NOTA DEL AUTOR:
Bien aquí sigo, no abandonare esta historia, un sincero agradecimiento a quienes comentan, sus comentarios me ayudan a seguir, opiniones o sugerencias haganmelos saber, comenten pues eso me ayuda mucho. Nos vemos después.
Judy y Nick regresaron de nuevo a la planta baja, pues la coneja tenía que preguntarle algo a cierto felino recepcionista.
—Ben…—lo llamo con un tono un tanto severo— ¿Por qué no me lo dijiste?
—Lo lamento Judy, pero Bogo no quería que esto se supiera más de los debido.
— ¿Ocurrió así como así? —esta vez fue el zorro quien pregunto-.
—De hecho si, incluso el par de agentes que vinieron hace dos días parecían un tanto desconcertados por esa orden.
—Pero una orden de traslado para ¿Qué? —Judy no entendía nada-.
—Tal vez hicieron un trato…—Nick empezó a hacer conjeturas—Tal vez entreguen a los demás por un alojamiento más ventajoso.
—Según la orden se hará en tres días. Cuando aún teníamos el caso ¿Se pudo avanzar en algo?
—Algo así, como saben los abogados usaron todo recurso legal para detener el proceso.
—Intentaron matar a policías y aun así ¿Querían salir en libertad?
—No, solo aplazaban las fechas, lo alargaron…para al final…les saque unas copias chicos—les dijo mientras les extendía los papeles-.
Judy y Nick los tomaron sin saber que esperar y lo que vieron los dejó perplejos.
— ¡Culpables! —Judy estaba desconcertada-.
— ¿Se declararon culpables de todos los cargos?
—Así es…no pisaron la corte una vez. Incluso la última vez que alguien de aquí los vio fue cuando se entregó eso. Claro Bogo ordeno que se siguiera con la investigación para dar con los demás, pero ellos no cooperaban en lo más mínimo para brindar información. Y cuando llego la orden para sacarlos de la ciudad…
—Siendo ellos la única pista sobre los demás, sin ellos no podemos seguir con la investigación de manera productiva desde aquí—concluyo el zorro, el jefe se los había explicado con detalle, además la presencia de agentes federales significa, que posiblemente su ciudad solo haya sido un punto de paso y no tendrían a nadie a quien perseguir, a esa misma resolución había llegado Bogo-.
—Pero seguirán presos, tal vez nos den información más adelante—pese a todo ella seguía optimista, pues Bogo les daría lo poco que se obtuvo de investigación-.
—Oh logremos averiguar algo nosotros—Incluso Nick guardaba esperanzas, cosa rara en él-.
—Me alegra que no perdieran su toque durante este tiempo—les comento el felino con una sonrisa-.
—Se necesita más que un intento de homicidio para quitarle a esta coneja su propósito—Judy proclamo con seguridad-.
—Para mí desgracia—dijo el zorro—Y yo que pensé que te relajarías un poco.
—Eso nunca pasará Nick.
—Sí, ya lo note
—Chicos, es mejor que se vayan, la reunión ya casi va a comenzar.
—Es cierto, nos vemos después Ben.
—Adiós colega, ya te extrañaba—se despidió el vulpino para irse tras su coneja.
—Qué curioso…—menciono al aire el chita, pero alguien más lo escucho-.
— ¿Qué es tan curioso? —El oficial Gruñez interrogo al felino-.
—Judy y Nick acaban de volver de su incapacidad.
—Oye eso es genial, el ambiente por aquí no es el mismo sin ellos.
—Lo sé, pero no sé, a mi parecer se mucho más…Repuestos…—le dijo sin saber muy bien que palabras decir-.
— ¿Qué no se supone que para eso es la incapacidad? —le dijo confundido-.
—Sí, pero incluso los veo…mejor que antes de que salieran…
—Oye, el tiempo lejos de aquí es muy provechoso…según yo, Wilde se avejento un poco cuando empezó a ejercer.
—Pues al parecer ahora dio marcha atrás. Se veía mucho mejor. Yo diría que se le notan unos años menos. Y se nota algo ¿Feliz?
Ante ese dato, el animal se extrañó, no los había visto de cerca pero muchos los conocían muy bien gracias a la sociable coneja, y la actitud de Nick siempre fue graciosa y relajada pero Feliz…muchos apostaban que no del todo— Y ¿Qué más? Hopps pasó también por la fuente de la juventud.
—No ella se ve igual que siempre, bueno un poco como en su primer día.
—Tal vez ella se fue de Zootopia, según tengo entendido ella no es de la ciudad.
—Tal vez, dicen que los aires del campo hacen maravillas.
—Seguro que los dos supieron aprovechar su tiempo fuera de este bien organizado pero finalmente desastroso caos.
—Es lo más seguro.
En la sala de Juntas los pequeños mamíferos entre un mar de felicitaciones y mensajes de bienvenida, apretones de patas y palmadas en las espaldas, fueron a su lugar correspondiente, se sentaron con total normalidad, conversaron de su larga, "tediosa y aburrida" recuperación. Cuando Bogo llego el barullo se apagó un poco, pero igualmente fue necesario uno de sus casuales gritos.
—Bien ahora, hay que pasar al orden del día…Primero les doy la bienvenida de Nuevo a los agentes Wilde y Hopps—Se permitió una pequeña sonrisa en el rostro, de nuevo tanto la coneja como el zorro fueron objetos de felicitaciones—Bien, bien, bien ya es suficiente. No quiero que esto se vuelva un montón de sentimentalismo. Comencemos con las asignaciones del día. —Así, poco a poco fue repartiendo las actividades del día—Bien Hopps, tú y Wilde patrullaran el centro. Estén tranquilos y tómense las cosas con calma.
—Sabía que en realidad nos quería señor—Nick no pudo resistirse en molestar al enorme búfalo-.
—Cierra la boca Wilde, o juro que a la primera oportunidad los enviare a una misión directo al infierno—le amenazo. Nadie sabía realmente como era que ellos dos pudieran coexistir, todo el mundo pensaba que el zorro no duraría si seguía provocando al jefe, pero aunque nadie lo pudiera saber, esa era una muy extraña forma y manera en que los dos se llegaban a mostrar el sumamente raro y extraño aprecio que se tenían el uno por el otro, claro esto era alguien que nadie sabía, incluyendo al par que lo demostraba-.
—Cuanto cariño señor-.
—Hopps, si quieres conservar a ese zorro vivo…
—No sé preocupe señor—le dijo la coneja nerviosa al tiempo que sujetaba y cerraba el hocico de Nick y lo veía de manera asesina—Ya no hablara más-.
Bogo siguió con la tarea y cuando Nick le hizo una señal a su pareja de que ya no diría estupideces ella le creyó aun estando al pendiente para volver a callarlo si era necesario, pero este no lo volvió a hacer, lo que sí hizo fue tomar la pata de su coneja por debajo de la mesa, acción que inicialmente la sorprendió, más la calidez y el cariño que sentía hicieron que casi sonriera como tonta, casi, pues el amago si se pudo apreciar en su cara, más pudo disimular para que nadie se percatara, se quedaron así el resto del tiempo que duró la reunión, Nick acariciaba la pata de Judy con sus almohadillas.
Cuando finalmente se terminó la junta, el par de enamorados se soltó para poder irse a su vehículo para el día, solo que esta vez en lugar de subirse a la patrulla como siempre, le dijo que lo esperaría en el estacionamiento. Una vez que el vulpino regreso con sus cafés de la mañana y le entregara el suyo a la coneja, decidieron por fin subir.
—Sabes… me alegra que el jefe nos dejara patrullar, no me hubiera gustado regresar, solo para hacer papeleo—le dijo el zorro a su compañera, no la veía pues ahora ella del otro lado del enorme vehículo-.
—Creo que sabe que necesitamos aire fresco Nick—le comenta divertida pero igualmente feliz por esa situación a ella tampoco le hubiera gustado estar encerrada, subió a la patrulla-.
—Sí, creo que…
El repentino silencio del vulpino hizo que Judy volteara a ver en esa dirección pues solo había escuchado la puerta del copiloto abrirse y luego nada. Nick estaba ahí alejado de la puerta abierta de su lado mirando casi con horror a su asiento. La hembra por mero reflejo bajo la mirada para ver que provocaba esa reacción en el macho y enseguida lo vio.
—Nick perdona…yo…—estaba sumamente nerviosa, la razón de la actitud de su novio era por el objeto que estaba ahí. Un bozal…
Nick le confeso hace mucho tiempo su fobia por uno de los objetos que durante años e incluso no hace mucho formaba parte de sus pesadillas, sin importar el tiempo que haya pasado su terror por ese maldito objeto lo seguía y seguía intacto en el fondo de su ser. Judy tomo el maldito bozal, bajo de la patrulla y fue hacia la cajuela, miro el bozal con odio, recordaba cuando Nick tenía pesadillas, incluso llegaba a llorar por ellas, murmuraba cosas, entre ellas bozal y exploradores, a veces trataba de despertarlo con delicadeza pero solo era necesario que ella tocara su cara para que este comenzara a calmarse. Cuando cerro la cajuela, rápidamente se dirigió a donde estaba Nick, pero este ya no estaba ahí, por lo que corrió para subirse a la patrulla. Y ahí estaba, con un rostro tenso y nada más.
— ¿Nick? —Pregunto en un murmullo— ¿Estás bien? —Cuestiono con cierto temor al ver su cara-.
—No te preocupes—le respondió sin mirarla—Solo…—No pudo terminar la frase pues la coneja se había arrojado a él para abrazarlo por el cuello-.
—No me mientas—le suplico-.
Sonriendo un poco al tiempo que correspondió el abrazo—Es enserio, solo me tomo con la guardia baja, es todo.
— ¿Seguro?
—Completamente—asintió el vulpino—No es como que no estuviera acostumbrado—Y era verdad, si bien cada vez que realizaban una detención, Judy más que él mismo, evitaba el uso del bozal, a no ser que fuera muy necesario por el comportamiento del arrestado y siempre era la coneja la que lo colocaba—Como te dije solo fue repentino-.
Judy sonrió, estaba siendo sincero soltó su cuello para deshacer el abrazo, alguien podía verlos—Debieron de haberlo dejado olvidado en el asiento por error.
—Tal vez, pero lo mejor será salir, no es usual que empecemos tarde nuestras rondas, corre—la insto con la cabeza-.
Judy asiente antes de acomodarse en el asiento de nuevo e iniciar con su día de labores. Ya llevaban un rato en su ronda cuando el vulpino solo pregunto.
— Y tú ¿Estás bien?
— ¿Eh? —Fue lo único que pudo decir, pues la pregunta fue tan repentina que la tomo fuera de lugar-.
— ¿Qué si estás bien? No te sentó muy bien la noticia sobre el caso— se explicó con más claridad-.
—Oh…Bueno, estoy un tanto decepcionada…—confiesa al final— pero si lo que dicen es cierto…Entonces esta fuera de jurisdicción—ella aceptaba las reglas y protocolos-.
—Mi zanahorias ha madurado—elogia con tono bromista-.
—Y no sé cómo realmente, si paso mucho tiempo con un zorro muy inmaduro, tanto como un cachorro-.
—Me declaro culpable—acepto— ¿Pero qué sería de los días laborales sin mí?
—Tengo que admitir que serían… Terriblemente aburridos.
—Lo sé…
La pequeña pareja continuo con su día de trabajo sin ningún tipo de contratiempo, haciéndole caso a su jefe se tomaron las cosas con calma, si bien no tuvieron que hacer más que, para su enorme incomodidad, calmar el ambiente en una vía pública sobre un casi altercado por muy malas palabras y críticas a una joven pareja inter-especie. Cuando la presencia policiaca disuadió a los acosadores, los oficiales no pudieron evitar acercarse a los acosados.
— ¿Están bien? —Judy le pregunto a la pareja que estaba compuesta por una loba y un león-.
—Sí oficial no se preocupe, todo fue solo de palabras—les respondió el macho-.
—Pero gracias, de no ser por ustedes pudo pasar algo más—les dijo la hembra aun algo afectada-.
—No tienen de que preocuparse—aseguro el zorro—Para eso estamos aquí.
—Sí, proteger y servir sin importar a quien.
—Enserio esto significa mucho…ojala puedan seguir cuidándonos—la loba comento lo último con algo de temor-.
— ¿Qué quieres decir?
—Hay muchos rumores y comentarios…sí el alcalde pudo protegernos…el siguiente puede no hacerlo…—le dijo el león.
—Sí, ahora es difícil, pero si quitan las protecciones…Lo mejor será irnos de la ciudad…
—O en su debido caso, no salir en público
—Sin importar que haya o no protección dictada por alguna autoridad, nosotros siempre vamos a protegerlos—la coneja les aseguro.
—Oficial Hopps—claro muchos conocían a la mejor pareja del departamento, sino fuera por fotos de ellos en el periódico, su fama con el caso de los aulladores, el ser ellos los primeros de sus especies en la fuerza, también por varias conferencias o ruedas de prensa sobre la equidad de presas y depredadores ya que ellos eran la "mejor" representación de los ideales de la ciudad y la fraternidad entre los dos grupos, o lo eran ya que ahora su relación paso de ser de amistosa a romántica ya no lo podrán hacer y se meterían en un auténtico torbellino de escándalos. Esa es una de las desventajas de ser figuras tan "mediáticas", sus decisiones consideradas polémicas, sobre todo en tiempos inestables los arrastrarían de mala manera, algo que los hacía pensar que el mantenerlo en secreto era la mejor decisión por el momento ¿O no? —enserio significa mucho, pero no estoy muy segura de que muchos policías hagan cosas en contra de las decisiones superiores.
—Si son verdaderos policías harán lo correcto, proteger a quien lo necesita, con órdenes y sin ellas.
—Gracias, animales como ustedes son los que nos hacen falta para tener un poco de esperanza, que entiendan que no es nada malo tener un gusto un tanto diferente.
—No tienen nada de diferente, el amor es el mismo sin importar especies…Bueno por lo menos eso es lo que pienso—al final se puso algo nerviosa al caer en cuenta que casi se proyecta-.
—Por cierto—intervino Nick para desviar el tema un poco—Levantaran un acta para que haya un antecedente.
—No lo sé, no quisiera darles más importancia de la debida a un montón de idiotas.
—Bien…esperemos que sea el último mal trago del día, si nos disculpan tenemos que seguir—Nick hizo un ademan de despida con la pata mientras se dirigía a la patrulla-.
—Es cierto, que tengan un buen día.
La pareja los despidió con un tono alegre gracias a las palabras de aliento—Igualmente, que tengan buen día-.
Una vez que vieron como la patrulla se alejaba la chica no pudo evitar hacerle una pequeña observación a su pareja.
—Sabes, ella hablaba con mucha seguridad respecto al tema…
—Si es verdad—le dijo el chico mientras a su mente regreso la imagen de cuando recién llegaron los oficiales—Y sabes…el oficial emmm Wilde se veía realmente molesto cuando se dirigió a los que nos insultaban.
—Es extraño…
—Muy extraño—concordó él-.
Mientras tanto en la patrulla.
—Gracias Nick…
— ¿De qué? —Fingió inocencia y demencia-.
—Sabes de lo que hablo, algo más mal dicho y pudo haber sido obvio
—No tienes nada de qué preocuparte, yo también me deje llevar un poco… es un tema bastante sensible—reconoció-.
—Debemos…
—Cuidar el trato del uno con el otro, cálmate, nadie puede sospechar nada, ni que fuéramos un par de cachorros escondiéndole algo a sus padres.
—Espero que tengas razón.
—Siempre la tengo. Además cualquier problema yo veré como sacarte, sacarme, o sacarnos de él. Soy un maestro para inventar coartadas, mentiras o situaciones convenientes. Estamos cubiertos, así que no te preocupes Zanahorias.
—Eso espero…
El resto del día lo siguieron con la mayor tranquilidad y normalidad posible. Aunque estaban seguros que de necesitarse podrían entrar en acción fácilmente pues realmente se sienten de maravilla, en mejor estado incluso antes del percance.
Cuando terminaron su turno y después de dar el reporte correspondiente, cada se despidió de su pareja con una pequeña pero sutil sonrisa, acompañado de un beso en los labios. Sin más cada uno se fue a su departamento. Durante esos tres días la rutina siguió, aunque Judy tuvo una pequeña o más bien larga charla con su madre, claro ella sabía las consecuencias de ocultarle o mentirle con algo a ella pero solo fue más que nada para reafirmar la confianza, Judy sabía que su madre era más abierta en la mente que su padre o por lo menos trataba de entender más las cosas, se enteró el cómo siguió la situación, después de la noticia del noviazgo de Sara con Zakk su padre solo necesito un tiempo para volver a decir palabras coherentes una vez que despertó, en cuanto ambos progenitores pudieron entablar una conversación lógica los novios se explicaron, claro que tanto Stu como Bonnie estaban muy preocupados por la vida de su hija y las consecuencias que esta decisión le pudiera traer, pero ella les explico que hasta ahora esa ha sido una de las mejores sino que esta la mejor de su vida, mientras que el hurón les explico que sus intenciones con ella eran las más sinceras y serias e incluso les pidió su permiso para poder seguir con su hija, gesto que impresiono a más de uno en la casa una vez que se enteraron, con aquellas palabras ambos padres pudieron apreciar algo, no solo en su tono de voz sino en la mirada de ese pequeño depredador, el anhelo de un sí, de su aprobación y sobre todo lo que sentía por su hija, la pareja solo recibió un vago necesitamos hablar a solas. Los pensamientos sombríos comenzaban a embargar a Sara por más aliento le brindaba su pareja, ella no quería perder a su familia pero tampoco estaba dispuesta a abandonar a quien la había enamorado, el tiempo que paso fue insufrible para ambos, hasta que uno de los más pequeños les hablo para que fueran al comedor fue ahí frente a la mesa donde estaban los miembros mayores de la familia y al centro los padres, y lo que les dijeron no fue lo que esperaba Sara en ninguno de los dos escenarios que haba previsto pero era mejor que el rechazo, si bien les dijeron que no estaban del todo seguros de aceptar su relación tampoco les dijeron que la rechazaban, solo que necesitaban tiempo para hacerse a la idea, puesto que esto era algo que nunca habían visto, pero que no iban a interferir en la decisión que ellos tomaran, si era lo que la hacía feliz daban su consentimiento para que Zakk estuviera con su hija, claro con una clara advertencia de no lastimar a su hija en el aspecto emocional, cosa que el hurón juro con total seguridad dando su palabra de cuidarla y protegerla, Sara no pudo evitar llorar un poco, les daban una oportunidad, la oportunidad de demostrarles que su relación era autentica y real, y sobre todo le deban oportunidad de integrarlo a la familia, a su familia, y eso era algo que apreciaba con todo el corazón, si lo que hacía falta eran más visitas para que todos en su hogar conocieran a su amor y su pareja, no importaba que tuvieran que hacer malabares en el trabajo irían tan seguido como pudieran, esto era algo que Zakk pensaba también y con tal de no alejar a Sara de su familia haría hasta lo imposible para que sus suegros y la demás familia de su hembra lo aceptaran. Lo que no sabían es que su visita ocasiono más de lo que esperaban, un efecto domino, algo que nunca se imaginaron…
Mientras con Judy y Nick en el trabajo, si bien los dos supieron disimular al cuidar sus distancias o el trato entre ambos, había pequeños detalles, pequeños cambios, que nadie si no se prestaba la atención debida podía notar, Judy estaba de un humor diferente, si bien siempre fue alegre y extrovertida, ahora la mirabas caminar por la comisaria e incluso se podía decir que iba en una especie de ritmo mental mientras incluso su ser despedía su alegría y luz propia, como también tarareaba un poco de vez en cuando, en Nick también estaba el cambio, se mostraba de mejor humor que lo habitual, su expresión era un tanto distinta, además de estaba un poco más acomedido de lo normal, aparte de calmado. Solo que había un pequeño problema. Uno que ninguno de los dos pudo notar en el otro a pesar de estar en casi las mismas circunstancias. En Nick fue bastante fácil pues no quería preocupar a su zanahorias, por lo tanto se lo guardo para sí, mientras Judy lidiaba con el internamente tratando se saber que podía hacer.
En fin para el cuarto día, trabajaron y todo normal, después de una pequeña pero acogedora cena rápida en un restaurante cualquiera, la pareja se separó con su ya acostumbrado beso de despedida. Nick solo camino, camino y camino más, realmente él no iba a su departamento, y no quería hacerlo pues sabía lo que lo esperaba al llegar, su vieja y querida amiga. La soledad, aquella que siempre lo acompañaba en el pasado, la que pensaba que lo protegía, hasta que dio cuenta que lo único que hacía era solo lastimarlo cada vez más, siempre odio sentirse solo, pero antes no había más, él mismo se había exiliado dentro de un muro de hielo apartándose de todos. Hasta que una linda y hermosa conejita llego a su vida, dándole calidez a sus mañanas y color a sus días, devolviéndole la vida a su petrificado corazón. Y ahora que ya la tenía más cerca de lo que jamás lo habría soñado por instantes volvía el horrible sentimiento en el momento que partían caminos, añoraba las mañanas pues sabía que la vería y la tendría consigo para el día. Pero ya no bastaba. No, ya no.
Judy estaba en su cama, usaba un pijama ligero que consistía en un mini short y una blusa sin mangas, pero no estaba acostada, se hallaba sentada en el respaldo de la cama, con las patas flexionadas y su cabeza apoyada en sus rodillas, simplemente no podía dormir. La sensación que la invadía era abrumadora sentía frio, un frio que le calaba, más no físicamente, de lo contrario una manta extra lo solucionaría, no, este frio le calaba en el alma, simplemente no podía sentirse calmada o tranquila, en el día no había problema pues convivía con el único ser que podía quitarle esas sensaciones y reemplazarlas por unas completamente diferentes y muy gratificantes, sentía el impulso de sacar una caja que celosamente guardaba en su armario, pero se había prometido a sí misma el que no la sacaría de nuevo, necesitaba dormir, aunque fuera de mala manera pero necesitaba el descanso físico. Cuando estaba por llamarse estúpida por milésima vez unos golpes en la puerta la sacaron de sus cavilaciones, los golpes en la puerta sonaron muy agitados, por lo que no dudo el levantarse para abrir pronto pues podría ser una emergencia, en cuanto abrió se encontró una extraña pero grata sorpresa…
— ¿Nick?
El zorro en cuestión estaba algo agitado como si hubiera hecho una pequeña carrera para llegar al departamento de su pareja.
—Nick ¿Pasa algo o…?—más su pregunta fue interrumpida de manera un tanto abrupta-.
El zorro la alzo en brazos para besarla, Judy se sorprendió por la tan repentina acción de su novio, pero igualmente devolvió el beso, claro que sin tanto ímpetu en principio como el vulpino. Pero poco a poco también fue subiendo en intensidad y pasión.
Cuando tuvieron que separarse por la innegable necesidad de oxígeno para vivir el zorro solo la miro a los ojos aun sin decir una palabra, como por qué se apareció en su departamento a semejantes horas de la noche para empezar y aun uniformado, sin embargo ella no tuvo otra oportunidad de volver a cuestionarle pues este no la dejo de nuevo, sin bajarla aún se adentró al departamento cerró la puerta y maniobrando ágilmente con una pata puso el cerrojo, comenzó a besarla de nuevo, lentamente los besos fueron bajando, Nick dejo los labios de la coneja para enfocarse en su cuello.
—Nick—el nombre del vulpino salió de los labios de Judy apenas en un susurro audible.
El zorro para demostrar que la escucho dejo en paz su cuello y la miro a los ojos, sus esmeraldas brillaban en la oscuridad, la coneja solo las mira, en esa mirada estaba la puerta al alma de Nick y ella inmediatamente sabe algo, no sabe qué, pero se da cuenta, con delicadeza logra que Nick la suelte y en cuanto siente que sus patas tocan el suelo, solo le da una mirada rápida a Nick antes de jalarlo a un beso, pero en esta ocasión fue el zorro el que se sorprendió, la fuerza del beso fue tal que Judy se dejó caer de espaldas sobre el suelo llevándose a Nick con ella. Cuando rompió el beso de manera tan abrupta como lo inicio, la mirada de desconcierto de él era muy evidente. Ella se permitió reír un poco antes de pedirle en un susurro coqueto.
—Nick…hazme el amor—le pidió susurrando en su oreja-.
—Con mucho gusto—le contesto, pues esas eran sus intenciones desde el principio—pero no crees…
—La cama no es tan grande aquí… y si va a ser un poco incómodo. Que lo sea para ambos—le dijo con sensualidad-.
Nick solo sonrió—Te tomare la palabra hermosa-.
Todo dio inicio con un beso, con eso ambos encendieron la llama, los besos fueron subiendo de intensidad, al poco tiempo Judy estaba quitándole el uniforme al vulpino. De un momento a otro los dos ya se encontraban completamente desnudos, Nick besaba con hambre el cuello de Judy mientras se embriagaba en su aroma, bajo una de sus patas recorriendo enteramente la espalda de la hembra, sintiendo la delicia de su sedoso pelaje entre sus dedos. Siguieron acariciándose un rato hasta que el zorro simplemente gira para situarse sobre la coneja.
—Te deseo Judy—le susurro en una de sus orejas.
—Hazme tuya Nick—le suplico…
El acto en si inicio lento, la coneja sintió como el zorro entraba, aquella primera penetración como siempre la hacía recordar la primera noche en que Nick la hizo totalmente y eternamente suya. Igualmente el zorro se quedó quieto sintiendo la calidez que Judy le brindaba, cada vez que esta así con ella, sabe que su única pareja es y será Judy, ninguna otra hembra había logrado hacerlo vibrar de esa manera, en cuanto los dos pasaron su ensoñación inicial volvieron a perderse en su lujuria y amor. El ritmo que impuso el zorro era rápido, las embestidas eran casi agresivas, más esto en lugar de provocarle dolor a Judy, lo único que lograban era que diera jadeos buscando aire solo para liberar fuertes gemidos de placer, mientras el zorro solo emitía claros gruñidos indicando el placer que le provocaba estar con su pareja. Las embestidas más erráticas se volvían, esto provocaba que Judy sintiera una corriente eléctrica que le recorría todo el cuerpo desde su entrepierna, se aferró al cuerpo de Nick encajando sus pequeñas garras en la espalda del macho mientras no podía dejar de jadear, al tiempo que con sus piernas abrazaba al zorro por la cadera dándole a él una mayor y profunda penetración, el macho siguió con sus embestidas a un ritmo salvaje mientras se apoyaba en el piso con sus patas delanteras encajando sus garras en el suelo de madera, sentía la presión de las garras de la coneja en su espalda y eso combinado con los gemidos de gusto y sus suplicas por más solo lo hacían perder la poca razón que lograba conservar.
—Nick… ¡Te amo!… ¡No pares!
Ante estas palabras el zorro solo gruñe como toda respuesta mientras pone más ahínco en sus movimientos. Mientras más continuaban más cercanas sentían las puertas del cielo, hasta que de una sola embestida Nick derrama su esencia en ella, Judy al sentir el ardiente líquido en su interior solo sujeta bien al zorro para que este dejara toda su semilla en su interior al mismo tiempo que ella llega a su propio orgasmo en un grito mudo. El zorro muy apenas logra sostenerse para no caer encima de su pareja, aunque Judy hace que sus patas resbalen para que caiga sobre ella, quien lo recibe gustosa.
—Te amo Nick…—le susurra al zorro antes de besarlo-.
El vulpino recibió el beso con felicidad mientras sigue tratando de recuperar el aliento.
—Te amo Judy.
Sin previo aviso da un giro completo para que la hembra sea ahora la que quede recostada sobre él mientras la abraza por la cintura. Pero sintió la necesidad de hacer algo y sin previo aviso mordió el cuello de la coneja con algo de fuerza solo sacándole un débil jadeo de placer pues la acción le parecía extrañamente placentera y deseaba que lo hiciera con más fuerza aun.
—Y esta visita se debió para esta deliciosa noche—comento la coneja cuando por fin logro bajar de su alta orgásmica mientras se acostaba sobre el pecho de Nick-.
—En parte…Si bien extrañaba hacerte el amor, hay otra cosa que extraño todavía más…
—Y ¿Qué seria? —le pregunta con los ojos cerrados-.
—Múdate conmigo—soltó de golpe haciendo que Judy abra los ojos de nuevo y se apoye sobre pecho para verlo a la cara-.
— ¿Qué? —le pregunta con incredulidad-.
—Regresa conmigo al apartamento…Cada día que pasa te tengo cerca de mí, pero cada día te necesito más cerca. Te quiero conmigo, ya lo hicimos y dijimos que era temporal, solo que ya no veo mi vida yo solo entre paredes, extraño escuchar tus tarareos en la mañana, el sonido de tus patas contra el suelo, tu voz cantando por las mañanas, tu aroma en mi cama, ducharme contigo, pero más que nada extraño verte todo el tiempo, extraño el despertar a tu lado, extraño abrazarte, besarte, te extraño a ti…Vine a buscarte. Para eso vine…Judy te lo pregunto ¿Quieres vivir con este torpe zorro? —él sabía que estaba haciendo algo que posiblemente estuviera visto como muy apresurado, solo tenían mes y medio de relación y ya le pedía vivir con él de forma permanente, pero su corazón le decía que ella era la correcta, nunca querría separarse de ella, por lo que solo esperaría su respuesta, si ella le decía que debía esperar, esperaría, pero necesitaba una respuesta ahora.
Judy por su parte no sabía ni que pensar, sus ojos demostraban su impresión, pero no porque la idea de Nick le parecía apresurada o algo parecido.
—Nick…—el tono con el que comenzó era totalmente indescifrable, Nick estaba totalmente preparado para un No, de su parte—Yo…estaría encantada—le dijo con palpable dicha.
Sus pupilas se dilataron aún más por la sorpresa— ¿Hablas enserio?
—Pero claro Zorro Bobo ¿Porque diría que no a lago tan increíble?
—B-B-Bueno…
—Nick te seré sincera… yo me quería arrepentir de mi propia estúpida idea de irme de ahí…solo que pensé que era muy apresurado.
—Pelusa—coloca una de sus patas en su mejilla— contigo no sería apresurado, eres parte de mi vida ahora…
—Tú también eres parte de la mía, una que no quiero que termine.
Ambos solo se perdieron en la mirada del otro, sus corazones les decían que era lo correcto, el compartir sus vidas, para ellos era ya una necesidad natural.
Recostándose en el pecho del vulpino— ¿Cómo empezaremos esto? —le pregunta sin verlo pero sonriendo-.
—Mañana podríamos en lugar de comer venir aquí, y empezar a guardar tus cosas en cajas y tu ropa en tus maletas—le dijo con simpleza—Tardaremos lo que tendremos que tardar.
—Me gusta esa idea…Aunque nunca pensé que sacrificarías tu preciada comida.
—Y ¿Quién dijo que lo hare? Puedo ayudarte a empacar comiendo, soy multifuncional—se jacto orgulloso-.
—Oh bastante glotón—le dice divertida-.
—Prefiero mi punto de vista…Ahora duerme, mañana hay que madrugar
—No prefieres dormir en la cama.
—Dijiste que no era muy grande…
—Para hacer el amor…pero tú podrías caber y yo podría dormir encima de ti como antes.
—Nha, estoy bien así, mucho tiempo viví en las calles, sin una cama o un techo, la madera es más cómoda que el concreto y como tú afirmas duermes sobre mí, los dos estaremos bien, descansa zanahorias…
Judy se incorpora un poco y escala un poco más sobre Nick.
—Buenas Noches Nick—le dice antes de besarlo con amor en los labios-.
El vulpino simplemente abraza a su hembra mientras devuelve el beso con suma alegría hasta que le pone fin—Buenas Noches Pelusa-.
Judy recuesta su cabeza en el cuello de Nick mientras siente como este la sigue cobijando con sus patas para luego sumarle su mullida cola, con eso ella logra conciliar el sueño de manera rápida y tranquila, cosa que le era imposible en los últimos días. Mientras Nick permanece despierto unos minutos más, no necesitaba una manta o algo parecido, la calidez del pelaje de su amante era la única fuente de calor que necesitaba, poco a poco va conciliando el sueño, pero aun así un último pensamiento llego a su cabeza.
—"Solo faltaría una cosa para que todo fuera perfecto" —Pensó al tiempo que baja una de sus patas y acariciaba el abdomen de su pareja-.
