Todos los personajes pertenecen a Akira Toriyama y Kia Asamiya.


Al día siguiente, Ai se levantó muy temprano, estaba emocionada, ¡ese sería el primer día de entrenamiento con su papá!

Gokú salió al patio un poco adormilado para encontrarse con su hija -Vaya te levantaste muy temprano.-

-Lo que pasa es que apenas pude dormir de la emoción; Papá de verdad quiero que me entrenes-

-Eso me alegra- Gokú le sonrió -Pero te advierto que no será nada sencillo-

-Lo sé, y eso es exactamente lo que espero...- respondió orgullosa

-Bien entonces empecemos... ¿Qué es lo que tu mamá te ha enseñado?-

-Básicamente todo lo que sé, ya sabes giros, piruetas- respondió

-Comprendo, por favor, párate sobre un solo pie y estira el otro hacia atrás, como lo hiciste ayer en tu técnica especial-

-Sí...- Ai hizo lo que su padre le pidió -¿así?-

-Sí pero... tu postura es verdaderamente mala-

-¡¿Qué?! pero si así lo he hecho todos estos años-

-Pues has estado mal todos estos años- Gokú se acercó a la joven -Mira tus hombros no están alineados y eso podría provocar que pierdas el equilibrio.-

-¿Enserio?-

-Mira te lo demostrare- Gokú dió un pequeño toque en la cabeza de Ai y ella comenzó a tambalearse.

Ai bajó inmediatamente su pie, antes de caerse -Creo que tienes razón-

-Vez como es importante la postura, ahora inténtalo de nuevo con las correcciones que te dí-

-¡Sí!- Ai adoptó nuevamente la posición con las correcciones de su padre.

-Ya está papá-

-La cabeza de frente o te vas a caer- Dijo Gokú

-Sí -

Gokú se acercó nuevamente a ella y dio otro pequeño toque en la cabeza pero esta vez no pasó nada -Ves como ya estás equilibrada, así será difícil que te llegue a pasar algo, regresa a tu postura normal-

Ai bajó su pie

-¿Tienes pesas de entrenamiento?- preguntó Gokú

-Sí, pero hace mucho que no las uso-

-Ve a buscarlas-

-Enseguida- Ai corrió a la casa, subió las escaleras y entró de golpe a su habitación, abrió el armario y sacó unas cajas en donde guardaba cosas para sus entrenamientos. -A ver pesas...pesas...dónde están...salgan que las necesito...¡Ah! aquí están, perfecto a papá le va a encantar esto- sonrió para si misma.

-¡Papá, las encontré!- le dió las pesas a Gokú

Gokú parpadea un par de veces -¿Estas son...?-

-Sí, son las que utilizaba cuando era pequeña-

-Ya veo, no nos van a servir de nada, están demasiado livianas...- Gokú pensó un momento -¡Ya sé! espera un segundo quieres, no tardo-

Ai asintió

Gokú juntó sus dedos y los colocó en su frente.

-¿A dónde habrá ido?- se preguntó la chica.


Kaio-Sama se encontraba puliendo su pequeño Automóvil, Mientras Gregory y Bubbles corrían alrededor del pequeño planeta.

-¡Kaio-Sama!- Gritó Gokú

Kaio-Sama buscó con la mirada -¡Ah Gokú! que milagro verte por aquí, ¿Dime qué se te ofrece?-

-Pues verás Kaio-Sama, me estaba preguntóndo si me puedes prestar unas pesas de entrenamiento-

-¿Qué? pesas de entrenamiento-

-Así es, como las que use para entrenar aquella vez para el torneo de las artes marciales del otro mundo ¿lo recuerdas?-

Kaio-Sama pensó un momento -creo que ya sé a cuales te refieres-

-¡Enserio, que gusto me da Kaio-Sama!¿podrías prestármelas?-

-Claro que sí Gokú, aquí las tienes, no son las mismas que usaste aquella vez pero seguramente te servirán.- de la nada cayeron 4 pesas haciendo cuatro agujeros en el piso.

-Muchas Gracias Kaio -Sama- Gokú las levantó sin ningún esfuerzo

-Y dime Gokú, ¿piensas entrenar con esas pesas?-

-No, la verdad es que son para mi hija, me pidió que la ayudara a entrenar y pues necesitare estas pesas.-

-Pa...para tu hija..., me lo hubiera dicho antes y te hubiera dado unas más livianas, ¿crees que podrá con ellas?-

-Estoy seguro de que sí-

-Pero Gokú son 500 Kilos en cada pesa, estás seg...- Gokú lo interrumpió.

-Sí Kaio-Sama, no te preocupes y muchas gracias- Se tele transportó nuevamente


Ai se encontraba recostada en el piso esperando a que regresara su padre

-Ya regresé- Gokú dejó caer las pesas al lado de Ai

-¿Qué...es ...eso papá?- preguntó un poco angustiada.

-Éstas son verdaderas pesas de entrenamiento-

-Pe...sas de entrenamiento...- Ai intentó levantar una y le fue imposible.

-Son para ti verdad papá-

Gokú rio -Como crees, son para que tú entrenes-

-Para que yo ¡qué!...- observó las pesas

-Así es, vamos son solo 500 kilos en cada pesa, nada del otro mundo- Gokú meditó un instante -Bueno sin son de otro mundo pero eso no importa, lo que importa es la fuerza y resistencia que obtendrás.-

-Sí eso es seguro...-

-¡Bueno entonces empecemos!- Gokú ayudó a Ai a colocarse las pesas

-¡Papá no me puedo levantar!- exclamó

-Claro que puedes, vamos inténtalo, concentra todo tu ki...-

-¿Mi qué?-

-Tu..k...,¡no sabes que es el Ki!- preguntó Gokú, la chica negó con la cabeza, Gokú cayó de sentón al lado de ella y se tocó la cabeza -¡Ay! esto va a ser más difícil de lo que pensé, vamos hasta Pan sabes que es el ki-

-¡Me estás comparando con esa niña!- Ai le gritó a Gokú, humo salía de su cabeza.

-No te estoy comparando, solo digo que es algo básico ¿no te lo enseñaron en a escuela...?-preguntó ingenuamente Gokú

-Ay papá...- Los ojos de Ai se tornaron un par de líneas horizontales.

-¿Entonces no? -Ai negó con la cabeza de nuevo

-Bueno entonces te diré lo que es el Ki- Gokú se levantó de un salto -El Ki es la energía vital que todos los seres poseen, las plantas, los animales, los seres humanos, todos los seres humanos poseen un Ki aunque no saben utilizarlo-

-¿Entonces si aprendo a controlar mi Ki podré hacer todo lo que tú haces algún día?- preguntó Ai

-Así es-

-¡Entonces quiero aprender a controlar mi Ki!- dijo entusiasmada

-Me agrada tu interés, bien lo primero que tienes que hacer es cerrar los ojos y ser consciente de la energía que fluye por todo tu cuerpo, y concentrarla en un solo punto-

Ai cerró sus ojos y comenzó un estado de meditación, Gokú sintió por primera vez el Ki de su hija. -Muy bien, lo estás logrando- la chica apretó los ojos y los puños y alcanzando un mayor grado do concentración logró levantarse lentamente del piso con las pesas.

-¡Muy Bien, lo lograste!- Gritó Gokú, Ai abrió los ojos y por el grito de su padre perdió la concentración y las pesas cayeron nuevamente al piso.

-No, no lo logré...-Bajó la mirada

-Al contrario lo hiciste muy bien, solo debemos seguir entrenando-


Las siguientes semanas Ai entrenó como nunca, emocionada por que Gokú la ayudaba en cada paso del camino, ponía mucho empeño en sus entrenamientos y cada día lograba concentrarse más para controlar su Ki.

Esa tarde...

-Muy bien, ahora quiero que te mantengas en esa posición el mayor tiempo posible, vendré dentro de un rato para decirte lo que sigue.- dijo Gokú.

-Si papá.- Airi se encontraba sobre la barra alta, con todo su peso y el de las pesas sobre su pie derecho en punta, su pie izquierdo lo mantenía estirado hacia atrás igualmente en punta,sus brazos en horizontal y cabeza bien en alto para no perder el equilibrio.

-Han pasado casi 3 semanas desde que papá comenzó a entrenarme, y en verdad he sentido la diferencia, no solo ha aumentado mi fuerza, sino mi equilibrio y resistencia, parece que he avanzado más en estas tres semanas con papá que todos estos años con mamá.- Pensó sin perder el equilibrio.

-Gokú ¿cuánto tiempo piensas dejarla ahí?- Preguntó Milk que observaba a su hija desde la ventana de la cocina.

-El tiempo que sea necesario- respondió Gokú mientras comía a toda velocidad un plato de arroz.

-¿La vas a llamar para que coma algo al menos?- preguntó Milk

-Tal vez más tarde- respondió Gokú sin dejar de comer

Milk solo bajó la mirada.

Ai seguía concentrada en su entrenamiento cuando un extraño gruñido salió de su estómago -Muero de hambre- pensó -Pero papá me dijo que me quedara aquí hasta que el regresara- Lágrimas salían de sus ojos en forma de pequeñas cascadas -No, no me rendiré, ni el hambre me podrá ganar- intentó sonreír pero su estómago reclamaba alimento.

-¡Abuelito!- Gritó la pequeña Pan mientras entraba a la casa seguida de sus padres.

-¡Hola Pan, qué gusto me da verte! ¿cómo has estado?- preguntó Gokú mientras levantaba a la pequeña.

-Hola mamá, hola papá- dijo Gohan

-Hola hijo ¿como está todo?- preguntó Milk

-Bien mamá solo pasábamos a visitarlos, Pan tenía muchas ganar de ver a papá- respondió Gohan

-¿Señora quiere que le ayude con lo platos?- preguntó Videl, acercándose al lavaplatos.

-No te preocupes Videl, yo me encargo-

-Por cierto ¿dónde está Ai? normalmente siempre come con papá- preguntó Gohan

-Está afuera entrenando- respondió Gokú

-Vaya...- Gohan se acercó a la ventana y vio a su hermana -¿Papá tú le diste esas pesas?-

-Así es, quería que la ayudara a entrenar y pues ya sabes como son mis entrenamientos, yo se lo advertí pero insistió- Contestó Gokú con la boca llena de fideos.

-Es una chica muy apasionada- Intervino Videl que la observaba también desde la ventana.

-Iré a ver como está- Gohan salió por la puerta de la cocina y llegó hasta su hermana -Hola Ai, ¿como estás?-

-Hola hermano- Ai le contestó pero no lo volteó a ver, no quería perder la concentración y caer.

-¿Cuánto tiempo llevas así ?-

-Si mis cálculos no fallan, llevo poco más de 4 horas en ésta posición- respondió Ai

-Cuatro horas, es bastante tiempo...- dijo Gohan

-Lo sé pero papá dijo que el vendría a decirme cuando debo cambiar-

-Pero ya es mucho tiempo, yo te recomendaría que tomes un descanso...-

-¡No! si ésta es la forma de entrenar de papá, seguiré hasta que ya no pueda más...- El cuerpo de Ai comenzaba a resentir el esfuerzo con pequeños espasmos en piernas y brazos, Gohan lo notó pero decidió no decirle nada, de cualquier manera sabía que su hermana solo le haría caso a su padre.

Gohan entró de nuevo a la casa y se sentó en la mesa con Videl y con su madre.

-Está muy cansada ¿qué está pensando papá?-

-Lo mismo quisiera saber, Gokú ahora salió a jugar con Pan y quien sabe hasta que hora le dirá a Ai que pare- comentó Milk.

Mientras tanto Pan y Gokú estaban jugando en el patio opuesto al de Ai.

-Abuelito iré a dar una vuelta por el mundo, regreso enseguida- Pan se elevó y voló a toda velocidad.

-Bien Pan aquí te esperare- gritó Gokú mientras la niña se alejaba

Minutos más tarde una nave con el logotipo de la Corporación Cápsula descenció a unos metros de Gokú.

-¡Hola Trunks! ¿cómo has estado?- preguntó Gokú

-¡Que tal Sr. Gokú! me encuentro muy bien gracias-

-¡Qué bien ya llegó!- Gokú puso su mano en la frente para divisar el horizonte

-¡Abuelito ya le di la vuelta a la tierra y me gustó mucho!-

-Me da mucho gusto Pan- Gokú le sonrió

-Hola pequeña Pan -

-¡Hola Trunks!- Saludó la pequeña.

-Trunks, si buscas a Goten debe estar en su habitación- dijo Gokú

-Y si buscas a Ai, dudo mucho que te vaya a hacer caso- dijo Gohan al momento que salía de la casa para reunirse con Gokú, Trunks y Pan.

-¿Enserio, está muy ocupada?- preguntó el Joven de cabellos lavanda

-Sí está entrenando, y ya sabes como es, no le hace caso a nadie más que a papá-

-Sí tienes razón Gohan, entonces iré con Goten- El chico entró a la casa.

-Bien Pan, entonces te parece si seguimos entrenando?- preguntó Gokú

-¡Sí!- contestó entusiasmada.

El cielo comenzó a nublarse y una leve brisa acarició los rostros de Pan y Gokú.

-Pan será mejor que dejemos esto para otra ocasión-

-¿Pero por qué abuelito?-

-Mira el cielo- Gokú lo señaló -Hoy va a llover y será mejor que entremos a la casa para no mojarnos- y efectivamente las primeras gotas de lluvia comenzaron a caer -Lo ves ya comenzó-

Ambos entraron a la casa y se sentaron en la sala con Gohan,Videl y Milk.

-¿Qué tal el entrenamiento de hoy Pan?- preguntó Videl

-¡Muy bien mamá, hoy le di la vuelta a la tierra!- respondió entusiasmada

-Milk ¿Dónde están Goten y Trunks?- preguntó Gokú

-Están en la habitación de Goten seguramente están jugando videojuegos como de costumbre-

-Esos niños, cuando se van a poner a entrenar...- exclamó un decepcionado Gokú.


En algún lugar del Infierno...

-Uranai Baba... necesito de tu ayuda...- dijo una voz femenina

-¿Estás segura niña? sabes que mis servicios no son nada baratos, o si lo prefieres puedes pelear contra mis guerreros...- respondió la anciana

Rió – Sabes que tus guerreros son insignificantes para mi...- respondió la voz, una gota de sudor se dibujó en la cabeza de la vieja adivina.

-Creo que tienes razón, pero lo haré solo ésta vez- Uranai baba bajó de su esfera de cristal, comenzó con sus oraciones y la imagen de Ai entrenando apareció en la esfera- Estás segura de lo que haces niña...-

La misteriosa mujer se agachó para ver la bola de cristal -Sí, es momento que sepa de donde viene para que deje de perder el tiempo-

-¿Estás consciente de que si no puede con esto puede que jamás regrese?

-No le pasara nada eso te lo puedo asegurar, tiene sangre Saiyajin y una gran determinación...-

-Si tu insistes...-

-¿Qué pretendes hacer...?- Un hombre de cabellos negro algo alborotado y con una cicatriz en la mejilla se acercó a la misteriosa mujer y la vieja adivina.

-Hacer entrar en razón a esta niña y que se deje de juegos, quería saber de donde viene, pues ahora lo sabrá...-

-Esto suena interesante, creo que me quedaré a ver – El hombre se sentó en el suelo y observó la esfera de cristal.

Esa noche...

Ai no había cambiado de posición en todo ese tiempo, el frío era cada vez mas intenso al igual que la lluvia, pero había decidido quedarse ahí, su padre no pudo haberse olvidado de ella... ¿o si?

-¡Ah Milk la cena está deliciosa! – Gokú comenzó a comer otro plato de fideos

-Que bueno que te gustó Gokú- Milk sonrió.

-Sí Milk la verdad es que cocina muy bien- comentó Trunks

-Muchas gracias Trunks, por cierto Gokú ya le dirás a Ai que entre a la casa, está lloviendo y refrescó bastante, raro en estos días de verano. -

Gokú dejó de comer por un instante -La verdad...- Goten, Trunks y Milk los observaron fijamente -La verdad es que se me había olvidado- Gokú dejó el plato en la mesa sonrió y colocó una mano detrás de su cabeza, los tres presentes se fueron de espaldas.

-¡Cómo que se te olvidó Gokú!- reclamó Milk -Mi pobre hija lleva horas ahí y tú ¿ni en cuenta?-

-Lo siento Milk, lo que pasa es que lo olvidé cuando me puse a entrenar con Pan, lo que no entiendo es por que se quedó ahí...-

-Papá ya sabes como es la loca de mi hermana, cuando se trata de entrenamiento no hace nada que no le digas, es por eso que no se ha movido de ahí- respondió Goten

-Tienes razón Goten, buenos saldré a decirle que el entrenamiento ha terminado por hoy-

-Señor Gokú si quiere yo le puedo decir- Trunks se levantó inmediatamente.

-Gracias Trunks, pero escuchaste a Goten, ella no te escuchará- Gokú se dirigió a la puerta, la abrió y desde ahí gritó a Ai -Oye el entrenamiento terminó ya puedes regresar a la casa o te vas a resfriar-

Ai que mantenía los ojos cerrados intentando mantener la concentración, escuchó muy a lo lejos la voz de su padre, sintió un gran alivio, estaba demasiado cansada, la lluvia y el frió no eran elementos que le gustaran, abrió los ojos miró a su padre y resbaló de la barra alta cayendo sobre su pie derecho.

-¡Ah!- exclamó la niña en señal de dolor

-¿Estás bien?- gritó Gokú

Ai se quitó todas la pesas e intentó levantarse pero su tobillo derecho hizo que cayera al piso nuevamente -No, mi tobillo, duele demasiado- se quedó sentada en el piso un momento

Gokú caminó hacia ella y se agachó para estar a su altura -¿Oye estás bien? -

-Mi tobillo... duele mucho ...-

-Regresemos a la casa- Gokú la tomó en su brazos y se teletransportaron a la cocina, intentó poner a Ai de pie, pero no pudo sostenerse por su tobillo y de nuevo cayó al suelo

-¿Hija estás bien?- preguntó Milk

-Sí mamá, solo me lastimé un poco el tobillo- Logró pnerse de pie aunque todo su cuerpo temblaba

-Deberías irte a descansar- Comentó Trunks

-Sí, eso es lo que haré-

-Ya vez eso te pasa por necia- Dijo Goten, Ai le dió un golpe en la cabeza al pasar junto a él, Goten notó el resultado del entrenamiento con las pesas, ya que un enorme chipote se formó en su cabeza.

Trunks se burló de su amigo discretamente.

-¿Estará bien Gokú?- preguntó Milk

-Sí no te preocupes, es algo leve, sanará en pocos días-

Ai estornudó -Ay no puede ser que ahora me voy a enfermar- se sentó en su cama y dio un ligero masaje a su tobillo -duele mucho...- intentó moverlo -El frío no ayuda – observó fijamente su pie -Espero que sane pronto – se recostó totalmente en su cama, cerró los ojos y casi al instante cayó en un profundo sueño...


-¡Uranai Baba Ahora!- ordenó la mujer

Uranai Baba comenzó a recitar algunas oraciones...


Una enorme caja cayó encima de Ai.

-Auch- Ai despertó sobándose la cabeza -¿por qué siempre mi cabeza es el blanco? de verdad no entiendo...-observó el lugar- Éste no es mi cuarto -notó que estaba sobre un suelo metálico - definitivamente ésta no es mi cama ¿dónde estoy? -gateó hasta la entrada para ver un largo pasillo .

-Debo estar soñando, si eso debe ser, la fiebre por estar bajo la lluvia y mi... TOBILLO- inmediatamente inspeccionó su pie y lo notó en perfectas condiciones- Ya estoy bien, pero esto es tan real ¿enserio será un sueño? mi hermano Gohan me dijo una vez...-

Flashback

Ai era muy pequeña y lloraba debido a una pesadilla, su hermano Gohan la intentaba tranquilizar.

-Mira Ai cuando no estés segura si es un sueño, dentro de tus sueños pellizca una de tus mejillas si no te duele entonces es solo un sueño- Gohan sonrió

Ai dejó de llorar -Enserio si hago eso sabré que solo es un sueño hermano?-

-Así es y recuerda que en tus sueños puedes hacer lo que quieras, incluso volar-

Ai saltó de la cama -¡¿Podría volar como papá, Goten y tú?!- preguntó entusiasmada-

-Así es -

-¡Entonces ya quiero soñar hermano, muchas gracias- Ai abrazó a su hermano mayor-

-Bueno que descanses y recuerda un pellizco en la mejilla-

Gohan se levantó, apagó la luz y salió de la habitación-

-Gracias hermano...-

fin del Flashback

-Bien si todos estos años funcionó la técnica de mi hermano, espero que esta vez no sea la excepción- Ai pellizcó con fuerza -¡AH eso me dolió!- gritó, mientras frotaba su mejilla y giraba el piso.

-Entonces no estoy... soñando...-


¡Gracias por haber llegado hasta aquí! dejen sus comentarios o síganme en Twitter! Tru_Ai_Son