Notas Iniciales: ¡Hola gentes! Lo prometido es deuda y luego de dos semanas traigo el nuevo capítulo de esta historia. Me alegra saber que haya tenido un muy bien recibimiento en el capítulo anterior por lo que estoy muy agradecida con ustedes por tomarse su tiempo en leerlo. El anterior capítulo nos centramos en Levi y su vida, por lo que hoy nos centraremos en Eren.

Por favor leer las notas al final. Haré unas aclaraciones.

Advertencias: mención de maltrato infantil y abuso hacia Eren.

Sin más los dejo con la lectura.


CAPÍTULO DOS — LE GARÇON

Si tuviera que describir su trabajo en una palabra diría aburrido, y no es para más: tiene que poner una sonrisa todo el tiempo frente a personas pudientes que llegan al club como si fueran los reyes del mundo. Hoy precisamente no es su día ya que le toca la recepción. Hubiera dado lo que fuera por estar en las cocinas lavando platos, al menos así sentía el turno más productivo. Incluso estaría mejor limpiando los camerinos y los baños para no estar enfrente de esa gente.

Pero no. El día en que se llena más le toca la recepción y todo porque tiene buena presencia y pueda dar una buena impresión a los comensales. Las veces que le toca la recepción da gracias al cielo por tener la vista un poco borrosa y no verlos claramente debido a que tiene prohibido usar sus gafas cuando está en dicho puesto. Al menos le permiten usarlos cuando está en otro donde no lo miren tanto, pero como es la primera impresión, debe ser atractivo a la vista y sus gafas circulares le "impiden serlo".

Afortunadamente ya se acostumbró a no usarlos cuando está frente a los clientes. Únicamente sólo puede ver de cerca mas no de lejos, por lo que el rostro de la persona frente a él sólo es ligeramente borroso. Además, y debido a su cargo, su memoria se ha agilizado rápidamente, por lo que puede recordar perfectamente cada abrigo y sombrero de cada cliente. Nunca se ha equivocado por más que se le caigan o se le desordenen debido a la gran cantidad de personas. De igual forma y como parte del protocolo del lugar, cada persona tiene que anotarse en el libro de visitas, lo que ha ayudado a aprenderse de memoria los nombres de los comensales y su rostro. Una habilidad muy útil.

Hay una larga fila de personas esperando anotarse, dejar sus abrigos y tomar un vale de bebidas cortesía de la casa, lo que le hace ser un poco acelerado al hacer su trabajo, de alguna forma le ayuda a distraerse y no pensar en nada más en que en ello. Pero de repente las personas se mueven y hay mucho murmullo. Levanta la mirada y ve que los clientes miran hacia el suelo por lo que dirige su mirada también pero no logra ver nada. Las personas murmuran que hay algo que los pasó rozando en los pies, por lo que lo están buscando hasta que ven una pelotita de color negro que rueda lentamente por el suelo. Extrañado sale del escritorio de recepción sabiendo que nadie de los presentes se dignará en hacerlo, la recoge y la pone en un cajón del mostrador para después mostrársela a su superior.

Uno de los clientes lo "regaña" por ser descuidado y que gracias a eso podría causar un accidente. Teniendo cuidado de no hacer una mala cara, pide disculpas, hace una reverencia y asegura que jamás volverá a ocurrir, ganándose un "eso espero" por parte del idiota que se victimó.

Luego todo transcurre normal, sin nada que lo alerte. Termina de despachar a todos los clientes y se dispone a pasar todos los registros de los clientes en el libro de membresías para poder cobrarle a los clientes su consumo de esta noche.

Vuelve a repetirse a sí mismo que hubiera sido mejor estar limpiando las cocinas en lugar de estar ahí. No es que odie su trabajo, lo que sucede es que no es bueno lidiando con personas. Es muy difícil poner una buena cara ante personas con grandes aires de superioridad sólo porque tienen dinero, tal y como pasó con el tipo anterior.

Cualquiera le diría que renuncie o que busque otro trabajo si tanto le disgusta. El problema es que no puede hacerlo ya que en dicho lugar pagan muy bien. Lo suficiente para mantenerse durante el mes en el pequeño apartamento de un edificio muy cercano al club. Desde que llegó a París fue el primer empleo con buena paga que pudo encontrar para lograr sobrevivir él solo.

Él nació y creció en un pueblo rural llamado Cordes sur Ciel* situado en el sur de Francia. Hijo de inmigrantes alemanes, no conoció otra ciudad más que esa hasta que cumplió dieciséis años y huyó de ahí.

No huyó porque detestara el lugar. No. Él huyó a causa de su padre. Desde que era pequeño, él siempre sintió una especie de rechazo hacia su persona. Él comparaba su padre con el de sus amiguitos y notaba que el suyo no lo trataba igual. Los demás abrazaban a sus hijos cuando llegaban a casa luego de una larga jornada, pero el suyo siempre lo ignoraba y ni siquiera lo miraba cuando el pequeño Eren le pedía abrazos. Pero a pesar de ello tenía a su madre, la joven Carla, quien siempre estuvo para él y quien le dio el nombre de Eren porque le trajo alegría desde que nació. Él siempre amó a su madre. Pensar en ella hace que sus ojos verdosos se llenen de lágrimas por su recuerdo, pero tiene que tragarlas para no llamar la atención.

Su madre murió cuando él tenía trece años, dejándolo solo al lado del hombre que nunca lo quiso. Desde entonces comenzó el sufrimiento para él: su padre, Grisha al ver la ausencia de su madre, empezó a tratar a Eren tal cual sirviente. No dejaba que tomar comida que él preparaba, no le dejaba ir a la escuela, no le dejaba jugar con sus amigos, le gritaba ante el más mínimo error que cometía, incluso algunas veces llegó a darle palizas por no poder hacer las cosas tal cual Grisha las quería. Nunca hubo un día en que no le recordara que su mera existencia era un estorbo para él. Por medio de gritos, Grisha le confesó que estaba casado con otra mujer y que Carla sólo fue un capricho al que tuvo que unirse a la fuerza dejando a su primera esposa.

Luego y por medio de cartas que encontró un día entre las cosas de su madre, se dio cuenta que Carla era una tentación para Grisha debido a una cuantiosa herencia que le pertenecía y que si se casaba con ella podría disponer de ella, mas no contaba que Carla había hecho su jugada y dejó todo a nombre de su hijo Eren al momento que ésta falleciera, causando disgusto en su padre.

Aún no puede cobrarla puesto que tiene que cumplir 21 años para ello y apenas acaba de cumplir los 19. Pero cuando se salió de esa casa se llevó, aparte de algunas prendas, dichas cartas, un joyero, fotos de su madre, algunos de sus libros y una lata con dinero ahorrado que meses antes de su muerte se la había confiado a Eren para usarlos cuando necesitara y esconderlos muy bien.

Un año después de la muerte de su padre, Grisha trajo a vivir a su primera esposa llamada Dina. Ella es una buena persona. Pero su marido le puso una regla muy específica: no debía hacer caso a Eren, ni siquiera darle de comer. Sólo debía de ponerle a realizar tareas domésticas desde muy temprano hasta muy tarde. Sin embargo, Dina siempre fue buena con él. Le daba de comer un poco para que no se notara la ausencia de alimento y le ayudaba con las tareas de su casa cuando Grisha no estaba en casa. También le curaba sus golpes cuando Grisha se desquitara con él cuando tuvo un mal día. Siempre le incitaba a que se fuera de la casa, que tomara lo más importante y se marchara a otro lugar lejos del pueblo. Por un tiempo Eren no quiso hacerlo. De alguna forma se había encariñado con ella y temía que Grisha le fuera a hacer daño. Pero ella siempre insistía.

Pero un día y luego de una golpiza muy fuerte a causa de una apuesta perdida, Eren decide tomar algunas de sus pertenencias y de su madre, y se va de la casa, no sin antes dejarle una nota a Dina agradeciéndole todo lo que hizo por él. Y se fue para no volver atrás.

Caminando llegó a París, preguntando y tomando camiones y trenes logró llegar. Decidió asentarse en la gran ciudad debido a que mucha gente en el pueblo comentaba que París era una ciudad donde había mucho trabajo y decidió probar. Con el dinero ahorrado de su madre logró rentar un cuarto decente en medio de la ciudad y desde ahí empezó a buscar trabajo.

Comenzó en restaurantes pequeños ganando muy poco, pero para él eso era más que suficiente para poder seguir viviendo en el cuarto hasta que meses después le contacto el actual dueño del club invitándole a trabajar debido a su buena apariencia prometiéndole una buena paga.

Desde entonces está en Le Zéphyr Céleste y su vida ha cambiado considerablemente. Empezó a recibir cartas de Dina quien averiguó su teléfono de contacto. Siempre estuvo preocupado por si Grisha se desquitó con ella por su huida, pero ella en sus cartas le tranquilizó diciendo que su marcha le hizo bien en el temperamento de su esposo, pero que no se sintiera mal por ello porque le pregunta sobre su estado en la gran ciudad parisina.

A pesar de que le pregunte eso, sabe que es porque se siente culpable por el trato y sabe que no se atreverá a buscarlo por orgullo. Tampoco lo hará él. Ya tiene su vida hecha en París. A pesar de todas las molestias que le causan los comensales, ha hecho buenos amigos aquí como Armin, un chico rubio y muy inteligente que trabaja en las cocinas, y Jean, un chico con el que hacen bromas de todo tipo y que se encarga de servir tragos; además de otros chicos en el lugar.

Sin embargo hay algo que lo incomoda y no logra identificar por qué. Una de los músicos del club que se encargan de poner ambiente al lugar, la pianista Mikasa, cada vez que están cerca, ésta se le queda mirando muy fijamente y consigue ponerle nervioso. No sabe si es porque es la primera mujer en su vida que lo mira de esa manera o porque le da miedo. Eren sabe que ella es una chica muy hermosa, pero por alguna razón no se fija en ella de ese modo y le incomoda que lo mire muy fijamente, aunque no le ha dirigido la palabra.

Dejando los pensamientos de lado, termina con el registro y nota el desorden de abrigos a su lado. Se dispone a ordenarlos por número y sombrero pero como estaban mal colocados se le caen encima algunos. Una vez más da gracias al cielo por tener una excelente memoria por lo que los recoge todos y los pone junto a su respectivo abrigo y número. Cuando se levanta y voltea a ver a su izquierda nota algo raro: la puerta que da a las oficinas está ligeramente abierta. Él recuerda perfectamente que esta puerta estaba cerrada desde el inicio y que nadie ha salido de ella, por lo que decide investigar por si hay alguien, pero tampoco cree porque la puerta que da a la calle hay un vigilante llamado Bertholdt, él pudo haber notado algo. Se dirige a preguntarle pero en ese instante Armin le llama por lo que cierra muy bien la puerta y se dirige hacia él.

—¿Qué sucede? —pregunta Eren.

—Ya es cambio de turno. Te toca llevar tragos a las mesas —le responde y nota el rostro de Eren —¿Ocurre algo?

—Sí. La puerta que conecta a las oficinas estaba algo abierta. Yo recuerdo perfectamente que estaba cerrada todo el tiempo. ¿Podrías preguntarle a Berth si no vio a alguien extraño entrar?

—Claro. ¿Crees que haya sido un robo? —pregunta Armin.

—Lo dudo mucho, el Sr. Shadis ya hubiera activado la alarma, pero en todo el rato que he estado aquí no ha pasado nada.

—De cualquier forma hay que avisarle para que ponga más seguridad en esta área. Bertholdt no puede con todo.

—Sí, lo haré. Tú también por cualquier cosa mantente vigilado.

—De acuerdo.

Y Eren se dirige hacia las cocinas para tomar un mandil, una bandeja, arreglarse la coleta, ponerse sus gafas (le permiten usarlas para no causar accidentes) y pedir los tragos para dárselos a los comensales. Los reparte entre todos con normalidad. Las mujeres siempre le sonríen atraídos por su apariencia y los hombres simplemente lo ignoran. Cuando está por volver a las cocinas ve que un tipo sentado en unos de los sillones del fondo le hace una señal para que se acerque. Él obedece y cuando está cerca de él pone la sonrisa ensayada para que se sientan contentos y le pregunta:

—Sí, señor ¿en qué puedo servirle? —y mientras lo observa se da cuenta que es Darius Zackly, uno de los hombres de negocios más ricos de la ciudad y uno de los principales clientes que posee el club. Sólo lo había visto de lejos y en el momento de tomar sus datos, pero nunca le había hablado. Hasta ahora.

—Sí, niño. Tú me servirás esta noche. —y sin darle tiempo lo toma de uno de sus brazos y lo jala hacia él haciendo que Eren cayera en sus piernas —Eres hermoso. Desde que te vi supe que tenías que ser mío sí o sí. —y empieza a oler su cabello y lamer una de sus orejas.

Eren está completamente petrificado. Ni siquiera le da tiempo para pensar, hasta que siente una de las manos de ese hombre subir por una de sus piernas que lo hace despertar. Cuando por fin se despabila empieza a empujar al tipo para lograr soltarse, pero éste, quien tiene mucha fuerza, lo retiene entre sus brazos para no dejarlo ir. Eren le empieza a golpear en todos lados, toma una copa de vino y se lo arroja en la cara. Mira la bandeja en el suelo tentándolo a usarla para defenderse pero recuerda que no puede hacerlo ya que a pesar de todo sigue siendo un cliente. No le queda más opción que gritar por ayuda. Grita diciendo la palabra "rojo" muchas veces mientras forcejea contra el tipo quien lo sigue tocando en todo su cuerpo y las luces se encienden (al ser un lugar apartado, las luces estaban apagadas) haciendo que todos los presentes volteen a ver en su dirección.

Al ver la escena todos se escandalizan al ver a tan importante personalidad con un chico. El tipo al verse observado arroja a Eren al suelo lo toma de su cabello para darle una abofetada que lo tira nuevamente. Luego le da unas patadas y le escupe en el cuerpo. Se levanta y mientras toma sus cosas, Eren escucha que le dice: —Esto no se quedará así, asqueroso afeminado marica. —y sale corriendo.

Se escuchan susurros por todos lados y los meseros apagan las luces en ese sector para que ya no vieran nada mientras levantan a Eren y se lo llevan al acceso restringido que da a los baños de los meseros. Le limpian y tratan de tranquilizarlo. Reiner, uno de ellos le hace un masaje en los hombros para que pueda relajarse. Entre los dos le recomiendan que vaya en este mismo instante a hablar con Shadis, puesto que temen que el tipo vaya a hacer algo en contra de ellos y los perjudique, y que Shadis tome una decisión.

Eren no es tonto. Una vez que logra tranquilizarse decide hacer caso de lo que le dicen y contarle todo tal y como sucedió a su jefe. Pero sabe que Keith lo que hará es despedirlo para no dañar el prestigio del lugar, además él no es nadie ante tan importante figura como lo es Darius Zackley. Pero mantiene la leve esperanza de que no lo corra y que se dedique únicamente a las cocinas y no salir de ahí.

Al cabo de un rato y con la esperanza de que el resto de los comensales haya olvidado el suceso, sale de ese cuarto y entre las sombras se dirige a la recepción y bajo la mirada de Armin, entra en la puerta. Cuando logra cerrarla se apoya en esta y se abraza a su cuerpo sintiéndolo aún tembloroso ante el abuso. Jamás en su vida había experimentado tal cosa. Su orgullo está herido puesto que esas cosas no suelen ocurrirle a hombres**.

Respirando profundo se dirige hacia la oficina de su jefe. Notando que está muy silencioso del otro lado. Normalmente su jefe siempre está atendiendo llamadas no importando la hora que sea. Toca un par de veces pero no se escucha nada. Toca otra vez y espera un momento, pero obtiene únicamente silencio. Indeciso toma el pomo de la puerta y la abre preparando una disculpa por la intromisión y entonces lo ve.

Keith Shadis está sentado con las manos caídas a ambos lados. Su cabeza está hacia atrás ensangrentada y con el mango de un cuchillo sobresaliendo en su frente, y todo está en silencio.

Sin pensarlo más sale corriendo de la oficina y se dirige a la recepción donde alterado, le grita a Armin que llame a la policía. Armin le mira aterrado queriendo preguntarle pero Eren sólo logra decirle: —El jefe está muerto en su oficina.

CONTINUARÁ…


Notas Finales: Y bien, hemos llegado hasta aquí con el capítulo dos y hay unas cositas que quiero aclarar que creo que quedaron volando:

1. La apariencia de Levi en el anterior capítulo. Creo que no logré especificarla muy bien por lo que aprovecho para decir que cada quien puede imaginarselo como gusten. Con la única diferencia que mide 1.70m. seré honesta xD nunca me gustó la estatura de Levi, muy enano xD

2. Eren tiene el cabello largo porque desde que en el manga sale así me encantó y dije ¿por qué no? xD también usa lentes, no es de gran relevancia en esta historia. Simplemente es un valor agregado xD

3. Cordes sur Ciel*: es un pueblo francés ubicado al sur del país. Simplemente lo busqué en Google xD

4. "Su orgullo está herido puesto que esas cosas no suelen ocurrirle a hombres**".: esta frase yo sé que suena algo machista pero deben recordar que son los años 60 por lo que la homofobia es palpable. Además a los hombres afeminados los veían mal (sigue siendo, lamentablemente) aunque en Francia no se hacía mucho revuelo como en Estados Unidos (espero que sea bueno el dato, estuve investigando) así que si a alguien le ofendió esta frase, me disculpo. No quisiera que alguien se sintiera afectado de tal forma.

5. También dar un aviso que el día Domingo 4 de Agosto no podré actualizar esta historia porque estaré en vacaciones e iré a pasear, puede que lo haga en esta semana que viene que es el 28 de este mes, al mismo tiempo que Cautiverio, pero no estoy segura. Si no logro salir entonces actualizaría esta historia hasta el 11 de agosto, o más antes. No lo sé. Pero prometo no irme a hiatus, eso se los aseguro

Creo que por el momento sería sólo eso. Si alguien tiene más dudas pueden hacérmelas.

De nuevo: agradezco el buen recibimiento que tuvo y los comentarios que recibí en Fanfiction. Me hicieron muy feliz. Ya respondí a las personas que tienen usuario en esta platorma, así que aprovecharé para responder a los guests:

Lily: Muchas gracias que te haya gustado, estos dos capítulos son introductorios por lo que poco a poco irá surgiendo todo, espero xD

Kaimi: Ya me había asustado xD me alegra que te haya gustado. Y lo prometido es deuda, aquí está el segundo luego de dos semanas, pero con el tres todavía no sé que hacer por lo anterior explicado

Bueno, eso sería todo, nos leemos en la siguiente semana o dentro de tres. No estoy segura.