Todos los personajes pertenecen a Akira Toriyama y a Kia Asamiya


Ai seguía frotando su mejilla, se puso de pie y salió de la pequeña habitación que más bien parecía una bodega llena de cajas, el pasillo era metálico en su totalidad con varias puertas seguidas a los costados

-¿Dónde estoy?- siguió caminando mientras observaba las extrañas puertas, esperando que alguna se abriera y encontrarse con alguien.

El pasillo terminó y se topó con una enorme ventana de cristal, el otro lado la habitación estaba repleta de bebés durmiendo en sus incubadoras.

-Ves lo que te decía Menaka, este niño será un gran guerrero, recuerda bien su nombre, Kakarotto.- comentaba un hombre de aspecto ya mayor a otro extraño ser con carcterísticas de reptil.

Ai se asombró al escuchar ese nombre -Kakarotto- se asomó discretamente para tener una mejor vista.

-Kakarotto, así es como el Sr. Vegeta llama a mi padre- El pequeño no paraba de llorar, el hombre de edad abrió la incubadora, mientras el que poseía aspecto de reptil hacía algunas anotaciones en el ordenador.

-Yo no arruinaría mi reputación con esas predicciones si fuera tú, y menos si es hijo de un soldado de clase baja- comentó el lagarto.

-Espera y lo verás- el anciano cerró de nuevo la incubadora, dejando llorar al pequeño.

Ai notó que ambos se dirigían a la salida, se agachó para no ser vista, ambos sujetos salieron sin notar la presencia de la chica.

Ai entró a la habitación, corrió hacia la incubadora de Kakarotto, la abrió y lo cargó. Lo miró fijamente, el pequeño dejó de llorar y también miró a la chica -Entonces si tú eres quien creo que eres... debo de estar, no, no puede ser, se supone que, que, el planeta Veyita fue destruido por Freezer, esto no puede estar sucediendo...- El bebé comenzó a reír y lanzar patadas – entonces si tú eres mi papá, por aquí debe de estar...- buscó en las demás incubadoras -debe ser esa- se acercó a otra incubadora con Kakarotto en brazos, miró a otro bebé pero con el cabello muy largo -Tú debes ser Broly... vaya tan indefenso que te ves ¿no es así papá?- Kakarotto comenzó a llorar -¡Ay no, no llores !- Ai observó a Broly que también comenzó a llorar pero sus lloriqueos eran casi imperceptibles -¡Papá cállate! por tus lloriqueos Broly se volvió un psicópata asesino, no llores por favor- Ai arrulló al bebé tratando de calmarlo.

-Veo que te diviertes jugando con mi hijo- dijo una voz femenina.

-¿Tu qué...?- Ai giró su rostro y recargada en el marco de la puerta, una mujer muy parecida a ella pero con el cabello largo la observaba, la mujer vestía un Body negro al estilo de todas las mujeres Saiyajin pero con cuello alto, su armadura era blanca al igual que sus botas y guantes, no podía faltar su rastreador.

-¡NO PUEDE SER... Es la misma mujer que vi aquel día en el espejo! entonces ella es...- pensó Ai

La mujer se acercó a ella, le quitó al bebé y lo colocó de nuevo en su incubadora.

-¿Quién eres? -preguntó la mujer con un tono bastante frío -Tu vestimenta es diferente entonces supongo que, acabas de llegar de una misión o no eres de por aquí.- La mujer echo un vistazo a la espalda de Ai.- Y por tu ausencia de cola, me voy por la segunda opción...- se cruzó de brazos.

-¿Quién soy y de dónde soy?- susurró la chica

-Eso fue lo que pregunté...-

-Bueno, yo soy ...-

-Airi al parecer habrá una inspección te necesitamos aquí de inmediato- se escuchó una voz masculina proveniente del rastreador.

-Enseguida estaré ahí, bueno niña no hay tiempo para charlas, si eres o no Saiyajin será mejor que vengas conmigo a de lo contrario puede que te tomen por intruso, y...-Airi observó a Ai de pies a cabeza -Si quieres pasar desapercibida tendrás que cambiarte de ropa.-

-Mi ropa...- Ai recordó que traía puesto su leotardo de entrenamiento -¡Ah, como no me di cuenta antes!- intentó cubrirse el pecho con las manos.

Airi salió de la sala y Ai la siguió no sin antes despedirse – Adiós...papá...- lo dijo desde el marco de la puerta.

Airi presionó un botón y una de aquellas extrañas puertas se abrió -Ten, tal vez esto te quede- Airi le dió una armadura Saiyajin, un body negro, botas y guantes.

-Tenemos prisa así que no tardes-

-Sí...- se vistió rápidamente con el body negro, el cual tenía un cuello alto, manga corta y la parte inferior era corta también, solo un poco arriba de las rodillas, tomó la armadura y se la colocó con un poco de dificultad, se puso los guantes y las botas -Vaya no son tan incomodas como pensaba, ademas son ligeras, creo que podría acostumbrarme a una de éstas- Ai sonrió mientras palpaba la armadura.

-Niña ya estás lista, no tenemos tiempo- Gritó Airi

-¡Sí ya estoy lista!- Ai salió corriendo de la habitación y siguió a aquella mujer.

-Y dime ¿Qué eso de inspección?-Preguntó la chica.

-Definitivamente no eres de por aquí verdad- respondió la mujer.

-Pues...- -No le puedo decir que mi papá es su hijo el que está en una incubadora- pensó -No, no soy de por aquí...-

-Me explicarás después- Llegaron a un pasillo más ancho donde un montón de Saiyans estában reunidos.

-Airi llegas tarde- Ambas voltearon al mismo tiempo.

Un hombre alto y bien formado se acercó a ellas – y dime ¿quién es tu acompañante?-

-Tora ¿no se te escapa nada verdad?- Contestó la Saiyajin

Tora rió y observó a la menor de los Son -Dime ¿qué haces aquí? las niñas como tú no deberían estar en estos lugares-

Ai había escuchado bien,la habían llamado NIÑA, ¡cómo se atrevía! estaba a punto de responderle cuando...

-Todos hagan una reverencia a su majestad-

Todos los Saiyans presentes se arrodillaron y colocaron su mano derecha en el pecho.

-¿Reverencia a quién?- Ai fue la única que no se arrodilló.

-Reverencia al gran Rey Vegeta - un enorme hombre con poco cabello y un bigote muy cómico la tomó por la ropa levantándola del piso y girándola para quedar ambos de frente como si de un gato se tratara.

Ai notó lo lejos que estaba del suelo, su rostro se tornó azul.

-¿Bueno niña eres nueva o algo así?- preguntó el hombre

-Este bueno yo...- el hombre la interrumpió -¡Dime tu nombre!-

Ai se puso nerviosa -Mi nombre...bueno yo me llamo...-

-Anda mocosa que no tengo todo el día-

-Mi...mi...-¡Lo tengo!, pensó -¡Mi nombre es Pan!- ¿Pan, cómo Pan? habiendo miles de nombres tenía que escoger el de su pequeña gran rival, era el colmo.

-¿Pan, qué clase de nombre es ese?-

-Uno muy feo supongo- respondió, con una gota de sudor en la frente aún con el rostro azul.

-Nappa, que está pasando aquí- El Rey Vegeta se acercó, el príncipe a un lado suyo y la guardia real detrás.

Nappa se giró aún sosteniendo a la chica como si fuese un gato, hizo una reverencia y colocó su mano derecha en el pecho -Disculpe señor solo estaba preguntándole a esta niña como se llamaba-

-Y yo te pregunto que hace una niña en este lugar ¿no debería estar en algún planeta?-

-Ehh bueno señor yo...- tartamudeó el grandulón.

-Señor...-Airi se levantó e hizo lo mismo que Nappa, reverencia y mano derecha en el pecho -Señor, lo que sucede es que...-

-¡Quién te dio permiso para hablar!- Reclamó el pequeño príncipe Vegeta mientras fruncía la frente, Airi cerró los ojos en espera de algún tipo de castigo, por su "falta".

-Está bien vegeta, déjala que hable, tu nombre primero - respondió el Rey

-Airi; ésta niña es mi sobrina señor, y acaba de regresar del planeta que le fue asignado, señor.-

-Y veo que perdió su cola- observó el Rey

El rostro de Ai no había perdido su color azulado.

-Si no puede convertirse en Oohzaru no sirve de nada, que la lleven a trabajos forzados...-

-SEÑOR – interrumpió Airi

-Le pido de la manera mas atenta que deja a esta niña a mi cargo, como hija de mi difunto hermano, se que tiene potencial, no sé los motivos de la perdida de su cola, pero le aseguro que será tan buena guerrera como cualquier otro Saiyajin...-

El rey meditó un instante -De acuerdo se les asignara una misión solo a ustedes dos, si llegaran a fallar, tu Airi recibirás tu castigo y esa niña... será ejecutada...- Respondió el Rey

Airi no tenía más remedio que responder -Sí... señor...-

-Que así sea entonces, Nappa ya baja a esa niña-

Nappa dejó caer a chica.

El rey vegeta al igual que el príncipe y Nappa dieron media vuelta y se retiraron.

Todos se levantaron

-Estás en un grave problema...-dijo una voz masculina, Airi se giró para encontrarse con Bardock.

-Gracias por darme ánimos- se cruzó de brazos -¿cómo te fue?-

-Todo bien ya sabes lo de siempre, un planeta pequeño gente asustada corriendo por todas partes, unos cuantos ataques, en fin, fue una misión fácil. - Bardock se cruzó de brazos y recargó en la pared. - Y dime que fué el alboroto de hace un momento- Al parecer Bardock aún no se había percatado de la presencia de Ai.

-Pues...- Airi se recargó junto a Bardock mientras colocaba su mano derecha en su brazo izquierdo- ves a esa niña- la señaló, Ai estaba perdida entre tanto gigantesco Saiyajin que caminaban junto a ella empujándola al pasar.

-¿Qué tiene?- preguntó Bardock.

-Al parece no es de por aquí, y no tengo ni la menor idea de como llegó, pero me pareció un poco cruel dejarla ahí sola, la encontré jugando con kakarotto.-

Bardock se limitó a hacer una pequeña mueca. -¿Y qué vas a hacer?-

-Pues intentar entrenarla...-

Bardock oprimió el botón de su rastreador para detectar su poder de pelea. -Es débil...-

-Lo sé, pero no tengo otra opción-

-¿Y de dónde sacaste eso de "tu hermano"?- Preguntó Bardock con una risita entre dientes.

-Fue lo primero que se me ocurrió...-


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