De acuerdo, aquí está el capítulo dos :D
Ah, se me olvidó escribir que el capitulo anterior era el prólogo xD
No soy dueña de los personajes, pero sí de la historia C:
Advertencia: lenguaje vulgar, violencia.
Nos leemos en la nota de autor ;)
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EL ENCUENTETRO
En las afueras de la ciudad, una joven de cabello celeste iba en camino a visitar a sus mejores amigos en las Montañas Paoz, el día anterior dijo que llegaría despues de tanto tiempo. Quería conocer al nuevo bebé de la pareja. Hacía tres meses que les había prometido visitarlos, pero el ajetreo de la empresa no le daba el tiempo suficiente. Al ser la jefa de la compañía, no le quedaba el tiempo que ella quería. A pesar de sus 27, tenía la segunda mente más inteligente del planeta, ya que la primera es su padre; pero eso no le quitaba el hecho de ser mujer y darse sus caprichos.
Bulma Brief amaba las compras, ir al salón de belleza y visitar a sus amigos más queridos. Así que decidió darse un par de días para complacer sus caprichos, y quién sabe, tal vez conseguir un novio.
Se sentía sola, ya habían pasado dos años desde su última relación amorosa. Su ex-novio Yamcha la engañaba constantemente, y al ser un jugador de béisbol tenía muchas admiradoras, no le importó al principio, pero con el tiempo se dio cuenta que él interactuaba más de lo debido con sus admiradoras.
*Flasback
Yamcha ya no la buscaba como antes, ya no la llamaba constantemente, la hacía a un lado cuando ella lo invita a cenar diciendo que estaba muy cansado para salir por sus constantes entrenamientos. Así que un día decidió darle una sorpresa visitando su apartamento, tenía la llave, y sin más, entró. Grande fue su sorpresa al encontrar ropa dispersa por todo el pasillo, y no sólo la de su novio, sino que también ropa femenina. Siguió todo el rastro de ropa, ya sabía a que lugar la dirigía. Escuchó un gemido femenino y luego uno masculino. Estaba más que furiosa y sin más preámbulo, abrió de golpe la puerta de la habitación de Yamcha.
Ambos amantes saltaron por el repentino portazo, Yamcha quedó petrificado al ver a Bulma en la puerta. Ella sólo se le quedó viendo de la peor manera que existía, sintió que los segundos que los vio, eran horas. Yamcha tartamudeó algo sin sentido, era demasiado el asombro que no se dio cuenta cuando ella se había ido.
No dijo nada, no lloró en ese momento, no sabía qué decir ni pensar. Dio media vuelta y salió lo más rápido del lugar, no quería verlo, eso era lo único que sabía.
No se dio cuenta de las luces rojas del semáforo que pasó de largo, de las bocinas de los demás carros a punto de chocar con ella; en su mente sólo se repetía la imagen de su novio follando con otra mujer... Lo había encontrado con una que otra mujer en el centro comercial o en algún restaurante. Que estúpida fue ¿con cuantas la habrá engañado? ¿por qué jamás imaginó que todos esos constantes rechazos era porque se acostaba con otras mujeres?.
No se dio cuenta en qué momento había llegado a su casa, entrado a su cuarto y ponerse a llorar. No lo sabía, lo único que sabía era que fue una idiota al darle todo a él. No supo cuanto lloró sólo por un hombre que no la valoraba, pero ya no le daría el gusto. Y sin más se quedó dormida con esos pensamientos.
Al día siguiente, Yamcha apareció en su casa, la estaba esperando en la Sala. Ella al darse cuenta, iba a regresar a su habitación pero justamente, antes que se fuera, la tomó del brazo. Forcejeo y lo insultó para que lo soltara, él le dijo que no lo haría hasta que lo escuchara. No le quedó de otra, así que regresaron a la sala.
Escuchó cada palabra, no podía creer lo que le estaba diciendo, le dijo desde cuando la engañaba hasta con cuantas lo había hecho, y las razones por las que lo hizo. Yamcha entendió que no lo perdonaría, lo podía ver en su mirada, se lo esperaba.
Bulma le dio una, dos, tres cachetadas seguidas. Le gritó lo más fuerte que pudo, cientos de insultos e incoherencias, no le importó que escucharan sus padres y empleados o la mitad de la ciudad. No se dio cuenta de las lágrimas que derramaba, y cuando al fin terminó, lo hecho de su casa, y de lo más importante, su corazón.
*fin flashback
Salió de sus pensamientos cuando llego a la pequeña casa donde vivía la pareja. Agitó su cabeza como si con eso se olvidará todo. Bajó de su aéreo-moto con carácter renovado, la convirtió cápsula y la guardó en su pequeño estuche personalizado de cápsulas. Se dirigió a la puerta de la pequeña casa, toco el timbre y al cabo de unos segundos la abrieron.
– ¡Bulma! – gritó la morena cuando le abrió la puerta –. Al fin viniste – la abrazó con fuerza.
– ¡Hola, Milk! – le devolvió el abrazo con la misma intensidad –. Por Kami, más de un año sin vernos. – se separaron para verse mejor.
– ¡Pero qué modales los míos! Pasa por favor – dijo riendo. Se hizo a un lado para que Bulma pasara y la guiaba a la sala de estar–. En un momento llegará Goku...
– ¿Hablaban de mí? apareció Goku por todo entrada de la cocina –. ¡Hola, Bulma! Tanto tiempo sin vernos ¿cómo has estado? – dijo acercándose con su típica sonrisa y rascándose atrás de la nuca.
– ¡Oh, Goku! Muy bien – tenía una gran sonrisa de oreja a oreja.
– ¿Qué tal la empresa? – preguntó Milk cuando todos ya estaban sentados. Sabía que Bulma la estaba liderando hace tiempo, se comunicaban de vez en cuando y se contaban todo, pero no era lo mismo que estando en persona.
– De maravilla – dijo orgullosa –. Incluso vamos a sacar un nuevo producto – tenía mucha confianza en ellos, así que no le importaba revelarle cosas confidenciales, sabía que no lo divulgarían.
– ¡Que maravilloso, Bulma! – dijo Goku, le alegraba que su amiga estuviera feliz con sus logros. Milk sonreía junto a su esposo.
– ¡Bulma Brief lo puede todo! – se levantó estrepitosamente, estaba más que orgullosa de ella misma –. A propósito ¿dónde esta Gohan? ¡quiero verlo! Le traje muchos regalos – ese era uno de los motivos para visitarlos.
– Oh, está dormido – Milk le sonrió –. Pero ya despertará por comida, tiene el mismo apetito que Goku – no dejó de ver a su marido con cada palabra que decía. Goku sólo reía apenado –. Iré a verlo ¿no vienes? – le animó a Bulma a la hora de levantarse.
– ¡Claro que sí! – se fue rápido a su lado, dejando a Goku solo en la sala.
– ¿Qué tal si preparas la mesa para almorzar? Eh, Goku – era una orden, no una pregunta. Goku sólo asintió y se fue directo a la cocina.
Milk y Bulma fueron hablando por todo el pasillo sobre el bebé. Al llegar a la habitación, la científica quedó encantada con todo el lugar. Se acercaron a la cuna y vieron que Gohan ya estaba despierto, agitando sus manitos y pies, al ver a una nueva persona y su madre cerca, sonrió. Hacia balbuceos y levantaba los brazos para poder agarrar su rostro.
Milk tomó a Gohan para poder sacarlo y cargarlo. Le preguntó a la peli celeste si quería cargarlo, y ella asintió entusiasmada. Le pasó al bebé con cuidado.
Al ya tenerlo en sus brazos, Bulma sintió un calor recorrer por todo su cuerpo y llenar un espacio en su corazón. Se le formó una gran sonrisa. Le acaricio sus manitos que se movían inquietos, no podía creer que eran tan pequeñas, nunca había visto a un bebé tan cerca y mucho menos cargado uno.
Bulma sacó las cápsulas donde contenían todos los regalos que comento desde un principio y las entregó.
Se quedaron un buen rato hablando, Milk le contó todo, desde el inicio del embarazo hasta el día en que dio a luz, también comentó que se adelantó un mes de lo previsto, pero que no tuvo complicaciones.
Se dieron cuenta que había pasado casi una hora por estar hablando, se habían olvidado del almuerzo y a cierto hombre con apetito voraz, así que se fueron directo a la cocina.
Cuando llegaron, Goku se había devorado todo el almuerzo, el lugar estaba hecho un desastre, habían manchas de comida por todos lados...
Luego de pasar toda la tarde con sus amigos, se dirigía a su casa. No paraba de reír, Milk le pegó a Goku por comerse todo el almuerzo y le dijo que se quedaría sin cenar, y él al escuchar su castigo palidecio. Esa fue la mejor parte. No se dio cuenta que ya se había hecho tarde, así que se despidió, no sin antes prometer vistarlos más seguido.
Ya había llegado a la capital del oeste, pero en su recorrido encontró tráfico. Así que decidió pasar a un restaurante para acortar el tiempo. No estaba tan lejos de su casa, así que no avisó que tardaría mucho.
Pasaron casi dos horas y seguía el tráfico, ya había oscurecido como para seguir esperando más. Así que decidió ir caminando, le caería bien caminar unas cuantas manzanas hasta su hogar.
Sin embargo, no se dio cuenta que la seguían desde unas cuadras atrás, y tomó un callejón para llegar más rápido. Cuando ya iba por la mitad de este, escuchó más pasos y varias voces masculinas. Por instinto volteó a ver, cuatro hombres se acercaban a paso rápido. Quiso correr pero justamente la tomaron fuerte del brazo y la acorralaron sobre la pared...
– ¡Alejate de mí, bastardo! –se defendió con un puñetazo, acertando en el estómago de quien la acorraló.
– ¡Oh sí! Me gustan las rudas – dijo uno de los hombres –. Yo seré el primero en poseer ésta lindura – hizo a un lado a su compañero herido y se acercó a Bulma.
– No te me acerques, maldito, gritaré – la peli celeste estaba muy asustada, pero no se los demostraría, sabía que tomarían ventaja de eso.
– Tranquila, hermosa – estaba a unos pasos de la mujer, que podía sentir su respiración rápida –. Sólo quiero que gocemos un buen rato – acarició su suave mejilla con su mano rasposa.
Bulma quitó rápidamente la mano del hombre y le propinó una cachetada. El hombre enojado por la el ataque, sacó una navaja de su sudadero y la presionó un poco sobre el cuello de la peli celeste. Bulma se alteró al sentir el filo contra su piel...
– Ya no eres tan ruda, eh muñeca – presionó su cuerpo con el de ella.
Bulma cerró los ojos y comenzó a gritar pidiendo ayuda, pero el hombre la calló con una cachetada y presionando más fuerte su cuerpo y navaja sobre ella, cortando un poco su piel. Ni en un momento abrió los ojos.
– Cierra la boca, maldita sea. O te ma... – no terminó de hablar.
Bulma al ya no escuchar al sujeto y dejarla de aprisionar, abrió los ojos. Vio a alguien golpeando a los hombres que la molestaban, no podía ver muy bien quién era su salvador por lo asustada que estaba. Los cuatro tipos huyeron tras ser atacados.
– ¿Te hicieron algo? – era la voz de quien la salvó.
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N/A: gracias por leer, no creí que alguien lo haría, pero si lo hicieron, pude verlo 7w7 eso me hizo muy feliz :'D
Sora147, muchas gracias con tu bienvenida, fue hermoso :'3 y me alegra que te haya gustado mi historia. También he leído las tuyas y he tratado de dejarte rws pero mi teléfono se pone loco y no me deja xD, pero trataré de dejarte rws c:
Perdón por las faltas ortográficas o la mala redacción xD
Hasta el próximo capitulo, bai :v
28/09/2016
