Los chicos de barrio no me pertenecen, son propiedad de Cartoon Network y Tom Warburton.

No es un adiós

-Ya dije no las primeras tres veces…

-Pero no te estoy pidiendo un favor, solo que hagas tu maldito trabajo –insistió la pelirroja persiguiendo a 60- eres instructor, se supone que debes preparar y guiar a las siguientes generaciones. Rachel no ha tenido a nadie que le enseñe como ser líder. De un día para otro el consejo la sacó de la facción de los espías y la obligó a tomar el puesto de líder supremo.

-Lo recuerdo bien, ambos estuvimos ahí. Tú dabas saltitos de un lado a otro como una boba de lo feliz que estabas –bufó 60 apresurando el paso- ¿no se suponía que contigo allí defendiéndola solo por ser niña y la otra mitad del consejo por ser la preferida de 100 y 274, no tendríamos de que preocuparnos?

-Pues noticia de última hora bobo, el consejo escogió a Rachel solo para poder desquitarse la traición de Chat ¡Son horribles todo el tiempo! Se comportan como si ella tuviera la culpa de todo lo que está mal ¿te has dado cuenta verdad? ¡La reunión de hoy fue un desastre!

-Es solo tu percepción. La mía dice que si ella fuera niño no te importaría en lo absoluto. Hasta mañana.

-¡Espera! -86 se plantó en frente, interponiéndose entre él y su nave- viven para torturarla ¿en serio no vas a hacer nada?

Él niño tomó una fuerte bocanada de aire y se llevó las manos al rostro.

-De acuerdo, veamos cómo te lo pongo en palabras que puedas entender... -suspiró- para empezar yo no le di ese puesto de líder, para seguir, odio la política. O al menos, este modo de hacer política. Y finalmente, si el supremo no puede hacerle frente a cinco agentes de su mismo bando ¿cómo luchará entonces contra la tiranía adulta? Conclusión, por muy talentosa que sea 362 no está hecha para el puesto. Ya supéralo.

-Sabes que no puede renunciar. Si lo hace se llevará a cabo el juego, luego para ella será destitución directa.

-Yo tampoco hice las reglas.

-¡Pero entiende que no es su culpa, sino la de todos los demás! El consejo la ataca cuando se supone que fue creado para ayudarla a liderar y distribuir responsabilidades y trabajo ¡Ellos son los que están mal! Prefieren quedarse sentadotes a esperar que sea Rachel quien resuelva sus problemas, cuando debería ser al revés. Si tan solo…si tan solo le dieran una oportunidad ella sería la mejor líder supremo de todas las eras. ¡Te lo prometo!

-Por supuesto –el niño puso los ojos en blanco- y tú de entre todos eres el agente más indicado para hablar sobre dar oportunidades y hacer promesas.

-Te esto dando una oportunidad ¡La oportunidad de ayudar!

60 se le quedó mirando muy serio unos instantes, luego comenzó a reír.

-El único motivo por el que estés pidiéndome esto es porque claramente se te acabaron las opciones. Y 362 ya se cansó de tu ayuda, ayuda que por cierto no te pidió ¿o me equivoco?

86 titubeó.

-A 362 le desagradas, y le importas un comino, solo que al menos ella tiene la decencia de dejarlo en claro –dijo el niño- métetelo en la cabeza de una buena vez, hacer esto no te asegurará su amistad, ella definitivamente no te quiere cerca. Eres patética ¿no te basta con saber que preferiría a cualquiera menos tú como segundo al mando? ¿Lo sabias verdad?

La niña desvió el rostro. Claro que lo sabía.

-Eso no la convierte en una mala persona.

-Pero te convierte a ti en una estúpida.

La pelirroja frunció el ceño.

-Está bien. Es porque es niña, lo admito –siseó propinándole un empujón- pero aún si no puedo ser su amiga, y si todo el crédito te lo llevas tú…no importa –lo miró a los ojos suplicante- ¿podrías hacerme el favor de ayudarla?

El rostro del niño era inmutable.

-No –contestó- pero te daré un consejo a cambio de que dejes de insistir: contén tus emociones y has como si no vieras, porque a este paso se olvidaran de 362 solo para ir detrás de ti. Es por tu propio bien. No te arriesgues por algo que pronto no importará. El cambio de líder fue muy repentino, y todos siguen enojados. Veremos cuantos golpes soporta de pie la chica nueva, y si no lo logra pues solo tomamos alguien nuevo y ya. Con algo se suerte será otra niña, así estarás contenta…

-¡Eres de lo peor! ¡Eres …!

-¿Que? ¿Soy basura solo por querer hacer las cosas del mismo modo en las que tu queridísimo 100 las habría hecho? Te recuerdo que recomendarla como líder fue idea suya, y todo este lio es su maldito gran plan. Años Fanny ¡Años! Y nunca te oí contradecir nada de lo que dijo o hizo ese tipo, ni siquiera de las cosas por las que te hizo pasar ¿Ahora te dedicaras a proteger a los de su misma calaña? ¿No fue suficiente encubrir todas sus mentiras, ayudar en su farsa y…?

-¿¡Que otra opción tenía!? ¡Tú no estuviste allí 60! Nadie hizo nada por mí ¡NADIE estuvo allí para mí!

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-Fin de la trasmisión-

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Capítulo 9: Exposición

Con el estómago lleno de un caldeado almuerzo Paddy se calzó su abrigo, tomó su mochila y antes de abrir la puerta para marcharse. Anunció:

-¡Mamá! ¡Saldré a jugar con mis amigos!

No se quedó a escuchar respuesta, porque desde luego no habría, a pesar de que sus padres estaban a menos de un cuarto de distancia, específicamente en la sala, contestando llamadas de la oficina y revolviendo papeles que no hacían más que llegar y llegar por medio de la vieja máquina de fax.

"Vacaciones" para la gente adulta, se traducía a "trabajar desde una localización diferente"

Patt suspiró al tiempo en que veía al mediano desaparecer en el paisaje desde la ventana. Con la actitud de esos padres, era de esperar la conducta de sus hijos. Pero poco y nada servía quejarse, era momento de tomar acciones. Pasó su camisa por debajo del pantalón, ajustó su cinturón de hebilla y los cordones de sus botas de combate. Ayudó a Shaunie a terminar de vestirse enredándole una bufanda de colores chillones alrededor del cuello, no quería perderlo de vista en el exterior. Tomó la mochila falsa, pues la verdadera esperaba escondida desde temprano entre matorrales a medio camino hacia la nave.

Echó un vistazo a su reloj de muñeca, se humedeció los labios y por último con la mano sobre el picaporte anunció:

-¡Llevaré a Shaunie al parque! ¡Volveremos antes de la cena!

Desde luego, no hubo respuesta de parte de los adultos, pero sí de Fanny. Que corriendo hacia ellos de improviso detuvo su tan deseado intento de escapar.

-¡Esperen un momento! ¡Hey!

Sintió el agarre de la pelirroja por detrás.

-Esperen un momento. Les daré un radiorastreador.

-¿Un rastreador? ¿Para qué?

-¿Pues para qué más? Para saber su ubicación y además poderme comunicar con ustedes, la misma palabra te lo está diciendo.

El adolecente sacudió su cabeza, desesperado, repitió:

-¿Y para qué?

-Oye ¿Te estás pasando de listo conmigo? ¿O realmente eres tan tonto como pareces? ¡Un rastreador! No es tan difícil de entender.

-Y porque demonios me darás uno precisamente hoy, en esta época del año, a esta hora del día, en esta parte del mundo, solo para saber mi ubicación específica a pesar de que sabes específicamente donde estaré.

Fanny enarcó una ceja.

-Quiero decir… -Patton carraspeó- mostraste cero interés en mí durante semanas, pero hoy, precisamente hoy...

-¿Qué tiene de malo hoy?

-Nada. No tiene nada de malo – se pellizcó el puente de su nariz con frustración- mira, he hecho esto miles de veces Francine. Lo he llevado a patinar la semana completa, y antes que eso hemos ido de paseo al castillo observatorio, que está a un distrito de distancia. Me creo competente para realizar la tarea, no he hecho nada que ponga en duda mi desempeño. Me esfuerzo para ser…mejor. ¿Entiendes?

La pelirroja lo miró como siempre lo hacía, como si todo en él estuviera completamente mal. Patt se había preguntado muchas veces la clase de persona que habría sido "el otro sujeto" para dejarlo tan atrás en la carrera. Talvez si supiera más podría entenderlo, talvez así, se libraría de la presión…

¡Espabila soldado!

-Me da igual Francine, llevaré a Shaunie al lago, rentaremos un par de patines para hielo y volveremos antes de la cena –anunció nuevamente aplastando los pensamientos agónicos que se cernían en su mente.

-Sí, tu ten esa aburrida reunión secreta con Tommy, no pienses en nosotros –agregó el pequeño hermano empujándola y prendiéndose a la cintura del adolecente- estaremos bien.

Patt abrió la puerta

-Ahora si me disculpas, saldré a hacer mi trabajo, el que por cierto me obligaste a ejercer desde que llegamos. Vámonos Shaunie.

-¡A la orden!

-¡Alto ahí! –Fanny jaló a ambos de regreso al interior, interponiéndose entre ellos y la puerta- yo estoy a cargo a aquí, y si yo digo que van a llevar un radiorastreador, entonces van a hacerlo sin chistar ¡¿Me escucharon par de tontos?!

La respuesta fue una mirada hostil.

-No estoy de acuerdo –murmuró el adolecente.

-Me importa un bledo. Tú haces lo que yo te diga y punto.

-Bueno, ahora que estas castigada realmente no importa lo que tú quieras. ¿Verdad? –el chico hizo un ademan en dirección a la sala donde se encontraban sus padres. Fanny palideció. Sintió el viento frio del exterior colándose entre sus delgadas piernas blancas y la necesidad de tener que explicarse.

-Me sentiré más segura sabiendo su ubicación –dijo sonriendo, patéticamente avergonzada. Al no tener respuesta, se volvió hacia su hermano menor- Shaunie ayúdame, no solo se trata de que Tommy no vea a Patt. Aún no sé cómo tomará mi propuesta. Puede que las cosas no salgan tan bien como lo espero, y todo termine con una tropa completa de agentes en el patio. En ese caso, yo tendría la posibilidad de darles aviso a tiempo para lograr que escape.

El pequeño pelirrojo se preocupó al escuchar aquello, pero su lealtad pertenecía al mayor, y lo primero que hizo fue mirarlo con ojos expectantes a la espera de alguna orden.

-Nada malo pasará si haces bien tu trabajo Francine.

-No puedo asegurarte que...

-Solo preocúpate en hacer bien tu trabajo –trató de avanzar hacia el exterior, pero la pelirroja se interpuso obstinadamente en su camino. Quitarla de en medio de manera manual, tomándola por los hombros y empujándola, tampoco sirvió porque terminó con ella prendiéndose de su ropa al igual que Shaunie.

-¿Por Dios Francine que edad crees que tienes? Ya quítate.

En condiciones normales la estatura de la chica le llegaba al mentón, pero en ese momento reclinada sobre él cargándolo con todo su peso y capricho, sentía su tibia respiración sobre su pecho. Se quedaron así los tres en silencio, mientras el viento helado los golpeaba y desde el interior el Señor Jefe ordenaba a cualquiera la piedad de cerrarle la puerta al frio.

Patt echó una mirada a su reloj de muñeca y preguntó:

-¿Hay manera de hacerte cambiar de opinión?

Ella movió en forma negativa la cabeza y murmuró algo que no pudo entender. Veinte segundos de pacifica e inmóvil espera después, él suspiró resignado:

-De acuerdo, tú ganas. Trae los rastreadores.

Al momento se sintió apretujando en un veloz abrazo.

-¡Voy por ellos! –anunció Fanny sonriendo de oreja a oreja, empujándolo fuera del camino a él y a su hermano, para apresurarse en dirección a los dormitorios- ¡no tardo!

El adolecente siguió con la mirada la espesa melena roja que desapareció subiendo las escaleras. Respiró profundo. Tomó al pequeño hermano, lo cargó al hombro como si de un costal de papas se tratase y echó a correr a todo lo que daban sus piernas en dirección al bosque.


-Lee… ¿crees realmente que los extraterrestres secuestraron a 60?

-¿Para qué lo querrían siquiera?

Sonia desvió su mirada del azul arriba y abajo, y se giró hacia su compañero con una mueca de desaprobación plasmada en su delicado rostro.

-Sabes que hay muchos mejores agentes de donde elegir –suspiró Lee a modo de disculpa recostandose en el asiento del copiloto- los hay más talentosos en combate, armas, tecnología, liderazgo y capacidades específicas. Mucho más valiosos en información y a nivel estratégico.

-Haber sido segundo del líder supremo no me parece poca cosa.

-Lo es si él no conserva esos recuerdos –objetó su compañero.

-Bueno, los extraterrestres viajan a la velocidad de la luz, de seguro tienen consigo también su propia máquina para devolver memorias.

-En todo caso ¿porque esperarse hasta ahora y porque iniciar precisamente con él?

-Te equivocas, iniciaron con Niguel One.

-Sí. Y entre él y el sargento hay una diferencia…abismal.

-Tal vez esta vez eligieron una víctima por la cual KND no lucharía. Saben que no tenemos permitido mover un dedo por un adolecente en peligro.

-Y sin embargo aquí estamos. Atravesando el océano atlántico por él –farfulló en el tono indiferente acostumbrado. Su compañera sonrió aliviada, al fin una conversación normal, pensó, mientras conducía el SCAMPER sobre el océano.

Hacía tiempo desde la última misión en común, y mucho más sin pasar tiempo a solas. Pertenecían al sector W después de todo, y este se caracterizaba por formar a los nuevos pilares de la organización, niños que tenían como común denominador habilidades destacables y necesarias conservar en la siguiente generación. Debían pasar por una fuerte instrucción antes de sustituir a los principales jefes en el consejo y servir en cuanto le fuera posible al líder supremo en las tareas de comandar. Sin embargo la sorpresa fue que al final ambos terminaron en distintas facciones, y no juntos en la base ártica como se los habían prometido. Sonia culpaba sin rencor a la larga lista de imprevistos sucedidos, su compañero no era tan piadoso.

Pero era lógico y tenía los pies sobre la tierra. Sabía sin haber leído el reporte, carpeta que esperaba cerrada frente a ellos, que célula rebelde no tenía nada que ver con este caso. A diferencia de ella que todavía idealizaba demasiado a las personas y las situaciones. Hubiera sido mejor, pensaba 83, que a su ex jefe lo hubieran secuestrado los extraterrestres. Así nunca tendría la oportunidad de enfrentarlo, sino mejor, salvarlo. El enemigo hubiera sido otro entonces. Sin embargo lo ideal, pocas veces era lo más probable, y le apenó siquiera tener la esperanza de que las cosas fueran diferentes.

No todo estaba perdido, servir a la líder era la oportunidad perfecta para recobrar la tan anhelada confianza en el otro y la simpatía de la compañía. Esto era un buen inicio.

-No fue Célula Rebelde –dijo la pequeña rubia al fin- no tendría sentido que lo fuera.

-Iniciaremos desde ahí entonces -acordó su compañero se estiró para tomar el reporte que el supremo les había otorgado sin codificar- dos semanas atrás, ubicación Polonia. Jefe de misión: Número Dos, actual líder de sector V.

-Su destitución es en unos cuantos días ¿no te parece un riesgo que lo hayan escogido para una misión de campo? Por lo general a los mayores les quitan las misiones y los recluyen a la instrucción de los demás.

-Puede que se haya ofrecido él mismo para promocionar sus inventos. Este informe tiene cinco hojas y dedicó tres a las especificaciones de su bomba de puré. No se ve mal. Ahuyentó a un grupo de ninjas e inutilizó la zona.

-¿Que declaró el chico al que atacaron esos adolecentes? ¿Qué clase de misión estaba llevando a cabo antes de que aparecieran los ninjas?

-Uh…no hay nada aquí –el niño inspeccionó hoja por hoja una vez más- el propósito de 2 era ahuyentar a los ninjas en los alrededores de la residencia Drilovsky, debido a que estos atacaron allí a un agente tres días antes. Nada más. No hay declaración del agente.

-¿Fechas distintas?

-Misiones distintas. El reporte de la primera misión debe estar en los archivos, déjame hacer unas llamadas.

Sonia tamborileó impaciente el volante observando el inquieto mar, presentía…No. Sabía perfectamente quien era el agente implicado. Los minutos que le tomó al chico tratar de rastrear la información, los aprovechó ella para reprocharse ese descuido y haber sido tan optimista. Adiós al buen inicio.


Paddy Fullbright tenía dos cosas en común con Amanda, y la más importante para él era que a ambos el código de módulos los había nombrado como una cifra menor a sus antecesores. Número 85 para quien heredaba el casco del fatídico 86 jefe del pelotón de destitución. Y Número 63.2 para la nueva jefa de comunicaciones, reemplazo para el regordete Herbie alias 65.3.

Esta similitud impuesta, creía él, le otorgaba permiso para platicar con ella en los descansos, hacer equipo, o simplemente pararse de pie a su lado en los actos. Lo tomaba como una orden, y por ser tal, debía dejar de lado su conducta ansiosa y paranoica un momento.

Además debía admitir que era agradable escucharle decir que ella no se sentía menos que su antecesor. Nueva representante de la facción de "Cerebritos" se mostraba optimista y ambiciosa, no paraba de repetirle a todo el que quisiera oír y también al que no, la dicha y el peso de ser la nueva generación de agentes KND. Para 63.2 el futuro no estaba sembrado de dudas y miedo, sino de novedad y páginas en blanco listas para ser llenadas con aventuras épicas, e insospechados héroes.

Básicamente estas eran las razones por las cuales cuando 63.2 le presentó una solicitud pidiendo una audiencia con Número 2 del sector V, el pelirrojo no pudo negarse.

Aunque francamente no esperaba encontrarse con un auditorio lleno de agentes esperando ansiosos a que diera la orden y les permitiera una conferencia con su actual detenido.

-¡Atención agentes, saluden al dignísimo jefe de pelotón número 85! –lo anunciaron.

De pie frente a la multitud y los reflectores, presa del pánico, el pelirrojo temblaba. Sin embargo nadie lo advirtió, apenas podían distinguir su rostro oculto bajo el enorme casco que usaba para ocultar su cabello, además, el público estaba más al pendiente de la cantidad de soldados que armas en mano cerraban la zona y las salidas.

-Sé que mi destitución es en dos días ¿pero realmente es necesario toda esta seguridad a mi alrededor? ¿no estas siendo un poco exagerado?

-¡Saluden al legendario inventor de tecnología de punta 2x4, actual líder del sector V. Número 2!

El susodicho saludó al público efusivamente dando pasos al frente iniciando un discurso breve sobre el honor de haber sido convocado…

-¿De que hablaban? ¿Qué te dijo? –preguntó ansiosa 63.2 apareciendo a su lado apuntándolo con una grabadora.

-Solo se quejó de la seguridad –respondió 85.

-¿Poca seguridad? ¿Mucha? ¿Demasiadas armas en un lugar cerrado? ¿Pocas armas? ¿A qué se refería?

-¿En serio vas a grabar mi respuesta Amanda?

-¡Estoy grabando todo! –anunció ella señalando las cámaras repartidas y bien disimulados a su alrededor- planeo archivar esto en papel y en digital. Sonríe porque quedaras para la posteridad ¿Porque esa cara? ¡No, no, no, no huyas! Esta es una gran oportunidad para que nos empiecen a notar por aquí ¿sabes? ¡63.2 y 85 pioneros en la distribución de saberes, conocimientos, luchadores contra las fuerzas de…

-¿Intransigencia?

-En realidad quería decir algo así como maldad, pero eso también suena genial. Vamos, todos allí deben ver nuestros rostros.

El pelirrojo no se movió de su rincón tras el telón. A la distancia alguien al micrófono hizo una pregunta que provocó un silencio general.

-No se trata de un hueco argumental de la cinta –respondió el piloto- veras, la razón por la que estos personajes llegaron en un breve momento a aquel lugar muy muy lejano, a pesar de que a los principales les tomó muchísimo más. Es gracias a la dragona. Es ella quien los lleva volando hacia allí, y si no la vemos en la batalla es porque recuerden que para ese momento ella tenía a sus bebes burros mutantes, no podía participar del enfrentamiento. Y ese es uno de los motivos que hace a esta saga tan genial.

-Claro, dejando de lado la tercera película –opinó alguien.

-¿Qué tiene de malo la tercera? A mí me gustó

-A ti te gusta cada bicho…

De repente todo el mundo discutía a gritos, empujándose los unos a los otros para obtener el micrófono. La jefa de comunicaciones hizo sonar una estridente bocina por medio de los altoparlantes.

-¡Atención! –gritó agitando su libreta en el aire- esto es una conferencia, no un debate. Nadie está aquí para conocer sus opiniones, la única que importa hoy es la de número 2 ¡Sean profesionales! ¿Entendido? Bien ¡Siguieente pregunta!

-Pensé que solo hablarían sobre robots o sobre el satélite –masculló 85 cuando su compañera volvió junto a él.

-Las ciencias son aplicables en todo tipo de situaciones. Por favor sostén esto un momento –ella le pasó su libreta, y luego procedió a acomodarse sus tres coletas altas- pero no todo es matemáticas y números. No solo los científicos solicitaron la entrevista, si prestas atención encontraras agentes de todas las facciones entre el público. Todos aquí vinieron a buscar una segunda opinión, una explicación, un indicio…cualquier respuesta a las que no pudieran llegar por ellos mismos.

Alguien del público vestido con un chaquetón color fucsia preguntó:

-¿Debería invertir en los yacimientos de Nuggets o en los las montañas de helado?

-Ahora mismo yo apostaría a corto plazo en Nuggets, y a largo en helado –respondió 2- sin embargo tal vez en unos años el calentamiento global afecte este pronóstico. Siguiente pregunta.

Un enfermero y una exploradora compartieron micrófono exponiendo una situación hipotética, cuestionando si la resolución debía ser moral u del tipo lógica.

-Él lleva más tiempo aquí que cualquiera de nosotros –musitó 63.2- tiene la experiencia que nos falta.

Al tiempo su reloj muñeca comenzó a sonar, 85 le pasó la carpeta, y ella se apartó para responder.

Observando a aquel piloto escribir sobre la pizarra una difícil ecuación, explicando porque no se debía tomar agua directamente del rio, opinando sobre los prometedores avances tecnológicos para la tecnología 2x4… El pelirrojo comenzó a tener conciencia del verdadero valor de ese niño regordete cuyos recuerdos serian borrados muy pronto. Para empezar, no vendría mal reforzar las medidas seguridad….

-Podrías comentarle a tu hermana mayor que todavía debe su reporte de misión –pidió 63.2 al regresar.

-Lo presentará cuanto este de regreso ¿o es muy urgente?

-Pues yo puedo esperar para archivarlo, pero 84 lo está solicitando ahora mismo para una misión.


-Tranquilo –dijo Shaunie- no son ladrones.

El adolecente observó de pie desde la vereda de en frente, su propio hogar invadido por un considerable número de adultos. Esperó estoico la explicación del pequeño, costumbre que a partir de ahora convertiría en norma, después de todo él le había prometido llevarlo de regreso a Polonia. Y ahí estaban al fin.

-Estas personas trabajan para papi –explicó el pelirrojo con una sonrisa- reconstruyen la habitación que Fanny rompió con un misil ¿era tu cuarto no? Pues a mami le preocupa lo que la gente diga que no somos amables, así que ahora tu pieza será más grande y bonita.

Jaló al muchacho hacia adelante.

-Si le dices que tú vives aquí y que mi nombre es Fulbright nos dejaran pasar.

Aquello era lo más lógico y normal en semanas, ahora tenía sentido el por qué no podía volver a casa aunque se lo pidiera a los adultos. Porque su madre se había tomado esas repentinas "vacaciones" a casa de tía Gertrudis y el asunto de vivir en Irlanda. Sin embargo todo le seguía pareciendo irreal como al principio. Mientras Shaunie daba saltos de un lado a otro haciendo preguntas, asombrado del nuevo, pero francamente nada particular, paisaje Polaco. Patton repensó las cosas: si entraban a la casa, seguramente los obreros darían aviso a la familia Fullbright con tan solo una llamada, y se meterían en problemas al volver.

-Volveremos por aquí más tarde –dijo tomándolo de la mano dirigiéndose en dirección contraria- no es bueno molestar el trabajo de otros, y de todos modos solo pasaba a recoger un par de cosas.

Recorrió el paisaje familiar con cierta nostalgia, pues sentía haber estado lejos durante meses, y escudriñó la zona hasta dar con la casa color mostaza con un vehículo oxidado estacionado desde hacía años al frente.

-Escucha Shaun –dijo arrodillándose hasta la altura del pelirrojo- estaremos de visita, no te alejes, mantente siempre detrás de mí. Y si algo sale mal y yo te ordeno que te largues, echas a correr hacia la nave y regresas a casa sin mirar atrás.

-Y le aviso a Fanny, y ella vendrá a rescatarte –continuó el pelirrojo con una seguridad que al mayor no le gustó contradecir.

-Es un trato entonces –chocaron puños. Revisaron su aspecto y tocaron la puerta de la casa.

La bienvenida fue tan cordial como lo esperado.

-¿Quiénes son y que quieren pequeñajos? –preguntó el hombre alto y delgado, con barba prominente que atendió la puerta.

-Buenas tardes –saludó Patt forzándose a parecer amigable- estoy buscando a Joe.

-¿A Joe? ¿Y para qué?

-Hace varios días que no recibo el periódico en casa, así que…

-Ho –el hombre se rascó la barba- ahora mismo mi Joe no está trabajando. Ha sufrido un infortunio: chocó un perro, se cayó de la bici y se torció el tobillo. No está trabajando desde hace semanas.

-¿El perro se encuentra bien?

-¿Ah?

-Quiero decir, señor –Patt tosió- ¿fue algo serio? ¿se encuentra mejor mi amigo? Me gustaría hablar con él, preguntarle quien está a cargo ahora. Ya sabe, llevar mis quejas al lugar correcto.

El adulto volvió a rascarse pensativo el mentón, luego con un movimiento de cabeza les indicó seguirle hacia el interior. Dejaron sus zapatos y abrigos en la antesala, se pusieron las pantuflas para invitados, que a Shaunie le quedaron enromes. Y ya dentro se dejaron envolver por el cálido ambiente que hacia tanta falta en su propia casa. Estaba lleno libros, pero todos repartidos en cada mueble existente. Sofá, mesa, estantes, sillas. A Patt le disgustó el desorden y el inconfundible aroma de la nicotina en el aire, al menos se dijo, todo se veía limpio.

-Tienes visitas hijo –oyó anunciar al hombre de pie frente a la última puerta de un largo pasillo- el chico… ¿cuál es tu nombre chico?

-Soy Max –mintió Patt acercándose, seguido de cerca por el niño.

-El chico Max vino a verte

-¿Max? –fue la respuesta desde el interior y se oyó el desplazar de una silla.

Patt se giró hacia el adulto para agradecerle en un susurró mientras tomaba el picaporte. El mayor le devolvió el gesto, regresando a la sala. Fue entonces cuando sintió el tirón desde adentro pero no soltó la puerta sino hasta que el hombre de barba desapareciera por el pasillo. Luego empujó con naturalidad.

Una vez dentro se enfocó de inmediato en el adolecente, este estaba sentado en una silla móvil con su pierna derecha elevada sobre almohadones en una pequeña banqueta improvisada con ruedas también. Fue directo hacia él y le tapó la boca con ambas manos.

-Quieto –le advirtió- ni un sonido o volveré a torcerte el…

Joe lo reconoció de inmediato al tenerlo tan cerca y no pudo contener el sobresalto.

-Ni un sonido –repitió Patt haciendo presión con sus pulgares contra las fosas nasales. Pero el chillido se oyó igual, y Patt se dio cuenta que no era capaz de meterle una patada a la pierna sobre almohadones de su condenado vecino. Maldijo el Polaco su poca determinación. Pero cuando volvió a oír chillar, esta vez tan afeminadamente, cambió de opinión y estuvo a punto de propinar un puñetazo al rostro entre sus manos de no ser por Shaunie que gritó:

-¡Detrás de ti!

Patt vio la silueta oscura dibujada en la pared de enfrente, por instinto, salió de la trayectoria de cualquier posible golpe o disparo usando de impulso a Joe. Trastabilló sobre la alfombra, trató de incorporarse mientras buscaba con su mano a Shaunie, listo para salir corriendo de allí cuando logró vislumbrar al enemigo que tenía en frente. Justo en ese momento oyó al padre de Joe gritar desde la cocina: "¡¿Por qué tanto alboroto ahí?!"

Los cuatro habitantes de la habitación se miraron unos a los otros.

-Rápido, di algo, lo que sea –siseó la chica que se había deshecho del bate en su afán de lanzarse a sostener el tobillo envuelto en vendas todavía en alto.

-Hee… -balbuceó Patt cohibido al verla con tan poca ropa encima.

-¡Tú no, niñato! ¡Le estoy hablando a Joe!

-¡No pasa nada papá! –gritó el susodicho con la mitad de su cuerpo en el suelo- ¡yo solo…! Solo yo….

-Creí ver una rata –le susurró Shaunie.

-¡Eso! ¡Creí ver una rata! ¡Todo está bien papá!

-¡¿Bien?! –volvió a preguntar el adulto.

-¡Bien! –corearon los cuatro.


-LOS SABUESOS VAN A POR TÍ-

Fanny releyó el mensaje en la pantalla una vez más.

Se puso de pie para mirar por la ventana, se excusó con su invitado y bajó hasta la cocina a buscar más aperitivos para su fiesta de té.

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A poco creyeron que me había muerto o algo XD

Connor Kurasay.