Nick no pudo hacer más que gritar del susto al ver a ese visitante, en cuanto lo vio quiso salir corriendo por mero instinto, aunque su cuerpo le recordó que no podría hacer eso en un tiempo.

—Espera…yo…no es lo que nadie cree, puedo explicarlo—dijo casi en pánico sabia a lo que se arriesgaba al haberlo hecho pero nunca pensó que fuera tan rápido en cuestión de tener que explicarlo. Nick cerró los ojos y espero lo peor cuando sintió que la sombra se cernía sobre él—"Perdón Judy" —Aunque el que pensó que sería su último pensamiento no tuvo nada que ver con lo que paso después, Nick sintió como era alzado con delicadeza y cuidado, lo que provoca que habrá los ojos y lo mire con sorpresa— ¿Raymond? —le pregunta al enorme oso polar que solo lo voltea a ver con una ceja alzada.

El enorme mamífero sale con el zorro en brazos, por su parte el vulpino tiene una cara de "¿Qué demonios pasa?" más no habla de nuevo mientras intenta entender que pasa, cuando llegan a la sala de espera ahí logra ver a su otro "amigo"

—Kevin…—el oso voltea al oír su nombre revelando a Judy y a Fru Fru-.

—Hola Nick—lo saludo la musaraña—Espero que no te moleste pero se decidió una pequeña visita.

Nick mira a la coneja quien le da a entender que ella pensaba que era obra suya—No—dice con ciertos nervios a flor de piel—vamos…solo déjame bajar para surtir mi receta y…

—Raymond por favor—pidió amablemente la pequeña mamífero-.

—No es necesario…—aunque sus palabras fueron ignoradas y Nick fue cargado hasta la farmacia.

Sin mayores miramientos después la pareja fue llevada a una limusina, ya que no se podía rechazar la invitación de un jefe mafioso en su propio territorio, Nick trataba lo más que podía de participar en la conversación siempre que las hembras le preguntaban algo, aunque sus nervios no le dejaban hablar mucho, lo primero que tuvo que hacer fue explicar su condición cuando ella le pregunto, tanto los osos como ella abrieron mucho los ojos por la sorpresa.

—Pero ¿Por qué saliste?

—No me gustan los hospitales, puedo recuperarme en mi hogar.

—Hay Nick…sigues siendo muy terco.

—Hay cosas que no cambian…hablando de eso… sabes porque tu papá quiere vernos—Nick pudo rescatar más su vieja amistad con ella que con su padre-.

—De hecho no…yo pensé que tu sabias.

—No…—aunque ese no fue muy inseguro-.

Pasados los minutos ya estaban en la mansión del criminal más temido del hábitat, los osos nunca bajaron a los oficiales en el trayecto al despacho de su jefe, la coneja tenía una ligera idea de lo que pasaba, Mr. Big quería verlos, el capo mafioso se lo había dicho cuando hablo con él por medio del celular de uno de sus osos, pero nunca pensó que fuera tan pronto. Y el zorro por su parte, bueno él ya estaba pensando en su testamento, cuando por fin cruzaron la puerta y vieron a la musaraña esta sonrió.

—Mi niña—Mr. Abre los brazos mientras Koslov lo acercaba a ella y le da dos pequeños besos en la mejilla—Me alegra verte…verlos—corrigió mientras veía a Nick, quien bajo las orejas-.

—Muchas gracias señor yo…no sé qué decir

—No tienes nada agradecer, quisiera brindarles un momento agradable, ¿Se quedan para comer?

Ante su invitación Judy sonríe con algo de pena—Si señor gracias.

—Perfecto al comedor por favor, ahí hay alguien que quiere verlas—le dice a los osos y estos comienzan su salida—Menos tú Raymond, tengo que hablar con el muchacho.

El oso en cuestión se queda mientras él que trae a las hembras se marcha rápidamente, Nick ve inmediatamente que otro oso coloca una silla frente al escritorio donde había sido colocado Mr. Big, Raymond coloca con cuidado a Nick en la silla y la mirada del diminuto mamífero se clava en el zorro al instante.

—Señor yo…yo lo siento…enserio yo…

— ¿Lo sientes? ¿Por qué lo sientes?... —pero antes de terminar el zorro lo interrumpió

—Yo no pude hacer nada yo…

—Hiciste lo que me juraste—lo calma—La protegiste, aun de por medio tu vida, lo hiciste Nicky… además…

En cuanto escucho eso su cabeza dejo de reaccionar bruscamente y solo lo miro.

—Tú sabes que cometiste una gran ofensa en esta casa…

—Y estoy realmente arrepentido señor—le dice por primera vez con real sinceridad respecto al tema-.

—Al menos esta vez se ve que lo dices enserio. Tú sabes que en un principio no te arroje al hielo por Judy ¿Verdad?

—Tenia mis sospechas—le dice nervioso pero consciente de ello-.

—Ya no tienes que preocuparte de ello…

— ¿Quiere decir?

—Estás perdonado…solo no lo arruines de nuevo—le advirtió seriamente-.

—Ni pensarlo señor…

—Por último, mis felicitaciones a ambos—soltó dejando estupefacto a Nick—Mas sabe el diablo por viejo que por diablo, te conozco lo suficiente, algo en ti cambio más profundamente a cuando te vi ese día. Y no te preocupes lo otro recompensare en cuanto los dos estén bien.

—No es necesario…

—No, no lo es, pero deseo hacerlo. Esta vez por ambos. Aunque la advertencia se queda.

—Y como la última vez la acepto y lo merecería.

—Muy bien, hay que ir antes de que las damas se preocupen, Raymond por favor…

—No…en el hospital me dijeron que caminara—dice el vulpino mientas con trabajo se levanta y casi cae ante las punzadas del abdomen, más logra sobreponerse—andando-.

Aun paso mucho más lento del que Nick hubiera pensado se dirigió al comedor y al llegar se encontró con una escena que simplemente le calentó el corazón a más no poder. Su amada coneja estaba con su pequeña ahijada, Nick no hizo más que contemplarla la imagen de Judy con la cría simplemente era infinitamente adorable, él sabía que la debilidad de Judy eran las crías, sin duda alguna sería una gran madre…con tal pensamiento sus orejas caen mientras en su cara se muestra "dolor" pero decide ignorarlo por ahora. No era el momento de esos pensamientos.

Va hacia Judy quien estaba sentada mientras la bebe está en la mesa, al estar a su lado simplemente la abraza con cuidado sobre los hombros con su brazo bueno.

— ¿Nick? —pregunta nerviosa-.

—El mismo—apoya suavemente su cabeza sobre la suya mientras la acaricia lentamente. Ante la atenta mirada de su amiga-.

—Pero que…—fue interrumpida por un beso de Nick en los labios que la dejo arrebolada, ¿Qué rayos había pasado con la discreción?

— ¡Hay que lindos! —Soltó encantada Fru Fru-.

Los osos presentes solo sonrieron apenas perceptiblemente mientras el jefe mafioso contuvo una ligera risa, era una fortuna para Nick y Judy que la mansión tuviera un comedor tamaño normal, claro las musarañas estaban en muebles a su escala sobre la mesa. Igualmente la comida era de acuerdo a los invitados. Nick se sentó en la misma silla que Judy, quien aún estaba al avergonzada por la acción de Nick pero al ver la reacción positiva de todos se tranquilizó, aunque eso sí, cierto zorro le debe algunas explicaciones.

—Y ¿Cuánto tiempo estarán fuera? —Pregunto Fru Fru para hacer una pequeña sobremesa-.

—Alrededor de un mes, para que las heridas profundas sanen y no representen un riesgo para nosotros—explico Judy de manera simple-.

—Y ¿Qué harás Nick?

— ¿Yo?

—Es obvio que no estás bien para estar solo, si batallas así solo para sentarte, ¿Qué harás?

—Siempre estuve solo…ya veré que hago—enseguida siente una pata sobre la suya y ve una sonrisa dulce-.

—Yo tengo una idea…

La puerta del departamento se abrió revelando a un zorro que entro cansinamente y encendió la luz, le costó subir las escaleras, aunque su orgullo se sentía muy bien, por lo menos demostró que no sería un simple inútil o algo parecido.

—Nick ¿estás bien?

Una voz a sus espaldas pregunto sacándole una sonrisa—Tranquila hermosa, unas escaleras nunca podrán conmigo-.

—Me preocupe por ti—le dice apenada-.

—Yo igual, cuando escuche tu quejido por poco hago que se me abran los puntos. ¿Segura de esto?

La coneja con maleta en la pata solo sonríe—Más que nunca…Tú siempre me cuidas Nick, es hora de que yo haga lo mismo por ti.

—Tú también necesitas descansar.

—Y lo haremos juntos.

Judy había tomado la decisión de pasar la recuperación con Nick, si bien ella pudiera haberse ido de Zootopia a casa de sus padres para recuperarse, no dejaría solo a su zorro, no más, no más ahora que su mayor sueño se había cumplido, lo cuidaría. Después de todo ella no estaba tan limitada en sus movimientos y en el hogar de Nick no batallaría, por el tamaño del espacio en si no tendría que agacharse y a la altura, Nick una vez le había comentado que tenía una pequeña escalera que usaba para Finnick y molestarlo de paso, a ella le serviría mucho ahora en esa situación.

—Tengo a un ángel conmigo…

—Gracias…y es hora de que empieces a escucharlo, vamos ve a darte un baño, lava tus puntos, toma tus medicinas para luego acostarte.

—Vaya…parece que alguien tiene experiencia—le dijo irónico-.

—Con tantos hermanos y hermanas, todos jugando en la granja, era común que algunos nos lastimáramos a veces—le dice con simpleza-.

—Ok, te hare caso…por esta vez—Nick fue a su habitación por algo de ropa e inmediatamente se encerró en su cuarto de baño-.

Judy empezó pensar en todo lo que se podía hacer, pronto escucho el sonido del agua cayendo. Nick comenzó a ducharse, ella lo haría enseguida de que saliera él, todo fue una experiencia horrible, pero con un final que ella nunca hubiera soñado…estaba con Nick, ahora por fin…por fin estaban juntos, Nick le dijo que la amaba, lo cual quedo bien demostrado, el que el zorro casi se matara por ella era la mejor prueba, eran novios. Nunca pensó…ni siquiera le cruzo una vez la idea del amor, hasta que cierto vulpino irrumpió en su vida. Ahora ella se sentía como una adolecente.

Aunque su teléfono sonó descarrilando su tren de pensamientos. Lo contesto de manera automática—Hola…

—Judy, ¡¿Estás bien?! ¡¿Estás muy lastimada?! ¡¿Necesitas algo?! —La imagen de una alterada Sara se mostró en aparato-.

—Sara ¡Sara! ¡Tranquila! —Judy sube su tono de voz para que su hermana no entre en histeria o algo parecido—No pasó nada irreparable…

—Lo lamento…quería llamarte desde ayer, pero el trabajo se volvió un caos, todos tuvimos que quedarnos ahí casi 10 horas, cuando llegue estaba exhausta, o debí estarlo Zakk fue quien me trajo a casa…

—Tranquilízate…Me imagino que papá y mamá fueron quienes te avisaron ¿verdad?

—Cuando dijeron tú nombre y la palabra hospital… no me sentó muy bien. Debía admitir que cuando había más llamadas perdidas de ellos de lo usual, tuve un mal presentimiento, cuando me dijeron, me asuste.

—No te preocupes, mírame solo fueron…unos magullones—trato de escoger bien sus palabras-.

Más su hermana no le creyó y entrecerró los ojos con sospecha—No te dan incapacidad por magullones… ¿Cuento tiempo?

—Un…mes—soltó desviando la mirada-.

—Judy ¿Qué te hicieron?

—Cortes de profundidades diversas…pero estaré bien

—Supongo que son gajes del oficio—suspiro al fin la coneja mayor—Pero sí. Te notas bien…muy bien de hecho—agrego de verla con más detenimiento, los ojos de Judy siempre habían tenido un brillo especial, pero ahora se le notaba mejor, inconmensurablemente mejor— ¿Paso algo? ¿Algo bueno?

Judy bajo las orejas—Eh…No "No digas locuras, no digas locuras, no digas locuras"

Sara solo levanto una ceja y comenzó a detallar todo, su mente analítica comenzó a realizar su trabajo y no batallo en ver dos cosas. Una enorme sonrisa apareció en su rostro, expresión que a Judy le daba algo de miedo, hasta que simplemente dio un grito eufórico. Judy casi suelta el teléfono por el susto, pero lo sujeto contra sí misma para que el grito no llegara a orejas de Nick. Por su parte en el departamento donde la coneja mayor dio semejante grito, se escuchó un sinfín de cosas cayéndose, otras quebrándose y varios objetos metálicos sonando contra el suelo. El causante de todo eso fue un hurón que casi se medió mata al tratar de salir de la cocina rápido y ver que le había pasado a su pareja.

— ¡¿Qué pasó?! —pregunto alterado mientras caía al piso.

Sara solo lo voltea a ver con una sonrisa y ríe un poco al verlo en el suelo—Luego te digo amor—le dice con un guiño coqueto-.

El macho solo alza una ceja y suspira, su chica era un enigma, uno que nunca cree que podrá descifrar, por más esfuerzo que haga. Pero él la ama igual, solo levanto y regreso a la cocina, o más bien regreso para arreglar la cocina, que quedo hecha un desastre. Con una sonrisa inicio su labor.

Cuando Judy comprobó que su hermana dejo de gritar volvió a enfocar el celular para la video-llamada, solo para encontrarse un rostro emocionado y feliz.

— ¡Hay Judy! Te felicito…

— ¡Sara! ¡Por favor! —Le dijo Judy completamente roja— ¿C-C-Cómo lo supiste?

Riendo un poco—Yo conozco tú apartamento, estas lastimada, no estás en tú casa por un importante motivo y mamá me dio algunos detalles—le dijo con presunción-.

—Yo…

—No te preocupes, no diré nada, siempre y cuando tú hagas lo mismo, pero…

— ¿Pero?

—Dame detalles linda, yo te di los míos con Zakk…

—Esta…Esta bien…solo que no, no ahora ¿Sí?

—No hay problema…te dejare descansar, cualquier cosa que necesites me avisas ¿Bien?

—Sí gracias yo…Gracias.

—Por cierto unas últimas cosas…

—Sí, dime.

—Primero, prepárate, esta tarde te llamaran…los demás me avisaron que querían llamarte, será en un rato más o menos, solo para que no te atrapen tan fácil.

—Bien, lo tendré en cuenta, ¿Otra cosa?

—Solo que me alegra que cambies tu estilo alimenticio Judy

— ¿Eh? —le pregunto desconcertada-.

—Oh….Pronto entenderás—sonríe—Pues pronto comerás carne o Zorro más bien, ¡Adiós Judy!

Sara colgó dejando a una anonadada coneja con un sonrojo que se le extendía hasta las orejas, o eso sentía Judy ante tal insinuación. Pero ¿Cómo se le ocurría decir eso? Sin embargo no logro sacarse esas palabras de la cabeza, magnifico, ahora que, no es que ella fuera una mojigata o algo por el estilo, pero "ese" asunto nunca estuvo en su lista. Aunque el tema ahora ya estaba en su cabeza, no pudo evitar el no pensar en eso. Nick…Nick realmente…la encontraría atractiva en ese aspecto, una parte de ella le decía que era tonto preguntarse eso viendo hasta donde habían llegado las cosas, pero igual otra parte le dice que es perfectamente factible, ella es una coneja después de todo ¿Qué puede llamar su atención? En el aspecto físico.

Sin embargo una voz a sus espaldas llamo su atención—Listo zanahorias—Judy enseguida voltea aun sonrojada— ¿Estas bien? —pregunto el zorro quien tenía sobre los hombros una toalla y un short.

—Si…yo…eh, si yo también necesito ducharme.

—Es todo tuyo—comento antes de dar vuelta e ir a su habitación en realidad lo necesitaba-.

Judy fue a su maleta y saco un cambio de ropa, necesitaba enfriarse la cabeza, ojala el agua lo logre.

Un par de horas después Judy deja su teléfono en la sala, mientras este se carga, fiel a las palabras de Sara recibió una llamada, una bastante larga, donde sus hermanos y hermanas hablaron con ella, deseándole una pronta recuperación y pidiendo detalles extras que ella contesto lo más apegado a la realidad que le fuera posible. Y como buen final otra pequeña plática con sus padres, no se tocó un tema de gran relevancia de nuevo sino que era un pequeño intento de ver si había cambiado de opinión acerca de no querer recuperarse en casa, a lo que Judy volvió a negarse dando las mismas razones, "ella podía cuidarse sola y no era nada grave" ahora que ya había pasado y dejo el celular en la sala se dirigió con Nick, lo más probable es que este estuviera dormido, le había avisado que atendería unas llamadas de su familia y este asintió.

Ella entro a la habitación y encuentra al vulpino aun con la toalla sobre su torso acostado, aparentemente dormido, ella lo ve y no puede evitar sonreír un poco, ella traía puesto solo un pijama ligero, luego ve la cama, es cuando un pequeño problema se le presenta, no le pregunto a Nick donde estaba la pequeña escalera.

—Está del otro lado de la cama pelusa—la suave voz del vulpino llamo su atención—la saque para ti.

—Gracias Nick.

Judy subió con cuidado a la cama y se acostó al lado de Nick mirando al techo, el zorro abrazo por los hombros a su coneja.

—Pensé que te habías dormido…

—Ganas no me faltarían, pero preferí esperarte… ¿Cómo esta tú familia?

—Bien, ya sabes…

—Preocupados por ti ¿verdad?

—No más de lo que me dijeron la última vez.

—Podrías ir con ellos.

— ¿Y dejarte solo? No gracias. Por cierto gracias por esa escalera.

—JA compre esa cosa para fastidiar a Finnick tanto como pude y lo hice tan bien que ya prefiere no venir aquí. Hasta que le confirme que ya me deshice de ella. Nunca pensé en darle uso real.

—Pues ahora nos servirá mucho, al menos una semana en lo que puedes agacharte.

—No dejare que hagas todo, yo no estoy inválido.

—Nick a mí solo me dieron ese tiempo por la lesión del cuello nada más, lo demás pues…no es nada que se puede manejar.

—No me engañas, la sutura de tú costado es profunda, igual que la de tú pierna o tú antebrazo, las demás si son solo molestas, esas creo que te duelen tanto como a mí.

—Las mías no son mortales.

—Estas tampoco, no tocaron nada que no fuera piel o carne. Y lo interno como de seguro escuchaste no fue invasivo o serio. Solo es reposo, descanso es lo que ambos necesitamos. Y me alegra que estés aquí conmigo.

—Y ¿Cómo están?

—Si quieres puedes verlas—el zorro se quita la toalla revelando la falta de camisa o playera, junto a las áreas donde el pelaje fue removido para la práctica médica.

La coneja no perdió tiempo y se sentó para ver las heridas, y en efecto en su abdomen podía ver en las áreas donde retiraron el pelaje dos líneas unidas con putos, si bien para el cuerpo de Nick eso debió ser un cuchillo, para el agresor debía ser una navaja, más arriba del lado derecho de su pecho había una pequeña incisión pero esta no estaba unida con puntos (adhesivo tisular).

—Y de este lado—con una de sus dedos señalo un punto—Ahí introdujeron la aguja para sacar el aire que aplastaba mi pulmón.

Judy temerosa acerco una de sus dedos para delinear un poco el borde de una de las suturas de su abdomen.

—Menos mal que el pelaje volverá a crecer, las cicatrices no se notaran—trata de aligerar el ambiente, lo cual logra-.

—Tienes razón—le contesta mientras lo mira a los ojos-.

— ¿Cuándo no la tengo? —Hizo la pregunta con humor-.

—Se de algunas veces—le siguió el juego mientras sonríe con dulzura—Por cierto…necesito algunas explicaciones.

— ¿Explicaciones?

—Dijiste que tendríamos que ser discretos y lo primero que haces es besarme en frente de Mr. Big y Fru Fru ¿Qué fue eso?

—Bueno…te dije que deberíamos tener bajo perfil, sí—concedió mientras se levantaba un poco—Pero con ellos, bueno con Mr. Big no era necesario, él ya lo sabía.

— ¿Lo sabía?

—Sí, de hecho lo sabía antes de que pasara—ante la cara de confusión de Judy se explica mejor—No sabía que ya éramos algo o eso creía pero tenía conocimiento de que ese era mi deseo.

—Entonces tú…—su mente comenzó a trabajar-.

—Hable con él, se me había ocurrido algo…pero no tenía tiempo, así que le pedí su ayuda…y…tuve que hablar.

—Fue por eso que te desapareciste en Tundra… Pero ¿Para qué?

—Fue…—estaba indeciso, pero ya que más daba—Fue por esto—acto seguido toma sus pantalones, para sacar algo del bolsillo derecho—Ten

Judy toma la tarjeta que Nick le ofrecía para leerla y se sorprendió al leerla—Diamonds and Rust. Reservación. Mesa para dos—Judy dirigió una mirada incrédula el vulpino-.

—Tenía planeado invitarte a una…pequeña cena…ya sabes algo…simple.

— ¿Simple? Simple en uno de los lugares más exclusivos de Tundra. Nick…

—Quería intentarlo—la corto—Yo necesitaba saber si había una posibilidad. Saber si en realidad podría haber un nosotros.

—Oh Nick—fue lo único que atino a decir con unos ojos que amenazaban con derramar lágrimas de felicidad, nunca pensó que Nick pudiera ser tan dulce se acercó a él y lo abrazo con cuidado recostando su cabeza en su pecho-.

— ¿Qué hice yo?

— ¿De qué?

—Para que este viejo zorro llamara la atención de esta linda conejita. Enserio no lo entiendo.

—Bienvenido al club…yo tampoco entiendo como terminaste enamorado de mí así. Alguien como tú no tendría por qué estar en una relación inter-especie—le comenta sin mirarlo-.

— ¿Es capcioso?

—No…digo yo te amenace y chantajee, no sé ni si quiera porque te quedaste conmigo después. Bien pudiste seguir sin mí. Y me gustaría saberlo.

— ¿Quieres una respuesta enserio?

—Sí, no lo entiendo si te soy sincera, bien pude ser una molestia.

—Curiosidad—fue su única palabra-.

— ¿Eh?

—Todo empezó con curiosidad…había algo, algo que llamaba mi atención en ti. Pudo ser el hecho que mostraras un tipo de confianza hacia mí sin tener que hacerlo, con un montón de razones para no hacerlo y sin embargo lo hiciste me apoyaste, me creías. Está bien lo admito, en un principio no me caías muy en gracia, eras una especie de…plaga—le dijo no muy feliz— pero…planeaba en quitarte la pluma o no se engañarte para que no salieras bien, pero no pude, no tenía razones para hacerte daño, más bien no tenía razones para querer hacerte daño, era la primera vez que me pasaba, nunca nadie me había importado y dije, no pierdo nada en intentar y no sé si puedo ganar algo en realidad, así que todo comenzó, fue un efecto de bola de nieve ¿Sabes?

(Escuchar la canción de Phil Collins You'll be in my heart)

—Tú…simplemente llegaste a mi vida, empezaste a mostrarme un lado nuevo, cambiaste mis convicciones, mis enfoques, me pusiste de nuevo en el sendero correcto, me salvaste de mí mismo de mis demonios, y todo eso lo hiciste sin ningún tipo de incentivo, sin querer sacar algún provecho, lo hiciste solo por hacerlo…Me mostraste bondad, me mostraste cariño, cosas que para mí ya eran cosas en el olvido, me diste amistad, me diste luz y calor. Y simplemente quede prendado de ti, sin opción de apartar la vista de ti— Nick acaricia la mejilla de Judy—Eres única, adoro todo de ti, adoro todos tus defectos y virtudes, eres hermosa, dulce, tienes un alma tan buena que simplemente…para mi eres perfecta además de que ya diste cuenta que tú…sacas el zorro cursi que llevo dentro.

— ¿Enserio piensas eso de mí?

—No lo pienso, sé que lo eres, es simple con alguien tan especial como tú, pero a quien engaño, no hay nadie como tú Judy. Por eso no creía merecerte, este viejo y torpe zorro ¿Qué podía ofrecerte?

—Es fácil…te lo diré—le dice la coneja con los ojos húmedos tras haber escuchado el discurso de Nick—Alguien especial, alguien que sin importar que pase, siempre, siempre está ahí para mí, dándome apoyo, seguridad, confianza, quien nunca me traicionaría, quien me ve no como la gran policía de la ciudad, la oficial invencible, la inquebrantable que siempre sabe qué hacer, sino ese alguien que me ve como la coneja detrás de eso, la hembra normal, la que puede equivocarse, arrepentirse, la que puede sufrir al ver lo que causa, la que tiene sentimientos y debilidades, y no me reprocha o presiona, sino todo lo contrario, alguien que me ve a mi antes que todo, que se preocupa por mi bienestar, que este feliz, que me ve como un animal más, sin verme o tratarme diferente, que me aprecia por quien soy, no por lo que hago, alguien que es sincero conmigo, alguien a quien no le importó mi origen. Nick tú eres mi apoyo, sin ti a mi lado yo estaría perdida, eres mi guardián, mi confidente y me aterraba la idea de perderte, que me alejaras de tú vida, haber sido simplemente un escalón en tu trayecto, tenía tanto miedo de perderte que por eso me guarde mis sentimientos. Y cuando me besaste yo…sentí la mayor felicidad de mi existencia, nunca pensé que en realidad pudieras sentir algo por mí más allá de una amistad.

—Tú nunca pienses eso, jamás me apartare de tu lado, nunca te haría eso, sin ti yo…yo me muero Judy, mi corazón eres tú, mi vida eres tú. Te amo, nunca lo olvides.

—Y yo Te amo a ti Nick.

El vulpino siente que el corazón le estallara de dicha, envuelve a la coneja en un abrazo el cual ahora Judy responde con un poco más de fuerza y enrolla la cola en la cintura de la coneja.

—Adoro que me abraces así—le comenta Judy en tono bajo.

—Y yo adoro abrazarte…

Ambos solo se quedan ahí disfrutando de su compañía, de su calor y sobre todo de su amor….