Notas Iniciales: ¡Hola gentes! Luego de tres semanas (se supone que serían dos, pero el domingo que le tocaba estuve de vacaciones) vengo con el tercer capítulo de esta historia. No saben el gusto que me da sabiendo el buen recibimiento que tiene. Me alegra que esto les esté gustando mucho. Ya pasamos los dos capítulos introductorios, se podría decir que a partir de este empieza la acción. Pero lamentablemente nuestros protagonistas aún no se verán. Tengan paciencia con ello.
No hay advertencias que considerar en este capítulo. Creo que el único sería la lentitud que está tomando xD
Sin más los dejo con la lectura.
CAPÍTULO 3 — CETTE NUIT ET LE PAIEMENT (ESA NOCHE Y EL PAGO)
Está sentado en una de las mesas del local. Muchos policías están tomando fotos y revisando cada rincón del salón y cada cuarto del edificio. De igual forma el cuarto que más escrutinio lleva es la oficina de Keith Shadis, quien fue encontrado muerto por Eren Jaeger hace unos momentos.
Luego de ser el primero en descubrirlo, salir corriendo y pedirle a Armin a la Policía, se fue hacia la cocina y posteriormente al baño para relajarse un poco. le dieron ganas de vomitar pero se controló y cuando salió del baño le contó a los demás que su jefe estaba muerto y que era necesario que sacaran a todos los comensales.
Reiner, el mesero principal, dijo que era preferible que esperaran a la policía para que nadie saliera. Lo único que pueden hacer es cerrar la puerta principal y no dejar que nadie se fuera de ella, y trató de que Eren se tranquilizara un poco ya que a él le tocaría dar la mayor declaración.
Y así fue. Para cuando llegó la policía y encontraron el cuerpo, uno de los oficiales se subió al escenario y dio el aviso al público causando un revuelo entre los comensales quienes empezaron a murmurar unos entre ellos. No faltó la mujer que se alteró de los nervios e hizo un drama con tal de llamar la atención, no faltó el idiota que criticó a los meseros y el agente de seguridad por, valga la redundancia, seguridad. No faltó la enorme ola de rumores muy exagerados de personas que afirmaban haber visto a un hombre o a una mujer vestida provocativamente de rojo.
Muchos agentes llegaron, entre ellos el detective Erwin Smith, uno de los mejores con una gran trayectoria y ser el pionero en técnicas de investigación. Él es el primero en cuestionar a Eren, Bertholdt y Armin; mientras que los demás agentes entrevistaban a todos los comensales dejando ir a aquellos que no vieron nada y dejando a quienes vieron algo o tienen esa sensación.
—Bien, Sr. Jaeger. Dígame todo desde el comienzo de su turno. —pregunta Erwin para tener una idea concreta de todo lo que vio Eren.
—De acuerdo: comencé mi turno a las siete de la noche. A esa hora empiezo yo. Primero me dispuse a limpiar el lugar y una hora después los comensales comenzaron a llegar. Les pedí que hicieran una fila para que pudieran anotarse en el libro de visitas y luego tomar sus abrigos y sombreros.
—¿Habían muchas personas esperando?
—Al principio no. Pero poco a poco se fue llenando hasta que tuve a muchas personas esperando anotarse. —recalca Eren tranquilamente.
—¿Y no vio a nadie con aspecto sospechoso desde un principio? —Insiste Erwin.
—No realmente. Cada vez que alguien entraba a hacer fila levantaba la mirada y no vi a nadie raro. Además no tenía mis gafas por lo que no lograba ver desde lejos. Aunque pasó algo raro.
—¿Algo raro? Explique por favor.
—Cuando estaba escribiendo el nombre de un comensal a las diez de la noche, hubo un pequeño murmullo entre quienes estaban haciendo cola y cuando levanté la vista todos miraban hacia el suelo. Y de entre sus piernas salió una pelotita pequeña de color negro.
—Una pelotita de color negro. ¿La tiene con usted?
—Sí —y dirigiéndose a una de las gavetas del escritorio de la recepción, saca la pelotita y se la muestra al detective. —No vi realmente quien la lanzó y ni siquiera escuché que alguien entrara en la puerta que da hacia las oficinas. Luego salí de mi escritorio a recogerla y un cliente me regañó por el descuido. Pero no vi a nadie.
—Esto sólo pudo ser lanzado desde alguien de atrás —dijo Erwin en voz baja hablando consigo mismo. —¿Recuerda usted quien era la última persona en ese momento? Y necesito los nombres de todas las personas que estaban entre las diez y las once.
Eren piensa por un momento tratando de recordar si por vistazo vio a alguien entrar a esa hora, y entonces, como un flechazo de luz recuerda: Un hombre al que no se le veía el rostro ya que estaba con la cabeza baja y que estaba cubierta con un sombrero.
—Creo… creo que sí hay alguien. Un hombre. Sólo lo vi por un segundo pero traía un saco negro y tenía un sombrero del mismo color. No le logré ver la cara porque iba con la cabeza gacha y cuando levanté la pelota y volví a mi puesto ya no estaba ese hombre. No le tomé importancia porque pensé que se había arrepentido al ver el lugar muy lleno.
—Le tomaremos atención a ese detalle. ¿Qué pasó después de ese momento?
—Seguí recibiendo a los comensales que estaban y una vez vacío me puse a ordenar sus abrigos y sombreros, pero como eran muchos todos se me cayeron y me tuve que agachar a recogerlos. Cuando me levanté vi la puerta que da a la oficina del Sr. Shadis ligeramente abierta. Yo puedo asegurarle que desde que comenzó mi turno esa puerta a permanecido cerrada todo el tiempo.
Mientras Eren le contaba, Erwin seguía anotando todo en su libreta escuchando atentamente al joven. No cabía duda. El hombre del sombrero y saco negro era el responsable del asesinato, según su instinto. Aunque tenía mas o menos una idea de su vestimenta, iba a ser muy difícil dar con el sujeto debido a que en la ciudad hay muchos hombres que se visten de forma similar. Otra vez, su instinto le dice que este caso le va a costar.
—Luego, mi compañero Armin, el chico rubio que está en aquel sitio. —prosigue Eren con la mirada dirigiéndose al chico rubio —Me llama para decirle que es cambio de turno y que él me va a suplantar. Le aviso lo de la pelota y la puerta, y me dirijo a la cocina a empezar a servir tragos. Al rato, como una hora después; decido subir a hablar con el Sr. Shadis y fue cuando lo encontré.
—¿De qué quería hablar exactamente? —pregunta Erwin al notar esto último y observando al joven. Se da cuenta que su expresión cambia, como si la mención le causara molestia. Se graba ese detalle en su mente.
—De un percance que tuve con un cliente. Nada importante, sólo quería ser el primero en informarlo. —Responde a secas el joven.
—¿Qué tipo de percance y con quién? —Insiste Erwin al darse cuenta de la molestia del joven. Puede que no sea importante pero tiene que tomar todo detalle.
—…Se lo diré en privado, señor. No quisiera hablar de ello enfrente de todos. Fue muy vergonzoso —Dice Eren mientras mira hacia el suelo. Erwin decide aceptar aunque ya se está haciendo una idea de lo que pasó y parece comprenderlo.
—De acuerdo. Ahora dígame, ¿Quién es el encargado de la seguridad en la entrada?
—Ah sí. Es Bertholdt Hoover. Es el chico alto de ahí a la par del rubio. Armin le dijo a él sobre la pelotita y la puerta abierta, pero desde que comencé turno no he hablado con él.
—De acuerdo, vamos a interrogarlo. Mientras tanto necesito que usted me acompañe porque necesitamos hacer un reporte de su testigo. También le dice a su amigo Armin que debe acompañarnos. —y sin esperar que el joven le responda, se dirige hacia donde está Bertholdt para pedirle su declaración.
Le hace la misma pregunta que Eren al inicio y cuando le pregunta por un hombre de saco y sombrero negro, Bertholdt afirma haber visto a alguien similar pero que no logró verle la cara porque la tenía cubierta con el sombrero además que era de estatura mediana. Dijo que salió una media hora después aproximadamente y que iba caminando muy rápido hasta que se perdió en las calles. No dio aviso a nadie porque tiene prohibido abandonar el puesto.
Erwin, al escuchar la versión de Bertholdt sólo puede confirmar la versión del hombre del sombrero de Eren, por lo que a medida que escucha a otros testimonios más empieza a trazar un plan en su mente con tal de dar con un hombre con tales características junto con una nueva: un hombre de mediana estatura.
Luego de hacer más preguntas a todos los presentes, de corroborar el libro de visitas y tomar a aquellos que estaban entre las 9:30 y 10:30 para tomar llevar con ellos a la estación de policía a aquellos quienes se percataron del hombre del sombrero, junto con Eren, Armin y Bertholdt. Luego los meseros tuvieron que despachar a todos los comensales asegurándoles que no les cobrarán nada de lo consumido en el lugar y disculpándose con las molestias. Uno de ellos, el tipo que regañó a Eren por el asunto de la pelota, exclamó que es lo mínimo que podrían haber hecho porque "este basurero" ya había perdido el prestigio que lo caracterizaba. Bueno, los meseros no pudieron decirle nada sino darle la razón: Le Zéphyr Céleste había perdido todo.
Los policías esperaron a que los clientes se fueran para poder sacar el cuerpo y llevarlo a la estación para examinarlo y dar aviso a los familiares para poder retirarlo, luego los detectives se llevan a los testigos para tomar su declaración y empezar a elaborar el informe.
Mientras van en el auto de los agentes, Eren no puede dejar de preguntarse qué será de ellos. Como todos los meseros, sabe que el lugar ya perdió. A menos que alguien llegue y que lo sepa administrar. Y si eso llegara a pasar desearía que no los despidan a todos porque el lugar les da una buena paga para vivir.
Todos los meseros tienen una historia. Todos son provenientes de zonas campesinas que llegaron a la ciudad en busca de un mejor futuro. Armin, quien se mudó con su abuelo enfermo para poder pagar un buen médico ya que es el único familiar que tiene con vida. Jean, proveniente de una zona agrícola, vino a la ciudad en busca de clientes para su pueblo y lo logró con Le Zephyr Celesté. Bertholdt y Reiner, quienes provienen de otro país, afectado por la guerra, vinieron a este por la estabilidad, y así sucesivamente.
Eren no puede evitar pensar en Shadis. Sabe que esa imagen de su jefe muerto no se le irá de su mente en mucho tiempo. Sabe que le causará pesadillas al ver a su jefe, quien le ayudó, con una navaja sembrada en la cabeza.
Sin sentirlo, llegan a la estación de policía. Llevan a todos los testigos a unas oficinas donde cada uno de ellos toma por escrito la declaración para elaborar el informe. Luego entre los tres detectives a cargo, empiezan a elaborar un plan para dar con el responsable del asesinato. Deciden entre todos que van a tocar puerta por puerta de todos los edificios, hoteles y moteles de la ciudad. Deciden investigar en los edificios más cercanos al club, y así lo hacen: por grupos van de puerta en puerta investigando a los hombres con estatura mediana y con sombrero y gabardina negra, para llevárselos a aquellos que cumplen con tales características. Arrestan a todo transeúnte que esté caminando a tan altas horas de la noche para preguntar la coartada de cada uno.
Pero no pasan por un burdel situado en el sótano de un edificio, a pesar de que a esa hora está muy activo. Puede ser que sea porque sólo pocos saben de este lugar.
Y así transcurre toda la noche.
(Al día siguiente)
Se despierta de un sobre salto e inmediatamente mira su reloj en la mano que no se quitó cuando se acostó. Son las diez de la mañana. Se levanta sabiendo que no dormirá de nuevo y se dirige a la pequeña cocina para hacerse algo sencillo de comer. Una vez que termina se dirige a un sillón cerca de la ventana y corriendo levemente la cortina mira hacia el paisaje que se le ofrece: un día nublado con muchos edificios grises y viejos. Pero está inquieto. Su instinto le dice que algo ocurrirá pronto. Y sabe que está relacionado al trabajo que ejecutó la noche anterior, por lo que sin dejar de pensar en ello, termina de comer y se dirige a tomar un baño para luego alistarse para salir a a "cobrar", activando su sentido por si algo llegara a suceder.
Una vez listo, toma unos billetes de su escondite en la chimenea, toma su abrigo y sombrero, y cerrando muy bien la puerta, sale del edificio. Camina unas calles hasta llegar a una tienda y compra un periódico en donde se ve en primera plana el asesinato de Keith Shadis, dueño del prestigioso bar y club Le Zéphyr Celesté. Como en la tienda hay mesas para el público, toma una de ellas y pide un café mientras lee el periódico, tomando en cuenta la noticia.
Lee para ver si hay algo en que prestar atención y lo descubre: hay cinco testigos, tres de ellos son los comensales que no dieron su nombre por seguridad que estaban delante de él en la fila para entrar (Levi trata de recordar sus caras pero no puede debido a que estaban de espaldas), y dos quienes al parecer vieron más y quienes prefirieron mantenerse en el anonimato. Estos dos últimos vieron a un hombre con abrigo y sombrero de color negro y que posee una estatura mediana. Levi hace memoria de quienes podrían ser esos dos y como chispazo en su mente, recuerda al vigilante en la entrada y al chico de coleta de la recepción. Se maldice internamente por el vigilante ya que no previó que lo podría observar o confundirlo con otra persona. Al chico de la recepción no podía hacer nada ya que al parecer sólo vio de vistazo, según el testigo que decía. Se preocupa pensando en que quizá debería esconder sus abrigos y sombreros de color negro (dando gracias a que sólo tiene dos) y empezar a usar los de otros colores. Que bueno que en ese momento está usando un sombrero de color gris con un abrigo del mismo color.
Deja unas monedas en la mesa y tomando el periódico sale de la tienda para dirigirse a la estación de tren. Toma uno que lo lleva al otro extremo de la ciudad, límite con la ciudad vecina. Mientras viaja va leyendo el periódico tratando de disimular el hecho que hay muchos agentes policiales en las calles verificando todo. Ruega que el cobro sea lo más rápido posible para ir a su casa y esconder sus abrigos negros en unos tablones sueltos debajo de la cama.
Cuando llega a su destino, sale de la estación y camina entre callejones para llegar a un edificio abandonado. Ahí lo espera un hombre de estatura similar a la suya. Es más robusto que él, tiene el cabello castaño claro peinado hacia atrás con la mitad rapado en la nuca y los costados. Está vestido de forma informal: sólo un pantalón, camiseta y chaqueta de cuero. Tiene su mano metida en un lado de la chaqueta. En cuanto ve llegar a Levi espera a que esté cerca de él e inmediatamente le da un sobre grueso. Levi no lo mira, sólo lo guarda en un bolsillo dentro de su abrigo.
—¿Todo ha salido bien? —pregunta el hombre castaño.
—Sí. —responde escuetamente el otro.
—Sin embargo, las noticias dicen otra cosa. No lo ha atrapado la policía, ¿verdad?
—No. Y si llegaran a hacerlo ya me encargaré de ello.
—Si eso llegara a pasar, no les gustaría a los de arriba —dice el hombre con un deje de amenaza en ella.
—Ya me encargaré de ello. Tengo la coartada perfecta.
—Eso espero. Creo que dentro de poco lo contactarán por correo. Usted espere por ello.
—Sabe que no me gusta tomar trabajos con muy poco tiempo entre ellos.
—Creo que este valdrá la pena, al final usted decide. —y sin esperar respuesta, se retira.
Levi chasquea la lengua maldiciendo la amenaza y la propuesta de otro negocio, que simplemente se retira a paso rápido. Siguiendo el mismo camino que al principio, llega a su casa una hora después he inmediatamente esconde el dinero guardando un poco en su billetera. De igual modo toma un sombrero negro y las dos gabardinas negras para meterlas en bolsas del mismo color. Abre los tablones debajo de la cama y mete en un agujero amplio la bolsa con la ropa dentro para después cerrarla bien usando un poco de pegamento de madera y dejar todo como estaba.
Como no tiene nada que hacer limpia un poco su cuarto, y cuando termina, toma un libro y se dispone a leer, pero en ese momento alguien toca la puerta. Se levanta con cautela para abrir y ve que son agentes de la policía. Respira profundo un momento antes de abrir la puerta. Cuando la abre, la policía le pide su identificación mientras le dicen que tienen permiso de registrar su hogar. Tranquilamente, Levi les deja pasar. Un agente revisa toda la casa: sus cajones, su armario, debajo de la cama, en la chimenea. Le hace una señal a su compañero que en ese lugar no hay nada sospechoso. El agente le hace la siguiente pregunta a Levi:
—Sr. Ackerman. Estamos investigando el asesinato del Sr. Keith Shadis. Los testigos dicen que vieron a un hombre con sombrero negro y gabardina negra. Tiene usted esos abrigos.
—No, sólo tengo un sombrero negro nada más. Todos mis abrigos son de color gris y azul oscuro. —responde con tranquilidad y el policía puede corroborar eso con su compañero.
—¿Qué hizo ayer entre las 10 y las 11 de la noche?
—Estaba en un burdel desde las 9 y media hasta las tres de la madrugada. Luego me vine hasta aquí.
—Bien. Tendrá que acompañarnos, Sr. Ackerman, y por favor tome su abrigo más oscuro y su sombrero negro. Lamento decirle que usted es uno de los sospechosos debido a su similitud con el testimonio. No se preocupe, usted no es el único. Sin embargo, no habíamos venido a esta zona a investigar.
—De acuerdo. —y tomando sus cosas, acompaña a los policías hasta la estación preparando su coartada y lamentándose el tener que incluir a Petra en este asunto.
CONTINUARÁ…
Notas Finales: Bien, hemos llegado al final del capítulo tres. A pesar de la suerte que Levi pareció tener, igualmente se lo llevaron a la policía. ¿Qué creen que pasará? xD
Muchas gracias por leerme y por dejarme sus lindos reviews que no pude contestar por falta de tiempo. Creo que lo haré por cada capítulo para que no se me olvide ninguno. Por esta vez lo haré así, pero si prefieren que lo haga por privado, con gusto, ya veré como hago.
Aclaración: Iba a subir esto el domingo, pero desde el viernes en la noche me quedé sin internet debido a lluvias. Mil disculpas por eso.
Respuestas a los reviews:
Tsubame Hime: Tus reviews son oro puro. Muchas gracias por dejarlos. Sí, con lo de Zackly va por ese camino. Ya mas adelante ya veremos que pasará. Con lo de Dina: ya estaba hasta cierto punto cansada de que la pongan como la madrastra mala que maltrata a Eren, y me dio ganas de cambiar eso, si bien sé que no pudo hacer nada, al menos trató bien a Eren cuando Grisha no estaba. Con lo de las gafas, el problema que tiene es que no ve de lejos, sólo de cerca y aún así en sitios oscuros le cuesta un poco, pero eso no es relevante en la trama, es sólo un capricho mío xD y no, Zackly no tiene nada que ver con la muerte de Shadis, eso es bajo el mando de otra persona. Y con lo de la altura de Levi, si él se pone a la par mía, él me llega a los hombros (soy alta), y no me gusta eso jajajaja xD. Y aún falta un poco para que Eren y Levi se miren por primera vez xD muchas gracias por tus palabras, me hicieron sentir muy bien. Espero no decepcionarte con esto. Feliz semana para ti también.
Charly Land: No inventés, si vos escribís super genial, mucho mejor que yo jajaja. Me alegra que te haya gustado, y muchas gracias por el fanart que me mandaste. Créeme, se pondrá turbio, pero no te preocupes, no tendrá angst, sólo suspenso jejeje xD
A Ghost02: Ya falta poquito para que se conozcan, posiblemente en el cuarto capítulo xD me alegra que te guste y que te haya atrapado. Espero no decepcionarte.
Kaimi: Te iba a decir que me siguieras en redes sociales pero veo que te hiciste una cuenta. Muchas gracias por animarte. Siento que de alguna forma he influenciado en ello que me hace feliz. Muchas gracias por darme follow y a esta historia.
Scc Ccu: Sí, tuvieron una infancia bien turbia, y Levi la sigue teniendo. Con Mikasa no pude evitarlo, pero no es relevante en la trama. Ella en el fondo quiere hacerse amiga de Eren pero es muy tímida por lo que lo único que hace es mirarlo haciendo que se pongan incómodo. No pude evitar ponerla de ese modo xD Ahora con que Eren podría usar lentes de contacto, no puede porque en esa época eran de un costo muy elevado y demasiado incómodos. No cualquiera podía tenerlos. Y ya falta poco para que se encuentren xD muchas gracias por dejarme comentarios, me hacen muy feliz.
GobletMoonStone123: Y poco a poco va tomando forma, ya se va a ir trazando poco a poco xD
