Nuestra coneja estaba en un centro comercial, después de un regreso tranquilo Judy tuvo que escaparse de un lujurioso zorro que no tan fácil la dejaría ir, pues Nick no quería cumplir su promesa de esperar de manera tan sencilla. Pero al final ella se las arregló para poder ir a la tienda, al fin y al cabo necesitaban suministros para la semana. Bien pudo ir a una tienda más pequeña, pero hacía mucho que no iba por unas sencillas razones, no podía ser tan ingrata con Nick, él era un zorro, era un depredador, los depredadores necesitan proteínas y no dejaría a Nick viviendo solo de ensaladas y comidas vegetarianas, dependiendo de esos sobres de suplementos, ella creía que no eran muy saludables, así que convenció a Nick de dejarlos para reemplazarlos con una opción más natural y sana, por eso había ido a esa tienda, ahí tenían opciones para las dietas de cualquier tipo de mamífero. Para Nick consiguió varias botanas de grillos y demás insectos, algunos cortes de pescado y algo de tofú, tal vez ella no sabía mucho sobre cocinar esas cosas pero está muy dispuesta a aprender, ya sea de Nick o de internet. Llevaba eso, verduras varias, muchas frutas, así como un buen surtido para hacer diferentes tipos de postres, conociendo el gusto de Nick por estos últimos.

Ella transitaba tranquila por los enormes pasillos con su pequeño carro de compras, era en ese tipo de momentos que se sentía un poco sola, le gustaría infinitamente ir con Nick, como lo hacen las muchas parejas que ha visto en la tienda, el macho al lado de la hembra, siempre con una pata sobre sus hombros en un sutil abrazo…Pero ya llegaría el tiempo, trataba de recordarse. Francamente no le importaba ser tratada como menos, si la veían de manera rara o esta repulsiva, sí ese era el costo por estar con el animal que realmente ama es uno muy pequeño. Ella sabía que Nick no lo hacía para protegerla de la crueldad de los demás, pero a ella no le molestaría, ¿Por qué? Es muy simple, ella sabía en lo que se metía cuando acepto sus sentimientos y correspondió a los de su zorro, gustosa aceptaría las consecuencias.

Hubiera continuado con sus cavilaciones de no ser por un objeto que se atoro en la ruedas delanteras del carrito de supermercado, en cuanto las ruedas se trabaron sus orejas se dispararon hacía arriba producto de la sorpresa, con un suspiro se dirigió hacia la parte frontal del carro con intención de quitar el objeto que lo atoro, sin ni siquiera molestarse en ver que era, solo se dio cuenta de lo que era cuando ese objeto estaba justo frente a su patas traseras, por mera inercia se agacho para recogerlo y en cuanto lo tuvo entre sus patas solo se limitó a verlo. Era una pequeña botella…era un biberón, fue ahí cuando se dio cuenta que estaba frente al pasillo de bebés. Más que nada con el pretexto de regresar el biberón que otra cosa, según ella, se adentró al pasillo con todo y sus compras. Se dedicó a ver todo lo que había, desde pañales, baberos, pequeños mamelucos, chupones y sonajas.

Estaba sumergida en su mundo hasta que…

—Son lindos ¿verdad? —una femenina y joven voz llamo la atención de la coneja haciéndola voltear con brusquedad como si hubiera sido sorprendida haciendo algo malo-.

Y ahí fue donde la vio, una joven coneja de pelaje café oscuro y ojos color miel, tenía puesto un pequeño chaleco color azul que la identificaba como trabajadora de la tienda, sus facciones le hicieron ver a Judy que era más joven que ella.

—Oh…Este…—Por alguna razón empezó a sentirse nerviosa-.

—Así que… ¿esperando?

— ¿Qué? Oh No, no, no, no—negó rápidamente la coneja gris mientras sus rostro se enrojecía—B-B-Bueno sí…d-d-d-digo no, no aun—aclaro sin mucha coordinación-.

Riendo un poco por los nervios de la otra coneja—No te preocupes, es normal que ahora en las ciudades, el tener crías sea algo que se piensa o planee un poco más, pero como veras aquí tenemos de todo, desde los elementos para el más lindo elefante hasta a los más tiernos conejitos.

—Lo veo…realmente lo veo—le dice al pensativa—Y tú ¿tienes hijos?

—Claro 6 pequeños—le dice con una sonrisa-.

—Sinceramente me gustaría usar estas cosas ya—le dice mientras ve los pequeños y lindos juegos de ropa-.

—A veces no se necesita pensar tanto.

—Tienes razón, en fin toma—le da el biberón—Es tarde y aún hay que hacer la cena.

—Muy cierto, no la entretengo más o su esposo se preocupara.

Sonriendo un poco—No lo creo, pero mejor no tentar la suerte.

Sin más se retira del pasillo, no puede evitar reír un poco. "Esposo" es la primera vez…que alguien dice esa palabra aplicada a ella, si bien ahora no hay planes en nada que tenga que ver con ese asunto, no sería necesario del todo, ella vive junto a su vulpino y no planea irse de su lado nunca y Nick tampoco lo piensa, una relación de unión libre es lo que ellos tienen y para ambos es suficiente, viven juntos, y tienen todas las ventajas de ello. Ahora los dos prácticamente ya se asentaron y sentaron cabeza, no ven todo como la vida de uno y otro sino que ahora todas sus decisiones son en conjunto. Con lo que acaba de ver en el pasillo, bueno, Nick no ha perdido la esperanza y ella tampoco, pero…ella es una coneja, su especie es muy conocida por ser muy fácil el embarazo. Cuando alguna de sus hermanas o primas se casaron, la noticia del embarazo no tardaba ni quince días en llegar, es cierto que ella nunca pensó de manera muy seria en tener hijos, siempre pensó que sería lindo, pero eso no estaba en su lista de planes prioritarios, pero ahora, sí es cierto que al hacerlo no solo ella, sino los dos se jugarían todo, si ella queda embarazada toda su fachada podría o mejor dicho sería ser descubierta, ese era un riesgo, uno que estaba dispuesta a correr. Pero los pensamientos negativos no paran de llegar a su cabeza. Todos en cuanto entran el ZPD tienen que pasar por una tienen que pasar un examen médico completo, cuando ella tuvo que hacerlo fue perfecto, en ambas ocasiones, ya que cuando renuncio y se volvió a reincorporar se lo tuvieron que hacer, tenía una perfecta salud en todo los sentidos…incluso en lo reproductivo eso creía ella, en su familia jamás hubo un problema de ese tipo, esos exámenes siempre se los hacia una vez al año, todo para no tener un mal trago por algo. Con respecto a Nick, bueno…cuando le dijo sus resultados fueron menos buenos de los que esperaba, ese zorro torpe…tenía un grado de desnutrición, pero ¡Por dios! Si ganaba tanto dinero a diario como era posible que no comiera de manera decente, cuando se enteró de eso y de sus deficiencias vitamínicas quería golpearlo por ser un irresponsable consigo mismo, pero aparte de eso, se supone que ambos están completamente sanos. Ella no había querido investigar en Internet porque sabe que ahí la información no es del todo confiable. Pero había un animal que podía darle respuestas claras, pues era realmente inteligente. Con ese simple pensamiento se decidió a mandar un mensaje con su teléfono.

Mientras tanto en las oficinas del ZPD…

—Un momento que ¿quieres decir con esto?

El que había preguntado esto era el mismo Jefe Bogo, estaba tenso y no era para menos. Del otro lado de la línea un lobo ataviado en un pulcro traje se encontraba igual.

—Créeme que no lo sé—también estaba tenso—Pero es lo único que me dijeron, tú sabes cómo son las cadenas de mando y mis superiores dijeron esto, la investigación está congelado hasta que…no lo sé. Lo único de lo que estoy seguro es que el departamento de relaciones exteriores está metido en esto y no están felices. A Savage y a Skyler les dieron la orden de no hablar de nada que tenga que ver…—suelta un suspiro—También te advierto que una comisión va a la ciudad, tienen algo que ver con la evidencia, buscan algo pero no se dignaron a decirnos que, y no creo que lo hagan contigo, lo más seguro hablaran contigo y tus elementos. Está preparado.

—Entonces esto…

—No te preocupes…una buena fuente me dijo que no me estresara de más. Que todo es más ruido que dimensión…pero no estoy seguro si hacer caso o no. Igualmente estas advertido. Todo lo están haciendo rápido y muy silencioso. Este par descubrió algo extraño.

—No eres el único que tiene ese problema…—suspira también cansado-.

—Creo que los pares así son.

—Eficientes pero muy conflictivos a la vez. ¿Algo más que necesito saber?

—Sí, la comisión llega mañana. Y los agentes Savage y Skyler lo más seguro es que regresen si esto queda en nuestras jurisdicciones de nuevo. Todo lo que encontramos solo nos dice una cosa.

—Y ¿Qué es?

—El lugar más fresco en todo este asunto es Zootopia. ¿Consiguieron más evidencia?

—Sí, un chaleco ensangrentado.

—Eso quiere decir…

—No hay cuerpo o indicios de muerte a parte de posible desangramiento.

—Los análisis tendrán que esperar a que todo el asunto se calme. Si es que se calma.

—Gracias por la información.

—Me gustaría que fuera más…pero todo se blindo, no puedo cooperar más.

—Entiendo, y mañana estaré preparado.

Sin más ambos mamíferos cortan la comunicación.

Judy había regresado a su hogar y junto a Nick preparo la cena, después de eso tuvo que ingeniárselas de nuevo para escapar del zorro, pero esta vez fue con unas simples palabras. "Una video-llamada con mis padres" y Nick desapareció rápidamente. Para que ella hablara con sus "suegros" y no causar momentos incomodos.

La coneja se sintió mal por mentirle a su novio pero esa conversación no podía ser escuchada por él.

—Hola Judy—su hermana Sara apareció en la pantalla-.

La coneja menor había arreglado una charla a solas con su hermana mayor con un tema de mucha importancia.

—Hola—le dijo con un intento de sonar normal-.

—Judy ¿Qué pasa? Tú no eres muy asidua de estar triste

—Sí, lo sé. Sara quiero saber algo y quiero que seas total y brutalmente honesta. ¿Lo prometes?

—Judy Pero…

— ¿Lo prometes? Necesito una respuesta sincera y real Sara y solo tú puedes dármela sin problema

—Está bien, está bien. Juro que te daré la respuesta más sincera a tu pregunta en caso de saber la respuesta…

—Estoy segura que lo sabrás…

—Ok ¿Qué quieres saber?

—Sara…Nick y yo…p-p-p-p-podemos tener….hijos

Con esa simple pregunta ella cerro los ojos y obtuvo lo que temía. Un horrible silencio. Con miedo abrió los ojos después de unos momentos. La expresión de pasmo de su hermana junto con sus orejas y movimiento de nariz para le daban a entender que fue algo que no esperaba…

—S-S-Sara—con miedo la llamo y pudo traerla de nuevo a la realidad-.

La coneja de pelaje crema solo la miro con una expresión en blanco unos cuantos segundos antes de serenarse con un profundo suspiro y verla con una expresión sería, muy sería, una cara que solo usa en el trabajo y nunca con su familia.

—No Judy—fue contundente—Es imposible—su hermana le pidió la verdad con desesperación y ella tenía que obedecer aun cuando para ella misma reabriera una vieja herida—Siento tener que decírtelo, pero no es posible…una cruda verdad que yo misma sabia y que afecta a mi relación también. Nuestros genes no son compatibles, ni los míos con los de Zakk y los tuyos con los de Nick. Los cromosomas no…para que un ovulo sea fecundado por un espermatozoide los cromosomas deben ser pares para que el código genético se complete de manera exitosa…Por más que ambas deseamos tener crías con ellos Judy no es posible.

Judy sintió como su corazón se retorcía dolorosamente dentro de su pecho al tiempo que luchaba por no llorar.

—Perdón si fui muy…

—No—ella la detuvo—Necesitaba saberlo para así no tener más ilusiones…Y tener en claro nuestro futuro. Además yo ya lo presentía…no he quedado embarazada después de tanto tiempo, era obvio que algo no estaba bien.

—Enserio me gustaría…me gustaría decirte que tal vez un día tendríamos esperanzas pero…—ella misma suprimió un nudo en su garganta—Nadie…Nadie ha buscado algo referente a este tema Judy…embarazos inter-especies…incluso en la ciencia es un tema tabú y aquí donde trabajo es un pecado incluso—soltó al final con rabia

— ¿Qué?

—Sí tuviera la oportunidad ya misma lo haría, pero trabajando aquí sería el fin de mi trabajo y carrera. Como varios que yo vi que tuvieron una relación así. Te seré franca Judy te tengo envidia…Vives en una ciudad santuario, claro hay miradas y comentarios de claro odio, pero por lo menos el gobierno te protege. Donde yo estoy seriamos escoria si alguien se entera de lo nuestro. Todo lo que tenemos se iría a la basura.

—Sara enserio lo lamento.

—En más de una ocasión he pensado en mudarnos a Zootopia y ahí poder empezar incluso desde cero…La oferta de trabajo que tengo es ahí, he incluso podríamos estar más cerca las dos…

—Sara no te lo recomiendo…No sé si Zootopia seguirá siendo una ciudad santuario después de…

—La elección, también me he enterado. Por eso no he dicho ni pio en ese asunto con Zakk. Aun a pesar de que el me apoyaría sin dudarlo

—Eso lo noto

—Judy, de las dos tú tienes más que perder…Es el trabajo de tus sueños y eres uno de los rostros públicos de la comisaria. Eres la mejor elemento que tienen y estoy segura que Nick es el segundo, debes jugar bien tus cartas, tienes mucho a tu favor, pero si la protección desaparece…

—Estoy dispuesta a sobrellevar todo…tuve que empezar desde abajo recién llegue aquí, con todo gusto lo hare de nuevo pero esta vez con Nick a mi lado. Sé que tú lo harás también.

Riendo un poco—El que nos descubran no sería tan malo después de todo Judy, eso haría mucho más fácil el que nos despidan.

— ¡¿Qué?!

—Te dije que tú tienes suerte, estas en el trabajo de tus sueños…Yo por el otro lado he aprendido a odiar mi trabajo o más bien a mis empleadores. Ellos no se esfuerzan en esconder su repulsión en contra de los inter-especie, no digo que todos, pero este es un ambiente muy nocivo para una presa que tiene por pareja a un depredador. Y Zakk desea renunciar tanto como yo…en un principio no sabía el por qué odiaba trabajar aquí, pero conforme más tiempo paso yo me di cuenta y cuando empezamos nuestra relación…—Suspira—Quería irme rápido de esta compañía. Pero nuestros contratos nos atan y mientras se disuelven no podríamos trabajar tan fácil. Zakk me dice que él tiene una oportunidad laboral en Zootopia también aunque no me ha dicho con quienes, pero dice que es algo seguro con lo cual podríamos vivir bien…Pero tengo miedo…

— ¿Miedo? —ella estaba incrédula, Sara siempre fue una coneja de carácter fuerte y que no se deja intimidar por nadie, de ella aprendió el no saber cuándo renunciar.

—De salir de un círculo del infierno para caer en otro.

—No te preocupes, mientras yo pueda protegeré a todas las parejas que pueda y segura Nick lo hará también.

—Judy no te arriesgues así—Ella ha visto que algunas protestas por poco cambian ahechos violentos, pero no ha ocurrido pues el ZPD no tenido que intervenir mucho debido a que todas se han mentido en estrictos actos "pacíficos"

—Sabes que lo hare de todos modos y solo quiero que sepas que tomes la decisión que tomes aquí estaré siempre para ayudarte y darte una pata si es necesario.

—Y yo haré lo mismo por ti Judy…

Ambas se sonríen, están en un juego y las dos son cómplices. Se apoyaran aun cuando sea contra todo el mundo.

—Por cierto pasando a temas un poco menos tristes—la coneja mayor trata de cambiar el tema-.

—Sí…

— ¿Tienes planeado ir a las madrigueras pronto?

—Eh…No—le suelta sin entender mucho—No es que no quiera pero…no creo que el trabajo me de muchas oportunidades… ¿Por qué?

—Nuestros padres te extrañan, me dijeron la última vez que fui…eso y que les gustaría hablar contigo…

—Yo también los extraño… pero…si voy yo…quiero llevar a Nick, quiero llevarlo y si es posible decirles de lo nuestro. No quiero seguir mintiendo.

—Créeme que harás lo correcto en vez de mentirles sobre una relación de más tiempo…mamá me dio un enorme sermón a los dos más bien, Zakk no se salvó.

—Nick tampoco creo que lo haga…me gustaría hablar con ellos…

—Sabes aun no es muy tarde y de seguro estarían encantados de hablar a la hora que sea….Y una vez más Judy lo lamento…

—No es necesario…—el sentimiento aun dolía y sentía una corriente de amargura y dolor—Nick y yo ya lo habíamos hablado una vez, los dos queremos hijos pero… solo si son de los dos, yo no quiero cargar crías en mi vientre si no son de mi zorro y él no quiere embarazar a otra que no sea a mí. Sí no es así, ambos acordamos solo ser nosotros entonces. Y estaría mintiendo si con eso yo no podría ser feliz.

Sara no puede evitar sonreír de manera melancólica.

—No tienes idea del cómo te comprendo hermana…No te quito más tu tiempo Judy…si quieres hablar con nuestros padres es un buen momento.

Las dos se despiden de manera corta y se desean buena noche.

Judy no lo piensa mucho y decide hablar con sus padres de una vez, no fueron tantos tonos antes de que la video-llamada por fin entrara. Cuando su madre se dio cuenta que era su hija no tarda nada en llamar a su esposo feliz para que viniera a ver a su niña.

—Hola mamá, hola papá

—Mi niña ¿Cómo estás? —su padre le pregunto feliz de verla-.

—Muy bien, cómo no tienen idea…enserio lamento no poder hablar con ustedes tan seguidos pero el trabajo es muy demandante además ha sido todo un caos este caso nuevo que tenemos.

—No te preocupes Judy-dudy, sabemos que tu trabajo no es fácil en lo absoluto, por eso queríamos preguntarte sino querías o podías venir uno o dos días, para que pudieras relajarte un poco.

—Si Judy, no es saludable el que estés tan estresada, más aun con lo que te paso hace poco—le dice con genuina preocupación, tal como ella lo esperaba de su madre-.

—Ya sé, incluso Nick me lo dice muy seguido…Judy no te estreses, relájate un momento Judy, Judy debes salir a tomar aire fresco estar encerrada en la oficina tanto tiempo no te hará bien, Judy ya es hora de irnos nuestro turno termino y no dejare que hagas horas extra no pagadas y que te agotes…—suelta una pequeña risita—Hubo veces en que tuvo que cargarme para sacarme de nuestro antiguo cubículo a la fuerza porque estaba siendo bastante terca o que tuvo sacarme cargada en sus brazos completamente dormida de ahí porque no le había hecho caso…y él se había quedado conmigo hasta que yo me fuera o en sus casos cayera dormida…

Dijo en anécdota bastante divertida, ahora sabía que esos simples y sutiles detalles los hizo con infinito cariño y amor, todo con tal de que no se enfermara.

Ese tipo de cosas se había hecho común en las llamadas con sus padres, ella les hablaba un poco de Nick, sabía que había sido un gran error no haberles dicho mucho antes sobre él antes de su hospitalización. pero aún tenía esa pequeña vocecita en su cabeza que le decía que harían un genuino alboroto…gracias a las zanahorias no pasó nada de lo que su cabeza imagino…bueno el hecho de que les dijera la innegable verdad de que el vulpino literalmente la protegió con su vida poniéndola de por medio ayudo muchísimo.

—Sí es una suerte que…hayas conocido a Nick—su madre agrego mientras miraba a su esposo-.

—Por lo que nos has dicho Nick se ha encargado de cuidarte desde que volviste a la policía—su padre observo-.

—Sin duda…

—Judy…crees que sí en el trabajo hubiera oportunidad podrías venir aunque sea uno o dos días.

Judy sabía que pronto le pedirían una visita y con justa razón. Pero no creía que Bogo le diera permiso en medio de un caso, no perdía nada con intentar, pero igual tenía el presentimiento de que la respuesta sería un no…

—No lo sé. Con sinceridad me encantaría ir pronto.

—Y ¿Crees que podrías traer a Nick?

Ok eso si no se lo espero…y su cara era la prueba de ello. Sus ojos se abrieron como platos, sus pupilas estaban bien dilatadas, su nariz se movía de manera frenética y su pelaje se erizo.

—Judy ¿Estás bien?—su padre le pregunto al ver su cara-.

— ¿Q-Q-Qué? —Murmuró incrédula sin cambiar de cara-.

—Que si estas…

—No digo…q-q-quieren que lleve a…—No se atrevía a terminar la oración.

—Oh—su madre soltó con alivio—Solo preguntamos si podrías a traer a Nick. Queremos conocerlo hija.

—Sí, después de todo fue el quien salvo tu vida y honestamente queremos conocerlo en persona, ya que solo nos has dicho que es un zorro y una pequeña descripción, pero te has negado a enseñarnos una foto.

—Por favor Judy, queremos conocerlo y agradecerle por lo que ha hecho por ti.

Judy en todas las veces que hablo de Nick con sus padres les ha dicho la verdad sobre las cosas dulces que ha hecho por ella, sus cuidados y demás.

—L-L-L-Le puedo preguntar mañana en el trabajo que lo vea…s-s-s-sí en verdad quieren conocerlo. Ya dependerá de lo que me conteste. Pero intentare convencerlo de que vaya…él me comento una vez que quería ver el lugar donde crecí…Así que no creo que sea tan difícil…

—Es fantástico Judy.

—Ahora ve a descansar Judy, ya es muy tarde y de seguro tienes despertar muy temprano mañana. Te queremos Judy.

—Estamos muy orgullosos de ti

—Y te amamos Judy-dudy

—También los amo…intentare ir tan pronto pueda y les aseguro que Nick ira.

Los tres se despidieron y Judy solo se limitó a ver la pantalla de su celular unos segundos antes de reír con genuina confusión. Jamás…JAMÁS pensó que sus padres fueran quienes le pedirían llevara Nick. Si bien ese era un ENORME paso para poder sincerarse con su familia, no puede evitar sentirse extraña. Si ellos cambiaron bastante y Sara se lo había dicho antes pero…invitar a un zorro a su casa. Nunca pensó que eso fuera posible. Sentía una combinación extraña entre felicidad y nerviosismo. Si ella se sentía así, no puede esperar a ver la cara de su vulpino.

Se levantó del sofá y se fue directo a la habitación, cuando paso por la puerta paso directo a la penumbra, la habitación estaba bastante oscura, ella muy apenas alcanzaba a ver. Cerró la puerta tras ella y dio unos pasos, solo para percatarse de que Nick no estaba en la cama. No pudo pensar más pues fue atrapada entre unas grandes patas.

Nick se había escabullido en cuanto escucho que su adorada presa se acercaba a la habitación. Y en cuanto la tuvo al alcance simplemente se arrojó sobre ella para poder tenerla entre sus patas como lo deseaba desde hace mucho rato. No tardo ni dos segundos antes de poder besarla con mucho ímpetu. Al tiempo que comenzaba acariciar su cuello y orejas. Si bien la coneja se sorprendió, no tardo corresponder y se pudo dar cuenta que ese zorro mañoso ya tenía algo muy bien planeando pues no traía puesto nada y él quería emparejar las cosas, ya que estaba metiendo las patas dentro de su blusa. En dado momento Nick por fin se separó de su amada, pero en cuanto vio su rostro su libido bajo de golpe. Detuvo sus patas y las saco de debajo de su blusa para ponerlas en sus hombros…

—Nick… ¿Por qué te detienes?

—Judy—eso iba enserio por el tono y su nombre—Estabas llorando—no era una pregunta, era una afirmación. Nick adiaba verla llorar— ¿Qué paso? Hubo algún problema… ¿Discutiste con tus padres? —esta vez su tono salió preocupado-.

—No Nick—ella negó débilmente mientras Nick se hincaba para quedar a su altura y poder verla directamente a los ojos—De hecho esa parte salió maravillosamente—le dijo algo risueña cosa que logro confundirlo bastante—Es solo—ahora su tono se ahogó un poco, pero se negó a soltar más lágrimas—Solo que al fin quise desengañarme…desengañarnos…

— ¿Desengañarnos? —le pregunto confundido-.

—Sí—musito al tiempo que al fin sus orejas bajaban—No hable con mis padres…No, primero, primero le marque a Sara… Yo…quería saber de una vez por todas…cuando fui centro comercial, no sé porque pero terminé en el pasillo de cosas para bebes y… solo quería saberlo y…y…y ya lo sé. No es posible Nick… No podemos…

Judy ya no quería llorar…siempre lo pensó, solo le confirmaron algo que ya sabía, no pasaron ni cinco segundos antes de ser abrazada.

Nick la abrazo y la acerco a su pecho.

—Vamos…No te preocupes…n-n-no es nada malo…

Judy elevo la vista para ver a su zorro a los ojos, este le sonreía, pero podía ver claro dolor en su mirada, estaba segura que era el mismo que ella expresaba.

—Tú… también lo sospechabas ¿Verdad?

Nick solo aprieta un poco más el abrazo—No lo quería pensar mucho…así que… ¿Solo tú y yo?

—Sería una mentira si dijera que con esto yo no podría ser feliz.

—Gracias por quedarte conmigo…

—No, Nick…Gracias a ti por no dejarme…

—Ni aun después de esta vida te dejare…Tú eres mía…

—Sí Nick…Soy tuya…hazme tuya—le dice al tiempo que empieza a frotar su rostro contra del ahora más trabajado pecho del zorro-.

Nick solo la tomo del mentón para poder besarla de manera suave y amorosa, ella corresponde el gesto hasta que el macho profundiza la caricia haciéndola más demandante. La pequeña coneja solo se deja dominar por el gran zorro, hasta que este deshace el beso solo para exhalar un gruñido. Se levanta llevándose a su presa con él…Judy se abraza a su cuello mientras con sus patas traseras se sujeta de su tórax. El zorro solo sonríe por lo que sigue.

Sin demora alguna el zorro dirige a la cama donde deposita a su bellísima coneja, escala sobre la cama para quedar sobre ella, la respiración de Nick era pesada… sus ojos se afilaron mientras detallaba cada centímetro de su presa…

La beso con fuerza, llegando a morder su labio inferior. Cuando él mismo rompe el contacto se miran a los ojos, a través de sus miradas se dicen infinidad de cosas y al mismo tiempo nada. Nick solo se recuesta sobre su pareja con todo cuidado la abraza sola para girarse inmediatamente y ambos aquedar recostados de lado para mirarse. Judy simplemente busca los labios de su amante quien gustoso acepta, esta vez no hay deseos de dominar, simplemente dejan a sus lenguas danzar, explorando libremente aquella boca ajena tan diferente a la propia. El vulpino vuelve a meter su pata dentro de la blusa de su coneja, más no tardo mucho tiempo antes de que Judy fuera despojada de las prendas que la cubrían. Ahora Nick recorría con sus garras aquella piel que lo volvía loco, el cálido pelaje de su hembra lo estremecía de manera única, acariciaba su espalda, su cintura, su abdomen y sus esculturales piernas, mientras Judy solo disfrutaba de las excitantes caricias de su zorro, Nick la tocaba como si ella fuera una valiosa pieza antigua y él era el único coleccionista, soltó un exquisito gemido en cuanto sintió al macho comenzar a morder su cuello de manera sensual.

—Nick…—susurro-.

—Te amo—le dijo en un murmullo en una de sus orejas—Te amo mucho

—Pues demuéstramelo por favor—le suplico-.

Sin ninguna advertencia el zorro se sienta llevándose a la coneja con él, hizo que ella se sentara a arcadas sobre su regazo, la repentina acción tomo por sorpresa a la presa, pero esta solo emitió una pequeña risa coqueta mientras su ojos brillaban con lujuria.

El zorro la volvió a besar de manera demandante al tiempo que sus manos sujetaban su perfecta cintura, sin dejar de besarla bajo sus caricias a su caderas y de ahí a su trasero, en cuanto lo tuvo en las palmas de sus patas no pudo evitar apretar tan apetitosa carne para él, logrando así, romper la cadena de besos pues Judy soltó un satisfactorio gemido de placer. Aprovechando que su boca queda libre continuo probando su suculenta piel, bajo a su cuello donde se dedicó a besarlo hasta darle una lamida con toda lascivia. Fue bajando por la parte delantera de su cuerpo repartiendo lamidas y besos hasta que llego a su mayor premio, los pechos de su pareja, en cuanto Nick los tuvo a su alcance no tuvo piedad de ellos, empezó a lamerlos de manera lenta saboreando cada milímetro de ellos. Mientras, Judy solo podía demostrar su satisfacción con sus gemidos al mismo tiempo que sujetaba con fuerza la cabeza del zorro aferrándose al pelaje de su cabeza con clara intención de decirle que no parara…

—Sabes…—Hizo una pequeña pausa en el deleite de ambos—Por un tiempo…soñé con hacer esto—le confiesa mientras vuelve a dar una larga y pausada lamida-.

Judy separa la cabeza de Nick de sus pechos antes de besarlo…

—Y yo soñé con que me hicieras tuya…

—Y solo serás mía…—Nick suelta un gruñido grave antes de dirigirse a su cuello y morderlo con significativa fuerza-.

—Nick…Por favor…Ya no aguanto más—le ruega, pues desde que el zorro la sentó sobre él pudo sentir sus intimidades rozarse y este movimiento solo es una pequeña tortura-.

Nick había descubierto que sus mordidas no solo eran excitantes para él sino que también Judy había desarrollado una debilidad por las mismas. No había noche que no lo hiciera y siempre, siempre estaba tentado en hacerlo más fuerte, nunca le había pasado…bueno solo una vez…cuando fue su primer encuentro sexual, pero…no era ni así de intenso ni casi irracional que cuando hace el amor con Judy.

Dejando de lado sus pensamientos. Sin hacerse del rogar Nick dejo de morder a su pareja y solo sonrió. Solo fue cuestión de acomodar a la hembra sobre él, después de todo su peso no suponía problema alguno para él.

La elevo un poco y antes de iniciar con ese mágico ritual se miraron a los ojos, en cuanto lo hicieron solo sintieron una conexión, un vínculo en sus almas, como último preámbulo solo se dieron un corto pero muy amoroso beso en los labios. Cuando terminaron con esa inocente muestra de afecto, Nick delicadamente empezó a entrar en ella, Judy solo gime feliz mientras siente a su amante entrar en ella. El tiempo para ambos se detiene hasta que finalmente la unión se completa con ambos haciéndose uno.

Nick abraza la abraza con ternura mientras reposa su cabeza sobre la de Judy, la hembra por su parte solo se recarga sobre su pecho, ambos disfrutando del mágico momento

—Judy voy…

—No Nick—Judy lo interrumpe al tiempo que ponía sus patas en el pecho del macho—Esta vez déjame complacerte…—le dice con una sonrisa lujuriosa.

Empujo ligeramente al vulpino, Nick no opuso resistencia y se tendió en el colchón, Judy solo acaricio un poco el abdomen de su pareja, Nick podía verse aún delgado pero debajo de ese pelaje Judy podía sentir unos músculos más trabajados y firmes, producto del ejercicio que realizan…Ahora Nick si era un macho fuerte y eso le gustaba.

—Disfrutando de este galán—Soltó al ver que Judy se agasajaba con su cuerpo-.

— ¿Qué puedo decir? —dijo lentamente al tiempo que besaba su torso—Me gustas mucho…Y es momento de demostrártelo…

Comenzó a moverse lentamente al mismo tiempo que su cuerpo se acostumbraba al invasor que recientemente entro en él. Nick en cuanto sintió que su amada comenzaba a moverse solo soltó un gemido de placer.

Poco a poco Judy empezó a subir de velocidad y junto a esto los gemidos de ambos amantes también aumentaron su intensidad, Nick llevo las manos a la cintura de Judy para ayudarla a que fuera más rápido.

Por su parte Judy no solo subía y bajaba, sino que también hacía movimientos circulares para disfrutar del diámetro de la masculinidad del zorro. Nick solo sentía que estaba en la gloria, pero no se quedaría pasivo por mucho tiempo, con calma movió sus manos hasta llegar al pecho de Judy y empezó a masajearlos, sentir tan perfecta carne solo hacía que su sangre hirviera…hasta que sin previo aviso se giró de manera rápida. Judy no pudo evitar sorprenderse y su grito fue la mejor prueba de ello.

—Lamento el susto preciosa… pero no voy a dejar que solo yo me divierta—le dijo un seductor zorro antes de besarla en los labios-.

Nick se colocó encima de ella, delineo su cuerpo, cuando finalmente llego a sus piernas, las tomo y las puso sobre sus hombros, para así volver a fundirse con ella. Ya no había necesidad de juego previo y Nick lo aprovecho, arremetía con fuerza contra su pareja sacándole fuertes gemidos de placer. Judy solo se aferraba a las sabanas de la cama mientras Nick elevaba sus caderas para poder tener una mayor penetración.

Para ambos amantes el tiempo de existir, problemas y conflictos, simplemente todo desapareció entre los brazos del otro. Judy ya había tenido varios orgasmos mientras Nick todo lo contrario, su libido estaba por los cielos y las suplicas de Judy por más solo parecían alargar su resistencia pero ya no lo faltaba tanto, podía sentirlo y por las contracciones al interior de su pareja Judy tendrá un gran orgasmo también. Pero había algo más, algo en su cabeza…

—Judy…ah…yo…

—Vamos Nick…N-No te…contengas…t-t-t-todo lo que quieras darme-

Nick solamente se acerca más ella, sus cuerpos en un abrazo unido mientras él sigue moviendo sus pelvis, Judy se aferra más a él, clava sus garras en la espalda del macho y con sus patas traseras lo rodea de la cadera dándole más profundidad e impidiendo que algo salga, pues ella lo quiere todo en su interior.

Las embestidas del zorro se vuelven más erráticas al igual que salvajes hasta que de una última estocada libera toda su semilla dentro de su pareja, Judy al sentir el hirviente liquido esparcirse en su interior llega a su propio clímax, el más grande y placentero de la noche. Pero no solo eso Nick la mordió con significativa fuerza en su hombro, pero lejos de causarle dolor solo incremento su placer, sujeto la cabeza del depredador y la jalaba más hacia ella indicándole que no parara su mordida. Hasta que ocurrió algo que no esperaron.

Una sensación cálida y húmeda proveniente del hombro de Judy…