EN LA MAÑANA

La mayoría de los vencedores prefirieron esperar a que sus tributos se despertaran para darles la noticia, al igual que a los vencedores, la noticia tomó a los tributos por sorpresa, era una regla un tanto extraña, los tributos que tenían planeado jugar solos no les agradó mucho la noticia. Los que ya habían contemplado alguna alianza, fuera con su distrito o con uno ajeno, no sintieron que sus planes se estropearan, muy pocos se dieron cuenta del trasfondo de la noticia.


DISTRITO 5 Y 12

Al levantarse Sorat ya estaban Iris y Marion esperándolo, pero la mesa de desayuno no estaba puesta como todas las mañanas, Marión tenía su falsa sonrisa de todos los días mientras Iris estaba con los brazos cruzados.

-Bien, ya están los dos, tenemos que bajar al piso del distrito 5.

-¿Por qué?- Preguntó Sorat

-Lo desconozco, pero fueron las indicaciones de Nique, también a él lo encontraremos allá.

-¿Qué demonios? ¿Ahora tenemos que aguantar su incompetencia en el desayuno?- Dijo Iris en tono hosco

-Cuida esa boca jovencita. Es su entrenador, sabe lo que es mejor para ustedes, si lo escuchan estarán más cerca de la victoria. Al elevador.

Los tres fueron al elevador y bajaron al piso 5. Al entrar ya los esperaban Nique con Forbes, Raily y su escolta. Nique tenía cara de haber pasado mala noche, después del anuncio de la nueva regla fue interceptado por dos vigilantes que le dieron varias tazas de café hasta que se aseguraron que estaba lo suficientemente sobrio para dar la noticia a los distritos a su cargo, se quedó en compañía de un avox que debía recordarle subir a ver a sus tributos antes del desayuno. Cuando los tributos del distrito 12 entraron al comedor comenzó a vociferar.

-Ya era hora. No tengo tiempo que perder, hay una nueva regla para los juegos, tienen que formar una alianza.

-¿Es un consejo para que ganemos?- preguntó Sorat desconcertado.

-¿Eres estúpido? dije que es una regla, dictada por los vigilantes, dijeron que habría más pero las dirían en su momento. Así que hagan una alianza y sigan entrenando.

-¿Nosotros cuatro?- preguntó Forbes.

-No dijeron que tuvieran que ser cuatro, hagan lo que quieran, solo hagan una alianza. Si no se agradan entre ustedes pueden hablar con el distrito 9, sus entrenadores dijeron que sería una buena opción. Aunque creo que 2 de ustedes no sobrevivirán al baño de sangre, así que tal vez no los acepten a todos en la alianza. No tengo que decir que tú eres una de las que morirá cobarde.

-Entonces no lo diga.

-Pero no quiero que te ilusiones cobarde, les dije lo incompetente que eres dudo que se interesen en ti.- Por cansado que estuviera Nique no perdía la oportunidad de molestar a Iris.

-¿Debo darle las gracias por eso?

-Deberías seguir mi entrenamiento, pero ni así creo que sobrevivas, avísame si decides saltar de la plataforma, sería muy divertido.- Sonrío sarcásticamente -Desayunen y los veo en el entrenamiento.

Nique los dejó y los cuatro tributos se miraron entre sí.

-Podrías evitar hacerlo enojar, no quiero que se desquite conmigo.- Reclamo Raily

-No importa si Nique te trata bien, eso no evitará que los demás tributos te perdonen la vida.- Le dijo Forbes

-Bueno, pasando a lo importante, desayunaremos aquí, después de todo no pienso subir 7 pisos para tener que bajarlos otra vez.-Dijo Marión

-No es muy de mi agrado, pero supongo que así pueden hablar de su alianza- dijo el escolta del distrito 5.

-¿Con ellos?- Preguntó Raily con un claro gesto de desagrado.

-No veo porqué no. Después de todo siendo 4 tendrán más fuerza para derrotar a una alianza de 2.- Dijo su escolta.

-Primero muerta que aliarme contigo cobarde.

-Lo mismo digo estúpida distrito 5.

-Estás muy retadora hoy, ¿quieres acabar lo de anoche?

-Basta jovencitas,- interrumpió Marión -Lili somos invitados del distrito 5 podrías evitar pelear con ellos, pero si no quieren hacer alianza supongo que es su decisión, aún así tomaremos el desayuno juntos y en silencio.

-Aunque es una lástima, podrían hacer avances como equipo.-Dijo el escolta del distrito 5.

-El equipo que tenga a esa cobarde será el primero en perder.

-Dijeron que en silencio Raisy. A menos que puedan decir algo agradable.- La reprendió su escolta.

-Es una lástima las bestias que nos mandan para compartir la mesa, y uno pensaría que con lo bárbaro de sus modales serían capaces de ganar, pero no es así.- Dijo Marión.

"¿En verdad dijo eso?" pensó Forbes que recién escuchaba a la escolta del distrito 12, "Pensé que el no saberse nuestros nombres era bastante ofensivo, pero considerarnos animales para su entretenimiento debe rayar en lo inhumano"


ELI Y TOCK

Al estar en el desayuno Thereb les dio la noticia, Tock no se inmutó, pero tampoco solía mostrar muchas emociones, así que Eli no sospechó nada.

-¿Y no pudiste decirnos en la noche?- Preguntó Tock impávido.

-Regresé poco antes de que saliera el sol, así que como ves no fue mucha diferencia.

-¿Qué hicieron toda la noche que tardaste tanto en regresar?- Volvió a preguntar Tock

-Si tengo que darte detalles pues… -

Thereb contó toda la noche, desde la espera de los otros vencedores hasta el anuncio de la nueva regla, dio los detalles de cómo los vigilantes los obligaron a hablar de sus tributos.

-Así que hablaste de nosotros. ¿Qué les dijiste?

-Cambiaba mi versión cada tanto, a veces decía que eran buenos con las armas a distancia, otras que podían encontrar comida en cualquier ambiente. La verdad no supe que perspectiva tomar para presentarlos, pocas veces fui honesto.

-¿Alguna sugerencia para aliarnos?- Preguntó Eli.

-No confíen en los profesionales, por lo demás ustedes han observado mejor a los otros tributos. De los tributos más fuertes están el chico del distrito 11, los chicos del distrito 10. De los que están a su altura diría que el distrito 6 y 9. De los distritos sin vencedores no saqué nada, Nique no dejaba de menospreciarlos. No les sugiero el distrito 7, tendrán que aceptar a ambos en la alianza y serán un lastre.

-Así que tenías que asegurarte de encontrarnos una posible alianza.- Pensó Tock en voz alta.

-Supongo que era parte del objetivo, pero como la decisión es de ustedes no acordé ninguna alianza.- Dijo Thereb dándose cuenta de lo ocurrido. Tock dejó de ver a Thereb y empezó a jugar con su comida, como hacía mientras pensaba en otra cosa. –Será mejor que coman bien es el último día de entrenamiento.

-No tienes que decirlo.- dijo Eli, que no había entendido lo ocurrido –ojalá nos hubieran dado esa información el primer día, parece que están improvisando todo.

-Tienen un año para preparar éste espectáculo: la arena, las armas, nada de lo que ocurre es al azar.- Le dijo Thereb -Y se han esmerado en planear el vasallaje, lo habrán planeado desde hace años, dudo que ésta junta fuera improvisada. Si no hay más preguntas los dejo, no dormí nada y me hace falta.

Los tributos no dijeron nada, Thereb se levantó y se fue a su cuarto, esperaba que Tock preguntará más cosas, pero parecía que ya tenía suficiente en qué pensar. El desayuno continuó en silencio.

Después de recibir la noticia Eli se sintió superior a Tock, sabía que él era más listo pero socialmente no conseguiría nada. Mientras esperaban el elevador decidió molestarlo un poco.

-Y dime genio ¿ya sabes con quién aliarte?- le preguntó Eli

-No haré alianza con nadie.

-¿Porque no quieres o porque no puedes?

-Creo que esa regla es una mentira, si tuviera que aliarme cualquier otro sería una carga. No necesito a nadie para ganar.

-Eres un tonto. Nadie querrá hacer alianza con alguien como tu.- La puerta del elevador se abrió con los tributos de los distritos 6 y 9. Eli subió pero Tock no se movió.

-¿No vienes tarado?

-Esperaré mejor compañía.- Las puertas se cerraron y Eli quedó sola con los otros 4 tributos.

-Tu compañero no es muy sociable ¿eh? ¿Cómo conseguirá una alianza?- Preguntó Valjean, del distrito 6.

-No lo hará, jugará solo.

-Seguro- dijo Alec del distrito 9 con sarcasmo.

-Si no tienes con quien aliarte podemos considerarte para que estés con nosotros.- Le dijo Reggan la chica del distrito 9.

-¿Con ustedes 4?.


KERA Y ZERO

-¿Debemos aliarnos, es una regla?- Preguntó Kera con un tono retador. Ren había terminado de decirles la causa de su ausencia nocturna, ninguno de los dos estaba complacido con ello.

-Es una regla especial para el vasallaje. Y no creo que sea la única sorpresa.

-Debe ser una broma, ¿qué tal si decidimos jugar por nuestra cuenta?- Dijo Kera.

-No tuvimos respuesta a esa pregunta, pero no te sugiero que retes a los vigilantes, si les place dejarán caer una tormenta que te ahogue sólo a ti o te matarán de insolación.

-Es estúpido, no pueden avisarnos en el último día de entrenamiento.- Volvió a reclamar Kera

-No es un juego justo, es una competencia para burlarse de los distritos, pueden hacer lo que les plazca. Bueno, tienen una hora para terminar su desayuno y bajar a la sala, piensen en alguien con quien puedan aliarse o tal vez quieran hacer alianza entre ustedes.

-Ni loco. Ya he convivido lo suficiente con Kera, no pienso aguantarla en la arena.

-Lo mismo digo, yo misma acabaría con la alianza el primer día de tener que soportar a Zero.

-Piensen bien en lo que harán y traten de observar todos los puntos de vista.

-No pensaré nada, estaré yo sola en la arena.

-Hacer eso es enfrentarte a los vigilantes, nadie sobrevive a los vigilantes.

-No pueden obligarme a hacer algo que no quiero.

-¿Acaso querías participar en los juegos del hambre?- Preguntó Ren con un tono frío que dejo a ambos tributos en silencio. –Si en verdad quieres retar al capitolio demuestra que no serás lo que ellos esperan, protege a los de tu alianza, hasta el final.

-¿Proteger a alguien hasta el final? Significaría perder los juegos.- Dijo Kera.

-Siempre perdemos los juegos, porque aún no hemos encontrado cómo vencerlos, porque cada quién lucha por su cuenta.


CYAN Y CELESTE

Desde la noche anterior todo había corrido fuera de lo normal. Con una nueva regla anunciada apenas en la mañana y poco tiempo para asimilarla pocos atinaban a concretar algo. Desde que entraban a la sala de entrenamiento el ambiente se sentía diferente, todos se observaban con ojo clínico y rememoraban lo poco que sabían de los demás en cuestión (la cosecha, el entrenamiento, sus tutores).

Los profesionales aún se veían seguros, también observaban tratando de figurarse si alguna alianza podría ser superior a la suya, confiaban ciegamente en su alianza, excepto los tributos del distrito 4. Maggs les había aconsejado que consideraran alguien más con quién aliarse.

Flashback

-No se nos dieron muchas indicaciones, y no me sorprende. Tenernos confundidos era parte de su objetivo, mientras menos información tengan los tributos los juegos serán más entretenidos.

-¿Y qué nos aconsejas? Suena a una trampa que no podemos evadir.- Preguntó Celeste

-Eso es lo que siempre ha sido. Sólo uno de ustedes saldrá vivo, la única diferencia con los juegos normales es que 23 tributos morirán en una ratonera espectacular y siguiendo reglas especiales.- Le contestó Maggs.

-No nos das muchos ánimos.- Le reprochó Celeste.

-Estoy para ayudarles a ser objetivos, no para llenarles la cabeza de ilusiones y decirles que confíen en su suerte. Hagan su propia suerte. Traten de considerar todas las opciones, no confíen en que conservarán la alianza con los profesionales, busquen alianza con otros tributos.

-¿Con los débiles?

-Hay trece vencedores que no son profesionales, sólo los creemos débiles porque no tienen la misma oportunidad de entrenarse que nosotros, pero abran bien los ojos y piensen en formar un equipo que equipare a los profesionales.

-No creo que sirva, no confían en nosotros.- Le dijo Cyan.

-Y menos después de lo de ayer.- Dijo Celeste.

-¿Se burlaron de ellos?- Preguntó Maggs.

-El distrito 1 insistió que sería divertido y los intimidaríamos.- Contestó Celeste

-Pues arréglenlo, la única ventaja que tienen es que ahora todos están obligados a aliarse, tal vez encuentren menos resistencia, muéstrense más humildes, puede que eso ayude.

Fin del flashback

Estando en el círculo, Celeste hablo con Cyan tan bajo como pudo.

-¿Qué dices Cyan? ¿Alguien en mente?

-Ninguno confiará. Todos evitan mirarnos.

-Habrá que hacer el intento o esperar a que la alianza de profesionales se mantenga como todos los años.

-Bien, vayamos por separado, avísame si tienes suerte.


XILIOS Y CIBEL

Después de recibir la noticia con emociones encontradas por parte de sus entrenadores los hermanos estaban confundidos. Arxis se veía especialmente optimista, Ino no dijo mucho y Quirón trató de dar la noticia con total seriedad, pero Arxis no dejaba de darles ánimos y decirles que estar en alianza sería su triunfo.

Cuando al fin estuvieron solos hablaron acerca de su estrategia.

-¿Qué opinas hermano? ¿Crees que debamos buscar un tercero?

-Prefiero que sigamos solos, aunque enfrentaríamos alianzas quizás d tributos; pero estar con un tercero tampoco sería una solución.

-¿Eso es un sí?

-Es un tal vez. Pero quien quiera que sea no puede ser un profesional, serán de los más traicioneros.

-Entiendo, ¿Qué buscamos? ¿Fuerza, astucia, amabilidad?

"Ni siquiera sé lo que nos hace falta, nunca observé las aportaciones que los otros tributos podían hacer." Pensó Xilios.

-Tengo que pensarlo ¿de acuerdo Cibel?

-Yo también lo haré. Y no aceptaré ninguna alianza si no estás de acuerdo, confío en ti.- Dijo Cibel con una sincera sonrisa –Tal vez esto de aliarnos con alguien más nos ayude, seríamos más fuertes contra los profesionales.

Mientras cruzaban la puerta de la sala de entrenamiento comenzaron a observar a los otros tributos, y no sólo eso, también eran observados con mayor detenimiento.

"Maldita sea" pensó Xilios "Esto de la alianza es mutuo, con quien hagamos alianza debe considerarnos útiles" Xilios miró de reojo a Cibel preguntándose si tendrían mejores oportunidades solos "Ella debe sobrevivir, a cualquier costo"

-Cibel- dijo a su hermana antes de que llegaran al círculo inicial, le habló tan bajo como pudo para que nadie más le escuchara –entrenaremos separados.-

-¿Qué?- "¿Es en serio? ¿En el último día de entrenamiento y cuando tenemos que buscar aliados quiere que nos separemos?" Pensó Cibel totalmente sorprendida.

-Tendremos más oportunidad, podremos observar más. Pero te lo advierto, no confíes del todo en nadie, estúdialos, considera si son valiosos, no buscamos amigos, buscamos alguien que nos ayude a derrotar a los demás.

-Haré lo mejor y seguiré entrenando, si no conseguimos a nadie por lo menos seremos lo suficientemente fuertes juntos hermano, llegaremos al final.

-Sin sentimientos.

-Claro, somos guerreros.- Dijo Cibel tratando de disimular una sonrisa, aunque con poco éxito.


ZAY.

Los útlimos en llegar a la sala de entrenamiento fueron Zay y Tock.

Entraron lado a lado, antes de llegar al círculo Zay se adelantó un poco y le puso una zancadilla a Tock que cayó al suelo, lo cual hizo que los tributos reunidos voltearan a verlos.

-¡Deberías abrir bien los ojos distrito 3! Si tropiezas en la arena serás mi presa.-Le dijo Zay haciendo alboroto. Tock sólo lo miró mientras se levantaba, no le dijo nada.

Zay siguió su camino hasta el círculo de tributos, observó a los reunidos, tenía una misión buscar a alguien que fuera maleable, no del todo indispensable, pero sí más débil que él.

"Creo que prefiero a los distritos 7 y 12, no se ven tan amenazadores, pueden ser lo que busco, ¿qué otras opciones tengo?". Volteó a ver el círculo de tributos, notó que Tock se integraba al círculo y se acomodaba la ropa debido a la caída. "Ja, en verdad que sus habilidades sociales son mínimas, sin duda soy el único que vio su potencial.


REUNIDOS EN EL CIRCULO

De haber podido escuchar los pensamientos de los tributos, habría sido como escuchar un enjambre de voces:

"Debo repasar las estaciones de armas", "sólo entrenaré con las armas que puedo manejar bien", "nunca observé a esa chica ¿será fuerte?", "¿con quién podría aliarme?", "¿los profesionales me considerarían como aliado?", "¿Será buena idea?" Al igual que el primer día de entrenamiento, la mayoría estaba confundido y sin saber cómo escoger su alianza.

Nique se puso en medio del círculo y rompió el silencio.

-Atención tributos, este es su último día de entrenamiento, aprovéchenlo. Está de más repetir lo de la nueva regla, ya todos la saben así que apéguense a cumplirla y no pierdan el tiempo.

-¿Qué pasará si no conseguimos alianza?- Preguntó Zero, del distrito 10

-¡Maldición distrito… lo que seas!- Dijo Nique gritando un poco menos de lo acostumbrado debido a su resaca –Yo no sé qué pasará, pregúntale a los vigilantes. Si fuera ustedes haría caso a todas las reglas para ganar, pero si son como la cobarde del distrito 12, entonces no se preocupen, ya saben que no pasarán de los primeros minutos.- Se rió de su propio chiste -También debo recordarles que deben lucirse en la evaluación con los vigilantes.-

Estaba por retirarse del círculo cuando una entrenadora le hizo una seña con la cabeza y se aclaró la garganta, -¡Ah es cierto!- regresó al centro del círculo. -Una última cosa, hoy tienen una nueva estación, saluden a la entrenadora Claude.

La entrenadora Claude dio un paso al frente, y tomó la palabra.

-Escuchen bien tributos, todos deben pasar a mi estación, así que empezaré con el distrito 1 y 2, cuando llamé a los siguientes distritos es mejor que estén listos. Y por su bien espero que ninguno sea tan enclenque como Nique me ha dicho o le espera un duro entrenamiento a mi lado.-

La entrenadora se fue hacia su estación, era obvio que se trataba de algo de pelea, los entrenadores de armas y defensa tenían el mismo temperamento que Nique. Los tributos comenzaban a angustiarse, primero debían asegurar una alianza y ahora tenían una estación extra. ¿Qué podían enseñarles en tan solo unas horas de entrenamiento? Nique rompió el silencio

-Muévanse distrito 1 y 2, Claude no es tan amable como yo. Los demás ¡Déjense de tonterías y vayan a entrenar!- Dejó el círculo y se fue.

Los distrito fueron de inmediato a la nueva estación, los demás se quedaron a dar una última ojeada a la competencia y posibles aliados. Pocos de los tributos voltearon a ver el balcón de los vigilantes, enfrente de todos estaba Augusto Cayo, con su peinado hacia atrás, impecable y esa delgada boca que esbozaba una sonrisa, era obvio que se regodeaba de la confusión que causaba en los tributos.


1. LA NUEVA ESTACIÓN

La estación era similar a la lucha cuerpo a cuerpo, pero era más defensa personal que otra cosa, Claude no paraba de gritarle los errores a los tributos y a un limitado "Mmmm" a los que realizaban bien los ataques.

En la estación había un maniquí de prueba para cada alumno, estaban adaptados con luces y sonido, si el golpe era bien realizado los ojos parpadeaban y sonaba una campana, si faltaba fuerza o precisión en el golpe guardaba silencio, si el golpe era demasiado fuerte y mataba al supuesto oponente daba un zumbido.

El objetivo del entrenamiento era dejar a alguien fuera de combate sin matarlo, cosa que molestó sobremanera a los distritos 1 y 2, quienes después de varios zumbidos y regaños de su entrenadora decidieron quejarse.

-¡Esto es una tontería! ¡Esta estación es inútil!- Dijo Pierce.

-¡Cállate distrito 2, sólo controla tu fuerza, eres demasiado bruto!-Le gritó Claude.

-No tenemos que controlarnos, tenemos que matar a nuestros oponentes no dejarlos en el suelo sin aire.-Dijo Crystal.

-Pues tal vez los vigilantes se cansaron de eso, a nadie le divierte una pelea predecible, ahora vuelvan a golpear el pecho, pero con la palma.-Dos de ellos lo hicieron y sonaron dos zumbidos.

-¡Ahhh!- Dijo Pierce harto de los malos resultados y comenzó a golpear a su muñeco con furia, hasta que dejó de zumbar. –Listo, trata de zumbar ahora tonto muñeco.-

-¡Largo de aquí los 4! ¡Más te vale que ese muñeco tenga arreglo o te usaré a ti como muñeco de pruebas distrito 2!

Sin decir una palabra los profesionales se fueron a otra estación, por supuesto de armas.

-¡Distritos 3 y 4!- Gritó la entrenadora a todo pulmón, -¡En mi estación en 5 minutos!- Tomó el muñeco dañado y fue a cambiarlo.

El resto del entrenamiento en la estación siguió con la misma dinámica, a veces con mejores resultados, otras no tanto, los problemas eran los mismos mucha fuerza, poca fuerza o falta de puntería. Los tributos estaban demasiado distraídos para prestarle atención a las indicaciones de Claude.