CAPITULO 19

LA GRAN FACHADA

Jim recuperó la conciencia a duras penas. Sus ojos se abrieron y se sobresaltó momentáneamente al ver los fuertes brazos que lo sujetaban. Sin embargo, segundos después, lo recordó todo. La ruptura del vínculo, la sensación de malestar, el hecho de estar a punto de morir y, finalmente, cómo Spock le había salvado.

Spock se movió contra él, emitiendo un fuerte suspiro contra su sien. Jim sonrió suavemente y le dio un beso en la clavícula. Tenían que levantarse pronto. No quería dejar a Amanda afligida durante mucho más tiempo. Algo frío se instaló en su estómago. ¿Cómo reaccionarían ante su renovado vínculo? Amanda lo entendería, seguramente, pero ¿Sarek? ¿Y si el padre de Spock insistía en que debían romperlo de nuevo? ¿Y si Spock aceptaba y decidía que era lógico estar con T'Pring? ¿Y si...?

Spock se sentó bruscamente, llevando a Jim hacia arriba con él. "Jim, ¿Quieres dejar de pensar en una tontería tan evidente? Nunca voy a dejarte. No me interesa la aprobación de mi padre".

"¡Spock, podría desheredarte!"

"¿De verdad crees que me importa esto? Renunciaría con gusto a mi vida en Vulcano si él no está dispuesto a aceptar mi elección de compañero de vida. No te dejaré, me dolería tanto como si me arrancara mi propio corazón".

Jim abrió la boca, la cerró, la volvió a abrir y soltó una carcajada sin aliento. "Estás loco. Estás jodidamente loco. Te quiero".

Los ojos de Spock se ablandaron y apoyó su frente en la de Jim.

No hablaron durante un rato, dejando que sus emociones se filtraran a través del vínculo y se enredaran el uno con el otro. Los dedos de Spock recorrieron suavemente el costado de Jim y éste recordó de repente la forma en que su madre había acariciado las teclas del viejo piano que había en el salón de la granja. Los dedos de Spock tocaron los protuberantes arcos de su cuerpo y Jim sintió que su abdomen se llenaba repentinamente de música. Cada roce era un estallido de amor y necesidad y ya apenas podía respirar. Su cuerpo se estremeció y de repente deseó llorar y aferrarse a Spock, porque sabía que, si no lo hacía, se desmoronaría.

"Jim, cálmate", el timbre de Spock vibró en su pecho y Jim respiró con dificultad.

"Lo siento", dijo Jim con dificultad. "Debemos... debemos bajar. Dile a tus padres que... que estoy despierto. Que estoy vivo".

"Sí", Spock se levantó de la cama, poniéndose de pie para mirar a Jim. "¿Eres capaz de caminar?"

"Deja que me levante y ya veremos", sonrió Jim y se acercó al borde de la cama.

Se puso en pie sin problemas, pero las rodillas le temblaban ridículamente. "Sí, ¿qué tal si me sujeto a ti, por si me tropiezo o algo así?".

Spock agarró la manta y la envolvió alrededor de los hombros de Jim. "¿Te cargo?"

Jim le miró con el ceño fruncido. "No".

"Muy de acuerdo, sólo me ofrecía".

Jim se rió. "Claro que sí".

Spock le rodeó suavemente la cintura con un brazo y lo atrajo contra su costado. Se dirigieron a la puerta lentamente debido a que a Jim le temblaban las piernas.

"Spock, ¿estás seguro de que quieres arriesgar tu futuro por mí?"

Spock suspiró por la nariz. "Jim, t'hy'la, sin ti, no tengo futuro".

"Eso no es..."

"Es cierto. No me digas que no sientes lo mismo. Estabas dispuesto a morir, porque pensabas que no te amaba. Si mi padre no lo acepta y tengo que elegir entre tú y T'Pring, siempre te elegiré a ti".

Jim se rió e hizo una mueca cuando la escalera quedó a la vista. "Así que... sigues llamándome t'hy'la. Creía que era un mito".

"Yo también lady T'Pau me ha dicho que no lo era. Simplemente es algo que ocurre tan pocas veces, que al final se ha convertido de hecho en ficción".

"De acuerdo, pero... espera. Cuando nos fusionamos la primera vez... el hilo dorado. Ese fue el momento en el que nuestro vinculo se formó. Eso fue lo que paso en ese entonces".

Spock giró la cabeza hacia él, con los ojos muy abiertos. "Oh".

"¿Oh? ¿No lo habías pensado? Jajaja, maldita sea, Spock", se rió Jim. "Es parte de lo que paso... eh... es la historia... Dos mentes que se completan en todos los sentidos. Dos partes de un todo, atraídas instantáneamente la una por la otra y destinadas a estar juntas. Es como un cuento de hadas, Spock. ¿Cuándo se convirtió nuestra vida en una película de Disney?"

"Yo... no tengo claridad de lo qué estás hablando exactamente", Spock levantó una ceja. "¿Qué es 'Disney'?"

"No importa", dijo Jim con un gesto de desprecio. "Vayamos abajo".

Jim miró con recelo la aparentemente interminable escalera. El brazo de Spock se deslizó un poco más arriba y Jim dio un chillido impropio cuando fue alzado en los brazos del más alto una vez más. "Será más rápido de esta manera".

"¿Esto es una cosa vulcana? ¿Te gusta cargarme porque tienes que presumir ante todo el mundo de que te pertenezco? Pensaba que la marca de la mordida ya era suficiente". Jim sonrió a Spock, quien sólo enarcó una ceja y miró rápidamente al techo en el equivalente vulcano de una mirada de sorpresa".

"Jim".

"Sí, sí. Lo siento, es que me encanta tomarte el pelo".

" En efecto", Spock bajó los escalones y Jim apoyó la cabeza en el hombro de él.

Cuando llegaron al final de la escalera, todo estaba en silencio. Jim pudo ver a Sarek y a Amanda en el sofá. El vulcano se había abrazado a su esposa y estaba mirando fijamente y de forma pasiva el cristal del gran ventanal de la parte derecha del salón, mientras Amanda se estremecía con cada suave sollozo que se le escapaba.

Todavía no se habían dado cuenta de ellos, lo que era un milagro en sí mismo, ya que Sarek solía oírlo todo.

Spock situó a Jim sobre sus pies, estabilizándolo cuando se balanceo.

"Madre, padre".

Amanda jadeó y Sarek giró la cabeza hacia ellos. Jim vio cómo sus ojos negros se abrían marginalmente.

"James".

"¿Jimmy?" Amanda hipó, incorporándose más para mirarlo.

Ella tenía los ojos hinchados y rojos, su cara estaba húmeda por las lágrimas y su pelo parecía un nido de pájaros. Jim le sonrió.

"El único".

Ella se quedó boquiabierta, moviendo la cabeza de un lado a otro lentamente. "Pero... tú... te estabas muriendo... deberías haber... deberías estar muerto, Jim, ¿qué...?".

Jim fingió sentirse insultado. "¡Vaya, Amanda, un poco más de entusiasmo!"

Una risa histérica se le escapó de los labios y se aferró a Sarek, cubriendo su cara con la bata de su marido.

"Oh Dios, gracias... gracias, gracias, gracias..."

Sarek los miraba fijamente y Jim se sorprendió al ver un genuino alivio en los ojos habitualmente fríos como el mármol.

"Estás con vida".

"Sí, gracias a Spock", dijo Jim sonriendo cuando Spock cogió su mano para unir sus dedos índices.

"Explícate".

"Yo... no estoy muy seguro de lo que pasó exactamente. Apenas puedo recordar algo coherente después de que me desmayara en la cocina. Recuerdo que dejé de intentar mantenerme despierto y... caí en mi propia mente. Estaba listo para morir, no sólo porque era inevitable, así que me escondí en el paisaje mental mientras se desmoronaba. Spock, él... me encontró".

"Spock ¿te has fusionado con James mientras él estaba al borde de la muerte?", una pizca de miedo fuera de lugar se coló en la voz de Sarek. "Eres consciente de que podrías haber perecido junto a él, si hubieras permanecido demasiado tiempo, ¿no es así?"

Amanda jadeó y levantó la cabeza para mirar a su hijo.

"¡Spock!"

"Era consciente", habló Spock en voz baja.

Otro fragmento fue arrancado de la gran fachada que era el rostro carente de emociones de Sarek, cuando sus cejas se movieron hacia arriba en una flagrante muestra de conmoción.

"Spock..."

"Era consciente", repitió Spock con firmeza. "Pero no podía soportar la idea de que Jim muriera solo".

Jim se giró para mirar a Spock acusadoramente. "Tú querías morir. No tenías ni idea de que podías salvarme, sólo... sólo... ¡eres tan estúpido! "

Spock inclinó la cabeza, mirándose los dedos de los pies, con las cejas ligeramente fruncidas.

"Perdóname. Pero no me arrepiento".

Jim resopló. "Sí, bueno, al final todo salió bien".

Amanda se separó de Sarek caminando hacia Jim y Spock, con los ojos llorosos. Al segundo siguiente, les golpeó a ambos en la nuca, antes de tirar de ellos en un abrazo que les aplastaba las costillas.

"¿Qué he hecho para merecerlos a todos? Ustedes son una bola de retardados y testarudos".

"Amanda...", empezó a decir Sarek, pero fue interrumpido por su esposa.

"¡No! ¡Tú no eres mejor! A veces podría estrangularos a todos, ¡malditos sean!"

"¡Oh, cariño, está súper enfadada con nosotros, ha maldecido!"

"Ciertamente".

"Sí, bueno. Creo probablemente esté mucho más enfadada contigo. En serio, Spock, ¡querías suicidarte!"

"No creo que hubiera sobrevivido mucho tiempo sin ti a mi lado, Jim."

"No seas tan dramático."

"No lo soy, estoy diciendo la verdad. Además, parece que ser dramático es tu especialidad."

Jim se rió y se apartó suavemente de Amanda para apoyarse en Spock. Ella se limpió los ojos apresuradamente y tropezó hacia atrás para caer en el sofá. O, mejor dicho, sobre el regazo de Sarek. El vulcano parpadeó lentamente, claramente sorprendido. Sin embargo, cuando ella se volteó para meter la cabeza bajo su mentón, él inmediatamente le rodeó la cintura con sus brazos. Ella cerró los ojos con cansancio y dio un suspiro débil, antes de quedarse quieta en el abrazo de Sarek.

"Spock. ¿A qué se refería James cuando dijo que lo habías "encontrado"?

"Lo busqué en el paisaje mental. Cuando lo encontré, intentó hacerme entrar en razón para que lo dejara. Pero no pude", Spock parecía no estar seguro de cómo expresarse, su brazo se movía ligeramente donde estaba presionado contra Jim. "Ahora sabía que mis... mis sentimientos por él eran recíprocos… yo..."

Spock vaciló.

Sarek cerró los ojos.

"Entiendo."

" ¿Entiendes?" Jim se sonrojó ante su propio arrebato. "Eh... quiero decir..."

"Lady T'Pau nos ha dicho que la razón de su vínculo no era porque se hubieran fusionado tan a menudo a lo largo de los años. Eso simplemente profundizó la conexión que seguramente se estableció la primera vez que ambos se fusionaron."

"Así fue. Sin embargo, en aquel entonces no sabíamos lo que era. Éramos demasiado jóvenes", Spock estrechó su mano alrededor de la de Jim, apretándola con fuerza. "Cuando volví a encontrar a Jim, reparé nuestro vínculo. Eso es lo que lo salvó. Nos salvó".

Sarek asintió. "¿Estoy en lo cierto al suponer que deseas seguir unido a James, Spock?"

Jim tragó y se apretó más firmemente al lado de Spock, envolviendo los extremos de la manta con más fuerza. Este era el momento. El momento en que Sarek decidiría expulsarlos o permitirles quedarse.

"Sí, es cierto"

Jim pudo ver que Amanda sonreía, pero no intervino. De alguna manera, Jim tenía la sensación de que ella estaba escuchando los pensamientos de Sarek. La idea y la sonrisa que la acompañaba calmaron un poco su acelerado corazón.

Sarek parpadeó e inclinó la cabeza. "Sería ilógico solicitarles que disuelva el vínculo una vez más. No deseo perder a mi hijo obligándole a hacerlo. Tampoco deseo perderte a ti, James. Me disculpo por haber actuado como lo hice con ambos. Fue inadecuado de mi parte".

Jim se quedó boquiabierto, su cerebro comenzó a tamborilear hasta detenerse y finalmente se colapsó, sólo para reiniciarse momentos después. ¿Era este Sarek con el que estaban hablando? Se sintió como si hubiera entrado accidentalmente en una telenovela.

"Yo... ¿estás... estás hablando en serio?"

Sarek levantó una ceja y Jim se sorprendió de lo mucho que Spock se parecía a su Padre.

"Los vulcanos siempre hablan en serio".

Jim rió entre dientes. Eso es indudablemente, Sarek.

"Gracias".

Sarek negó con la cabeza. "Los agradecimientos son ilógicos, sobre todo porque no los merezco. Sin embargo, siento la necesidad de darte las gracias a ti James por aceptar a Spock. La razón por la que me empeñé en insistir en que se casara con T'Pring, era porque había pensado que eso le facilitaría la aceptación entre la sociedad que ha recelado de él desde el día en que nació. Es de tu conocimiento que la vida de Spock no siempre fue fácil debido a su herencia. Por eso intenté separarte de él. Lo que no había considerado es que su vínculo podría haber sido algo más que un... inconveniente nacido de un descuido. Lo lamento profundamente y espero que seas capaz de perdonarme".

Jim sacudió la cabeza, sintiéndose mareado.

"Por... por supuesto".

Los ojos de Sarek se suavizaron. " James, me siento orgulloso de tenerte como el compañero de vínculo de mi hijo ".

Jim sonrió ampliamente y luego se giró para rodear a Spock con sus brazos y besarlo profundamente en los labios.

"Spock ¿Has oído eso?"

Spock no respondió a través de su vínculo. Pero, Jim sintió que sus emociones se enredaban y sus pensamientos tropezaban en un intento de formar una frase. Sin embargo, todo fue en vano. Jim se sentía increíblemente satisfecho.

Amanda se reía a carcajadas cuando Jim finalmente se separó de Spock, dejando al híbrido mirándolo sin aliento.

"Muy bien, ustedes busquen una habitación".

Las orejas de Spock se pusieron de un verde entrañable.

"¡Madre!".

"¿Qué? Oh, vamos, Spock, no tienes derecho a avergonzarte. Los he pillado dos veces".

Jim gimió. "¡No me lo recuerdes!"

El se dejó caer en los brazos de Spock, sintiéndose repentinamente agotado y listo para tirarse al suelo a dormir. Después de esta montaña rusa de malentendidos y declaraciones de amor, definitivamente necesitaba al menos otro día para recuperarse.

Sarek se aclaró la garganta. "Tal vez deban volver a subir. Ambos parecen cansados".

"Buena idea", Jim ni siquiera protestó cuando Spock lo levantó en sus brazos esta vez.

Amanda estiró un brazo y Spock se acercó para dejar que ella tomara la mano de Jim. " Prométanme los dos que no volverán a hacer algo tan estúpido".

"Lo intentaremos", le sonrió Jim con cansancio.

Amanda se levantó de su posición en el regazo de Sarek y depositó un suave beso en la frente de Jim y otro en la mejilla de Spock.

"Me alegro mucho de que los dos estén bien. Ahora, ¡váyanse ya!"

Jim asintió y Spock inclinó la cabeza, antes de dirigirse a la escalera una vez más.

"¡Y cierren la puerta, por favor!"

"¡Maldición! No lo digas". Jim maldijo

Subieron a duras penas y Spock los llevó a su propia habitación, en lugar de volver a la de Jim.

Se acurrucaron de lado, uno frente al otro. Jim no podía dejar de sonreír, le empezaban a doler las mejillas y levantó la mano para pasar los dedos por el grueso cabello de Spock.

"No puedo creer esto. Es como... un sueño. Tengo miedo de que, si me duermo ahora, me despierte y me encuentre de nuevo en Iowa, solo y escondido bajo la cama".

Spock acunó tiernamente el rostro de Jim con sus manos, sus palmas frías contra su piel.

"No es un sueño, Jim. Sin embargo, a mí también me sorprende la reacción de mi padre".

"Apuesto a que Amanda le arrancó una de las que tú ya sabes, mientras me buscabas".

El ojo izquierdo de Spock se movió. "Eso es... algo bastante inquietante de imaginar".

Jim se rió. "Apuesto a que lo es".

"Jim".

"¿Hm?"

"Te das cuenta de que pronto tendremos que celebrar una verdadera ceremonia de vinculación, ¿no?"

"Oh... ¿quieres decir como... delante de la gente? ¿Como... como una boda?"

"Sí", Spock parecía inseguro. "No has cambiado de opinión, ¿verdad?"

"No, por supuesto que no", rió Jim. "Es que es... raro. Quiero decir... Nunca pensé que me casaría. Nunca. Y ahora tengo diecisiete años y estoy vinculado a la persona más maravillosa de la galaxia. Lo único que falta ahora es un montón de pájaros cantando una canción de amor y alguien diciendo "y vivieron felices para siempre"."

Spock levantó una ceja divertido y lo atrajo hacia un beso feroz. Jim se derritió inmediatamente y enredó sus dedos en el pelo de Spock. Una mano furtiva y fría se deslizó por su trasero, apretando su nalga izquierda, haciéndole chillar y balancear sus caderas hacia delante.

"Demonios. Esto es felices para siempre".

"En efecto".