NOTA DEL AUTOR:

Muy bien, aquí el nuevo capítulo, sé que será algo shokeante para algunos pero es algo que siempre estuvo planeado solo que…bueno la verdad sale a la luz tarde o temprano y ningún secreto es eterno. Mis lectores luego los veo, disfruten del drama. La vida es retorcida al igual que las decisiones que la desesperación no hace hacer. Pero no se preocupen, el verdadero misterio empieza…

—Es en el centro—le dijo cuándo Judy puso el vehículo en marcha, aun no se sentía del todo cómodo llevando a Judy para verlos pero…estaban juntos en ello, solo esperaba que nada pasara, pero aun así recuerda lo último que el oso polar le dijo "No vayan desarmados", así que todo puede pasar-.

Las calles fueron pasando por las ventanillas del auto a un ritmo constante, los dos policías no sabían que pensar, Nick conocía la dirección era un lugar público, era en sí como una pequeña plaza, más ese era el detalle que más lo confundía, ¿Por qué en ese lugar?, pero esa era la información que el oso polar le dio y como en el pasado lo mejor era solo hacerle caso, llegaron al pequeño espacio de uso público y empezaron a buscar con la mirada, bueno, Nick más específicamente pues Judy no sabía a quién buscar, pero el problema es que Nick tampoco veía nada, no entendían nada hasta que la coneja diviso en uno de los arboles cerca de ellos algo que no debería estar ahí.

—Nick mira—le señalo con su pequeña pata-.

El vulpino mira en esa dirección y ve el objeto que llama la atención de Judy, una nota, una nota adherida el tronco de un árbol, con cautela se acerca al árbol cuando ve que seguro la toma rápidamente y se aleja para volver junto a Judy, se pone de rodillas para estar a la par de Judy, lentamente desdobla la nota para que ambos la puedan leer.

— ¿Qué? —exclama el zorro mientras Judy no comprendía tampoco-.

La nota decía.

"Invitación pendiente oficiales, solo esperen"

Estaba escrita a computadora con una letra estándar y sin una firma alguna, el vulpino estaba seguro que si se llevaban esa nota para analizarla no encontrarían absolutamente nada.

—Solo es eso Nick.

—Eso parece pelusa—el vulpino le dijo mientras revisaba la hoja en busca de cualquier cosa, incluso la miro contra luz—Ni una marca de agua-.

—Pero dice pendiente…creo que ellos decidirán por nosotros ¿verdad?

—Eso parece…el problema será el cuándo se dignen a hacerlo, pero el cómo han ido las cosas es positivo ¿Cierto? —El zorro le pregunta a la hembra para saber si era acertado su comentario o no-.

—Ahora si tenemos un nombre real y nuestros amigos pueden conseguir evidencia física, además logramos tener el primer contacto con ellos, con una nota, pero algo es algo…

Mientras tanto lejos de Zootopia…

Jack y Cinthia habían llegado hace un par de horas, primeramente tuvieron que ir a reportarse con las autoridades locales, el jefe de policía les explico que el almacén fue procesado, se acordono y realizo todo el peritaje para la búsqueda de pistas, los pequeños agentes federales fueron a ver los vehículos primero, todo era una fachada elaborada a la perfección, cada vehículo se copió un diseño exacto de uno de la ciudad, números y placas eran falsos, pero reales a primera impresión, pues eran cascarones creíbles, nadie sospecharía nada.

—Se tomaron muchas molestias haciendo todo eso ¿no lo crees Jack?

—Más que una molestia—acordó él—Espero que los forenses hayan encontrado algo más, si solo son los transportes…esto no avanzara.

—Aunque sean solo esto podremos saber de dónde los consiguieron, ¿Cuándo se empezará a rastrear los vehículos?—le pregunto a uno de los detectives que pasaba por ahí-.

—En unos momentos vendrán los técnicos, pronto tendremos los números para rastrearlos—aseguro el mamífero que era un tigre-.

—Espero que esto pueda avanzar—murmura la liebre—-

—Es la primera vez que te veo así—le comenta casualmente la vulpina-.

—Es la primera vez que nos atoramos así en un caso, es ese sentir de incertidumbre-.

—Veras que todo sale bien…

Las horas pasaban y ellos estaban al pendiente de todo hasta que el equipo confirmo que se hayo algo…

—Lograron localizar algo, ¿Qué fue? — El macho le pregunto a la cebra que era el jefe de los peritos-.

—Bueno, si, en un principio buscamos alguna fibra o pelo que facilitara la identificación de alguno de los sospechosos, lo cual no encontramos—aclara de forma rápida y contundente—Pero encontramos algo que puede ser de utilidad, encontramos esto—enseguida les muestra una pequeña bolsa de evidencia con un objeto bastante peculiar.

—Un dardo—suelta la vulpina mientras alza la pata para pedirle que le preste la bolsa, recibiendo la indicación de querer manipularlo colocarse un guante de látex.

Ella toma la pieza y la examina con detenimiento conservándola aun en la bolsa, estaba intacto y completamente nuevo, el líquido que se puede apreciar en su interior lo comprobaba.

— ¿Dónde lo encontraron? —Jack rompió el pequeño mutismo-.

—Del lado del asiento del copiloto.

—Debió caerse por accidente.

—Está completamente limpio, pero mañana será llevado al laboratorio para analizar su contenido, el resultado lo tendrán al siguiente día…

De esa platica habían pasado un par de horas, tanto Jack como Cinthia iban en dirección a su nuevo alojamiento.

—Estas más callado de lo normal Jack ¿En qué piensas?

—El dardo—se calla unos minutos—Mañana hay que avisar a Zootopia, Wilde y Hopps tiene que saber que logramos encontrar algo de utilidad, el resultado del contenido nos podrá decir más.

—Mañana los llamare temprano—ella asiente—El dardo te levanto dudas, ¿Qué son?

—No lo sé, necesito revisarlo mañana que lo vacíen—-su vista la fija al frente, no se mueve por unos segundos hasta que abre la guatera y saca un arma tranquilizante normal que guarda para emergencias-.

—Jack ¿ahora qué planeas? —la vulpina le pregunta algo nerviosa-.

Como toda respuesta la liebre solo le quita el dardo al arma y lo observa detenidamente—No son iguales.

—Dices que el diseño no es igual

—No…

Esto extraño a la vulpina, se supone que el diseño es universal.

—Mañana podre decir más, una vez que lo mire bien.

La hembra asiente mientras sigue conduciendo, el vehículo se inundó de un silencio algo pesado, uno que la liebre, por más raro que suene, rompe.

—Skye…—la llama captando de inmediato su atención— ¿Quieres pasar la noche conmigo?

La vulpina casi pisa el freno en seco por esa pregunta. No por ser raro entre ellos, sino que por lo regular era ella la que pedía o se las ingeniaba para compartir el lecho con él.

—Pasar la noche—No evitar repetir eso-.

—Si estas cansada o estresada lo comprendo y no es necesario que hagamos algo, solo quiero disfrutar tu compañía y…

—No, no, no es eso—Ella lo detiene—Estoy algo estresada sí, pero…Bueno acepto tu invitación y yo me asegurare de que no dormiremos o estaremos quietos un buen rato, esa es una buena forma de quitar el estrés solo que la pide las noche de pasión soy yo no tú…

Tosiendo un poco—Para empezar…Sí, tienes razón, pero yo solo quiero disfrutar tu compañía, lo que hagamos para aumentar ese gusto correrá por tu cuenta.

Riendo coquetamente—Lo dice el que me posee hasta dejarme más que exhausta cada vez que lo desea—le dice provocando un respingo del macho—Eso no importa, lo disfruto como nunca, pero entonces porque el deseo de estar a mi lado Jack.

—Porque tienes razón—le dice con simpleza—Este caso me ha hecho desarrollar algo de tensión. Es por eso que busco tu compañía, tu sola cercanía logra relajarme bastante—le aclara-.

—Yo siempre voy a estar aquí para ti Jack, no importa para que, siempre estaré ahí—le jura mientras lo voltea a ver unos segundos-.

El auto de nuevo se ve envuelto en un silencio, solo que este ahora es ligero y cómodo para ambos, hasta que la vulpina siente como su pata derecha es tomada y es ligeramente acariciada, ella voltea a ver de reojo a su liebre y lo descubre completamente recargado en el asiento, con lo ojos cerrados y una cara demuestra calma mientras demuestra su afecto con su pequeña pata.

En ese mismo momento pero en Zootopia.

Tanto Nick como Judy no se habían detenido, buscaron en los alrededores hasta que el vulpino vio algo en lo que nunca pensó, tomo a su compañera por lo hombros y le señalo un poste de alumbrado. ¡Las cámaras! Ahí si había cámaras, por su punto el árbol donde encontraron la nota entra en el rango de visión, quien sea que lo haya dejado estaba en el video. Con renovado entusiasmo regresaron a la estación para así poder revisar el material que las cámaras de ahí pudieran captar, revisaron los videos de más o menos la hora del día en que estuvieron ahí, pero no captaron a qué hora fue colocada la nota, hasta que Nick nota el segundo exacto, una pareja de paquidermos, muy presumiblemente en una cita paso junto a ese árbol, fue ahí que la nota apareció, ahí comprendieron que alguien aprovecho su enorme presencia para camuflarse y colocar ese papel, el problema fue que lo hizo de manera impecable, ninguna cámara lo capto, Nick no sabe si fue uno de ese par, el reconocería, o si fue alguien más.

De eso fue hace un par de horas, ahora la coneja estaba en el departamento de ambos, Nick no estaba ya que había salido a comprar unas cuantas cosas para la comida, mientras ella estaba arreglando la ropa a lavar para ese día, de hecho esa actividad le costó bastante realizarla en un principio de cuando Nick le pidió vivir juntos, pues él estaba empeñado en ser el "macho modelo" el vulpino se quería hacer cargo de todo, comidas, lavar los platos, lavar la ropa, cambiar las sabanas de la cama, de todo, cosa que ella no permitió, sí, tal vez ella no era la hembra común pero eso no quita el hecho de que creció en un ambiente familiar normal en el campo, su madre le enseño a todas sus hijas cuando tuvieron la edad lo básico para cuidar de un hogar, Judy lo aprendió todo y lo practico tanto como pudo, no por el hecho de que sería un ama de casa sino todo lo contrario, eso le ayudaría a sobrevivir por ella misma en la gran ciudad, pero ahora que por fin conocía lo que es la vida en pareja agradecía el saber todo eso pues por lo menos no sería una inútil, una vez que termino de colocar su ropa y la de Nick dentro de la lavadora, se dispuso a cambiar las sabanas y los cubrecamas de la habitación, de hecho esa sería la primera vez que lo haría, ella y el vulpino se dividieron las tareas y esta sería la primera vez que hace eso, quito las piezas de tela de la cama y las puso a un lado para después llevarlas al pequeño cuarto de lavado, saco un juego limpio del armario para ponerlo en la cama.

Primero lo coloco de su lado y cuando metió la pata bajo el colchón del lado de Nick para colocar el cubrecama, su pata sintió algo, algo raro, sujeto eso que encontró y lo saco de ahí. Una carpeta, una carpeta bastante vieja, o eso podía suponer gracias a las grandes manchas de humedad o suciedad, su aspecto era descuidado y parecía que se podía romper, Judy sintió curiosidad, sabía que probablemente era de Nick y había escuchado por ahí que los chicos siempre esconden cosas bajo los colchones, pero nunca creyó que su vulpino fuera así quería saber tenia dentro, con cuidado la abrió encontrándose con un juego de hojas unidas por un oxidado clip. Era un formato y empezó a leerlo.

"Especie: Zorro.

Género: Macho

Ingresado inconsciente.

Causa: Intento de…"

Sus ojos se abrieron como platos mientras llevaba su pata a la boca para ahogar un grito.

Nick había regresado de la tienda, en sus patas llevaba las bolsas de suministros, tenía una cara despreocupada.

—Zanahorias, ya regrese, lamento la tardanza—se disculpa cuando cierra la puerta—pero te traje algo como compensación, un delicioso jugo de zanahorias—le dice coqueto mientras se dirige a la cocina para dejar las bolsas y buscar la botella de jugo para dársela a su coneja—¿Pelusa? —al fin se percató de que su chica no estaba por ningún lado, ella estaba limpiando un poco cuando le dijo que iría a la tienda, fue ahí que se imaginó el donde estaba. La habitación-.

Con la botella de vidrio aun en la pata el vulpino fue a buscar a su coneja.

—Zanahorias—la llamo abriendo la puerta— ¿Aquí está mi bola de pelos? —entro con una sonrisa y en efecto ahí estaba Judy dándole la espalda a la puerta, pero su sonrisa desapareció para darle paso a una cara de consternación, las orejas de la coneja estaban caídas, su respiración se veía algo irregular y notaba un casi imperceptible temblor— ¿Linda? —

La coneja se giró lentamente hacia él, su cara era la de alguien asustada mientras sus ojos estaban cristalinos reflejando miedo e incredulidad, en sus patas seguía sosteniendo la carpeta que encontró. Objeto que Nick vio y reconoció al instante, sus ojos se abrieron en profunda sorpresa mientras empieza a entrar en pánico, por mera impresión dejo caer la botella ocasionando que se rompa.

—J-J-Judy—Nick tartamudeaba y no podía organizar su cabeza, lo que Judy tiene en sus patas, era…el único secreto que incluso él preferiría no saber de sí mismo algo que quería llevarse a la tumba-.

—Nick—la coneja apenas susurro su nombre. Finalmente levanto la vista para que sus ojos hicieran contacto con esto— ¿Es cierto?

—Y-Y-Yo…

—Nick ¡¿Es cierto?! —esta vez le demando

—Eh…—El vulpino seguía renuente a contestar-.

—Nick tu pata—le exigió mientras ella se acercaba al tiempo que arrojaba los papeles a la cama—Nick dame tu pata—se lo pido una última vez, no lloraba, pero no le faltaba tanto, pero no quebraría tan fácil, no sin saber la verdad-.

Nick solo la mira un poco, bien puede negarse, puede irse o decirle algo para evitar lo que viene, pero no puede, no puede porque no puede negarle nada a Judy, sabe lo que busca y sabe lo que ella va encontrar, para su desgracia ella encontrara lo que busca.

El vulpino lentamente extiende su pata con las almohadillas boca abajo, la coneja toma esa enorme pata comparada con la suyas con algo de aprensión, pero estaba decidida, giro la pata de Nick y se dedicó a hacer a un lado algo del pelaje.

—No—musito apenas audible cuando la vio—No

Lo que veía era una cicatriz…una cicatriz que el pelaje se encargaba perfectamente de cubrir. Iba de extremo a extremo de forma horizontal.

—Z-Z-Zanahorias…

—Nick dime que es mentira…dime que lo que está en esa hoja es una mentira…que es otra cosa…un accidente—ella trataba de no creer en eso, de que fuera otra cosa…aun le tenía fe-.

Por esa misma fe, debería serle sincero aunque no quisiera—No, es verdad—le admitió apenas susurrando-.

—No… ¿Por qué no me lo dijiste?

— ¿Por qué tendría que decírtelo? ¿Qué ganaría con decírtelo?—al fin le contesto con fuerza mientras quitaba su pata del agarre de la coneja con algo de agresividad-.

—Trataste de suicidarte—trata de razonar, no solo con él sino consigo misma-.

Ante esa última palabra Nick siente como su sangre quiere comenzar a hervir, no por la culpa Judy sino suya—Sí—le confirma con un tono sombrío y completamente frio—Trate de ponerle fin a lo que yo consideraba una porquería-.

Un silencio nació entre los dos, uno pesado y sofocante, pero no por eso menos provechoso, al menos para Nick que trataba de colocar su cabeza de nuevo en su lugar y serenarse.

—Eso fue hace mucho—Nick volvió a hablar-.

—Después de todo—la coneja susurro—Después de todo este tiempo…Sigues sin confiar en mí—le dice dolida mientras sus ojos al fin liberan sus lágrimas—Sigues ocultando tu pasado de mí…sigues ocultándote de mí…

—Judy por favor—el vulpino se acercó a ella y se arrodillo para estar a su altura-.

— ¿Qué quieres que haga Nick? ¿Qué puedo hacer para merecer conocerte del todo? Para ser digna de tu confianza. Para entrar en tu vida

Cada palabra, cada pregunta era como una espina que se clavaba en el corazón del vulpino, pues cada una fue hecha con legitima suplica

—Nada—le susurro—No tienes que hacer nada—sin más se levantó—Ya hiciste lo suficiente. Necesito estar solo…ambos lo necesitamos—le dijo antes de salir de la habitación-.

Judy solo vio como Nick cerró la puerta dejándola sola nuevamente. Ella seguía en un shock por lo que acaba de descubrir, y no era menos, sabía y confirmo que la vida de Nick no había sido fácil en lo absoluto, pero no tenía ni idea que todo lo que le había tocado vivir lo hubiera orillado a tomar la decisión tomar su propia vida y tratar de terminarla. Si bien es algo que nunca logro, agradeciendo internamente a cualquier deidad que se lo ocurre en el momento, no le quita lo aterrador a esa idea, de esa escena que ella afortunadamente nunca vio, pero que su mente no puede evitar imaginar y reproducir una y otra vez, además de imaginar el estado del vulpino en esos momentos para llegar a tomar semejante decisión, sabía que era un alma atormentada, pero no hasta ese punto el torrente de emociones que en ese instante cruzaba su mente la estaba agobiando, se dirigió a la cama para tratar de calmarse.

En cuanto Nick salió de la habitación ni siquiera se separó de la puerta, solo se recargo en ella para deslizarse y quedar sentado en el suelo sujeto su cabeza con sus patas mientras sus orejas bajaban al tiempo que suprimía un gruñido que luchaba por salir de su hocico.

—"Nicholas Wilde no cabe duda que sabes arruinarlo todo"

En ese instante un recuerdo llega a su mente

Flash Back

—Sabes Wilde no creía que fueras tan idiota—un zorro del desierto le dice desde una silla mientras lo mira con profundo coraje-.

Fin del Flas Back

—"Tenias razón Finnick… ¿Cuándo no la tienes pequeño?"

Una vez más el pasado que Nick ha querido superar o dejar de lado lo alcanza, pero no solo lo afecta a él, sino que afecta directamente el corazón de su amada coneja. Esa fue una de las principales razones que tuvo para guardarse esa parte de sí, solo para él, no quería que Judy sufriera por sus estupideces, ella sabía que él no era un santo ni una blanca paloma, pero no quería que supiera hasta donde había estado hundido, hasta que literalmente toco fondo. Si bien logro superarlo a medias, prefirió olvidarse del asunto y esconderlo dentro de sí, acumulándolo con todas sus emociones, sueños y esperanzas…necesitaba calmarse y de una vez por todas enfrentarlo…

Las horas pasaron, cada uno estaba tan ensimismado que a cada uno el sueño lo venció. Nick se quedó dormido sentado contra la puerta, todo estaba en silencio hasta que el zorro despertó de manera brusca pero con todos sus sentidos al 100% y en alerta total, algo que no sabía que podía hacer, pero su mente de forma inconsciente escucho algo que lo levanto de golpe, un sonido que odiaba y lo ponía en alerta, un sonido por el cual podría llegar a matar si fuera necesario el llanto de su pareja…

Como un resorte se puso de pie y abrió la puerta de la habitación, tal parece que la coneja ni se molestó en cerrarla, o en volver a abrir pues lo hubiera notado, en cuanto entro enseguida la diviso, estaba en la cama, la pequeña coneja estaba dormida, él podía ver sus ojos cerrados, pero estaba llorando, aparte su cuerpo se movía de manera errática al tiempo que su cara se contraía en muecas de terror al igual que de sufrimiento.

—No—decía con voz ahogada aun dormida—Nick ¡No! ¡Nick!

El zorro no perdió tiempo y corrió hacia su pareja de un salto trepo a la cama para atraparla entre sus patas en abrazo.

Judy se despertó casi al instante que Nick subió a la cama pero aun así dio un último grito para salir del mundo de sus pesadillas

— ¡Nick!

—Soy yo Judy, estoy aquí calma.

Judy elevo el rostro para verlo, bueno para intentar verlo pero solo veía sus ojos verdes que brillaban en la oscuridad.

— ¿Nick?

—Si Judy soy yo.

—Oh Nick—la coneja se alivió por unos segundos al escuchar la voz del vulpino solo para volver a llorar en el pecho del zorro-.

Nick solo pego a la coneja más a él mientras la abrazaba de manera protectora y le susurraba cariños al oído junto con unas suaves caricias en sus orejas, el llanto de Judy siguió por unos minutos, hasta que de a poco se fue calmando, el vulpino en ningún momento la soltó o detuvo sus muestras de cariño con la esperanza de que ayudaran a Judy a sentirse mejor y segura, cuando los sollozos de la pequeña presa al fin menguaron lo suficiente. Con cuidado Nick la aparto lo suficiente para poder ver su rostro, él podía verla con claridad, no como ella pero sabía que podía ver sus ojos pues lo de ella estaban clavados en los suyos, por lo tanto le dedico la mirada más cálida y amorosa en su haber.

— ¿Estas mejor preciosa? —le pregunto mientras acariciaba su mejilla.

—Yo…—Aún estaba algo insegura al igual que vulnerable-.

—Tranquila—la vuelve a acercar a su pecho—Solo fue una pesadilla-.

—Fue un sueño horrible—le dice al tiempo que se aferra a él-.

—Un sueño horrible en el que estaba yo

—Pero ¿Cómo…?

—Fueron tus sollozos y gritos los que lograron despertarme y mi nombre estaba en lo que decías-.

El zorro siente como su pareja respinga y no puede evitar sacar algunas conclusiones.

—Lo que soñaste me incluía… ¿Te lastimaba? Yo ¿Te hacía daño?

—No Nick…No—le detuvo rápido para que no se formara un malentendido—Tú no hacías nada, no de la forma en que tú crees.

—Entonces ¿Crees que podrías contarme lo que soñaste? —Le dice mientras se deja caer en el colchón y arropa a su amada con sus patas y cola-.

Judy solo se queda callada unos minutos no muy segura de hablar, pero al final decide contarle, era lo mejor.

—En ese sueño yo…no se realmente que estaba haciendo pero….había llegado de la calle y solo entre al apartamento, me sentía feliz y todo normal…hasta que empecé a buscarte, no estabas en la sala o en la cocina, cuando fui a buscarte a nuestra habitación…La puesta estaba cerrada toque y toque pero tu parecías responder hasta que fui por la llave, entre y…—Judy sintió un nudo en su garganta al recordar lo que vio, haya sido o no un sueño era horrible—Yo te vi…Tirado en suelo….con un charco de sangre a tu alrededor…toda viniendo de un mismo lugar tus muñecas…a un lado tuyo había un pedazo de vidrio…yo-yo no lo podía creer, sin importarme nada fui hasta donde estabas y te sacudí, pero en cuanto te toque… estabas frio…no te movías, intente escuchar tu corazón—en ese momento Judy vuelve a romperse ante un vulpino pasmado por lo que acaba de oír, pero este no tardo en consolarla-.

—No pienses eso, no lo pienses. ¿Por qué? ¿Por qué haría una estupidez de ese tamaño ahora que soy más feliz que nunca? Ahora que te tengo a ti conmigo. Ten por seguro que no me alejare de ti o te abandonare antes de lo necesario…Sí, lo admito, lo hice trate de suicidarme y no sola esa vez—le revela serio—Y tuve esa idea o pensamiento más veces de las que puedas imaginar, incluso no hasta hace mucho me cruzo la mente, pero ya no. Porque ahora tengo a alguien que realmente ilumino mi mundo y le dio sentido a mi vida. Tú dices que no te he dado mi confianza….Tú te me entregaste en cuerpo y alma…hare lo mismo contigo, aunque mi alma rota no valga nada te la daré, la expondré para ti y tú decidirás si quieres tomarla o no a la siguiente noche te diré todo, tú podrás hacerme preguntas que pueden destruir mi privacidad y yo las responderé con solo la verdad. Porque te amo y me hare digno de tu amor Judy—le juro mientras junta su frente con la de la su amada coneja-.

Judy siente como las lágrimas salen de sus ojos por enésima vez solo que ahora de felicidad y tranquilidad.

—Nick ya no te vayas quédate, te necesito conmigo—le pidió-.

—Si eso es lo que quieres—le dice mientras suavemente besa sus labios.

Aquel intimo contacto le brinda toda la paz que Judy necesita antes de que el sueño vuelva a apoderarse de ella, sucumbiendo nuevamente al reino onrico entre las patas de su zorro guardian.