Para Judy ese día fue considerablemente mejor que el anterior, Nick mostraba nuevamente humor, no el mismo pero el cambio era notorio, conforme más avanzaba el día mejoraba, era obvio que solo necesitaba tiempo para estar como nuevo otra vez. Para el siguiente día de seguro sería de nuevo su querido Nick Wilde.
Para cuando termino su turno el zorro acompaño a la coneja hasta su apartamento, pero no sin antes un pequeño intercambio referente a él mismo.
—Nick ¿estás seguro? —Quiso saber con preocupación—Podría estar contigo un rato más-.
Sonriendo un poco enternecido por su actitud—Estoy seguro… estaré bien, además tienes algo que preparar para mañana, me ayudaste cuando más lo necesite—le dijo mientras se inclinaba para quedar a su altura y le acariciaba la cabeza por detrás de las orejas— ahora te toca a ti descansar-.
Judy se sonrojo notoriamente ante su acción, y no era para menos, Nick rara vez era tan "cariñoso" a falta de mejor palabra—G-G-G-Gracias Nick.
—No tienes nada que agradecer Zanahorias—le dijo mientras se levantaba—Te veré mañana—comenzó a caminar mientras se dirige al set de escaleras—Y de nuevo… Gracias-.
Judy solo se queda ahí viendo como Nick desaparece en las escaleras, siendo su cola lo último que ve de él. Fue una suerte que Nick ya no la estuviera viendo porque sabía que estaba sonriendo como una idiota y poco le importaba. Mañana sería un gran y especial día. Lo que ella no sabía era que tanto lo seria.
Ese sábado Judy se había levantado alrededor de las 8:30 am se sentía descansada y revitalizada como nunca. Normalmente saldría a comprar un pequeño desayuno, pero hoy no sería un día normal. Se dio una buena y merecida ducha, cuando salió del baño se sentía fresca como una lechuga y lista como una zanahoria en temporada de cosecha. Decidió vestirse con un atuendo casual, mallon negro, junto con una blusa lila, algo práctico y muy cómodo. Se vio en el espejo pensando en lo que Sara le dijo en su visita, nunca se había considerado bonita, aunque tampoco era algo que le importara, siempre se consideró dentro del promedio dentro de su especie, pero ahora que lo pensaba mejor gracias a su querida hermana mayor, Sara no era la única en su hogar que lo pensara, más de sus hermanas mayores y de las de su edad en su último cumpleaños antes de irse de casa le regalaron ropa, aunque cuando la vio no pudo evitar verla algo confusa, era linda y todo eso, pero también era algo…pequeña, o reveladora más bien, incluso Sara confeso que le regalo algo de eso también, cómo explicación le dijo que ya era momento de que empezara a usar su sex appel, que según varias de sus hermanas salía de la gráfica, nunca tuvo gran deseo de usarla pero hasta hace poco se la enviaron, ella vivía prácticamente en el centro por lo que el clima siempre era caluroso al igual que agradable y viendo la moda de la mayoría de la población femenina de la ciudad…
¿Ese sería el inicio para intentar atraer al zorro? Nunca había intentado semejante cosa, y temía hacer el ridículo. Hubiera continuado con su labor de ahogarse en un vaso de agua cuando el sonido de alguien llamando a la puerta la saco de ahí, en su rostro formo una sonrisa mientras se dirige a abrir. Pero al hacerlo se encuentra con un cuadro que con toda honestidad no se esperó nunca…
Nick por su parte seguía cuestionándose desde que se levantó, si en realidad había sido una buena idea haber aceptado la invitación de Judy. Había perdido la experiencia de las celebraciones, bueno lo había hecho con respecto a él mismo y conociendo a su Zanahorias…ese era el problema, conociendo a esa bola de algodón hiperactiva no sabe con exactitud que esperar. Suspiro un poco, al fin y al cabo sería algo que buscara levantarle el ánimo un poco. Nuevamente se miró al espejo, solo traía puesto los pantalones, los cuales eran de mezclilla color negro, mientras pensaba en que camisa ponerse, estaba entre una azul con detalles en rojo con negro o una color verde aqua, al final se decidió por la azul, opto por no usar corbata y se dejó un poco descubierto el pecho al no abrochar dos de los primeros botones, se miró al espejo una última vez, informal y fresco, el estilo Wilde simplemente.
Salió de su hogar con el tiempo justo, sabía mejor que nadie que a Judy le irritaba un poco la impuntualidad así que decidió iniciar todo con buena nota. Su camino bajo el cálido clima no pudo hacer que llevarle una ligera sonrisa al rostro, su paso era lento pero constante con una clara perspectiva hoy se divertiría, con pelusa siempre era lo más probable. Continúo con su camino respondiendo a cada saludo que le daban. Hasta que finalmente llego a su destino. Subió las escaleras hasta el piso de su compañera y toco ligeramente a la puerta, no pasaron ni treinta segundos después cuando escucho quitarse el seguro de la puerta y la alegre voz de Judy llegara a sus orejas.
—Pasa Nick—escucho desde el interior-.
Con esa actitud no pudo hacer más que enarcar una ceja mientras se acercaba a la puerta para abrirla, cuando lo hizo sus orejas bajaron por lo que vio por puro asombro.
— ¡SORPRESA! —Fue el grito que lo recibió-.
Las responsables de ese grito, un par de conejas con radiantes sonrisas, Judy estaba ahí en compañía de Sara las dos viendo al anonadado zorro. Nick nunca pensó ver a la hermana de Judy de nuevo tan rápido y menos en su "celebración" de cumpleaños. En el apartamento había rebosante comida colocada justo en la mesa, o bueno creía que era comida, eran platos desechables cubiertos dos para ser precisos, al lado de botellas grandes de soda sabor a sangría.
Sara se acercó a él y le dio un pequeño abrazo—Feliz cumpleaños Nick—le dijo mientras apretaba un poco más su muestra de afecto sintiendo como el vulpino le devuelve el abrazo para después separarse-.
Enseguida Judy va con él y le da un abrazo más afectuoso—Felicidades—le dice en un susurro, enseguida lo toma de la pata y lo guía a entrar pues este se había quedado justo en el marco de la puerta-.
—Wow… yo…no espere verte aquí—le dice a la coneja de pelaje crema una vez que Judy lo había guiado a sentarse en el sofá-.
—Bueno…algo de tiempo libre, un buen motivo, una llamada de mi hermana y eme aquí—explico con simpleza con una sonrisa juguetona-.
—Entonces…todo esto ¿lo prepararon para mí? —Pregunto con algo de vergüenza-.
—Claro que si—le apunto Sara—Bueno todavía falta el pastel, aunque nos lo traerán pronto-.
— ¿Ordenaron pastel?
—Solo hicimos el pedido, pero el envío nos lo ahorramos—Sara sonrió ante ese detalle-.
Nick iba a preguntar a qué se refería cuando alguien llamo a la puerta.
—Oh, ese debe ser el pastel. Nick ¿Crees que podrías abrir? —Le pidió Sara-.
— ¿No dijiste que el envío…?—comenzó a preguntar más fue interrumpido por la misma coneja-.
—Dije nos lo ahorramos por una razón—dijo sonriendo más—lo fue a traer mi novio.
— ¿Tu novio? —Ve como esta asiente y se encoje de hombros al tiempo que se levanta-.
Al parecer otro conejo se une a la fiesta, pensó, bueno, por lo menos será uno que esté interesado en su compañera.
Pero al abrir la puerta se encontró con algo que su cerebro no pudo procesar.
— ¿Nicholas Wilde? —Pregunto el recién llegado a lo que el zorro solo asintió en un puro movimiento mecánico— Aquí está su pastel y déjeme decirle felicidades—el hurón dio una cabezada mientras sonreía con amabilidad-.
Nick solo se hizo a un lado permitiendo que el pequeño depredador entrara ante su mirada de desconcierto mientras su cabeza comenzaba a maquilar opciones. Tal vez no entendió lo que Sara dijo y dijo amigo o algo así.
—Te tardaste un poco ¿no lo crees? —Le dice al hurón mientras este ponía el pastel sobre la mesa-.
—Lo lamento cariño, pero había más fila de lo que pensaba—se disculpa para por fin desocuparse las patas— Bien ahora si— comento mientras se dirigía al zorro de nuevo—Un gusto mi nombre es Zakk Halford—se presenta mientras le tiende la pata-.
Saliendo de su entumecimiento mental—Si, yo…yo soy…bueno ya sabes mi nombre…pero dime Nick, un gusto—le dice mientras estrecha la pata del hurón-.
El hurón como cualquiera de su especie tenía gran parecido con las comadrejas, su cuerpo era delgado y alto, ligeramente más alto que un conejo de tamaño promedio, llevaba unos pantalones de vestir color gris y una camisa verde pistache de mangas cortas, su sonrisa era amable y se notaba que era de carácter sereno.
—Tal vez no esperabas verme aquí, pero no podía decirle no a mi chica cuando me invito—explico mientras se dirigía a la coneja para abrazarla antes de darle un pequeño beso-.
—Espero que no te moleste que lo invitara Nick—le dice Sara mientras se recargaba un poco en el pecho del hurón-.
—Un momento…entonces si son pareja—cuestiona sin creerlo internamente-.
—Si—responde con calma el macho— ¿Por? —Pregunto con una ceja en alto-.
—No, por nada, es que yo…Sara nunca menciono que tuviera novio—aclaro lo más rápido posible para no generar malos entendidos-.
—Bueno…digamos que no es algo muy conocido—aclaro escogiendo muy bien sus palabras-.
—Para aclarar dudas es mejor hacerlo durante la comida—los invito Sara, igual le debía ciertos detalles a Judy también-.
Cuando se sentaron para poder comer ambas conejas le presentaron a los depredadores unos platillos especiales para ellos. Dado que los depredadores necesitan ingerir proteínas para conservar su salud, en muchos productos alimenticios de venta exclusiva para ellos estaban dichos nutrimentos o en forma de aditivos solventes, o si lo preferían, podían optar por otras opciones, muchos las consumían a manera de insectos o productos del mar, o la forma cada vez más común, soja o tofu con sabores artificiales a carne. Nick prefería los solventes por mera practicidad y discreción para con Judy, siempre los echaba en sus bebidas de la mañana. Sara y Judy les dieron en sus platos algo que Nick no podía identificar muy bien, sabía que era pero no había visto ese estilo antes.
—Nosotras no somos muy buenas en este tipo de cosas—le explico Judy mientras sonreía con algo de vergüenza-.
—Por suerte teníamos a alguien que nos ayudó a saber que comprar—dijo Sara mientras ladeaba un poco la cabeza-.
En ese momento Nick ve a Zakk interrogándolo con la mirada.
—Cocinándola de cierta manera, la berenjena adquiere una consistencia muy parecida a la carne y con los condimentos correctos es deliciosa—le explica con una sonrisa-.
—Eso no lo sabía, pero ¿enserio están buena? —pregunta con suspicacia mientras sonríe-.
—Corrobóralo para que te saques de la duda—lo invito, mientras las chicas iban por sus ensaladas, todo los recipientes con comida los habían dejado previamente en cuarto de Judy cuando los llevaron al apartamento-.
Nick corto un trozo para enseguida llevárselo a la boca, en cuanto hiso contacto con su lengua y lo ingirió…—Wow, esta delicioso… y enserio si se siente como si fuera…
—Me alegro que te guste, es algo especial y no suelo prepararlo muy seguido dado que solo lo hago en eventos especiales.
— ¿Tú lo hiciste? —le pregunto sorprendido-.
—Si, en el hotel donde Sara y yo nos estamos hospedando desde ayer, ellas no sabían que comprar o hacer para gustos de carnívoros así que les di una pata.
Nick estaba a punto de hablar de nuevo cuando el par de lepóridas salió, cada una con una generosa ensalada verde y unos toques de queso rallado. Sara como era de esperarse se sentó al lado de Zakk y Judy, bueno su mesa no era tan grande así que no le quedó más "remedio" que sentarse a la par de su querido Zorro. La comida paso entre una serena platica que llenaba de tranquilidad a todos. El vulpino en cierto punto no pudo evitar ver al par frente a él y sin pensarlo soltó…
—Hacen linda pareja—esto llamo la atención de la pareja quienes en respuesta solo sonríen un poco mientras se toman de las patas-.
—Gracias—le dice él-.
—Es lindo escucharlo-.
—Su relación… ¿No es pública verdad? —Comenta el zorro-.
—No, no lo es—acepto Sara mientras sus orejas bajaban-.
— ¿Por qué? —Pregunta Judy al ver la triste expresión de su hermana-.
—Crosstown puede ser una ciudad enfocada al desarrollo, pero su legislación no contempla relaciones como la nuestra, además el reglamento de nuestro trabajo lo impide, nada de relaciones más allá del compañerismo o amistad—comenta el macho con un deje de molestia-.
Pero Sara aprieta un poco el agarre sobre su pata llamando su atención—Aunque no importa…las cosas pueden mejorar, aparte si estoy con él lo demás no importa—le dice con unja sonrisa llena de alegría y amor sacándole una sonrisa a su novio también-.
Pasando el trago semi-amargo la comida siguió, la pareja logro animar de nuevo la plática y justo cuando estaban a punto de cortar el pastel Judy recordó un pequeño detalle.
—Rayos…Sara no compramos los platos.
Ante ese descuido Sara siente el deseo de golpearse la frente con la mesa—Es cierto, esperen un momento enseguida regreso—dijo al tiempo que se dirigía a la puerta-.
—Si quieres voy yo—se ofreció el hurón, más la coneja lo detuvo-.
—No, tú ya hiciste lo suficiente-.
—Yo te acompaño—Se ofreció Judy—No tardamos.
Ambas salen del apartamento ante la atenta mirada de los depredadores.
—No cabe duda de que son familia—comento el hurón-.
—De que son hermanas—lo corrigió Nick provocando una risa por parte de ambos-.
—Por cierto, ¿Puedo hacerte una pequeña observación? —Le pregunto al zorro con una sonrisa-.
—Adelante—consintió-.
—Tú y Judy se verían muy bien juntos—soltó sin más provocando una mirada de estupefacción por parte del zorro-.
Saliendo de su sorpresa—Claro que no, no seas ridículo—se defendió mientras desviaba la mirada-.
—Soy yo o tu rostro está un poco más rojo que antes—soltó con un deje de burla—Mira puedes engañar a medio mundo si quieres, pero a mí no, esa mirada que tienes yo la vi mucho tiempo sabes, y la vi en mi espejo todas las mañanas.
Soltando un suspiro—No se lo digas a nadie—fue lo único que menciono-.
—No tengo porque hacerlo, solo que no entiendo por qué los dos no están juntos, digo, los voy conociendo a ambos y por lo menos yo veo el potencial—le explica-.
—Una, una relación entre nosotros, no funcionaria, no a lo largo, yo no podría hacerla feliz, se merece a alguien que lo pueda hacer. Alguien mejor.
—Mira… nadie es perfecto, y en la vida es ensayo y error, si todo fuera fácil, sobre todo en el amor entonces la vida no tendría sentido. Yo estuve muy renuente a aceptar lo que sentía por Sara, llevaba años de conocerla, yo ya trabajaba ahí cuando ella llego a hacer sus prácticas profesionales y me causo curiosidad, tal parecía que le iba a dar un caso de exceso de trabajo y apenas eran sus primeros días—recordó con algo de nostalgia aquellos días cuando vio a la coneja universitaria— me acerque a ella para intentar hacer mi buena acción del día, pero lo que encontré fue a alguien maravilloso, solo necesitaba una pequeña guía para sacar su enorme potencial y sin pensarlo esa coneja era mi mejor amiga, el tiempo paso y decidí ayudarla a quedarse hable con muchos jefes y vieron que tenía razón con ella, pero más que nada lo hice para no dejar de verla, fueron años de torturarme porque yo sabía que estaba enamorado de ella, pero siempre encontraba algo, una razón para detenerme, finalmente ella me dijo un día que la habían invitado a salir a una cita, yo pensé muy bien así tendré un motivo real para no hacer algo estúpido—más suspiro con algo de furia— Fue el peor error de mi vida, la noche de su cita… yo… estaba leyendo en la sala en mi hogar, hasta que escuche un golpeteo frenético en la puerta… fui a ver quién era… lo que encontré fue… era Sara, enseguida que abrí ella se me abalanzo encima mientras lloraba…yo no entendía nada, pero estaba muy alterada. La ayude a llegar a la sala, cuando se calmó lo suficiente comenzó a decirme. Tal parece que el tipo ya tenía algún tiempo tras ella…dijo que en esa cita ella pudo escuchar…que… que él solo se quería aprovechar de ella, que todas las ilusiones que le pinto…cuando me estaba diciendo eso yo estaba hirviendo, por primera vez yo—extrajo sus garras—quería arrancarle la cara a alguien. Fue mi culpa, de no haber sido tan cobarde… a ella no la hubieran lastimado, porque yo no le hubiera hecho eso. Fue cuando comprendí que por lo menos yo trataría de hacer lo correcto. Su desilusión fue muy grande, deje que se recuperara antes de invitarla a salir, ahora estamos aquí y como quien dice el resto es historia.
—Pero…—Nick ya no sabía que refutar, realmente ya no sabía que pensar-.
—Mira, por mi error, mi cobardía, mi estupidez, la lastimaron, lastimaron a Sara y es algo que no me voy a perdonar, tú tienes aun la oportunidad, la oportunidad de ser aun felices. No sé qué sea lo que te detenga, pero te puedo decir una cosa. La vida para todos es la misma, lo que cambia en cada quién es el cristal con el que la miras, no te quedes atrapado en lo de antes, en vez de eso…cambia de perspectiva y veras que no todo es tan malo como lo crees.
Nick estaba a punto de decir algo pero en ese momento la puerta se abrió dejando pasar al par de conejas con un paquete de platos desechables.
—Disculpen la tardanza—se excusó Judy mientras se acercaba a ellos— ¿Quién quiere pastel? —Pregunta mientras ve a Nick-.
—Yo—responde con un tono algo agudo-.
Judy sonríe antes de comenzar la tarea de abrir el paquete, mientras Sara va a sacar un cuchillo para comenzar la tarea de partir el postre. Por su parte ambos machos se miran a los ojos llegando a una especie de acuerdo silencioso para dejar la conversación ahí. La porción que le dieron a Nick fue la primera y la más grande, aunque poco importaría, pues el pastel era bastante grande, aparte de delicioso, su cubierta era de color marrón claro y su sabor era de café, el pan era suave al igual que esponjoso, realmente era una delicia, era una fortuna que fuera tan grande pues iban a querer más. La pequeña e improvisada reunión continúo con el pasar de las horas, entre comida y bebida lograron hacer que Nick sintiera una gran ligereza en su corazón y una gran felicidad.
Pero eventualmente llego la hora de limpiar, los machos en pleno acto de caballerosidad se ofrecieron en sacar la basura y bajarla hasta el contenedor que estaba tras el complejo. Ambas aceptaron la propuesta, una vez fuera del apartamento el hurón le pidió a Nick un momento.
—Solo será un segundo—le dijo mientras buscaba algo en el interior de sus bolsillos, hasta que lo encontró, que no era más que una cajetilla de cigarrillos, cosa que llamo la atención de Nick—A Sara no le gusta mucho—explico ente la mirada interrogante-.
—A ¿No? —pregunta mientras avanza-.
—No—le confirma al seguirlo—Me ha estado ayudando a dejarlo-.
—y ¿Cómo va?
—No lo ha logrado como lo puedes apreciar, pero si ha reducido mi consumo, el estrés del trabajo me había orillado a consumir cajetilla y media diaria, pero encontré algo que me relaja más que cualquier otra cosa-.
— ¿Una tierna coneja? —pregunta divertido-.
—No te recomiendo decirle tierna—le advierte al recordar cómo se pone cuando alguien le dice así—Pero sí.
Ambos ya estaban en el callejón al lado del edificio.
—Y ¿Qué me dices? ¿Harás algo? —Le pregunta aprovechando la privacidad-.
—Con toda honestidad…no lo sé…ya no sé qué hacer—admitió con franqueza-.
—Sabes…a veces es conveniente ser un poco egoístas—le dice con tono reflexivo—Y ahí puedes encontrar no solo tu felicidad, sino la de alguien más, tal vez la de ese ser amado.
—En verdad… ¿En verdad lo crees?
—Yo lo viví y lo corrobore—le confirma antes de tirar la basura de su cigarrillo al contenedor-.
—Y ¿Puedo saber cómo te enamoraste tú de Sara?
—Bueno… Chica de campo, culta, con integridad y un buen corazón al igual que buenas intenciones a su disposición. Es un gran partido para un chico cínico de la ciudad—le dice después de una breve racha de pensamiento antes de reír—O ¿Tal vez te describí? No, no es cierto, estas cosas pasan Nick, no me importa lo que sea ella, bien podría haber sido una puma o una perezosa, mientras fuera ella, ese increíble ser que es, mientras sea aquella alma lo demás no importa. En el amor no importa y tú, amas a esa coneja.
— ¿Cómo estas tan seguro?
—Es fácil, te importa su bienestar más que el propio, aquel que lo sacrifica todo, lo hace por sincero amor…—le contesta con absoluta seguridad—Ya hay que volver o se van a estar preguntando que tanto hacemos—comenta antes de indicarle a Nick con la cabeza que comiencen su camino de vuelta-.
—Creo que tienes razón—murmuro, sin dar a entender respecto a que la tiene-.
Ambos subieron y encontraron a las hermanas hablando en la puerta.
—Qué bueno que regresaron—dijo Sara al verlos—Nick espero que te gustara esta pequeña e improvisada celebración.
—Me encanto…gracias…Gracias a los dos por haber venido.
—No es nada Nick, pero es momento de que nosotros nos retiremos. Pero antes de que nos retiremos aún falta algo—dice mientras sonríe-.
—Cierto—exclama el hurón mientras va a la habitación de Judy-.
A los pocos segundos vuelve a salir, esta vez con un paquete entre las patas.
—Esto es por parte de Zakk y mía Nick—dice la coneja mientras se pone al lado de su novio y le hacen entrega de su regalo-.
—G-G-Gracias…yo…
—Espero que te guste—le dice el macho-.
—Está bien se los agradezco y de nuevo gracias, son bienvenidos cuando gusten.
Sara se acercó a Nick y le dio un pequeño abrazo en señal de despedida, mientras Zakk lo hizo mediante un apretón de patas. Judy y Nick vieron como la pareja se va del complejo mientras bajan las escaleras, siendo la coneja la que da la última señal de despedida siendo un gesto con la pata. Una vez que estuvieron solos de nuevo.
—Nick ¿Quieres pasar un rato más? Aun es algo temprano y sobro el suficiente pastel para considerarlo como una cena—le dijo con algo de timidez-.
Nick solo voltea verla, la pequeña mamífero se veía realmente bonita ese día y el tono que uso fue suficiente—Sí—hace una pequeña reverencia—Las damas primero.
De un momento a otro estaban de nuevo adentro platicando.
—Nick ¿Enserio te gusto? —Quiso saber-.
—Claro que sí, este hubiera sido mi cumpleaños número 21 sin haber hecho nada, nada más que hundirme en mi miseria. Me alegro poder decir que elimine esa cuenta…—Se acercó a Judy y la abrazo—Gracias a ti.
Sorprendida inicialmente por el abrazo hasta que reacciono—Me da mucho gusto que estés mejor—le dijo correspondiendo el abrazo-.
Se quedaron fundidos en ese abrazo un tiempo, ¿Cuánto? Realmente ninguno se dio cuenta. Hasta que Nick fue el quien rompió el contacto.
—No sabía que Sara fuera diferente—comenta con el fin de recabar información-.
— ¿Hablas por lo de…?—más fue interrumpida por el zorro-.
— ¿Su novio? Si… ¿Lo conocías?
—No en persona, Sara solo me había mostrado una foto de él.
—Nunca lo mencionaste. Además ¿Cómo se te ocurrió la idea de invitarlos?
—Las intimidades de mi hermana no son materia de charla, y respecto a la invitación, como te mostrabas renuente a esto decidí no decírselo a nadie del trabajo prefiero que tú lo hagas cuando te sientas listo, además…solo yo lo sé de la familia—lo dice con sutileza-.
—Entonces tus padres…
—No he recibido una llamada diciendo que a papá le dio un infarto… así que no, no lo saben-.
— ¿Crees que no se los ha dicho por…?
— ¿Miedo a lo que digan? —Ve como Nick asiente—No, yo me parezco mucho a ella, ninguna deja que alguien más nos diga que hacer o como vivir nuestra vida-.
—Tal parece que son las rebeldes de la familia ¿Verdad? —le pregunta con ironía al imaginarse a una Judy más joven discutiendo con sus padres-.
—Rebeldes no… solo…diferentes—no le gustaba que le dijeran así, aunque varios de sus profesores en la escuela en más de una ocasión se lo hayan insinuado-.
—Claro tesoro. Y ¿Qué tan parecidas son en realidad?
Desviando la mirada mientras sonreía con algo de vergüenza—"Más de lo que crees zorrito" Eso no lo tengo muy seguro…pero cambiando de tema… ¿Qué te pareció todo?
—Fue increíble, como siempre logras sorprenderme zanahorias y hacer de mis días experiencias que nunca podré olvidar—le dice con total sinceridad mientras la ve a los ojos al tiempo que la rodea por sobre los hombros-.
—Bueno…Yo… Este…
Sonriendo por lo tierna que se veía por su inusual nerviosismo—En fin—dice al tiempo que la suelta—Aun tenemos tiempo antes de que se haga muy tarde.
— ¿Tienes algún plan?
—Bueno ya que lo mencionas… más que plan es una idea—le dice al tiempo que sacaba de su bolsillo trasero un mazo de cartas—Entre una cosa y otra olvide que lo traía ¿Qué dices linda? ¿Quieres aprender del maestro?—Le sonríe con suficiencia al proveer los resultados-.
Judy solo ve el mazo mientras en su mente se formula una sola pregunta ¿Jugar cartas contra un zorro? Cualquier animal en su sano juicio declinaría dicha oferta por mero sentido común sobre todo un conejo. Pero Judy no era como cualquier animal y mucho menos como cualquier conejo—Está bien, veamos si eres tan bueno como me lo imagino—acepta el reto.
Y con esas simples palabras comenzaron una serie de juegos. Como era de esperarse el zorro gano limpiamente todos, no importando el juego que fuera, y Judy en lugar de molestarse encontraba fascinante el hecho de que Nick pudiera ganar sin importar quien repartiera o barajeara las cartas.
—Eres la primera que no me acusa de hacer trampa—le comenta al finalizar otro juego-.
—Porque sé que no la haces—le dice como respuesta como si fuera obvia—Pero si tengo una duda.
—Si quieres que te enseñe déjame decirte desde ahora que no creo que aprendas tan fácil—le dice divertido-.
—No, no me refiero a eso—le dice con una pequeña risa— ¿Alguna vez fuiste mago callejero o algo?
Ante la pregunta Nick se sorprendió—Bueno…Yo… ¿Por qué la pregunta?
—Es que los movimientos que haces con las patas me recuerdan a los que hacían los magos que iban al pueblo durante la feria—le explica aun con algo de curiosidad-.
—Yo…—suelta un suspiro—Aprendí ciertas cosas…y fue más o menos de los magos callejeros…
— ¿Así? Y ¿Cómo que aprendiste? —Aun con la curiosidad presente en su mirada en la mirada-.
Sonriendo un poco ante su actitud un tanto infantil…bueno ella le pregunta en el buen sentido—Muy bien pequeña dama—expresa en forma teatral mientras se levanta—Lo que este encantadoramente adorable zorro aprendió fueron los artes de la magia—dice mientras se coloca frente a Judy-.
—Nick—lo llama mientras intenta no reír por las ocurrencias del vulpino-.
—Ahora…—sigue mientras sonríe al escuchar lo divertida que esta la coneja—Cómo sabrás en esta vocación hay varios aspectos que deben pulirse, pero hay uno trascendental—dice al tiempo que toma las cartas y toma una—Mira esta…—le muestra la carta que no era nada más que el tres de corazones—Lo que uno debe de dominar por completo es la tarea de—en un simple movimiento de darle vuelta la carta pasa de ser el tres de corazones al haz de espadas—Que las patas deben ser más rápidas que la vista.
Asombrada—Pero Nick… ¿Cómo lo…?
No pudo terminar de hablar cuando el zorro se acercó a su rostro e hizo como si de tras de sus orejas hubiera sacado la carta original y se la entrega.
—Zanahorias, un buen mago no revela sus secretos—le dice al tiempo que se sienta al lado de ella-.
—Nick eres increíble—lo elogia mientras ve la carta en su pata-.
—Lo soy si lo utilizo para eso…—su tono cambio a uno menos alegre—Pero no lo utilizaba para esto—le dice al tiempo que ve la carta que el sostiene-.
—Entonces… ¿Para qué lo aprendiste?
—Para sobrevivir…lo que hacía era robar—admitió para nada orgulloso-.
—Hay Nick…
—Antes de estafar era lo que hacía, aun no aprendía lo suficiente y era la única forma en que podía obtener dinero…Cuando tenía diecisiete fue cuando decidí que si robaría lo haría con estilo…con la cabeza, no con esto—dijo mientras alzaba las patas y movía los dedos-.
—Me da gusto que lo hayas hecho…—menciona en un susurro-.
— ¿Perdón? —Dijo algo escéptico por lo que creyó escuchar— ¿Estas alabando mi trabajo criminal?
—Solo te diré que…Si no lo hubieras hecho desde hace tantos años atrás, tal vez no te hubiera conocido o no hubiera caído en tu treta—le dice algo tímida-.
Fue ahí cuando Nick cayó en cuenta de lo cierto que era, de no haber sido por sus años de sobrevivir de esa forma jamás hubiera podido engatusar a la coneja en la heladería o le hubiera sido de utilidad para el que sería el primer caso que resolverían como el gran e inseparable equipo que son.
—Sabes creo que por esta ocasión te daré la razón Zanahorias…Jamás cambiaría el hecho de conocer a esta torpe coneja—le dice a modo de cariño-.
—Igual que yo no cambiaría conocer a este astuto zorro… Y ¿Esta qué nivel llegaban tus habilidades?
— ¿Llegaban?
—Si…digo después de tanto tiempo de no practicar… ¿Qué tan bueno eras?
Sonriendo con malicia mientras se acercaba más a la coneja—Bueno esa es una pregunta con una respuesta muy interesante…—le dice al tiempo que su sonrisa aumentaba—Pero antes de decirte cualquier cosa primero déjame mostrarte algo, no sé si te interesa comprar esta pequeña pieza—le dice al momento que extiende su pata y muestra que sostiene una pequeña pulsera-.
—Es muy bon…Un momento—dice al tiempo que reconoce dicho objeto y luego ve su muñeca— ¿Cómo lo hiciste? —Pregunta al tiempo que toma su pulsera, la cual llevaba puesta no hace ni dos minutos-.
Ahí está tu respuesta orejas—le dice mientras aguanta una pequeña carcajada-.
—De seguro solo fue un golpe de suerte—le dice mientras se la coloca de nuevo-.
— ¿Así? —Pregunta con una ceja en alto— Y ¿Esto? ¿Otro golpe de suerte?—Se mofa mientras muestra un collar-.
Judy inmediatamente toca su pecho por mero reflejo sin poder creer la habilidad de Nick.
—Linda…soy el mejor, si quisiera podría dejarte sin blusa y no te darías ni cuenta—le guiña un ojo al tempo que le devuelve el collar-.
Ante tal insinuación Judy sintió su rostro enrojecer. Pero no dejaría al vulpino ganar tan fácil—Inténtalo y será la última cosa que harás en la vida zorro mañoso.
—No me tientes Zanahorias—le dice guiñándole un ojo-.
Entre insinuaciones y risas lo que quedaba de la tarde se esfumo dándole paso a la noche. Y siguiendo las palabras de la coneja ambos terminaron con lo que quedaba del enorme pastel con un vaso de leche fría. Para el final ambos estaban satisfechos y con un gran nivel de glucosa en su sistema.
—Creo que hoy rompí mi record de ingesta de dulce—comenta mientas lame de manera discreta un poco de betún que le quedo en el pelaje de sus mejillas-.
—No eres el único que lo hizo—le dice mientras lo voltea a ver-.
Nick hace lo mismo y no puede si mirarla perdido breves segundos. Ve como quedan restos del postre esparcidos por sus mejillas y mentón. El aspecto era tan inocente pero tan provocativo para él. Como deseaba limpiar cada rincón de su bello rostro usando su lengua en pura muestra de amor y cariño.
—Pero sí que lo valió—dice cuando sale de su trance—Sabes… Creo que es momento de irme.
— ¿Qué ya?
—Hoy fue un día agotador y quisiera descansar un poco más esta vez-.
—Bien… ¿Quieres que te acompañe?
—Zanahorias… son los machos quienes acompañan a las hembras a sus hogares. No al revés. Además estoy seguro que también estas cansada. No te preocupes, soy grade y puedo cuidarme solo.
—Muy bien, muy bien…Entonces supongo que te veo mañana en la comisaria.
—Si despierto si—le dice en broma-.
Ambos se van a la puerta y se despiden con un abrazo iniciado esta vez por el zorro para desconcierto de Judy.
—Hasta mañana Zanahorias—le dice aun abrazado a ella-.
Judy corresponde la muestra de afecto pero al final recibe algo que la dejo completamente hecha piedra.
Nick se separa un poco de ella y le da un pequeño beso en la frente. Acto seguido se para a toda su altura le guiña un ojo y se marcha.
Judy por su parte solo se quedó ahí con los ojos abiertos como platos. Sintió una corriente eléctrica recorrerle el cuerpo erizándole el pelaje. Ella le daba uno que otro beso a Nick en la mejilla o ese pequeño beso robado en los labios, pero…él…ese sería la primera vez que hace semejante acto. Nunca le había dado un beso, además esta sería la primera vez que alguien que no fuera de su círculo familiar le da un beso. Sintió como una buena cantidad de sangre subía a sus mejillas a la vez que una sonrisilla aparecía en su rostro, una vez que recupero su capacidad motriz regreso al apartamento. Fue a su habitación y se tendió en la cama mirando al techo dejándose llevar por su imaginación. Hasta que una idea o realización se plasma en su cara…enseguida recuerda lo que vio en la mañana. Toma su teléfono de su mesita de noche y empieza a buscar algo, hasta que finalmente lo encuentra.
—Tal vez no sea tan mala idea—piensa en voz alta al tiempo que observa los dígitos del día siguiente—Por la situación seria algo lógico. Ese zorro sabrá lo que puede hacer una coneja…
