Una disculpa por la tardanza, trataré de publicar los capítulos del entrenamiento lo más pronto posible pero aún afino detalles. En fin, espero disfruten los días de entrenamiento...
ENTRENAMIENTO
DIA 1
NIM Y HAUL
Nim llevaba las de perder, no había podido intimidar a nadie, no había quien la notara y era seguro que todo seguiría así, sentía que todos la veían desde arriba, ni siquiera ella se consideraba una amenaza.
"No puedo hacer nada bien" pensaba sin parar, y tenía razón, estaba en un juego que no podría ganar, y no impresionaba a nadie, ni siquiera al vencedor de su distrito. Cuando vio en la pantalla la repetición de la cosecha supo que estaba en clara desventaja, la mayoría de los otros tributos tenían una mirada altiva, segura, fría; sólo ella mostraba miedo, y todo había ido en picada desde ahí, en la carroza de exhibición ni siquiera pudo levantar la mirada, le abrumaba tanta opulencia de la ciudad.
-Conserva la calma, con suerte no te habrán notado.- Quien le hablaba era su compañero de distrito Haul.
-Habrán notado que soy débil y no represento una amenaza, nadie dudará en matarme teniéndome de frente.
-Esa también puede ser tu ventaja, si no representas una amenaza para qué buscarte, no se molestarán. Unos pocos han ganado tiempo escondiéndose, trata de hacer lo mismo, si no te notan ahora menos cuando estés en el campo.
-Seré de las primeras en morir.
-Sólo trata de aprender algo, piensa en sobrevivir escondida.
Asintió con la cabeza, pero no creía que pudiera hacerlo "También arruinaré eso, me ocultaré mal y moriré a unas horas de haber comenzado los juegos."
A continuación ambos atravesaron una puerta y vieron la sala de entrenamiento. Nim se sintió más pequeña, armas, cuerdas, algunos posters y proyecciones, no era lugar para ella.
Recibieron las instrucciones de cómo funcionaba el entrenamiento, Nim trató de levantar la vista, pero ni siquiera podía ver más allá de las rodillas del entrenador jefe. En cuanto terminó de hablar todos se separaron y se dirigieron a las estaciones, Nim se quedó petrificada tratando de levantar la cabeza.
-Deja de sentirte intimidada, sólo dirígete a una estación.- escuchó que le decía su compañero de distrito.
Y Haul la dejó. Nim empezó a caminar sin rumbo real, su rostro sólo mostraba más miedo a medida que se acercaba a las armas. Por un momento se petrificó y la chica del distrito 2 le habló sólo para augurarle una muerte segura.
Siguió caminando esperando encontrar algo para ella, al fin se detuvo en una estación que parecía de medicina.
-Hola, parece que quieres aprender del cuerpo humano, empecemos.
Nim tomó asiento y comenzó a escuchar, pero sólo porque las estaciones de armas y combate la intimidaban, "Haul tiene razón, no puedo enfrentarme a alguien, sólo sobrevivir, tengo que aprender a hacerlo."
PIERCE Y DEIM
Pierce fue directo a las armas, dominaba las lanzas, podía atinar a blancos a gran distancia. Su estrategia fue intimidar, y lo logró con aquellos que se sentían débiles, acaso se sintieron más débiles y sentenciados a morir con una lanza de Pierce.
Deim miró a los otros tributos mientras Pierce daba al blanco sin equivocarse, habían acordado para ese día que mientras uno hacía una rutina de armas el otro fingiría calentar o hacer estiramientos mientras observaba a los contrincantes.
"Sin duda no hay mucho que aprovechar, acaso los chicos del distrito 1. La chica del distrito 4 no parece la gran cosa, pero el chico, sin duda sería un buen elemento."
Siguió paseando su mirada por los otros tributos, la chica del distrito 8 estaba a unos pasos de ella, con la cara blanca y unos ojos que temblaban al ver a Pierce atinar a su objetivo.
-¿qué pasa distrito 8, quieres que Pierce te maté de una vez?
Nim vio a Deim como suplicando ayuda, pero Deim sólo le mostró desprecio.
-No te preocupes ratoncito- dijo Deim en un falso tono consolador, a lo que Nim casi sonríe –Le pediré a Pierce que me deje apuñalarte para que no sufras- dijo con una sonrisa burlona y clavando los ojos en Nim.
Deim vio a la chica retroceder dos pasos y buscar una estación lejos de ella.
"Un blanco fácil, ni siquiera pasará del baño de sangre. Tal vez la chica del distrito 10, podría doblegarla una vez terminada la alianza, y podría ayudarme a matar a Pierce cuando seamos solo 3."
Llegó el turno de que Pierce observara y Deim estuviera un rato con las armas, decidió practicar con el lanzamiento de cuchillos, aunque no resultó tan bien como esperaba, podía dar a las tablas con los objetivos, pero no atinaba al punto crucial, sin embargo, su objetivo real no era impresionar a todos con sus lanzamientos, sino observar a Kera a una estación de distancia.
Mientras desclavaba los cuchillos arrojados al blanco veía a Kera de reojo, "es fuerte, no tanto como yo, pero tiene buena condición y su mirada parece retadora, no se intimidará con Pierce, podré ganar con ella. Será un buen plan de respaldo".
Mientras tanto Pierce observaba a los otros profesionales, ninguno le causó impresión, se sentía confiado "Estos juegos son míos, quedaré contra los profesionales en cuanto anochezca el primer día" Sonrió confiado, mientras miraba con atención a los que consideraba dignos de darle pelea.
A unos metros estaba Cyan del distrito 4 lanzando flechas. "Buen tirador, y se ve que es fuerte, pero no me superará, le romperé el cuello sin problemas". Pensó Pierce, cuando por casualidad Cyan volteó a verlo, Pierce le saludó con un ligero movimiento de cabeza, mostrando soberbia, Cyan devolvió el saludo y siguió con su entrenamiento.
"Estará confiado de la alianza, puedo acabarlo en segundos, pero el del distrito 1 me costará más trabajo."
GIL Y ZAY
Caminaba por las estaciones, trató de dar un vistazo rápido a todas, pero su mirada se detuvo en las armas, notó que los profesionales en verdad entrenaban para ello, pensando en no dejarse intimidar se dirigió hacia allá, pero no quería mostrarse novato en su primer práctica, así que decidió ir a la lucha cuerpo a cuerpo.
Zay sabía que era fuerte y que podía doblegar a alguien luchando sin armas, lo había hecho con algunos de sus amigos por juego, pero nunca por salvar la vida. Pero doblegar a alguien con más fuerza que él sería un reto, lo único que se le ocurría era no intimidarse y mostrar que no tenía miedo a enfrentar a los profesionales.
Su entrenamiento no fue notorio para los profesionales, algunos lo vieron de reojo, pero no mostraba tanta pericia como ellos, era obvio que le faltaba entrenamiento y el encargado de la estación no dejaba de aconsejarlo, al final terminó aprendiendo mucho pero no intimidó tanto como esperaba.
Cambió a otra estación de armas donde también estuvo aprendiendo, pero ya no sentía la presión de intimidar a nadie sino la necesidad de sacar la mayor ventaja posible del entrenamiento. Aunque no se dio cuenta que otro tributo lo estuvo observando largo rato.
A la hora de comer mientras salía vio las estaciones de supervivencia: camuflaje, flora, trampas, medicina.
Al ver la última Zay se rio para sus adentros "Ja, ¿A quién le importan los puntos vitales? No se necesita gran ciencia para matar a alguien y menos con las armas que nos dan, solo hace falta apuntar a la cabeza, al cuello o al pecho, nadie tendrá una armadura. No será difícil darle a alguien, qué importa conocer el estado médico de tu atacante, lo vas a matar no a salvar".
-Te molesta si comemos juntos- era Gil, que aún trataba de socializar.
-Sabes que no quiero fraternizar con nadie.
-No tenemos que hablar, sólo quiero comer con alguien.
-Hay otros tributos, escoge otro.
-Hazlo como un favor, sólo por hoy.
Zay reparó en la mirada de Gil, estaba suplicándole que pasará el tiempo con ella, "sin duda el entrenamiento no le ha hecho bien", tenía las manos temblando y las sujetaba esperando que no se notara.
-Sólo por hoy, no me dirijas otra palabra y evita mirarme.
Ante tales órdenes Gil asintió con la cabeza y lo siguió al comedor.
