LOS PERSONAJES LE PERTENECEN A LA UNICA E INIGUALABLE MEYER
La historia es de mi autoria... espero les guste.
-Ahi estás. ¿Donde estabas?- Mierda. Por un momento olvidé por completo que mis amigas están aquí. Necesito averiguar qué hay detrás de este regalo. Quien lo mando, pero no puedo hacerlo mientras ellas aún están aquí. Tendré que esperar hasta que vuelvan a casa. Mientras tanto, guardaré el collar para que nadie más pueda verlo.
-Estaba abajo, con Sam y Sue- guardando la cajita junto a la tarjeta en el cajón de mi mesita de noche. -¿ Y Alice?- pregunto al notar que no esta en mi cuarto.
-Fue a su habitación a cambiarse. - contesta Victoria desperezandose.
-¿Y bien?¿Que hacen un sabado aquí en Forks
para divertirse?- Pregunta Angie terminando de vestirse.
-Mmm. No hay mucho que hacer. Esta la playa La Push, pero en esta temporada del año, solo recibirias un resfrío si fueras a pasar el día allí.-Responde Vico pensando que más poder hacer. -¡Oh! Podemos ir a Ports Angels . Abrieron un nuevo centro comercial donde hay juegos de bolos, un enorme patio de comida. ¡Es genial!
-Pensaba en que podíamos quedarnos en casa y...- Digo ganándome una mirada asesina por parte de mis amigas.
-¡Ay por favor Bella!- Suplica Angie acercándose y poniendo cara de perrito mojado- ¡ Salgamos de la casa! Almorcemos algo primero si quieres. ¡Aunque debo reconocer que tengo ganas de una hamburguesa súper extra grande!-
-Angie...
-Por favor...- Junta las manos rogando y saca su labio inferior haciendo un pequeño puchero.
-¿Porque haces eso? Sabes que conmigo no funciona.-Sonrio de lado elevando una de mis cejas.
-Solo estoy haciendo el Intento- Sigue con su gesto pero esta vez bate las pestañas sucesivamente-Por favoooor.
Río negando, mirando al resto de mis amigas quienes esperan expectante mi respuesta -¡Esta bien!
-¡Si!- Saltan de felicidad y abrazan juntas.
-¿Podemos avisarles a los chicos? De seguro les gustará la idea y querran acompañarnos.- Agregó.
-¿Es necesario?- Pregunta Victoria haciendo un mohín con la boca.
-También le avisaré a Emmett- Sonrio elevando una de mis cejas.
-Bueno... Pensándolo bien.-Victoria Sonrie de lado y haciendose la desinteresada camina hacia el gran espejo de mi vestidor y acomoda su larga y brillante cabellera rojiza.- No es mala idea. Mientras más seamos, más interesante se hará el juego.
- Seguro...- Digo evitando no reír por su cambio de parecer.
-¡Grrrr. Esta bien. Me atrapaste.! - Grita girando y quedando frente a mi- ¡Es que aún no hay nada concreto con Emmett. Y eso me desespera. ¿Crees que no le gustó?- Pregunta haciendo un pequeño puchero con sus labios.
-Bueno...- Bato mis pestañas subjetivamente y sin saber realmente que decir murmuro- No lo se Vico, no es que hayamos conversado del asunto... Solo. Lo siento. Quisiera poder darte más información pero no la tengo.
Larga un pequeño bufido y dice- -Esta bien. No tienes porque disculparte amiga. Es que... No lo se. Todo es muy raro y confuso.
-De seguro pronto tendrás tus respuestas Victoria. ¡Eres una hermosa mujer! Y Emmett eso si que lo sabe.
Sonrie de lado y toma mis manos - Gracias Bella. Eres una gran amiga. ¡En fin! Iré por Alice así nos marchamos lo más pronto posible.
- Yo iré a buscar a Edward y le diré sobre nuestros planes.
-Esta bien.- Sonrie de oreja a oreja. Mira a mis dos amigas y dice-¿Me acompañan?
-¡Seguro!- Contestan y sale en busca de la enana.
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Bajo las escaleras y escucho voces venir del living. Reconozco la voz de Edward y sonrio dirijiendome hacia la habitación.
Pero mi sonrisa desaparece de golpe al ver a Tanya sentada junto a él. Y acariciando la parte trasera de su cuello mientras habla.
-Mi padre cree que ir a Río de Janeiro para nuestra luna de miel es una brillante idea. Hay una isla casi desierta, saliendo de la ciudad que nos pertenece y estaríamos los dos solos sin que nadie nos moleste.
-Yo creo que mejor...Mejor.- Edward detiene su relato al verme entrar e intenta que Tanya lo suelte. Pero esta esta agarrada a el como una maldita garrapata.
Respiro hondo y sacudo la cabeza apenas, buscando sacar el mal que me provoca al verlos juntos y sonrio.
- Buenos Días- Saludo
-Pero...-Tanya me mira con mala cara - Grrr.¿Que haces aquí?
Respira Isabella. Solo respira y sonríe. Ya pronto
todo terminará.
-Solo vine a invitar a Edward.. Y en este caso ya que también te encuentras aquí, a Port Angeles a pasar el día. Mis amigas se Irán mañana y queríamos...
-¿Tu amigo Jake también irá?- Pregunta descolocandome un poco.
-Emgf bueno... No. El se marchó anoche y...-
-En ese caso agradecemos la invitación pero no. Estamos ocupados con cosas más importantes. Como nuestra boda por ejemplo. ¿Cierto amorcito?- Maldita y asquerosa arpia. Hasta sonrie la muy desgraciada.
Edward aprieta su mandíbula al punto de romper sus dientes y baja la mirada.
Guardo silencio unos segundos eh inhalo y exhalo. -Claro... Lo entiendo.
-Creo que salir y divertirnos un rato con nuestros
amigos no es mala idea Tanya. Podemos seguir hablando de esto más tarde y...
-¿Más tarde? - Dice casi gritando- Amorcito, solo nos quedan dos meses para nuestra boda y quiero que todo salga perfecto . Yo digo que no iremos y no iremos.
-¡Y yo digo que...!- Grita Edward un tanto enojado.
-¡Esta bien ! - Interrumpo antes de que Edward explote de rabia- No hay problema. No va a faltar oportunidad de salir juntos.
-Pero...-
-Edward... Está bien. No te preocupes- Digo mirándolo y suplicandole que deje el asunto así.
Larga un sonoro suspiro y asiente apenas.
-Ok... De todas maneras estaremos la mayor parte del día en Port Angeles. Por si cambian de opinión.
Tanya ignora lo que digo y vuelve a colgarse del
cuello de Edward, quien me mira con deseos de salir corriendo de ahí. Sonrio apenas pasando mi mirada de Tanya a el y salgo a continuación de la habitación.
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-Edward no viene. Esta ocupado con... Su prpmetida- Dios como duele decirlo a pesar de saber que todo es una farsa para nosotros.
-¿Tu vas a estar bien?- Pregunta Alice. Se realmente a que se refiere y porque a su pregunta, así que dibujo una pequeña sonrisa en mi rostro y asiento. -Si... No te preocupes.
-Emmet y jasper tampoco pueden.- Dice Victoria mirando su celular guardandolo a Continuación en su bolsillo- Dicen que deben de terminar un
trabajo. Yo que se... - Levanta los hombros no dandole importancia- Malditos esclavos. ¡Ni siquiera los fines de semana pueden dejar de trabajar!
-Ok... Será un día de chicas entonces- Responde Alice sonriendo.
-Por mi esta bien. - Jessica levanta las manos en señal de que no tiene ninguna objeción.
-Lo mismo digo- Contesta Angie.
-Ok... Deberíamos entonces de...- Mi teléfono suena interrumpiendome. Lo miro y un mensaje de Edward aparece en la pantalla.
-Aguarden un segundo- Me alejó un poco de ellas y Leo el mensaje.
-¿Recuerdame porque hacemos esto? Debería de ir contigo ...
-Lo hacemos para poder realmente estar juntos y sin que nadie nos lo impida. Ya falta poco...
Unos segundos después recibo su respuesta.
-Lo sé. Pero es muy difícil seguir aguantando esto.
-Tenemos que hacer las cosas bien.
-Grrrr. ¡Lo sé! !Lo sé!. Ten cuidado ¿si? Lleva a Sam contigo. Al menos así estaré más tranquilo y seguro de que nada te pase.
Sonrio como tonta y muerdo mi labio contestando- Estaré bien. Te lo prometo. Gracias por preocuparte por mi.
-No debes de agradecer nada - Contesta y sonrio mientras sigo leyendo el mensaje- Te quiero sana y a salvo. Ya lo sabes... Eres todo para mí. Así que cuídate TE AMO.
-Tambien te amo. Y para tu tranquilidad, le diré a Sam que nos lleve. Nos vemos luego.
-Adiós princesa.
-¡¿Ya están lista?!- Grita entusiasmada Victoria.
Aún con una sonrisa de oreja a oreja guardó el celular en el bolsillo de mi pantalón. Tomo una chaqueta y asiento.-Listo. Iré a decirle a Sam que saldremos.
-¿El tiene que venir?-
-Si. Y no hay objeción a eso. - Prometí a Edward que llevaría a Sam conmigo y eso haré.
-Bien... Aunque no entiendo el porqué. No haremos nada alocado. ¡Lo prometo! - Jura la pelirroja sonriendo angelical.
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Epov Edward.
Isabella se habia ido junto a sus amigas hacia ya un buen rato. Y para mi mortificación, no tengo novedad alguna de ella.
Observo mi celular cada minuto con la esperanza de encontrar algún mensaje o llamada de ella. Pero no hay nada de eso... podría ser yo quien escribiera o llamará ¡Lo sé!, pero sinceramente no había tenido oportunidad.
Tanya había llamado a su madre y junto a la mía organizaron un almuerzo en el que solo estaríamos los novios de la boda y los padres.
¡Desearía morir en este instante!
-¿Porque miras tanto tu celular?- Pregunta Aro tomando su café.-
-¿Perdón?-
-Que porque miras ese maldito aparato cada un segundos- Se cruza de pierna y acomoda sobre el sofá- No has dejado de mirarlo en todo el día.
-Solo chequeo mis mensajes.¿Ay algo de malo en eso?- Pregunto enfadandome.
-Edward...-Advierte Carlisle.
-¿¡Que!?- Contesto a mi padre clavandole la mirada.
De repente Aro comienza a reírse y lo observo desconcertado. ¿Que es lo que le pasa a este hombre?
-Dios, es perfecto- Dice al finalizar- Definitivamente serviras para esto muchacho. Tienes el carácter que se necesita.
¿Servir?¿Servir para que?
-¿A que te refieres?- Pregunto. Pero solo sonríe y apoya los codos sobre el sofá, mientras que Carlisle se remueve incómodo en su lugar.
-Luego de la boda lo sabrás Edward. No te preocupes por eso- Contesta Aro. Observa a mi padre quien traga en seco y sonrie apenas.
¿ A que va todo esto?
El celular de Aro comienza a sonar y atiende sin siquiera mirar quién lo llama.
-Diga...- La sonrisa que tenía en su rostro desaparece en un santiamén y cierra los ojos y frunce el ceño mostrándose frustrado y enojado a la vez.-Maldito idiota... Ok ok. Estaré ahí en unos minutos.- Cuelga la llamada maldiciendo por lo bajo y se incorpora.
-Si me disculpan debo irme. Surgió un pequeño inconveniente en la oficina y debo solucionarlo.
-Cariño, ¿Está todo bien?- Renne lo mira preocupado.- Te noto algo alterado.
Lo observo sin entender realmente que pudo haber pasado para que se ponga así y miro a mi padre que también observa la escena un tanto desconcertado.
-Si mi amor. Todo está bien. Me iré y vendré por ustedes dentro de un rato- Dice observando a su hija y esposa.-Carlisle...-Habla a continuación-Acompañame por favor.
Mi padre asiente confundido y ambos salen de la casa.
¿¡pero que carajos acabo de pasar!?
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Pov Bella
-Gracias Sam, puedes esperarnos en el coche.- Leegamos a Port Angeles en un santiamén. Estamos en la playa del estacionamiento y bajamos del coche acomodando nuestra ropa a continuación.
-Preferiria acompañarlas Bella.- Objeta Sam.
Lo miro elevando una de mis cejas y murmuro- Sam. Ya sabes que no me gusta que estés caminando atrás mío. Estaremos bien. Lo prometo. Te llamaré por cualquier cosa que pase. Ya lo sabes.
-¿De que caso sirve tener un guardaespaldas si no vas a usarlo?- Dice sonriendo y cruza sus grandes brazos a la altura del pecho.
-En primer lugar. Nunca quise un guardaespaldas.-Miro a mis amigas quienes ya
están caminando hacia el shopping y luego a Sam-Y segundo, tu eres mucho más que mi guardaespaldas.- Golpeo suavemente con mi puño su brazo y sonrio de lado- Eres mi amigo.
Piensa unos segundo y Sonrie aún más negando- Dios. Tienes que enseñarme cómo lo haces niña.
-¿Hacer que?- Frunzo el ceño sonriendo de lado.
- Conseguir siempre lo que quieres.- Río haciendo que el también lo haga y bato mis pestañas. Carraspea poniéndose más firme y serio, y entra nuevamente en su papel de profesional- Esta bien. Me quedaré aquí. Pero ...
-Pero si te llego a necesitar te llamaré. - Completo la oración.
-¡Y comportense!- Me señala con el índice.
Hago una cruz con mis dedos a la altura de mi corazón-Palabra de boy scout- Sonrio y beso su mejilla a continuación- . ¡No te preocupes!
¡Estaremos bien!
Corro hacia mis amigas y Sam grita-¡Hablo enserio Isabella. Nada de problemas!
-¡Lo prometo!- Contesto también a los gritos. Me tomo del brazo de mis amigas y nos perdemos entre la multitud de la gente.
El día se nos pasa prácticamente volando.
Después de almorzar en "Mc Donalds", jugar un rato a los bolos y de hacer innumerables compras innecesarias por todo el shopping, el día comienza a caer.
-Dios... No me dan más los pies- Me quejo sentandome en una de las banquetas.
- Ya deja de quejarte. Solo fueron un par de tienditas- Susurra Alice apoyando sus compras en el piso y sentándose a mi lado un rato.
-¿Un par de tienditas?- Me quejo mirándola de golpe- ¡Recorrimos el maldito Shopping 2 veces!
-Bueno ya no te quejes- Victoria acomoda mejor sus compras en una de sus manos y peina si alocada cabellera roja con la otra- Parte de todo esto- Señala las bolsas- también es tuyo. Y regalos para tus amigas!
-Si bueno. Yo no pedí nada de eso.
-Pufff y eso que importa. Es regalo nuestro.
-Deberiamos de volver a esa tienda donde tienen esos hermosos zapatos dorados - Dice entusiasmada Angie- Me quede con ganas de llevarle un par a mi madre y...
¿Acaso se volvió loca?!
Volver a esa tienda implica recorrer el maldito shopping una vez más. Y no creo poder seguir soportandolo.
-¡Yo necesito ir al baño!- Interrumpo poniéndome
de pie. -Realmente necesito...- Las miro como si estuvieran completamente locas. - ¿Porque no van ustedes y nos encontramos aquí en un rato?
-¿No te molesta que te dejemos sola?- Pregunta Jessica.
-¡Para nada! Vayan... Yo iré al tocador y... No se preocupen por mi nos vemos luego ¿Si?
-¿Segura?-
-Si. Yo voy...-Señalo hacia los sanitarios y me alejo.
-Ok... Nos vemos en un rato.- Tomas sus bolsas y comienzan a caminar hacia el local.
Después de unos minutos de terapia solitaria sentada en el tocador sin hacer nada... miro mi teléfono en busca de algún mensaje o llamado de Edward. Al comprobar que no había señal de el, frunzo el ceño y guardo el celular en mi
bolsillo.
Salgo del baño y me lavo las manos.
Al salir al solitario pasillo me encontro con una figura.
No lo puedo creer. Estábamos él y yo.
Solos.
Ya casi no tenía pesadillas después de lo que me había pasado. Pero aquí esta el... Haciendo realidad una de ellas.
James.
Me paralizó al verlo y observo el lugar en busca de algún rostro conocido que pudiera ayudarme.
Ok Isabella, cálmate... Estarás bien.
Es solo que...
¿Como es que el esta justo aquí?
¿Me estaba esperando? Confirmo mis sospechas cuando me sonrie y camina hacia mi. ¿Qué hago? ¿Grito?
Lo haría si pudiera pero no..
No... No puedo.
¡estoy paralizada!
Como tonta empirzo a hiperventilar peligrosamente.
Le tengo a menos de un palmo, casi puedo sentir su asqueroso aliento en mi cara.
Quiero gritar...¡Lo juro! .
Pero no puedo.
- Hola, preciosa, cuanto tiempo sin vernos – Dice con una sonrisa burlona – La última vez que nos vimos estábamos a punto de hacer algo
interesante, pero cierto niñato se interpuso. Pero... Veo que el no está aquí ahora para salvarte.
- D...Dejame en paz – Logro decir.
Hace el intento de tocarme el cabello, pero le doy un manotazo. – Veo que sigues igual de guerrera. En realidad me da igual, eso me pone, ¿lo sabías?
Intenta besarme pero me aparto.
-¿Acaso la paliza que recibiste no fue suficiente?- Hablo entre dientes sonriendo burlona y enfrentandolo.
Empieza a reír limpiando la comisura de sus labios. Mira a su alrededor y al notar que nadie nos esta observando, me toma fuerte del pelo y arrastra haciéndome chocar contra la pared.
-Ay sueltame maldito hijo de...!
-¡No te burles de mi isabella! Ya pagará ese
idiota por lo que me hizo. Pero ahora vamos a terminar lo que el maldito Cullen no dejó que terminaramos.
-¡No...!- Intento gritar pero James me pone la mano sobre la boca, pero lo muerdo y logro gritar-¡Ayuda!
James se pone nervioso y justo cuando levanta la mano para darme un bofetón un golpe certero en la cabeza hace que se desvaneciera. Sam se encuentra detrás con una cara de satisfacción increible.
- ¡Hijo de perra! - Grita.
James esta en el suelo inconsciente. Yo por mi parte sigo hiperventilando con las manos en mi pecho.
- ¿¡Bella, te encuentras bien?–
-Yo... - Hablo en un susurro buscando calmar mi
respiración.
Gente comienza a acercarse y Sam pide que llamen a seguridad para que den aviso a la policia y se lleven a James que aún se encuentra inconsciente en el piso.
-Isabella. Contesta... ¿Estas bien?- Pregunta una vez más levantando mi rostro para cerciorarse de que lo estuviera. Toca mis hombros y me mira en buscan de marcas o señal de que no estuviera herida.
-Estoy bien...- Logro al fin decir-¿Que haces aquí?
-¿¡Que que hago aquí!? ¡Cuidandote niña!
-Crei haberte dicho que nos esperaras en el auto.- Digo un tanto con dificultad debido que aún me cuesta un poco respirar.
-¡¿Estas hablando en serio Isabella?! ¡De no haber estado yo aquí este maldito mal nacido...!- Señala a James-¡Te hubiera lastimado y...!y...- Me acerco a el, y abrazo haciendo que se
detenga.
-Lo siento.- Murmuro- Lo siento. Gracias... Gracias por estar aquí.
-Yo...- Duda en corresponder a mi abrazo, pero unos segundos después pone los abrazos a mi alrededor y me abraza con fuerzas.- No podía volver a permitir que te pasara algo otra vez Isabella. No me lo hubiera perdonado nunca.
-Sam... Estoy bien. - Me separo de él y lo miro buscando que también me mire.
Observa a James y frunce los labios y ceño. Esta apunto de abalanzarse sobre el otra vez pero la seguridad del Shopping aparece junto a dos policías y levantan a James del suelo, ya consiente.
-¿Alguien puede explicar realmente que fue lo que pasó aqui?- Pregunta el oficial mirando primero a James, que limpiar su boca llena de sangre y luego a Sam, quien con su brazo me corre detrás de él protegiendome.
- Este mal nacido quiso abusar de ella- Habla Sam señalándose con el mentón- Y de no haber llegado yo a tiempo lo hubiera hecho.
-¿Es eso verdad?- Pregunta observando a James y luego a mi.
-¡¿Acaso esta dudando de lo que le estoy diciendo?!- Dice Sam elevando su tono de voz.
-No señor. Es solo que...
-Entonces dejé de hacer preguntas estupidas y actúen como corresponde. - Recrimina fulminandolo con la mirada.
- Esta bien... Ok. Ammm discúlpenme ..Señorita, voy a necesitar entonces que venga a la comisaría y haga la denuncia. - Habla el oficial mientras el otro esposa a James.
-Yo...- Miro a mi agresor quien me observa y sonrie con malicia. Bajo la mirada inmediatamente y muerdo mi labio inferior.
Denunciar a James no era una opción. Al menos no ahora... Esto podría hacer enojar a los Vulturis y en este momento no es una gran idea que pase eso.
-Yo... No voy a hacer la denuncia.
-¿¡Que!?- Agrega Sam observandome de golpe.- Isabella, debes denunciarlo.
-No lo haré. No puedo, yo...- Despeino mi cabello y me muevo nerviosa en el lugar- Prefiero olvidar todo esto y dejar las cosas así. Solo... Solo quiero irme de aquí.
-Señorita.-Habla amablemente uno de los oficiales- Si usted no radica la denuncia, solo puedo arrestar a este muchacho por disturbios en un lugar público. Y quedará libre a las pocas horas. En cambio si usted hace la denuncia, puede que su tiempo dentro de la carcer sea más largo.
-Puede...- Digo con seriedad.-Usted lo está
diciendo. Puede que sea más largo. Y puede que no. No quiero arriesgarme a denunciarlo y que salga bajo fianza. Seria más tormentoso pasar por eso que irme ahora y olvidarme de lo que paso.
Sam larga un sonoro suspiro de frustración y niega alejándose apenas.
Mira a James quien observa la escena sonriendo sintiéndose triunfante y se le va encima tomándolo de la solapa de su remera.
-¡No Sam!¡Sueltalo!
-¡Me encargaré que pagues esto y todo lo que hiciste!- Dice pegado casi a su rostro.
-¡Señor, sueltelo!¡No me haga que lo detenga a usted también!
James sigue riéndose y Sam lo suelta dándole un sacudón primero.
Despues de unos minutos donde la policía hace sus anotaciones y preguntas a las demás personas presentes, esposan a James y se lo
llevan.
Después de todo, había causado un gran disturbio. Y en un lugar público... Debía de ser castigado.
Al menos por unas horas.
Aún no logro que mi respiración se normalice, Sam me observa preocupado y debo de decir que un tanto enojado.
-Eso que acabas de hacer, es la cosa más estúpidamente que vi en mi vida ¡Isabella!
-Hice lo que tenía que hacer. Ya deja todo así ¿Esta bien?- Evito mirarlo apoyándo mis manos sobre el barandal del pequeño balcón que da a uno de los laterales del shopping buscando calmar un poco mis palpitaciones y regularizar mi respiración.
-¡No! ¡No lo haré!- Grita enfadado caminando de un lado al otro- ¡ No cometere más errores contigo Isabella! ¡ Como al principio, que jamás debí permitir que estuvieras sola! ¡Tu madre me contrató para que te cuidara y ...!
¿Que acaba de decir?
Lo miro de golpe sorprendida.
El... El acaba de nombrar a mi madre y... Eso es imposible. No puede ser que ella...
-¿Que dijiste?- Trago en seco y hablo como puedo.
-¿qué?- Pregunta Sam no entendiendo.
Me acerco lentamente a el y cierro mis manos en un puño buscando fuerzas desde lo más interior de mi ser,para contenerme y no caer.
-Acabas...-Inhalo y cierro los ojos exhalando- ¡¿Acabas de decir que mi madre te contrató para cuidarme?!
Me mira sorprendido y parpadea varias veces desviando su mirada de mi- ¿¡Que?!Yo... ¡No! ¡Lo siento, debes haber escuchado mal. No tenia porque gritarte Bella y debes haber mal interpretado lo que dije. yo...!- Guarda silencio unos segundos y maldice por lo bajo pero logro escucharlo. Respira hondo y con una pequeña sonrisa en su rostro intenta tocar mis hombros pero impido que lo haga alejandome.
-¡No me trates de idiota Sam, Se lo que escuché...!-
-¡Jamás haría eso Bella!
-¡Entonces contesta lo que pregunto! ¡¿Tu conoces a mi madre?!... -
-Isabella. Yo...
-¡Contesta!
En eso, flashes de esta mañana pasan por mi cabeza. El me dio la caja donde estaba mi collar de cuando era pequeña. Nadie la habia traído para mi. - Tu... Sabes quien me mando ese regalo esta mañana. - Los ojos comienzan a llenarse de lágrimas pero hago fuerza para no dejarlas caer- Trabajas para ella. Pero...- En este momento ya me encuentro hablando sola para mi misma. Buscando entender.¡ Buscando como ella sabe de mi! ¡ Como es que esta aquí después de tantos años haberse ido!
-Bella por favor escuchame-
-¿¡Como pude ser tan estupida?!- Camino de un lado al otro-¡Trabajas para mi madre!-Grito cayendo a la realidad.
-Bella, deja que te explique.
-¡No...!- Me detengo abruptamente-No... Quiero que te vayas.
-¿Que?- Pregunta sin entender.
-Déjame sola. No quiero tenerte cerca.-
Retrocedo alejandome.
-¿Que?!¡No! ¡Isabella, escucha! - Se acerca e intenta tomar mi mano pero impido que lo haga- Yo...
-¡No quiero escucharte, no quiero! - Toco mi frente y muerdo mi labio inferior observando a mis lados.
Necesito salir de aqui.
-Dejame sola Sam- Continuo.
-No puedo Bella. Yo...-Larga un sonoro suspiro y cambia el peso de su cuerpo de un pie a otro. -Dejame que te explique. Por favor.
Niego en silencio y retrocedo una vez más. -No me sigas. Si lo haces, llamaré a la policía.
-Pero...
-¡No!- Interrumpo gritandole- No puedo escucharte. Al menos ahora. ¡Dejame en paz! ¡¿Ok?!.
Y sintiéndose victoriosas, esas lágrimas que evite que cayeran unos minutos antes, ruedan por mi mejilla haciéndose notar.
Exhalo e inhalo profundo mirando como mi amigo había traicionado toda mi confianza en él, y salgo corriendo del lugar.
