En una pequeña casa, que mas bien parecía un departamento, la cual consistía en un baño, una cocina-comedor, un living muy angosto pero cómodo y una habitación muy pequeña.
Mas específico en la habitación se encontraba Zoro despierto en su cama dispuesto a levantarse, al lado en esa misma habitación en otra cama se encontraba durmiendo la hermana menor de este.
Un viernes a las 9:00 am, horario en que Zoro se levantaba para hacer su rutina, que consistía en darse una ducha y luego hacer el desayuno para él y su hermana Kuina.
Kuina era una niña peliazul de 11 años, la cual era muy inteligente y se esforzaba para traer buenas notas y hacer feliz a su hermano, Pero como Zoro era buena en los deportes y también le fascinaban las katanas como a su hermano mayor.
- Kuina levántate, ya esta listo el desayuno, dale que son 9:30 - Zoro ya con el desayuno listo, esperaba a su hermana.
- Ya voy hermanito, espérame que me cepillo los dientes - gritaba Kuina a su hermano mayor - ¿qué vamos a desayunar hoy? - Preguntaba Kuina a Zoro.
- Lo mismo de siempre Kuina, no hagas preguntas boludas ¿sí? - decía Zoro algo molesto.
Luego de su desayuno habitual, el cual consistía en cereales con leche, Zoro se disponía a lavar los trastes, y en eso pasaba rápido la mañana.
Se acercaba el horario del ingreso de Kuina a la escuela y esta se alistaba en su cuarto, el cual compartía con Zoro, antes de partir Zoro y Kuina almorzaban una manzana y luego se iban de casa.
Kuina apunto se ingresar a su escuela, saludaba a su hermano y este se disponía a volver y hacer las compras para la cena, para luego volver a su casa y alistarse para ir a su escuela.
Momentos después de que Zoro saliera de su casa, caminando un poco mas, llega a donde vive su mejor amigo Luffy, y lo llama a través de gritos para ir juntos a la escuela.
Luffy era un pelinegro delgado, con una cicatriz debajo de su ojo izquierdo, la cual se la hizo cuando era un niño con tal de impresionar a un hombre que admiraba.
- Luffyyyy - gritaba Zoro, para que Luffy saliera.
- Ya voy Zoro, báncame un toque - contestaba Luffy desde adentro de su casa.
Una vez este fuera, saluda a Zoro y van de camino a la institución - ¿qué onda amigo? - Preguntaba Luffy
- Bien acá andamos rancho, como siempre, recién de comprar ¿vos qué onda? -
- Nada, todo tranqui hoy me desperté tarde, llegue eso de las 3:00 am a mi casa anoche - respondía Luffy
- Ah bien, ¿qué estuviste haciendo, lo de siempre cumpa? - el peliverde pregunta a Luffy
- Si amigo, hay que sobrevivir, no me gusta tanto esto de robar autos - se lamentaba Luffy de hacer lo que no quería - Pero bueno no me queda de otra -
- Sí, mal ahí perri, ustedes son 4 con tu abuelo, que ya no puede hacer mucho - Zoro entendía a su amigo
Varios minutos después Zoro y Luffy estaban llegando al instituto, y seguían dialogando tranquilos como siempre.
- Es increíble lo bien que jugó amigo - decía Zoro a Luffy
- Jaja si siempre da que hablar, cuando su equipo mas lo necesita el responde - acotaba Luffy
- Tenés razón guacho esas son algunas de sus virtudes, la descose siempre el loco - Zoro comentaba
Antes de entrar a la escuela, el auxiliar de puerta los miraba con mala cara por llegar tarde, pero este ya estaba acostumbrado.
Una vez dentro de la institución, estos se despedían para ingresar a sus respectivas aulas, ya que Zoro era un año mayor que Luffy.
Ya dentro de su aula, Zoro era regañado de nuevo por su profesora por ingresar tarde, este hizo caso omiso a sus palabras y mientras iba a su banco habitual, que era al fondo del aula, saludaba a algunos de sus compañero de clase.
En el aula se encontraba su amigo y rival Sanji, un rubio de cejas rizadas que cocinaba junto a su padre adoptivo en un comedor comunitario.
- Eh cejitas, pensé que hoy no ibas a venir, te hubieses quedado cocinando - se burlaba Zoro de Sanji.
- Cállate la boca marimo ¿vos para qué venís, si te quedas dormido? - acotaba Sanji.
- Y bueno, es lo que hay gil ¿qué tanto gato? - Zoro molesto.
- ¡Ay! Ya te pusiste en modo maricón, guacho lelo -
- ¿qué la agitas, flogger cejas de pionono? -
- Bueno cierren la colacha mamus - Luffy se metía en la discusión.
- Sí, siempre bardeandose ustedes - interrumpía un moreno de pelo rizado.
- Vos cállate Usopp, ¿qué te metes salame - respondían al unísono Zoro y Sanji.
- Bueno giles, hay vino la profe - respondía Usopp
- Se callan y me entregan la tarea - decía una profesora muy enojada.
- ¿Había tarea para hoy? - preguntaba un Luffy muy desanimado.
- Sí Monkey, matemática su materia preferida - respondía la docente en tono irónico.
- Jajaja te re descanso Luffy - se burlaban de él Zoro, Sanji y Usopp.
- Ni que fuera para tanto, manga de bigotes - Luffy algo molesto
- Ahora paso por los bancos a retirar las hojas -
- Eh Chopper, veni cumpa - El rubio llamaba a un compañero.
En eso se acerca un pequeño reno - ¿qué pasa Sanji? - pregunta el recien nombrado.
- ¿Tenés lo de ayer? - el chico asiente - Joya, pásamelo y mañana te lo traigo - el reno le entrega las hojas y la profesora explica un tema nuevo.
Luego de eso, las clases transcurrieron sin ningún problema, excepto por algunas siestas de Zoro, que eran normal todos los días, y este volvía a ser regañado y molestando por Sanji.
Saliendo de la institución los Mugiwaras como se hacían llamar Zoro y su grupo de amigos, se ponen en camino para volver cada uno a su casa.
Luego de caminar unas cuadras, van llegando a donde viven Chopper y Usopp, que sus respectivas casas quedan enfrentadas, luego se despiden.
Luego de despedirse de sus amigos, Zoro se dispone a buscar a su hermana, que estaba jugando con su prima Perona, una pelirosa de la edad de Zoro. La vivienda que estaba pegada a la casa de Zoro, pertenecía a Mihawk padre de Perona y tío de Zoro y Kuina.
- ¿Cómo te fue hoy Kuina? - le preguntaba Zoro a su hermanita.
- Muy bien hermano, hoy aprendí como hacer divisiones en matemática, y me saque un 10 - Le platicaba una contenta Kuina a su hermano - ¿y a vos como te fue? - pregunto la niña.
- Y bien, nada nuevo fue aburrida la clase, y no pude evitar dormirme - le decía Zoro a su hermana.
- Jajaja qué raro vos hermanito - se burlaba Kuina.
- Jajaja, son serios mis problemas - este era Zoro - Bueno Kuina me voy a bañar, después te toca a vos - le dijo Zoro a su hermana
- Si hermano, apúrate que tengo hambre - acoto la menor
Después de que Kuina se bañase, Zoro ya tenia lista la cena, la cual era milanesas de pollo y fideos, luego Zoro como siempre limpia la mesa y procede a lavar los platos.
Ya eran las 22:30 y Kuina dormía, Zoro como de costumbre, estudia y para despejar su mente mira algo de fútbol o también escucha musica, y eso de las 23:45 se iba a dormir, porque todos los sábados trabaja de 8:00 am hasta 15:30 pm.
