NOTA DEL AUTOR:

Bien Aquí el nuevo capítulo, enserio un sincero agradecimiento a mis lectores, gracias por sus comentarios, en fin los dejo con el nuevo capítulo…

Tanto Judy como Nick estaban en su hogar, ambos estaban preparando la cena, bueno, Nick lo hacía mientras le mostraba a su zanahorias el cómo hace la "magia".

—Mira Zanahorias—Nick estaba frente a la estufa y Judy a su lado en una silla—El secreto para que te quede una salsa excelente para un espagueti increíble es el cómo hacemos toda la salsa en sí, mira—señala la sartén—Con aceite de oliva freímos el ajo, en cuanto vemos que está en su punto, echamos el puré de tomate, el cual como secreto te dije que es mejor hacerlo nosotros mismos que solo comprarlo…

—Nick, ya te lo dije, en casa siempre hacemos las cosas de este tipo así, vivimos en una granja, es obvio que tenemos vegetales frescos y recién cosechados.

—Lo cual es una ventaja que envidio bastante—le dice con sinceridad—Bueno pero igual nosotros hicimos este bello puré—le dice mientras le da un beso en la mejilla provocando en la presa una risilla—En fin echamos el puré para que se integre con el ajo, le ponemos… ¿Segura?

—Claro Nick—le dijo con una sonrisa—además solo es tofu.

—Sí, pero en forma de albóndigas y con cierto sabor, no sé si te guste.

—Pues no lo sabremos hasta intentarlo, además quiero hacerlo.

—Bien, le ponemos las "albóndigas", cuando vemos que se están bañando en la salsa, es hora de mis secretos, le ponemos un poco de vino—le dice mientras toma la botella en cuestión y la abre para echarle una cantidad ya preestablecida por él—y finalmente un poco de azúcar, así queda la salsa con un toque dulce pero muy delicioso. Guarda el secreto linda—le guiña un ojo-.

Judy no resiste y mete uno de sus dedos en la mezcla para probarla—Esta deliciosa…Nick eres de los mejores cocineros que conozco.

—Gracias…Ahora a echarle esto a la pasta…

Después de una deliciosa e increíble cena, el par de enamorados deciden hacer algo, Judy comento que ya quería hablar con Sara y decidió hacerlo esa misma noche, solo esperaba que ella contestara, se sentó junto a Nick en la sala y prosiguió a realizar la llamada, no paso mucho hasta que la coneja de pelaje crema contestara.

— ¡Judy! Hola ¿Cómo estás? —le dijo con un tono animado de siempre solo que había un pequeño detalle que su hermana pudo notar-.

— ¿Sara? ¿Estás bien?

— ¿Por qué? —le pregunta aunque sabe porque-.

—Es que te ves…—esta vez fue Nick el que hablo pero no sabía cómo decirlo sin parecer ofensivo-.

—No se esfuercen ambos, sé que me veo horrible—les dijo algo divertida-.

Y eso se podía constatar en su aspecto, su pelaje estaba algo descuidado y tenía unas notorias ojeras bajo los ojos, además su semblante era de alguien muy cansado.

—Horrible no, solo exhausta—aclaro el vulpino-.

—Lo sé, lo sé—era obvio que ella estaba muy cansada-.

—Pero ¿Qué te tiene así?

—El trabajo…ya lo sabes…

—Eso no es del todo cierto—una voz interrumpió a la coneja, la cual era la voz de su novio quien se puso a su lado—Nick, Judy, buenas noches—los saludo con educación al tiempo que abrazaba a la coneja por los hombros-.

—Hola Zakk… ¿Qué quieres decir con eso?

—Es que…

—Eh estado haciendo horas extras…

—Y eso…

—Alguien quiere tener más tiempo libre—aclara el hurón-.

— ¿Más tiempo libre?

—Es algo que necesitamos…Todos tenemos derecho a un día libre a la semana…

—Pero esta señorita quiere tener el doble—el macho aclara mientras ve a su novia de forma reprobatoria-.

—Es que lo necesitamos—se volvió a justificar—Quiero que convivas con mi familia…

—Lo sé, pero no dejare que esta situación te afecte, si enfermas no me importa que tenga que hacer, pero detendré esto para que te recuperes—le advirtió y hablaba enserio-.

—Pues tú no te notas mal—observo Judy al depredador-.

—Eso es porque soy jefe de mi área, por lo tanto tengo derecho a un fin de semana libre o dos días consecutivos porque cubro diariamente el mismo horario de ella, yo ya me acostumbre, esa es la diferencia—aclara-.

—Y sigo sin entender como lo haces sin morir—dice la hembra dándose por vencida y mostrando todo su cansancio mientras se recarga en el hombro de su novio-.

—Te acostumbras con el tiempo….o puedes tener un ataque de psicosis.

—Gracias por el aliento amor—de hecho estaba tan cansada que no quería reñir-.

—Sara debes tomar las cosas con calma, hazle caso a Zakk—Judy no quería que su hermana se enfermara-.

—Judy esto no puede esperar, te lo dije antes las cosas en casa están mejor de lo que pude llegar a creer—le explica mientras se levanta del hombro de Zakk—Las cosas con papá y mamá están saliendo mejor con cada visita…

—Eso no lo puedo negar…—esta vez el hurón cedió-.

—De hecho de eso quería hablar…podrían decirnos más…—Judy les pidió mientras sujetaba la pata de Nick-.

—Bueno…—ella sabía porque le pedían eso—Las cosas son algo confusas, de recién se enteraron…las cosas eran…

—Tensas…y algo incomodas para mí—Zakk aclaro—La convivencia con sus padres y demás hermanos no era fácil de llevar sin Sara a mi lado.

—Pero solo fue la vista inmediata…por alguna razón las siguientes fueron menos tensas o algo parecido…

—El ambiente no era tan pesado, eso sí es cierto…cosa que no comprendo.

—Sí, algo los hizo cambiar de parecer, ahora los veo más abiertos…como si algo los hubiera hecho recapacitar.

—Y mamá no te ha dicho nada del porque…el cambio de actitud.

—No y sinceramente me da miedo preguntar, con ellos las cosas van bien y no lo quiero arruinar.

— ¿Con ellos?

—Si Judy…Sus hermanos aun no me ven con muy buenos ojos—el depredador le confeso algo incómodo-.

—Bueno, ellos siempre han sido muy celosos con nosotras—Judy trato de reconfortarlo—Recuerdo cuando la primera de nosotras tuvo su primer novio.

—Oh el pobre Billy—Sara recordó también ese hecho—Fueron dos semanas en las cuales no se quiso acercar siquiera a la propiedad para buscar a Liz y ella tenía que salir a encontrarlo—termino de relatar con una risa-.

—Cómo te darás cuenta, hasta ahora te ha ido bien—le comenta a Judy al hurón que ahora también tenía un ligera sonrisa-.

—Me ha ido bien porque ella se encargó de advertirle a tus hermanos…

—Que no le tocaran ni un pelo porque se las verían conmigo—Lo interrumpió la coneja a su lado, todos en la familia Hopps saben que Sara no solo es una de las mayores, sino que también una de las que tienen el peor carácter si se le provoca, cosa que puede amedrentar a la mayoría de los varones que tiene por hermanos-.

—Tienes suerte, así solo te tocaran solo algunas faltas de cortesía—Judy le reconoció-.

—Créeme yo sé a qué le tienen miedo tus hermanos—el hurón soltó con humor-.

— ¿Qué quieres decir cariño? —le pregunto en un tono algo amenazante-.

—No, nada—le dice algo nervioso-.

—No te preocupes colega te comprendo—le dice el zorro en modo de consuelo ganándose un codazo por parte de su coneja-.

—Es mejor que ambos se callen respecto a este tema—le advierte Judy-.

—Oh ahora sí tendrán razones para asustarse—Sara secunda-.

Ambos machos solo asienten mansamente, pueden ser fuertes y atemorizantes depredadores, sobre todo para los conejos, pero saben que están a la merced del par de lepóridas que tienen por parejas, en la intimidad ellos eran el macho dominante pero en lo demás sabían que ellas mandaban.

—Y Judy ¿Por qué tanto interés? ¿Planeas decírselos ya a nuestra familia?

Ante esa pregunta Nick se tensó visiblemente mientras sus ojos se abrían por espanto.

—Es algo que tengo en mente pero no aun, además no tenemos tiempo y es algo que quiero hacer personalmente. —Tomo la pata de Nick y la apretó un poco para calmarlo-.

—Créanme les ira mejor que a nosotros….

—Eso espero, pero igual no importa, nos esforzaremos tanto como sea necesario. Pero lo mejor será que los deje descansar al parecer lo necesitan.

—No te preocupes Judy, un poco de tiempo no me hará menos narcoleptica.

—No importa, buenas noches, espero que descansen.

—No te preocupes me encargare que descanse—el hurón aseguro mientras abraza a la coneja de pelaje crema-.

—Cuento con ello, adiós Sara, adiós Zakk, hablamos luego.

—Está bien, adiós Judy, adiós Nick

Sin más la llamada termino, aun con Sara y Zakk

— ¿Por qué no les dijiste de tu teoría? —El depredador pregunto con intriga, él sabe lo lista que es su novia y sobre lo que ella sospecha-.

—Porque sigue siendo una teoría y necesito hablarlo más con mamá para saberlo con certeza. Además lo que se precipita puede terminar mal.

—Al menos la falta de sueño no ha afectado a tu maravillosamente mente-.

—No seas payaso, unas horas de sueño menos y un trabajo complicado no puede afectarme tanto, además tú lo soportas más porque de los dos tú eres más inteligente.

—No soy más inteligente que tú.

—Aunque mi orgullo proteste no puedo negarlo aquí el genio eres tú, por eso eres jefe de un área. Además te aseguro que puedes saber más sobre cualquier cosa ahora de lo que yo este consiente.

—Eso no tiene fundamento lógico más en aspectos sobre nosotros—le dice renuente—Respeto tu privacidad.

—Eso lo sé, pero sabes que yo tengo secretos y sospecho que sabes más de uno.

—Este…

—Sé que le dijiste a tu madre sobre nosotros más rápido de lo acordado por ambos y no me lo querías decir o más bien no me lo dijiste—le dijo provocando su mutismo—Lo supe por casualidad y no te reprocho nada.

—Sabes que mi madre te adora, no podía ocultarle algo como… una relación en extremo formal que ponía en riesgo nuestro trabajo y permanencia incluso en este centro urbano.

—Bien, ya te dije lo que yo averigüe de ti, ¿Tú lo has hecho conmigo? —era una pregunta engañosa, pues los dos saben que ella siempre fue despistada y algo ingenua, pues era muy sincera y transparente en la mayoría de las cosas que sucedían alrededor de ella, era más bien algo que le decía si podía encontrar una pisca de desconfianza hacia ella-.

—Yo…—él sabía que le pedía una especie de confianza o franqueza, técnicamente ella nunca le ha mentido solo le ha ocultado información de alguna manera—Sé que tienes una relación extra-laboral, que prácticamente es una violación a nuestro contrato y puede acarrearte una demanda por incumplimiento del mismo—le suelta de golpe-.

Sara lo ve con unos enormes ojos, si esperaba una respuesta sincera y franca, pero ella esperaba que supiera de por ejemplo el hecho de que le hubiera dicho de su relación a Judy anteriormente sin su consentimiento y expusiera una relación amorosa de carácter privado por obvias cuestiones para ambos.

— ¿Cómo te enteraste?

Suspirando un poco—También fue por accidente, mantengo cierto grado de vigilancia en las redes del apartamento y vi ciertas conexiones que estaban encriptadas—le señala para justificar sus sospechas cosa que Sara comprende—Tengo ciertos conocimientos en el campo, pero no soy experto, sin embargo tengo amigos que sí, unas llamadas y ya tenía acceso…No sé qué tenían los documentos pero con los títulos me doy cuenta que es de algo relacionado a tu rama de trabajo y que no tenían nada que ver con nuestro empleadores.

—Yo…

—No te recrimino nada. De mí parte sería muy hipócrita ya que tú conoces ahora mi manera de pensar.

—Solo es un trabajo externo, solo es consulta—le murmura-.

—No tienes que hablar así, me alegra que tengas algo más que solo este trabajo.

—Sí se enteran.

—Si se enteran te darán dos opciones simples para evitar problemas, créeme los conozco—dijo con desagrado—Te dirán que o te quedas o te vas, para ellos ahora solo somos recursos de los cuales pueden prescindir.

—Y que crees que deba hacer.

El macho solo la ve mientras sopesa algo que no había pensado en años….

Mientras con Judy y Nick.

—Sigues poniéndote nervioso por la mención.

—Falta de costumbre zanahorias.

—Creo que al que le dará algo cuando vayamos a las madrigueras será a ti.

—No pasara de un colapso nervioso, no te preocupes—le dice en broma-.

Judy solo se ríe antes de abrazar a su zorro, Nick no hace más que corresponder el gesto mientras frota su cabeza contra la de ella.

—Iremos en cuanto tengamos vacaciones ¿Qué te parece?

—Bueno…—el vulpino pone su garra en el mentón mientras pensaba—creo que pasar una parte de vuestras vacaciones alejados de la ciudad sería lo mejor…o mejor aún todas nuestras vacaciones—Realmente Nick se consideraba un zorro citadino pero desde hace un tiempo, más precisamente desde que empezó a ejercer como policía, que sentía que la ciudad era demasiado en algunos casos y le apetecía algo más calmo-.

— ¿Todas nuestras vacaciones? —Judy realmente extrañaba su hogar y su familia pero no creía que podría estar tanto tiempo de nuevo en las madrigueras-.

—Claro, pero no estoy diciendo todo el tiempo con tu familia, sería demasiado para ellos y nosotros además me refiero que podríamos ir a otro lado, no sé algún lugar tranquilo, primero iríamos con tu familia unos días y luego nos iríamos nosotros solos a buscar una "Madriguera Especial" —le guiña un ojo, le decía claramente las intenciones de una escapada romántica solo para los dos-.

—Eres un zorro travieso Nick—le dice juguetona mientras toma su pata-.

Sujetando esa pata más pequeña con infinito cuidado— ¿Quieres que cambie?

—No, me gusta esa idea, tienes algún plan para eso…

Nick lo piensa algunos segundos—Tengo partes sueltas pero con el tiempo algo se me ocurrirá, no te preocupes zanahorias, nuestras vacaciones serán el paraíso.

Los enamorados solo se miran con complicidad, igual aún faltaba tiempo para eso.

Varias horas después en un lugar bastante alejado de Zootopia un hurón está en el balcón de su apartamento, Sara se había quedado dormida hace unas horas más o menos, pero él no pudo conciliar el sueño, su novia le mostro su trabajo de consultoría, todo eso lo tenía en su equipo personal, la coneja se había comprado un equipo de cómputo más potente de lo estándar para poder revisar algo de su trabajo en casa, claro los programas que tenía en ella no eran nada comparados con los de su lugar de trabajo, pero lo suficientemente buenos para tener una visión básica de sus proyectos, en cuanto el hurón vio lo que le enviaban para que ella revisara, lo que vio lo dejo algo desconcertado, si bien sabía lo que eran no podía saber de qué se trataba con exactitud, todos eran enlaces o cadenas de proteínas, todo eso era relacionado con biología bastante avanzada, el campo de especialización de Sara, solo que lo que enviaban no eran más que nada retazos de algo, sabía que se buscaba sintetizar algo con base en proteínas y enlaces orgánicos, algo común en medicamentos o tratamientos, solo que no podía identificar de qué tipo era o aplicado a que, solo podía identificar grupos de enlaces covalentes en varios de los archivos recibidos por la coneja, nada que pudiera dar un signo de identificación de lo que se podría tratar. Con un suspiro soltó el humo que guardaba en sus pulmones, ver todo eso le despertó cierta inquietud y no sabe porque, algo se le hace vagamente familiar pero no sabe que rayos es…los años y el cumulo de trabajo ya le empezaron a afectar, estaba tratando de recordar pero no había visto nada que tuviera esas fórmulas. Es química orgánica con biología, ¡era imposible que olvidara algo que tuviera que ver con ello! ¡Tenía un doctorado en genética! Todos sus estudios giran alrededor de eso. Aunque tal vez buscaba algo donde no lo había, sin embargo ese embrollo mental consiguió que ya casi se fumara una cajetilla entera de cigarros, Sara había hecho que solo fumara una o dos veces por día y ahora volvía a sus antiguos hábitos. Finalmente decide descansar, no puede recordar nada asociado así. Tal vez Sara le ayudaba a alguna competencia sin que ella siquiera saberlo, lo cual no es del todo malo, eso le quedo bien claro a la coneja después de todo lo que le dijo esa noche. En fin lo mejor sería que durmiera….

En Zootopia dos parejas, que a pesar de ser algo similares, tenían diferentes tipos de amaneceres.

Una zorra de inmaculado pero enmarañado pelaje blanco, o por lo menos en las partes que se alcanzaba a ver de su cuerpo, estaba acurrucada en la cama mientras su leve respiración era el único movimiento perceptible en la habitación. Unos minutos pasaron hasta que la vulpina empezó a retorcerse en la cama hasta que comenzó a buscar algo, su nariz buscaba un olor importante para ella hasta que dio con una fuente del mismo pero en cuanto la atajo se dio cuenta de algo, la consistencia y peso solo la hicieron bufar por lo bajo mientras despertaba completamente…abrió los ojos mientras comenzaba a sentarse revelando su completa falta de ropa….

—Jack…Jack—empezó a llamar a su pareja un poco adormilada aún-.

Sin embargo un par de minutos después de que espabilara completamente se dio cuenta de que la liebre con quien había compartido el lecho la noche anterior no estaba en la cama, ni siquiera estaba en la habitación. El objeto que había engañado a su olfato era algo que tenía bien concentrado el aroma de la liebre, que no era otra cosa que la almohada de Jack. Ella toma el objeto en cuestión y lo acerca a su cara, lo mira detenidamente antes de olerlo a profundidad y saturarse del aroma de su pareja, era algo que le encantaba, según ella la esencia de Jack siempre ha sido fuerte, una mezcla de eucalipto con un toque de tierra o algo así, un toque robusto, sin embargo el sonido de la puerta la hizo dejar la almohada de lado de un rápido movimiento mientras volteaba a la puerta con las orejas caídas y una mirada inocente.

Quien entró fue la liebre en cuestión, ya estaba completamente vestido y solo le faltaba el saco para completar su atuendo típico. Traía algo en las patas

Casi de inmediato se dio cuenta de que la vulpina ya se había despertado—Buenos días Cinthia—el macho la saludo con una ligera sonrisa-.

Ella ni siquiera se inmuto o trato de cubrir su cuerpo, solo lo recibió con una ligera sonrisa.

—Buenos días Jack…—ella se quedó callada unos minutos mientras veía la manta sobre ella, su repentino mutismo hizo que el macho la viera expectante—Oye ¿Por qué no te quedaste en la cama?

—Fui por algo ligero para comer antes de ir a la comisaria…además sabes que siempre me levanto a las 5:00 am.

—Lo sé, pero…puedo soportar ir con el estómago vacío, además me gusta despertar contigo a mi lado.

El solo la mira unos segundos antes de resoplar mudamente—Si eso quieres…Esta bien—le concedió, él era alguien muy carente de tacto, pero con Cinthia aprendió, a las malas varias sino es que muchas veces, a tener que hacer excepciones, él en el pasado nunca se vio en una "relación" pues su adiestramiento de elite en la ZIA más el sin fin de cosas horribles que tuvo a cuestas lo hicieron alguien frio y hasta cierto punto apático, pero con Cinthia hubo algo que lo cambio, su tensión y estrés se distendían y el peso sobre sus hombros disminuía, con ella era como si respirara un aire diferente más ligero y fresco, las cosas con ella cerca eran mejor siempre lo eran-.

Ante su respuesta hecha con un tono suave y comprensivo le trajo una sonrisa a la vulpina mientras lo veía aproximarse a un gran sillón bi-plaza, en cuanto vio que sentó ella se levantó y sin un solo atisbo de vergüenza se aproxima a él completamente desnuda y se siente a su lado antes de atraerlo hacia ella. En un movimiento que tomó por sorpresa al macho.

—Te amo—le dice al macho atrapado entre sus encantos-.

Jack solo estaba con los ojos bien abiertos mientras trataba de mantener un poco la compostura, cosa que se le hacía un poco difícil ya que su cara entre unos de los atributos más notorios y atractivos de la vulpina.

—Yo…también te amo.

Ante esas palabras la vulpina sonríe igual al día en que por primera vez se las dijo tal cuales son. Lo aparta un poco de ella solo para poder darle un cariñoso beso en los labios, gesto que el macho corresponde. Cuando el termina el beso la hembra solo mira sonriendo antes de acostarse en el mueble recargando su cabeza sobre el regazo de Jack. El solo la observa unos segundos antes de empezar a acariciar su sedoso y suave pelaje.

—Y ¿Qué trajiste para comer? —Pregunta con los ojos cerrados disfrutando de esas cuidadosas caricias-.

—Unos rollos de canela, un cappuccino para ti y un café expreso para mí—le enlista de manera simple sin detener sus caricias mientras disfrutaba de la paz que la proximidad con la vulpina le brindaba.

—Bien, solo porque trajiste de lo que más me gusta no me molestare ni un poco contigo, pero eso sí—su tono salió casi amenazante—Mañana espero despertar y verte a mi lado o mejor, espero despertar sobre tu pecho o entre tus patas.

— ¿Quieres pasar la noche de nuevo conmigo?

—Los dos no hemos podido pasar muchas noches juntos desde que salimos del hospital. Y sentía que te alejabas de mí ¿recuerdas?

Ante ese recordatorio del cómo había puesto un muro entre ambos solo para evitar que ella se entrometiera de más y se pusiera en riesgo no le ponía del mejor humor—Lo lamento…

Abriendo los ojos para mirarlo—No te disculpes, de hecho después de pensarlo un poco no me molesta, de hecho hasta me alegra, lo hiciste porque me quieres ¿No?

—No porque te quiera—su voz sonaba calma y suave—Lo hice porque te amo.

Lo veía con unos ojos que demostraban su felicidad— ¿Quieres comer? —le pregunta para tratar de iniciar el día ya o de lo contrario se quedaran ahí por horas-.

—Claro, pero ¿No podrías vestirte primero?

Ella se levanta y se coloca frente a él— ¿No te gusta verme así? —le dice juguetona y con la patas en las caderas-.

El macho solo desvía un poco la mirada—Sabes perfectamente que me encanta—se aclara un poco la garganta—Pero lo más sensato es que te pongas tu ropa ya…o te verás en la penosa necesidad de faltar a un día de trabajo.

— ¿Serias capaz? —le pregunta con fingida inocencia-.

—No me tientes Skye, sigo siendo un animal no una máquina, mejor vístete—le advierte-.

—Está bien, está bien—si no fuera por el hecho de que odia faltar al trabajo no le haría caso, ella era bastante rebelde en ciertos aspectos, y estaba segura que ese toque de rebeldía fue lo que le ayudo a conquistar el corazón de la estoica liebre.

Unos minutos después la vulpina estaba comiendo con deleite un delicioso rollo de canela mientras estaba sentada en el mismo sofá, solo traía su camisa blanca y su ropa interior, en cada pata traía algo, en una su pan dulce y en la otra su cappuccino. Sentado al lado ella estaba Jack solo que era abrazado por la voluminosa cola de la hembra para atraerlo hacia ella, él solo la miraba, veía como bebía con calma su café.

— ¿Ves algo que te gusta? —Le guiña un ojo-.

—Claro que sí—asiente mientras siente como la cola a su alrededor lo atrae un poco más—Pero a pesar de los años sigo preguntándome cómo puedes comer tanto dulce y tener esa figura-.

—No lo sé, tal vez de la misma manera en que tú puedes ser tan frio y apasionado en diferentes ocasiones…hay cosas de las que es mejor no saber la respuesta y solo disfrutar de ellas.

—Vulpina emocional…eres extraña, pero así te quiero.

—Y ya quedo bien demostrado cuanto te quiero a ti.

Ante ese comentario la liebre deja escapar unas de las pocas sonrisas auténticas en su haber.

Unos momentos después vemos a la vulpina dando sus toques finales a su vestimenta antes de ir para seguir con su trabajo.

—Cinthia—su pareja la llama-.

— ¿Qué pasa Jack? —voltea a verlo y como toda respuesta recibe una lata que el macho le arrojo-.

La vulpina solo ve esa lata de spray que su compañero le arrojo, reconoce ese producto, después de todo lo han estado usando desde hace 2 años, con un mudo suspiro lo destapa antes de rociarse con el contenido. No era otra cosa que un neutralizante de aromas, producto de muy común venta en todo centro de población, elimina cualquier tipo de aroma por muy fuerte que sea, hecho más que nada para aromas de procedencia natural en los animales dejando así un aroma neutro, ellos lo usaban con regularidad para evitar indiscreciones.

—Créeme cuando te digo que a mí tampoco me gusta—le dice Jack de la nada—Tu olor natural me agrada mucho, más cuando se combina con tu perfume de flores.

—Lo sé, somos dos, tendrás que esperar un poco hasta que mi cuerpo normalice mi olor-.

—Hay que irnos—La liebre abre la puerta—La Dama primero—hace una corta reverencia-.

Ella solo le sonríe antes de salir. Jack estaba a punto de cruzar el umbral cuando su celular suena alertándolo.

En otro lado vemos a una feliz pareja disfrutando de su tiempo antes del trabajo, no importaba que ahora viviera más cerca de la comisaria Judy siempre ponía su despertador a las 5:30, tal vez por mera costumbre por su vida en el campo, pero igual no le importaba, más no así al perezoso vulpino que tenía por pareja quien solo despertaba refunfuñando, aunque ahora ella sabe cómo contentarlo y que inicie de buen humor su día.

No hace ni cinco minutos que la alarma fuera desactivada, Nick estaba boca abajo con la cabeza metida bajo la almohada.

—Nick hora de despertar—su coneja lo llamo suavemente-.

El vulpino solo emite un gruñido queriendo decir "No quiero Zanahorias, dame 5 minutos más" de hecho levantarse es lo que más odia de su trabajo, estaba a punto de gruñir un poco más cuando sintió un ligero cuerpo subirse en su lomo. Judy solo se trepo sobre el vulpino para quitarle la almohada de la cabeza y así poder abrazarlo por detrás del cuello.

—Vamos Nick—ella solo frota su cara contra su nuca-.

Ante esas caricias el vulpino gira tanto la cabeza como puede y Judy se mueve para verlo también. El vulpino solo abre un ojo, ver aquella sonrisa en aquel dulce rostro le recuerda que en la vida ocurren cosas maravillosas, le sonríe antes de girarse suavemente para quitar a la coneja de su lomo, una vez que se cerciora que su adorada presa esta sobre el colchón nuevamente se gira para encararla, cuando lo hace los dos se miran a los ojos antes de besarse, ambos exploran la boca del otro. Judy jamás se imaginó en una situación así, mucho menos con un depredador, pero si le preguntaran a ella, diría que lo más placentero del mundo de las parejas es besar y explorar una boca llena de filosos y peligrosos colmillos, y el sentir como estos pellizcan su piel dejando una serie de marcas invisibles por el pelaje, o sentir sus puntiagudas garras recorrer todo su ser, en una ocasión Nick le comento sobre el cortar sus garras, sobre todo cuando se enteró del incidente de Judy con Guideon y la cicatriz que ella tiene en la mejilla, cuando Nick se enteró casi le da un ataque, más aun cuando Judy confeso que sufrió de una especie de fobia a los zorros por ello, pero todo se calmó cuando le dijo que él fue la mejor terapia que ella pudo recibir, que fue su amistad y su forma de ser que hizo que dejara de ver a los zorros de esa manera tan cerrada y prejuiciosa. Pues ahora no solo ya no les teme ni un poco a los zorros, sino que ahora es pareja del mejor zorro del mundo, Nick, su Nick.

—Bueno, creo que si despertamos así del diario puede que me acostumbre a despertar a esta hora siempre—le comenta un sonriente zorro después de romper el beso-.

—Se supone que no debería pesarte.

—Los zorros son depredadores nocturnos zanahorias.

—Pues no se nota.

—Claro que se nota…Todas las noches como coneja—le dice en tono sugestivo—Aparte no soy el único que cae rendido.

Judy solo desvía la mirada hacia algún punto indeterminado en la pared, pues era verdad.

—Pero hay que dejar de discutir ridiculeces—le dice el vulpino mientras acaricia sus orejas—Tenemos trabajo.

—Por primera vez me hubiera gustado no escuchar eso.

Para ambos ese caso era ya un dolor de cabeza, más de dos semanas sin resultados positivos, la información y nombres que consiguieron no fueron de mucha ayuda, todo llevaba a callejones sin salida, incluso el sistema del FBI no tenía información al respecto, los forenses no encontraron ninguna pista en el cuerpo que encontraron, y ni siquiera Nick conocía al tal Lester, aunque el vulpino juraba que el nombre le resultaba vagamente familiar.

—Vamos zanahorias, nada es imposible, conseguiremos armar todo.

— ¿No se supone que la positiva e ilusa era yo?

—Me pegaste algunas cosas, y no lo niegues sé que yo también.

—No lo niego torpe zorro, lograremos resolver esto.

—Esa es mi astuta coneja.

La pareja decide empezar ya su rutina matutina para poder llegar a su trabajo, no es el primer caso que les toca que se extiende por más de dos semanas, en eso Nick tiene razón y Judy lo admite, solo necesitan paciencia y fe. Ambos oficiales estaban en el cuarto de baño arreglando sus uniformes.

—Por cierto Judy—el vulpino se anima preguntar— ¿Nada?

La coneja solo voltea a ver unos cuantos segundos antes de bajar su rostro.

—No, aun nada Nick—niega suavemente mientras toca su vientre.

En eso el vulpino se arrodilla a su lado para estar a su altura y colocar su pata sobre la de ella.

—Tal vez tengamos que esperar para tu siguiente celo.

Los dos no perdían la esperanza, iban empezando y no se rendirían tan fácil.

—No tendremos que esperar tanto—la coneja le sonríe tenuemente-.

—Con esperanza siempre, los milagros existen. Tú eres mi prueba de ellos Judy. Y estoy seguro que me brindaras otro.

—Pero y si no.

—No me importa si tú estás conmigo ¿Y tú? —Le extiende la pata-.

—Solo contigo estoy completa—toma la pata de su zorro—Juntos hasta el fin.

Nick se aseguraba de no perder ese positivismo que Judy le contagio, pero si al final se pierde esa esperanza, no sería tan malo, siempre que estén juntos, si Judy estaba con él lo demás le era indiferente.

Después de desayunar y salir la dupla ya estaba frente a la estación, saludaron a su amigo felino en la recepción y se dirigieron a su oficina, solo que esta vez no se encontraron con sus amigos federales, por primera vez la oficina estaba vacía, esto les extraño un poco, pero igual un retraso era posible para cualquiera, se dedicaron a empezar para que así esperar no se les hiciera tan largo, sin embargo cuando se hizo media hora de retraso ambos pensaron que algo pasaba, hasta que una zorra ártica entra de manera abrupta en la oficina.

Cinthia había entrado y se veía agitada—Lamento el retraso—les dijo después de un par de inhalaciones profundas-.

—Oye ¿Estas bien? —le coneja le cuestiono-.

—Perfectamente

— ¿Pasa algo?

—Si—ella asiente—Jack y yo nos vamos de la ciudad.

— ¿Qué? —Los policías preguntaron al unísono-.

—Nos vamos, al parecer se encontró algo fuera de Zootopia. Jack está arreglando eso mientras se pone al corriente, Bulsara lo llamo esta mañana, yo vine solo para dar aviso y despedirnos, por los dos, Jack hubiera querido venir pero alguien necesitaba pasar a la oficina.

—Entonces se van—le zorro comento mientras meditaba un poco-.

—La pista puede ser prometedora, dependiendo de lo que sea se decidirá el siguiente paso, pero no sé preocupen seguiremos en contacto, cualquier cosa que sepamos ustedes serán los primeros en saber, no dejaremos esta investigación congelada, les daremos cuanto detalle podamos—les aseguro-.

Los policías comprenden ellos les habían dicho que su estadía en la ciudad podría ser por un tiempo limitado mientras no se encontrara nada fuera de ahí. Después de una corta pero sincera despedida la vulpina se fue llevándose con ella despedidas para Jack también del par de animales que como ellos eran un tanto peculiares.

—Y ahora Nick

—Hay que seguir Zanahorias.