Podría ser Peor


-Mauro: ¡NI PIENSES QUE LO VOY A SOLTAR!, ¡ES MÍO! - ya casi habían pasado los suficientes segundos como para que estos llegaran al minuto, y sin embargo Mauro todavía estaba empeñado en quedarse con el reloj. El tití continuaba con las patas aferradas con muchísima fuerza a su preciado tesoro, tanto que incluso sus pequeñas garras arañaban la manilla de este, arrancando un poco de su pintura dorada revelando así su verdadero tono plateado

-Álvarez: ¡¿CÓMO ESTE MONO ES TAN FUERTE?! - el hombre tampoco tenía intenciones de rendirse, estaba más que claro que quería recuperar de vuelta lo que Mauro le había robado, pero, a pesar de la increíble fuerza que ejercía el tití, el humano se negaba a sucumbir ante una especie tan subdesarrollada como lo podía llegar a ser ese primate

Pero para buena suerte de Mauro, este recibió un poco de ayuda de su viejo amigo

-Nígel: ¡OYE HUMANO!

Ante el repentino chillido que logró captar la atención del hombre, este decidió voltear la cabeza solo para llevarse una desagradable sorpresa

En esa fracción de segundo en el que Álvarez se volteó, recibió un poderoso zarpazo en su ojo derecho, provocado por Nígel, el cual aprovechó que el hombre soltó a Mauro por los aires para poder agarrarlo por los hombros mientras continuaba volando. Álvarez, inmediatamente se cubrió su lastimado ojo con ambas manos, con la esperanza de que este dejara de sangrar debido al filo de las garras de la cacatúa las cuales habían perforado fácilmente la carne alrededor de su preciado órgano

-Álvarez: ¡AHAHAHA!, ¡MALDITO... PÁJARO! - mientras el hombre estaba de rodillas en el suelo, a través de sus manos claramente se podían presenciar las pequeñas cascadas de sangre recorriendo sus dedos

-Mauro: ¡Nígel Amigo Mío! - al notar la presencia de su "amigo" y "salvador", Mauro no pudo evitar sacar un sonrisa falsa en señal de "agradecimiento"

-Nígel: no pienses que hago esto para ayudarte solamente, te necesito Mauro - dijo Nígel entablando una mirada seria al mono, mientras este solo se limitaba a sonreír con algo de nerviosismo ante la respuesta de la cacatúa

-Nígel: ya hablaremos de negocios, pero ahora necesitamos un lugar apartado de los humanos - la vista del ave se dirigió al grupo de humanos, los cuales, al menos la mayoría, estaban intentando socorrer a Álvarez de su pequeño percance

-Mauro: creo que tengo el lugar perfecto Nígel - dijo el mono alzando la mirada denotando una sonrisa y una mirada de pura malicia

-Nígel: excelente, entonces no perdamos el tiempo y vámonos de una vez - dijo dispuesto ya a emprender vuelo siguiendo las instrucciones del mono acerca de la ubicación de su escondite

En el preciso instante en el que los dos animales comenzaron a alejarse del lugar, Sintia y Lis rápidamente arrojaron los periódicos en los cuales el grupo de aves se ocultaba para comenzar a dar inicio una vez más a la persecución de dicha cacatúa, esta vez captando más la atención de Lila, Nico y Pedro, esto debido a su colaboración con el mono tití. Pero a pesar de la curiosidad que poseía Nico, este se negaba a perseguirlos, además de que tampoco se lo permitía a sus amigos

-Nico: n-no es buena idea seguirlos chicos, y-yo, nosotros... deberíamos quedarnos aquí - de vez en cuando el pequeño canario tartamudeaba un poco debido al penetrante miedo que poseía

-Lila: ayyy Niquillo, no tienes que tener miedo, ¿okey?, todo va salir bien - lentamente la guacamaya se acercó con delicadeza hacia su compañero para atravesar el cuerpo de este con sus "enormes alas" y terminar juntando la cabecita del canario contra su pecho

-Nico: yo no tengo miedo de mí Lila, tengo miedo de ti, de ustedes, sabes lo poderoso que es Mauro y también sabes de lo que es capaz de hacerte, ¿recuerdas la última vez que...?, (traga saliva), mejor no, no quiero pensar en eso - dijo el canario rompiendo y alejándose un poco del abrazo que mantenía con la guacamaya, finalmente dándole la espalda a esta

(Nota: En los diálogos no pongo punto, es una muy mala costumbre que se me quedó plantado desde que era pequeñito)

-Pedro: chicos, se están escapando - dijo el cardenal observando como cada vez más Nígel y Mauro desaparecían por el horizonte selvático de la montaña, alejándose completamente del restaurante en el que se encontraban

-Lila: Nico escúchame, voy a estar bien, vamos a estar bien, Mauro no tiene por qué enterarse de que lo estamos espiando, no sabrá que nosotros estamos allí, además, no podemos quedarnos con las alas cruzadas, esa cacatúa tiene algo entre garras y necesitamos averiguarlo si queremos encontrar a Blu, es que... sabes que necesito comprobar una cosa muy importante para mí - el tono de voz de Lila durante esas últimas palabras bajó ligeramente a uno un tanto esperanzado, lo cual le resultó un poco extraño a Lis y a Sintia... todo esto mientras ella observaba el cuerpo de espaldas del canario, (recuerden que Lila es roja, no se la imaginen azul)

-Pedro: ya están muy lejos, los vamos a perder - dijo Pedro preocupado por la notoria lejanía que mantenían con Nígel y Mauro

Nico lo único que hizo fue dar un ligero suspiro al aire para después voltearse rápidamente y encajar una vez más su mirada en los ojos color lila de la guacamaya

-Nico: prométeme que después de esto no habrán más aventuras arriesgadas, que no habrán más locuras como esta y no volverás a hacer el papel del héroe, ¿entendiste?... casi te pierdo una vez y no quiero que eso se vuelva a repetir - ante esa última parte el tono de voz de Nico bajó a uno un tanto deprimido, esos eran hechos del pasado y eventos anteriores al secuestro de Blu que lo único que hacían era confundir a Sintia y a Lis

-Lila: ¡ese es mi Niquillo! - dijo ella corriendo directamente hacia su pareja con la intención de darle un suave y cariñoso abrazo a esta, cargando a Nico y frotando suavemente su mejilla con la suya provocando que el ave se sonrroje un poco

-Lis: no hay tiempo Lila, tenemos que irnos, ¡YA! - dijo ella señalando con su primaria principal a dos manchas grises que se veían en el horizonte, eran Nígel y Mauro

Pero mientras nuestras

queridas aves continúan con su búsqueda. Nos desviaremos unos cuantos kilómetros de la montaña y nos dirigiremos hacia una de las selvas más frondosas y peligrosas de toda Brasil, na, es broma. Mientras tanto en "El Rincón de los Mares" nos volveremos a centrar en nuestro dúo favorito de aves... (Rafael y Eva, jejeje, no... aunque para ser honestos me encanta esa pareja)


En el medio de la "cafetería", Blu, Perla y Rafael se encontraban charlando tranquilamente, reposando sobre varias sillas de piedra y acomodados al frente de una mesa de madera en la cual, encima de esta y delante de Blu, había un plato repleto de todo tipo de frutas, la cuales el guacamayo no perdía el tiempo y las devoraba con fiereza

-Rafael: sí que tenías hambre amigo, debes comer con cuidado, te vas a atragantar si sigues así - dijo el tucán con un tono de voz bastante preocupado al observar como apenas Blu masticaba la fruta y se la tragaba directamente

-Blu: perdón Rafael, (dijo limpiándose el pico con su ala derecha mientras en esta sostenía un ramo de uvas), tenía bastante hambre, llevaba un día entero sin comer, además de que no desayune casi nada, claro - nuevamente el guacamayo comenzó a devorar su plato repleto de comida con muchísima prisa

-Rafael: si, (dijo Rafael con un tono alargado), me pregunto, ¿por qué Blu no pudo desayunar lo suficiente? - dijo el tucán aprovechando que el guacamayo estaba distraído almorzando para desviar la mirada de este y dirigirla hacia Perla, la cual, al presenciar la vista de Rafael, decidió rápidamente cambiar de tema por la incómoda posición en la que se encontraba

-Perla: vieron... lo... rápido que terminamos de limpiar este sitio, pensaba que nos costaría más tiempo - en su voz se podía llegar a identificar un pequeño tono de nerviosismo producto de la indirecta hacia su conducta por parte de Rafael

-Blu: oh si, mmm, delicioso, mmm - decía Blu con el pico lleno a más no poder, masticando una y otra vez las deliciosas frutas saboreando con su lengua cada milímetro de estas adentro de su "boca"

-Rafael: tenemos suerte de que Eva se retrasara cuidando por un rato a los niños, (suspira), ahora solo es cuestión de relajarse un rato y descansar - dijo el tucán acomodándose plácidamente, colocando ambas de sus alas por detrás de su cabeza y cerrando los ojos, mientras posicionaba sus patas por encima de la mesa y se inclinaba un poco hacia atrás con la silla, la pose perfectamente para relajarse y desconectarse por un tiempo del mundo entero

-Eva: ¿descansar?, no lo creo Rafi - Rafael debido a que sintió por detrás de sus párpados como alguien tapaba la luz del Sol, eso y que reconocía perfectamente el tono de voz de su esposa, decidió abrir repentinamente los ojos solo para encajar la mirada en la hermosa y amenazante expresión molesta de Eva, distrayéndose en el proceso y cayendo directamente de espaldas en el suelo sobre la silla de roca en la cual estaba sentado

-Rafael: jeje, Eva cariño, (rápidamente se levantó del suelo y comenzó a sacudirse las plumas polvorientas con sus alas), si, ya terminamos con el lugar, y como puedes ver lo dejamos como nuevo, sin errores, sin fallas y sin manchas, está exactamente como lo dejamos antes de la pelea - dijo Rafael denotando cierto tono de nerviosismo en las notas más agudas de su voz

-Eva: bien, todo parece que está en orden así que... supongo que ya terminaron por hoy - dijo la tucán supuestamente dándole permiso para retirarse a sus amigos y a su esposo

Sin embargo, cuando Rafael intentaba acercarse hacia Blu para indicarle a este de que se levantara, el tucán es detenido repentinamente por un ala de Eva la cual posicionó sobre su pecho impidiéndole el paso

-Eva: ni sueñes que esta vez te voy a dejar ir solo Rafi, yo iré contigo, dejé a los niños con Tiny solo para acompañarte - dijo la tucán en un tono de voz bastante decidido a acompañar a Rafael

-Rafael: ¡¿qué?!, ¿por qué? - preguntó el tucán incrédulo no recordando el motivo por el cual Eva había decidido acompañarlo

-Eva: ¿por qué?, ¿en serio tengo que responder a eso Rafi? - lentamente Eva retira completamente el ala que obstaculizaba el camino de Rafael

-Rafael: no puede ser por eso, (dijo Rafael mientras rodaba los ojos) ¿todavía estás cumpliendo con esa promesa? - le preguntó a Eva mirándola con cierta expresión de descontento por la decisión de su esposa

-Eva: ¿acaso te molestas conmigo Rafael?, ¿en serio pones esa cara después de lo que hiciste hace un año? - esta vez Eva fue la que le lanzó una mirada asesina al tucán, todo mientras inflaba su pecho, se ponía erguida y levantaba una ceja a la par que colocaba ambas de sus alas a los costados de sus caderas, (la típica expresión de una Eva molesta por culpa de su esposo)

-Rafael: tranquila cariño, no hace falta ponerse así - dijo encogiéndose de hombros al sentirse intimidado por la actitud molesta de su compañera

-Eva: ya tomé la decisión de acompañarte y no existe nada que me hará cambiar de opinión, ni siquiera una canción Rafi - dijo cruzando las alas observando con los ojos entrecerrados, primero a Rafael y luego a Blu y a Perla

-Rafael: no me gusta esta desconfianza que tienes en mí, ya te dije que no lo volvería a hacer... (dirige su mirada hacia el Spix macho), bueno Blu, ¿listo amigo? - le preguntó al guacamayo observando como este seguía comiendo un poco de las frutas que tenía servidas sobre la "mesa" de madera

-Blu: si Rafa, ya estoy - dijo levantándose de la "silla" de roca sobre la cual estaba sentado con un mango entre sus alas lleno de mordiscos en distintos puntos sobre su cáscara

-Rafael: perfecto amigo, porque te enseñaré a volar - dijo rápidamente colocándose al lado de Blu para abrazarlo con una de sus alas. Instantáneamente el guacamayo se atragantó con una de las frutas que estaba comiendo y terminó escupiéndola debido a la fuerte tos provocada por el asombro

-Blu: ¡espera!, ¡¿volar?!, yo no lo creo Rafa, soy un caso perdido, ya lo he intentado cientos de veces y en todas he fallado, dudo que puedas hacer algo para ayudarme - dijo el guacamayo en un tono nervioso mientras se despegaba de su amigo alejándose un poco de este

-Rafael: ohhh, vamos Blu, ¿qué es lo peor que podría pasar?, además, conozco un lugar perfecto y fuera de peligros, un lugar en donde todos aprenden a volar desde que son prácticamente unos polluelos - decía el tucán especulando con las alas innumerables de veces ya sea agitándolas o alzándolas por los aires

-Blu: ¿pero para qué necesito volar?, o sea... ese Luis no debería de estar tan lejos, ¿no? - comentó con cierto tono de preocupación en su voz mientras agachaba la mirada, puede que las palabras de Rafael hubieran ayudado a calmar sus nervios, pero aún así su miedo a volar permanecía igual de latente

-Rafael: piénsalo de esta manera, es imposible llegar caminando Blu, Luis está como a cincuenta kilómetros de aquí, eso volando sería increíblemente fácil de recorrer, pero para un ave especial como tú... digamos que no sobrevivirías caminando ni un día por la jungla, y claro, la demora sería interminable - dio a entender Rafael el motivo por el cual Blu debería aprender a volar

-Blu: ¿seguro que no hay un camino más seguro por la jungla?, tal vez una desviación de tierra o un camino natural pueda... - con el nerviosismo a millón, Blu buscaba incontables maneras para salir de la selva sin tener que recurrir al método de su amigo

-Rafael: ay, ay, ay Blu, llevo prácticamente toda mi vida viviendo en este lugar... y te puedo asegurar que no existe manera alguna de salir de esta jungla que no sea volando, ¿qué te puede costar?, no existen los casos perdidos, solo existen las aves que se rinden rápido y que pierden el interés... no te obligaré a que aprendas a volar Blu, es tú decisión, no la mía - en esa última frase el tucán guardó silencio y le lanzó una mirada llena de confianza al Spix

-Perla: vamos Blu, no seas pesimista, ¿acaso no quieres ver a Guinda? - habló mientras daba un paso al frente y se acercaba hacia Blu

-Blu: es Linda no "Guinda" - arregló el error léxico de Perla mientras levantaba un poco la cabeza observando a la guacamaya

-Perla: eso mismo, ¿acaso no quieres volver a ver a tu humana?

-Blu: claro que quiero verla pero... yo jamás he tenido muy buenas experiencias a la hora de aprender a volar, siempre me ocurre algo malo, además, a veces puedo llegar a perder el control - dijo desviando los ojos de las aves, colocando su ala por detrás de su cabeza algo nervioso

-Rafael: ya te dije amigo, es tú decisión, no la mía - le dijo con confianza nuevamente a Blu... el guacamayo al no ver que tenía otra opción simplemente levantó la mirada anteriormente agachada y la dirigió hacia Rafael rindiéndose ante este

-Blu: (suspira)... mmm... está bien Rafael, pero prométeme que no será peligroso, ¿okey? - dijo relajádose un poco sacándose todo ese peso nervioso de encima

-Rafael: sabía que tomarías la decisión correcta Blu, te prometo que será casi seguro - dijo con una sonrisa pretendiendo cumplir con la promesa de Blu

-Blu: pero yo no...

-Rafael: vamos Blu, no perdamos el tiempo que es muy valioso - dijo ignorando completamente lo que tenía que decir Blu para rápidamente darse la vuelta y caminar hacia una dirección desconocida acompañado de Eva

-Eva: yo diría que incluso demasiado valioso Rafi - dijo la tucán comenzando a caminar junto con Rafael

-Rafael: ¿qué pasa Blu?, ¿no vienes o qué? - preguntó Rafael deteniéndose por un momento observando a Blu y a Perla los cuales continuaban inmóviles

-Perla: vamos Blu, cuanto antes nos quitemos esta cosa mejor será para los dos - dijo la guacamaya con una sonrisa iniciando la caminata tensando la cadena obligando a Blu a moverse

-Blu: ya voy, ya voy, (suspira), sigo sin estar completamente seguro de esto Rafael, tengo un mal pero que muy mal presentimiento - iniciando también con el paso, Blu se posicionó al lado de Rafael y lo observó con cierto temor en su interior

-Rafael: tonterías Blu, yo le he enseñado a volar a todos mis hijos en ese lugar... y el 100% de ellos pudieron lograrlo a la primera vez, estoy seguro de que con mi enseñanza y tu inteligencia será tan fácil como comerse un mango, eso dalo por echo amigo - dijo Rafael característicamente abrazando a Blu con una de sus alas sonriéndole como lo hace siempre

-Blu: eso me tranquiliza un poco, gracias Rafa - le dijo el guacamayo con una sonrisa amistosa al tucán

-Rafael: para eso están los buenos amigos Blu... ¿sabes?, tú y yo tenemos muy buena química, cuando ambos salgan de esta situación, (señaló la cadena con su ala), me gustaría hacer una gran fiesta en honor a esta maravillosa ciudad, y quisiera que vinieras, ¿quién sabe?, tal vez por ahí haya una linda guacamaya roja que se interese por ti, el baile de las "Nuevas Parejas" es el mes que viene y habrán muchas aves solteras en busca de un compañero, quizás tengas suerte, ¿eh?, ¿eh?, ¿eh Blu? - dijo Rafael golpeando a su amigo ligeramente por el codo haciendo una insinuación a Blu, todo mientras mantenía una sonrisa que para el Spix resultaba incómoda

-Blu: me gustaría ir Rafael, pero yo ya no estaré en Rio de Janeiro cuando eso pase, y dudo que con toda esta situación Linda se atreva a pisar un pie en Brasil de nuevo - explicó el guacamayo avanzando acompañado de las demás aves

-Rafael: esa persona debe de ser muy importante para ti, ¿cierto? - dijo el tucán con un ligero tono de seriedad en su voz, no porque estuviera molesto, sino porque estaba interesado en lo que diría Blu a continuación

-Blu: Linda ha sido y es una de las mejores cosas que me han pasado en la vida, literalmente ella me crió desde que era un polluelo, desde que tengo memoria... nadie me alimentó como lo había echo ella, nadie se preocupó por mí como lo había echo ella y nadie se arriesgó tanto por mí como lo lleva haciendo durante los últimos quince años, es más que mi dueña como dicen algunos, ella es... como mi mamá, una verdadera mamá - el Spix soltó un largo suspiro seguido de una sonrisa recordando todas aquellas veces en las que se dormía sobre los brazos de Linda debido a las suavecitas caricias que esta le daba por encima de su cabecita para ayudarlo a conciliar el sueño

Rafael simplemente esbozó una sonrisa

-Rafael: mi papá una vez me dijo, que la familia verdadera no era aquella que compartía la misma sangre, sino que era aquella en la que se compartían las mismas emociones... puede que no me agraden tanto los humanos como a ti Blu, pero estoy seguro que esa Linda debe de ser una de las personas más bondadosas y buenas que existen, y sin duda tienes muchísima suerte al tenerla - Rafael con gentileza colocó lentamente su ala por sobre el hombro de su amigo el cual giró levemente la cabeza para observar a tucán sonriéndole

-Blu: ya sé que te había dicho esto antes pero... ¿en serio no te molesta que me haya criado con humanos? - preguntó con la esperanza de que su amigo se lo tomara de muy buena manera, por suerte, así fue

-Rafael: amigo, eres increíble, y me da completamente igual el echo de que hayas sido criado por humanos, un ave como tú es prácticamente imposible de encontrar, aquí siempre serás bienvenido por mí y por mi numerosa familia - dijo nuevamente abrazando a Blu con una de sus alas

-Blu: sí que sabes verdaderamente como animar a alguien Rafael - Blu le lanzó una sonrisa alegre al tucán en señal de que su estado de ánimo había mejorado

-Rafael: bueno, es una costumbre de familia, mi papá me decía que él siempre trataba de animar a sus amigos cuando estaban tristes, yo claramente saqué esos valores, y sinceramente estoy orgulloso de tenerlos

-Eva: mmm... (tose), (tose)... sigo aquí por cierto Rafi, no es como si fuera una planta - comenzó a hablar la tucán hembra con la intención de captar la atención de su esposo

-Rafael: ohhhh y mi hermosa Eva, claro, (dijo dirigiéndose directamente hacia la hembra abrazándola con las alas de una manera más romántica), ella ha sido el pedazo de mi vida que llevaba buscando por años, me ha enseñado cosas que jamás hubiera imaginado y también me ha ayudado muchísimo en el camino para convertirme en una mejor ave - dijo Rafael dándole un tierno y romántico besito en la mejilla a su pareja

-Eva: jeje, eso está mucho mejor Rafi - dijo la hembra con un ligero rubor sobre sus negras mejillas provocando esto que termine tapando su cara parcialmente utilizando una de sus alas

-Perla: ahhhhh, ¿cuánto va a durar esta caminata?, no han pasado ni tres minutos y ya estoy aburrida - dijo la Spix femenina con un claro indicio de frustración en su voz, posiblemente debido a la presencia de la constante demostración de afecto y cariño entre Rafael y Eva

-Rafael: no sé, una hora quizás... oye Blu, ya que no tenemos nada que hacer, ¿por qué no nos cuentas algo sobre tu hogar?, debe de ser bonito, ¿no? - le preguntó el tucán abrazado de Eva observando y esperando a que este correspondiera su pregunta

-Perla: ohhh genial, ahora estaremos el doble de aburridos - dijo la guacamaya rodando los ojos con una pizca de molestia en su voz, ya sea posiblemente por tener que escuchar historias "absurdas" y "aburridas" sobre el hogar del Spix

-Blu: no creas Rafa, me agrada mi hogar pero... Jeje, tengo que admitir que jamás superará la belleza de Rio de Janeiro; casi todo el año está cubierto de nieve y no se puede salir mucho debido a las ventiscas heladas, el cielo casi siempre está nublado y prácticamente todos los días nieva, incluso en verano... además, apenas hay árboles distintos a los pinos... no es el mejor sitio para vivir si estás buscando una vista bonita - habló Blu con un tono deprimido ante la desventaja de su hogar

-Perla: ¿ven?, lo que yo dije... aburrido - dijo la guacamaya con cierto rostro de seriedad pareciendo no encontrarse sorprendida por la respuesta de Blu, posiblemente sabiendo que su historia sería aburrida como ella misma había comentado anteriormente

-Eva: mmm, (frunció el ceño observando a la guacamaya para luego redirigir la mirada hacia Blu), de seguro debe de tener algo lindo, por algo lo llamas hogar, ¿no?

-Blu: cualquiera pensaría que en un ambiente así yo sería el único que sobreviviría, pero en realidad, donde yo vivo somos la ciudad más poblada de aves de compañía del mundo... de echo, incluso hay más de nosotros que de las propias personas que nos cuidan, y en cierto modo aunque no sea mucho de hablar con ellos, me tranquiliza un poco saber que al menos otras aves son iguales que yo y agradezco que ninguno de nosotros nos insultemos por eso, o bueno, a excepción de esas ganzas - dijo desviando la mirada hacia al frente denotando sobre su rostro una mirada serie, algo que captó la atención de Perla inmediatamente

-Rafael: ¿ganzas?, ¿qué ganzas? - preguntó el tucán confundido

-Blu: hay unas ganzas en Minessota que se llaman Alice y Chole, literalmente son las aves más molestas y manipuladoras de este mundo, al no vivir jamás con los humanos se posan cerca de mi hogar y comienzan a insultarme diciéndome "mascota" inútil, las odio muchísimo - habló el Spix con más seriedad apretando sus alas como si de puños se tratasen, aumentando ligeramente su ira interior

-Rafael: tranquilo Blu, llevo años viviendo aquí y puedo asegurarte cien por ciento que todo no es tan perfecto como imaginas, todavía siguen existiendo ese tipo de aves que se dedican a insultar a las mascto... aves de compañía - habló el tucán nervioso retractándose en aquella frase final con tal de no causar un mal entendido

-Eva: me sigue pareciendo una estupidez que las aves peleen entre ellas por algo tan tonto como lo es haber sido criado por los humanos

-Blu: creo que ese odio jamás desaparecerá, nos ven a nosotros como si fuéramos... (suspira), inferiores a ellos, y a veces creo que en serio tienen razón, o sea, yo no sé volar, eso de por sí solo ya es una desventaja, y un ave en el suelo es como un delicioso bocado fácil, cualquiera que tenga la oportunidad intentará atacarte - dijo el guacamayo desanimándose un poco, apartando la vista por unos segundos del camino para después observar a Rafael y a Eva los cuales extrañamente seguían sonriendo... Blu se mostró confuso ante esto

-Rafael: tonterías Blu, imagínate que eres un ave tranquila y voladora, y de repente, ¡PLASH!, ¡UNA INMENSA JAULA TE CAE ENCIMA!, resulta que unos humanos te acaban de atrapar y tienes poco tiempo para escapar, ¿qué harías? - preguntó el tucán sonriente especulando con las alas haciéndose una caja cuadrada simulando el aspecto de una jaula

-Blu: yo abriría la puerta, es así de...

-Rafael: no, no, no... no puedes abrir la puerta, eres un "salvaje" y no sabes cómo funciona una jaula, ¿entiendes Blu?, no eres inferior... tal vez un ave de compañía no sepa mucho de la naturaleza, pero sabe todo sobre las personas, eso supone una gran ventaja para las aves que viven cerca de las ciudades, además, estoy seguro de que sabes leer también amigo, y eso es algo que es de lo más útil para cualquier ser vivo, llámenme loco, pero yo pienso de esa manera, dejemos a los "salvajes" y a las "mascotas" empatadas - decía con una sonrisa para expresar las dos últimas palabras entre comillas con sus alas

-Blu: mmm... ahora que lo pienso, no es tan malo ser un ave de compañía, jeje, de echo es bueno, (comentó el guacamayo volviendo a sonreír), gracias Rafael, me has ayudado muchísimo en el poco tiempo que llevamos como amigos - dijo el Spix agradecido colocando su ala como si fuera un puño cerrado sobre su propio pecho

-Rafael: jaja, nos vamos a divertir en el poco tiempo que pasemos juntos, eso te lo puedo asegurar mi amigo - el tucán, como solía hacer de costumbre, abrazó a Blu con su ala derecha

-Perla: estos dos sí que se llevan bien, ¿no crees Eva? - dijo la guacamaya con una sonrisa aprovechando la oportunidad para iniciar un tema de conversación con Eva la cual estaba al otro extremo junto a Rafael

Pero la tucán al escuchar como la hembra comenzaba a hablarle, esta rápidamente volteó su mirada manteniéndose en su pose firme, siéndole indiferente a la Spix

Blu y Rafael no la notaron debido a que estaban demasiado inmersos en la conversación como para prestarle atención a Perla la cual era la que permanecía más tiempo callada del grupo

-Rafael: sé que te quedarás poco tiempo, pero te enseñaré todo lo que pueda sobre mi tierra natal, sobre mi hogar... no quiero que te pierdas de ningún detalle importante, considérame ahora como tu amigo, tu maestro de vuelo y tu guía de turismo - dijo Rafael haciendo una reverencia a modo de broma provocando que Eva sonriera un poco

-Rafael: (se levanta de su reverencia), bien Perla, te toca - dijo el tucán redirigiendo la mirada hacia la hembra Spix

-Perla: ¿me toca? - habló ella mostrándose asombrada a la vez que nerviosa al no conocer a ciencia exacta lo que le había querido decir Rafael

-Rafael: claro, cuéntanos algo sobre ti, ya sabes, ¿dónde naciste?, ¿tú familia?, esas cosas - dijo colocándose entre Blu y Eva continuando con su recorrido

-Perla: pues... yo la verdad... no-no me gustaría hablar de eso, me han pasado muchas cosas malas en mi vida, cosas que solo yo me gustaría conocer... (suspira)... y cosas que me gustaría olvidar - dijo Perla con un tono deprimente apartándose un poco del lado de Blu, dejando al trío de aves restantes confundidos

-Blu: entonces, si no quieres contar esas historias no tienes por qué, hacerlo, ¿verdad?, todavía tengo bastante que contarles a ustedes acerca de Minessota, claro, si quieren escuchar - dijo el Spix sintiéndose nervioso respaldando el lugar de Perla, algo que provocó que la propia Perla se sorprendiera por lo que acababa de decirle Blu. Sin embargo, esto no evitó que la hembra se alejara aún más de Blu, más precisamente todo lo que le permitía la cadena, apartándose un poco de todos y empezando a caminar solamente porque el macho lo hacía... (tal vez lo mejor hubiera sido no preguntarle sobre su pasado), fue algo que pensó Rafael antes de volver a hablar con Blu

-Rafael: así se habla amigo mío, amabilidad ante todo, con cada segundo que pasa me caes mejor, claro que puedes continuar, mientras más sepamos de ti mejor - el tucán procedió a darle un ligero golpe en el codo a Blu con su ala

-Blu: jeje, bueno... yo una vez conocí a un grupo de pingüinos, y la verdad, hasta el día de hoy los sigo considerando también como mis amigos, aunque hace años que no los veo, esa es una gran historia...


Pero de momento dejaremos de lado al cuarteto de aves y nos redirigiremos hacia otro lugar, más precisamente un lugar escondido en una pequeña jungla sobre la inmensa montaña "Pan de Azúcar", una formación rocosa ubicada en medio del mar a varios cientos de metros de la costa, en donde sobre ella residía un pequeño restaurante para los visitantes que querían disfrutar de la vista mientras se deleitaban con sus almuerzos. Pero en el otro extremo perfecto había una zona inexplorada debido a su peligrosidad provocada por el relieve, una zona que solo los verdaderos animales con rasgos evolutivos excepcionales podían habitar en ella sin sufrir problemas

Sobre una ligera llanura de no más de cuarenta metros cuadrados, completamente rodeada de árboles después del límite, un mono tití repentinamente cayó de frente contra el suelo de tierra, quedando todo su cuerpo empalado y graciosamente retorcido

-Nígel: ¡te dije que no te movieras mientras aterrizo! - alzó un poco la voz observando a Mauro con la cabeza enterrada sobre la tierra

Rápidamente el tití sacó con velocidad su cabeza, comenzado luego a escupir trozos de tierra y césped que se habían quedado adentro de su boca

-Mauro: (tos), (tos), sabes perfectamente que odio volar Nígel, me pone nervioso - decía dando golpes sobre su cabeza sacando de sus oídos más trozos de dicha tierra

Pero a varios metros de distancia y ocultos sobre unos arbustos en donde nuevamente iniciaba el bosque, se encontraba el segundo grupo de aves que tanto llevaban siguiendo a los dos animales, pero por alguna extraña razón no espiaban a Nígel ni a Mauro desde ya mencionados arbustos, se negaban a asomarse por extraño que pareciera

-Lila: no logro escucharlos, están muy lejos, dinos qué oyes Pedro - habló al cardenal quien procedió a agacharse y a colocar su cabeza sobre el suelo tratando de escuchar la conversación de Mauro y Nígel

-Sintia: ¿no sería mejor verlos y ya? - dijo dispuesta a apartar un pedacito de arbusto para comenzar a espiar

Pero repentinamente fue detenida por Lila la cual se mostraba algo molesta con la decisión de Sintia

-Lila: ¡¿qué haces?!, ¡¿estás loca o qué?! - habló en un susurro alto llamando inmediatamente la atención del grupo de aves, excepto de Pedro quien continuaba en el suelo pero esta vez con los ojos cerrados

-Lis: ¿qué pasa?, ¿es algo malo? - preguntó colocándose junto a Sintia defendiéndola en caso de que fuera necesario

-Nico: ¡nunca!, ¡absolutamente nunca debemos de ver a Mauro a menos de 75 alas de guacamayo de distancia!, ¡eso serían como 50 metros!, ¡si lo hacemos sabrá que lo estamos espiando! - dijo el canario apareciendo junto a Lila también hablando en un tono ligeramente alto

-Sintia: eso no tiene sentido - dijo totalmente confundida no entendiendo a qué se refería Nico

-Lila: no es su culpa, ustedes no lo saben... Mauro tiene esa habilidad especial, él siempre sabe cuando lo observan, lo detecta en su cuerpo, y lo peor es que no hay manera de evitarlo, la única forma es no viéndolo - dio a entender ella esta vez calmándose un poco y especulando tranquila con sus alas

-Lis: pero en el restaurante...

-Nico: casi todos los humanos lo estaban viendo, que cinco aves los observaran no hacía la diferencia entre decenas de personas, pero ahora esta solo con Nígel, ya no podemos verlo si queremos que no nos descubra, es un proceso un tanto...

-Pedro: ¡cállense!, ¡¿no ven que intento escuchar?! - habló Pedro molesto observando desde el suelo al grupo de aves quienes molestaban sus tímpanos con tanto ruido

Instantáneamente Lila, Nico, Lis y Sintia guardaron silencio esperando a que Pedro cumpliera con su función auditiva


-Mauro: de echo, no ha pasado tanto tiempo desde la última vez que nos vimos - dijo acomodando el clip de papel que poseía sobre su ligera melena encima de su cabeza

-Nígel: eso da igual Mauro, esta vez tengo un serio problema y necesito que me ayudes a resolverlo - habló con franqueza la cacatúa acercándose hacia el tití de manera amenazadora, algo que puso nervioso ligeramente a Mauro

-Mauro: jeje, claro, me salvaste la vida y te debo una, ¿cierto?, jeje... ¿qué necesitas?, ¿que te devuelva las copias de los mapas del Santuario?, ¿qué te diga cuando saldrá el próximo cargamento de aves en cuidado?, ¿o necesitas sabotear algún sistema de seguridad de otro edificio?, ¿te metistes en problemas con la Legión Esmeralda de nuevo? - hablaba más nervioso que antes mientras el rostro de Nígel se acercaba peligrosamente al del tití, provocando que este se encogiera de hombros intimidado por la sombra del ave

-Nígel: no, (dijo alejándose de Mauro un par de metros, dejando esa mirada intimidante de lado), esta vez es algo más personal de lo normal, estoy buscando a un ave - dijo volteándose mirando con seriedad al tití

-Mauro: ¿un ave?, ¿una sola ave? - preguntó confundido observando el rostro de la cacatúa

-Nígel: exacto, una sola ave, y lo necesito antes del amanecer de mañana, ¿entendido? - dijo hablando con seriedad, no cambiando en ningún momento su expresión facial

-Mauro: si es solo un ave entonces será fruta comida, ¿cuántos de mis hombres quieres que lo busquen?, ¿tres, cinco...? - hablaba burlonamente de la preocupación de Nígel por capturar a solo un ave, tanto que incluso se recostó en el suelo con una pose femenina observando delicadamente las garras de sus patas delanteras

-Nígel: los quiero a todos, a tus trecientos lacayos en busca de esa ave - dijo nuevamente tapando la luz del Sol sobre Mauro y cubriendo su cuerpo con una sombra terrorífica, denotando el color de sus ojos los cuales se habían vuelto celestes cristalinos

-Mauro: ¡¿QUÉ?!, (tos), (tos), ¡¿mis trescientos hombres para un ave?!, (la tos molestaba tanto al mono que este terminó levantándose del suelo jadeante por un poco de aire), ¿qué clase de ave es esa? - preguntó colocando su garra sobre su cuello para tratar de aliviar el dolor de su garganta

-Nígel: ¡esa ave es un celestino de fuego Mauro!, ¡me humilló cuando escapó de mí junto con su noviecita azul!, ¡pero lo peor es que Marcelino lo necesita!, ¡y después de que reciba su lección se lo devolveré!, ¡tengo hasta mañana antes de que el avión con el cargamento parta hacia Puerto Rico!, ¡y por eso necesito encontrarlo urgentemente hoy! - el suelo alrededor del ave comenzaba a congelarse, creando una ligera escarcha que se expandía por la tierra hasta llegar a las patas de Mauro

-Mauro: ¡¿un celestino de fuego?!, eso en total hacen... 1... 2... 4... 6... ¡8! celestinos en todo Rio de Janeiro - dijo el tití contando con los dedos para luego mostrarle su garra a Nígel con el número total de aves celestinas

-Nígel: sé contar idiota, (dijo empujando la garra de Mauro hacia abajo), no me preocuparía tanto si fuera un celestino normal, pero es uno de nivel 10, como yo y como tú... derritió muy fácilmente mi gruesa pared de hielo y por eso quiero que lo busque toda tu tribu, ¿entendiste?, es más fuerte de lo que aparenta - dijo casi pegando su rostro con el de Mauro en una mirada llena de ira

-Mauro: oye tranquilo Nígel, tenemos bastante tiempo, faltan en total unas 18 horas calculo yo, no tenemos por qué...

-Nígel: ¡AHORA! - para su frase final, Nígel empleó un poderoso grito lleno de furia directamente hacia el rostro de Mauro, lo que dejó los pelos del cabello del mono todo desaliñados, al igual que dejó sus ojos rodando hacia todos lados

-Mauro: brrrrrr, (dijo agitando su cabeza haciendo un gesto de negación, arreglando la posición de sus ojos y acomodando su melena de tití), no tenías que gritar - dijo molesto caminando y colocándose en el medio de la pequeña planicia echa por el propio relieve creando un círculo perfecto con su garra alrededor de él mismo


-Nico: ¿qué dicen Pedro?, escuchamos un grito - preguntó el curioso canario

-Pedro: creo que... están hablando de Blu pero... no sé si todavía es verdad, tengo que seguir escuchando - continuó con su labor cerrando los ojos y escuchando todo a su alrededor

-Lila: ahhhh, la curiosidad me mata y no aguanto, pero no podemos ver a Mauro, inmediatamente lo sabría si lo hiciéramos, ¿qué estará pasando allá? - dijo poniendo una pose pensativa observando hacia la copa de los árboles

-Pedro: shhhhh, silencio, necesito escuchar - dijo Pedro algo molesto silenciando a Lila


-Mauro: tienes suerte de tenerme como amigo Nígel - el tití se colocó exactamente en el centro del círculo a unos pocos pasos de Nígel

-Nígel: lo mismo te digo a ti Mauro, lo mismo te digo a ti - Nígel procedió a alegarse aún más de Mauro con la intención de mantenerse a salvo del próximo movimiento que este ejecutaría

Una vez mantenida la distancia suficiente, el cuerpo de Nígel comenzó a brillar de un tono azulado cristalino celeste, solo para que después este creara una hermosa y delgada espada de hielo la cual inmediatamente enterró sobre el suelo mientras encorvaba su espalda y enganchaba sus garras sobre la tierra, sujetándose al cien por ciento de su preciada arma

-Nígel: ¡listo Mauro!, estoy listo - una vez que terminó de hablar este cerró los ojos con bastante fuerza y agarró con fiereza su arma

-Mauro: que dramático eres, ni que fuera tan peligroso para los animales después de diez kilómetros a la redonda - habló seriamente mientras su cuerpo se rodeaba con una maravillosa y resplandeciente aura amarilla

Repentinamente el mono extendió su pata derecha y de esta apareció una extraña esfera rodeada por la misma aura amarilla, solo que su interior era sinceramente lo más hermoso que podía llegar a existir en el Universo. Parecía como si adentro de aquella esfera hubieran un montón de pequeñitas galaxias perdidas en un espacio que parecía infinito, pero más que de sorprenderse Mauro parecía normal, ni siquiera le prestaba atención

-Mauro: yo Mauro, bla bla bla, hago que esta esfera, bla bla bla, y es así como, bla bla bla y muchos más bla bla bla, espero que con el poder del bla bla bla, atraiga una vez más a mis bla bla bla... para que, bla bla bla, ya sabes - decía sin interés rodando la espera sobre el dedo principal de su garra como si de una pelota de basque se tratara

-Maura: ohhh, no soy malo en esto, de echo, ¡soy muy bueno! - decía maniobrando con la "pelota" a través de su cuerpo, pasándola sobre sus brazos de lado a lado y cuando esta estaba a punto de caer al suelo la pateaba y hacia dominio con ella como si fuera un profesional del fútbol

-Nígel: ¡CONCÉNTRATE MAURO!, ¡LO DEL CÍRCULO ES INNECESARIO Y LO DEL "CONJURO" TAMBIÉN!, ¡GUÁRDATE ESAS ESTUPIDECES PARA TI SOLO Y DEJA DE JUGAR CON LA ESFERA! - gritaba Nígel increíblemente molesto al observar como Mauro se distraía jugando con la esfera

-Mauro: ¡entonces Mauro la tiene y se la pasa a Mauro damas y caballeros!, ¡oh no parece que Mauro va a prepararse para hacer una canasta triple!, (el mono tití con una sonrisa malévola dio un poderoso salto pasando por incluso encima de la copa de varios árboles, sujetando la pelota con su pata derecha mientras caía en picada hacia el suelo), ¡Y SE PREPARA PARA EL TIRO FINAL Y...!

-Nico: ¿qué está pasando allí? - tontamente el canario asomó su cabeza afuera de los arbustos viendo como Mauro con su estela amarilla caía debido al peso de la gravedad

Como si de una bomba se tratase Mauro impactó directamente contra el suelo, creando una enorme y circular aura morada que comenzó a extenderse a lo largo del bosque, con la mala suerte de que el impacto traspasó la visión de Nico y arrojó el canario contra el cuerpo de Sintia el cual le sirvió como escudo, y no solo eso, sino que Pedro también sufrió los efectos de la explosión, esta vez sus oídos siendo gravemente afectados por el ruido, y sus tímpanos empezando a quebrantarse, por suerte, estos no se rompieron en el proceso, solo sufrieron graves daños

-Lila: ¡NICO! - como era de esperarse, inmediatamente Lila corrió directamente hacia el canario para comprobar el estado de su compañero

-Sintia: auch, (dijo acariciando su cabeza debido al golpe), para ser pequeño pesas bastante - dijo la hembra levantándose con cuidado del suelo dejando caer suavemente el cuerpo de Nico en este

-Lila: ¡AYYY NIQUILLO!, ¡¿ESTÁS BIEN?! - habló la hembra preocupada agarrando el cuerpo de Nico colocando su alita izquierda sobre la espalda del canario para mantenerlo cómodo

Para buena suerte de Nico, una repentina tos comenzó a acosar su garganta ferozmente, dándole a entender a los demás que aún estaba consciente

-Nico: Lila... (tos), (tos), ¿qué pasó? - decía aún aturdido por el reciente golpe, abriendo ligeramente los ojos mientras la pequeña tos continuaba molestándolo

-Lila: ayyy niquillo, menos mal que estás... - sin embargo Lila abrió los ojos de golpe cuando observó la mirada del pobre canario

-Lila: ¡OHH DIOS MÍO NICO! - hablaba la hembra horrorizada mientras sus propias lágrimas comenzaban a hacerse presentes sobre su rostro, derramándose sobre el prado de plumas de sus mejillas y deshaciendo el extracto de frutas jugosas que le daban su característico color rojo, por suerte solo fueron unos pequeños trocitos lo que logró desteñirse de su plumaje

-Nico: ¿eh?, ¿Lila?, ¿d-dónde... dónde estás? - decía extendiendo las alas "observando" hacia todos lados buscando el rostro de la hembra

-Pedro: ¡OIGAN CHICOS!, ¡¿QUÉ PASÓ?! - gritó Pedro observando como Lila comenzaba a llorar sobre el cuerpo de Nico, algo que llamó la atención de todos

-Sintia: shhhh, no hagas ruido Pedro, mantente callado - dijo la hembra en voz baja acercándose al oído de Pedro

-Pedro: ¡¿QUÉ?! - gritó repentinamente el cardenal no escuchando a Sintia

Automáticamente la guacamaya azul-amarilla colocó su ala sobre el pico de Pedro, callándolo en el acto mientras Lis la ayudaba haciendo señas con las alas, algunas de estas eran "señalar hacia los oídos" y "fingir que está rompiendo una rama" dándole una clara explicación al cardenal lo que le sucedió a este, no sin antes hacer una seña final para que se mantuviera callado todo el tiempo

-Nico: ¡Lila por favor!, ¡No puedo ver nada, esto no es gracioso!, ¡me estás asustando! - decía el canario preocupado mientras su respiración se tornaba exageradamente más fuerte y sus ojitos también se tornaban llorosos al igual que los de la hembra

La guacamaya para tratar de calmarlo utilizó como último recurso deslizar su rostro hasta que finalmente las alas del canario tocaron su pico, dándole al menos una sensación de tranquilidad a este

Las pupilas del ave se tornaron completamente blancas y sin estas su rostro carecía de expresividad en lo absoluto, el saber que su pareja se había quedado completamente ciega era un echo que imposibilitaba la razón y dejaba escapar los sentimientos, rindiéndose y dejando que la hembra llorara aún más. Nico se había quedado ciego y Pedro sordo... y ahora este ligero contratiempo podría imposibilitar su escape, o incluso podría condenarlos a los cinco


Primero que nada, jeje, les debo una disculpa... a todos, no he tenido tiempo para leer sus historias, se me han acumulado las de Jaqui, Anonymous y Mike, (siendo la de este último las más largas), y claramente el tiempo no me dio para mucho que digamos, me demoraré un poco en retomar el ritmo de lectura pero sé que lo lograré, trataré de ponerme al día con todos. Y para hacer eso leeré sus historias hasta el último capítulo que publicaron, una vez después de eso haré una review corta hablando sobre lo que me perdí, y después de eso ya comentaré como solía hacerlo antes, largo y profundo. También siento lo del ya saben... la demora de mi Fic y los errores que podría contener el cap, pero creo que los arreglaré en las próximas páginas... ahora si me disculpan, me prepararé para leer sus Fics y escribir mis caps, "también me he retrasado porque estoy escribiendo un libro para Wattpad", jeje, así que sin más que decir se despide su buen amigo Dariux, "¿cierto Anonymus" (XD)

Att: el estudioso y universitario Dari a Secas