Siguiente capitulo, y hablando con mi hermano, creo que solo quedan 5 capítulos mas antes de llegar al final, pero bueno, mientras tanto disfruten de este capitulo.
Las respuestas correctas.
Bien, si Kuroko pensó que Kagami era algo intimidante, nada se comparaba con su padre, el cabello negro con canas y tonos rojizos le daba un aire maduro, incluso cuando su cara se vieron mucho más jóvenes que Kagetora- san , pero tal vez lo más intimidante eran esos ojos rojos, los de Taiga eran cálidos y amables, algunas veces mostraban furia o enojo.
Ver todos los ojos tan parecidos a los de su amor, pero que a la vez no mostraban ninguna emoción con escalofríos. Pero no era conocido por ser una cobarde, así que el camino detrás de la chica que el informe de la recepción. Lo único que puede mantener tranquilo es que la invisibilidad está funcionando.
-Buenas noches Kuroko- san -
-Kagami- san - respondió Kuroko apenas se sentó, decidiendo mantener la formalidad.
Por unos minutos Shiro no respondió, mirando la carta y haciendo una señal para un camarero, ordenando rápidamente, y obteniendo una mirada confusa de Kuroko como respuesta.
-Espero que no te moleste que pidiera por ti-
-No realmente, pero- Kuroko miro el lugar, no parece muy caro, pero tampoco es muy barato y no tiene dinero suficiente para pagar -no creo poder padéli-
-Está bien, tú invitaste así que es natural que tu pague- el tono ronco sigue siendo intimidante, pero las palabras solo las hicieron pensar en su compañero de equipo.
Kuroko tomo aire y valor antes de levantar la mirada de su regazo y enfrentarse al padre de su amigo, una mirada seria y segura, que le agrado a Shiro, el chico le estaba dando buena espina, y era el chico que logro enamorar a su preciado hijo, que tenía una buena actitud.
-Kagami- san - Kuroko le hablo con seguridad -¿qué sucede? ¿Por qué aceptaste verme? -
-Tenía curiosidad, veras, Taiga está pasando por un momento difícil, y se lo importante que es el para ti, y viceversa: Shiro dejo salir un sospechoso cansado y no es el mismo de entonces, ha estado apagado, indiferente y demasiado triste , creo que tú puedes cambiar eso
Kuroko se mordió el labio al escuchar sobre eso, cada palabra se clavaba como cuchillos en su alma.
-¿Por qué yo? -
-Por qué se los sentimientos que tienes por mi hijo- y los sentimientos que él tiene por ti quería agregar Shiro -y antes que lo niegues, conozco esa mirada, la misma que su madre y yo compartíamos-
-Lo amo, no puedo hacer nada más que amarlo con toda mi fuerza, pero no sé cómo podría ayudarlo-
-¿Puedo llamarte Tetsuya?- recibió un asentimiento de respuesta -te daré una oportunidad, sé que tú y tus amigos se están esforzando para llegar a Taiga, si sucediera lo que estoy esperando, te ayudare, pero tengo una última pregunta que hacerte- Shiro lo había pensado bastante, pero sabía que en la condición de Taiga, no podría volver a Japón, no le dejaría volver -¿si Taiga se quedara aquí, te quedarías a su lado o te irías?-
-Me quedaría- fue la respuesta inmediata -sé que tal vez sea egoísta, pero aun si Kagami-kun dijera que no, lo haría, porque prometí que lo apoyaría en todo-
-¿Estás seguro de eso?, aun eres joven, tienes oportunidad de enamorarte de alguien más, tener una vida en tu tierra natal-
-Por favor, no tome mis sentimientos a la ligera, no creo que llegue a amar a otra persona, no como a Kagami-kun-
-¿Y cómo es eso?-
-Como la persona imperfecta que es, como el chico inseguro y fuerte, amable y distraído, que trabaja duro para superar sus debilidades y que da todo por sus amigos- Shiro le oía atentamente, dejando que los platillos que pidieron fueran puestos en la mesa, interesado en cada palabra -el chico que disfruta de cantar cuando cree que nadie lo ve, que llora en las películas románticas, como la persona que confió en mí, alguien más imperfecto que él y aun así le apoya, como la persona que me recordó la verdadera fuerza y la diversión de tener amigos, de esa manera y muchas más-
Solo en ese momento Kuroko se quedó callado, preocupado de haber dicho cosas innecesarias, pero Shiro no hizo ningún comentario y su expresión tampoco demostró nada, en su lugar tomo sus cubiertos y empezó a cortar la carne.
-Come antes que se enfrié-
Kuroko suspiro e hizo caso a la sugerencia, cortando su carne, cubierta de una salsa blanca y pasta a lado, cuando ambos terminaron, les ofrecieron un flan de café decorado con crema batida. Ninguna palabra se dijo ni siquiera cuando Shiro pidió un café, poniendo más nervioso a Kuroko.
-Sabes- Kuroko se sobresaltó al escuchar al otro hablar -Saeko, mi exesposa, es una chica de elite, yo tuve suerte de conocerla por una beca que me ofreció la universidad, igual que los padres de Tatsuya, al principio, la creía una presumida, cuando la conocí, me enamoré-
El silencio se volvió pesado de nuevo, pero esta vez fue roto más rápido.
-Una persona increíble, y cuando pedí su mano, bueno, fue muy difícil, sus padres no me creían lo suficiente para su hija, y tal vez sea verdad, no pude mantenerla a mi lado, mi amor no basto, pero Taiga es diferente, igual tú, ambos rompen con esa idea de amar ciegamente y admiro eso, aunque sea algo idiota- levanto su tarjeta de crédito y la entrego al mesero -te daré la oportunidad, por favor aprovéchala, te diré cuando puedes verlo-
Para Kuroko eso era suficiente, sabía que era una oportunidad que no iba a repetirse, y pensaba aprovecharla, se despidió del mayor y camino fuera del restaurante, aunque la persona que le esperaba fuera le sorprendió.
-Aburame-san-
-¿Y?, verdad que ser directo funciona- soltó con burla, mientras empezaba a caminar -Shiro no es mala persona, solo que es como cualquier padre, quiere lo mejor para su hijo, aunque a veces parece hacerlo de la manera equivocada-
-Es cierto, y es por eso que tengo una pregunta, ¿porque eres tan cercano a ellos?- una risa fue la respuesta que recibió al inicio.
-Tardaste en preguntar, pero no te preocupes, es una respuesta fácil, ellos me salvaron de las calles, no hay otra razón-
Después de eso, no dijeron nada y continuaron en su camino, tenían que descansar, 5 días de las tres semanas habían pasado, y de cierta manera, Kuroko sentía que necesitaría más tiempo para convencer al resto de que se quedaría en Estados Unidos en lugar de volver a Japón.
-Por cierto, las cosas siempre parecen peor de lo que son-
-¿Qué?-
-Dejaste tu teléfono en casa, y te llamaron, contesté por ti para no llamar la atención del resto, era Furihata- eso logro poner tensión en el cuerpo de Kuroko -así que, ¿te quedaras?-
-Si es necesario, si-
-Me alegro, creo que Taiga será muy feliz cuando se lo digas-
-Aburame-san-
-Dime Akemi, prefiero ese nombre, y omite el san-
-Akemi, ¿estas enamorada de Kagami-kun?-
-Lo estaba, pero ahora solo lo considero un muy buen amigo- y sonrió bastante divertido -así que tienes el camino libre-
Kuroko mascullo en voz baja, pero su corazón se sintió más ligero después de eso, estas platicas en realidad le estaban ayudando mucho.
Llegaron al departamento y Akemi le entrego su celular, para después despedirlo en la puerta y volver a irse, dejando a Kuroko entrando al departamento y agradeciendo su invisibilidad, ya que pudo entrar fácilmente y sin llamar la atención de nadie, entrando a la habitación de Kagami y preparándose para dormir, era temprano, pero estaba cansado, y seguramente podría dormir muy bien hoy.
-Fuku- el hombre volteo a ver a Shiro, que estaba entrando al cuarto de Taiga.
-Guarda silencio, acaba de quedarse dormido- susurro mirando a su sobrino dormir.
-Lo siento, lo siento- se disculpó con una sonrisa -¿Cómo te fue?-
-Vamos fuera- el rubio salió y mantuvo la puerta abierta para Shiro, cerrándola con cuidado cuando ambos estuvieron fuera -y, ¿Qué tal tu cita?-
-Yo pregunte primero-
-Bien, bien- Fukutori tomo aire y se preparó para contarle todo a Shiro.
-Pero que puedo decir, ¿qué odio estar aquí?, en verdad odio el hospital, entiendo que es por mi bien, pero lo odio, también odio ser un cobarde que no acepta hablar con sus amigos por miedo al rechazo, uno que se me merezco, tengo miedo de hablar con Kuroko y me vea débil, que no me controle y le diga que siento, que él me deje atrás, Fukutori, tengo miedo de ya no poder caminar, que la cirugía no resulte, que ya no pueda caminar, en verdad tengo miedo-
Las lágrimas caían de los ojos de Taiga sin parar mientras Fukutori le abrazaba, sobando su espalda y esperando que se tranquilizara, ahora entendía por qué lo llamaron, el chico en verdad estaba mal.
-Taiga, respira, hazlo lento, inhala, exhala- indicaba cada cierto tiempo Tori, mientras lo veía tranquilizarse un poco más.
Cuando los sollozos se mantuvieron bajos más alejados unos de otros, supo que Taiga estaba mejor, y se alejó para sentarse enfrente suyo.
-Está bien Taiga, entiendo que tienes miedo, es natural tenerlo- le tranquilizo -pero piensa que ellos son tus amigos, personas que están contigo en las buenas y en las malas, y que estoy seguro se preocupan por ti, y por tu hermetismo en estos últimos días-
Taiga lo miro, intentando tomar aire con menos ruido, y cada palabra le hacía abrir aún más sus ojos.
-¿Hermetismo?-
-Se que no has hablado con nadie desde que te enteraste, y cuando vinieron a verte, te negaste a hablar con ellos, aunque más específicamente entraste en shock- la mirada molesta de Taiga le hizo reír.
-No me puedes culpar, seguramente tu reaccionarias igual-
-Si, tal vez, pero eso no es lo importante en este momento- y levanto su mano para evitar que Taiga lo interrumpa -si no el hecho de que no has hablado con nadie, y es obvio, te rompiste hace poco, y eso es malo-
Taiga solo suspiro lo más silencioso posible, en verdad no quería hablar sobre eso, no quería recordar ese momento de debilidad que había sucedido hace cinco minutos, pero sabía que Fukutori no le dejaría en paz.
-No quiero verlos-
-Taiga-
-¡No!, no quiero romperme enfrente de ellos, no quiero su lastima, simplemente no soportare si me ven con lastima y después se van-
-Taiga, entiendo que tengas miedo, pero no puedes esconderte siempre aquí, en algún momento deberás salir, ¿piensas perder todo contacto con las personas que lograste una muy buena amistad?-
-No lo entiendes tío, no es solamente por amistad, uno de ellos es la persona de la que estoy enamorado, cuando supe que estaba aquí no pude evitar sentirme feliz, había venido por mi- se cubrió la cara con las manos -egoístamente pensé en decirle todo solo para que se quedara a mi lado, no me importaría que el me viera con lastima, si con eso se quedara a mi lado, no me importaría volver a caminar-
Fukutori escucho cada palabra con los ojos abiertos, preocupado de esas cosas dichas, en realidad podría ser mejor que no hablaran entre ellos, no arriesgar a ninguno de los enamorados.
-Pero- ante eso el rubio volvió toda su atención a Taiga -cuando se fue, me di cuenta de que era algo demasiado egoísta, eso no era amor, era obsesión, me siento culpable de haber pensado así de Kuroko-
-Niño tonto, solo tienes 16 años, aun eres joven, puedes equivocarte en el amor, o puedes en realidad no saber que es el amor-
-Ese chico es un idiota que siempre se mete en problemas, alguien que pone a sus amigos antes que el mismo, que se esfuerza en mejorar en todo, que, aun teniendo un idiota impulsivo como yo de compañero, está a mi lado, me eligió sobre cualquier otro, sobre personas que son mejores que yo, por eso lo amo, pero no quiero arrastrarlo conmigo, se merece algo mejor-
Hombre, Fukutori conocía esa mirada, la misma que su hermano le da a Saeko, la misma que Saeko tiene en sus ojos cuando ve a Shiro, ese niño esta perdidamente enamorado, pero no ciego.
-Habla con él, dale una oportunidad, escuche que se quedara aquí durante tres semanas- Taiga quito sus manos de su cara ante esto, sorprendido -demasiado tiempo si me preguntas, pero consiguieron hacer todo legal, así que no hay nada que hacer- Fukutori se alzó de hombros indiferente -habla con él, convéncelo de regresar, podrías no hablar con el después-
-¿A qué te refieres con eso?-
-Debes hacerte una cirugía y todo lo que viene después, no creo que tengas tiempo para visitas-
-Ahgg, lo había olvidado- Taiga mordió su labio inferior con frustración -yo, quiero verlo, quiero hablar con el-
-Eso es lo único que quería oír- Fukutori palmeo su hombro con fuerza -ahora, trata de descansar, hablare con Shiro para que puedas verlo-
-Tori, gracias-
-Ya respondí, ¿Qué tal tu?-
-Mucho mejor de lo que pensaba, me alegra que consiguieras convencerlo-
-¿En otras palabras?-
-Esos dos se reunirán, creo que es un buen chico para Taiga, y Akemi les ha estado ayudando, ya sabes, uno de sus amigos trabaja aquí, y aun cuando yo no hubiera querido juntarlos, lo terminarían logrando-
Fukutori solo pudo reír, le alegraba que Shiro apoyara tan incondicionalmente a Taiga, o como le decían el resto de las personas, lo malcriara. Si bien le sorprendió que esa chica este ayudando, acepto que tenía razón, es mejor que tengan una reunión en un ambiente controlado.
-Aunque me preocupa un poco Waniko- Shiro se tensó un poco cuando Tori menciono a su ex, en verdad no terminaba de perdonar que dejara a Taiga solo -no es la persona más liberal que conozco-
-Saeko ama a Taiga, nos separamos por muchas cosas, pero ella quiso que Taiga viviera una vida libre de la presión que ella experimento, aun si su corazón pertenece a un hombre y no una mujer, no cambiara el amor que siente por el-
-La defiendes demasiado, ella te dejo por no enfrentar a sus padres, no es una persona que aun merezca el amor y devoción que le tienes- puso una mano en su hombro y sonrió -espero que algún día encuentres a alguien que te valore-
Shiro solo sonrió en respuesta, dejando que su hermano se escabullera a la habitación para poder dormir un poco, Saeko se quedaría en un hotel hasta tener mejores noticias de Taiga, y Asuma junto a Kae estaban trabajando. Haciendo cuentas en su cabeza, decidió que no tenía sentido atrasar el encuentro de los niños, si, dentro de dos días estaría bien.
" En dos días, ven en dos días al hospital a las 10 de la mañana, también tiene Tatsuya, sus padres no han podido hablar con él, creo que es un trato justo".
Kagami Shiro "
Kuroko solo siente el teléfono vibrar a su lado, había aceptado que se sentía un poco asustado por la velocidad, pero sabía que era su única oportunidad, ahora solo tenía que ser un asistente de lectura, pero después de enfrentar al padre de Kagami, ya nada parecido demasiado difícil.
