¡Hello! Nuevo capítulo :D
Lamento la tardanza. En la n/a lo explicaré todo
A leer C:
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CONFIANZA
Bulma despertó más temprano de lo normal, 5:12 a.m para su asombro. Eran sus días libres, por lo tanto se despertaba y levantaba más tarde de lo habitual, pero ésta vez no pudo dormir bien y se despertó antes de lo pensado. No concilió sueño porque no le pasaba el susto, si no fuera por Vegeta, quién sabe si habría llegado a su hogar ese día.
No dejaba de pensar en eso, ni en Vegeta. No sabía cómo agradecerle por ayudarla...
Vegeta...
Se sintió a salvo cuando la acompañó... y algo más, pero no sabía qué era ese algo. Nunca sintió que alguien se preocupara así por ella, ni con Yamcha ¿por qué?. Se le formó una sonrisa de sólo pensarlo y saber que él estaba a tan sólo una habitación de la suya la ponía... no sabía.
Era como una novela, un hombre guapo que la salvaba de los villanos, sólo le faltaba la parte de ambos se enamoraban y vivían felices para siempre. Rió con sus pensamientos, se sentía como una adolescente. Quería saber todo de él.
Se levantó y fue directo al baño a ducharse. Se tomó 30 minutos para relajarse en su baño de tina y 10 para decidir qué ropa utilizar. Al fin se decidió, algo sencillo y cómodo: un jeans negro y una blusa rosa claro.
Su estómago gruñó, así que fue a la cocina. Sus padres siempre desayunaban temprano, pero no esperó ver a la persona que tanto pensó desde que despertó.
No importaba si dormía un par de horas, siempre despertaba a las 5:30 a.m. Utilizó la ducha y se vistió con la ropa que le habían dado. No era tan mala después de todo, una camisa azul rey y un pantalón negro.
Ni siquiera había pasado media hora desde que despertó y ya estaba pensando en la peli celeste.
Jamás en su vida había ayudado a alguien sin tener un propósito, mucho menos preocupado por otro que no fuera él. Sólo una vez en su vida lo hizo, pero después de eso, no creyó que lo haría de nuevo, mucho menos con una mujer... Al fin y al cabo, lo benefició con su heroico acto.
La mujer era... ¡Corrección! Es hermosa. Con ese sofisticado cabello celeste y esos ojos grandes del mismo color, su nariz fina y respingada, sus labios rosa y carnosos, su piel nívea que se veía sedosa al tacto, ese cuerpo... ¿por qué rayos se encontraba pensando en ella así? ¡estaba demente! O ¿era por tanto tiempo que no estaba con una mujer?.
Gruñó y sacudió su cabeza para desechar esos pensamientos.
Faltaban 10 minutos para las 6, tenía hambre y no sabía si ir a la cocina o esperar a que alguien lo buscara, no le dijeron hora para ir. La madre de Bulma le rogó para que se quedara a desayunar, él no quería pasar un minuto más con esa mujer loca, pero no le quedó de otra que aceptar. Esperó cinco minutos más y no aguantó el hambre, iría a ver si podía comer algo.
Bajó y fue directo a la cocina. Grande fue su sorpresa al encontrar los padres de la mujer en lugar.
– Buen día, Vegeta – saludó el Dr. Brief.
– ¡Oh, buen día, apuesto Vegeta! – se le acerco y tomó su brazo –. Te vez muy guapo con esa ropa, jojojojo – 'no de nuevo' fue lo que pensó Vegeta.
– Querida, no molestes al muchacho – el doctor vio la cara de disgusto de Vegeta, aunque éste la trató de disimular – deja que se siente tranquilo y espere por su comida – Vegeta le agradecía mentalmente al viejo por salvarlo de aquella mujer.
– ¿Dónde está su hija? – dijo como si no estuviera interesado. Y fue directo a sentarse.
– Como son sus vacaciones, despierta mucho más tarde de lo normal – le indicó el doctor.
Vegeta asintió con la cabeza, otra vez pensando en la maldita mujer ¿por qué? Y entonces escuchó su voz ¿estaba enloqueciendo?
– ¡Hola! Buen día – Bulma saludó a todos.
Levantó la mirada y la encontró en entrada, entonces no estaba loco, pensó.
– Hija ¡qué sorpresa! – exclamó su padre.
– ¡Oh querida, que felicidad que desayunes con nosotros! – siempre tan alegre.
Todos estaban reunidos en la mesa, comiendo tranquilamente. La pareja de mayores hablaban como siempre, hubo un rato en el que se quedaron en silencio, y entonces...
– Oye, Vegeta – Bulma llamó la atención de todos –. ¿Cuántos años tienes? – esta era su oportunidad. Se la pasó pensando en él desde anoche, quería saber todo sobre él.
Dudaba en contestar, no sabía porqué. Pero sería grosero si no lo hacia.
– ...32 – ¿por qué se sentía más extraño que ayer?.
– ¿Qué estabas haciendo por este sector de la ciudad? – siguió con su cuestionario.
– Cuestión del trabajo – comentó como sin nada.
– ¿En qué trabajas? – esta vez preguntó el Dr. Brief.
¡Oh no! Se tensó con la pregunta. No podía decirle que es un espía y que lo mandaron justamente aquí para sacar información ¿qué podía decir?
– Eeh... – iba hablar pero interrumpieron la plática.
– Disculpe, doctor – entró una empleada – tiene una llamada, dice ser urgente...
– Oh, de acuerdo – se levanto el señor Brief –. Buen provecho – y se fue a su oficina.
Vegeta se sintió aliviado por un momento.
– ¿Por qué lo habrán llamado tan temprano? – preguntó Bulma a su madre.
– Ha estado así toda la semana.
– Espero que no sea algo malo – en su voz se escuchó angustia.
Vegeta sólo veía a las mujeres conversar, ya no lo cuestionaron más. Bulma había olvidado sobre su interrogatorio a su interesante huésped.
– Oh, claro que no, hijita – se levantó para llevar los platos sucios al lava trastos.
– ¿Cómo lo sabes? – pensaba que su madre jamás ponía atención respecto a la empresa, por eso dudaba.
– Está haciendo negocios para el nuevo producto que lanzaran – nuevo producto, repitió Vegeta mentalmente ¿qué será?.
Tenía que poner atención, sacaría provecho de todo esto. Aunque aún no le informaría a Gero de inmediato, sabría que se emocionaría y lo estaría molestando para preguntarle si consiguió más información.
En eso el Dr. Brief regresó al comedor.
– Bulma, querida. Sé que son tus vacaciones pero necesito un favor, es respecto a la empresa – comentó su padre.
– No te preocupes, papá ¿qué necesitas? – Bulma no se podía negar, era su padre.
– Necesito que vayas a una reunión con el jefe de producción de la Fábrica de Metales por la noche. Se llevará a cabo en el restaurante Bella Notte, hicieron reservación para una pareja más, osea, tu madre y yo – paró un momento para respirar –. Pero tengo otra reunión importante a la misma hora, por eso te lo pido.
– Por supuesto que iré – dijo animada –. Pero... ¿quién irá como mi acompañante? Sería descortés llegar sola cuando ha sido reservación para una pareja extra...
– ¿Qué tal si llevas al apuesto Vegeta? – sugirió la Sra Brief.
A Bulma no le había pasado esa idea por la cabeza. Se jactaba de ser la mujer más inteligente del mundo ¿por qué no se le ocurrió antes?.
– ¿Estás ocupado ésta noche? – Bulma le preguntó esperanzada, esperaba que la pudiera ayudar una vez más.
– No. Hoy es mi día libre – dijo lo primero que se le ocurrió, ya sabía que rumbo tomaba todo esto, no se negaría por nada del mundo.
– Entonces ¿Qué dices, Vegeta? – Bulma le regaló una gran sonrisa.
– ...Claro, te acompaño – Vegeta dudó un momento, sin saber porqué. Bulma se puso feliz por su respuesta.
– Muchas gracias a ambos – el señor Brief les agradeció –. Ahora tengo que ir al laboratorio, los veo luego – se despidió y se fue del lugar.
Bulma se dirigía a la habitación donde se hospedada Vegeta. Luego del desayuno, él dijo que necesitaba preparar sus cosas para marcharse porque no quería molestar más, ella y su madre le dijeron que no había problema alguno en quedarse el tiempo que quisiera y era un gusto tenerlo, más para ella por haberla rescatado. No quería que se fuera, a pesar de que han pasado poco tiempo juntos, conversado poco y lo serio que era, le encantó su compañía, por eso quería hablar con él para que se quedara por lo menos el día de hoy.
Tocó tresnnkj veces la puerta, escuchó un pase en seguida y entró a la habitación. Encontró a Vegeta parado frente la ventana. Este volteó para ver para saber quién entró, no esperó que ella viniera.
– Lamento interrumpir – Se adentró más a la habitación –. Pero quiero hablar contigo... – esbozó una sonrisa y se sentó en la cama.
– Está bien – ¿de qué quería hablar?
Ya estaba allí, pero los nervios no la dejaban. Quería iniciar una conversación pero no sabía cómo empezarla, se quedó varios minutos en silencio. Vegeta se impacientó ¿por qué no hablaba? Entonces vio que ella agachó la cabeza...
– ...Aún no te vayas, por favor – murmuró. Sentía sus mejillas calientes, sabía que estaban rojas –. Por lo menos hasta la noche... – levantó su mirada para fijarla en la de él.
– Hmp – fue lo único que dijo. Ella agachó su cabeza de nuevo, sintió más vergüenza por haberle rogado. Vegeta sintió un remordimiento en lo más profundo ¿por qué? Aún no le había dicho sí o no, pero se sintió mal. No le caería mal quedarse, podría conseguir más de lo que necesitaba. Bulma se levantó resignada y antes de salir –. Y ¿qué haremos en todo éste tiempo? – Bulma volteó a verlo, él tenía formada una media sonrisa, ella le devolvió una mucho más grande.
– Te mostraré el lugar – desde un principio vio a Vegeta como una persona de confianza, a pesar que lo conoció la noche anterior. Para Vegeta fue la mejor decisión que tomó –. Por la tarde iremos al centro comercial a comprar los atuendos para esta noche – no podía sentirse más feliz.
...
Bulma y Vegeta recorrieron toda la Corporación, ella le explicó cada lugar y el rol de cada quién, incluso el de sí misma, lo dijo con sumo orgullo. Le mostró los todos inventos que han hecho, pero no los que iban a lanzar, ni de la maquinaria, ni los materiales; eso era lo que Vegeta estaba esperando. Le preguntó respecto a los nuevos productos pero rápidamente le cambió el tema, por profesionalismo no podía decirle, no ahora. Él se la pasó callado todo el recorrido, anoche y esta mañana que interactuó con él, supo que es muy reservado, pero no le molestó.
El tour fue más largo de lo que esperaban, así que tomaron un receso antes de ir al centro comercial. Descansaron en el jardín, bajo la sombra de los árboles. La madre de Bulma les llevó limonada y sándwich para merendar.
...
Se encontraban en el almorzando en el centro comercial. Fueron al restaurante más lujoso del lugar. Al principio, Vegeta se había negado a que la peli celeste pagara todo, pero era muy terca. Llegaron a acuerdo cada uno pagaría la mitad de lo que gastaran. Ordenaron y fueron a sentarse a un lugar apartado de la gente.
– Cuentame sobre ti, Vegeta. Ya sabes sobre mi, es tu turno – inició la conversación después de sentarse.
– No hay mucho que contar – quería evitar conversar sobre él, no quería recordar su pasado.
– No seas así – se quejó.
– Hmm... Tengo 32 años, vivo a las afueras de la ciudad, trabajo de... – metió la pata en ese instante. Pensó lo más rápido que pudo – ingeniero en sistemas – bien, sí sabía de sistemas, se relajó al instante por su brillante idea –. ¿Qué más quieres saber?.
– Emm... ¿qué hay de tu familia?.
Vegeta desvío su mirada, y negó con la cabeza. Bulma se sintió incomoda por la reacción que obtuvo por su pregunta, sabía que él no quería hablar de eso, así que no lo presionó respecto al tema. La comida llegó a la mesa y se dispusieron a comer en un incómodo silencio, más para la mujer.
Al terminar, fueron a una boutique para hombres, los trajes que había en ese lugar eran hermosos.
– Aquí es muy costoso – comentó Vegeta.
– Eso no importa – le dijo alegre –. ¡Vamos!
Bulma jaló del brazo a Vegeta, se adentraron al lugar. A él le parecían lo mismo, pero a ella le encantaba cada traje que veía. En eso, encontró un conjunto gris oscuro, perfecto para ésta noche. Bulma lo tomó y se lo mostró a Vegeta.
– Éste es el indicado – alzó el traje y se lo entregó.
Vegeta lo examinó, era exactamente de su talla, encontró la etiqueta del precio, era extremadamente caro para él.
– No puedo pagar esto.
– Pero yo sí – dijo altanera –. Así que no hay problema. Ahora vamos a buscar una camisa y una corbata – se adelantó dejando a un Vegeta estupefacto.
No sabía si llevar el traje o no, era muy costoso, no lo aceptaría si ella se lo regalaba. Escuchó que lo llamaba, y la alcanzó.
...
Luego de comprar el vestuario de Vegeta, fueron a buscar el de Bulma.
Vegeta ya estaba desesperado, a la mujer le encantaban todos los vestidos y por eso no se decidía cuál llevar. Fue a sentarse, pasar dos horas parado buscando un endemoniado vestido lo irritó. A parte, la mujer no paraba de hablar, todo el día se la ha pasado parloteando, sus oídos ya no aguantaban la chillona voz de la mujer ¿cómo la soportó tanto tiempo? No tenía idea.
– Listo, ya podemos irnos – guardó varias cápsulas que contenían mucha ropa.
Cuando llegaron a C.C., ambos se fueron directo a sus habitaciones. Se habían tardado demasiado en el centro comercial gracias a Bulma, que sólo les quedaba un par de horas; suficientes para Vegeta, pocos para Bulma.
Exactamente pasaron dos horas, Vegeta esperaba a Bulma en la Sala. Estaba listo hace media hora.
Escuchó el sonido de los tacones de la mujer al bajar, volteó a verla, se miraba preciosa. No había visto el vestido que compró, se lucía perfectamente el color negro en esas curvas, el largo era perfecto y el escote no era tan revelador. Su cabello caía definido en ondas sobre su hombro izquierdo, su maquillaje era discreto. Se recordó cerrar la boca, se había quedado asombrado con su belleza.
Bulma lo contempló, se veía sumamente atractivo con ese traje. Le regaló una sonrisa y Vegeta se la devolvió.
– ¡Te ves fabuloso! – le halagó.
– Gracias... Tu te ves hermosa – jamás había halagado a una mujer, sólo a su madre. Se sintió extraño por eso.
– Muchas Gracias – amaba los halagos y amó más éste viniendo de él –. ¿Nos vamos? – lo vio asentir y salieron del lugar.
Montaron el auto último modelo de Bulma, se dirigieron al restaurante, faltaban 45 minutos para la reunión y el restaurante estaba a 30. Bulma iba callada, lo que extrañó a Vegeta, lo único que interrumpía el silencio era la radio del carro.
Llegaron al restaurante, era sumamente elegante. Bulma aparcó su auto , y antes que bajaran le habló.
– Vegeta – el volteó a verla indicando que tenía toda su atención –. Lo que escucharas a continuación es sumamente confidencial, por favor no se lo digas a alguien... Sé que nos acabamos de conocer, pero confió en ti – su tono fue serio –. ¿Lo prometes?.
–... Bien – de acuerdo, no le diría a alguien por el momento. Ya ganó la confianza de la mujer, eso fue fácil. Así conseguiría la información más rápido.
Bajaron del auto, Bulma lo hizo cápsula y la guardó en su bolso de mano.
Entraron al lujoso restaurante y una señorita los atendió:
– Buenas noches ¿tienen reservación? – la mujer no le quitaba la mirada a Vegeta. Bulma se percató de esto y se abrazó al brazo de él ¿estaba sintiendo celos?
–Sí. A nombre del señor Bushido, por favor – Le habló enojada.
Vegeta se preguntaba por qué ese comportamiento de Bulma. Entonces dirigió su mirada a la señorita que les atendió, ésta no lo dejaba de ver de una manera coqueta, la chica era atractiva, de cabello rojizo, pero no le agradó para nada. Quizá en el pasado no abría dudado en seguirle la corriente para que al final se la llevara a la cama, pero esos tiempos ya habían pasado. La comprendió, él le siguió el juego la peliceleste, no a la pelirroja; rodeó su cintura con su brazo y la acercó más a él. Bulma esbozó una sonrisa de triunfo al ver la reacción de la pelirroja con la acción de Vegeta.
– El señor Bushido no ha llegado, pero mi compañera los llevará a la mesa para que puedan esperarlo – dijo en un tono cabizbajo, ya no veía a Vegeta, eso alegró a ambos. No le dieron las gracias a la pelirroja, sólo se fueron con la compañera que los guiaba.
Llegaron a la mesa aún sin separarse, no se habían dado cuenta, sentían demasiado bien el calor que compartían juntos como para romper el abrazo.
– Aquí está su mesa – les informó –. ¿Desean pedir algo mientras esperan?
– Aún no, muchas gracias – esta vez, Bulma fue amable. Ella y Vegeta se separaron para tomar asiento, al instante ambos extrañaron el calor que sentían al estar juntos, sin embargo se sentaron al lado del otro.
– Muy bien. Estoy para servirles – y se fue.
Bulma comprobó con su reloj que faltaban 6 minutos para que sea la hora exacta en que habían acordado la reunión. El señor Bushido no tardó en llegar.
– Señorita Bulma, es un placer verla – se acercó más para poder saludar mejor. Bulma y Vegeta se levantaron para recibirlo.
– Señor Bushido, que gusto – le devolvió el saludo.
– Oh ¿Quién es éste muchacho? – se refirió a Vegeta.
– Vegeta Ouji, es un placer – se presentó.
– El placer es mio – le correspondió –. Soy Bushido Yamashita, a sus ordenes.
Bulma se alegró que lo aceptara, de lo contrario, el Sr. Bushido se hubiera quejado. Todos sentaron y se dispusieron a ordenar. No tardó en llegar la comida.
– Dime, Bulma – inició la conversación –. ¿Para cuando becesitas el material para construir el prototipo del Tanque de recuperación? – Vegeta puso suma atención a la conversación.
– El lunes – contestó –. Serán dos prototipos los que realizare, mi padre se lo comentó ¿no es así?.
– Éstas en lo cierto. Cuentame ¿cómo funcionará? – estaba entusiasmado con este invento, más por ser él el que provee sus productos para la creación.
La científica le explicó todo el funcionamiento de su invento. Ya no habría que pasar largas esperas en los hospitales para ser atendidos, ni falta de medicamentos o maquinaria.
Vegeta quedó impresionado por la inteligencia de esta mujer, no lo creía. No pudo haber ensayado si se la paso todo el día con él. Tomó nota mentalmente de todo lo que hablaban, su memoria era asombrosa para estos casos.
Pasaron hora y media, ya habían llegado a un acuerdo.
– Bien. Ha sido un gusto hacer negocios con usted – se levantaron para despedirse correctamente.
– Muchas gracias por todo – agradeció Bulma.
– No hay de qué... Me alegra haber conocido a su pareja también – Bulma enrojeció por su comentario –. Tienes buenos gustos, muchacho. Cuidala.
– Eso haré – sonrió. Bulma enrojeció más si se podía.
Todos se despidieron y se fueron del restaurante.
Bulma sacó la cápsula dónde estaba su carro, y ambos subieron cuando resurgió.
La oji azul se sentia sumamente avergonzaba, le pediría disculpas.
No podía hablar todavía, trató pero no salía palabra alguna.
– Espero que no te molestes por haber dicho eso al señor Bushido – en realidad, a Vegeta no le había molestado el comentario, por eso le siguió la corriente.
– ¡Claro que no! – se sintió aliviada al instante –. Pensé que tú te molestarías por su comentario – dijo nerviosa.
– No había razón – su voz se escuchó serena. A Bulma se le formó una sonrisa.
No quiso seguir hablando, se sentía cansada. Llegaron a la casa de Bulma, ambos bajaron.
– Ahora sí, tengo que irme – le informó Vegeta. Bulma se puso triste por la noticia.
Vegeta no esperaba el abrazo – Muchas gracias todo, Vegeta – le susurró en la oreja. Él le devolvió el abrazo tomandola de la cintura.
No dijo nada, no quería romper el abrazo. Se sentía muy bien. Aspiró el aroma de ella y lo embriagó, era suave y perfecto.
– Prometeme que me visitarás – se separó un poco de él.
– De acuerdo – oh, claro. La visitaría muy seguido, pensó –. Te llamaré antes de venir.
– ¡fantástico! – y le dictó su número
Vegeta llegó a su casa a las 11:40 p.m. No hubiera llegado tan tarde si no se hubiera discutido con la mujer respecto a todo lo que gastó hoy.
Se quitó la ropa y fue a ducharse, luego escribiría todo lo necesario en el archivo.
Se quedó pensando en todo lo que le sucedió hoy. Más en la peli celeste, le llamaba mucho la atención. No podía olvidar su olor, mucho menos su calor.
Fue gracioso lo que comentó el señor Bushido, que era su novio y que la cuidara. Pero lo comprendió ¿qué hombre no desearía una mujer como Bulma Briefs?.
Ya ganó su confianza y a sus padres ¿qué más ganaría?.
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N/A: como se dieron cuenta, el capítulo es largo. Lo hice así por la demora u_u Razón por la que tardé: este año me graduó, por lo tanto, tengo que hacer prácticas para poder graduarme, es como trabajar pero sin sueldo :'v toda esta semana estube "trabajando" y cuando llegaba a mi casa, me sentía muy cansada {ya que salgo tarde. Lavoro 12 horas y sólo me cuentan 8 :v) sólo avanzaba un poco cada día.
En sí este capitulo me costó un poco :/ espero que esté bien.
Muchas gracias a Sora147, oujiromi, majo92 y Janemba 988 por sus comentarios. Me alegran mucho, tanto, que me pongo a revolotear de la felicidad y mi mamá me regaña xD
Gracias también a los que leen mi humilde historia, más de 275 views ¡woow! No pensé que muchas personas lo leyeran :'3
Son la 01:31 am en este momento xD estoy loca para andar feliz a oscuras sólo con mi celular iluminando y escribiendo esto.
Para los que desean, en mi biografía está el lino de mi fanpage en facebook c:
Bien, nos leemos. Trataré de actualizar cada tres días, pero no les prometo nada :v bai
09/10/2016
