Tormentos del pasado (Remake 2019)

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Un día como hoy hace cuatro años atrás se publicó el primer episodio de Tormentos del pasado, así que espero que les guste está mejorada versión.

Y bueno tal y como lo dije, aquí esta esta continuación o mejor dicho remake, antes que nada, quiero dejar algo claro (sé que suena agresivo, pero no importa xD). Lo que quiero dejar claro es: mi redacción y ortografía no es perfecta, creo que la de nadie lo es, pero, siento que, si es algo mucho mejor que lo escrito en el 2015, así que acepto sus críticas constructivas.

Dejaré los puntos importantes de esta historia:

habrá cambios en cuanto a la historia del 2015, no quisiera que se viera esta trama tan inmadura.

2.-El inicio de esta historia será después de "Boruto, Naruto The Movie."

3.-No estoy al pendiente al manga y serie de Boruto, así que me quedaré con las ideas que tenía durante el filme de Boruto the movie.

Advertencia: Lemon, OoC, lenguaje obsceno, muerte de un personaje, personajes OC.

Disclaimer: los personajes utilizados son propiedad de Masashi Kishimoto, la trama es mía.

Narración.

—Diálogos—

("Pensamientos")

0o0o0o0o0o0 Cambios de escena

O/O/O/O/O/O/O/O/ Inicio o termino de Flash Back.

Narración de flash back

.:*:..:*:..:*Narración del personaje:..:*:..*:..*:.

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Ver aquella tumba rompía su corazón, ver como en ella está grabado el nombre de un ser querido la derrumbaba, ver a su querida hermana menor desmoronarse mataba su razón, pensar en las últimas palabras de su padre mataban su alma. Cerrar sus ojos y sentir las lágrimas formar un camino por sus mejillas era su tortura, recordar es volver a vivir, recordar es volver a vivir sus "tormentos del pasado".

La muerte de un ser querido es uno de los dolores más grandes que puede sentir la especie humana. Pero ¿Qué sucede cuando no se tiene la certeza de qué es de ese ser querido? ¿Una persona puede sobrevivir a base del dolor? ¿Alguien puede sanar una vieja herida?

Su nombre ahora no es relevante, su físico tampoco, pero por otro lado su edad si, tiene treinta y un años, su nivel; chunnin de Konoha, ama de casa, ninja retirado, madre de dos pequeños.

—Hermana… —la voz de una mujer hizo abrir sus ojos, ambos pares de ojos perla se miraron. —ya es hora de que yo me vaya.

—Comprendo. —dijo aquella mujer, su nombre Uzumaki Hinata, nombre de soltera Hyuuga Hinata. —ahora tu… eres la líder del clan.

—Sé que papá estará orgulloso. —susurro Hyuuga Hanabi. —por fin se logró lo que él quería.

—("Lo que… ¿Él quería?") —pensó la mujer de cabellos azules, su vista se nublo, miro de nueva cuenta la tumba, sintió los pasos de su hermana alejarse hasta quedarse sola frente a la tumba de su padre. —("Papá, hubiera sido mejor que te marcharas sin decirme nada")

Lo que muy pocas, no, lo que solamente ella sabía era de su "tormento del pasado", un tormento que el amor de su esposo hizo que dejará de llover, el nacimiento de Boruto que alejo a las nubles, ver a su Himawari hizo que hubiera un poco de calidez. Pero si nos vamos años atrás, la muerte de "él" alejo toda vida existente en su interior. En su corazón hay una herida tan profunda, que el amor de su familia no la ha ayudado a cicatrizar. Tal y como lo mencione, eran muy pocas las personas que sabían de su pasado, Neji, Hiashi ya murieron, dejando todo el peso en los hombros de Hinata.

—¡¿Por qué me mentiste?! —grito Hinata entre sollozos, cayó de rodillas y ambas manos agarraban el mármol. —¡¿Por qué me dijiste que él murió?! ¡¿para eso me dijiste la verdad?! ¡¿Querías que viviera una vida desdichada?! No sabes que… mataste mi vida, al decir que murió mi hijo… ¡¿Cómo podré vivir ahora que se la verdad?!

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Naruto escuchaba desde lejos los reclamos de Hinata, en su mano apretaba la manita de su pequeña hija, una niña que era un copiar-pegar de Naruto.

—Papá, ¿Qué es lo que le sucede a mamá? —Himawari pregunto inocentemente.

—Ves aquel cielo. —dijo el hombre de cabellera rubia, señalando un cielo soleado con algunas nubes, la pequeña asintió. —haya arriba estará tu abuelo, esta junto a tu tío Neji, junto a tu abuela.

—¡Oh genial! —exclamo la pequeña peliazul, sonrojándose mucho. —se fue de vacaciones, ¿también a mí me llevará?

—No, tú aun no debes de subir Hima. —dijo Naruto al sonreírle a su hija. —tú abuelo se fue para siempre, es por eso por lo que tú madre esta triste.

—¿Se volverá a poner feliz? —pregunto Himawari.

—Todo depende de nosotros. —habló Naruto.

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Hinata lloraba de amargura, sus ojos estaban rojos, mientras que su corazón y alma derrumbados.

—("Makoto") —pensó la mujer entre recuerdos dolorosos, alzo la mirada al cielo y grito hasta el punto de desgarrar su garganta. —¡AHHHHHHHHHH!

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Solamente volvía de una simple misión, era una misión tan simple como escoltar a un niño rico, me llevo tres días en poder terminarla con éxito, quería volver a casa, era todo lo que quería, pero como siempre en un solo segundo te puede cambiar la vida.

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—Buenas tardes, señorita Tsunade, —dijo una joven de catorce años, su cabello era azulado y lo llevaba un poco largo, mientras que sus ojos eran de un extravagante color perla. —me mandaron llamar.

—Así es Hinata, tenemos una misión de rango C para ti, sé que desde hace un par de meses ascendiste a nivel chunnin, —explico de manera amable la hokage, —pero últimamente los gennin están bastante ocupados en pequeñas misiones y nuestros chunnin están encargándose de otras misiones, así que Hinata Hyuuga, tu misión es escoltar al pequeño hijo de la familia Kim.

—¿La familia Kim?, —pregunto curiosa la joven.

—Es la misma que piensas Hinata, habló que los comerciantes Kim Min y Seo Ji, me han pedido que escoltemos a su hijo Kim Jun, el cual se ha venido a un campamento a nuestra aldea. —dijo Tsunade, —¿Crees poder hacerla?

—Claro que si Tsunade-sama, cuente con ello. —dijo Hinata, hizo una reverencia y salió de la oficina.

Sin saber que desde las sombras estaba siendo observada.

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La misión no era difícil, era una simple misión rango C, pero inevitablemente era mi destino, era mi destino que en esa semana Shino-kun y Kiba-kun hayan salido a una misión diferente a la mía, era mi destino que en esa semana todos los chunnin estuvieran ocupados, ¡Maldición! ¡Ese era mi patético destino!

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—Muchas gracias por ayudarnos Hinata-san. —dijo una señora, se trataba de la señora Ji Soo, la esposa de un importante comerciante. —gracias por traer sano y salvo a Kim Jun, aquí tienes tu paga, y esta carta es de agradecimiento por habernos ayudado.

—Gracias a usted señora Ji Soo. —respondió una joven, su cabello azul marino estaba largo, llegando por debajo de su cintura, mientras que sus ojos perla mostraban un brillo excepcional. —Jun-kun es demasiado amable y tranquilo.

—Jejeje, eres la primera persona que piensa eso de Jun, siempre mi Jun se mete en problemas, así que encontrar a alguien que pueda acompañarlo en todo su viaje es bastante difícil, se nota que le caíste bien a Jun. —dijo la señora, al ponerse de pie, Hinata se quedó fascinada por los hermosos detalles de su kimono.

—Comprendo señora Ji Soo, —habló Hinata al hacer una reverencia, — mi misión aquí ha finalizado, y la hokage siempre prefiere que volvamos lo más pronto posible.

—¿Te gustaría quedarte solo por esta noche? —preguntó la señora Ji Soo. —ahora vuelve mi esposo de un viaje, así que no estaría nada mal que le hicieras un poco de compañía a jun.

—Me gustaría quedarme, pero es hora de que vuelva a la aldea. —dijo Hinata al hacer una reverencia.

—Entiendo, no importa Hinata-san. —dijo Ji Soo.

—Muchas gracias por la invitación señora Ji Soo. —dijo Hinata.

—No dudes en visitarnos, Hinata-san. —habló Ji Soo. —lindo viaje.

—Nos vemos. —dijo Hinata.

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Desde el momento en que dejé la tierra del té, las cosas las sentía un poco extrañas, caminaba tranquilamente por el bosque, pero estaba segura de que alguien me venía pisando los talones, volteaba y volteaba y no veía a nadie, hasta que decidí activar mi byakugan, donde pude ver un extraño chakra.

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Los pasos de aquella joven empezaron a ser apresurados, sentía un poco de miedo, con una mirada basto para saber que esa persona era mala, y que su chakra era dañino. Sus pasos apresurados se volvieron trotes, hasta que al final corrió, decidió subir a los árboles, y de esa manera podía brincar de árbol en árbol, sus ojos poco a poco se llenaron de lágrimas, volvió a activar su byakugan, solo para darse cuenta de que ese hombre… estaba atrás de ella.

La mujer al voltear su mirada pudo apreciar unos cabellos negros, antes de que aquel hombre la tomará de la cintura y la hiciera caer, al caer Hinata quedo debajo del ese sujeto dañino, miro sus ojos violetas llenos de lujuria. Entre forcejeos, aquel hombre inmovilizo sus movimientos, Hinata grito, pero como siempre, aquel tipo calló sus lamentos con sus labios, aquella Hyuuga ahora entendía cuáles eran las intenciones de aquel hombre, así que lloraba y en su mente rogaba que ese sujeto parará. Su labio inferior comenzó a sangrar, el hombre separo sus labios de los de la Hyuuga.

—P-Por f-favor… —suplicaba la joven. —déjeme…

Aquel sujeto desconocido tomó del cuello a Hinata, comenzó a ejercer presión, causando que la pobre mujer dejará de respirar por unos momentos.

—Lo siento pequeña, pero vas a ser mía. —susurró aquel sujeto. —eso fue lo que pensé desde que te vi.

Hinata pudo entender algo al tenerlo encima de ella, y eso era que su atacante era mucho más fuerte que ella, y que no importaba cuanto intentará moverse, siempre él la podía inmovilizar y hacerla débil de mente. Ese hombre notablemente era un ninja, ya que una persona normal no podía hacerle inmovilizar, eso era malo, muy malo. Grito con todas sus fuerzas pidiendo ayuda, pero su lamento fue callado.

Un fuerte golpe en la cabeza fue suficiente para dejar a Hinata inconsciente, siendo totalmente vulnerable para aquel hombre.

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Aún en casa, su sueño no podía ser conciliado, abrazada a ella misma en posición fetal, busca el calor, el calor que desde hace años hubiera deseado tener. Miro a su lado a su esposo, sabía que no estaba dormido, sabía que estaba al pendiente de ella, ¿Por qué no tuvo ese calor hace años atrás? ¿Por qué no estuvo ahí Naruto para poder salvarla de ese maldito? De nueva cuenta, la primera dama de Konoha escondió su cara entre sus piernas, no solo lloraba por sus recuerdos, también de las palabras de su padre.

—("Papá, ¿Por qué me hiciste eso? Acaso ¿Nunca me dejarás vivir una vida normal? Acaso… ¿No te gusto la idea de verme nuevamente de pie?") —pensó la mujer de cabello azul, entre sollozos susurro… —padre… ¿Por qué te fuiste?

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Frente a sus ojos perla su padre se iba, era inevitable, hasta el árbol más fuerte tarde que temprano terminaba con si ciclo de vida, en un futón su padre daba sus últimos suspiros, parecía dormido, si no fuera por su piel pálida podría jurar que solamente dormía su siesta de media tarde. Hinata se sentó a su lado, tomo la mano de su padre y la llevo a su cara, cuanto hubiera deseado que esa mano le apoyará en los momentos más difíciles, y no ahora que él se va.

—Hoy me despediré sin querer decir adiós, no te niego, siento miedo de enfrentarme a la vida sin ti, ahora que te vas padre, por favor, llévate mi vida entera*. —susurro Hinata. —abraza a Makoto, dile que lo amo y que me esperé, que algún día estaremos juntos en la eternidad, hace dieciséis años solo fue un hasta luego, ahora nos reuniremos todos, podré estar junto a Neji-nii san, padre…

—¿Hinata? —preguntó el hombre de edad avanzada, cuyo nombre era Hiashi Hyuuga. —¿Makoto? Ese es el nombre que decidiste… ¿Verdad?

—Nunca supe si fue un niño, ni tampoco sé si fue una niña, Makoto es un nombre lindo para él o para ella. —dijo Hinata entré lágrimas.

—Hinata, quiero decirte la verdad. —dijo el Hyuuga al apretar la mano de su hija. —siempre te he mentido, no habrá perdón para mí, ni tampoco una entrada al paraíso, desde que murió tu madre he esperado esté día, pero esperaba reencontrarme con ella en la eternidad.

—Siempre has sido un buen hombre. —susurró la señora, acaricio la arrugada mejilla de su padre. —sé que me llamaste… tal vez te refieras a lo que paso años atrás, no te preocupes, mi Makoto te estará agradecido, le diste sepultura, así que siempre él y yo te estaremos agradecidos de ello padre…

—Si algo me desespera de ti Hinata es tú corazón noble, debes de dejar de ser noble por el tu propio bien, ¿Cómo puedes estar agradecida con una persona que regalo a tu hijo?. —dijo el Hyuuga, sabía que las palabras de su hija eran sinceras, sabía que por culpa de sus malas decisiones había destrozado la vida de su joven hija, ahora ¿de que servía su arrepentimiento? ¿De qué servía morir? Sí jamás se iba a ir en paz de este mundo, mucho menos del dolor que causo hace años.

Hinata no pudo articular ni una sola palabra, ya que no entendía ni un poco de lo que quería decir su padre, ¿Qué su padre… regalo a su hijo? ¿de que hablaba? Acaso… ¿No hablaba de Makoto? Saber que sentía Hinata era muy difícil. De golpe, Hinata, quito la mano del rostro de su padre, al ponerse de pie retrocedió unos pasos, Hinata se detuvo al sentir la pared junto a ella. Los ojos perla de la mujer se nublaron, después sintió la calidez de sus lágrimas rodar por sus mejillas, su cabeza comenzaba a dolerse, su estómago se revolvió y su corazón latía fuerte.

—¿Qué? —susurró aquella mujer, antes de llevar una mano a su pecho y sentir su corazón latir con desesperación, su respiración se cortó antes de caer de rodillas.

—Lo siento hija, no podía permitir que la aldea te tachará de cualquiera… —la voz de Hyuuga Hiashi poco a poco se iba, como se lamentaba que la vida no le diera el tiempo de corregir sus errores.

—¿Dónde está? —pregunto Hinata acercándose a su padre y tomándolo por el brazo, sus ojos no paraban de su llorar y su voz estaba entrecortada, —dime, ¿Dónde está Makoto?

—No… se llama Makoto, fue una niña y la persona que la cuido la llamo Sayuri… —susurró Hiashi, sus ojos comenzaron a cerrarse, las últimas imágenes que vio a su hija llorar desesperadamente y gritarle muchas cosas que no pudo comprender. Pero la imagen cambió, mostrando así a su pequeña hija de solo quince años.

Tal y como un árbol seco, tira su última hoja marchita, fue lo mismo que sucedió con Hyuuga Hiashi, ya era un cadáver, que su único deseo era irse en paz, aunque lamentablemente la "gravedad" hizo caer su última hoja. Dejando en un dolor insoportable a su hija mayor. Algunas veces se dice que "las mentiras son piadosas", ese era el caso de Hinata, su padre hubiera tenido piedad de ella, de no haber dicho la verdad Hinata seguiría su vida normal.

—¡Papá! —grito la señora antes de sollozar. —¡¿Dónde está?! ¡Papá!

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—Papá, papá, papá. —sollozaba aquella mujer, su cara estaba escondida entre sus piernas. —("¿Dónde está mi hijo? ¿A dónde te llevaste a mi hijo? ¿Por qué me hiciste eso? ¿Por qué no me mentiste? ¿Por qué no te lo llevaste a tu tumba?")

Naruto apretó con fuerza la almohada, cerró sus ojos y sintió una lágrima correr por su mejilla, era una lástima no poder hacer nada para devolver la sonrisa a su amada, era una lástima no poder revivir a Hiashi, bueno, si se podía, pero ya era su tiempo de marchar.

Entre lágrimas amaneció, Naruto fue el primero en levantarse de aquella fría cama, dejando a Hinata acostada, ese día él se encargaría de darles de comer a sus hijos, y después de llevarse a Boruto a asignarle una misión, todo para que Hinata pudiera ponerse nuevamente de pie emocionalmente.

—¿Tienes hambre? —pregunto Hinata al levantarse de la cama.

—Siento que deberías de volver a la cama. —dijo Naruto, beso la frente de su esposa, dándole a entender que estaba con ella, y que siempre la apoyaría. —yo me encargare ahora de los niños.

—De Boruto es fácil. —habló la Uzumaki. —pero mi Himawari necesita mucha más atención, en verdad Naruto, si no despejo mi mente será peor, dime ¿quieres ramen? ¿sopa miso?

—Pues, me gustaría mucho sopa miso. —respondió el hokage, abrazo a su esposa y le susurro. —te amo, recuerda que siempre estoy contigo.

Tras esas palabras la intención de Naruto era hacer sentir mejor a su pareja, pero por lo visto hizo todo lo contrario, Hinata dio la media vuelta y salió lo más rápido posible de la habitación, dejando a Naruto con la mano estirada, cuya intención era acariciar la mejilla de su esposa. La señora Uzumaki hacía la comida, aun tratando de tener la mente en otro lado, era algo totalmente imposible, siempre sus recuerdos regresaban como el bumerán.

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Llorar noches enteras era lo que sucedía, aun con quince años había sufrido el dolor más grande, el ser violada, el ser humillada. Encerrada en su pequeño cuarto era su consuelo, alejarse de sus amigos fue su refugio, las mentiras que su primo había dicho fueron: "Hinata está teniendo un entrenamiento muy duro, es por eso por lo que está ausente", como quería a su primo, aunque nadie sabía cuál era el motivo de su dolor. Su hermana Hanabi no había día en que preguntaba "¿Por qué mi hermana no sale de su cuarto?", todos intentaban levantarle el ánimo, menos su padre.

La humillación era terrible, sus golpes y marcas de su cuello habían desaparecido, los dientes marcados en sus senos tampoco estaban, pero, aun estaban grabadas aquellas imágenes antes de caer desmayada, aún siente el dolor físico cuando recobro la conciencia, aún siente el miedo cada noche.

Una mañana, fue lo peor que pudo haber pasado. Sin querer miro a su calendario, se dio cuenta que ya habían pasado tres meses desde ese terrible día, y que quince días después de que la violaron debió de llegar su menstruación, entonces era terrible, ¡Tenía más de dos meses sin que llegará su ciclo menstrual! Eso era terrible, era terrible. Ese día ya no lloró por ser obligada al sexo, ahora lloraba por la preocupación de estar embarazada.

Así pasaron otras dos semanas y nada, aún no había rastro de su regla. Una mañana llena de valor se paró frente al espejo, vaya que era todo un desastre, siempre usaba la misma ropa ocultando su cuerpo, su cabello estaba arañoso y largo, sus ojos estaban rojos, pero extrañamente tenía sus ojos brillosos. Llevo su mano derecha a la boca, de esa manera Hinata ahogo un grito de horror, como se lamentaba tener ese doujutsu, activo su byakugan, la imagen que vio la dejo perpleja.

Pequeños movimientos hacia ese "paracito", su corazón latía, pero sobre todo estaba bien, grito de horror antes de caer de rodillas, se abrazó a ella misma en busca de calor humano. ¡Estaba embaraza!

—¡¿Embarazada?! —exclamo la Hyuuga entre lágrimas, ¿Cómo era posible eso? ¡Por Dios! ¡Solo tenía quince años! —no es posible… yo no puedo estar embarazada.

—¡¿Qué estas qué?!

Grito un hombre, tomo a la joven que estaba en el piso y le obligo a verle a los ojos, el hombre, con su doujutsu activado miro como aquel paracito se quedaba quieto, mientras que su hija mayor la miraba con horror, tanto era el temor de aquella joven que dejo de respirar. Hiashi no soportaba esa mirada, ¡¿Por eso estaba tan deprimida?! ¿Fue porque el padre del niño le abandono? Entre tanta rabieta, se imaginó que frente a él estaba el padre del bebé, así que un golpe fue directo a la mejilla de Hinata.

Hinata cayó, golpeándose directamente en la cadera, gritando de dolor, sintió algo cálido recorrer su mejilla, otro nuevo puño fue hacía ella, está ves fue en la nariz causándole otro sangrado más. La furia de Hiashi no parecía tener tregua, saber los sentimientos del patriarca Hyuuga era difícil, pero, lo que no cabía duda de que sentía, era la rabieta de que su hija "peco", ¿Ahora como lo tomarán los líderes del clan? ¿Cómo lo tomará la aldea? ¿Cómo dará la cara? ¿Tendrá que hacerse cargo del niño? Tantas preguntas, pero ni una sola respuesta.

La futura madre estaba en el piso, con la cabeza abajo y la sangre cayendo en el tatami, el futuro abuelo agarró del cabello a su hija, arrastrándola entre los pasillos de la mansión, Hinata gritaba de dolor y se retorcía para poder quitarse a su padre, Hiashi llegó con Hyuuga Neji, su sobrino.

—¡Quiero que te lleves a Hinata de aquí! —grito el líder del clan, aun jalando la cabellera de su hija, la levanto del piso y la arrojo con fuerza en contra del Hyuuga. —¡Largo!

—P-pero… Hiashi-sama. —susurro Neji al auxiliar a su prima, que aún lloraba y sangraba de su mejilla. —¿Qué está pasando?

—Ella te explicara. —habló el patriarca, antes de dar la espalda y perderse entre los pasillos.

—Hinata, Hinata. —la llamaba una y otra vez el Hyuuga, mientras que Hinata lloraba. —¿Qué está pasando?

—N-Neji… —susurro Hinata entre sollozos. —no lo quiero tener, no quiero que nazca, no lo quiero conocer, por favor, golpéame tan fuerte para que él muera.

No cabía la menor duda para Neji, entre sus brazos cargo a su prima, para esta manera sacarla de la mansión.

—Nii-san… te lo juro que yo no quería. —susurraba Hinata al mirar los ojos perla de su primo, —las cosas pasaron tan rápido que no pude defenderme, por favor primo mátalo mientras aún esté conmigo, no lo quiero tener, él nunca debió de estar aquí conmigo.

—Hinata-sama, usted tranquilícese, le va a ser daño a su bebé. —dijo Neji, sintiendo una enorme rabieta, ya que su prima fue tomada por la fuerza, la abrazó con fuerza.

—No… él no debe de nacer…. —susurró Hinata cerrando con fuerza sus ojos. —quiero ponerme de pie, pero él será un impedimento, por favor nii-san.

Hinata entre llantos se quedó dormida, mientras que Neji se iba a un lugar que muy pocas personas conocían, solamente el dueño, que era su tío, sus padres y él. Se trataba de una pequeña cabaña en medio del bosque.

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Mirarse frente al espejo fue su perdición, su imaginación fue mucho más haya. Miró a su "yo" de años atrás, vio a una joven de quince años, llorando amargamente y susurrándose una y otra vez que no estaba embarazada. De inmediato volteo su rostro volviendo a la realidad. Sentía su corazón latir, mientras un sudor frío se perdía entre sus senos. Un sollozo salió de su boca, sus ojos suplicaban que parará de llorar, cosa que era inútil.

—("Mi hijo… ¡¿Qué debo hacer?! ¿Cómo podré vivir sabiendo que estás bien?" )—pensaba Hinata al llevar ambas manos a su rostro, poco a poco se sentó en el piso, sollozando y gritando su desdicha.

Un hombre escuchaba sus lamentos, estaba justo a su lado, ella no lo había notado, pero nunca se separó de su lado. Naruto decidió mantenerse al margen, sentía que dejar que su esposa llorará era la mejor opción, vaya iluso era él.

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Y pues hasta aquí este capítulo, no duden en dejarme sus estrellitas si me leen desde wattpad, o sus RR si me leen desde fanfiction, y la verdad no se cada cuando subiré una actualización, pero si tengo más que presente que trataré de que sea lo más seguido posible. Ahora mientras tanto si gustan pueden ir adelantado un poco la historia, leyendo en la otra historia.

Ahora si hasta la próxima actualización.

Fecha de publicación original: 09/11/2015

Fecha de inicio de escribir: 02/04/2019

Fecha de última edición: 18/10/2019

09/11/2019