Un bello sábado daba inicio. El ambiente no podría ser mejor, un cálido y resplandeciente sol, la temperatura ideal, sin duda alguna la palabra que definiría aquel día es perfecto.
Y Judy así lo definió apenas salió esa mañana, su sonrisa delataba que estaba emocionada, Sara fue una de las pocas en su familia que apoyaban su sueño de ser policía, aun recordaba como ella salía en su defensa cuando alguien le decía lo poco probable que era eso o cosas así, incluso fue un factor importante a la hora de inscribirse a la academia, ella evito que a sus padres les diera un ataque de nervios o algo en el momento que partió a la academia. Le hubiera gustado despedirse de ella con un abrazo, pero no estaba en el momento, se tuvieron que despedir una semana antes ya que ella tenía que viajar por su trabajo. Ella siempre fue muy lista, en la escuela sus notas sobresalían cada vez, no fue sorpresa para nadie cuando se le ofreció una beca para que pudiera cultivar sus talentos, la propia Judy no recuerda quien se la ofreció pero sabía que era una beca que otorgaba una entidad privada, su hermana gustosa acepto y ahora era una científica y se tuvo que mudar no muy lejos, así que se podía dar el lujo de visitar las madrigueras un par de veces al mes. No solía hablar mucho de su trabajo, tal parecía que cuando iba al hogar familiar quería dejar todo lo que lo relacionaba fuera y se dedicaba al trabajo de campo con total alegría como si eso la desestresara.
Vemos a la pequeña coneja en la estación de trenes mientras parecía ansiosa, y vaya que lo estaba, ya había pasado mucho desde que se vieron por última vez, casi un año de hecho. Cuando sus padres le dijeron que no podrían visitarla por cuestiones familiares se desanimó un poco, pero cuando le dijeron que alguien más lo haría en su lugar se confundió bastante, hasta que la cara de Sara apareció en el teléfono. Vio como el tren se aproximaba, se levantó rápidamente de la banca donde esperaba. Poco a poco los animales fueron bajando de los vagones por la puerta que correspondía a su tamaño, hasta que finalmente vio a su hermana en la puerta. Las dos solo se miraron unos segundos, hasta que Sara corrió fuera del tren, dejo su pequeña maleta de mano en el suelo y abrazo a Judy con fuerza.
Hay Judy te extrañe tanto—le dijo mientras le daba un fuerte abrazo-.
Yo también, no tienes idea de cuánto—le contesto mientras se separaba del abrazo y la veía. Claramente se notaba la diferencia en ambas, Sara era un ligeramente más alta que Judy y más esbelta también, su pelaje era color crema un poco más claro que el de su progenitor y sus ojos eran azules iguales al zafiro-.
Pero mírate ahora, la vida como policía citadina te ha sentado bien por lo que veo—le dice cuando le dio una ojeada rápida-.
Gracias, cuando uno cumple su sueño te sienta de maravilla—le dice mientras da una pequeña vuelta señalando todo—Pero vamos, no nos quedemos aquí más tiempo vamos a mi apartamento deja tus cosas y salgamos, hay tanto de que hablar-.
Ok vamos—le dice con emoción mientras inician su camino-.
Una hora y media después vemos al par de conejas sentadas en una mesa al aire libre. Decidieron ir a desayunar a una cafetería para así comenzar a ponerse al día.
Y ¿Cómo va el trabajo Judy?—le pregunta mientras toma un pequeño sorbo del café americano que pidió-.
Pues que te puedo decir, es increíble, estar al servicio de Zootopia como agente de la ley están satisfactorio para mí…—le decía emocionada pues eran pocos los miembros de su familia que no reaccionaban de manera preocupada por su trabajo-.
Me alegro que hagas lo que quieras, no sabes cómo me molestaba cuando nuestros padres trataban de disuadirte o hacerte cambiar de opinión en cada oportunidad que tenían.
Créeme lo sé, en tu mirada se notaba cuando llegabas a tu limite.
Es que no tenían por qué hacerlo, ni que hubiera sido tan difícil de aceptar. Digo, yo tampoco quise seguir en la granja familiar por más que me guste ese trabajo y no se lo tomaron tan mal—le dijo algo hastiada por los recuerdos-.
Si pero yo creo que una cosa es visualizar a una de tus hijas que sostiene un microscopio o un tubo de ensayo, a ver a otra mientras sostiene un arma tranquilizante o unas esposas—le dice con toda obviedad mientras reía un poco-.
Bueno no te lo puedo negar viéndolo desde ese punto de vista—concedió con calma, hasta que un dejo de intriga se plasmó en su rostro—Y desde cuando te volviste tan rápida con las palabras ¿Eh?
Oh este…—Intento dar una explicación pero lo primero que vino a su cabeza fue el responsable de ello, la imagen del vulpino pelirrojo se mostró en su cabeza—Ya sabes…el trabajo—respondió nerviosa-.
—Por su respuesta Sara la vio con duda, mesclada con curiosidad, era obvio que no decía la verdad, por lo menos no completa, y en su rostro se notaba algo nerviosismo, al igual que un poco de incertidumbre, hasta que una posible explicación se le ocurrió, pero para corroborarla necesitaba dirigir la conversación a otro punto—Tienes razón es obvio que necesitas esa cualidad.
Y ¿Cómo vas en tu trabajo?—le pregunto a su hermana mayor, con intención de desviar un poco el tema-.
Pues que te puedo decir—suspiro un poco—No me quejo, bueno no mucho-.
¿Qué no te gusta?—le pregunto algo preocupada por su respuesta-.
Claro que me gusta, es solo que, las cosas han ido cambiando de a poco—le explico con algo de nostalgia—cuando estaba de pasante y en prácticas profesionales las cosas eran diferentes y ahora que ya trabajo ahí desde hace tres años-.
¿Qué ocurrió?—le pregunta para que siga hablando-.
Hubo un…cambio de administración por así decirlo, comenzó poco después de que yo entrara y las cosas cambiaron referente a los tipos de trabajo, solo eso, mi paga sigue siendo buena y todo, solo que se cambiaron los objetivos es todo—le explico sin dar muchos detalles específicos-.
Y nunca has pensado en cambiar o en transferirte a otro—le sugirió-.
De hecho sí, pero no lo hare, ellos fueron quienes me dieron mi oportunidad y además mi contrato es por cinco años, ¿quién sabe? Tal vez las cosas mejoren, y sino bueno tengo otra opción…creo-.
¿Crees? ¿Cómo que crees? Es mejor que hables claro.
Bueno tengo un pequeño trabajo de… consulta, tal parece que es una firma independiente y se mostraron muy interesados en mí. Pero les explique lo de mi contrato y ellos comprendieron. Dijeron que sus puertas pueden aun estar abiertas para mí en ese entonces e igual me pagan por toda consulta que realizan conmigo, aunque bueno, si se enteran en mi trabajo no les gustara, pero nunca lo harán… Pero es suficiente de mí, sabes que odio hablar de mi trabajo, el tuyo parece ser más emocionante…
Vamos no siempre lo es—le dijo con modestia pues no le gustaba mucho que se refieran a ella de forma diferente—Hay días aburridos…
Como en todo—estuvo de acuerdo con su hermana—Pero no todos los agentes son la mitad de la figura pública de la comisaria.
Y era cierto tanto Judy como Nick, por su enorme y gran desempeño como equipo en tan solo 8 meses de trabajo juntos, se convirtieron en la imagen pública del ZPD y no solo eso. Su amistad que era muy estrecha los convirtió en los mejores representantes de Zootopia, no importaba si eras depredador y presa, la convivencia es posible y ellos eran el mejor ejemplo pues eran los mejores amigos y muchos decían que algo más, pero Judy nunca se enteró pues su compañero se encargó de protegerla de los rumores.
¿Te enteraste de eso?—le dijo con un tono agudo mientras la veía con unos enormes ojos-.
Encogiéndose de hombros—Vi algunos anuncios con tu foto más no la del otro agente-.
Oh bueno—Estaba un poco nerviosa, no le gustaba sentirse un animal trofeo pero igual no podía negarse de nuevo, menos cuando Nick la logro convencer—Tal parece que si es mi vocación-.
—Sin duda, pero dejando de lado tu fama…
Nick se encontraba muy relajado en su silla favorita, bajo su puente favorito, al lado del que una vez fue su único amigo, mientras degustaba su tipo de paletas favorito.
—Sabes socio esto es lo que me receto el doctor—le dijo a su antiguo cómplice mientras tomaba con su pata libre una soda—Lo que más me gusta hacer-.
— ¿Enserio? Según yo era estar al lado de tu querida coneja—le dijo con burla, la cual se convirtió en risa cuando el zorro de mayor tamaño comenzó a ahogarse con el líquido que ingería-.
Una vez que termino de sacar el líquido de sus pulmones—No sé de qué hablas—le espeto mientras le huía a su mirada-.
—Claro no lo sabes—le dijo con sarcasmo de sobra— ¿Por quién me tomas Wilde? Yo te conozco lo suficiente para saber que tú a esa coneja la vez y la tratas diferente de todo el mundo-.
Iba a refutar, pero se dio cuenta de…— ¿En realidad soy tan obvio?—se rindió al final-.
—Para alguien que te conoce como yo—le apunto con cierto desinterés— ¿Por qué no se lo has dicho? ¿Por qué no haces algo?
—No… No puedo amigo… yo…simplemente no puedo—le dijo mientras sus orejas se pegaban a su cabeza-.
— ¿Qué no puedes? —Le pregunta incrédulo—Esa no es una razón, por favor si quisieras esa coneja estaría entre tus garras desde hace mucho. Oh que ya olvidaste a aquella loba o a ese par de gemelas vulpinas de hace años. Podías llevarte a cualquiera a la cama y dices que no puedes…
—Es por eso…es por todo… ¿Qué no lo ves? ¿No la vez a ella? Yo…yo no la merezco…No la quiero solo como una aventura yo…
—No puedo creerlo—le dice cuando comprendió por completo—De todas ¿Con ella?
—Si Finnick—Le confirmo antes de suspirar—Me enamore de ella, me enamore de Judy.
—Y ¿Por qué no…? —Trato de animarlo pero una idea se le adelanto— ¿Es por lo de ser diferentes especie? A ti nunca te importaría lo que digan los demás y si es por temor a ser agredidos…Vamos aquí hay mucha protección.
Y era cierto Zootopia era una de las pocas ciudades del país donde eran legales las relaciones inter-especie y la protección de la ley estaba asegurada con las reformas que impulsó el ahora reinstituido alcalde cuando era miembro del consejo de la ciudad hace años. Y ahora desde hace poco que retomo sus funciones reformo la ley nuevamente haciendo que pasara las relaciones formales de sociedad de convivencia a actas matrimoniales.
—Claro que no…Bueno no del todo, aún hay muchos que no lo aprueban y abría miradas y odio de por medio, pero no es solo eso. Ya te lo dije…no la merezco…mírame por favor, siempre seré un criminal, sin importar que tenga una placa o no, siempre seré un estafador. Y ella—Volvió a suspirar—Es como decir que un ángel se juntara con un demonio, no funcionaria, ella se merece a alguien mejor que yo…
—Entonces solo te quedaras ahí mirando ¿No harás nada?—lo acuso mientras lo veía fijamente-.
—Claro que are algo…la protegeré, a Judy le debo mucho, lo menos que puedo hacer es que a la orejona no le pase nada-.
—Entonces por eso siempre que te veía tenías algún golpe o marca…te convertiste en su escudo…
—Tal vez… no permitiré que le pase nada…mientras pueda evitarlo lo hare—le dijo con todo seguridad mirándolo a los ojos-.
— ¿Y qué harás cuando ella encuentre a "alguien"? —le pregunto tratando de hacerlo reaccionar-.
—Asegurarme que el animalejo la cuide y la haga feliz. De lo contrario me encargare de que suplique su fin—Le dijo molesto al pensar en la posibilidad de Judy con alguien más-.
—Nick…jamás pensé que fueras tan idiota—le dijo después de unos minutos de silencio—Pero es tu existencia, si quieres pasarla miserable lo que te quede de vida es tu problema—le dice mientras negaba un poco con la cabeza-.
En otro lugar vemos al par de conejas, conversando de manera animada, hasta que Sara decide no suprimir más su curiosidad.
—Así que Judy…has conocido a muchos animales ¿No? —le pregunta con cuidado de no delatar sus intenciones-.
—Pues sí, si he conocido a varios…
—Y ha habido alguno interesante o peculiar, ya sabes alguno especial que hayas conocido…
—Bueno…—enseguida vino la imagen de Nick a su cabeza, pues las palabras que uso su hermana eran las más indicadas para su amigo—Hay uno…—contesto no muy segura de continuar-.
—Oh…y como es, digo ya sabes su actitud, esas cosas—la alentó a continuar-.
El que su hermana no dijera especie la alivio mucho, pues no sabía que tan bien Sara tenía el concepto de la especie de su mejor amigo—Pues él es…—Sus ojos adquirieron un brillo y alegría para ella desconocida pero visible al exterior— Es tan gracioso, pero no solo eso, es brillante, carismático, tiene tanto ingenio que nunca puedes esperar verlo perder algo, puede sacarte una sonrisa en un dos por tres, o sonrisa, él siempre sonríe, su actitud en la vida es tan fresca y relajada. Que a veces me la contagia, haciendo de mis días muy llevaderos…
—Vaya, se nota que debe de ser un gran amigo ¿verdad? —Le dijo ocultando una sonrisa maliciosa— "Hay Judy me da tanto gusto por ti"
—Es mi mejor amigo, de hecho, fue el primero y después se hizo el mejor—aclaro más para sí misma que a su hermana-.
—Vaya, realmente parece alguien único, y ¿Cuál es su nombre?
Se llama…Nick—dijo algo nerviosa, esperando que no preguntara nada más por el momento, necesitaba estar segura que ella no tuviera aquel molesto estereotipo, nada le molestaba más que cuando los demás veían con desconfianza a Nick por ser un zorro, aunque una parte de ella decía que Sara no podría tener ese tipo de ideas, pero lo mejor era prevenir por un tiempo-.
— "Nick eh" Espero conocerlo en otra oportunidad—le dijo mientras miraba su teléfono—Bueno creo que es hora de irnos, aún nos falta mucha diversión por tener ¿No lo crees?
—Claro—contesto entre efusiva y aliviada-.
El par de hermanas siguieron su día entre risas y diversión, las conversaciones eran tan casuales como animadas haciendo que el tiempo volara, tanto así que ya estaban presenciando el atardecer, mientras las dos se dirigían al apartamento de Judy, la última decidió usar otro camino para ahorrarse unos minutos, él cual no se veía muy seguro por la falta de animales que lo transitaran y locales comerciales cerrados o abandonados, detalle que Sara le hiciera notar a su hermana.
—Oye Judy, ¿No crees que debamos ir por el otro camino? Digo a mi no me molesta caminar un poco más—le dijo algo nerviosa-.
—Hay vamos, solo son unas pocas calles—trato de reconfortar a su hermana—No es tanto—aunque ella pronto sintió una sensación muy conocida, se detuvo en seco e hizo que su hermana la imitara mientras movía sus orejas-.
Sara estaba a punto de preguntarle que ocurría cuando de un callejón demasiado cercano salió un tejón con un gesto de gran molestia dirigido a la coneja de pelaje grisáceo.
—Pero miren a quien tenemos aquí, a la oficial no dejo que nadie se escape—le comento con ira mientras observaba al par-.
Judy lo reconoció casi de inmediato, era un criminal de bajo perfil que había capturado hace menos de un mes, lo hizo ella sola, pero su compañero le advirtió que tuviera cuidado con el sujeto una vez que se enteró de lo que hizo y quien era, pues le comento que ese tipo era en extremo vengativo ya que conocía su reputación de "Haces algo y me lo pagas". Con sinceridad ella nunca pensó encontrárselo tan pronto y menos en una circunstancia donde no tuviera su arma tranquilizante, en especial cuando aún debería estar en prisión. Pero no se dejaría amedrentar, la academia la preparo para ello.
—No creo que quieras intentar agredir a una policía o ¿sí? —primero trato de evitar una posible confrontación, mientras comenzaba a retroceder lo más rápido posible mientras se mantenía frente a su hermana, la cual se notaba asustada-.
—En una ciudad tan grande, suelen ocurrir muchas cosas—le respondió mientras se acercaba de manera lenta—cómo que un asalto salga mal—enseguida saco una navaja de la bolsa de su chaqueta-.
El tejón se abalanzo sobre el par de conejas. Sin embargo la navaja no llego a estar siquiera cerca del par de lepóridas, pues antes una pata detuvo a la que portaba el objeto punzante. Una pata de pelaje naranja detuvo la del agresor una voz tan familiar como el color llamaron la atención de la oficial.
—Sabes esta acción se verá muy bien en tu ficha de arrestos—una voz cargada de ironía pero con palpable molestia oculta se hizo sonar-.
Nick logro detenerlo justo en el momento indicado. Para enseguida darle un golpe lo suficientemente fuerte para confundirlo y lograr sujetar sus patas tras su espalda e inmovilizarlo.
—Zanahorias me arias el favor—le dijo a la coneja mientras sujetaba al tejón frente a Judy-.
Ella comprendiendo rápidamente el mensaje y sin pensarlo dos veces se lanzó sobre el confundido agresor para darle una patada en la quijada inferior dejándolo inconsciente en el acto.
—Sabes lo mejor será que llamen a la estación—les comento mientras dejaba en el suelo al inconsciente depredador-.
—Estoy en eso—comento apresuradamente Sara mientras llevaba su celular hasta su oreja-.
—Nick—fue lo único que la coneja grisácea fue capaz de articular en voz baja mientras intentaba procesar todo lo que había ocurrido— ¿Qué haces aquí?
—Regresaba de con Finnick cuando escuche tu voz y fue cuando vi todo esto—le explico con total franqueza mientras miraba al animal inconsciente-.
Unos minutos fue todo el tiempo que transcurrió antes de que una patrulla llegara a la escena. El zorro fue el primero en acercarse a su compañero el oficial Osorio mientras este se encargaba de esposar al aun dormido tejón, mientras Judy se hablaba con su hermana para asegurarse que se encontraba bien.
—No te preocupes Judy, estoy bien enserio—le aseguro a su notablemente preocupada hermana-.
— ¿Estas completamente segura? — le insistió solo para conseguir como respuesta un asentimiento de cabeza acompañado de una sonrisa-.
—Bueno nuestro querido amigo de filosa personalidad sea conseguido tiempo extra en su celda—el par escucho a las espaldas de Judy, Judy volteo y Sara también pudo ver al zorro sonriendo con astucia—no lo volverán a ver por un buen tiempo.
—Pero no necesito ir a la estación para hacer la denuncia—le informo el vulpino, el cual solo negó un poco-.
—No será necesario, Osorio lo hará, además el torpe se fugó de la detención hace dos días contando hoy, lo estaban buscando de todas maneras, tal parece que tenía más cola que le pisaran cuando su ADN y pelos aparecieron en el sistema con varios otros delitos graves en su haber—enseguida enfoca su mirada esmeralda en la coneja tras Judy quien lo ve con cierta cantidad de duda e intriga—pero donde están mis modales—exclamo con un tono exagerado de disculpa—lamento no presentarme señorita—se acercó a ella mientras sonreía y hacia una pequeña reverencia—Mi nombre es Nicholas Wilde es un gusto—le dijo al tiempo que tomaba su pata y le daba un beso-.
Sara veía esto con una cara de inconfundible sorpresa, no solo por el hecho de la galantería del vulpino sino por el nombre que dio y por el obvio hecho de que conoce a su hermana. ¿Él era Nick? ¿Era él? —Oh…Mucho gusto…yo, yo soy Sara Hopps.
Judy solo veía esto sin saber muy bien que sentir, su hermana finalmente conoció a Nick aunque no era la forma en que más le hubiera gustado, pero no veía en su rostro algún signo de incomodidad o desprecio sino solo algo de confusión, nada más—Bueno Sara ya conociste al oficial Wilde…Mi compañero en la fuerza y el amigo de quien te hable esta mañana-.
—Un momento… ¿también eres policía? —Pregunto algo anonadada-.
—Si—contesto con orgullo al tiempo que pasaba su pata por los hombros de Judy—Estas viendo a la dupla compuesta por el primer zorro y coneja policías-.
Sara solo vio cómo su hermana ante el gesto sonreía con algo de timidez y se ponía algo nerviosa, pero no dejada de mostrar felicidad al igual que cuando hablo de él durante el almuerzo—Enserio es un gran gusto conocerte, Judy me dijo cosas muy buenas sobre ti y acabas de demostrarlo, en serio muchas gracias por habernos ayudado—le dijo con autentico agradecimiento-.
—No hay nada que agradecer—contesto sonriente, tal parece que en la familia de su amiga hay mucha amabilidad-.
—Claro que sí, todo esto pudo terminar muy mal de no haber sido por ti, por favor déjame agradecerte de alguna forma…—Puso una cara pensativa— ¡Ya sé! ¿Por qué no almuerzas con nosotras mañana?
—Este…—normalmente habría dicho que no, pero al parecer hacerlo cambiar de opinión es parte de la genética de la familia de Judy, miro a su amiga que aun abrazaba quien le devolvió la mirada interrogante queriendo saber su respuesta— De acuerdo
—Perfecto, mañana a las diez de la mañana pasa por el apartamento de mi hermana para irnos los tres—le dijo tan entusiasta como su hermana-.
—Muy bien nos veremos mañana entonces—acepto al tiempo que soltaba a su compañera—Adiós Zanahorias—le guiño un ojo antes de seguir su camino—Adiós Sara-.
—Adiós Nick—se despidió Judy sintiéndose feliz de que por lo menos su hermana tenga un buen concepto de su amigo-.
—Fue un gusto Nick adiós—se despidió mientras su mente seguía trabajando a toda velocidad, si necesitaba hablar con su hermana-.
Una vez que ven al zorro doblar en una esquina las conejas decidieron regresar al apartamento de la menor. Llegaron relativamente temprano, pues aún faltaba una media hora para la noche. Cuando llegaron únicamente se desplomaron sobre el sofá exhaustas pues fue un día agitado, en especial la última parte. Ordenaron una pizza y se dedicaron a comer…
—Si me permites la observación—le dijo a Judy con diversión—Tu amigo Nick es bastante elocuente-.
—No lo puedo negar, sí que sabe cómo hablar—le confirmo, pero su hermana no sabía hasta que nivel era capaz de llegar Nick, ella veía que el zorro tenía una labia increíble que los podía sacar de casi cualquier situación, desde ganar tiempo a facilitar mucho su labor de investigación al utilizar el "encanto Wilde" pues veía como las hembras caían en sus palabras con gran facilidad, aunque debía de admitir que siempre que hacia eso le molestaba y causaba mucha incomodidad, además de una cierta cantidad de aversión hacia susodichas hembras que buscaban seguir en contacto con el zorro-.
—Además se nota que tiene mucha personalidad—siguió sonriendo para sus adentros-.
—Como nadie más que haya conocido—continuo ella acotando mientras su miraba se mantenía gacha y una sonrisa adornaba su rostro. A la par de la imagen mental de su amigo que se presentaba ante ella-.
—Y sobre todo el hecho de que es muy atractivo—soltó al final con naturalidad mientras observaba a su pequeña hermana-.
—Si—soltó en un suspiro mientras cerraba los ojos y sonreía como una idiota. Reacción que duro escasos 30 segundos. Inmediatamente de que su cerebro procesara eso, su rostro pasó a cambiar de color, pasando de ser una coneja gris con blanco, a ser una coneja gris con rojo y sus ojos se abrieran a su máxima capacidad. Mientras veía a su hermana quien sonreía triunfante-.
—Judy Hopps…—Exclamo ella sonriendo más—Estas enamorada de tu mejor amigo—proclamo-.
— ¡No! D-D-D-Digo n-n-n-no…y-y-y-yo—la pobre estaba por demás nerviosa y Sara también pudo identificar en su faz un atisbo de confusión y ¿miedo?-.
—Oh Judy…—tal parece que ella misma no puede admitirlo—No trates de negarlo, ni siquiera a ti misma…
—P-P-Pero…n-n-no puedo—se defendió débilmente-.
— ¿No puedes? —Pregunto confundida— ¿Por qué?
—Es que yo… yo soy… él… él es—siguió murmurando mientras su hermana alzaba las cejas por sus palabras ¿era enserio? ¿Qué paso con aquella coneja decida?-.
—Judy esto… ¿es enserio? ¿Cómo puedes dejar que esto te detenga? ¿No ves dónde estás? Estas en Zootopia—le aclaro como si fuera lógico—Aquí las relaciones inter-especie son más comunes de lo que crees—No podía creer que ese asunto detuviera a Judy, bueno sí es cierto, en las madrigueras todo era más tradicional y allá no existía legislación alguna sobre ese tipo de relaciones y casi si no es que no había ninguna de ese tipo, pero Judy nunca siguió lo tradicional, con ver en donde estaba era la prueba más obvia— ¿Qué te detiene?
—Nick—fue su única respuesta, mientras su mirada evitaba la de su hermana, finalmente elevo un poco los ojos solo para encontrarse con una mirada que exigía una respuesta clara y su consecuente explicación—Te lo dije antes, Nick fue mi primer amigo, ahora también es el mejor…su amistad lo es todo para mi… si lo llego a perder—en ese momento su mente recuerda el resultado de aquella fallida rueda de prensa, la decepción en la mirada del zorro, la herida que ella provoco, la primera y única vez que en realidad estaba a punto de perderlo—No puedo, no puedo arriesgarme a perderlo. Además… mírame… Sara por favor mírame, soy una presa, soy una coneja, soy lo más opuesto a él en este mundo ¿Cómo crees si funcionaria? —le pregunto sumamente triste-.
— ¿Y porque tú crees que no? —la contraataco—No lo puedes saber si no lo intentas—intento hacerla recapacitar-.
—Tu misma lo dijiste—le dice decaída—él es muy atractivo, yo he visto como se le insinúan, he visto lobas, zorras árticas, hienas, y sobre todo zorras normales. ¿Para qué estar en una rara relación inter-especie cuando tiene a las que quiera? ¿Cuándo tiene a las de su propia especie?
—Y ¿Tú lo has visto aceptar? —Le acuso— ¿Has visto que aceptara la compañía de alguna de esas? ¿Siquiera lo has visto en una cita? —En ese momento ve como la realización aparece en su rostro—Si no lo has visto significa que aún no lo busca o no ha encontrado a la indicada y eso significa que podrías ser tú—Vio como estaba a punto de refutar algo—Sí tal vez puede que ser que no pase… pero también puede ocurrir y sino por lo menos te sacaste de la duda y podrás seguir con tu camino, pero si pasa imagina tu felicidad. No sabes lo que te puedes perder solo si decides hacerle caso al miedo.
Simplemente dejo que sus palabras se hundieran en su mente, era tan cierto, por primera vez se sintió cobarde, se sintió como una miedosa—Pero si intento algo…y no me corresponde-.
—Como todo en la vida, nada es seguro, pero si su vínculo y amistad son tan fuertes como yo puedo distinguir que son, eso no lo destruirá, puede que en efecto no se recupere a como estaba antes de eso… pero no vivirás con el eterno remordimiento de los hubiera.
—Es que yo…— realmente estaba confundida, nunca pensó en sentirse así, menos por alguien, menos por un individuo. Aunque su mente le decía que Nick no era solo un individuo-.
—No te estoy presionando para que se lo digas mañana, aunque si te digo que no te cierres esa oportunidad, si el amor es real la especie no importara, en las almas no existe esa diferencia—Ve como Judy debate consigo misma, hasta que pasados unos momentos eleva su vista decida a ella-.
—Lo hare… No mañana, no muy pronto pero lo hare—juro con convicción y seguridad—Si hay una oportunidad la tomare e intentare buscar mi felicidad…Gracias-.
—No es nada…Esa es la actitud, esa es la hermana a la que tanto apoye y seguiré apoyando—le dijo lo último con un guiño-.
—Pero…—llamo su atención mientras esta le indicaba con la mirada que siguiera—Tú hablas de esto con tanta seguridad… Tú ¿Estas saliendo con alguien?
Ahora fue el turno de la coneja de pelaje crema para sonrojarse y reír nerviosamente mientras le huía a su mirada—Bueno yo… tal vez tu no seas la primera en darles a nuestros padres un ataque…con una elección de novio un tanto dispar-.
Abriendo desmesuradamente los ojos— ¡¿Enserio?! —Ve como esta asiente tímida pero sonriente— ¿Puedo verlo?
—Si…claro que si—Enseguida Judy ve como saca su teléfono, un Smartphone de última generación, busca un poco, muy probablemente en su galería, para enseguida alzar el celular hacia ella mostrándole la imagen. Ante eso foto Judy no hace más que abrir mucho la boca mientras su sorpresa era evidente—Solo te puedo decir… que no eres la única a quien le atraen, los grandes colmillos y garras.
La imagen que provocaba tal estupor en Judy era una Selfie. En ella se veía claramente a Sara muy sonriente y feliz, mientras era abrazada por la espalda por un Huron, algo mayor que ella, con una gran sonrisa en el rostro, al cual estaba pegado al de la coneja.
— ¿Es tu novio? —No pudo evitar preguntar aun pese a que su hermana se lo había confirmado antes de mostrarle la auto foto-.
—Su nombre es Zakk, fue uno de los primeros que conocí cuando comencé a laborar, pasábamos tanto tiempo juntos durante y después del trabajo que simplemente la química se dio—le explico mientras veía aquella imagen—Oficialmente llevamos juntos un par de meses casi tres. Es por eso que te digo que la especie no importa, ya lo corrobore…
Esa noche para ambas hermanas termino como el inicio de un nuevo camino de la más joven. El cual aunque no estaba segura de como iniciar lo intentaría a su debido tiempo…
