Una tarde/noche como muchas otras, los chicos aprovechan para usar el gimnasio Begin y entrenar. Esto es casi a diario, pues nadie más en la ciudad usa el lugar para el mismo propósito, por lo que siempre está disponible. Dentro del campo de batalla, Qkidna se prueba sus armas.
—Con las mejoras que hice, podrás usar el máximo potencial de los guantes de manera más consistente. Una de las nuevas funciones que deberías probar primero es repeler energía.
—¿"Repeler energía"?
—Se refiere a cualquier ataque de energía.
—De acuerdo, probémoslo.
Emocionado, el erizo se pone en guardia mientras Alvin carga un poco su cañón. Sin exagerar con la misma, el amadillo deja salir el ataque. De inmediato, Qkidna golpea la esfera de energía, redirigiéndola con mucha más potencia hacia Blue, quien la alcanza a esquiva por no mucho.
—¡Oye, ten más cuidado!
—Rayos, estuve cerca.
—Je, je. No, no lo estuviste —contestó, ligeramente irritado.
—Vamos a tener que trabajar en tu puntería…
—¿Sabes? Cuando dices "trabajar", yo pienso en comida. ¿Y si tomamos un descanso para un aperitivo?
—Tomamos un descanso hace apenas media hora.
—Bueno, ya sabes lo que dicen, "el tiempo es oro".
—¿Eso qué tiene que ver?
—Pues…
—¡Ya! ¡Concéntrense! —interrumpió Alvin.
—Concéntrate tú.
—A mí no me des órdenes.
—Te daré las órdenes que yo quiera…
—¡Quietos los dos!
—Él empezó…
—No es cierto…
—Silencio. Como castigo, les tengo un ejercicio de entrenamiento ambos. Ustedes en equipo contra mí…
—¡¿Qué?! —unieron sus voces.
—Tienen que vencerme en una pelea, dos contra uno.
—Pero… eso es demasiado agotador.
—Claro que no, vamos, los dos pueden vencerme.
—Las probabilidades de vencerte siempre son muy bajas, en especial si debo trabajar con este sujeto.
—¡Oye! ¡Aquí el que sabe pelear soy yo!
—¡De no ser por mí no serías nada!
Comienzan a discutir de nuevo, entre gritos y gruñidos.
—Hacer que estos dos trabajen en equipo será difícil —pensaba entre risas—, pero es necesario que todos sepamos hacerlo, o nos podría pasar lo que…
—Ah, ¿sí? Pues… igual soy el más fuerte de aquí.
—Ya, cállense los dos. Bajaré mi velocidad y mi agresión, así podrán vencerme más fácilmente.
—Como quieras, pero no trabajaré en equipo con él. Lo haré a mí manera.
—Lo mismo digo.
Por otro lado, las chicas los observan desde la cabina de controles, cuidando a la vez, o, mejor dicho, maltratando a Zomi, como todos los días desde que lo conocieron.
La prueba final de Genevil
El verdadero poder de Blue Jethog
Paralelamente a aquello, en algún lugar en el océano, una sencilla sesión de entrenamiento se lleva a cabo, pues las primas Paipin también se hacen más fuertes cada día, o, al menos una de ellas.
—Cuarenta y ocho… cuarenta y nueve… ci…ci…cincuen…
—Vamos, son solo flexiones, ya vas a llegar a cincuenta, ¿no quieres estar en forma?
—¡Sería más fácil si no estuvieras sentada sobre mi espalda!
—¿Crees que llegué a donde estoy con entrenamiento ligero? ¡Vamos, apenas vas a la mitad!
La conejita solo puede lloriquear mientras intenta levantar su cuerpo nuevamente. En eso, un robot asistente aparece, informando a sus amas que el doctor Genevil solicita la presencia inmediata de ambas. Al escucharlo, Ashley cae al suelo, rendida.
—Eres demasiado débil.
—Cierra la boca.
Las dos van a la habitación donde siempre está Genevil, su sala de control. Entran por el elevador, pero el lugar está vacío, incluso el gran computador está apagado.
—No está aquí…
—¿Eh? ¿Entonces caminé hasta aquí para nada?
—Caminaste como 10 metros, a lo mucho.
—Pero estoy cansada…
El robot regresa.
—El Dr. Genevil se encuentra en la sala de máquinas.
—¿Y por qué no lo dijiste antes? Estúpida máquina.
—¿Tenemos que caminar más?
—Estás en tu casa, no seas ridícula.
Ashley y Rebeca van a la sala de máquinas, la cual es la más grande en toda la base. Hay robots trabajando en todo tipo de artefactos y en otros robots, tanto asistentes como máquinas de combate. Genevil está en su área de trabajo preferida, dando los últimos toques a una especie de nave de batalla, ésta asemeja la imagen de un pez vela enorme, al menos unos 5 metros de altura, y ni hablar de lo largo de ésta.
—¿Nos llamó, Señor?
—Así es, quiero que vean esto.
—Una nave…
—Je, je, ¿por qué todas sus naves tienen forma de pez?
—Verás, Ashley —decidió responder, con una sonrisa—, siempre me han fascinado las criaturas marinas, seres misteriosos, llenos de poder, criaturas que gobiernan un mundo diferente al de nosotros, donde ni siquiera los Seres Acuáticos se atreven a explorar. Es lo que me llevó a construir la base en este lugar.
—Oh, ya veo. Creía que era solo para que no nos encontraran.
—Aunque, en parte, también es por eso.
—Bueno, ¿y para qué nos llamó?
—Esta es una nave de batalla, quiero enfrenarme personalmente a Jethog.
—¡¿Qué?!
—¡¿Con esa cosa?!
El doctor suelta una pequeña risa ante la reacción de las primas, pero rápido recupera su semblante.
—Tranquilas, ¿recuerdan cada robot que he enviado a Begin? Realmente nunca esperé que alguno de esos robots cumpliera su propósito original. Todos fueron hechos solo para poner a prueba las defensas de la ciudad.
—No lo entiendo.
—Te lo explicaré: El primer robot solo fue enviado para ver si la ciudad era capaz de hacerle frente a mis amenazas, entonces apareció, Blue Jethog. Verán, existen miles de personas con algún tipo de poder alrededor de nuestro mundo, pero solo algunos tienen el valor de utilizar ese poder para proteger a los demás. Después de eso, todos los robots que he enviado fueron solo pruebas para ver el potencial de nuestro enemigo, pero no esperaba que más de ellos se unieran, así que decidí ponerlos a prueba a todos ellos. Ya he visto sus habilidades, ya sé de qué son capaces, pero mi enemigo principal nunca ha dejado de ser Jethog, después de todo, él fue quien los motivó a enfrentarse a mí, si no fuera porque él respondió a mi desafío, los demás nunca hubieran hecho nada, él es quien los motiva a seguir luchando. Así que ha llegado la hora de la prueba final, esta nave está diseñada especialmente para enfrentarlo, gracias a los demás robots y los datos que conseguí, podré ver personalmente su verdadero potencial, lo explotaré al máximo, aunque es posible que pierda esta pelea, después de todo, es solo un prototipo.
—Es una lástima que no tengamos los recursos para crear verdaderos robots de combate, un ejército nos ahorraría tantos problemas.
—Es más complicado que eso, Rebeca. No podemos simplemente atacar usando un ejército de robots. Si se nos reconociera ahora mismo como una amenaza global, no tardaría en perseguirnos el Equipo Especial de toda la región, no, de todas las regiones. Tendríamos Seres Comunes y Especiales de todo el mundo cazándonos también, por eso debemos comenzar discretamente, avanzando poco a poco.
—Yo sigo sin entenderlo.
—Básicamente: conseguiremos todo el terreno y los recursos posibles para tener la ventaja cuando comience la verdadera guerra.
—¿Y cuándo será eso?
—Tú lo sabes bien, Ashley. Solo debemos tener paciencia.
—Entiendo todo eso, me lo ha explicado mil veces, señor, no perdamos más el tiempo, nos llamó porque tiene una misión para nosotras, ¿no es así?
—Siempre has sido muy impaciente, Rebeca, debes aprender a esperar, no podrás dar tu máximo potencial si solo te lanzas hacia las cosas todo el tiempo.
El jaguar guarda silencio, baja la mirada un momento, sin perder el semblante característico en su rostro.
—Tú misión es simple, Rebeca. Debes evitar que cualquiera intervenga en mi combate con Jethog. Tankdo te ayudará en secreto, ya he hablado con él.
—¿Y yo qué haré?
—Tú no participaras en esta misión.
—¿Eh? ¿Por qué no?
—¿Recuerdas lo que me preguntaste? Quizá tú puedas darnos una respuesta más clara en unos días.
—Oh, es verdad, ¿ya pasó tanto desde que llegué? No me había dado cuenta.
—Necesito que estés lista, ya hay una nave especial para ti, sales a primera hora mañana.
—Muy bien, Señor.
—Rebeca, quiero que te prepares para salir en cualquier momento, deberás equiparte completamente.
—Señor, ¿qué pasará si Jethog es más fuerte ahora? Si el Pez Vela es destruido…
—Descuida, es imposible que eso pase, en cuanto sufra demasiado daño, haremos una retirada táctica. Todo saldrá bien.
—De acuerdo —habló con la voz entre cortada, se aclaró la garganta luego—… Bien, me prepararé enseguida.
Mientras tanto, en el gimnasio, Qkidna y Alvin son derrotados, de nuevo.
—¡Rayos! —gritó Qkidna, golpeando el suelo.
—Me rindo —dijo el armadillo, completamente exhausto e intentando levantarse.
—Oigan, no se rindan aun, van mejorando, esta vez duraron veinte segundos.
—Entiende que nosotros ya no estamos a tu nivel.
—Además de que Alvin no deja de estorbar y decir qué hacer.
—¡No es cierto!
Comienzan a discutir de nuevo una vez más.
—A este paso hasta Zomi les ganaría… ¡Eso es! ¡Oye, Zomi! ¡Ven aquí!
Zomi escucha a su dueño y aprovecha para zafarse de las garras de Katly y Azuri, bajando por todo el lugar para llegar con Blue en solo segundos. Ambos se muestran afecto.
—Je, je, ya, tranquilo. Escuchen, ustedes dos, les propongo algo: trabajaran en equipo para atrapar a Zomi, así de simple, ¿de acuerdo?
—Es una broma, ¿no?
—¿Atrapar a un chao?
—Será pan comido.
—Bien, Zomi, dales una lección.
El chao vuela a gran velocidad alrededor de Qkidna y Alvin, molestándolos, y comienza una persecución. Resulta que Zomi también tiene el súper vuelo como habilidad. Blue decide ir descansar con Katly y Azuri.
—Espero que pronto puedan trabajar en equipo —dijo, mientras entraba a la cabina.
—¿Alvin y Qkidna? No lo creo.
—Qkidna no necesita a nadie, él solo es perfecto.
—Por más fuerte que Qkidna, o cualquiera de nosotros seamos, habrá cosas que nunca podremos hacer solos, por eso debemos aprender a…
—¿Tú qué sabes? —interrumpió la rubia con un tono prepotente.
—Azuri…
—Como sea, igual, Alvin y Qkidna no son los únicos, todos debemos aprender a trabajar en equipo y…
—Oye —interrumpió la rubia—, ¿quién te dijo que eras el líder?
—¿Qué?
—Azuri, ¿de qué estás hablando?
—¿No lo ves? Cree que sabe todo lo que tienen que hacer, siempre está diciendo cómo se hacen las cosas.
—¡Azuri! Él tiene más experiencia que nosotros peleando, él es quien…
—Espera, Kat, puede que tenga razón…
—¡Ja!… ¿De verdad?
—Blue…
—Es cierto, puede que yo no sea el indicado para…
De repente, suena el teléfono de Blue. Al contestar, rápidamente el rostro del erizo se muestra más serio, dando respuestas rápidas.
—Es Genevil.
—No puede ser…
—¡Alvin! ¡Qkidna! ¡Es Genevil de nuevo! —habló desde un micrófono, deteniendo de inmediato el entrenamiento.
—Al fin, pensé que nunca tendríamos la oportunidad de hacerlo, podremos encontrar la base de Genevil después de este ataque.
Todos se reúnen en la salida, luego de que, rápidamente, Qkidna y Alvin afinaran sus respectivas armas.
—Katly, lleva a Azuri y a Zomi a un lugar seguro. Nosotros…
—¿Lo ves? Se cree el líder.
Nuevamente, Azuri crea un poco de tensión.
—Discutiremos eso luego, Azuri, vámonos.
Igualmente, en la estación de policía, Kira y Marshall se enteran de la llegada de Genevil, se preparan en tan solo un par de minutos y salen dentro de una patrulla, acompañados de varios agentes en otros vehículos por igual. El lobo lleva su otro teléfono en un bolsillo, no deja de pensar en el papel que ocupará el día de hoy, ayudando por primera vez a quien se supone es su enemigo durante un ataque; sus manos tiemblan un poco, pero las esconde.
Para cuando Blue y Qkidna aparecen al encuentro de Genevil, no queda un solo oficial en pie o un vehículo de combate en funcionamiento, sin embargo, no hay daños tan grandes a estructuras alrededor.
—¿Qué es esto? ¿Ahora hay peces gigantes? ¿Por qué no aparece él mismo y nos enfrenta?
—Qkidna…
El Pez Vela se voltea, como si mirara a los chicos, entonces, la cabeza de la nave se transparenta, mostrando el interior de la cabina y a Genevil dentro.
—Blue Jethog. Para presumir ser el más veloz, siempre me haces esperar demasiado.
—¿De qué se trata esto, Genevil? Veo que ansiabas verme.
En eso, aparecen también Katly y Marshall.
—Veo que, como siempre, estás acompañado de tus amigos, pero quisiera proponerte algo solo a ti.
—Oh, vaya —respondía Blue con un tono burlón—, esto es muy apresurado, necesito tiempo para pensarlo, además, soy muy joven para llegar tan lejos.
Qkidna y Katly tienen problemas para contener la risa, mientras que Marshall solo cubre su rostro con vergüenza y enfado.
—Estos idiotas —pensaba el ígneo—. ¿Realmente se lo toman en serio?)
—No me refería a eso…
—Sí, lo sé, je, je —se aclaró la garganta—, ¿y cuál es tu propuesta?
—Quiero que te enfrentes a mí, solos tú y yo en un duelo, sin la ayuda de tus amigos.
—Oye, ¿y esa nave no cuenta como ayuda? No soy tonto, Albert. Es claro que tienes un plan.
—Imaginé que pensarías eso. Supongo que no tengo opción, ¡eliminaré a tus amigos, entonces!
El Pez Vela entra en un modo activo, brillando ligeramente gracias a su energía. En un parpadeo, comienza a avanzar a una velocidad que solo Blue y Marshall alcanzan a percibir, aunque el lobo no tan a la perfección como el erizo, pues es nuestro protagonista quien logra ver la trayectoria del pez y reacciona a tiempo para empujar a Katly antes de que fuera embestida. Pasó solo un instante desde la última sentencia de Genevil, la gatita está en el suelo; el erizo, de pie a varios metros, pues recibió ligeramente el golpe de la nave.
—¡¿Qué rayos pasó?! ¡Blue, Katly!
—¿En verdad… ha igualado la velocidad de Blue?
Albert eleva la nave a varios metros, Blue se pone en guardia, su semblante cambió por completo, no está enfadado, más bien, asustado, y trata de ocultarlo.
—¡Chicos, no quiero que intervengan en esta pelea!
—¡Blue, no! Sabes que es una trampa —gritó Katly, mientras se levantaba rápidamente—, bajé la guardia, eso es todo.
—Chico, ese maldito es realmente rápido, de seguro puede hacer muchas otras cosas, debemos vencerlo entre los tres.
—No, manténganse alejados. Genevil quiere una batalla uno contra uno, no lo pensará dos veces para aniquilarlos a ambos para lograrlo. Lo detendré aquí y ahora, ¡yo mismo los dejaré fuera de combate si se atreven a intervenir!
Tras decir esto, el erizo comienza a correr, iniciando una persecución con él a la cabeza.
—¡Blue, no!
—Déjalo —interrumpió Marshall—, tiene razón, no sabemos lo que esa nave puede hacer realmente.
—¡Y por eso, Blue nos necesita! Quédate aquí si quieres, Tankdo, yo iré a ayudarlo.
—Ni siquiera podrás seguirles el paso, Airth. Escuchen, Kira y Alvin están vigilando todo; si algo sale mal, nos ayudarán a encontrarlos y atacaremos por sorpresa.
—Pero… ¡Ah, está bien! —gritó el erizo, dejando salir su frustración tirando un golpe al piso.
Katly observa en la dirección en que ambos se fueron, subiendo su mano hasta sus labios, y sin poder dejar de temblar, pues nunca había visto o sentido tal fuerza y velocidad antes.
Alvin, Kira, y un grupo de agentes de policía observan desde el tejado de un edificio; el insecto del chaparro les proporciona una proyección que, gracias a varias cámaras brindadas por la policía, pueden tratar de dar seguimiento a todo lo que suceda.
—Esa nave es increíble, pero ¿en dónde está esa cámara? Es por lo que estamos aquí, ¿nadie la ha podido detectar aún?
—Genevil no necesita una cámara en esta ocasión, Alvin, está combatiendo a Blue él mismo.
—Rayos, tendremos que usar el plan B. Escuchen, Genevil tratará de escapa al ser derrotado, probablemente en esa misma nave o alguna de escape; pondremos en rastreador ahí.
—Excelente, solo debemos esperar a que todo salga bien.
Se escucha un ruido detrás de ellos, al voltear, ven a Rebeca arrojando sus navajas. Kira es el único que alcanza a esquivarlas, los demás agentes son heridos, pero Alvin recibe una en la coraza.
—¡Rayos, es ella! ¡Alvin, ¿estás bien?!
—No te preocupes, no me duele, pero…
Entonces, tanto el armadillo como el resto de agentes se desploman.
—No… no puedo moverme…
—¿Qué les pasó?
—No se asusten, solo es parálisis, si los quisiera matar ya lo hubiera hecho.
—Así que puedes hablar, después de todo.
—No me gusta desperdiciar saliva, en fin.
Rebeca arremete contra Kira y comienza una batalla. El albatros demuestra los frutos de su entrenamiento desde el primer momento, bloqueando cada golpe que el jaguar le arroja. Sin embargo, no ha podido lanzar un solo ataque, pues Rebeca aumenta la velocidad conforme avanza el combate.
—Déjame adivinar, quieres ser agente especial como tu papi, pero no has podido hacer algo mejor que ser un simple policía. Puedo notarlo, peleas mucho mejor que todos estos inútiles, pero no eres nadie, aun así.
Kira solo la ignora y se concentra en el combate. Por fin, Rebeca deja abierta su defensa tras fallar un golpe y el albatros no duda en aprovechar la oportunidad de contraatacar, pero, en un movimiento rápido, Rebeca encaja una navaja a Kira en un costado. El albatros retrocede, cae de rodillas, y finalmente queda inmovilizado por el veneno.
—¡Kira, no!
—¡Ja, ja, ja! ¿Y así piensas llegar a ser agente especial? Eres básico, todos ustedes lo son, incluso Jethog lo es.
—¿Por qué no nos has matado? —cuestionó Kira.
Rebeca apoya un pie sobre su rival caído y se inclina para mirarlo a los ojos.
—Mi propósito y el de Albert Genevil no es el de tomar vidas innecesarias —retiró el arma de su víctima—, pero, no es mayor problema si sobreviven aquí o no. Espero que la policía de Begin entienda lo importante que son ustedes dos, sería una verdadera tragedia si la ayuda no llega a tiempo y sus agentes mueren desangrados.
Luego de esto, recupera sus navajas, arrancándolas de los cuerpos de los agentes, quienes siguen inmóviles y sufren la misma suerte que Kira; finalmente, arranca la que Alvin guardaba en la coraza.
—Tú… eres un maldito afortunado —dijo, para luego darse la vuelta y marcharse del lugar.
Mientras tanto, la persecución sigue. Ambos están lado a lado.
—Asombroso —Genevil, sin perder un solo detalle—, ha aumentado su velocidad en muy poco tiempo.
El Pez Vela muestra pequeños cañones a lo largo de su cuerpo y comienza a disparar. Blue se coloca debajo de la nave rápidamente, pero luego, ésta comienza a cargar una especie de rayo láser rojo a lo largo de su estómago; Blue reacciona y esquiva, luego, salta sobre un auto, acercándose mucho al Pez para hacer un ataque teledirigido, pero, al acercarse, algunas escamas se separan del cuerpo y se juntan en el aire con magnetismo para repeler el ataque, luego regresan a su lugar.
Blue da un salto en una pared y regresa al suelo, reincorporándose de inmediato, alcanza a Genevil enseguida. La nave da una vuelta completa en vertical y queda detrás de Blue; ya en posición, en la nariz del Pez comienza a cargase otro láser, Blue lo esquiva, pero se siguen disparando ataques consecutivos. Blue salta y aterriza sobre la cabina de la nave, comienza a cargar su ataque giratorio justo encima de Genevil, causándole mucho daño a la cabina.
—¡Ahora mismo te bajas!
Del sitio donde se ubicarían los ojos del pez, salen dos brazos mecánicos que velozmente atrapan al erizo, dándole una descarga eléctrica enseguida. Cuando lo sueltan, el chico rebota con la cabina y choca con la cola del Pez para luego caer al suelo. Genevil se detiene y da la vuelta para verlo. Blue se levanta solo con un poco de esfuerzo.
—Je, je, sí que viniste preparado esta vez. Supongo que tendré que dar mi máximo esfuerzo. Te detendré de una vez por todas, Genevil.
El científico solo sonríe.
—Solo eres veloz. Físicamente eres impresionante también, pero fácil de superar, y tu resistencia deja mucho que desear. En cuanto pueda darte un buen golpe, estarás fuera de combate.
Los dos dan un fuerte impulso en dirección al otro, Blue salta y cae sobre la cabina de nuevo, se enrolla para cargar y, cuando los brazos mecánicos salen, se deja ir, dañando la parte de arriba del pez junto con la aleta dorsal y la cola. Genevil da la vuelta y comienza a disparar el láser, pero Blue esquiva cada disparo y salta de nuevo sobre la nave.
El Pez hace un ataque giratorio y el erizo es golpeado por el movimiento antes de aterrizar, cae de pie y comienza a correr en círculos alrededor de la nave inmóvil, Genevil responde volando en círculos a toda velocidad, pero en sentido contrario, creando una fuerte corriente de aire que finalmente logra elevar a Blue y, una vez en el aire, es golpeado por el cuerpo del pez.
Antes de aterrizar, Blue alcanza a ver la nave a punto de disparar el láser, así que trata de reincorporarse. Genevil dispara en ráfaga, los primeros tiros fallan, creando una cortina de humo al dar contra el suelo, pero no deja de disparar por unos segundos. Finalmente, el humo se disipa, pero Blue no está en escena.
—¿A dónde fuiste?…
De pronto, el erizo cae sobre el pez con su ataque giratorio, empujando la nave hacia abajo. Blue finaliza dando una fuerte patada con ambos pies, estrellando la nave contra el suelo, pero sin causar daños visibles.
—Argh… ¿Qué fue eso?
Blue aterriza a unos metros frente a Genevil.
—Aprendí a utilizar y manipular mejor mi propia inercia. No es mucho, pero, lo suficiente para ponerme creativo en la ofensiva y la defensa.
—Ya veo, aprendiste otra técnica, nada original ni nuevo, sigues siendo algo básico.
—Ven aquí y comprueba eso.
La nave se eleva de nuevo. Mientras tanto, Qkidna, Katly y Marshall intentan llegar al combate.
—¡Es inútil! La única forma de encontrarlos es que se crucen en nuestro camino por casualidad.
—Estoy preocupada…
El lobo solo los sigue sin decir una palabra, tiene su mente muy ocupada. De repente suena el teléfono de Katly.
—¿Hm? Es Alvin —avisó para luego contestar— ¿Qué pasa?
—¡Ayúdenme! ¡La espía nos atacó! ¡Todos están grave heridos, sobre todo Kira! ¡No sé cuánto tiempo podré mantenerlo con vida! ¡Vengan rápido!
—¿Kira?
—¡Debemos ir, rápido!
—¡¿Dónde están?!
—Síganme, ¡rápido! —ordenó Marshall, con un poco de ira y angustia— ¡Sé dónde se encuentran!
El combate entre el erizo y el Pez continúa. Ambos avanzan a toda velocidad uno contra el otro, la nave hace un ataque giratorio y Blue responde con el propio. Chocan, repeliéndose con gran fuerza.
Genevil acelera de inmediato y logra embestir a su rival antes que se reincorpore, rápidamente da la vuelta y lo intenta de nuevo. Blue intenta evadirlo con su técnica antes mencionada, pero solo consigue que la nave le roce, enviándolo al suelo con fuerza; el chico se reincorpora de inmediato, aunque tambalea. Genevil voltea la nave para volver a embestirlo, pero Blue lo esquiva dando un gran salto y se enrolla una vez más.
—¡No lo harás!
Genevil trata de repelerlo con las escamas de pez, pero éstas son destruidas por el ataque, dejando vulnerable una parte de la nave, ésta recibe el ataque justo en esa parte. La máquina comienza a hacer corto circuito, así que Genevil se lo quita de encima con un ataque giratorio. Blue cae al suelo, el pez da la vuelta y comienza a disparar con el láser.
El erizo corre hacia la nave, esquivando cada disparo. Salta para atacar, pero los brazos mecánicos ya estaban listos para recibirlo, no puede evitar caer en la trampa y recibe una fuerte descarga eléctrica. Los brazos no lo sueltan, está débil para intentar liberarse, la nave gira para quedar de cabeza y arrastrar a Blue por el suelo, luego lo sueltan y el erizo rebota varias veces hasta que queda tirado. Genevil da la vuelta y se detiene.
—¿Qué pasa? ¿Es todo lo que das? ¿Crees que podrás proteger este lugar con tan poca fuerza?
Blue hace un esfuerzo por levantarse, entonces se da cuenta de una ligera pérdida de sangre a causa de sus heridas. Brazos, piernas, rostro y torso lleno de pequeños morenotes y cortadas notables por la ropa un poco desgarrada.
—Creo que acabaré contigo de una vez.
El doctor comienza a cargar el láser para disparar un rayo.
—¿Y ahora qué hago? Parece que lo subestime, ¿podré esquivarlo? ¡Espera, lo tengo!
Blue saca de su bolsillo un anillo dorado, el mismo que le regaló Zomi. Absorbe su energía de inmediato, reduciendo un poco las heridas y obteniendo mucha energía, más de lo que un anillo otorga normalmente. Las esferas en sus guantes brillan mucho.
—¡Adiós!
Blue se enrolla a la vez que el rayo se dispara, ambos ataques chocan, pero la esfera celeste se mantiene y avanza poco a poco. Finalmente llega a la nariz del Pez, destrozándola, apagando el rayo y empujando la nave. El ataque aun activo se lleva al Pez Vela hasta chocar con el muro de un edificio, pero incluso ahí, no se detiene, sigue empujando y cortando hasta que atraviesan la estructura, luego el siguiente y el que sigue hasta salir del edificio; las personas dentro seguro sobrevivieron gracias a los efectos de Hollywood.
La nave rebota dos veces en el suelo y se eleva de nuevo, teniendo pocos problemas para reincorporarse, Blue sale del edificio y queda frente a frente con su enemigo.
—Debo admitir —comenzó a hablar Genevil, aun con la adrenalina cortándole la respiración—… que eres mucho más fuerte de lo que pensé… Pero, aún no has visto todo el potencial de esta nave, esto no está ni cerca de acabarse.
—Qué bien, porque es hora de ponernos en serio.
—Se acabaron los juegos.
—Tú lo has dicho —contestó el erizo con un semblante mucho más serio, al igual que su tono de voz.
Por otro lado, Marshall, Katly y Qkidna llegan a donde Alvin y los demás. El armadillo fue el primero en sanar de la parálisis, usa el poco equipo que tiene junto con el insecto para mantener estables a los demás agentes, en especial a Kira. Katly corre inmediatamente a asegurarse que Alvin esté bien.
—¡Alvin! No puede ser, debemos conseguir ayuda —gritó Qkidna, alarmado.
—Ya he llamado a la estación, vienen en camino.
Marshall encuentra a su compañero recostado.
—¡Rayos, Kira! ¡No puede ser!
—Ya hice lo que pude con su herida, pero perdió mucha sangre antes de yo pudiera hacer algo, por ahora seguirá inconsciente, pero él más que nadie necesita atención médica, ¡ahora!
—¡¿Por qué no intentaste curarlo con anillos?! —gritó Marshall, furioso y, al parecer, desesperado.
—¡Porque no puedo simplemente poner el anillo en su mano, o algo así! ¡Debe ser él quien absorba su energía! O, en su defecto, debe ser alguien que pueda transmitir energía.
—Y el único con esa habilidad…
—Es Blue —concluyó Katly la frase de Qkidna…
—Blue… ¡Maldición! ¡Kira!
Próximo Capitulo
"El poder del erizo bajo la luna"
