NOTA DEL AUTOR:
Muy bien, aquí el nuevo capítulo. Solo para aclarar, sí, muchos pueden ver la historia de Nick como un poco demasiado, pero si se desde perspectiva, pues no es cierto. La vida en muchas ocasiones te da golpes, golpes devastadores, él que tan seguido lo hace esa es la única diferencia. No todos tienen la vida tan fácil, si todo le hubiera pasado a Nick en una semana, bueno eso si hubiera sido demasiado, pero todo espo le paso en el transcurrir der los años. Bueno, seguimos con esto y espero que les guste este capítulo.
El vulpino con una enigmática mirada la deja sentada en el colchón mientras él se arrodilla de su lado de la cama.
—Nick ¿Qué haces?
—Veras Zanahorias, te darás cuenta que a mí el dinero es algo que no me falta.
—Sí, eso ya me quedo muy bien en claro—recuerda la enorme cantidad que Nick tiene en el armario de esa misma habitación—Y realmente sabes ¿Cuánto Es? O Solo lo apilabas y ya.
—Me ofendes querida—le dice desde el borde de la cama con una sonrisa coqueta—Son…—hace una cuenta rápida— varias de esas cajas solo tienen billetes de cien hasta el tope. Unos Doscientos sesenta y dos mil dólares más o menos.
— ¡¿Qué?! ¡¿Enserio?! —Tenía idea de que era mucho pero no tanto-.
—No tienes idea de cuánto dinero podía conseguir antes zanahorias, algunos fueron pagos de Mr. Big bastante considerables y para otros parecidos a él—El vulpino se jacta—Pero igualmente no lo gastaba, cuando me desintoxique empecé a acumularlo en lugar de gastarlo en estupefacientes y ese es el fruto de varios años de "trabajo" además todas las cosas valiosas que pude juntar les suman otros no sé, cien o ciento cincuenta, muy poco me importa, con lo que ganamos los dos podemos vivir bien, así que eso será para emergencias supongo. Pero ya te dije que poco me importa, ahora veras lo que para mí, aparte de ti, tiene infinito valor—Se agacha y desaparece de la vista de Judy unos segundos, hasta que emerge después con una caja en las patas—Y aquí esta.
—Un momento, de ¿Dónde sacaste eso? Yo siempre limpio debajo de la cama.
—Te dije que esta cama es mía, y es como yo, tiene varios recovecos para ocultar cosas—le dice con presunción antes de subir a la cama para poner la caja entre él y Judy—Y aquí está algo oculto para el mundo que hasta ahora solo yo he visto Y estaría más que feliz que tú seas el segundo animal en verlo.
(Escuchar la canción de Alter Bridge In loving memory)
Con una sonrisa abre la caja revelando su contenido, Judy solo ve adentro confundiéndose al ver lo que había ahí, Nick al ver su reacción solo reí por lo bajo un poco antes de tomar una cosa, la miro breves segundos antes de dársela a Judy.
La coneja algo dudosa tomo aquel "papel" de color blanco, pero en cuanto su pata toco el material, supo que no era papel común, era papel fotográfico, con esa nueva auto afirmación supo lo que tenía que hacer, tomo la foto y la volteo para poder verla, sus ojos solo se agrandaron maravillada y enternecida.
—Awwww Nick—La foto era de un pequeño cachorro de zorro a los 7 años, en sus patas sostenía un diorama del sistema solar con una enorme A pegada en la tierra mientras se veía claramente emocionado y feliz.
Esa reacción fue justo la que espero de su coneja, aunque la pena y vergüenza no faltaron al verla.
—Te lo dije, antes no era tan diferente de ti. Esa fue tomada el día de una muestra de proyectos, ahí los días no eran tan malos.
Judy podía ver claramente a lo que se refería, la cara de ese cachorro no demostraba nada que no fuera felicidad e inocencia.
Nick saco otra y esta vez la coneja vio un claro sonrojo en su cara.
—Oh dios había olvidado esta…Zanahorias jura que no te reirás—Judy solo lo mira divertida pero asiente, Nick le tiende la foto-.
Judy ve en esa foto al pequeño zorro disfrazado de zombi con todo y sangre falsa, si bien era algo escabroso era igualmente linda, aunque eso sí, descubrió que el gusto de Nick por el terror es desde cachorro. Mientras Judy seguía viendo la curiosa imagen.
—Bien ¿Qué más hay aquí? —Llamo su atención, la coneja lo vio sacar otra imagen solo para ver como en su cara se transmiten varias emociones a la vez—Esta…Esta es una de las más valiosas—le dice con la voz afectada—Lo recuerdo a la perfección—dice al tiempo que se froto una de las patas recordando-.
Judy toma esa nueva imagen solo para llevarse una pata a la boca mientras sus ojos se cristalizan un poco, en esa foto ella puede apreciar al mismo cachorro, abrazando con todo su amor a una zorra más grande, mientras ella sostiene un ramo de rosas, era Elena Wilde, la madre Nick. Judy siempre había querido conocerla, pero sabiendo el cómo Nick tomaba el tema nunca se atrevió a pedirle una descripción siquiera y ahora la estaba viendo, podía ver a la vulpina con una ropa simple pero cómoda, sonriendo con enorme alegría mientras con su pata libre abrazaba a su cachorro, ella tenía unas cuantas lágrimas en los ojos, esos ojos verdes iguales a los de Nick, pero con el cariño y amor que solo una verdadera madre puede transmitir.
—Esa fue de un día de las madres…—Nick comenzó a relatar sumido en sus recuerdos, aunque por primera vez no había ese dolor desgarrador—Yo…No tenía dinero para comprarle algo pero…Había una casa abandonada en el distrito forestal, ese era mi lugar favorito para explorar y divertirme, en fin. En esa casa yo encontré un bello jardín interior, completamente alejado de cualquier animal y en el centro del mismo había un enorme rosal, vi que tenía muchos botones así que los cuide y regué cuanto fuera necesario rogando para que se abrieran algunos para ese día y vaya que tuve suerte, para ese día tenía las rosas más bonitas de Zootopia fui y corte todas las que pude, me lastime un poco las patas, pero no importaba—Al escuchar ese comentario Judy miro las patitas del zorro y ella distinguió muchas banditas—Fui a casa con todas esas rosas, las envolví en algo de papel, saque nuestra cámara, la puse en la sala y le puse el temporalizador para que estuviera lista y me senté a esperar, No tardo mucho para que la escuchara llegar, de un salto me levante y accione el reloj de la cámara, en cuanto entro a la sala Salí corriendo con las flores gritando felicidades mami—De los ojos de Nick se escaparon un par de lágrimas—Su cara y su mirada fueron el mejor agradecimiento que pude recibir, cada pinchazo con las espinas valió la pena.
Nick sonreía ante ese recuerdo, por primera vez podía disfrutar de sus memorias sin el precio a pagar de un enorme dolor sobre su alma, con ese sentimiento recorriendo su ser, siguió sacando fotos, cada una con una historia o anécdota familiar. Nick cumplió su promesa, abrió ante Judy toda su alma compartiendo con ella ahora sí cada aspecto de su vida, imagen tras imagen Judy solo escuchaba, hasta que llegaron a un retrato de Nick y su madre, podía calcular que era uno de los últimos dada la edad de Nick, en esa foto podía apreciar muy bien a la señora Wilde, ella y Nick eran muy parecidos, sobre todo en sus miradas, podía apreciar también que era muy joven además de hermosa. Sin embargo una duda surgió en la coneja, quería preguntar pero no se atrevía, prefería quedarse con la duda que arruinar el momento.
—Tienes una pregunta Zanahorias—observo el vulpino sorprendiéndola—Solo mueves así las orejas cuando quieres preguntarle algo a Bogo y no te animas ¿Qué es?
— ¿Eh? Yo….pues…
—Anda dilo ya orejas
—Y tu padre Nick
Ella solo lo miro esperando su reacción y en lugar de recibir una reacción explosiva de cualquier emoción, fue todo lo contrario, el vulpino solo puso una cara de póker antes de encogerse de hombros indiferente.
—No lo sé, ni siquiera se su nombre o apellidos—Soltó sin importancia—Mi certificado de nacimiento dice que mi madre me registro como madre soltera.
—Nick lo siento—se disculpó la presa-.
—No tienes que disculparte, es un tema que me da igual. Nunca tuve un padre o algo parecido viniendo de un macho. Mamá me lo contó una vez, habían pasado apenas sus dulces 16 cuando lo conoció, ella inmediatamente cayo por él y con el tiempo tuvieron una relación. Mis abuelos no estaban muy de acuerdo, pero a ellos no les importo, hasta que esa relación dio un fruto…Yo. Con esa noticia el amor se esfumo, tal parece que él no estaba listo para esa responsabilidad y abandono a mi madre. Cuando sus padres se enteraron le dieron dos opciones, abortar o en cuanto naciera darme en adopción. Mamá tomo su decisión, la tercera opción, tenerme, aun cuando eso significara empezar ella sola, desde cero, sin nada, absolutamente nada. No recuerdo mucho, era demasiado pequeño pero…vivíamos en un lugar, deteriorado, pequeño, tu antiguo cuarto parecía un palacio en comparación, pero para cuando tuve más uso de razón nos mudamos, una casa pequeña, modesta pero decente, donde vivimos felices. Ella trabajo duro toda su vida, era camarera en un restaurant de segunda, no solo atendía las mesas, limpiaba los platos y lavaba los baños para que le pagaran más, teniendo que soportar muchas veces comentarios o miradas impropias, incluso para conseguir un poco de dinero extra zurcía y lavaba ropa ajena, siempre busco que no me faltara nada, no puedo decir que viviéramos como reyes, pero nunca falto comida y techo, con eso yo era feliz, ella incluso cuando había feria siempre me llevaba como mínimo una vez, comprándome lo que quisiera y llevándome a los juegos que a mí me gustaban, a pesar de que no tuviéramos mucho. Puede que de mi parte pueda parecerte hipócrita ya que sabes cómo era yo antes referente al tema con las hembras, pero no tanto cómo puedes pensar, sí, literalmente me revolcaba con cualquiera, pero yo me aseguraba de no arruinar vidas y dejar hijos regados por el mundo, siempre procuraba cuidar esa cuestión y si alguna vez hubiera fallado, de lo cual me hubiera enterado de inmediato, no hubiera sido tan desgraciado, tal vez no sentaría cabeza pero me encargaría del cachorro, yo sé lo que es ser uno sin un padre y tu madre tenga que cumplir ambas obligaciones. Así que no haría lo mismo, todo sin consecuencias. Yo lo hubiera hecho todo por ella. Si ella aun estuviera aquí…Yo me habría encargado de ella, ya no trabajaría. Y claro, hubiera sido la primera en conocer a mi novia…
Judy acorto la distancia entre ambos en menos de un segundo solo para besar a su zorro con todo el amor del mundo, cuando se separó, limpio la pequeña lágrima que se le había escapado y se quedó sentada en él mientras Nick la abrazo apegándola más.
—Crees… tú crees que le hubiera agradado,
—Estoy seguro que te hubiera adorado y te hubiera tratado como una hija también.
La pareja siguió entre recuerdos y sonrisas hasta casi las doce de la noche, cuando finalmente el sueño se les hizo pesado, los dos guardaron todas las fotografías, cuando terminaron simplemente se deshicieron de las pocas prendas que les quedaban encima, Judy se acercó a su almohada favorita, que no era otra cosa que el pecho de Nick al tiempo que este la abrazo para subirla en él, sin más ambos se rindieron ante Morfeo para que mañana iniciara otro día.
A la mañana siguiente ambos le ganaron al despertador, claro a Nick le costó levantarse, pero gracias a su querida y muy persuasiva zanahorias, lo consiguió. Los dos desayunaron y partieron directo al trabajo. Nick le comento en medio de su ligera comida que tenía otros lugares en mente, los cuales estaban en plaza Sahara, con eso en mente ellos ya tenían parte de su día planificado. Llegaron a la jefatura saludaron a sus compañeros y le dijeron a Bogo lo que planeaban, este dio el consentimiento hasta que una llamada lo hizo despedirse de ellos. Igualmente el par no perdió el tiempo y salió directo a su destino.
—Nick, seguro que debemos encontrarlos así.
—Zanahorias el tiempo apremia, y si ellos se dan cuenta de que los buscamos igualmente pueden acelerar su reunión con nosotros, y en caso de que no lo quisieran, lo querrán hacer.
Judy asintió, verían que podían pescar, el vulpino estaba enviando mensajes desde un teléfono desechable que consiguió el día anterior posiblemente dando con algunos animales. Y ver que puede averiguar.
—Bien zanahorias acabo de dar con algo pero….deja el auto en alguna sombra esto puede tardar.
—Nick estamos en medio del hábitat con menos flora donde sugieres que haga eso—le coneja le dice con ironía-.
—Nuestra cita con un camello algo raro es doblando en la siguiente calle a la derecha y seguimos al final, creo que hay un edificio que da una buena sombra y además no es muy transitada esa calle por lo que abra lugar.
—Bien y a ¿Quién buscamos?
—Digamos que empecé una cadena de él sabe algo que me dijo este otro y así, hasta que llegue con el viejo Lemmy, nunca pensé en dar con este sujeto, aunque tiene una fama muy bien oculta, la de siempre saber, solo hay que saber cómo sacarle las palabras.
—Ya imagino que tú si sabes ¿Verdad?
— ¿Qué comes que adivinas? Mi pequeña vidente, una vez tuve que ver si sabía algo sobre la familia Big y pude hacer que me dijera todo sin Kevin o Raymond de escoltas, tienes que hacer que solo entre en tu juego ¿Sabes?
—Solo recuerda las reglas Nick.
—No te preocupes Zanahorias, seguiré el guion y no me saldré de él. Además una vez que ese camello empieza hablar literalmente su lengua cobra vida propia, es realmente fácil una vez que le hallas el modo. Ya con la sorpresa de que dos policías den con él será pan comido.
Nick se veía confiado, y no era para menos, le fue fácil una vez hacerlo hablar, ahora con una placa le será aún más sencillo. Estacionaron en medio de esa calle, la temprana hora hacía que aún no hubiera muchos transeúntes, se bajaron de la patrulla y se dirigieron caminando a su destino. Eran solo unos minutos, Nick sintió como a su teléfono temporal llego otro mensaje, lo saco tal vez una información que les sería útil para más tarde, pero lo que vio lo petrifico y capto toda su atención…Grave error….
Judy movió su oreja al escuchar un peculiar sonido desde atrás, lo que creyó un quejido ahogado, estaba a punto de voltear pues atrás de ella iba Nick, pero antes de poder hacer eso sintió un agarre en su cuello, solo para segundos después sentir como todo su cuerpo se entumecía al igual que su mente, sus ojos se cerraron sin opción. Y todo se puso negro….
Un tiempo después en la central policiaca de Zootopia.
— ¡Garraza! ¿Los localizaste?
—No señor yo…
Bogo no espero a que el felino acabara de hablar cuando ya había cortado la comunicación, que no contestaran el radio de la patrulla bueno…puede pasar, ellos no pudieron haber estado en el vehículo, que no contestaran sus radios personales era ¡otra cosa! Una vez tal vez la pase, dos veces están en problemas, tres veces parquímetros semana y media, cuatro una suspensión administrativa y la quinta…algo está mal, nadie esta tan desinteresado en su trabajo, sobre todo con el como jefe, en especial esa coneja. Los habían tratado de localizar hace dos horas y nada, incluso llamaron a sus teléfonos personales y nada….localizaron el vehículo gracias al GPS de las patrullas, estaba en plaza Sahara, pero ante su falta de respuesta ordeno que buscaran en las cámaras, iban caminando con alguna dirección luego pasaron por uno de los puntos ciegos que cada cámara tiene y luego nada, no aparecieron en el rango de visión de la otra cámara, repitieron la secuencia más de una vez y nada, puso en alerta a todos los oficiales rogando que si alguno los veía los viera vivos y en una pieza, sabía que Wilde tenía algo sobre quien tenía años burlándose del ZPD y ahora cuando hurgaban en eso simplemente desaparecen en un par de segundos, no dio una alerta sobre su posible desaparición, solo dio la orden de reportarlos en cuanto los vieran. Sabía que eran buenos pero…ese sujeto era otra cosa…si le hubieran dicho antes los hubiera hecho hacer eso pero con los agentes del ZBI…
Dos horas más tarde…
Se sentía desorientado y muy adormecido del cuerpo en general, con algo de dificultad logro abrir los ojos hasta que finalmente lo consigue, el problema…No sabe dónde está, trata de sentarse solo para que un nuevo vuelco asalte su corazón. Judy está inconsciente sobre él, en ese momento el vulpino logra despertar mientras la alarma provoca una pequeña liberación de adrenalina que logra quitar cualquier síntoma de su cuerpo.
—Zanahorias— con cuidado el vulpino se siente aun con la coneja sobre él—Zanahorias despierta—Podía sentir su respiración y el palpitar de su corazón, cosa que lo aliviaba infinitamente, parecía solo estar aún inconsciente—Judy despierta—Con delicadeza la mueve-.
Poco a poco la presa empieza a reaccionar a su estímulos, solo bastaron unos minutos para que el viera esos bellos ojos amatista abrirse para que su alma se volviera a calmar.
—Nick…—ella lo reconoce casi de inmediato-.
—Si aquí estoy zanahorias, aquí estoy—por más que quiera abrazarla no puede arriesgarse, no sabe dónde están o si lo están vigilando-.
Cuando Judy espabilo por completo se sentó de golpe y empezó a estudiar su espacio, una habitación lo suficientemente iluminada, dicha iluminación es artificial ya que no hay una sola ventana en esa habitación, aparte de ellos no hay nada más, ese cuarto esta vacío.
Ambos se levantan en cuanto sienten que ya no caerán por el ligero mareo que aun sentían. Cuando por fin se ponen de pie se inspeccionan así mismos para descartar heridas de algo cuando se dan cuenta de algo…
—Mi arma—su ausencia pone nervioso al vulpino-.
—La mía tampoco está, ni nuestras identificaciones…los radios
—Los celulares—Ok eso era malo, están virtualmente ellos solos en quién sabe dónde-.
De pronto las orejas de ambos captan un aislado "Clic", sus cabezas se mueven a la única puerta de ese cuarto, de forma inmediata la luz es apagada sumiendo el pequeño espacio en total oscuridad, hasta que del otro lado de esa puerta se enciende un luz. Nick por instinto mira a Judy, la mínima luz es insuficiente para que ella alcance a ver algo, pero ella lo miraba, en sus ojos se ve la decisión de lo que tienen que hacer.
—Yo primero Judy—Nick susurra a un volumen que está seguro que solo Judy escuchar—Ahora yo soy el único que ve—Con su esponjosa cola la rodea para que no se separe de él, sin que ella lo note extrae sus garras y prepara sus colmillos, si tal vez les quitaron las armas tranquilizantes pero él aún tiene armas naturales y no dudara en usarlas para proteger a Judy.
Con pasos cautelosos ambos se acercaron a la puerta, era obvio que querían que entraran, por eso llamaron su atención quitando el seguro. Nick abrió la puerta con sumo cuidado, no entraron para no quedar descubiertos y se dedicaron a observar lo que podían.
—Entren oficiales, por favor—una voz gruesa los llamo, Nick por casi mero instinto guarda sus garras y sus orejas querían ir hacia atrás, pero no se dejaría amedrentar, no, no esta vez, si estuviera solo quien sabe, pero ahora tenía que ver por la seguridad de ambos-.
Sí, esa voz lo reconocía, y le seguía poniendo los pelos de punta.
Sin mucha opción ambos entraron, el aspecto del lugar era el de una pequeña oficina, un escritorio elegante y una silla de alto ejecutivo tras él, de esa silla, la cual estaba de espaldas se escuchó la voz.
—Veo que tardaron más en despertar de lo que creía. Es posible que el sedante haya sido muy fuerte, una disculpa ante eso—Les dijo aun sin girarse-.
—Sabes que secuestraste a policías.
—Yo no lo llamaría secuestro señorita Hopps, solo se cumplió con la nota que ustedes encontraron.
—Escucha Alister ¿no?
— ¿No lo sabes?
—Bueno, cuando se trata de gemelos…no soy muy bueno diferenciando…
—No se equivoca oficial…No sé equivoca—La silla se mueve revelando a su ocupante—Yo soy Alister Crowley o Mr. Crowley.
Judy por fin ve al animal que hizo que el propio Nick se pusiera casi tan pálido como un zorro ártico por solo mencionar su nombre.
Un demonio…un demonio de Tasmania, si su tamaño era pequeño, pero eso no le quitaba puntos. Ella misma sintió miedo, miedo de ese pequeño marsupial. No era para menos, la fama de los demonios de Tasmania es mundialmente conocida y todos le hacen honor a su nombre, no solo por sus horribles goturalisaciones, son demasiados agresivos, casi rayando en lo salvaje siempre, muy pocos salen de su isla del continente australiano, son racionales, pero la mayoría pueden ser catalogados como sociópatas, muy listos, genialidad y la habilidad innata de eludir emociones o cualquier culpa…no es una buen combinación, ella misma pudo ver fotografías de varias escenas del crimen que los involucran, no importaba que eran…osos, tigres, leones, todos terminaban muertos y de manera…¡Eran carnicerías! En el amplio sentido de la palabra, por eso nunca, nunca pudo si quiera imaginar que esos australianos…un momento, Nick dijo gemelos…Dos demonios de Tasmania.
El pequeño animal, no pudo evitar sonreír de manera enfermiza, sus ojos brillaron con intensidad en cuanto vio como la coneja empezaba a temblar, aunque no era necesario verla, él podía oler el miedo y los dos estaban muy asustados.
—Curioso par he de admitir. Un zorro en compañía—si mirada perpetuamente sedienta de sangre se enfocó en Judy—de una deliciosa botana—sus mortíferas garras rechinaron en la placa de vidrio que cubría el escritorio y mostro sus colmillos en una sonrisa escalofriante-.
Judy sintió temor, no era la primera vez que alguien le decía, botana o almuerzo, varios de esos adjetivos ya los había escuchado antes, pero era la primera vez que en su interior algo le decía que esta ocasión era muy literal.
—Ella no es la botana de nadie Crowley—Nick se interpuso entre el demonio de Tasmania y Judy—Es mi colega y necesitamos de su ayuda.
—Oh sí…Pero…
—Alister, por favor—Una segunda voz más gruesa silencia al marsupial, de una de las esquinas más oscuras de la oficina surge otro demonio, este era idéntico al que estaba sentado tras el escritorio, pero de sus ojos no destilaba la agresión como de su hermano, no, sus ojos se mostraban simple frialdad.
—Demian…—Nick lo reconoció de inmediato, estaba un tanto aliviado, de los dos, se podía decir que él era el más razonable, pero mucho más peligroso que su gemelo.
—Sabes en un principio no te reconocí, ya habían pasado muchos años. Pero luego a mi cabeza llego tú identidad, eras el zorro de Mr. Big, el único animal no ártico que trabajaba con él. Ya veo, por eso nuestro mejor empleador nos pidió recibir policías. Te imagine en muchos lugares muchacho, menos caminando con una placa en el pecho.
—Al menos veo que alguien es un tanto más cortes.
—Disculpa a mi hermano, ya sabes, más bien lo conoces—comenzó a acercarse a la pareja—Disculpen nuestro modo de traerlos aquí, pero policías son policías, sin armas, sin comunicación.
—Literalmente su vida ahora está en pausa. Y veremos si continua o no. ¿Qué se les ofrece de los australianos?
—Nosotros no buscamos a los australianos—Gracias al cielo tanto ella como Nick habían hecho un plan con antelación para así ir directo al grano-.
—A ¿Qué juegas muchacha?
—Nosotros buscamos a Lester Crawl—Nick revelo al marsupial que estaba a menos de medio metro de ellos-.
Con esa sola mención el demonio de Tasmania se detuvo en seco, pronto sus fríos ojos resplandecieron en señal clara de peligro y una notable ira se reflejó en ellos. Esa perturbadora mirada se posó hacia al único animal que era de su misma especie. Este el ver sus ojos se crispo ligeramente.
—Escuchaste…Buscan a Lester Crawl—esas palabras salieron en un susurro entre dientes—Mira lo causaste hermano—Sus ojos se volvieron hacía los oficiales—Lo lamento mucho oficiales—Esas palabras salieron casi como si les diera el pésame. ¡Por ellos mismos!
—No pierdas la cordura Demian—Nick se imaginó lo que esas palabras significarían para ellos, se puso en medio del demonio de Tasmania y la coneja—Sé que ustedes, sobre todo tú tienes oídos en todas partes Y estoy más que seguro que nunca escuchaste que la policía los buscaba. Tampoco se busca a un demonio de Tasmania.
—Escucha Zorro, en estos momentos mi paciencia se redujo mucho.
—No te pido paciencia, te pido tu mayor cualidad, la razón, solo eso—Nick no se inmuto cuando el pequeño asesino se le acerco con una expresión gélida-.
Esta acción si sorprendió al depredador, nadie que lo haya conocido se le había plantado, nadie, todos retrocedían con suma justificación, solo muy pocos hacían lo que ese zorro, todos con el calibre de Mr. Big, esa acción le hizo reconsiderar, ahora lo pensó con un poco más de calma y se dio cuenta que el zorro tenía los puntos a su favor, no había ni un solo boletín que dijera que la policía de Zootopia buscara a un mamífero parecido a un demonio de Tasmania así que por ahora dejaría que esto siguiera su curso, a fin de cuentas si ambos lo deciden, ese par sería historia.
Nick por su lado en una situación completamente adversa hubiera huido o pensado en algo para poder salir lo más rápido posible, pero no flaquearía, no sabiendo que su vida corre peligro, pero más aun no permitiría que la vida Judy peligrara. Si debía pelear con dos demonios de Tasmania para darle a su coneja la oportunidad de salvarse, estaba aterrado de estar frente a un animal mucho más peligroso que él, pero el instinto de protección hacia su pareja le hacía tener más valor del que nunca hubiera tenido en la vida.
De un momento a otro el marsupial sonrió de manera escalofriante, más no era una que decía, "están muertos" sino una que decía "eres divertido"
—Está bien, los dos tienen nuestra atención ¿cierto?
El otro marsupial parecía más intrigado, él sabía de su trabajo, necesitaba saber en qué fallo, aunque ya tenía un par de teorías.
—Por completo hermano.
—Bien oficiales— el único demonio que estaba de pie se dio vuelta y se encamino a una silla adjunta a la de su hermano—No teman…aun, vengan y tomen a siento—Su voz se calmó, parecía tan calma e inofensiva que era espeluznante, con un gesto cortes les ofreció una silla-.
La pareja se miró a los ojos preguntándose mudamente que hacer, Judy opto ir por la silla, ella estaba más cerca y los reflejos de cazador de Nick serían más útiles si las cosas no eran tan pacificas como aparentaban. Una vez más sus tamaños les jugaron a favor pues Judy solo tuvo una silla de tamaño león. Ambos subieron como era su costumbre, el rostro de ambos era serio.
—Como sabrán matar a un par de policías tan…notorios socialmente, aceptados por la alcaldía y sobre todo lo suficientemente valorados por Bogo, sería un tanto complicado….más no imposible—les advirtió—Solo sería cuestión de solo desaparecerlos, si no hay nada que lo valide aparte del tiempo no hay muerte, así que no se confíen. Quieren información. ¿Qué quieren saber? Y sobre todo ¿Qué hizo? —Fue claro y sincero—Jueguen limpio y haré lo mismo, pero si no lo hacen los matare. No me importa lo que diga Mr. Big—les tendió las cartas, esas eran las reglas, ellos sabrían si aceptan o no-.
—Miren les seré clara. En la jefatura saben que hay alguien, no saben, quien es, que es, o algo parecido, solo tienen teorías, su identidad sigue siendo un misterio.
—Menos para ustedes—puntualizo muy enserio-.
—Yo los conocía desde antes y ya llevo un tiempo con la policía, no me mataron cuando de seguro se enteraron que Mr. Big ya no me protegía. Así que estoy muy seguro de que saben que no soy una boca floja.
—Así es Nicholas, pero no sabemos eso sobre la implacable oficial Hopps—en ese momento la mirada de los demonios se enfocó en la coneja. Judy sintió un ligero estremecimiento, pero recordó todas las veces que Nick le ayudo a controlar sus emociones.
—"Recuerda, tu interior es un mundo, es un santuario, nada sale o entra sin tú permiso, pero es tu verdadero ser, y casi nadie puede o tiene que verlo, para eso se puede usar una máscara, nada sale…"
—En este momento hay prioridades y ustedes con sinceridad no entran ellas ahora, además…saben que hay reglas y procedimientos, estoy atada de patas hasta que haya algo por lo cual buscarlos. Yo espero lo mismo de ustedes, jueguen limpio y…todo seguirá igual—Ni el propio Nick sabe la cantidad de muertes que tienen a cuestas, pero ella está segura, tarde o temprano caerán, tal vez no por ella, pero alguien podrá atraparlos—Solo queremos información…
—Alister—el otro llamo a su hermano, después de todo él no tenía nada que ver ahí-.
— ¿Qué puede ser? —El otro demonio estaba confiado—Tu sabes la reglas Demian, son las mismas, igual que la calidad del trabajo, solo es diferente el costo, además que pude hacer, además el último trabajo fue…—en ese momento parece comprender y no es el único, Demian lo sabe, después de todo, son precavidos, cuando no cuadra…— ¿Qué quieren saber?
—Un trabajo que realizaste…—la coneja se percató de algo en el semblante de ambos—Un…
—Cabo suelto…Corte en el cuello, un equino ¿No? —su memoria era perfecta-.
—Sí—Nick se lo confirmo—algo me dice que recuerdas eso por algo en peculiar-.
—Deshacerme del tipo fue fácil, lo habitual—les dijo como si matar a alguien fuera lo más común del mundo—Solo que desde un principio…algo fue raro y como dice mi querido hermano
—Si una oferta es muy buena…hay un porque—agrego el otro marsupial.
—El pago que me ofrecieron por transacción era… como si contrataran a Alister Crowley para encargarse de tres animales distintos en la misma semana. Muy cuantioso, aun para ser un agente prófugo del ZBI al igual que el movimiento bancario, algo era turbio. Pero negocios son negocios, así que solo le dije a mi querido hermano que estuviera al pendiente. El lugar era simple y muy poco transitado, en cuanto paso por ahí solo tuve que silbar, el voltear fue el último movimiento de su cuerpo antes de que mi cuchillo cortara como mantequilla su cuello. Solo tuve que esperar unos momentos para asegurarme que el trabajo estaba bien hecho. Todo era normal…estaba por irme cuando sentí algo en mi pata izquierda…me dispararon un dardo, pero este no tenía tranquilizante era un paralizante, antes de que hiciera efecto logre voltear alguien venia. De no ser por Demian ahora no sé qué hubiera pasado.
— ¿Quién era?
—No lo sabemos, se negó a compartir esa información.
— ¿Su vestimenta consistía en indumentaria de estilo militar todo en color negro? —la coneja les enlisto básico-.
—En efecto señorita Hopps.
—Son ellos a quienes buscamos, ¿Pueden decir de que especie era?
—Puma, era un puma. Se puede saber ¿Por qué los buscan?
—Esos es…
—Oficial, todo esto es dar y recibir, recuerde las reglas.
—Son mercenarios…los buscamos por homicidio, fuga de prisión, soborno a agentes federales y posible conspiración. Los buscamos para acusarlos de eso.
En cuanto escucho las declaraciones de la coneja empezó a reír quedamente.
— ¿Qué le parece tan gracioso?
—Los crímenes de los que se les acusa son graves, pero creo que ha pasado un pequeño detalle…a quien se les acusa.
—Le dije…
—No oficial, usted misma lo dijo son mercenarios, los mercenarios solo trabajan para quien les paga, ustedes no deben buscar a las piezas del juego de ajedrez, ustedes deben buscar al jugador que las mueve. Pero es obvio que no pueden localizar siquiera a los peones, no lograran hacer moverse al rey.
—Por eso necesitamos información, cada pieza es clave. Dices que te pagaron por un movimiento bancario, y usaste un nombre menor, danos los datos y tal vez logremos dar con quien te quiso engañar-.
—Es muy lista oficial, es cierto no me gusta que me vean la cara, pero no puedo ayudarles.
—Pero…
—No es que no quiera, solo que no puedo. El pago se realizó por cripto-divisa, se hizo por coins. Imposible de rastrear.
Las esperanzas de ambos se empezaron a esfumar, nuevamente les vieron la cara. Mientras el par de demonios los miraba, de un momento a otro Demian le da un ligero codazo a su hermano mientras le hace un gesto recordándole algo.
—Oficiales si me disculpan unos momentos—el pequeño animal se excusó-.
La oficina entro en un silencio, Nick y Judy se miraban a los ojos mientras la mente de cada uno creaba o destruía escenarios, al final de todo no sirvió de nada ¿Era enserio? Tanto para nada.
—Verán oficiales—Alister volvió a entrar a la habitación, esta vez llevando consigo una maleta algo grande—Si bien ustedes no entran en nuestra lista de conocidos gratos por obvias razones, es cierto que hay prioridades—emulo a Judy—Además hay honor…Mr. Big es uno de nuestros más honorables empleadores, muy respetado y porque negarlo, temido. Él nos pidió por su integridad, no soy ignorante de que usted señorita es la madrina de su nieta. O de que tu Wilde eres de nuevo de su simpatía, no sé cómo o porque, pero no me interesa, así que esta vez haremos una excepción—coloca frente a ellos la maleta—solo que la fuente les traerá molestias—abre la maleta revelando su contenido-.
Ambos oficiales sienten como su estómago se revuelve un poco, sobre todo Judy al ver como el demonio de Tasmania, que ahora se daba cuenta que llevaba guantes de látex, como sacaba un chaleco negro con notorias manchas de sangre junto con un arma tranquilizante también manchada del vital líquido.
—Esto puede serles de utilidad, si es que quieren algo claro, pero les recuerdo, ni nombres, ni especies, de lo contrario me asegurare que nunca los encuentren al igual que el dueño de estas cosas.
— ¿Qué le paso…?
—Wilde, tu sabes que nadie debe meterse con nosotros, pero recuerda, si no hay cuerpo, no hay delito, ahora ¿Quieren estas cosas? Si o No
Ambos uniformados solo asintieron.
—Perfecto, esto estará a su disposición, oficial Hopps fue un gusto el haberla conocido.
Judy no tuvo tiempo de pensar en algo cuando sintió la aguja de un dardo en su pierna, le habían disparado bajo el escritorio.
— ¡Judy! —Nick exclamo en cuanto casi cae de la silla por la inconciencia, sin embargo él logro atraparla antes de que cayera.
—No te preocupes Wilde, solo es tranquilizante de hecho son sus armas—le muestra un arma, la de él precisamente, es ligeramente más grande que la de su compañera-.
—Y aquí están sus placas y demás objetos—le muestra lo demás—Siento si esto fue tan repentino, pero que alguien ya nos haya tratado de matar no hizo ponernos en alerta máxima.
—A ti te conocemos, a ella no, es por eso que ella ya se fue a dormir.
—No los buscamos, es enserio.
— ¿Qué garantía nos das de que ella no hará nada?
Nick no pudo evitar sonreír con algo de presunción—Acaso es miedo o nerviosismo lo que veo.
—Wilde—Esa burla no le hizo gracia-.
—Nicholas esa coneja…es persistente, logro desenmascarar una conspiración compleja por aquí, es obvio que tiene un sólido sentido del deber y una voluntad de hierro…eso es una amenaza.
—No lo será, no de forma inmediata. Estamos en lados opuestos ahora, yo ya no soy un criminal—Al fin puede decirlo y lo más importante al fin lo siente-.
—No sé qué te haya pasado Nicholas, pero veo que es cierto, no eres el mismo zorro que yo conocí, aquel que pudo incluso llegar a ser un jefe criminal, antes te vi a los ojos y solo había infinita oscuridad, ahora de ellos sale luz, me equivoque ella sola no es una amenaza, ambos los son y cuando ese momento llegue.
—Estaremos preparados, y ganara el mejor. Pero hasta ese momento, ustedes siguen siendo fantasmas. Por cierto ¿Qué hicieron con el…?
— ¿Camello? Está de vacaciones, no lo matamos sin quieres saber, solo que necesitábamos su teléfono y…cuando se lo pedimos "prestado" digamos que se asustó. Necesitábamos un anzuelo y un boca floja fácil era el mejor.
—Ustedes son…
—Los mejores Wilde—El demonio sonrió, era cierto—Me gustaría mandarte a descansar ya Wilde, pero por desgracia, se deben de ajustar cuentas…
Poco a poco regresaba a la conciencia, empezaba a odiar el ser sedada, Judy se sentía confundida mientras sentía como su cuerpo salía de los efectos de la droga, cuando por fin su vista se aclaró, noto algunas de cosas, uno de nuevo estaba en una oficina, dos era SU oficina, y tres Nick no estaba en alguna parte. Esa es la cuestión que hizo que sus sentidos se pusieran a su máximo, su zorro, Nick se quedó solo con ese ¡par de psicópatas!, su de por si acelerado corazón, se puso al tope de capacidad. Observo todo a su alrededor, en un escritorio cercano estaba su arma, su placa, todos sus objetos personales, y los de Nick también. Pero ¿Dónde estaba Nick? Su cabeza empezó a imaginar los peores escenarios y todos y cada uno eran con un Nick como mínimo muy lastimado. Se levantó de golpe mientras el miedo la dominaba. Pero tenía que intentar calmarse, estaba en la jefatura…tenían que estar bien ¿No? Era lo más factible… ¿No? Tenía que pensar…información, necesitaba información… ¡Garraza! Tenía que ir con Garraza sin molestarse siquiera en agarrar sus cosas salió de la oficina como un rayo, corrió tan rápido como sus piernas se lo permitieron llegando a la recepción en tiempo record.
— ¡G-Garraza! —Judy llego con su amigo felino bastante agitada, sentía ganas de llorar, pero se debía controlar, se debía controlar, era lo que su mente repetía-.
— ¡Judy! Gracias al cielo que despertaste.
—Ben por favor…—estaba nerviosa, sentía sus patas delanteras temblar— ¿Qué ocurrió? ¿Dónde está Nick?
—O-O-Oh N-Nick b-b-bueno él…
—No… ¡No! Por favor d-d-dime que está bien…—la reacción por parte del chita logro asustarla más-.
—Judy por favor no te asustes.
—E-Entonces no me asustes ¿Dónde está Nick?
—En la enfermería, pero él…
La coneja no espero a que el felino terminara de hablar cuando ya estaba corriendo en dirección de ese espacio en el precinto, las reacciones del recepcionista no hicieron más que darle más ideas. Seguía tratando de no llorar. En fin, pudo divisar la enfermería y podía ver mucho movimiento ahí dentro, además podía distinguir claramente la silueta de Bogo ahí dentro, esto solo hizo que acelerara. Cuando llego con los peores escenarios en mente, lo que vio a dentro la dejo simplemente en blanco.
Los oficiales Del Gato y Colmillar ellos…
—Vamos Wilde—exclamo el león-.
—No seas un bebé—le decía el tigre-.
Ambos estaban sosteniendo a un escurridizo zorro que trataba de resistirse, o mejor dicho escapar de las enfermeras que atendían a los oficiales, hasta que los dos enormes felinos lograron sostenerlo de manera firme y las enfermeras lograron acercarse para tomarlo de una de sus patas delanteras y la otra del tronco, la que lo sujeto de la pata solo dijo un tirón en seco sacándole un chillido al zorro, tal parece que tenía dislocado el hombro, en cuanto la maniobra estuvo terminada, el par de oficiales liberaron al zorro, Bogo solo veía todo esto con un deje de burla y otro entretenido.
—Vamos Wilde a todos se nos ha dislocado un hombro—le decía el tigre-.
—Eso no importa…luego preguntan porque caninos y felinos no nos llevamos bien—murmuro al final-.
—Oye no fue tan malo…
—Bueno…por lo menos no me vio ¡Judy! —Grito con clara sorpresa haciendo que los demás voltearan a ver a la puerta donde estaba la pequeña hembra-.
La coneja solo veía todo desde la entrada, hasta que empezó a reír de forma estridente e histérica, una forma de catástasis para eliminar de su sistema todo pensamiento sombrío. Nick por su parte solo sintió su rostro arder, el tigre y el león también comenzaron a reír, la risa de la coneja era realmente contagiosa.
—Esto ya fue suficiente—La voz de Bogo cayo todo casi de forma de inmediata, pues ya había sido suficiente, ya había presenciado una de las escenas más estúpidas en toda su carrera y toda era por parte de uno de sus mejores elementos en años—Ahora ustedes dos a mi oficina—Sentencio—Los demás a seguir con lo suyo—Y sin decir más salió con rumbo a su oficina.
Todos hicieron caso casi de inmediato, los oficiales felinos se fueron, mientras Nick y Judy solo se quedaron viéndose. Nick aún se sentía bastante apenado, una cosa era que lo vieran así su jefe y un par de colegas, pues las enfermeras muy a su pesar ya están acostumbradas a su drama, pero que Judy lo viera así de "miedoso" no le ayudaba en nada a su ego, la coneja solo veía algo divertida pero infinitamente aliviada, negó con la cabeza con algo de burla antes de indicarle que debían seguir a su jefe. Ambos no tardaron en hallarse sentados de nuevo en su oficina. El gran mamífero solo los miraba expectante hasta que soltó un enorme suspiro.
—De acuerdo…empecemos. Desaparecieron durante horas, necesitábamos de su presencia y la tierra se los trago por más de 6 horas—claramente estaba molesto—se informó sobre su posible desaparición, y de repente solo los encontramos sin más ¿Cómo explican eso?
—Bueno jefe…—Nick estaba más lúcido, después de todo el despertó primero y estaba seguro que no fue por mera coincidencia—Para empezar, nos puede decir en donde nos encontraron.
—En su patrulla—les aclaro—solo pudimos identificar que fueron dejados por un paquidermo no identificado, con sus objetos personales aparte… ¿les falta algo?
—No señor yo mismo las revise y está todo…
— ¿Revisaste mis cosas?
—No te preocupes solo lo esencial—le aclara, tenían que fingir un poco—En fin… no nos falta nada y estamos en su mayoría bien.
—Wilde te dislocaron un hombro y tienes algunos golpes….
—Eso pasa por preguntar de más para encontrar a animales misteriosos.
—Y lograron algo aparte de provocarme migraña.
—Si señor y tiene que ver con la maleta que hice que trajeran a la oficina.
Bogo vio el objeto en cuestión—Espero que esto valga la pena-.
—Lo hará solo ábrala pero no toque su contenido.
Más irritado que otra cosa el búfalo lo hizo llevándose una gran sorpresa al ver el chaleco y el arma manchados.
—Podemos tener una posible identificación si el ADN está en el sistema.
—Quien les dio esto…
—Por desgracia…esa información es desconocida al igual de quien nos…ausento tanto tiempo…
—No tienen idea de quien les dio eso
—No—negó el zorro—se esforzaron en mantenerse alejados, todo por medio de intermediarios, solo le puedo dar una teoría del donde estuvimos
— ¿Lo sabes Nick?
—Es un buen presentimiento Hopps…pero yo puedo reconocer el distrito nocturno muy fácilmente
—Seguro de lo que dices Wilde…
—Casi por completo señor, solo así de oscuro se pone un lugar, la dirección no lo sé, me pusieron a dormir para que no me enterara, este chaleco fue lo único que nos dieron…eso y que juráramos que atraparíamos a los dueños de esto…
—Bien…—Bogo suspiro y tomo su teléfono—Garraza, llama a un forense.
—Jefe dijo que nos quería localizar—Judy no pudo olvidar ese detalle-.
—Sí, el ZBI llamo, encontraron unas cosas…tal parece que lo que encontraron…liga a Zootopia. Bulsara llamara más tarde para darme un informe completo. Por ahora, Hopps quiero que vayas a la enfermería y te revisen, los dos quedan libres por hoy.
—Señor no es…
—No me importa, hazlo si quieres salir antes de aquí, el forense nos dirá que hay en estas cosas, pero antes quiero que me digan, ¿Qué paso con el dueño de esto?
—Nadie explico ese detalle señor…
Mientras tanto en el distrito nocturno.
—Demian ¿Cuál es el plan?
—Tal vez unas vacaciones hermano…hace mucho que no vamos a casa ¿Qué opinas?
—Me parece bien, pero antes que tal algo de comer.
—El vuelo sale en una hora y media, suficiente para un bocadillo.
Alister asintió sonriente antes de abandonar la habitación, a la cual regreso poco después con una bandeja y dos platos cubiertos en ella, los pone en el escritorio y le pasa uno a su hermano.
—Sabes Demian, hay algo que, me sigue acomplejando
—Y ¿Qué es?
—Es la primera vez que no sé el nombre de mi platillo—le dice con una sonrisa antes de tomar un buen trozo…de carne-.
—La incógnita lo hace aún más delicioso Alister…
Después de una no muy larga pero igualmente incomoda revisión completa Judy salía de la jefatura, Nick supuestamente ya se había ido, pero no tuvo que caminar más de una calle para toparse con su zorro, quien no tardo en arrastrarla a un callejón.
El zorro besaba a su coneja de forma apasionada…
—Nick—apenas logro susurrar entre el beso-.
—Estas bien ¿Verdad?
—Sí, no me paso nada…y ¿Tu?
—Solo un par de golpes y el hombro dislocado, antes de que digas algo fue por algunos asuntos pendientes de antes y otros por buscarlos de forma tan eficiente…nada que no aguante por ti.
— ¿Cómo que te acomoden el hombro? —le pregunto con burla-.
—Por eso le dije a Garraza que no te dejara ir si despertabas—le dijo avergonzado-.
—No importa…mi zorro siempre será fiero por mí.
—No lo dudes…Por ti sería una bestia…
—Lo sé…Y quiero que lo seas esta noche.
—Con todo gusto—la arrincona contra pared—Ya que si estoy algo hambriento—le dice con lujuria-.
—Esperó y no mucho pues primero tengo que ir a la tienda.
—No te preocupes…Al final tendré mi recompensa.
Judy solo sonríe, Si ella puede ser una coneja y tener un gran apetito, pero Nick logra complacerla y con creces, pues el zorro la deja exhausta
Con disimulo ambos salen del callejón con rumbo a su hogar…
