Bridgette entró a la panadería con cuidado, era un poco tarde y si su tío la encontraba se desataría el infierno.
Para su buena suerte, solo estaba Violeta. La pelinegra le sonrió y llegó a su lado para abrazarla.
-¿Cómo estás? ¿Te duele algo?
Bridgette la miró con tranquilidad. Siempre le había agradado la novia de su tío, le recordaba a su madre, tenía los ojos azules y el cabello negro corto hacia los hombros.
-Aunque no lo parezca, estoy bien... Y, bueno... -Bridgette se rascó la cabeza y miró preocupada a su alrededor-. Quisiera hablar con él...
Violeta abrió los ojos y detectó la determinación en los ojos azules de la chica frente a ella.
-¿Te irás?
La mujer sabía que ese día llegaría, eventualmente. Pero quería ser capaz de apoyarla aunque fuera en marcharse.
Bridgette solo le sonrió tímidamente.
-Eso quiero.
-¿Y tienes dinero o un lugar para vivir?
-Tengo el lugar, y la agencia de Gabriel Agreste pronto lanzará una beca para estudiar en la universidad de diseño de modas. Estoy aspirando a ella.
Violeta la abrazó con fuerza.
-Te deseo lo mejor. ¿Hablarás ahora con él?
Una sombra de miedo cruzó la mirada de ambas mujeres.
-Eso depende, ¿Ha tomado hoy?
-Si... Hoy le fue mal en la tienda, al final, lanzó una botella a la pared y se encerró en el cuarto de tus padres.
Bridgette tomó fuerzas y subió.
En el camino Tikki salió y la miró preocupada.
-¿Estás segura de esto?
-Si Tikki, es hora de que me independice. Papá está mal, y mamá está sufriendo por él, debo ser fuerte.
-Debes aceptar que hay algo mal en todo eso, que tu tío venga de visita y que a los días tu padre enferme.
-Tikki, no empieces, es todo una coinci...-Bridgette se pare frente a la puerta de sus padres y observó que esté se encontraba semiabierta-. dencia.
El instinto le decía que entrara sin hacer ruido, de modo que miró a Tikki y asintió con la cabeza.
Se asomó por la rendija y pudo observar a su tío abrazar una camisa de su madre. La escena la paralizó por completo.
-Mi bella Sabine... mi Petite...-Bridgette podía distinguir el estado completamente ebrio de su tío-. Tú deberías estar a mi lado y no con el idiota de mi primo... Deberíamos tener un niño llamado Gilbert... Tres gatos y una tienda de flores.
Bridgette entró en pánico, ¿Qué estaba sucediendo?
-Pero no te preocupes, cuando muera Tom, estaré aquí para consolarte, para amarte...
La mano de Bridgette resbaló y la puerta se abrió rechinando.
Si tío alzó la cabeza como un animal asustado.
Enfocó su mirada en Bridgette, la cual se había quedado estática en su lugar.
Finalmente, la reconoció.
-Tu... Porquería salida de Tom... ¿Qué mierdas haces aquí?
El pavor atenazaba su mente. Sintió los temblores recorrer su cuerpo, y el recuerdo del dolor la clavó en el suelo mientras veía a su tío pararse y acercarse a ella.
-Te pareces a él, pero también te pareces a ella... Eres una repulsiva cosa salida de Tom y Sabine... Pero mataré a tu padre, me quedaré con tu madre y a ti te mandaré tan lejos que ella se olvidará que tuvo una hija...
Y entonces, algo rojo salió de la pared y golpeó a su tío en la cara. El hombre se tambaleó y se sostuvo con la cama.
La velocidad de la situacion hizo reaccionar a Bridgette y salió corriendo.
-¡Tikki!
Ni siquiera se despidió de Violeta, solo quería salir corriendo de ahí.
En su cabeza reinaba el caos. ¿Cómo todo terminó así?
Se tropezó y no se volvió a levantar.
Tikki se acercó a ella y le acarició la cabeza.
-Todo saldrá bien, todo...
-¡Bridgette!
La aludida alzó la cabeza para ver a Chat Noir caer elegantemente frente a ella.
Chat Noir la miró preocupado y se acercó a ella. Estiró su mano derecha para tocarla, pero Tikki lo impidió.
-¡Aléjate!- chilló.- ¡Desde que te acercaste más a ella, solo ha tenido desgracias! ¡Cómo si le atrajera la mala suerte! ¡Típico de los usuarios del gato negro!
La criatura estaba enloquecida, pensó Chat Noir.
-¿De qué hablas? Solo vengo porque está oscuro, hace frío y mi princess se enfermará.
Fue cuando Bridgette notó que el gatito tenía razón, Bridgette miró de nuevo hacia abajo. ¿Cuánto tiempo llevaba en el suelo?
Entonces sintió un par de brazos que la levantaron como a una niña. Chat Noir le sonrió.
-Ven, te llevaré a un lugar seguro.
-¿Seguro? ¿Dónde está eso?- La joven se hundió cada vez más en la desesperanza.-¿Existe eso para empezar?
-Bueno, bueno creo que nunca había conocido a Bridgette desolada.
Tikki refunfuñaba a su lado, lanzando miradas de odio al gato alternadas con preocupación hacia su portadora.
Nunca sería capaz de perdonar a Plagg, a ningún portador.
"Nunca por mí, siempre por ti. ¿No?". Pensó con amargura.
No le quedaba de otra que confiar en que el portador de ese gato apestoso.
Por mucho que eso le pesará.
Bridgette estaba en blanco, no quería pensar, no quería levantarse. Ladybug no podía más.
Cuando volvió de su viaje astral, de dio cuenta que estaba en la casa de Félix Agreste. Específicamente en su habitación.
De inmediato saltó de los brazos de Chat Noir.
-¿Qué estoy haciendo aquí?-. De nuevo, el pánico le burbujeaba en el pecho.- ¿Dónde está Félix?
Chat Noir la miró con precaución.
-El está aquí.
Bridgette miró salvajemente a su alrededor.
-¿Dónde?
Chat Noir abrió la boca, pero no salió ningún sonido.
-El está en esta casa, decidió dormir en otra habitación y dejarte ésta. Hablé con él y no ve ningún problema si te quedas.
-¿Cuándo hablaste con él?
-Antes de encontrarte, soy un conocido suyo.
-¿Así que cuando hablabas de un lugar seguro era aquí?
-Si.
El gatito movía la cola de un lado a otro, esperando su respuesta.
Le había dado un mini infarto cuando la vio derrumbarse mientras daba su paseo nocturno diario. Se acercó a ella, sintiendo el corazón salirse de su pecho. Y cuando la vio a los ojos, su corazón se rompió.
La mirada de la chica estaba vacía, sola, desolada. Nunca supo cuándo se acercó, claro, hasta que la kwami de Bridgette lo golpeó salvajemente. Al instante recordó lo que le contó Plagg sobre ella y su mala relación con los portadores de el gatito negro.
Todo era cierto.
Luego, se le ocurrió llevarla a su casa, obviamente no lo pensó bien, porque cuando la tuvo enfrente su cerebro se apagó.
Bridgette dormiría en su habitación, en su cama, con él. Bueno, borra eso. Sus pensamientos desviaron hacia las piernas de la chica, en lo genial que se sentiría tocarlas... Basta.
Y luego, preguntó por él. Y el muy idiota estuvo a punto de revelarse. Ya tenía las palabras de destransformación en la punta de la lengua. Y ella lo vio con esos ojos, y fue incapaz de decirle.
-Deberías quedarte aquí, a menos que te dé miedo dormir bajo el mismo techo que tu "Amoure".
Y sin proponérselo, Bridgette sonrió.
Y a la chica se le iluminó el cerebro.
Amaba a Chat Noir, tanto o más que a Félix.
Y con esa resolución, vino otro pensamiento más aterrador.
¿Cómo podía amar a dos personas al mismo tiempo? Y peor aún. ¿A quién elegirá?
¿Ven ese castillo con lobos, cocodrilos, y un puente pasadizo? En ese lugar me iré a esconder de su ira.
