NORA DEL AUTOR:
Muy bien aquí está la nueva entrega, este proyecto realmente supero mis expectativas. Y gracias por lo comentarios, GrenOut, no tienes por qué molestarte en disculparte, sabes que yo no me tomo mal ese tipo de comentarios, ¿porque? Simple para eso son los comentarios, para ayudarme a mí a mejorar, los aprecio, y los aprecio más si son con el propósito de ayudarme a mejorar, gracias, también gracias por la honestidad, eso es algo que valoro. Ahora para ti Gaby Whitlock, eres una escritora muy buena y aquí está el capítulo para que se quiten las ganas de leer más, espero tener noticias pronto respecto a tus trabajos. Mi fiel lector canniefemale, aquí la actualización.
A cada uno de ustedes les agradezco, sin ustedes no sé cómo estaría esta historia. Y a todos los demás lectores un agradecimiento igual. Bien aquí dejo la actualización. Espero y les guste.
…
Judy solo podía ver con horror como el zorro había recibido el dardo que debía recibir ella así como pequeñas gotas de líquido carmín caían al piso. Nick simplemente pierde las pocas fuerzas que le quedaban y se desploma.
— ¡Nick! —Judy manda al demonio el dolor y logra llegar a él, en cuanto lo tiene a su alcance lo gira delicadamente—Hay dios mío Nick—El zorro no estaba inconsciente pero tenía una mueca de dolor mientras sostenía su abdomen donde se apreciaba una herida sangrante y en su pecho estaba incrustado el dardo tranquilizante. Sin esperar nada tomo el maldito dardo y lo saco de la piel de Nick provocando una queja del zorro que solo soltó un gruñido—No te preocupes estarás bien—le dijo entrando en pánico mientras luchaba por no llorar-.
—Tranquila zanahorias—Nick trato de hablar con ironía para no alterar más a Judy, aunque sabía que algo estaba yendo muy mal con él—se necesita más que esto para…detenerme—trato de moverse pero con ese intento no logro hacer más que gemir de dolor y siente como su camisa se humedece más-.
—No te muevas Nick—logro acomodar la cabeza del vulpino en su regazo—Te vas a lastimar—Las lágrimas de Judy por fin empiezan a salir de sus ojos mientras con delicadeza acaricia un poco el pelaje de la cabeza de Nick—Pero estarás bien ¿verdad? —Era clara su desesperación-.
Y Nick podía verla—Yo…—intento hablar, pero su mente poco a poco empezó a entumirse—Yo—sus ojos empiezan a querer cerrarse
—Nick… ¡Nick! Debes mantenerte despierto—Sacudió ligeramente el cuerpo del zorro pero este no podía hacer nada por el tranquilizante en su cuerpo y simplemente cayo inconsciente-.
—No, no Nick no cierres los ojos…— logra ver como la mancha de sangre se hace más grande al no tener las patas de Nick que apliquen presión sobre la hemorragia— por favor… no me abandones…Te amo…Nick— hasta que un grito del nivel inferior llamo su atención-.
— ¡Hopps, Wilde!
— ¡Colmillar! ¡Aquí rápido! —Solo fue cuestión de segundos para el gran tigre llegara a donde estaban sus colegas-.
En cuanto el depredador vio la escena supo de inmediato lo que tenía que hacer—Garraza 1145 necesitamos asistencia medica-.
—Las unidades van en camino… ¿están bien? —pregunto preocupado pues si ni Judy o Nick pedían el refuerzo médico, que por lo general lo hacen, eso podría ser malo-.
—Luego te digo Ben—finalmente corta la comunicación—Calma, la ayuda está en camino y no tardara nada en llegar, solo apártate con cuidado de Nick para…
— ¡No! —Dijo mientras afianzaba más su agarre sobre el zorro-.
—Judy por favor, tú también estas lastimada…
— ¡No! Nunca se alejó yo haré lo mismo—grito mientras cerraba los ojos y sus lágrimas fluían sin control empapando el rostro del zorro mientras intentaba detener ella misma la hemorragia de Nick con su pequeña pata-.
El tigre solo suspiro, no podía apartar a la coneja, a simple vista se notaba herida, su uniforme azul tenía varias manchas rojas al igual que podía apreciar lo que parecían objetos enterrados dolorosamente en su piel, un pequeño hilo de sangre saliendo su boca, a primera vista es lo que puede observar.
—Déjame ayudarte con la hemorragia—le dice antes de acercarse-.
—Estará bien ¿Verdad? —Susurra con un nudo en la garganta-.
Colmillar solo se tensa un poco por la pregunta e intenta averiguarlo sin alterar a la presa, utiliza su agudo oído felino y logra percibir los latidos del corazón del vulpino, estos aún se escuchaban, pero eran extraños, agradecía que ella tuviera las oreas caídas y no se concentraba en escucharlos—Claro que sí, Bogo dice que no descansara de él todo un milenio y él nunca se equivoca—el tigre procuro seguir al pendiente de los latidos del zorro y por mera lógica también lograba escuchar los de la coneja, a diferencia del vulpino sus latidos eran frenéticos, estaba aterrada eso lo podía asegurar, pasaron infernales minutos hasta que su oído logro captar a lo lejos el sonido de la sirena—Los paramédicos ya vienen—sin previo un lobo entro en escena mientras respiraba agitadamente—¡lobato! Dime que los encontraste-.
El lobo en cuento escucho a su compañero que lo llamaba alzo la vista del piso encontrándose con la imagen que temía— ¿Pero qué paso? —se exalta mientras va con ellos-.
—Lobato—lo reprende-.
—No, no los encontré, intente rastrearlos y no lo logre, luego Garraza me dice que tú solicitaste equipos de emergencias y regrese tan rápido como pude—explica tan rápido como puede hasta que un grito proveniente de abajo se escucha-.
— ¡Oficiales!
Enseguida el canino se levanta y corre en dirección a una de las escaleras—Aquí arriba, tercer nivel.
Unos momentos después dos equipos de paramédicos se hicieron presentes para atender la situación, aun con cierta renuencia Judy dejo que los paramédicos se acercaran al zorro para llevárselo, mientras los otros la atendían, realmente ella no se había dado cuenta de que tan lastimada estaba en verdad pues con todo lo que le pasaba por la cabeza su propio dolor paso a segundo término. Unos minutos después los paramédicos estaban listos para transferir al zorro a la ambulancia ya que dado su situación más delicada fue preparado más rápido para su traslado al centro médico, Lobato se fue con los paramédicos y Colmillar lo haría por Judy, casi enseguida de que bajaran a Nick ya lo estaban haciendo con Judy, para cuando llegaron a la calle solo quedaba una ambulancia la otra ya había salido. Inmediatamente subieron para poder ir al hospital.
Pero Judy comienza a dar claras muestras de fuerte dolor llamando así la atención de la paramédica que tenía a su lado—Oficial…
—Lo lamento pero realmente me duele mucho—le dice mientras se sujeta un brazo-.
—Debió dislocarse—en cuanto la joven se acercó para comenzar la revisión previa a la hospitalización…—Hay no…—Judy tenía incrustado un trozo de vidrio, que a pesar de ser delgado parecía de una considerable longitud justo debajo del antebrazo—lo mejor será no retirarlo en caso de que haya cortado algo importante ¿Bien?
—Si…pero podrían hacer algo por el dolor-.
—Creo que no será posible oficial—le comenta el otro paramédico que esta junto a la radio—Lo mejor será que no, en el hospital los médicos sabrán que hacer exactamente, tranquila no falta, ¿es alérgica a algún medicamento? —Pregunto recibiendo una negativa— Enfermedades congénitas o crónicas—volvió a hablar obteniendo el mismo resultado—Muy bien—tomo la radio y contacto al hospital—aquí 55 transportamos a oficial de policía, hembra, coneja, 25 años aproximadamente, múltiples heridas provocadas por en su mayoría vidrio, con los trozos aun incrustados, varios muy grandes, además de otros que no podemos identificar, así como posibles heridas internas.
—Hopps en lo que llegamos dime que paso con exactitud para decírselo a Bogo—le dice el tigre-.
—No creo que sea necesario yo…
—No, créeme si quieres estar en el hospital, para lo que es un hospital, que es recuperándote, y no tener que escuchar los gritos de Bogo del otro lado de tu puerta por que el director del hospital no lo deja entrar, deja que Lobato y yo le expliquemos para que ustedes no se preocupen—se notaba nervioso o más bien algo asustado—Ok entonces mínimo tenemos intento de asesinato contra ellos-.
Y era lógico, como se pondría Bogo cuando le dijeran que sus dos mejores elementos están rumbo al hospital, uno probablemente grave o peor y la otra posiblemente también, lo único que tenía seguro era que los dos estarían fuera de servicio un tiempo…tal vez, podría tener suerte y no ser nada malo.
No paso mucho para que arribaran al hospital, el dolor en Judy no disminuyo, pero como buena policía logro sobreponerse, aunque su mente volvió a saturarse de preocupación por su zorro ya que ahora prácticamente otra vez estaban juntos. Mientras Judy fue ingresada en la camilla a la sala de emergencias Colmillar se quedó afuera en la sala de espera donde alguien le toco el hombro. Quien no era nadie menos que su compañero.
En cuanto vio al lobo—Por favor dime que ahora Wilde no está en la planta baja.
—No…llego estable… —Estaba a punto de suspirar de alivio—Casi
— ¿Casi?
—Cuando estábamos por llegar algo paso, no estoy muy seguro que fue ya que no soy doctor o algo parecido, pero llego aun con algo en su monitor…
Judy fue recibida por una joven doctora, era chita de apariencia bastante apacible junto con una enfermera que era una coati de pelaje oscuro. Ambas se acercaron para poder llevarla a un área donde se encargarían de su atención.
—No se preocupe oficial, está en buenas patas—le dijo la enfermera mientras sonreía-.
—Soy la doctora Reese—en cuanto la ve no puede evitar impresionarse un poco— ¿Qué fue lo que paso?
—Trataron de matarnos…pero antes creo quisieron darnos una lección…Yo no lo habría contado de no ser por… mi compañero ¡Mi Compañero! ¿C-C-Como esta él? —pregunto preocupada-.
—No se preocupe, llego antes que usted y se le está atendiendo—trato de tranquilizarla doctora—Por favor canalízala—le pide a la enfermera-.
—No te preocupes yo pude ver quien lo está atendiendo y te puedo asegurar que estará bien
El pequeño mamífero enfermera ahora subida en una silla comienza la tarea de ponerla a la coneja la intravenosa mientras la doctora se encarga de ponerle el monitor cardiaco. Para comenzar la revisión cuando…
Una especie de alarma empieza a sonar en la zona frente a las hembras y las voces empiezan a subir de volumen.
—Algo está mal…
—Su presión…
—Taquicardia…
—Su saturación de oxígeno.
—La hemorragia…
El número de voces no paraba, eran varias y parecían estresadas, Judy se alzó lo más que su adolorido cuerpo se lo permitía, la doctora y la enfermera también lo hicieron pues a ellas les llamo la atención una voz que reconocieron al instante. Entre los movimientos de los animales ahí pudo ver algo… no lo podía creer…podía reconocer ese pelaje…ese pelaje rojo…
— ¡Nick!
El grito fue lo suficiente para captar la atención de nuevo. Judy trato de levantarse, sin embargo fue detenida tanto por la doctora como la enfermera mientras su monitor cardiaco comenzó sonar rápidamente.
—Oficial Hopps cálmese…
—No puede levantarse…
El monitor no para de sonar a la misma velocidad. Mientras ambas intentaban mantener a la lepórida en su cama
— ¡Necesito apoyo aquí ahora!—grito la médica y una ciervo llego casi de inmediata—Sostenla-.
Inmediatamente la otra enfermera lo hizo mientras ella se dirigía rápidamente a una de las gavetas buscando algo.
—Por favor…tengo que ir con él
—Entienda… por… Doctora… un momento ¿Qué…?
—Espera que me…
Judy no pudo terminar de hablar, el ritmo cardiaco que marcaba el aparato poco a poco se fue calmando y Judy finalmente se dejaba caer en la cama inconsciente.
—Creo que con esto será suficiente—dijo la felina mientras retiraba la aguja del tubo del suero conectado a la vía sanguínea—Muchas gracias Clare ya puedes seguir con lo que estabas—despide amablemente a la ciervo, la cual asiente y se retira-.
Enseguida frente al área de las hembras una voz masculina silencia a las demás— ¡Zorro al quirófano! Preparen la sala ya.
Instantáneamente el personal médico prepara al paciente que en efecto era Nick y lo llevan velozmente fuera de emergencias…
—Suerte que ella no escucho eso—comento la chita-.
—No debiste hacer eso, dormirla no…
—Viste como estaba…Prefiero una paciente molesta pero viva.
— ¿De qué hablas?
—Pequeños mamíferos como liebres, ratones y conejos son de los pocos animales que pueden…morir por miedo…sus corazones no lo soportan…y ella estaba aterrada… por lo que le pasaba a su…amigo.
—Sabes que esto traerá problemas verdad…
—Entonces vamos a hacer un buen trabajo curando a esta chica para que no sea en vano—le dice mientras sonríe, su prioridad era hacer que la coneja se recuperara—Ahora pide una máquina de rayos x, también la haremos un electro cardiograma pide la máquina también, trae una charola y las pinzas, mientras voy por la sutura y el antiséptico-.
—Bien, también iré por la bata hay que cambiarla…
Las dos solo asienten antes de ir por todo lo que necesitaran.
Esa mañana en aquel hospital, todo sigue un ritmo normal, normal para un hospital. Y podría haber continuado así por una figura, una inmensa figura que mantenía un pase firme y constante. No era nadie menos que Bogo, el enorme búfalo no se detenía y su expresión era lo suficiente para hacer que cualquiera que estaba en su camino se hiciera aun lado, el jefe de la policía no se detuvo hasta que llego a una puerta. Sin mayor premeditación la abrió y entro exaltando a quien estaba del otro lado.
—Jefe Bogo… ¿A qué se debe esta visita a…—revisa su reloj—las 7:00 am? ¿Estoy arrestado?
— ¿Debería? —Pregunta cruzándose de brazos-.
—No, pero normalmente viene aquí a las 9 o 10, las enfermeras me notifican mientras intentan detenerlo de molestar a los pacientes que bien pueden ser sus criminales o sus elementos y yo personalmente voy a discutir con usted…así que me parece extraño el cambio de costumbre—explica mientras aún está sentado-.
—Para todo hay excepciones.
—Muy bien, tome asiento y dígame en que lo podemos ayudar.
—Solo quisiera saber su estado…
— ¿Suena a preocupación? —pregunta intrigado pero una mirada furibunda lo detiene—No dije nada…solo un momento—de entre varias carpetas busca hasta tomar dos—Bien aquí están…empecemos…
—Judy Hopps…ingresada en el atardecer de ayer…presenta múltiples heridas de diversas profundidades, cortes y varios golpes considerables. Se removieron todos los fragmentos causantes, lo principal era vidrio, pero también encontramos madera, y metal. Se requirió de suturas en varias de las heridas, algunas bastante profundas y una de las más preocupantes bajo su brazo, había cortado una arteria, por suerte el propio vidrio evito que se desangrara hasta morir. Se le practicaron radiografías y escaneos. No tiene ninguna fractura, pero el hueso de su brazo izquierdo sufrió daño no permanente, pero si no se deja sanar puede ser problemático en el futuro, como también algunos ligamentos, tuvo también una torcedura en la muñeca pero nada permanente. Un trozo de vidrio llego por uno de sus costados, se pensaba que era una heridas donde no había nada, pero la radiografía hizo que vieran donde estaba el objeto que no estaba muy lejos de provocar daños internos severos. Y por último su cuello, por lo que me dijeron, trataron de matarla rompiendo su cuello, revisamos y no sufrió una lesión cervical permanente, pero sus músculos…bueno no podrá girar en un tiempo y sus vertebras correrán el riego de sufrir daño sin el reposo debido.
—Y su diagnostico
—Sus lesiones son serias en el punto de vista para un policía, no podrá realizar persecuciones en un tiempo, ni realizar movimientos bruscos, en síntesis…
—No puede hacer su trabajo en campo…
—No sin el debido reposo…Unas cuatro o cinco semanas de incapacidad…No intentes decirme nada ya le mande un correo a recursos humanos, vas a firmar aunque no quieras y…. —Más fue interrumpido por el jefe-.
—Y Wilde…
Viéndolo con sorpresa—Bueno—El medico tomo el otro expediente—El oficial Wilde…su caso fue más complicado…En la ambulancia los paramédicos tuvieron que ponerle epinefrina ya que al parecer tenía una sobredosis de tranquilizante, la medida funciono, llego aquí bastante débil y apenas consiente, se despertó en la ambulancia, se recibió y se comenzó la tarea de estabilizarlo, lo apuñalaron dos veces en el abdomen, recibió golpes con un objeto contundente lo cual le disloco un hombro y le lastimo una pata, heridas de garras en hombro derecho y su garganta, ninguna perforo una arteria. Se creía estable hasta que empezó a colapsar, sus valores se desplomaron, entro en shock. Tuvimos que llevarlo a quirófano, se le colapso un pulmón no podía respirar y las puñaladas no eran las únicas hemorragias, tenía una hemorragia interna, se le tuvo que hacer una transfusión de emergencia…solo que había un problema…no contábamos con sangre suficiente y lo que tardaría en llegar era su sentencia de muerte, sin embargo contamos de último minuto con una donación que logro sacarlo de peligro, se tuvo que realizar una intervención quirúrgica para solucionar su hemorragia interna. En resumen también estará fuera un mes.
— ¿No tendrán secuelas de alguna naturaleza?
—No, en cuanto regresen al servicio estarán al 100%, pero para eso necesitan el tiempo, dales una laptop a cada uno que hagan su trabajo desde casa…
—No, su incapacidad será total, ahora si me disculpas me tengo que retirar, tengo unos asesinos a quienes buscar—comento antes de levantarse y salir—Por cierto te vez mal.
—Fue una noche larga Bogo, no por nada estoy aquí a estas horas. —Le dice al enorme mamífero—Y yo que pensé que ya lo había visto todo—comento cuando vio al Búfalo salir-.
Poco a poco se sentía regresar del mundo de la vigilia, su cabeza le dolía y sentía un horrible sabor metálico en la boca "Sangre de seguro", mientras su cuerpo más y más despertaba, más y más dolor e incomodidad sentía en general. Hasta que finalmente abrió los ojos.
Judy se dio cuenta de que seguía en el hospital, habitación blanca, olor a medicamentos y desinfectante, además de que ella misma tenía puesta la bata azul. Su habitación a pesar de que tenía otra cama a su lado se encontraba vacía a excepción de ella, su cama era ajustable a la altura debido a la diferencia de tamaños del personal, se intentó ver a sí misma, más un fuerte dolor en su cuello se lo impidió, cuando paso ese latigazo de dolor prefirió hacerlo sin girar la cabeza. En su pata tenía el tubo de suero con el líquido bajando directo a sus venas, podía ver en sus brazos varias venditas o gasas cubriendo las zonas donde probablemente ella estaba herida, realmente su propia salud no le importaba mucho en esos momentos, sin embargo podía sentir dolor en más partes de su cuerpo, algunos agudos y muy fuertes y otros extraños. Sin previo aviso alguien entro a su habitación, era una enfermera, la misma que la había atendido ayer.
—Oficial Hopps, es un gusto que ya despertara—dijo llamando su atención mientras se acercaba a ella rápidamente-.
Sin embargo antes de que la enfermera pudiera revisar algo Judy tomo la pata de está deteniéndola en el acto mientras la miraba con miedo y ojos que comenzaban a humedecerse—Por favor—su voz aunque baja y casi quebradiza sonaba algo ronca, probablemente producto del monstruosos agarre que casi la mata— ¿Cómo esta…c-c-c- como esta m-m-mi c-c-compañero? — a pesar de la anestesia la mente de Judy no dejo de preocuparse y en sus sueños imagino el peor escenario posible, la perdida de Nick y eso no lo podría soportar, necesitaba respuestas y las necesitaba ya.
—No se preocupe…—le dice mientras toma su pata y le sonríe para tranquilizarla— su amigo está bien…está en piso y a salvo.
Escuchar eso fue como una bocanada de aire para Judy, Nick logro salir de esa, su peor pesadilla se quedó solo como un muy mal sueño—Y cree que pueda…
—Podrá verlo cuando se le dé de alta, lo cual si todo va bien será hoy mismo más tarde-.
Ante esa noticia solo sonríe un poco y asiente— Solo una pregunta… ¿Cómo es que me dormí?
—Oh…bueno—sonríe un poco incomoda mientras revisa el suero—Fue la doctora Reese, enserio ella estaba muy apenada…lo que pasa es que…
—Soy una coneja…se lo que le pasa a mi especie por mucho estrés o…miedo—dijo para tranquilar a la enfermera—No estoy molesta, dígale que no se preocupe…y quisiera agradecerle.
—Ella iniciara labores en unas horas más, tal vez alcance a verla…si me disculpa deje avisar al médico de turno para que venga a revisarla.
—Gracias…
La enfermera sale de la habitación, mientras Judy se queda ahí en la cama mirando al techo pensando, el día de ayer había sido…era como cualquier otro día y de un minuto a otro…todo paso tan rápido que simplemente se fue de las patas. Ahora estaba ella en un hospital y Nick también en quien sabe qué estado…
Más su tren de pensamiento se detuvo en cuanto alguien abrió la puerta introduciéndose a la habitación. Era un Binturong, de mediana edad, su cara reflejaba a un animal de carácter bonachón.
—Buenos días oficial… ¿Tuvo una buena noche? —Pregunto mientras tomaba la canilla donde estaba la información-.
—Pues descanse un poco…aunque no puedo negar que me duele mucho el cuerpo en todas partes en cuanto desperté.
—Pues hay una muy buena razón señorita—le dice mientras la ve por encima de los papeles—Esta bastante lastimada.
—Tan mal estoy….
—No se asuste… no es nada que unos buenos cuidados no solucionen—le sonríe antes de comenzar la tarea de decirle su estado, Judy nunca imagino que estuviera tan mal en el momento no sintió todo eso—Así que en resumen le recomiendo reposo, no cargar objetos pesados, estar tranquila en casa.
—Si pero que pasa con mi trabajo…
—Con su trabajo serán 5 semanas de incapacidad.
— ¡¿Qué?!
—Como lo oye…incluso el Jefe Bogo ya lo autorizo, me encargaron notificárselo, ahora no tiene nada de qué preocuparse. Siga al pie de la letra las indicaciones que le di y estará más que lista para perseguir criminales después de esas 5 semanas. ¿Bien? Recuerde que a pesar de sanar por fuera por dentro tarda más.
Judy asiente—Y ¿Cuándo podre irme?
—Podrá hacerlo en unas horas, solo necesitamos esperar unos resultados para determinar que no sufrió ninguna infección. También para que coma algo y listo.
—Cree que podrían darme mi teléfono.
—Hare que la enfermera se lo traiga en unos minutos.
Con esto el doctor salió mientras Judy simplemente trataba de asimilar todo. Y fiel a las palabras del doctor la enfermera le trajo a la coneja su celular y se despidió, recordándole que en un rato le traerían su comida. Ella encendió el dispositivo y se preparaba psicológicamente para lo que haría. Marco y…
—Hola…
—Hola Mama…Hola Papa—dijo con una sonrisa nerviosa-.
— ¿Judy? ¡Judy! Cariño ¿Qué te paso? —Pregunto su madre escandalizada al ver a su hija con la bata de un hospital-.
—Mi niña ¿Qué ocurrió?
—Tranquilos…esto no es grave…
—No es grave estas en un hospital—le dijo su padre casi histérico-.
—Pero ya me dejaran salir…
—Judy por favor dinos que fue lo que paso—le pidió su madre-.
—Fue una situación del trabajo y…No salí tan bien parada…pero enserio no tienen de que preocuparse, todo lo que necesito es reposo y estaré como nueva.
—Pero estas segura de que estas bien
—Si…lo estoy y no por mérito propio…de no ser…de no ser por mi compañero… mi compañero Nick—su voz se desestabilizo un poco al recordar que por ella su mejor amigo casi se mata—Y tengo que decirles ciertas cosas de él…
Un rato después en la recepción del hospital.
—Disculpe busco a Judy Hopps—dice amablemente-.
— ¿Perdón? —Levanta la vista y se da cuenta de quién es-.
—Quisiera verla si es posible.
La encargada de la recepción solo vio el registro para decirle el número de la habitación de la coneja—20-A—le dice con una sonrisa nerviosa. Ve como se alejan y suspira.
Judy estaba sentada en su cama mientras trataba de comer algo pero la comida simplemente es insípida, pero tenía que comer si quería salir para ver a Nick. Más alguien toco la puerta de su habitación desconcertándola. Enseguida se abrió revelando unos visitantes.
— ¡Hay Judy! Querida ¿Estas bien?
— ¿Fru Fru? —Pregunta incrédula al ver al gran oso polar entrar con la musaraña en sus patas-.
— ¿A quién esperabas a tu hada madrina?
— ¿Pero qué haces aquí?
— ¿Cómo puedes preguntar eso? Mi amiga que además es la madrina de mi pequeña está en el hospital.
Sonrió enternecida—Gracias-.
—No hay que agradecer, papa quería venir pero…una reunión importante se lo impidió.
—Dile que no se preocupe…
—No te preocupes dijo que lo llamáramos desde aquí…Kevin.
El oso asiente mientras saca su teléfono para contactar a su jefe. Una vez que la imagen del criminal más temido de Tundra se visualizó en la pantalla enseguida la pone en dirección al conejo.
—Mi niña… ¿Cómo estás?
—Estoy mejor señor gracias—le dice con respeto y una sonrisa-.
Mr. Big veía algo diferente en Judy, su siempre aire alegre ahora no estaba presente, como si estuviera muy preocupada y enseguida una idea le llego a la cabeza—Y como está el bribón.
En ese instante las orejas de Judy cayeron—Él, no, no sé cómo está en realidad… todo fue tan rápido de los dos yo fui la que salió mejor, de no haber sido por él yo no…casi lo matan por salvarme.
La musaraña solo asiente comprensivamente mientras una pequeña sonrisa casi escapa de su rostro, más logro ocultarla a tiempo—No te preocupes mi niña, hasta donde yo sé él está bien…
Judy se frota los ojos con las patas a fin de evitar que suelten lágrimas—Señor si es que puedo preguntar ¿Cómo es que se enteró que se enteraron?
Riendo un poco—Yo me entero de todo lo que pasa en Tundra.
— ¿Tundra?
—Judy este hospital está en Tundratown—Le dice Fru Fru-.
—Bueno mi reunión ya casi va a iniciar, tengo que despedirme, ambos recupérense pronto y espero verlos.
—Adiós señor y gracias.
Una vez que él jefe de la mafia colgó, las hembras charlan un poco. Hasta que llega la hora de que los visitantes tienen que retirarse.
—Bien Judy, nosotros nos tenemos que ir… ¿Saldrás hoy?
—Yo… no lo sé tengo que ver a Nick.
—Está bien. Cualquier cosa llama ¿sí?
La coneja asiente y ve como ellos salen. Un par de horas después. Judy estaba ya vestida de nuevo, con su uniforme ya que no tenía otra ropa consigo y este a un tenia machas de sangre, de su sangre y la de Nick, debía admitir que el momento de ponerse de pie le dolió mucho, la parte superior de su cuerpo realmente recibió castigo, aunque sus piernas…ahí también tiene varias suturas que si se mueve de la manera incorrecta o corre estaba segura que se abrirían, unas bastante profundas. Después de intentar sobreponerse al dolor inicial y acostumbrarse a caminar un poco más rígida en movimiento, sobre todo de su cuello. Sin embargo su amable doctor decidió ayudarla con su dolor.
—No se preocupe—le dice mientras la ve quejarse por dolor—Le daré unos calmantes, nada fuerte, solo para aminorar su dolor, en caso de presentar dolores más fuertes de los que siente ahora le recomiendo que venga aquí lo más pronto posible, no olvide lavar las suturas con cuidado y venga en 8 días para retirarle los puntos, después de eso lo que más sentirá será incomodidad pero no se descuide. También le daré unos antibióticos solo para prevenir infecciones.
—No lo hare gracias—le dice recibiendo la receta, si bien estaba calmada en el exterior, internamente se sentía ansiosa, lo único que quería era salir de ahí para ir con su zorro y…bueno el que hacer ahora estaba muy difuso en su mente no tenía ni idea de que haría una vez que lo tuviera de frente-.
—Muy bien aquí están sus papeles de alta solo firme aquí y será libre—le dice entregándole a Judy un porta papeles, quien lo toma de inmediato firmándolo—Bien puede irse, no olvide pasar por sus medicamentos.
Si bien es norma que dejen a los pacientes en silla de ruedas para que abandonen las instalaciones, Judy rechazo eso pues ella no tenía planeado salir de ahí, camino rumbo a la recepción y sacando provecho de su pequeña talla se paró cerca del escritorio de la recepcionista alzo sus orejas y dijo
—Buenas tardes, quisiera ver al oficial Nicholas Wilde por favor.
—oh quien…
—Soy la oficial Hopps—le dice mientras alza con cuidado su brazo extendiendo su identificación y asoma la cabeza un poco—él es mi compañero-.
—Disculpe…claro, el oficial Wilde se encuentra en la habitación 28-A.
—Gracias—Judy se despido de la enfermera recepcionista, pero antes de ir por el pasillo a las habitaciones prefirió ir primero a la farmacia para obtener sus medicinas. Una vez con la pequeña bolsa en la pata prosiguió su camino en el laberinto de pasillos se dio cuenta que en efecto, ese no era el hospital de Sabana central de Zootopia, este tenía un aspecto más pequeño pero curiosamente más nuevo, ese hospital que era en efecto más pequeño que el del centro de la ciudad no tenía tanto prestando servicio según le había dicho su amiga, pero su equipo médico y personal era de primera generación , había alcanzado un acuerdo con la alcaldía para prestar servicio a todos los funcionarios de la ciudad, bomberos, burócratas y claro policías, según parecía le había dicho la musaraña el alcalde tenía un conocido ahí y a pesar de que ese hospital parecía solo dedicado a la alta sociedad, parecía que brindaba ayuda a muchos sectores comunes de la ciudad, además de que parecía una inclusión total de cualquier mamífero pues entre el personal logro ver mientras caminaba a varias especies, sean presas o depredadores, siendo estos los más raros en ese tipo de empleos…
Pero detuvo todo en su cabeza… sus pensamientos e incluso su respiración se detuvo en cuento vio ese número. Casi no lo medito para abrir e introducirse, su habitación también estaba vacía solo lo tenía a él de ocupante, la cama de Nick estaba baja por lo que Judy podía verlo y alcanzarlo sin problema alguno.
Se encontraba dormido. Judy se acercó a él con cuidado de no despertarlo al hacerlo casi suelta un grito y deja caer la bolsa. Nick se veía demacrado, su pelaje se veía opaco y pálido su expresión era la de alguien casi muerto, en su cuello había cuatro trozos de gaza donde habían estado las garras de la pantera, por encima de la bata de hospital en su hombro se notaba un vendaje. La coneja con cuidado dejo la bolsa en la mesa donde estaba el monitor cardiaco y se aproximó a Nick y lo toco, delicadamente tomo su pata entre las suyas y con cuidado la acaricio, casi inmediatamente Nick reacciono apretó un poco una de las patas que sostenían la suya, se movió y gimió un poco antes de abrir lentamente los ojos. Sus esmeraldas se posaros sobre las amatistas de Judy las cuales reconoció.
—Zanahorias…—murmuro mientras volvía la conciencia.
—Nick…—Judy ve como Nick intenta espabilarse y al hacerlo ve una clara muestra de dolor.
Sin embargo el vulpino hace como si no hubiera sentido nada y forma una torcida sonrisa pretenciosa— ¿Me extrañaste tesoro?
—Nick…Nick…—la desventaja de ser un animal tan emocional y sentimental, es que dichos sentimientos pueden hacerte muy impulsiva— ¡Nick! ¡Torpe! Eres un zorro torpe, ¡Idiota! ¿Cómo se te ocurre hacerme esto? ¡Idiota! —con cada reclamo le daba un golpe al zorro que solo los recibía sin objetar y ella comenzaba a llorar—Casi mueres ¿Qué haría yo sin ti? ¡Zorro estúpido! —Judy se desestabilizo comenzó a llorar mientras continuaba golpeando a Nick, pero se notaba que ella no estaba molesta, estaba asustada y dolida— ¿Por qué cometiste semejante idiotez? No puedes morir ¿Entiendes? No puedes hacerlo, no me puedes abandonar ¿Qué tenías en la cabeza?...
Pero Nick detuvo sus golpes, si tal vez le dolía mucho su extremidad izquierda pero eso poco le importaba y se levantó un poco de lado sintiendo flechazos de dolor agudo en todos lados pero igual lo hizo para detener a Judy con ambas patas, la miro con el ceño fruncido y sin ninguna premeditación o contemplación la jalo hacia sí mismo y la beso…
El beso en si era casto, superficial en un principio pero este empezó a hacerlo con amor y cariño, pero con el que Nick quería transmitirle todo lo que sentía a Judy. La coneja tenía los ojos abiertos como platos, se había quedado estática, no se movía ni respiraba solo sentía los labios de Nick sobre los suyos mientras estaba para de puntillas por el jalón del zorro.
El propio Nick quien inicio la muestra de afecto la termino al separarse lentamente de Judy mientras la veía solemnemente a los ojos.
—Tú…eras tú lo que tenía en la cabeza…—hace que se pare en sus patas traseras de nuevo con normalidad mientras con su pata acaricia delicadamente su rostro antes de alejarlas de ella—Perdón por esto…sé que puedo estar arruinando la primera amistad sincera que tuve pero…ya no la soporto…si no quieres volver a hablarme yo…
Judy detuvo al depredador juntando su mandíbula impidiéndole hablar, ella solo sigue viendo con ojos muy grandes y una nariz que se movía de manera frenética. Nick solo veía desconcertado a la coneja. Quien en un simple impulso se arrojó sobre el herido zorro, olvidándose ella misma de sus propias lesiones, prácticamente vibrando de la alegría mientras volvía a colocar sus labios sobre lo del estupefacto zorro quien solo tardo unos cuantos segundos en reaccionar mientras utilizando toda la fuerza que le quedaba en su brazo derecho, que es el que no está lastimado, para subirla a su cama y llevársela encima de él no es que fuera una tarea tan difícil considerando que ella es muy liviana. Una vez que él ya está acostado con Judy a su lado se dedica responder el beso o más bien a guiarlo. Judy realmente no tiene ninguna experiencia en ese tipo de asuntos, sus labios estaban inmóviles pero una vez que Nick la subió a su cama este tomo el control de la situación y ella simplemente se entregó al beso derritiéndose en las patas del zorro mientras acariciaba la anaranjada mejilla, ese beso fue lento así como largo mientras los dos saborean y disfrutan de lo que llevaban mucho tiempo anhelando. Nick se olvidó de todo, simplemente se entregó a ese placer, todo, sus preocupaciones, sus complejos, sus razones del porque ambos no deberían hacer esto, todo lo mando al demonio. Cuando se separaron, ambos solo se miraron a los ojos sin dejar de sonreír.
—Déjame ver… eso fue un ¿Siento lo mismo ti Nick?
Riendo un poco mientras sus ojos brillan un poco de la ilusión—No lo sé, eso me lo tienes que decir tú…
— ¿Yo?
—Si… porque yo…—se sonroja mucho—Yo te amo Nick.
—Judy…—son contadas las veces que Nick la llama por su nombre, solo cuando habla mortalmente enserio—Te amo—le dice suavemente mientras acaricia su rostro.
—Hay Nick…—le dice encantada con unas cuantas lágrimas en los ojos, mientras Nick limpia aquellas saladas gotas antes de guiarla a otro beso-.
Nick adora el contacto con sus labios, esa esencia dulce. Aquel fruto que anhelaba con el alma. Judy se abraza al cuerpo del zorro pero al hacerlo nota los vendajes en su área torácica sacándola de su ensoñación recordando su estado actual.
—Nick te puedo lastimar—le susurra mientras intenta alejarse de él, cosa que el depredador evita-.
—Tu no me lastimas….todo lo contrario—le dice antes de besarla-.
Al separarse del beso no puede evitar preguntar— Nick entonces somos… ¿Qué somos?
—Bueno…tú eres mía eso lo aseguro, como yo soy tuyo—le dice con seriedad—Yo soy un animal de una sola pareja ¿Sabes? Y a quien quiero es a ti Judy.
—Entonces…somos…
—Novios…pareja, lo que quieras que seamos lo seremos, mientras seamos nosotros dos no me importa…pero…—las consecuencias de esto empiezan a llegar a Nick-.
—Entonces ya lo sé…—ella al parecer no lo deja terminar y lo besa ella esta vez-….
