Mi niña

POR COQUI ANDREW

CAPITULO DOS

Vamos rumbo a Francia, ahí empezaré mi nueva vida, soy afortunada al ser adoptada por un matrimonio que nunca tuvo hijos, los señores Leduc, me llevarán a vivir a su país de origen, me educaran como toda una dama de sociedad, les corresponderé, porque sé que me aman y me aceptan como soy, no son como él.

Recuerdo cuando lo conocí fue en una visita al Hogar de Pony iba junto a sus padres y otras personas, estábamos jugando, Annie no quería trepar el árbol, Ralph la molesto y lo empecé a golpear, llego él a separarnos, gire a ver a la persona que me sostenía en el aire y… sus ojos qué hermosos, de un azul intenso como el mismo cielo, cómo me atreví a decirle que si le podía dar un beso, pero no resistí, me enamore de él. En verdad lo amo, pero no se ¿por qué cambio conmigo? Aún me lo pregunto, ¿Qué hice mal? ¿Ya no me quería? Estoy muy molesta con él y con su prometida Marjorie, vieja bruja, sus cometarios hacía mí, mal intencionados, pero qué él no me defendiera y le diera la razón, no se lo perdonaré.

El cambio se dio cuando el regreso a Chicago a tomar el lugar como el Patriarca, estábamos todos en la sala cuando él entro, se veía espectacular e imponente todo un hombre, yo ya no era más una niña, mi cuerpo cambio, no usaba mis coletas, era una enfermera y debía vestir acorde a lo que soy , deje atrás mis ropas infantiles, vestía en ese momento a la moda, la Tía Elroy, Rose Mary, Annie, Paty y Eliza me ayudaron a escoger un guardarropa único o eso creía yo.

Él fue saludando a cada uno, empezó por la tía, su hermana, sus tíos, sobrinos y cuándo pregunto por mí, todos nos quedamos sin dar crédito pues yo me encontraba junto a los señores Leduc, a ellos los conocí en el hospital, cuando el señor Maurice estuvo internado y era atendido por mí. Regresando a él, desde que ingreso al salón no dejaba de verme, creemos que me confundió con una invitada pues no me saludo.

Su sobrino Anthony le dijo- Tío William, Candy se encuentra junto a la señora Monique Leduc- cuando giro para ver si era cierto sus ojos se abrieron en total sorpresa, me miro de arriba abajo, por lo que deduje es que, si le gustaba mi cambio, pero me equivoqué, su rostro se tornó rojo y me dijo - ¡¿Candy, eres tú?!, Pero ¡¿qué te paso?! ¡¿Por qué estas vestida así?! Pareces una... mejor no te digo, estás muy joven para vestirte así, aún eres una niña, ¡Por dios! ¿Quién te vistió así?

Todos estábamos con la boca abierta de las palabras que decía, no lo podíamos creer, empecé a sentir las lágrimas en mis ojos, salí de ahí pues no quería que me viera triste; solo escuche como todos le reclamaban su actitud y él se defendía.

Ese mismo día, mando a recoger mi ropa y le ordeno a Dorothy que acomodará la ropa que él trajo de su viaje. Ropa especialmente hecha a mi medida, era ridículo.

Las muchachas entraron a mi habitación, para consolarme y cuando vieron el vestuario, se horrorizaron, ¿quién no?

-No puedo creer que te hiciera esto, mi tío- dijo Eliza

-Perdona, Candy, pero esta horrible la ropa, será de la mejor tela, pero… - dijo Annie con una mueca de horror.

-Por favor, cómo se atrevió, desde que entro no te quitaba la vista pensé que le había gustado tu apariencia y fue todo lo contrario – dijo Paty

-No se preocupen muchachas, él no tiene remedio, siempre me verá como "su niña", logre rescatar algunos vestidos que están en esa maleta, me los voy a llevar al hospital y cuando salga con ustedes me los pondré, ¿qué les parece? - dijo Candy toda triste

- ¡Claro que sí! - dijeron todas

Durante los siguientes días él trato de hablar conmigo, pero me negaba, no quería escucharlo, menos charlar. Pero un día, en el hospital, mis compañeras, me dijeron que alguien estaba preguntando por mí, en la recepción, me dirigí hacia allá, lo vi e inmediatamente fui a la oficina de la enfermera en jefe y le

pedí el teléfono, hable con la Tía Elroy, ella sabía que usaba los vestidos que logre rescatar, así que de inmediato mando uno de los que él me había regalado.

Así que, al salir, no me quedo más que tragarme la vergüenza de usar ese vestido, notar algunas risas burlonas de las compañeras, fue peor, pero no pude postergar más la plática con él. Trato de justificarse diciéndome que me quedaban mejor y me veía muy linda con ellos. Además, me dijo que traía otro vestido para su presentación y qué era hermoso, si como no, pensé.

Llego el día de la presentación, que les puedo decir del vestido, horroroso; las burlas nunca cesaban, mis amigas no querían estar junto a mí, él no estaba a mi lado, pues fue acaparado por "señoritas casaderas del momento", quienes lo devoraban con la mirada, tengo que reconocer que él es muy guapo y varonil. ¿Qué hice yo? Me fui a encerrar a mi habitación, él fue a buscarme, entro, pero hice que ya dormía y se fue.

Así transcurrieron los meses soportando a la mentada Marjorie, parecía chicle, no lo dejaba, yo me separe poco a poco de mis amigos y de él, no me sentía cómoda pues estaba obligada a usar esa ropa. La Tía Elroy y Rose Mary eran las únicas que me acompañaban, a los eventos sociales a los que tenía que asistir, me negaba rotundamente, la Tía consiguió que el director, me diera guardias para no asistir y él dejará de insistir. Mil veces prefería estar en el hospital que, a lado de él, soportando burlas.

El evento que si no pude negarme ir fue su cumpleaños, no por él, si no por la Tía, así que asistí con un ridículo vestido que mando hacer especialmente para mí y la ocasión, es una lástima que sus padres ya no vivan, ellos no permitirían esta humillación constante.

El evento empezó, como siempre Marjorie lo acaparo, ellos salieron al Jardín, estaban tardando en entrar, la Tía me mando a buscarlos, dirigí mis pasos hacia allá, los encontré, estaban charlando, me acerque cuidadosamente y alcance a escucharlo – Candy es mi niña, siempre lo será, es inmadura y si yo la consentiré todo el tiempo… Me sentí mal y no termine de escuchar.

Me alejo de ahí y subo a mi habitación por la puerta del servicio. Archie la ve de lejos, pues también fue a buscar a Albert.

Albert fue a buscarme porque quería bailar un vals conmigo y que sin mí la fiesta no tenía sentido. Acepté bajar con él, bailamos y ese momento lo sentí único, pues él me miraba intensamente, que no podía describirla, yo también lo miraba a los ojos, el encanto se rompió, cuando la viborita de Marjorie, lo fue a reclamar como suyo – Querido William, ¿ya terminaste de jugar al baile con esta niña? - mirándome y sonriendo con burla, ya no dije nada y me fui, volví a la habitación y no abrí a nadie.

Al día siguiente, hable con la Tía Elroy, George y los señores Leduc, renuncie a la tutela de los Andrew y acepte a los señores Maurice y Monique como mis padres. Dejé todo y me fui con ellos a Francia a iniciar nueva vida.

Continuará…

Hola hermosas, esperando que se encuentren bien, les agradezco mucho la aceptación a este nuevo fic, el personaje de Albert si es muy posesivo y celoso, pero tendrá que aprender a controlar esos sentimientos, hizo sufrir mucho a Candy como lo irán descubriendo poco a poco durante el desarrollo de la misma.

El broche. Gracias por tu comentario, trataré subir a la brevedad.

Balderas. Gracias por leer.

Selenityneza. Eran amigos, Albert la canso por posesivo.

Moon. Si lo abandono por posesivo, tienes razón le hubiera robado el beso, pero desde pequeña demostró ser una dama también.

Tuty. Si dejo una nota breve, pero se lo merecía, en los capítulos posteriores se darán cuenta.

Guest. 1 Gracias por leer, espero no decepcionarte.

Guest 2. Ya lo sabrás.

Isaura. Gracias por leer.

Elluz. Parte tienes razón, pero fue decisión de Candy.

Guest 3. Gracias por leer

Pivoine3. Merci beaocup por votre commentaire, Albert est toujours amoureux de Candy, mais tout será repare petit a petit.

Abril-04, Gracias por tu comentario, espero continuar la narración claray fácil de leer.

Maravilla121, Gracias, si Albert la ama.

Gaby LezU. Gracias por leer.

Veronic71. Espero no decepcionarte

Chidamami, Gracias por leer.

Maribel Es una historia tierna y romántica, espero les guste.

Ana Isela: Me alegra saber que te gusto la historia, espero no decepcionarte.

A todas la anónimas gracias por leer. Sus comentarios me animan a continuar escribiendo.

Saludos y bendiciones.

Coqui Andrew