Notas Iniciales: ¡Hola gentes! Hoy es día de actualizaciones y le toca a esta historia. Y creo que poco a poco vamos a ir descubriendo todo xD
No tengo nada más que agregar, por lo que las dejo con el capítulo.
CAPÍTULO 8 — PREMIÈRE RÉUNION (PRIMER ENCUENTRO)
Se despierta de un sobresalto. Ni siquiera recuerda haberse quedado dormido. Pero su cabeza le duele y está un poco incómodo ya que aún tiene puesta sus ropas del día anterior. El sólo recordarlo hace que ese despido se le venga a la mente una y otra vez como si fuera una cinta de vídeo, de esas que sólo hay en el cine.
Realmente está preocupado, porque tendrá que buscar un nuevo empleo en la ciudad y tener que esperar hasta que cumpla los 21 años para acceder a esa herencia. De igual forma le da en qué pensar sobre lo que pasará a a partir de ahora. No sabe si le será complicado encontrar empleo o si se tardará un tiempo en hacerlo. Y empeora aún más las cosas el hecho que ese sujeto no le pagó los días trabajados, por lo que sólo tiene unos 10 francos para la semana, nada más.
No puede evitar enojarse el porqué su madre decidió que tendría que tener esa edad para poder recibir esa herencia y así no tener tantas complicaciones como las de ahora mismo. Pero se reprende a sí mismo por pensar así de ella, ya que, a su modo, lo ha protegido. Aún después de muerta.
El hecho de pedirle dinero a su padre para estos días está totalmente descartado. Podría escribirle una carta a Dina para poder pedírselo a ella, pero sabe que ella no maneja el dinero, sino su padre. Y honestamente no quiere hablarle, ni ahora ni nunca.
No hay opción. Hoy mismo tendrá que salir a buscar trabajo, aunque sea en un restaurante o en una cafetería durante el día. Al menos espera poder encontrar uno, por más insignificante que sea y ganando poco comparado a su paga en el club.
Un ruido se escucha en la puerta, se queda en silencio por unos segundos y luego otro, tocando insistentemente. De mala gana, se levanta rogando al cielo que no sea el dueño del edificio exigiendo su paga, aunque al instante recuerda que hace una semana le acaba de pagar lo del mes. Mira a través de una pequeña abertura, suspirando de alivio al ver que es Armin, así que no lo hace esperar y lo deja pasar. Le invita a un café y prepara las dos tazas mientras su amigo empieza a hablar.
—¿Qué pasó Eren? Ayer saliste corriendo del bar. —El otro suspira pesadamente antes de responder.
—Me despidieron, Armin.
—Lo suponía. ¿Te dijeron por qué?
—Ese tipo me dijo sobre el escándalo de la vez pasada con el tipo gordo que se pasó de listo conmigo. Me dijo que yo había sido el culpable y bla, bla, bla.
—¿Sólo por eso? —pregunta Armin un poco extrañado
—Es la razón que él me dijo. ¿Qué otra razón tendría para despedirme? —se pregunta Eren, aunque al mismo tiempo pasan muchas razones en su mente, pero trata de disiparlas. No cree que llegue a ese nivel.
—No sé, es que me parece muy rebuscada. Y no puedo dejar de pensar en una teoría. También despidieron a Bertholdt.
—¡¿Qué?! No es cierto. —exclama Eren sorprendido.
—Sí, fue como a los diez minutos después de que te fuiste. Lo mandó a llamar y luego de unos minutos, salió corriendo sacando sus cosas, de la misma forma en que tú lo hiciste.
Definitivamente hay algo raro en todo esto, porque no le cuesta relacionar el asesinato de Shadis con ese sujeto y tuvo que despedir a los dos empleados que vagamente vieron algo.
—Además. —prosigue Armin. —La administración de ese tipo es muy rara. En todo este turno nos ha tenido trabajando como locos. A cada insignificante detalle que a él no le parecía, hacía que lo volviéramos a hacer. Mis pies me están matando. Si todas las noches serán como esta, tendré que renunciar. A una de las meseras le gritó enfrente de los clientes como si fuera un espectáculo y a Mikasa le gritó porque, según él, se había equivocado en una nota en el piano.
Por todo lo que cuenta su amigo, Eren siente cierto alivio al haber sido despedido al instante.
—¡Ah! Por cierto, se me olvidaba. —dijo Armin mientras buscaba algo entre sus cosas. Sacó un papel y se lo entregó a Eren. —Es tu cheque. Antes de irme me llamó y me preguntó si era amigo tuyo. Aunque no me dio tiempo de responderle, me entregó esto y me dijo que por la prisa se le había olvidado. Me dijo que te pidiera disculpas si te ofendió en algo y que te desea mucha suerte.
Eren mira el cheque con su salario completo más un 50% del mismo. De acuerdo, esto es muy extraño para él, sobretodo por el hecho de que le pidiera disculpas por lo sucedido, es como si quisiera compensar algo. Y honestamente le gustaría saber qué. Pero bueno, ese dinero le ayudará para vivir por estos días mientras encuentra otro trabajo.
—Armin. —dijo en un susurro. —¿Crees que él tuvo algo que ver con el asesinato de Shadis?
Su amigo se queda callado por unos segundos y responde: —Con todo lo que pasó ayer, me queda más que claro, la pregunta es ¿por qué? Shadis no parecía ser un hombre que se mete en negocios turbios.
—No, pero. A veces de la gente que menos nos imaginamos, es la que más se mete en estos líos. —reflexiona. —Además, despidieron a los dos que vieron algo raro esa vez. Empiezo a tener miedo.
—Pero Berth fue quien vio de cerca al asesino, pero conmigo, a puras penas pude ver algo. Esa insignificante pelotita fue el perfecto distractor esa noche.
—Algo sencillo pero práctico. De igual forma, ten mucho cuidado, Eren. Ese tipo, Willy, es de las familias más influyentes en todo París. El bar es meramente un capricho, a mi parecer.
Y tiene razón. El bar no es el único club exclusivo en la ciudad, y ahora que ya ha perdido la fama, ha pasado de ser un club para gente rica a ser un club para todo público.
En la oficina de Shadis se ve a un hombre rubio sentado de espaldas hablando por teléfono. Ya lleva un rato así por lo que empieza a cansarse, sobretodo por no estar acostumbrado a estar despierto toda la noche.
—Ya te dije que sí lo hice.
—¿Le humillaste, le dejaste en la calle?
—Sí, lo hice. El chico está afuera.
—Excelente. — y colgó sin esperar respuesta.
Willy deja el teléfono pesadamente en su lugar y se masajea la sien mientras bosteza cansado. Ha sido una noche muy difícil para él. Sobre todo porque no esperaba ver el gran desastre que la administración de Shadis había ocasionado. Jamás en su vida había visto a unos sirvientes tan inútiles que no supieran hacer nada bien. Espera que con esa noche hayan aprendido, porque no quiere tener que volver a despedir a gente, no cuando no hay suficientes fondos para manejarlo. A puras penas le pudo dar el cheque a ese chico de cabello largo que tuvo que sacar ayer. Es lo menos que podía hacer por él luego de despedirlo. Cuando lo vio por primera vez supo que él era la cara perfecta del lugar considerando lo exclusivo que fue. Sabe que perfectamente el chico es un imán para las mujeres al ver la rareza de sus ojos. lamentablemente por órdenes de gente superior a él tuvo que despedirlo.
Honestamente le desea la mejor de las suertes.
Pero volviendo al club; realmente entendía la necesidad de los préstamos que Shadis le pidió. Recuerda la primera vez que le pidió uno. Era una cantidad pequeña y que aún así le dejó el club como garantía, pero pasó el plazo y no lo pagó. Luego otro y otro y otro hasta llegar a un punto en que ya no pudo cancelar sus deudas. Aún le cuesta entender cómo es posible que un bar, con una reputación digna de respeto, fue capaz de caer en un agujero sin fondo. Obviamente, todo esto tuvo un límite ya que no podía permitirse seguir perdiendo dinero, por lo que le hizo un llamado para que le diera el club y así poder manejarlo a su antojo. Shadis, naturalmente, se negó.
Tuvo que tomar medidas extremas para poder recuperar lo que es suyo.
Ahora podrá dirigir ese bar a su antojo y tratar de sacarlo poco a poco de ese pozo. Será divertido por un tiempo.
Se despierta y por primera vez en mucho tiempo, se queda en cama por un largo rato mientras mira hacia el techo. El rostro de ese chico llamado Eren se le viene a la mente y, como si fuera un flechazo, recuerda la orden que tiene de acabar con su vida por lo que tiene que vigilarlo. Lo único que sabe de trabaja por las noches en ese bar y sale a una hora antes del amanecer. Realmente no hay mucho que planear, sólo esperar hasta que él salga para luego seguirlo y así ver donde vive. Así también podrá planear mejor cómo protegerlo.
El resto del día se lo pasa leyendo, un pasatiempo que siempre le ha gustado hacer y que gracias a este "empleo" pudo lograr. Lee un grueso libro hasta que cae la noche. Se prepara desde las siete de la noche y justo antes de salir, da un vistazo hacia el edificio de enfrente para ver si hay alguien espiándolo. Por cualquiera de las dudas saldrá por la puerta trasera y, aunque caminará demás, podrá distraer a la policía.
Sale y camina varias calles y cuadras hasta llegar a un hotel donde sube hasta llegar a cierto número de habitación. Toca ciertos golpes específicos y le abren la puerta donde hay unos hombres sentados en una mesa redonda jugando cartas. El olor a tabaco le entra fuertemente en su nariz. Los hombres están concentrados en el juego y ve que en medio hay dinero apostado.
Él se sienta en una silla y les pregunta:
—¿Hasta qué horas estarán acá?
—Toda la noche. —le responde un hombre rubio.
—Guárdenme un lugar. Vendré a eso de la una de la madrugada. —dice mientras se levanta y se dirige a la puerta.
—Trae algo de dinero. Será bueno verte perder. —dice otro hombre de cabello negro mientras se ríe levemente y los otros dos le siguen. Levi sólo voltea a ver y antes de salir les dice:
—Yo nunca pierdo. En verdad nunca lo he hecho. —y cierra la puerta. Los otros solamente resoplan y siguen en lo suyo. Saben que no pueden ganarle.
Levi camina por todas las calles mirando a todos lados de forma discreta hasta llegar al bar pero se detiene antes pensando que la policía podría estarlo siguiendo, por lo que camina hasta pasar de largo el lugar. No le extraña lo solitaria que está la entrada al lugar considerando que en los periódicos no han dejado de hablar del tema.
Camina unas cuadras más hasta que ve a una figura caminar enfrente suyo. A medida que se acerca se da cuenta que es Eren. No pudo agradecer su suerte por lo que decide hacer una jugada bastante arriesgada.
Eren venía caminando luego de dejar muchas solicitudes de trabajo y de pasar por entrevistas en restaurantes, cafeterías y demás. Hoy fue un día de mucha suerte ya que lo aceptaron en una cafetería cerca de un museo de la ciudad. Le habían ofrecido trabajar desde muy temprano (a la hora del desayuno) y salir unas horas después del mediodía. Eren aceptó con gusto empezando el día de mañana, por lo que se retira rápidamente para poder descansar un poco. Al menos no iba a ser tan malo como pensaba.
Sin embargo, no se da cuenta hasta que está demasiado cerca y se asusta al verlo. Era ese hombre que lo miraba intensamente cuando estaba en la estación de policía. Definitivamente ese hombre es aterrador por su mirada.
No quiere crear problemas por lo que simplemente se hace a un lado y saludando con un frío "Buenas noches", se aleja rápidamente de ahí, pero no contaba con que ese hombre le hablaría.
—Disculpe, joven. Necesito hablar con usted. Por favor.
Su voz, aunque suave, es grave, y no hay signos de enojo ni mucho menos una orden. Pero temiendo que ese hombre le pudiera hacer algo si se negara, da la vuelta y responde:
—¿Sí? ¿En qué puedo ayudarle?
Aunque trató de disimularlo, Levi pudo notar lo nervioso que está el chico ante su presencia. Tantos años de vivir entre las sombras han hecho que tenga una apariencia algo lúgubre.
—Vamos a una cafetería. Será más cómodo ahí. Si gusta podemos ir la que está enfrente. —dice mientras mira a la pequeña cafetería aún abierta que alumbra la calle.
—De acuerdo. —responde Eren. Y empieza a caminar hacia dicho lugar. Aunque eligió un lugar más acogedor para charlar, aún no puede bajar la guardia. ¿Qué querrá decirle ese hombre? Definitivamente todo un misterio.
Mientras tanto, en la mente de Levi está pensando qué palabras decirle o si contarle de una buena vez que él es el asesino y que ahora le han buscado para matarle a él y le ofrecerá su protección.
Todo lo que diga hará que ese chico se le acerque o que se aleje de su alcance.
CONTINUARÁ…
Notas finales: Ok gentes eso ha sido todo por este capítulo, como siempre muchas gracias por todo su apoyo.
Algo que hay que recalcar es que esos hombres que estaban en esa habitación del hotel donde Levi fue son Gunther, Erd y Auruo del antiguo equipo de Levi en SNK. Creo que tenía que traerlos de vuelta xD
Para quienes siguen mi fic The Soldier and The Creature notarán algo curioso relacionado con este fic el siguiente domingo. Les dejo de tarea que lo averigüen jajajaja xD
Respuesta a los reviews:
GobletMoonStone123: es una sensación horrible que no se la deseo a nadie. Pero al final resultó que Willy no fue tan hdp con Eren. Le mandó su chequesito xD
Charly Land: los "rompecatre" jajajaja xD tuvieron una buena noche para haber creado semejante belleza xD Levi ya va andar detrás de sus calzones jajaja xD el que lo acosa arderá, vas a ver xD me hace muy feliz ver tu apoyo. De verdad sos un pedacito de cielo :3
