólo en lo que refiere a nuestra pareja protagonista, sino en todos los personajes. Gracias por tus palabras, disfruta el capítulo.
HoTTermanMax chapter 16 . Jan 6: ¡Mi amigo! Qué gusto leerte de nuevo por aquí. Muchas gracias por el respaldo aún entre las sombras, ojalá pueda conocer más de tu opinión en el futuro. ¡Éxitos!
Sahure chapter 16 . Jan 13: Primero, el absoluto reconocimiento… te reventaste Gesta y lo que llevamos en esta historia en sólo unos días… con eso te doy también la bienvenida a esta historia y me alegra sobremanera saber que te ha gustado, en especial porque compartes conmigo este gusto por las historias de heroísmo y romance. Muchas gracias por tu compañía a partir de este punto, y te agradezco de antemano por compartir tus opiniones conmigo. ¡Disfruta lo que sigue!
carmennj chapter 16 . Jan 13: Hola. Estoy seguro que hay más de uno en la audiencia que coincide contigo, veamos a dónde llevan a nuestra pequeña diva sus acciones. El mensaje fue transmitido con éxito, esperemos a ver qué harán ahora. ¡Gracias por tu reseña! Un abrazo para ti también.
Lin Lu Lo Li chapter 16 . Jan 14: Hola. Las situaciones extremas generan crecimiento y cambio. A veces bastará un empujón para tomar una medida desesperada, por loca que suene… y entonces estamos creando una profecía para mi yo del pasado. Asiria está llevando todo al extremo, y apenas está empezando a mostrar sus verdaderos colores, y con sus acciones tú pudiste ver cosas que incluso yo no había previsto: ¿qué pasó con los Li? El asunto de Sakura y Scorpius (que me ha costado algunas amenazas de muerte) tiene mucho que ver con lo que mencionas. Es una forma, aunque sea superficial, de calmar los dolores. Sobre Tomoyo, también haces énfasis en algo que quería simbolizar: su cabellera perdida habla más sobre la condición de su alma al final de todo. Una vez más notas algo en lo que yo mismo no había reparado: Eriol y Spy como la única resistencia a su partida definitiva… eso lo hace aún peor para algunos (CherryLeeUp va a estar fascinada con esa teoría y me va a matar en el proceso). El final tenía ese objetivo: dejar una única luz de esperanza, sabiendo todo lo demás perdido. De vuelta al presente, Kurogane estuvo ahí todo el tiempo, bastó con una llamada para que Diana, Akko y compañía llegaran. Tomoyo ya empezó a notar que podría tener ciertas desventajas ante Charlotte, como dice cierto abogado argentino: "la fuerza de tu agravio evidencia la debilidad de tus argumentos", los celos nos hacen decir o hacer cosas estúpidas. Lamentablemente el grito de Tomoyo es algo más mundano, lo descubrirás unas líneas más abajo. Y sí… la historia pudo cambiar, pero eso no es una garantía de que vaya a mejor… ¡Gracias por esta reseña! La disfruté muchísimo. Ojalá te guste el nuevo capítulo. ¡Un abrazo!
Reader2109otp chapter 16 . Jan 15: ¡Ahijada! Todo bien por acá. Los saltos en el tiempo, al final, no son ajenos a nuestros niños, sólo que ahora nos vamos un poquito al futuro, ésto para mostrar que un sólo evento puede marcar la vida de muchas personas. No creo que el término "novios" fuera adecuado para Scorpius y Sakura… no sabría como definirlo, pero sería algo menos lindo y más desesperado… aquello a lo que te aferras cuando todo se ha perdido. El alias de Sakura que mencionas había rondado en mi cabeza desde que inició esta historia, y el de Li también, esperemos a que pueda hacer uso de ellos más adelante. Era necesario mostrar este futuro destruido para dar peso a la profecía, espero no haberte lastimado mucho. "S" llevaba las de ganar, pero como dices, tiene como oponente a uno de los hombres más tercos y obcecados del animé. Aún podemos poner más picante a este cuadro amoroso, y por mis ancestros que lo voy a poner. Sakura merecía una intervención de una versión más madura de ella misma, nos da un vistazo a un que podría ser sin canciones de J-Pop y clases de cocina. Su "divinidad" tiene una explicación que daré más adelante, seamos pacientes. Me alegra mucho que te haya gustado el capítulo, y no, no habías dicho nada sobre mí, así que síguelo diciendo. Asiria apenas está mostrándonos su esencia, será un rival de mucho cuidado. Ver que "S" no prometía y poderte "agarrar en curva" con ella me da mucha satisfacción. Kurogane, Tomoyo y los involucrados están cerca de un punto de inflexión, no se pierda el próximo episodio de su novela "pasión de samuráis". ¿Te he dicho cuánto me gustan tus reseñas? Muchas gracias por dejarlas, como siempre, es una que estoy esperando apenas el capítulo se publica. Vaya a llorar con calma.
Michelle chapter 16 . Jan 16: El gusto es completamente mío, Michelle. Siempre es grato conocer a alguien que reconoce tu trabajo, me da mucha alegría leer que he tocado algo dentro de ti con estas líneas, y también me hace muy feliz que finalmente te hayas animado a hacerme saber tu opinión sobre el escrito. Me puse como idiota a presumir tu reseña, pues palabras como las que usaste para elogiarme son para estar contento por meses, y aunque hay muchas cosas en mi vida que me impulsan y permiten llevar mi afición con gusto, el leer formas de expresión como la que usaste es definitivamente una de las razones más fuertes para continuar. El agradecimiento es para ti. Cualquiera que lea y disfrute estos escritos será el motor principal para todo lo que está detrás. Te mando a ti también y a los tuyos mis mejores deseos, y ojalá pueda tenerte como lectora y comentadora regular en este relato. ¡Absolutas gracias!
Guau… estoy muy feliz… así que los dejo con lo que sigue. ¡Disfruten el episodio y no se olviden de dejar una reseña!
Capítulo 16.
Destino Divergente.
o
De cómo el cambiar el futuro no necesariamente nos llevará a un mejor lugar.
Algunas semanas pasaron luego de la profecía, en las cuales Alruwh se mantuvo en un silencio muy sospechoso. La tensión había victimizado a muchos sectores mágicos en el mundo, los ministerios habían tratado de duplicar su seguridad tanto en Europa como en América, Harry y compañía parecían estar sometidos a un profundo estrés, mientras que en Hong Kong, el Clan Li había roto toda comunicación con el Concilio Mágico de Oriente. Hermione había expresado su preocupación en números: si Alruwh tenía la intención de hacer algo contra ellos, estaban en una desventaja como nunca antes… los practicantes de magia podían resguardarse del resto del mundo al tener alcances que los demás no, pero esa condición había cambiado, era sólo cuestión de tiempo para que sus misterios comenzaran a ser desmitificados, pero por terrible que sonara esa condición, no era el mayor de los problemas.
—Imagina por un momento el escenario si esta gente tuviera en mente una guerra entre magos y no magos, considerando que la magia por sí misma no es más una ventaja para nosotros. —Exponía la ministra en una de tantas reuniones de la Orden—. En términos numéricos nos superan casi cien a uno. No estaríamos hablando de una guerra, sino de una conquista. El secreto de nuestra condición sería expuesto, nuestro estilo de vida se terminaría… y aún cuando podría sonar a que iríamos en pos a una consolidación cultural con el resto de la humanidad, lo cierto es que las relaciones entre magos y no magos en la historia no han sido buenas.
—¿Qué sería lo que podría pasar? —Preguntó Eriol, preocupado.
—Lo que resulta casi de cualquier choque cultural… en el mejor de los casos, integración, en un escenario un poco más obscuro, segregación… en el peor panorama posible…
—Exterminio. —Intervino Fye.
—Eso se corresponde con la profecía de Sakura, ¿no? —Cuestionó Harry, dando vueltas alrededor del grupo.
—Más o menos, —Respondió la interpelada—, No pude ver lo que pasó, pero pude sentir muchas pérdidas, y se mencionó que el mundo estaba desequilibrado.
—Bien, mientras podamos evitar que Black entre en contacto con Sakura, evitaremos ese futuro, —cerró Hermione—, y aunque una profecía no es un viaje en el tiempo, supongo que aplican algunas reglas, es decir, probablemente para este momento el curso de la historia ya cambió… aún así, debemos evitar ese encuentro a como dé lugar. La señorita Tomoyo tiene cosas que mostrarnos también, ¿no es así?
—¡Claro que sí! —Exclamó Tomoyo, emocionada—. La exploración a través del drone a las bases de datos de Alruwh fue un éxito rotundo. Obtuvimos mucha información de ellos, tiene que ver con proyectos futuros y eso, y nos enteramos entre otras cosas que "S" es susceptible a ciertas frecuencias auditivas, —a esas palabras, puso su móvil sobre la mesa, abrió una aplicación y el aparato comenzó a vibrar.
—¿Qué es eso? —Preguntó Ron, confundido.
—El teléfono está emitiendo un sonido inaudible para el oído humano común, pero creemos que podría entorpecer o hasta inhabilitar un ataque de "S".
—¿Creen? —Ron tomó el móvil.
—Por desgracia, no tenemos forma de replicar las habilidades de "S", así que tendremos que correr pruebas la próxima vez que la encontremos. ¿Quiere que le enseñe a utilizarlo? —después de una rapidísima intervención, la joven continuó: —Eso, complementado con la información de la profecía nos permitió poner bajo aviso a mi madre y mi bisabuelo, y me han asegurado que ellos están a salvo y protegerán a la familia de Sakura.
—Pues esperemos quedarnos con la duda sobre la efectividad de esta cosa y que pueda mantener a raya a estas personas. Mencionaron proyectos futuros de Alruwh, ¿encontraron algo útil? —Retomó Hermione.
—En realidad sólo hay información de Chii en algunos archivos sobre el hoy cerrado "Proyecto Chobits", que tienen que ver con sus protocolos de aprendizaje y capacidad de almacenamiento y cosas de ese tipo… —respondió Fye, restando importancia—, de ahí vienen proyectos de nombres a cual más peregrino de los que no había escuchado antes… aunque no sé si alguno involucre sus planes con el mundo mágico: "Proyecto YoRHa", "Proyecto de Instrumentalización Humana", y otros tantos, la verdad es que me da un poco de miedo investigar más sobre ellos.
—Pues van a tener que hacerlo. No quiero que nos tomen por sorpresa. Con esto levantamos la sesión.
Muchos magos se cansaron del resguardo y las advertencias del Ministerio, y comenzaron a volver a sus trabajos y a mandar a sus hijos a las escuelas. Desde luego, no fue así para los habitantes de La Madriguera, aún cuando Rose suplicó a sus padres el volver para mostrar a Xiao-Lang y compañía las instalaciones de Hogwarts, y el día a día en la vida de un mago adolescente de la actualidad. Sólo eventualmente tenían tiempo entre entrenamientos para ir a Exeter por provisiones y algunos servicios, y evitando en la medida de lo posible volver a Londres.
Terminada la reunión, Xiao-Lang estaba sentado en una silla en el prado, cubierto desde el cuello por una manta mientras Sakura hacía de estilista.
—¿Has pensado en volver a dejarte largo el cabello? —Preguntó la chica mientras se concentraba en no ir de más con las tijeras.
—No creo que me quede bien. ¿A ti te gustaría?
—Me gustas como estás ahora, aunque te veías muy bien entonces. —Dejó las tijeras y comenzó a pasar con extremo cuidado una afilada navaja sobre la ahora un poco más notoria barba del chico—. ¡Listo! ¡Como la piel de un bebé! Sólo falta…
Sakura sacó la varita que Malfoy le enseñaba a manipular y a la que cada vez le tomaba más aprecio, le susurró algo, en su eterna costumbre de tratar a sus objetos mágicos como si de personas se tratara, y luego apuntó a Li con ella a la cara. Los dientes del chico se tensaron un poco, y no es que creyera a Sakura torpe… bueno, en realidad si la consideraba un poco torpe, pero su recelo tenía que ver más con su inmenso poder.
—Esto será rápido. —Declaró ella, confiada.
—¿Qué es lo que vas a…?
—Scourgify.
En una brisa, pequeñas burbujas se llevaron todos los residuos y hasta pequeñas imperfecciones del rostro de Li. El muchacho se tocó las mejillas, incrédulo ante la suavidad de su propia piel.
—Te has vuelto buena con este tipo de magia.
—¿De verdad?
—¡Claro! ¡Siente esto! —Dijo él, entusiasmado, señalándose el rostro.
En lugar de levantar la mano para corroborar las palabras del chico, directamente acercó su propia faz, haciendo que sus mejillas se friccionaran.
—Es verdad… es muy suave… y huele muy bien, —dijo, embelesada—, aunque no creo que eso haya sido cosa mía… es una esencia como de madera fina… me encanta.
A la distancia, Scorpius atrapaba al vuelo una rana de chocolate que trataba de escapar de su envoltorio, para luego comerla de un solo bocado sin dejar de mirar a la pareja.
—Tan dulce... —ironizó Al, y luego hizo una seña con las manos sobre su estómago, fingiendo arcadas.
—Tienes toda la razón, mi amigo. Una chica como Sakura necesita un hombre de verdad, alguien que le enseñe sobre el amor de los adultos.
—¿Y dónde podría encontrar un espécimen así?
—Obviamente lo tienes enfrente. —dijo petulante el rubio, peinando su copete.
—¿En serio? ¿Tú, un "hombre"? —intervino divertida Rose, llegando desde la casa y sentándose con ellos—, recuerdo que en realidad eras el más cuidadoso con los detalles, un tonto y conservador caballero a la antigua.
—Y ahí estabas tú, toda encantada y conmovida con mis "detalles".
—¡Claro que lo estaba! Eras como un enorme bebé.
—Bien, iré adentro a vomitar un rato. —Concluyó Al, mientras rodaba los ojos. Los otros dos lo ignoraron, así que él sólo se marchó.
—¿Recuerdas cómo te sonrojabas cada que te llevaba un chocolate y te lo daba mientras McGonagall fingía que no se daba cuenta?
—Sí, y también cada vez que me mirabas con ojos de borrego cuando te defendía de los imbéciles que trataban de aprovecharse de ti. Demasiado indefenso y bueno para ser un Malfoy.
Siguieron contándose anécdotas de sus años juntos, de sus aventuras y las cosas que los unían y que en algún momento los hicieron coincidir, y esa misma actitud osada que unos años atrás hizo a Scorpius perseguir a Rose, y el mismo encanto que ella se encargó de refinar al verlo tan interesado. Sin darse cuenta, sus voces fueron bajando de volumen y la distancia iba acortándose, hasta que finalmente quedaron tan cerca que la única vía lógica para concluir el diálogo era besándose.
Y así fue. Aún cuando Rose presumía de audacia y Scorpius de dominio, fueron varios besos delicados y dulces, como en los primeros días que estuvieron juntos, como los que cuenta la adolescencia de casi cualquier hombre o mujer sobre el orbe que evoque a su primer amor.
Se miraron el uno al otro superado el frenesí. Ella se levantó como impulsada por un resorte y retrocedió un par de pasos, viendo a Malfoy como si de una acromántula se tratara. Sin decir más, al parecer un poco asustada, se fue.
Quizás para cualquiera, aquella intervención habría sido suficiente para detener toda la loca travesía que habían emprendido tratando de conquistar a sus homólogos orientales, pero aunque la ley les diera el status de adultos, en realidad eran adolescentes aún, jóvenes y estúpidos.
—La probabilidad de que nos encontremos a cualquiera de los involucrados con Kinomoto es mínima, ¿qué te hace pensar que el asalto al Ministerio Británico de Magia podría llevarnos a su captura? —Con esas palabras, "S" expresaba su inconformidad ante la inacción del líder operativo de Alruwh en Londres.
Black giraba uno de sus revólveres con pereza, mientras daba cuenta de un trozo de pizza.
—Es una corazonada. El destino tiene formas misteriosas de trabajar. Confía en mí, la atraparemos ese día.
—El factor para que nuestros planes no funcionen has sido tú. Si no veo un cambio en esa condición, solicitaré que tu contrato se termine.
—Eres fría, mujercita.
—Soy pragmática. Si queremos cumplir nuestros objetivos, no debemos permitirnos errores.
—¿Errores como deliberadamente iniciar un ataque sobre personas que no son tus objetivos específicos revelando tus habilidades?
—Estuve más cerca que tú.
—No obstante, fracasaste también. ¿Qué pasó con aquello de coaccionarlos a través de sus parientes?
—Los Li están ocultos en algún lugar de Inglaterra que no alcanzo a ver, Sonomi Daidoji tiene detrás de sí todo el poder económico Amamiya, incluso con los recursos de Alruwh sería poco eficiente tratar de atacarla, y al parecer, ellos también están cubriendo a los Kinomoto.
—Lo que nos lleva a intentar capturar a Kinomoto directamente aquí, —Black extrajo un reloj de ferrocarrilero de un bolsillo en su chaleco, mirándolo—, El asalto comenzará en poco tiempo, cuando termine, cada usuario de magia del continente estará confundido e indefenso, serán como cualquier persona, desorientados ante un problema que supera a sus autoridades. Será cuestión de días para tenerlos completamente sometidos.
—¿Cómo harás para que te revelen sus secretos?
—Fátima quiere que trate a Kinomoto como a una princesa, y está bien, ella tiene sus propios planes con esa chiquilla, pero no me restringió en como tratar a los demás. Encontrarás que puedo ser sumamente persuasivo en mi búsqueda de información.
—La tortura es un método primitivo y deplorable.
—Y aún así…
—Sumamente efectivo. —La muchachita hizo un gesto de desaprobación, y se puso de pie para irse—. Te sugiero dormir al menos ocho horas antes de iniciar el ataque, el equipo de choque enviado por Súliman será mucho más grande en esta ocasión.
—¿Qué eres tú exactamente, "S"?
—Una hembra humana.
—Sabes a qué me refiero. Tú tienes un poder inmenso, dudo mucho que tu destino sea servir a unos hermanitos que juegan a cambiar el mundo.
—No creo en el destino.
—Quizás porque no te ha alcanzado.
—¿Exactamente qué estás buscando obtener de todo esto, Eriol? —Preguntó Akko, observando al inglés en sus afanes por complacer a Tomoyo.
—Sólo tengo interés en ella. Creo que es una chica maravillosa.
—¿Sabes? Te envidio un poco. Tuviste la fortuna de vivir dos veces la adolescencia.
—En realidad, esta es mi primera vez con esta libertad. La vida de Clow fue complicada desde su niñez, y si fue poco afortunado en cosas simples, su vida amorosa fue verdaderamente trágica. Creo que vale la pena intentar divertirme un poco, ¿no crees?
—No puedo refutar eso. —Intervino Diana, sentándose al lado de Akko en el comedor de la sala de estar—. Nuestra juventud fue muy divertida en esos asuntos.
—Ustedes tuvieron ventajas, son como Sakura y Li. Debió ser genial encontrar a la persona ideal a tan corta edad.
—Pero eso de ninguna manera significa que fue fácil o que no luchamos, Eriol, —Diana comenzó a jugar con los dedos de Akko—, aún ahora estando casadas, algunas personas no alcanzan a comprender o aceptar la vida que elegimos. Se enfocan en lo distintas que somos al resto sin ver las cosas que realmente valen la pena, como la innegable valentía de Akko.
—O la enorme inteligencia de Diana. —Con su mano libre, la oficial apretó el mentón del muchacho—. Pero nosotras sí podemos ver eso. Eres un hombrecito increíble y aunque tu rival es también todo un campeón, sabemos que eres un gran partido.
Akko terminó esas palabras con un guiño. Por algún motivo, Eriol no pudo evitar ruborizarse un poco. Luego de agradecer por la motivación se fue a buscar a Tomoyo, repitiéndose mentalmente cuan buen partido era.
No había, sin embargo, forma de negar que entre Tomoyo y Kurogane algo estaba presente. A pesar de lo ríspido de su trato en últimos días, seguía la preocupación del uno por el otro, incluso había cierto grado de cordialidad tensa cuando hablaban a solas. Él y Hiiragizawa no perdían oportunidad de descalificarse sarcásticamente sin importar los testigos, mientras que Charlotte se burlaba de la delicadeza de Tomoyo al mismo nivel que ella hacía de diva, descalificando su falta de feminidad.
—No creo que sea una buena idea confrontar así a la señorita De Colde. —Exponía Sakura a Tomoyo, rascándose la nuca.
—¿Por qué?
—Bueno, su carácter es algo explosivo, no me gustaría ver que llevara las agresiones a los golpes…
—¿Crees que me ensuciaría las manos de esa manera, Sakura?
—Tal vez tú no, pero ella…
—Soy una dama. Además, me parece que igual que pasa con Kurogane, ella está regida por un muy sólido código de honor, dudo que pelear con alguien más joven que ella esté contemplado en su comportamiento. Creo que intenta provocarme, pero hay formas más elegantes de vencerla.
—¿Sabes, Tomoyo…? Sé que no me lo preguntaste ni nada, pero… creo que sería mejor si simplemente expresaras lo que sientes, y terminar toda esta disputa sin sentido. Es evidente que el señor Kurogane te gusta, y sé que eres muy importante para él… ¿cómo encaja Eriol en esto?
—Él también me gusta, tiene muchas virtudes que me resultan sumamente atractivas.
—¿Y entonces…?
—Ah, pequeña Sakura… eres joven para entenderlo.
—Eres menor que yo.
—Es más o menos lo mismo que pasa con Malfoy y Li en tu caso.
—No pasa nada con ellos.
—¿Me vas a decir que Malfoy no te gusta ni un poco?
—Es un chico muy atento y amable…
—Y apuesto.
—Eh… tal vez, pero la verdad es que no me gusta. A mí… —la jovencita se puso muy roja y bajó la voz—, a mí sólo me gusta Xiao-Lang…
—Eres tan adorable, Sakura… y tu alma es tan pura. No te preocupes por mí, haré lo que sea mejor.
La ida a lugares concurridos, especialmente la capital, estaba vetada. Hermione había concedido que los domingos pudieran acercarse a una ciudad no mágica, y luego de muchas súplicas, un permiso para ir a Londres fue finalmente concedido. La excusa fue el cumpleaños de Tomoyo el tres de septiembre, que iba a ser miércoles, así que lograron una excepción el domingo anterior inmediato, con la condición de visitar exclusivamente el Callejón Diagon. Además de las súplicas, hubo un compromiso de absoluta obediencia, pleitesía y excelentes resultados en los entrenamientos por parte de todos los involucrados, y la promesa de que Sakura se sometería a un entrenamiento diseñado por la misma Hermione para dominar su tipo de magia de la forma más eficiente.
Todos lo necesitaban, y a medida que el día se acercaba, la expectación iba en aumento, pues además de las oficinas mágicas que ya conocía, el Barrio Chino de Londres y algunos lugares poco relevantes, apenas si habían visto un poco más que los terrenos de La Madriguera para ese momento. Para Sakura, conocer un sitio mágico como el Callejón Diagon era muy emocionante, sobre todo luego de que Li le contara sobre el lugar, y sin darse cuenta, la jovencita poco a poco sentía una mayor necesidad de involucrarse en asuntos propios de los suyos: los que poseían El Don y el mundo que habían formado debajo del mundo mismo, donde no tenía que ocultarse ni pretender que era algo que realmente no era.
—Allá hay muchas cosas que ver, —explicaba Rose, particularmente emocionada—, como la tienda de bromas que el tío George maneja junto con papá, "Sortilegios Weasley", es una de las mejores del continente, venden desde cojines de gases hasta pociones de amor.
—Eso me interesa. —exclamó Meilin, en una algarabía común con Nakuru y Akko.
—Tampoco es como si la necesitaras… —susurró Al a sus espaldas, sus palabras sólo fueron escuchadas por Meilin, que arqueó una ceja, mirándolo mientras él desviaba la vista. No lo ignoró, pero no respondió tampoco.
Faltaba poco para dormir ese sábado. Harry y compañía, abrumado ante una actividad cada vez más fluida entre el enorme grupo de adolescentes en la sala de su hogar, sonreía al ver a toda su prole conversar animadamente. Si bien a primera vista el lugar era escena de caos, lo cierto es que la convivencia era agradable y armónica.
—Da miedo, ¿no? —Dijo Ron a su lado, observando a los chicos a la distancia.
—¿De qué hablas?
—No puedo dejar de pensar en la última vez que la Orden cenó junta antes de la Batalla de Hogwarts. Si hubiera sabido que esa sería la última vez que me sentaba a la mesa con Fred…
—Sí, lo sé… Tonks, Lupin, y tantos más. Pero no tenemos otra que seguir adelante, Ron, de otra manera, su partida no tendría sentido. Y si te soy honesto, cuando veo a estos muchachitos que vinieron desde tan lejos, en especial Sakura… me contagian con su esperanza. Su poder no parte de la fe o el conocimiento, tal vez ella no lo vea así, pero viene de su voluntad. Creo que se merecen este descanso.
—Por supuesto que lo merecen, —intervino Ginny, destapando algunas cervezas de mantequilla—, se han comportado maravillosamente las últimas semanas, pensando que les pusimos responsabilidades adicionales y los obligamos a recuperar la escuela con clases en casa.
—Y la magia de Sakura, en especial Soullink ha sido una gran ayuda para reforzar su educación. Esa chiquilla llegará más lejos que todos nosotros… y si termina uniéndose al Clan Li… bueno, estamos adelantándonos demasiado a los hechos. —Concluyó la ministra—. Cambiando de tema: los chicos y nosotros saldremos al mismo tiempo hacia Londres mañana. Aprovecharemos que es domingo para revisar asuntos de seguridad en el Ministerio mientras ellos se distraen un tiempo en Diagon, así aprovechamos para cuidarlos entre descansos, y luego regresamos todos aquí juntos. Espero que no tengamos muchas cosas que hacer en realidad, después de todo, será domingo.
—Este es el día. —Comenzó a decir Fátima, ante los monitores que mostraban a varios de sus aliados en el mundo—. Hoy comenzaremos una nueva éra, regresando la igualdad a todos los habitantes del mundo. Apenas hayamos reducido a las principales instituciones mágicas, será cosa de tiempo para que sean exhibidos. Nuestro siguiente paso será regresarle el equilibrio al mundo, con nuestras herramientas seremos capaces de erradicar cosas tan horribles como la pobreza o la injusticia, e incluso la guerra podría quedar en el pasado.
Todo su discurso iba en pos a las grandes cosas que su tecnología podía dar a la humanidad, toda la oratoria había sido diseñada por Asiria, y la IA misma se encargaba de traducirla y adaptarla para todos aquellos que no hablaran árabe, idioma natal de Fátima.
Asiria, por otro lado, estuvo midiéndose a sí misma durante todo ese tiempo: los niveles químicos y hormonales en el cuerpo de Fátima, la reacción a los estímulos… eran explosiones de datos que nunca antes tuvo de primera mano, y quizás aquello que realmente le resultaba fascinante era el poder "sentirlos" directamente… podía experimentar en sus propios códigos la emoción que embargaba a su anfitriona mientras su voz estaba a nada de temblar.
Con diferentes niveles de interés, Súliman, Shandian, Beiji-Hu, Erron, "S", y muchos otros escuchaban las palabras de la que ahora reconocían como un líder de causa. Todos tenían motivaciones diferentes, pero sus intereses eran comunes al menos por el momento. En minutos, a las tres de la tarde del treinta y uno de agosto, hora de Dubai, quince de los más importantes ministerios mágicos serían atacados simultáneamente, y ese sería sólo el inicio.
La mañana había sido muy agradable. Sakura había hablado con su padre un poco más temprano al igual que Tomoyo, e incluso los primos Li había charlado con su familia. El desayuno fue abundante y ameno, y poco antes de mediodía, varias decenas de escobas voladoras habían sobrevolado los cielos londinenses desde el hogar Weasley. Sakura incluso utilizó Fly como en sus primeros días, montando el cetro alado y llevando con ella a Tomoyo.
Los primeros minutos del paseo no tuvieron incidentes. Especialmente Sakura y Tomoyo miraban con sorpresa cada establecimiento que se aparecía ante ellos en aquella zona comercial mágica. Tal como sucedió en Akihabara, el lugar parecía ser ajeno al tiempo, Kero explicaba a todo quien quisiera escuchar sobre lo poco que aquél lugar había cambiado, y estaba ansioso por ir a Sugarplum, la tienda de golosinas más emblemática del callejón.
La sensación se hizo manifiesta entonces. Una opresión en el pecho hizo que la maestra de cartas de detuviera, víctima de palidez y sudor frío que de inmediato notó Li. Alterada miró en todas direcciones, como buscando algo, como si de esa búsqueda dependiera su vida.
—¿Qué sucede? —Preguntó el Lobo, extrañado ante el repentino cambio de actitud.
—Algo anda mal… —respondió ella, ansiosa—, debemos irnos… ¡debemos volver a La Madriguera ahora!
Un autobús de dos pisos, muy común en Londres se había detenido justo donde el Ministerio pretendía ser un edificio abandonado. Al abrirse las puertas, el total de pasajeros descendió, pero en lugar de hombres de negocios y turistas, fueron hombres y mujeres armados y encapuchados que de inmediato pusieron en alerta a los transeúntes. Los últimos en descender fueron "S" y Black. El último asintió, a lo que "S" dio una orden mental que activó una veintena de drones que rápidamente rodearon el edificio. El apantallamiento mágico del lugar cayó al momento, revelando las instalaciones reales.
Una escena muy semejante era protagonizada por Súliman, frente al edificio del Gobierno de la Comunidad Mágica Española en Madrid; por Shandian ante el Templo del Concilio Chino de Artes Mágicas en Beijing, y por un más bien receloso Beiji-Hu confrontando al Estado Imperial Japonés de Asuntos Mágicos en Tokio.
—Ahora.
Palabra lapidaria de Erron. A su orden, el equipo comenzó a abrirse paso ante el mínimo de burócratas y aurores que estaban en el edificio en ese momento. Los drones no únicamente habían retirado los apantallamientos, sino que parecían inhibir algunas habilidades de los magos, que sólo aumentaban en su desesperación al notar que la Red Flu había caído, que eran incapaces desaparecer, y que no podían usar sus varitas para comunicarse entre ellos.
Fátima, desde el escritorio de su oficina, monitoreaba a través de Asiria cada asalto, y al mismo tiempo coordinaba los equipos de América. El software funcionaba a las mil maravillas, pero estaba resultando un desafío para el hardware: el cuerpo de Fátima. La mujer se aferraba para ese momento a la madera del escritorio para no caer, escuchaba simultáneamente las conversaciones de todos los equipos e incluso el audio que se colaba de las zonas de combate. La migraña estaba cerca de lo insoportable, y una fiebre galopante la estaba llevando a los cuarenta grados.
—Vamos, sé que puedes hacerlo. —Sonó en su cabeza en la voz de Asiria.
—Claro que sí… no moriré hoy.
—Bien dicho… déjame hacer más llevadero el trabajo… ¿qué tal algo de música?
—Sorpréndeme.
Se reprodujo una pista de audio que de inmediato mejoró el humor de una Fátima desfalleciente, y que ciertamente hizo más soportable su esfuerzo.
—Me conoces bien, siempre fue una de mis favoritas.
—Y es muy adecuada para el momento, ¿no crees?
—Cuarto movimiento de la Novena Sinfonía de Dvorak… la Sinfonía del Nuevo Mundo. Sí, muy adecuada… hagamos esto.
Ron tardó segundos en reaccionar, y él solo se encargó de dejar fuera de combate a media decena de mercenarios al tiempo que improvisaba una defensa con los pocos aurores disponibles que tenía. Dio órdenes específicas mientras trataba de acercarse lo más posible a la oficina del ministro. La oficina de su esposa. En el camino se cruzó con Diana, que a toda prisa se encaminaba a apoyar la defensa del edificio.
—¡Diana! ¡Ve por Akko y los chicos a Diagon!
—¡De acuerdo!
Esa conversación pudo haberse perdido entre el tumulto y los ruidos propios de la confrontación, pero alguien escuchaba absolutamente todo lo que pasaba en esos corredores. Asiria pasó la información a Fátima, y ella abrió un canal con sus encargados en el lugar.
—Cambio de planes: "S" se encargará de consumar la toma del Ministerio. Black, busca la forma de llegar a un lugar llamado "Diagon", seguramente encontrarás algo interesante allá.
—Entendido. —El pistolero dedicó una mirada fugaz y confiada a "S"—. Te dije que tenía una corazonada.
Black se hizo paso entre la pelea hasta llegar a un lesionado que no tenía pinta de auror, y que se arrastraba para alejarse de la batalla, aparentemente incapaz de caminar. El terror en sus ojos fue tan evidente que Erron supo de inmediato que ese era su hombre. El infeliz lanzó su varita a un lado mientras levantaba las manos al verlo aproximarse.
—¿Cómo llego a Diagon? —Exigió Black ante el hombre.
—¿Al callejón Diagon…?
—Supongo que sí.
—Yo… yo no…
En un pestañeo, el revólver de Black salió de su funda, se accionó una vez y volvió a su resguardo. La bala perforó el muslo del mago, arrancándole un grito de dolor.
—No preguntaré de nuevo.
Era una costumbre resguardar la oficina de Hermione del ruido exterior, en cada puerta o ventana de la habitación habían sido ejecutados encantamientos silenciadores, así la ministra y sus invitados o colaboradores podían concentrarse en sus labores, y si había alguna emergencia, alguien le avisaría a través de su varita. A la luz de los últimos eventos y a petición de Harry, la ministra estaba custodiada por un par de aurores todo el tiempo, los cuales tomaban el té cerca de la entrada mientras ella se dedicaba al papeleo.
La ministra se destacaba en muchas cosas. Una de ellas era su magnífica intuición. Detuvo en seco su trabajo, notando el ambiente enrarecido a pesar de que el silencio de la oficina era común para ella.
—Neville… aléjense de la puerta… —indicó al auror de turno y su compañera.
Ambos oficiales obedecieron al momento, y justo se reunían con la ministra cuando la puerta y parte de su marco estallaron dejando pasar todo el estridente ruido del exterior. Una masa monstruosa de cables y metal retorcido comenzó a desbordar hacia la oficina, y varios tentáculos artificiales buscaron de inmediato herir a los presentes.
Sin darle oportunidad, Hermione lanzó el pesado escritorio ante ella en un movimiento de varita. "S" vio el enorme proyectil y presta lo reventó en astillas con una de sus extensiones, sin contar con que la ministra era una excelente duelista. Dos expulso, tres reducto y un bombarda consecutivos impactaron el capullo protector de la tecnomante que cerca estuvo de ser alcanzada por la última explosión.
Sorprendida y molesta, la muchachita aprovechó el descuido de la mujer que hacía de escolta, capturándola por el brazo que cargaba la varita e impactándola repetidamente contra el techo, dejándola caer finalmente cuando soltó su arma y verificando que no se moviera más. Trataba de contener el amplísimo repertorio de hechizos y maldiciones de Granger-Weasley, al mismo tiempo que con un tentáculo arrastró con todo el mobiliario del costado de la oficina, arrojándolo a Neville, que no pudo evadirse y quedó sepultado e inconsciente.
Libre de obstáculos y en un espacio reducido, el resto de la misión sería fácil: inhabilitar a la ministra y tomar las oficinas.
Hermione estaba dando una batalla de la que el mismo Dumbledore hubiera estado orgulloso, cada movimiento de varita e invocación desprendía partes importantes de aquella coraza artificial, que recordaba a una infestación de parásitos que podía incomodar a más de uno. Y justo con esa idea en la mente, viendo los despojos de papel y madera debajo del capullo de "S", disparó un incendio que por primera vez ahuyentó a su contrincante, dibujando una expresión de dolor en su rostro. Viendo su oportunidad y que la invasora dejaba de atacar, comenzó a tratar de romper su protección, ya fuera para derrotarla o al menos sacarla a un lugar más abierto, donde sería más fácil de controlar.
"S" concentró su defensa un momento. Más que amedrentada o temerosa, estaba molesta del poder de Hermione que tontamente había subestimado. Le tomó sólo un instante recomponerse… luego de hacer una inspiración profunda, decidió llevar la batalla al siguiente nivel.
Una buena parte de Londres se quedó sin energía. El material eléctrico subterráneo de su infraestructura estaba siendo robado y captado bajo el edificio del ministerio, la bestia de metal y polímero casi duplicó su tamaño, y arremetió nuevamente contra la ministra, la cual no sólo estaba preocupada por sí misma, sino por sus aurores abatidos. Viendo un choque inevitable, apuntó directo al centro del monstruo, tratando de concentrar todo su poder en un único hechizo:
—¡Fulgur Máxima!
Un ensordecedor relámpago impactó de lleno el capullo de "S". Si bien dado su poder podía resistir la electricidad, el hechizo de Hermione estaba resultando demasiado para ella, y realmente estaba sintiendo mucho dolor. Furiosa, lanzó un último golpe al sentir que si no terminaba esa confrontación, tarde o temprano iba a desfallecer.
—¡Derriben los aparatos que están afuera! —Ordenaba Harry a todo pulmón hablando sobre los drones que sobrevolaban el edificio.
Él mismo estaba tratando de someter a la mayoría de los mercenarios que no parecían tener reparos en disparar a civiles o aurores con sus armas o los artefactos que llevaban en las muñecas, así que pidió a sus hombres que no se contuvieran a la hora de someterlos. Estaba sucediendo justo como Hermione había pronosticado, la desventaja numérica era abrumadora.
Ron se resguardó a su lado a la carrera, luego de sortear entre balas y no-encantamientos.
—¿Hermione está contigo? —Preguntó agitado.
—Pensé que estaba contigo.
Los amigos se miraron por un momento, y el pelirrojo se crispó aún más, presa de una angustia casi discapacitante. Harry indicó a gritos que comunicaran cuando todos los drones cayeran e intentaran desaparecer, acto seguido echó a correr junto con Ron hacia la oficina ministerial.
Xiao-Lang y Tomoyo trataban de calmar a una maestra de cartas que no podía salir del estupor provocado por la aplastante sensación de que algo malo iba a pasar. La chica no había sido capaz siquiera de beber el agua que le habían llevado, y a hurtadillas miraba por la ventana frontal de Sugarplum mientras el resto de los chicos visitaba la tienda.
—¿No deberíamos estar un poco preocupados por el comportamiento de Sakura? —lanzó Al—. Ya sabes… por eso de que es oráculo.
—Yo también lo creo. —Meilin miró de reojo a su futura prima, y luego al resto de los chicos, tanto o más distraídos.
Sólo Kero y Spinel parecían preocupados de verdad, el primero incluso volaba ansioso de un lado a otro, ignorando por completo que estaba en la tienda de dulces que podría definir el paraíso para él. Tensos minutos pasaron en los cuales la sensación sólo empeoró, hasta que la gente comenzó a correr por fuera del aparador, la primera señal real de que algo pasaba.
Cuando los muchachos finalmente se decidieron a salir al callejón, montones de magos y brujas confundidos y asustados corrían hacia el sur, escapando de una amenaza desconocida, eso ya era bastante inquietante, pero desde luego, podía empeorar. En un momento indeterminado, un grito siguió a una emisión de luz a la distancia, sonaron algunos disparos al aire, y un par de drones pasó volando sobre sus cabezas. Varios transeúntes asustados declararon que eran incapaces de desaparecer, y lo mismo se clamaba desde dentro de los negocios, donde otros medios de transporte mágico tampoco eran útiles.
—Bien, volvamos por las escobas y larguémonos de aquí, esto no luce bien. —Akko, seria como nunca la habían visto miraba con aprensión a la distancia mientras indicaba la ruta de escape a su grupo.
Diana llegó a la carrera un momento después, agitada y con la varita en la mano.
—Dejé a algunos aurores conteniéndolo, pero no durará mucho y no podemos desaparecer ni usar Red Flu, tendremos que escapar por medio de las escobas.
—¿Escapar? ¿De quien?
—El pistolero está aquí… no sé de qué forma averiguó que Sakura estaba en Diagon, pero… —Sus palabras se interrumpieron con un disparo, uno que definitivamente tenía la marca de Erron—, bien, no hay tiempo, a sus escobas, Eriol con sus guardianes, Ou, De Colde, Scorpius, Rose y Al me ayudarán a contenerlo, Meilin y Tomoyo: ayúdame a ocultar a los pequeños, y tú… —se dirigió a Li—, saca a Sakura de aquí cuanto antes junto con Akko. ¡Vayan! ¡Ahora!
Sin saber exactamente qué pasaba o qué hacer, Sakura comenzó a ser arrastrada de la mano por Li, mientras veía con preocupación cómo sus amigos se rezagaban para franquearle una salida. No avanzaron mucho cuando comenzó a escuchar las voces de ellos en invocaciones y hechizos, y además de la condición de escapar, ahora la golpeaba la preocupación por todos ellos. Faltaban sólo unos pasos para llegar al aparcadero de escobas, lo único que restaba era convertir el cetro y usar Flight…
—Podemos hacer esto de la forma fácil, señorita Kinomoto. —La profunda y rasposa voz de Erron se sintió como un hielo deslizándose por la espalda de Sakura. Él era el único obstáculo entre ellos y su escape, y despreocupadamente giraba su revólver izquierdo—. Venga conmigo, y le garantizo la seguridad y la vida de sus cercanos… pero no podré ayudarle si se resiste.
Xiao-Lang ya se había puesto frente a Sakura para ese momento, espada en mano, al mismo tiempo que Akko apuntaba con su varita al sicario.
—Salga del camino. —amenazó Li, listo para el combate, pensando en darle aunque fuera unos segundos de ventaja a Sakura y Akko. Ya había visto de lo que aquél pistolero era capaz.
Aún debajo del pañuelo que cubría la boca y nariz de Black, una sonrisa se hizo evidente, mientras que el hombre se preparaba para un duelo. Al ser un ávido coleccionista de objetos mágicos, no pudo dejar de notar la rareza de Wu Xing… tal vez no era la espada que estaba buscando, pero definitivamente despertó su interés. Sakura observaba incrédula al escena, y la profecía la hizo sentir pavor, no podría cargar con que Li saliera lastimado o peor ese día, además de que el pequeño pelotón de Black comenzaba a rodearlos.
—¡Alto, por favor! —Exclamó Sakura, deteniendo a los contendientes—. Yo… iré con usted…
Li estuvo a punto de reclamar, pero hubo un cambio que no se lo permitió. Por alguna razón, todos miraron al cielo, donde un par de ángeles guardianes cambiaban el panorama de las cosas en tierra. Cerbero y Spinel Sun estaban cargando con los drones, y en poco tiempo los despedazaron a fuerza de mordidas y llamaradas. Cuando los trozos comenzaron a caer, aurores y otros hechiceros se aparecieron para enfrentar al grupo, incluso Kurogane y Charlotte dieron alcance a Black en una batalla que por fin comenzaba a equilibrarse.
—¡Largo de aquí! —Gritó Kurogane a los chicos luego de arremeter con toda su fuerza contra Erron.
Sin pensarlo, Xiao-Lang tiró de la mano de Sakura. Él nunca aprendió a desaparecer, no era una costumbre mágica común en oriente, su único medio de escape era el vuelo, y las escobas representaban salir bien librados de ese lugar.
Pero por supuesto, no podía ser tan fácil.
—Esto no se acaba hasta que yo diga. —Susurró para sí mismo el pistolero.
Sakura lo vio extraer un diminuto revólver de su ropa, apuntar a ella y hacer un único disparo que recibió en la clavícula izquierda, sintiendo como algo caliente se regaba por su torrente sanguíneo. Xiao-Lang gritó su nombre con desesperación al verla caer, la atrapó antes de que tocara el suelo, y a una velocidad sorprendente cargó con ella, montando la misma escoba que había utilizado para llegar al callejón Diagon en primer lugar. Mientras se elevaba escuchó varios disparos más mientras Erron gritaba una maldición.
Habían logrado escapar, pero en su regazo, Sakura sollozaba por el dolor en la herida. No parecía algo de gravedad, un insignificante reguerillo de sangre caía… aún así, debía llevarla de inmediato a La Madriguera para que recibiera atención.
—¡Son demasiados, jefe Potter! —Exclamó un burócrata al paso de Harry, que corría hacia la oficina ministerial.
—¡Lo sé!, ¡en cuanto reciban la señal, desaparezcan!
La escena que se encontraron parecía sacada de una pesadilla. El muro frontal de la oficina de Hermione era una pila de escombros, y ahí estaba una bestia de metal y cables, que presa de una poderosa descarga eléctrica se sacudía espasmódicamente. Ron reconoció de inmediato la magia de su esposa, y su corazón casi se detuvo cuando el ataque eléctrico terminó…
Sin pensarlo dos veces, tomó de su bolsillo el móvil que Tomoyo le había dado unos días atrás, activó la aplicación que le habían enseñado, y lo arrojó al corazón del monstruo. El efecto fue el esperado: Las sacudidas volvieron a la fiera mientras que sus tentáculos perdían control y consistencia, lo que Harry, Ron y otros aurores aprovecharon para atacarla.
—¡Los aparatos cayeron, señor! —Indicó un oficial apareciendo a unos metros de Harry.
—¡Cada quien tome un herido y desaparezca con él! ¡No sabemos cuánto tiempo tendremos controlada a esta cosa!
Varios hombres buscaron frenéticamente en la oficina por cualquier superviviente, desapareció el primero llevándose a la mujer que era la escolta de la ministra, Harry levantó a Neville de entre los escombros, y se volvió para buscar a Ron.
El pelirrojo, con uñas y dientes desprendía los montones de fierros retorcidos entre los que una Hermione exangüe estaba atrapada, disculpándose con ella por no haberla protegido.
Harry y Ron cruzaron una mirada y desaparecieron con su respectivo rescate, abandonando el ministerio al fin.
Aparecieron entre los bosques de Devon, a algunos kilómetros de La Madriguera. Apenas Harry corroboró que Neville estuviera bien, corrió hasta donde Ron parecía estar a punto de romper en llanto con su esposa aún en brazos, había roto una parte de su propia camisa y limpiaba la sangre de la frente de su amada.
—Ron… ¿ella está…?
—Está viva… muy débil, pero viva… y no puedo despertarla, Harry… —dijo en un hilo de voz quebrada, alcanzado al fin por el momento—, perdóname, Hermi… lo lamento tanto…
El móvil se partió por la mitad, deteniendo su vibración al fin, mientras que "S" miraba sus despojos con aprensión. Susurró un furioso "Daidoji" al reconocer la marca del aparato. Estaba completamente sola en lo que quedaba de la oficina principal del Ministerio. Poco después, Erron llegó junto con buena parte de su equipo.
—Kinomoto escapó. —anticipó Black a la pregunta que seguramente recibiría.
—¿Y sus cercanos?
—Los magos sólo la vieron escapar y desaparecieron llevándose a todos los suyos.
—Fue igual aquí con la ministra Granger-Weasley. El edificio está vacío.
—¿La mataste?
—No. Pero su salud quedó muy comprometida, es probable que no sobreviva.
Erron guardó finalmente sus armas y abrió un canal con Fátima.
—Misión cumplida. El Ministerio Británico es nuestro.
Capítulo 16.
Fin.
¡No se olviden de reseñar!
