-¡Chat, basta, bájame!
Bridgette trataba de zafarse de su amigo gatuno. Pero en ese momento no era Ladybug, no tenía la fuerza para hacerlo.
Chat no parecía escucharla, la sangre y la cabeza le ardían. ¿Cómo se atrevía ese cabeza de tomate a acercarse a SU Bridgette?
Poco tiempo lo pensó mejor, y se dio cuenta de su actitud.
¿Su Bridgette? ¿Desde cuándo lo era?
Aminoró el paso hasta que se detuvo. Bajo a Bridgette para hablar con ella.
Pero en cuanto la bajó, esta lo empezó a golpear.
-Oye, princesa, tranquila- Chat se cubría como podía.
-No, eres un idiota, Chat, ¿Qué diablos te pasó? ¿Qué carajos hacías allí? ¿Por qué me alejaste de mi amigo?
-¿¡Que?! ¿¡sabias lo que te queria decir?
-¿!Que importa eso?¡ ¡soy libre de decidir si le decía que si o no!
-¿¡O sea que podias haberle dicho que si?!
-¿!Que te importa?¡
No parecía conveniente seguir discutiendo en un tejado, asi que Chat Noir la sujeto y la bajo al suelo.
Bridgette pensaba seguir discutiendo de no ser por que unos labios la callaron y le despejaron todo pensamiento. Nunca había recibido un beso, asi que por instinto le respondio.
Fue hasta que en su cabeza unas mini Bridgette le gritaban:
"empújalo, pegale, aléjate"
Trato de alejarse lo mas que pudo, pero mientras mas lo intentaba, con mas fuerza la sujetaba.
Hasta que realmente necesito de aire, solto sus labios.
Bridgette jadeaba, su cabeza no pensaba racionalmente. Levanto la vista y Chat le sujeto ambos lados de la cara.
-Entiende, tu eres MI lady, no te prestare a nadie ERES MIA
-¿Quien te dijo… quien te dijo que soy tuya?
-Es algo que decidí por mí mismo. No pienso perderte.
-Ni siquiera te conozco, no sé quién eres.
-Eso hay que arreglarlo.- agrego con una sonrisa ladina.
-Mejor regrésame al colegio, deje a un amigo esperando.
Chat sabia que hablaba de él, pero eso no evito que sintiera celos.
-¡¿ahora resulta que tienes amigos por todos lados?¡
-¿Por qué te enojas?
-Por nada- dijo cortante y apartando la vista de Bridgette.
Esta no dijo nada, solo suspiro, estaba harta de los celos de chat, que por cierto, eran infundados.
Abrió su bolso y saco a Tikki.
-Tikki, transfórmame.
Salió volando por su yo-yo dejando a Chat solo, enfurruñado y celoso.
-Oye, galán- una voz surgió en la cabeza del gato- ¿recuerdas que te dejo a TI esperando?
Chat maldijo mentalmente. Odiaba todo. Sus celos, su odio infundado, y sobre todo, al maldito cabeza de tomate que hizo toda la pelea-
Como pudo, llego al colegio antes que Ladybug. Toda una proeza, pues nunca lo había logrado.
Se des transformo justo en el momento en que ella aparecía.
-Perdón por haber tardado tanto- llego jadeando
-No importa- dijo tan frio como siempre-vayamos rápido a tu casa.
Bridgette se quedo callada. Pensándolo mejor, no era buena idea llevarlo a su casa. Si su tio se peleo con su novia (que era lo mas probable) estaría borracho y con ganas de golpear todo, pero si no lo lleva, se veria mal, pues acepto que irían a esta.
-No lo se, mi tio probablemente este borracho, creo que no podremos ir a mi casa hoy.
Felix suspiro, no parecía tan malo no ir a su casa, de todas formas, no es como si no supiera donde vive.
-Bueno, entonces te veo mañana para empezar el trabajo.
-Si- respondió Bridgette muy enérgicamente- Hasta mañana.
El dia siguiente llego y Felix estaba contento de tener una excusa de poder hablar con Bridgette, pero toda esa alegría desapareció cuando la vio rodeada de gente.
Le llamo la curiosidad que hasta Chloe se acerco peocupada por ella, y eso que la odia con todo su ser.
Se acerco para ver que era todo ese alboroto y descubrió el hermoso rostro de Bridgete golpeado brutalmente.
Feliz se quedo si aire, su hermosa Bridgette, con su rostro tan dulce, su hermosa sonrisa, tenia unos golpes tan fuertes, que ni siquiera el mejor maquillaje podía taparlo.
En su ojo derecho tenia un moretón tan grande que estaba negro, sus mejillas no tenían color, sus labios partidos y demacrados. Aun a pesar de los golpes, mantenía una sonrisa débil.
-En serio Claude- la escucho decir- no sucede nada, solo son unos golpes.
-Brid, esto se acaba hoy, nunca te había dejado tan mal nadie.
-No te preocupes, solo es una herida.
-Herida mi cabeza, Bridgette, ¿qué te sucedió?
Bridgette alzo la vista ante la nueva voz y se le detuvo el corazón.
Felix estaba de pie mirándola con horror. Se sintió horrenda, ella toda golpeada de seguro era una vista desagradable para el.
-Felix…yo…yo... no creo que debas verme en este momento. Claude, dile a la profesora que me sentí mal y estoy en la enfermería.
Se levanto dispuesta a irse a la enfermería a descansar, se despidió de todos y camino con paso lento hacia la enfermeria, fue ahí cuando Felix se dio cuenta de que el tobillo lo tenia vendado. Lo más probable era que se lo hubiera lastimado.
Algo en él se rompió, probablemente fue su paciencia, explotando como si de una bolsa se tratase. Cargó a Bridgette como princesa y se dirigió al pelinegro.
-Yo la llevo a la enfermería, dile a la profesora que no pude venir por un asunto de suma importancia.
Tanto Claude como Bridgette se quedaron de piedra. El lobo solitario de la escuela, el famoso Félix Agreste que era conocido por ser más frio que el polo norte, estaba haciéndole un favor a Bridgette Dupaìn-Cheng mejor conocida como "la acosadora sin descanso".
Era de esperarse que Bridgette se puso roja como el tomate, ya que estaba en los brazos de Félix, la persona que juro amar no importa lo que pase.
Por otra parte, Félix estaba súper furioso. ¿Quién fue el maldito loco que se atrevió a tocarle un simple pelo a su hermosa Bridgette? Ese sujeto lo iba a pagar, y caro.
Una vez en la enfermería, Felix acostó a Bridgette en una cama y la tapo.
Se sento a su lado y respiro profundamente.
-¿Cómo te hiciste esos golpes, Bridgette?
Brdgette se tapo la cara con las sabanas, ¿era mucho pedir que nadie la molestara con eso? Aun si era Felix, tenia miedo de que el se burlara de su situación actual.
-Lo siento, pero no te lo puedo contar.
Felix suspiro, penso y penso hasta que se le ocurrio una idea.
-Disculpa, pero tengo que ir al baño.
Salio de la habitación y se fue a la azotea. Una vez ahí, saco a Plagg. Este sonreía.
-Dejame adivinar, quieres que te transforma para que te cuente lo que le sucedió.
-¿Qué comes, que adivinas?
Una vez transformado, se acerco a la enfermeria y entro.
Por suerte, la enfermera no estaba, asi que entro como si estuviera en su casa. Cabe mencionar que Bridgette se quedo con la boca abierta.
-Chat ¿Se puede saber que haces aquí?
-Mis instintos gatunos me indicaron que una prrrincesa estaba en problemas.
Bridgette entrecerró sus ojos azules. Era obvio que la espiaba
-Es en serio.
Chat Noir se puso serio.
-Veras, estaba patrullando y vi dando vueltas a un chico rubio, me acerque y le pregunte que sucedía.
Una pequeña voz susurro en la cabeza de Chat.
-¿En serio? ¿Te usas a ti mismo como excusa?
Chat lo ignoro y siguió.
-Me conto que una compañera estaba lastimada y que no sabía cómo ayudarla.
Bridgette se sonrojó. El famoso Félix Agreste estaba preocupada por ella. Sin quererlo, esbozó una sonrisa tímida que no pasó desapercibida por Chat.
Y este se enojó. No podía evitarlo. Era EL el que estaba ahí por ella. No Félix, no nadie.
Chasparreo.
-En fin- la voz de chat trajo de vuelta a Brid- le pregunte el nombre de su compañera, ¡y cuál fue mi sorpresa al momento que dijo Bridgette Dupaín-Cheng!
Por tercera vez en menos de 10 minutos, Bridgette se volvió a sonrojar. ¿Que era esto, el día de los sonrojos?
Pero Chat solamente estaba ayudando, así que era justo contarle lo sucedido.
Suspiro y empezó.
-A decir verdad, ayer que nos peleamos- al decir esto, le lanzo una mirada de reproche a Chat, que lo ignoró- llegue con mi compañero el cual viste, íbamos a ir a mi casa por un proyecto, pero luego recordé que mi tipo estaría en casa, borracho. Y le molesta que lleve… visitas. Así que cancele la ida. Nos despedimos y me dirigí a mi casa.
El problema es que cuando llegue, mi tipo estaba un poco… inestable.
-¿A que te refieres?- pregunto Chat
-Pues…
Brid titubeo, una vez llegado a ese punto, tenía miedo. Solo de recordarlo…Cerró los ojos, lo cual preocupo a Chat.
Pero cuando los abrió de nuevo, el valor que demostraba en cada batalla aparecía en ellos, el brillo marcaba sus bellos ojos azules, lo cual admiro a Chat.
-Mi tío estaba borracho.
Esas palabras calaron en Chat. Sintió como un balde de agua fría callera sobre el y palideció. ¿Es en serio?
-¿Y tu no hiciste nada?
-No es eso, me da miedo. Además, mi tipo no es malo, el problema es que cuando toma pierde los estribos.
-Bueno, ¿Y por qué estaba borracho?
-Mi tipo constantemente pelea con su novia, así que cuando pasa lo inevitable, toma. No le gusta que la mencionen cuando esta borracho, y fue mi error hacerlo, aunque sabía que probablemente estuviera borracho cuando llegue.
Chat no dijo nada, sabia que si se movia un solo centímetro explotaría.
Bridgette no se atrevía a pedirle que rompiera el silencio. La incomodidad era palpable.
-¿Por qué no le quisiste decir nada a Fèlix?- pregunto Chat con voz grave
Bridgette abrió la boca.
-¿Cómo sabes…?
-Eso no importa- le corto- Respóndeme.
Bridgette frunció el ceño. El tono de Chat no le agradaba.
-¿Por qué te interesa saber eso?
-Por nada. Por favor, responde.
Bridgette suspiro.
-Tengo miedo de que se burle de lo que me paso. No se, pero no soy tan cercana a el como para contarle mis cosas como a ti.- le dirigió una sonrisa a Chat- a ti te confío hasta mi vida.
Eso hizo hincharse de orgullo a Chat. Por otro lado, no le agrado eso de que no confía en Félix, ¡Pero si era el mismo, por Dios¡
Llego a la conclusión de que eso tendría que cambiarlo, pero poco a poco.
