Luego de una larga espera, una nave de rescate aparece. Tras aterrizar, rápidamente varios agentes ayudan a subir a los heridos, incluyendo a Kira, aún inconsciente; Alvin también sube a la nave. Katly y los chicos se quedan, la nave despega.

—¿No deberíamos ir con ellos?

—Pero, ¿y si Blue nos necesita?

—¿Qué podría necesitar él de nosotros? Se las puede arreglar solo.

—Entonces… ¿por qué te quedaste?

El lobo mantiene su semblante, pero no encuentra la manera de responder a Katly.

—¿Marshall?

En eso, la batalla entre el erizo y el pez se detiene un instante. Blue toma un pequeño respiro.

—Entonces —hablaba mientras recuperaba el aliento—… así se siente una pelea de verdad. Nunca había estado en esta situación.

—¿A qué te refieres?

—Todos están contando conmigo, confían en mí, no puedo perder contra ti, debo proteger esta ciudad. Y, debo admitirlo, me ha impresionado tu nave, me da un poco de lástima tener que destruirla.

—Está diseñada para igualar tu velocidad y contrarrestar tus ataques, pero, te hiciste más fuerte en poco tiempo, y sin ningún tipo de entrenamiento especial, también es impresionante.

—Je, je, hago lo que puedo.

Genevil observa al erizo un momento, luego baja la mirada, pues hay algo que molesta en su mente.

—Quizá deba intentarlo, cambiar un poco sus razones. No, ¿por qué haría eso? ¿Cómo pude pensar en esa idea? Es… es como si algo me incitara a hacerlo enojar solo para probar algo, y no sé qué es, no sé qué me incita a hacerlo, y no sé qué quiero probar. Desde el primer momento que lo vi, todo ha sido una serie de extrañas sensaciones. Ya lo he investigado, ¿por qué aun siento que lo conozco?… Tal vez sí…

—Creo que es hora de terminar con…

—¿Recuerdas que te dije que quería un combate uno contra uno? —Genevil, con una voz un tanto siniestra, y silenciosa, algo que pone a temblar ligeramente al erizo al imaginarse a qué podría referirse.

—¿Ah? ¿Por qué lo mencionas?

—Parece que dos de tus amigos trataron de involucrarse, tuve que deshacerme de ellos.

—¿Qué dices? ¡¿De qué estás hablando?! —gritó con miedo y rabia.

—En el tejado de algún edificio, una nave de transporte se lleva a varios agentes heridos de muerte, entre ellos, un armadillo y un albatros.

—¡Alvin y Kira! ¡¿Qué les hiciste?!

—Yo no he hecho nada, he estado contigo desde el principio. Además, no es mi culpa, les dije que esto era entre tú y yo solamente.

—Ya sé, ¡fue tu maldita espía, ¿no?!

—Tranquilízate…

—¡Cállate! ¡Lastimaste a mis amigos! ¡Te arrepentirás de eso!

—No esperaba este nivel, pero, algo anda mal, no está en sí mismo y… ¿cómo es posible? Esto que siento es… ¿miedo?

El poder del erizo bajo la luna

¿Un héroe verdadero?

Mientras observa el extraño semblante en su enemigo, Genevil se percata del temblar de sus manos, solo aumentando su confusión. Blue corre, salta sobre la nave y comienza a girar. Los brazos mecánicos salen de los ojos del pez, pero la velocidad y fuerza del ataque les impiden atraparlo, dañando la nave, luego, regresa aún enrollado y destruye uno de los brazos mecánicos, remata el segundo con su ataque teledirigido.

Genevil activa el modo de escape de la nave, la aleta dorsal del Pez crece, Blue trata de rematar con un tercer ataque, pero Genevil acelera y sale de su alcance, obligándolo a regresar al suelo de golpe. El furioso erizo no tarda en alcanzar el Pez Vela de nuevo.

—A ver qué te parece esto.

De la aleta dorsal, se crea una corriente eléctrica que dispara pequeños relámpagos a Blue, pero él los esquiva y se enrolla para atacar de nuevo, impactando en un costado de la nave. El pez gira unos 90 grados para arrastrarlo por el suelo y quitárselo de encima, logrando su objetivo. Blue cae inclinado, Genevil da la vuelta, quedando de frente con él, el erizo solo lo observa con el mismo rostro de antes, mostrando ninguna otra emoción excepto ira.

—Interesante… me pregunto qué pasará si lo hago enojar todavía más… ¡Oye! ¿Sabes? Es posible que el albatros, Zenoka, no sobreviva, su herida es demasiado grave, morirá por pérdida de sangre.

—¡Eres un…!

—¿De verdad lo creerá?

Otro ataque giratorio comienza a cargarse, pero se ve y se escucha mucho más potente de lo normal, se puede ver su energía fluyendo junto los giros con una intensidad nunca antes vista. Genevil acelera y Blue responde, ambos chocan, pero la esfera es demasiado potente y termina arrastrando la nave hasta que la atraviesa; da la vuelta en el suelo y duplica el daño. Salta y, con una serie de ataques teledirigidos, comienza a destruir los restos de la nave hasta que Genevil queda al descubierto, tirado en el piso, en ese instante, Blue dirige su ataque hacia él.

—¡Maldición!

Entonces, Rebeca aparece y bloquea con ambos sables, poniendo toda la resistencia que puede mientras es arrastrada poco a poco.

—¡Señor, salga del camino!

—Te dije que no intervinieras…

—¡Solo hágalo!

En ese instante, los sables se rompen, Rebeca recibe toda la fuerza del impacto en el pecho, siendo arrojada metros, sin necesidad de pensarlo mucho para saber que no volverá a levantarse.

—¡Rebeca!

Genevil se acerca a verla, en eso, Blue aterriza de pie frente a ambos. Su rostro serio y lleno de rabia logra intimidar aún más al científico

—A ella no le hagas nada, esto es algo entre tú y yo.

—¡¿Tú y yo?! ¡Por su culpa, un amigo está a punto de morir!

—¡¿Y esto es lo que harás?! ¡¿Tomarás venganza y ya?! Vaya héroe que eres.

Al escucharlo, la mirada de Blue se pierde un instante, su semblante cambia, ahora parece él quien está asustado.

—Yo… yo…

Impresionado por el inesperado cambio de actitud, decide no perder la oportunidad, así que toma a la herida en brazos, pero un sentimiento de intriga aparece al observar a su enemigo.

—Estuvo a punto de pasar, estuvo a punto de suceder una vez más. ¿En qué me estoy convirtiendo?

—¿Qué te sucede?

—No soy un héroe… solo pretendo serlo… yo, yo… ¿qué es lo que soy? ¿Por qué pasa esto? ¿Acaso…?

—No está en sí —pensaba—. Maldición, Jethog. Juro que algún día descubriré lo que eres, y te haré pagar por esto.

Blue está completamente distraído, cae de rodillas, colocando ambas manos sobre su cabeza, entrando en una crisis. Genevil decide ignorar lo que sucede, presiona un botón de bolsillo y en un par de segundos aparece una nave de escape, no tarda en subir y ésta despega, desapareciendo del lugar de inmediato. En eso, los demás chicos llegan.

—¡Blue! ¡Al fin te encontramos! —gritó Katly.

—¡Blue, ¿estás bien?!

—¿Qué sucedió aquí? —Marshall, luego de ver los restos de la nave.

—Chico, ¿qué pasó? —se acercó Qkidna a su amigo y, al tocar su espalda, Blue lo empuja con una mano, levantándose rápidamente y retrocediendo.

—Blue…

Al reconocer a sus amigos, el erizo se calma un poco, baja la mirada y observa su puño. Katly se acerca.

—¿Estás bien?…

—Yo… No…

—Blue…

—Alvin y Kira están heridos, ¿no es así? Llévenme con ellos.

—¿Ah?… Bien, vamos.

—Síganme, rápido.

Ignorando lo recién sucedido, Blue y los demás siguen a Marshall hacia el hospital de la ciudad, un edificio casi tan enorme como la estación del Equipo Especial. Dentro del lugar, no tardan en dar en la habitación de Alvin, quien los lleva con Kira.

Pronto, encuentran al albatros, recostado en una camilla, aun dormido. Su abdomen totalmente vendado, con una gran mancha roja por un costado. Una máquina toma su pulso, aun estable.

—Perdió demasiada sangre, si se le hubiera atendido más rápido, no habría problema, pero en este estado, no sé si…

—¿Cuántos anillos tienes? —interrumpió Blue.

—Solo el contenedor que uso como batería en mi cañón, pero no sé cuánta energía dorada tenga ya, no regresé a mi casa por un repuesto.

—No importa, será suficiente.

Sin discutirlo más, el armadillo busca en su mochila el contenedor con la energía de 5 anillos, entregándolo.

—No sé si tenga algo que ver con los guantes —pensaba—, pero sé que se necesitan mínimo 50 anillos para que Kira se recupere por completo. Muéstranos ese poder oculto, quiero saber qué significa.

Blue absorbe la energía, almacenándola en sus manos, seguido por el intenso brillo en las esferas de sus guantes. Luego, el erizo libera la energía, que pasó de un color dorado a uno celeste, sobre el cuerpo de Kira.

Se puede notar cómo rápidamente el semblante de Kira cambia, se ve como nuevo. Solo para asegurarse, Alvin retira los vendajes, Marshall trata de interponerse, pero Katly lo detiene. La herida de Kira desapareció, no quedó cicatriz alguna. El albatros despierta.

—¿Qué…? ¿Qué pasó?… ¿Dónde estoy?… Me dieron una paliza, ¿verdad?

—Te dieron la paliza de tu vida —se burló Qkidna.

—Me alegro de que estés bien, amigo —dijo Marshall luego de un largo suspiro.

—Pero fallamos la misión…

—Al demonio la misión, Katly, eso ya no importa —dijo el anaranjado, con frustración.

—No lo puedo creer, realmente has sanado por completo. Se necesitan 50 anillos, para eso. Blue, ¿cómo…?

El erizo cae de rodillas, exhausto, Katly y Qkidna se inclinan con él. Kira se pone de pie.

—Creo… que acabo de entender mi poder —trató de hablar, recuperando el aliento—, al absorber la energía de los anillos, puedo usar mi propia energía para sanar a los demás, pero… bueno, se trata de mi energía, después de todo.

—Tiene sentido, multiplicas la energía de los anillos en ti mismo, y luego la transmites a los demás, como un manipulador de energía.

—No sé qué sea eso, pero estoy de acuerdo.

—Bien, ahora debemos preparar otro plan, esta vez, cuidando que…

—Olvídalo —interrumpió.

—¿Marshall?

—Digo, ¿no ven con lo que estamos tratando? No creo que podamos seguir con esto.

—No digas tonterías. Mientras permanezcamos unidos, podremos hacer frente a Genevil.

—¡No seas tonto, Airth! Somos unos niños tratando de jugar a ser héroes, cuando realmente estamos tratando con algo que está fuera de nuestro alcance. Creo que lo mejor será dejar esto de una vez por todas.

Katly da un paso al frente y se pone cara a cara con Marshall.

—Te equivocas, nosotros juntos podemos con esto, solo unidos podremos vencer a Genevil, ¿no lo ves? Por eso casi perdimos, porque debimos hacerlo unidos.

—Tienes razón. ¡Es culpa tuya, Jethog!

—¿Eh?

—Marshall, no es culpa de nadie —dijo Kira.

—No trates de echarle la culpa a Blue, él fue quien venció a Genevil —defendió Qkidna.

—Si él no nos hubiera dejado para aceptar el estúpido desafío de Genevil, nada de esto hubiera pasado.

—Eso es una tontería…

—No, tiene razón.

—¿Qué?

—Blue…

—Fui un estúpido, Kira casi pierde la vida, y puse en riesgo la de Alvin y de los demás agentes. No supe protegerlos, todo es culpa mía.

Blue sale de la habitación. Los demás solo centran la mirada sobre Marshall, sobre todo Kira.

—¿Qué?

—Oigan —comenzó a hablar Alvin luego de un suspiro—, fue un día difícil, todos necesitamos un descanso.

—Tienes razón, lo mejor será descansar —secundó Kira.

El resto se miran los rostros. Finalmente, todos salen del lugar, llenos de dudas, y como si hubieran sufrido una derrota terrible; muchas cosas quedaron pendientes.

Pasan las horas y termina de anochecer, Blue está sentado en su cama, cerca de la ventana, con la mirada baja.

—¿Esto es lo que soy? ¿No puedo hacer nada para cambiarlo? ¿Por qué no me di cuenta antes? ¿Por qué nadie más lo notó? ¿Y si pierdo el control de nuevo? ¿Qué pasará si todos descubren que soy…?

Alguien llama a la puerta, así que el chico se da un par de palmadas en el rostro para olvidarse de todo un momento y se levanta para atender; cuando abre, entra Zomi a toda velocidad y se echa encima de su amo.

—¡Ey! Je, je, tranquilo, amigo.

—Hola, Blue…

—Katly, ¿qué haces aquí?

—Pues, vine a traerte a Zomi.

—Oh, claro…

—Y vine a verte.

El erizo deja salir un gran suspiro, invita a pasar a su amiga. Pasan unos momentos, hasta que Zomi finalmente se duerme en su pequeña cama cerca de la ventana.

—¿Me contarás lo que pasó hoy?

—Todo salió bien al final, supongo, solo que dejé escapar a Genevil, eso es todo.

—Mientes.

—Esa habilidad tuya es algo molesta a veces, ¿lo sabías?

—No necesito usar mis sentidos para saber que eso es mentira, Blue.

—Bueno, lo que pasa es que —se detuvo a pensar un momento—… quizá Azuri tenga razón, me puse a actuar como líder, pero realmente no soy bueno para eso, los abandoné solo para tratar de lucirme contra Genevil, y mira lo que pasó. Yo… yo… ya no sé qué hacer.

—Blue, escucha, todo esto, es nuevo para nosotros, ninguno tiene experiencia combatiendo científicos malvados, ¿o sí?

—Je, je, supongo que no.

—¿Lo ves? Es normal que te equivoques a veces, sé que serás un buen líder, tú fuiste quien enfrentó a Genevil en primer lugar, ¿recuerdas el gran susto que me metiste aquel día?

—¿Cómo olvidarlo?

—Tomaste la iniciativa, por eso, sé que aprenderás a dirigirnos.

Katly pone su mano sobre la de Blue.

—Yo creo en ti, siempre lo he hecho, nunca lo olvides, fuiste tú quien me enseñó a creer, hazlo tú también.

—Yo… Katly. Está bien —comenzó a hablar con seguridad—, seré un mejor líder para ustedes, creo que lo lograré.

Al fin sonríe, luego, Kat se percata que su mano sigue sobre del chico, sonrojarse en serio.

—Eh… bueno, será mejor que me vaya.

Blue ríe un poco, y luego de un rato, la gatita se despide y sale del departamento sin poder eliminar el rubor en su rostro.

Luego de algunas horas, con Zomi dormido aun, Blue observa la ciudad desde el tejado de un edificio lo suficiente alto. Una enorme luna llena adorna la ciudad.

—Esta es mi noche preferida, la luna llena me hace sentir más vivo que nunca, una tranquilidad que no puedo explicar. Quizá sea gracias a la luna que no terminé perdiendo el control. Observarla ya nunca ha sido lo mismo desde aquel día en Little York.

Se levanta, mira hacia abajo, una larga caída, puede ver algunos autos aun transitando. Observa las esferas en sus guantes, brillando con gran intensidad sin razón aparente.

—Algún día lo entenderé. Entenderé qué soy en realidad y lo que tengo en mis manos.

Entonces, cierra los ojos, extiende sus brazos, y se deja caer. Sigue su curso varios segundos, cerca del suelo, su mirada se abre y comienza a girar, elevándose un poco justo antes de aterrizar. Blue avanza a toda velocidad por las calles de ciudad Begin, superando los vehículos más veloces con gran facilidad, superando cualquier obstáculo, sin dejar de girar. En poco tiempo, pasa por Rush Pizzas, Burning Pizza, recorre toda la plaza central, y explora sus lugares favoritos.

Finalmente, sube por uno de los edificios más altos de la ciudad, el del Equipo Especial. Aterriza con gran fuerza, inclinado, tratando de recuperar el aliento, se nota la felicidad en su rostro. Al levantar la mirada, logra contemplar la belleza de una ciudad nocturna en todo su esplendor.

—Yo soy el guardián de esta ciudad, quizá no pueda enmendar lo que hice allá, pero aquí, las cosas serán diferentes. Protegeré este lugar sin importar lo que tenga que hacer.

Entonces, levanta la mirada, y con todas sus fuerzas, grita:

—¡¿Escuchaste eso, Genevil?! ¡Yo soy Blue Jethog! ¡Quien se convertirá en la cosa viva más rápida! ¡Yo seré quien te detenga! ¡Yo soy el guardián de ciudad Begin! ¡Y seré el guardián de todo Hiddlem si debo serlo!

Aun siendo muy noche, Kira permanece despierto en la estación, pues no ha podido terminar un reporte de misión. Marshall lo acompaña sentado al otro lado de la oficina. Se le nota más pensativo de lo normal, incluso, algo enfadado.

—¿Te sientes bien?

—Sí, es solo que…

—No me digas que aun piensas en eso.

—Es en serio, ¿cómo un montón de mocosos como nosotros podría…?

—Justo como lo dijo Hollow, trabajando juntos.

—Ja, seguro que sí. ¿No es este un trabajo para mobianos más preparados? ¿No hay héroes más poderosos que nosotros allá afuera? Y tú lo sabes mejor que nadie, el Equipo Especial debería estar encargándose de esto. ¿No sería mejor si nosotros…?

—¿Hablas de rendirnos? ¿Retirarnos antes que la amenaza sea más grande que nosotros? Marshall, eso no es lo que haría un agente especial.

—Hmm… lo siento.

—Marshall, si quieres retirarte, hazlo, pero yo tengo un deber que debo cumplir. Si nadie más ha fijado su vista en Genevil, solo nosotros podemos pararlo antes que se convierta en una amenaza más grande.

—Pero aún no eres agente… ¿por qué tomas esa responsabilidad?

—Porque algún día lo seré, si me rindo ahora, nunca lo lograré, no puedo fallarle a mi padre.

—Tú…

—Pero no lo entiendo, alguien como tú nunca se rendiría. ¿Qué te está pasando, Marshall?

—¿Yo?… No es nada, piensa en que nunca nos había pasado algo como esto.

—Sí, esto es algo nuevo para nosotros. Pero no importa, detendremos a Genevil.

—Sí… lo haremos.

—Bien, esa es la actitud.

—Claro…

La noche no solo resulta difícil para los chicos, pues en una base oculta en lo profundo del océano, un jaguar aun inconsciente está siendo sometido a cirugía por un grupo de robots. Genevil observa todo el proceso desde una pantalla, donde dirige toda la operación. Ashley espera fuera de la sala, sentada, con la mirada baja y sus manos temblorosas.

En la pantalla, se le muestra a Genevil el estado del cuerpo de Rebeca; aparecen varias imágenes, la chica conectada a una máquina que mantiene su pulso, y en otra se le ve respirando a través de una mascarilla. Otra imagen aparece, una que desgarra a Albert, la culpa, la ira, el pesar se notan en su mirada, y la forma que trata de desviarla. La imagen se altera, mostrando una vista a través de rayos equis, la mayoría de los huesos, desde la clavícula hasta las últimas costillas, rotos o fracturados.

Los robots esperan las órdenes de Genevil. El doctor levanta la mirada hacia la pantalla.

—Se llevará a cabo una reconstrucción ósea completa, se enviarán nanobots por todo el cuerpo para fortalecer y reparar cada hueso en su cuerpo.

Las máquinas se mueven de inmediato, pero Genevil alza la voz.

—También se llevará a cabo el proyecto Cuerpo Férreo. Se reescribirá y adaptará al cuerpo de Rebeca Paipin.

Los robots tardan más de lo normal en responder, pero se ponen en marcha, un par de ventanas más se abren en la pantalla de Genevil, mostrando el progreso de ambas operaciones.

—Pensaba usar esa operación en mí mismo, apenas logre conseguir suficiente material para mi cuerpo, pero sobrará usándolo en Rebeca, ella lo necesita más que yo. Con esto, no solo su esqueleto será más resistente que el de un Ser Especial promedio, todo su cuerpo lo será.

Albert sale de la habitación, dejando todo el trabajo a los robots y la computadora central. Busca a Ashley, al encontrarla, toca su espalda, ella reacciona y rápidamente pregunta por el estado de su prima, a lo que el científico trata de calmarla, prometiendo que todo saldrá bien.

—No olvides que tienes una misión importante.

—Pero, Señor, no puedo irme sin ver a Rebeca.

—Está bien —dijo luego de un suspiro—, esperaremos a que la operación termine, pero deberás salir de inmediato, pues llegarás un día tarde.

—No se preocupe, él entenderá.

Ashley decide no abandonar el lugar hasta finalizada la operación, así que Genevil la deja sola. Entra al comedor, posiblemente la habitación más solitaria en todo el sitio, con la gran mesa siempre limpia. Se sienta y recarga su cabeza en sus manos.

—Que pasara esto fue mi culpa. Se acabó, no más pruebas, a partir de ahora, mi objetivo será comenzar a tomar el territorio que debí ganar hace mucho. Pero, para eso, debo eliminar cada obstáculo. Jethog, ¿cómo puedo sentir que te conozco si no sé nada de ti?

Mientras piensa, comienza a recordar cada momento, la mirada de Blue al inicio del combate, comparada con su semblante casi al final de este. Sus recuerdos se centran en los ojos del erizo, llenos de ira, vacíos de cualquier otro sentimiento. Y, como un recuerdo paralelo, en contraste, la mirada de Blue al inicio de la batalla, unos ojos que mostraban decisión, seriedad, valor, el temor de perder una batalla decisiva, pero también, unos ojos llenos de vida.

—¿Blue… Jethog?… ¿Cuándo te he visto antes?… Esos ojos…

Ambos recuerdos se siguen repitiendo en su cabeza, una y otra vez, uno después del otro, como dos imágenes que se alternan a la otra, imágenes que pasan tan rápido como parpadeos.

—Esa… mirada…

El ciclo se repite una y otra vez, hasta que, por un instante, aparece una imagen diferente, quizá dos. Genevil reacciona, sus manos golpean sin querer la mesa.

—¡¿Qué ha sido eso?!

Voltea a sus lados buscando algo, pero solo logra ver el mismo comedor vacío de siempre. Entonces, cierra los ojos y se levanta, alza su mirada y sale del lugar, dirigiéndose a la sala principal de nuevo.

—Solo lamentándome y pensando no llegaré a nada, debo actuar. Ahora ya conozco el verdadero potencial de mi enemigo, debo superar todas las expectativas y eliminarlo en el próximo ataque. Debemos ser más fuertes, todos, no podemos cambiar el mundo hasta ser los más fuertes. Blue Jethog, no evitarás un nuevo orden mundial, te eliminaré, llegaré a cualquier límite para hacerlo, a ti y todos los que se interpongan.

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