NOTA DEL AUTOR:
Primeramente lo siento, sé que tarde y demasiado pero la temporada es dura y mi tiempo escaso, pero aquí está, no está abandonado ni mucho menos, esta capitulo es algo transitorio pero en fin, los siguientes lo compensaran. Además tengo una idea en alguno de estos capítulos siguientes se las comentare y ustedes me dirán y darán su visto bueno. Nos vemos hasta el siguiente capítulo. Disfruten de la lectura. Y comenten por favor.
Hace segundos el corazón del zorro era un volcán y su sangre parecía lava, ahora su corazón era un iceberg y su sangre se congelo. Nick se aterro.
— ¡Judy!—Nick inmediatamente separa su cabeza del cuerpo de Judy o lo hace hasta donde el agarre Judy se lo permite pues ella no lo rompió-.
—Nick
— ¡P-P-P-P-Perdón! ¡Y-Y-Yo, y-y-y-y-yo No quería! —Nick estaba asustado y a punto de llorar, más bien ya estaba llorando unas pequeñas lágrimas brotaron de sus ojos, estaba aterrado y desesperado
—Nick…—lo volvió a llamar-.
—Lo lamento…Perdón…N-N-N-N-No me odies p-p-p-p-por favor—el vulpino no escuchaba los llamados de su pareja-.
— ¡Nick! —ella se vio obligada a levantar más la voz aunque no quisiera, pero funciono ya que por fin capto su atención y detuvo su ataque de histeria—Tranquilo no pasó nada—le dijo con suavidad al tiempo que le dirigía una mirada tranquilizadora-.
—P-Pero Judy t-t-te mordí, t-t-t-te lastime—Nick estaba aún muy nervioso y esa chispa de pánico aún estaba en su mirada-.
—Lo sé…y no me importa…sigue
— ¡¿Qué?!
—Termina de morderme…
—P-P-Pero…
—Sé porque lo hiciste…termina por favor…
Nick estaba completamente estupefacto. ¿Lo sabía? Pero ¿Cómo lo sabía? Si eso era…El cómo lo sabía estaba demás ahora lo que más le importaba era que había dicho que lo aceptaba y que continuara…
Poco a poco se rinde y se deja llevar por las patas de Judy, quien lo guía de nuevo a su hombro, ahora con cierto temor vuelve a abrir sus fauces hasta que volvió a la pequeña herida que hizo hace unos momentos atrás, se quedó quieto unos segundos hasta que finalmente lo hizo…volvió a hundir sus colmillos en el hombro de Judy. Ella volvió a emitir un pequeño quejido, este hizo que Nick respingara.
—No te detengas…continua—Le dijo mientras apretaba los parpados-.
Hasta que finalmente lo hizo, sus colmillos superiores se hundieron en su hombro, cuando se dio cuenta de ello con sumo cuidado deshizo la mordida y se separó un poco de su pareja, en su hocico podía sentir el sabor a sangre, sin pensarlo nada y actuando de manera puramente instintiva, busco la pequeña herida y la lamio con infinito cariño y cuidado, busco el rostro de su coneja y vio un par de lágrimas en sus hermosos ojos.
—Lo lamento…—le susurro—No pude controlarme yo…
—Shhh—lo silencia poniendo un de sus dedos en los labios—No te preocupes…estoy bien…te lo he dicho muchas veces, no quiero que te contengas. Además, no es para tanto, solo es una pequeña mordida. Pero con un gran significado. Nick me has hecho tan feliz.
— ¿E-E-Enserio sabes lo que significa?
—Eso espero, pero igual ¿Lo podrías decir tú?
—B-Bueno, como sabes, antes, cada especie tenía sus propios usos y costumbres, algunas muy ligadas a sus instintos, como nosotros los zorros…Te dije que solo nos enamoramos una vez, y con esa pareja pasaremos el resto de nuestras vidas, y… para reafirmar esa relación los machos…marcamos a nuestras parejas, pero solo lo hacemos cuando estamos completamente seguros de nuestra decisión y cuando se hace no hay vuelta atrás-.
Judy solo suelta un par de lágrimas más antes de besarlo con bastante efusividad.
—Oye, calma coneja—le dice divertido-.
— ¿No te gusta? —Le dice coqueta-.
—Pues…
—No me mientas…en mis muslos ciento que alguien quiere seguir jugando…
—No sé qué rayos me haces orejas…No soy un conejo para hacer esto…
—Me alegro que no lo seas…un conejo no podría satisfacerme…solo mi gran zorro…
—Es cierto y este gran zorro no puede resistir a comerse a tan suculenta conejita…mi tierna conejita…
—No lo dudes…soy tuya, siempre seré tuya.
—Es hora de demostrarlo—le dice con lascivia-.
Otro par de horas después, Judy estaba sentada contra el respaldo de la cama, estaba bastante cansada pero se sentía feliz y plena, Nick le había hecho el amor deliciosamente, ahora su vulpino estaba feliz y relajado recargado en ella con la cabeza reposando en sus pechos, ella solo se limitaba acariciar sus puntiagudas orejas.
— ¿Estás cómodo? —le pregunto con algo de burla-.
—Como no tienes idea zanahorias—se mueve un poco para poder a Judy al rostro—Tienes unas buenas almohadas aquí-.
Riendo un poco—Me gustaría poder ofrecerte unas más grandes.
— ¿Estas bromeando? No es necesario, todo de ti es perfecto, eres perfecta, para mí lo eres y lo serás sin importar que. Además creo que te ha quedado más que claro, estos son unas de las cosas que más me enloquecen de ti—le dice mientras se gira y da una traviesa lamida a uno de sus senos—Muchas veces quería ver que escondías de mi todos los días detrás de esa camisa azul…
—Vamos Nick…
—No, es enserio, lo más que pude ver fue las veces que te ponías una que otra blusa ligera y esos pantalones de licra. Con eso ya sabía que tenías un cuerpo de infarto, y cuando casi me lo provocas fue cuando te pusiste esos shorts de mezclilla y esa blusa escotada…
— ¿Si te gusto ese atuendo? —Esa era la primera vez que hablaban del tema-.
—Me fascino, solo que a la vez fue una tortura…
— ¿Tortura?
—Claro, porque te quería hacer todo lo que te hice hoy. Llevaba ya un tiempo fantaseando con poseerte, con hacerte el amor de manera lenta y hacerte sentir todo el amor que siento por ti, pero me había resignado a que no pasaría.
—Bueno, ese era el plan…no torturarte—se explicó rápido—Que te fijaras un poco más en mí y ver si me veías un poco atractiva-.
— ¿Un poco atractiva? Zanahorias, debes saber que por lo menos para mí y cualquier macho en su sano juicio tu eres la perfecta encarnación de la belleza. Tienes la figura de una diosa, no por nada te trato como tal, para mi eres una divinidad.
Judy solo puede reír mientras su rostro se ponía de color rojo ante los halagos del vulpino pues estos eran totalmente sinceros, pero sigue sin acostumbrarse a que le digan hermosa o bella más allá de lo normal.
—Gracias…creo…
—Y cambiando de tema… ¿Qué te dijeron tus padres?
— ¿Mis padres?
—Dijiste que eso había salido muy bien… ¿Por qué?
—Ya que mencionas el tema-.
Ese tono hizo que los ojos de Nick se abrieran de golpe, algo le decía que lo mejor para él era que hubiera mantenido el hocico bien cerrado.
—Quieren que vaya de visita…
Bien hasta ahí parece que se equivocó
—Oh…en caso de que Bogo te de un permiso o más bien un fin de semana libre…No lo sé, tengo a tus muñecos de peluche que me hagan compañía así que…
—De hecho no es todo…Ellos te quieren conocer y quieren que te lleve…
Ok eso sí es malo…Semejante petición hizo que Nick ahora si se alejara de los pechos de Judy y la viera con genuino horror.
— ¡¿Qué?!
—Te quieren conocer—le dijo nerviosa al ver que ese simple comentario arruino por completa la bella atmosfera.
—P-P-Pero ¿Por qué?
—Creo…que quieren conocer al único mamífero en la gran ciudad que ayudo a sentirme en casa, que me cuidó cuando lo necesite o necesito y el que me salvo la vida…—le enlisto ella las posibles causas del porque sus padres lo querían conocer, aunque siendo sincera consigo misma tal vez una de las tantas selfies que ambos se tomaron hace tiempo pudo haber ahorrado esa posible visita anticipada a sus planes, pero ahora ya era tarde. Con suerte y toda lógica posible, Bogo les niegue un fin de semana libre.
—Sabía que todo esto de ser el zorro bueno traería algo no tan bueno…
—Vamos Nick no es malo ¿Qué es lo peor que podría pasar?
—No lo sé, una golpiza, que alguien dispare, morir…ser enterrado bajo un campo de zanahorias—con cada idea Nick solo se asustaba más-.
—Nick, primero, no iras a un encuentro con la muerte, solo es mi familia…
—Sí, y en cuanto se enteren….
—Nick no dejare que mis hermanos te toquen, además solo somos conejos, somos muy pacifistas.
—Si claro—le dice con sarcasmo—lo dice quien ha podido noquear a casi todo el departamento en boxeo…eres una coneja peligrosa…
—La excepción que confirma la regla—lo trata de convencer-.
Suspirando—Solo prométeme que si me hacen una alfombra tú te quedaras con ella-.
—Nick eres el rey del drama—le dice rodando los ojos-.
—Un zorro contra muchos conejos, es instinto de supervivencia
—Nick…
—Ok, sé que es algo que debo hacer, pero entiende que…Y si no les agrado además….
—Nick les agradaras, tiene un muy buen concepto de ti…
— ¿Acaso les mentiste?
— ¡Claro que no! Les dije la verdad.
— ¿Qué verdad? —Ahora sí Nick estaba confundido-.
—Pues el cómo me cuidas, te preocupas por mí, que ves por mi salud… O ¿Qué? Crees que me enamore de ti solo por tu buen aspecto, tu suave pelaje, esa coqueta…digo, y-y-y-yo, este…
—No te esfuerces pelusa, sé que soy todo un galán—le dice un jactancioso vulpino-.
—Ese no es el punto aquí…el punto es que aunque tú solo los veas como actos sin tanta importancia son muy buenos puntos tanto para mí y mis padres, aunque no lo creas ellos te tienen en un buen concepto—le dijo esto último gentilmente mientras hacía que volviera a recostarse en sus pechos-.
—Si me vieran ahora—le dice juguetón cerrando los ojos-.
—Entonces los dos estaríamos en problemas—le dice siguiéndole el juego-.
Pero ahora que lo pensaba más seriamente si desencajaría un poco incluso para sus hermanas.
—"Bueno, no es como si les dijera, sí, él es mi novio y tenemos una vida sexual muy activa incluso para los conejos normales"
—Sabes pelusa, me encantaría estar aquí hasta mi último respiro, pero no soy tan ingrato, es bastante tarde ya y sé que tu colchón favorito es este humilde zorro—Nick le comenta a su coneja mientras se sienta en la cama.
—Tienes razón…aunque estos desvelos no me merman tanto…ya nos hacía falta relajarnos un poco—le coquetea-.
Abrazando de forma posesiva a la hembra—No te lo negare—Baja un poco la vista y ve el par de marcas que sus colmillos dejaron ella-.
—No te duele ¿verdad?
—De hecho, ahora que lo mencionas, no—le dice relajada—Entonces esto significa-.
—Es una marca de compromiso total, jamás volveré a ver o tocar a otra hembra que no seas tú. Decían que este era un instinto que se despertaba solo con nuestra alma gemela. Siempre pensé que era una patraña, hasta que empecé a sentirlo contigo, no te mordía solo por mero placer o como un juego erótico, era algo que no supe explicar hasta hoy…y ya no creo que sea una patraña.
—Vaya…eso significa…
—Te entrego mi vida por completo Judy así de simple, te seré fiel y leal incluso en la situación más descabellada. A cambio solo pido amor de tu parte y si alguien te quiere, tendrá que pasar sobre mi cadáver—Nick se deja caer sobre el colchón llevándose a Judy con él-.
—No te preocupes—le dice mientras se acurruca—Yo nunca me apartare de tu lado, contigo soy feliz y me siento plena-.
—No sabes lo feliz que me hace el escuchar eso—estrecha más su abrazo-.
—Eres un zorro posesivo—le dice mientras empieza a escuchar el ritmo cardiaco del zorro para así arrullarse con el sonido.
—Solo me gusta disfrutar de lo que es mío…
—Sabes…eso me gusta, eso y que no eres celoso—le dijo con una vocecilla cansada-.
—Claro que no, confió en ti, y sé que no me engañarías "Además ni que fuera tú"—Nick lo pensó, más no lo dijo, no era un suicida-.
La coneja lo amaba con todo su ser, como él a ella, pero eso sí, Judy era bastante celosa en ciertas ocasiones, no por él sino por las demás hembras, no lo niega, sus encantos a veces le traen una que otra admiradora, antes como buen conquistador no desperdiciaba la oportunidad, pero desde que cierta conejita entro a su corazón se encargó de rechazar a cada hembra que quería tener una cita con él, o incluso una "buena noche", o a algunas de sus antiguas amantes que querían más aventuras con él, nop, aunque en el pasado lo creyó imposible, por Judy casi guardo celibato. Pero no evitaba que rogara casi a diario que ninguna de sus "amigas" de antes lo viera en la calle con Judy, no quería presenciar un homicidio, o ser él el cadáver para el caso, sí, era tierno que ella fuera celosa de él, pero tampoco quería tentar al demonio que Judy llevaba dentro, partes de ese demonio las conocía cuando Judy se molestaba enserio con él o cuando a ambos la pasión los consumía cuando hacían el amor, si bien la segunda parte no le desagradaba la primera lo aterraba bastante, así que si hacia un estúpido juego para ponerla celosa era un maniaco con deseos de una muerte lenta y horrible, prefería no tentar su suerte, tenía la opción de una vida feliz con la coneja de sus sueños y la disfrutaría hasta el último momento de su vida.
—Nunca mi adorable zorro…
—Lo sé mi tierna coneja…
Los dos poco a poco fueron sucumbiendo hasta que ella fue finalmente arrullada por el fuerte corazón del zorro y Nick por su se dejó llevar por el placer de sentir el suave y cálido pelaje de su amante. Hasta que finalmente dejaron que el sueño les cayera encima.
Un nuevo día empezaba, Nick y Judy desayunaban con calma antes de ir a la comisaria.
— ¿Crees que toda nuestra odisea de ayer de sus frutos? —el zorro le pregunto a su hembra mientras masticaba algo de pan tostado-.
Riendo un poco por la falta de modales de su vulpino—Claro que sí, conseguimos más evidencia física y…bastante ADN—le dijo lo último con un pequeño estremecimiento-.
—Puede que tengas razón.
—Eso espero, y si nuestro sistema no tiene nada el del ZBI puede que sí—le dijo lo coneja optimista-.
—Y hablando de ellos, ¿Te han llamado? —le pregunto curioso-.
—Cinthia me envió un mensaje antier diciendo que me llamaría temprano, pero luego me envió otro en la noche diciendo que no podría hacerlo hasta después, no me dio muchas explicaciones, pero…no sé.
—De seguro solo el papeleo y las esperas de pruebas los tiene ajetreados. Tú y yo sabemos eso. Y veremos qué pasa hoy con las pruebas, estoy seguro que ya tendremos algo…—Sin embargo Nick se quedó completamente callado de improvisto llamando la atención de Judy-.
— ¿Qué paso Nick?
—No nada—le dijo aun algo nervioso—S-S-Solo… ¿Estás bien? ¿Te sientes bien?
—Pero ¿Por qué…?—Judy le iba preguntar cuando pudo ver un miedo similar al de anoche en la mirada de Nick—Claro…—Sonrío tranquilizadoramente—No me duele nada—para enfatizar hizo una serie de movimientos con su brazo— ¿Ves? No me duele-.
Nick nuevamente se permitió tranquilizarse, esas pruebas eran suficientes para él, no soportaría el lastimarla físicamente dada su naturaleza depredadora.
—Perdón, sigo algo nervioso por eso. Pero si te sientes mal o algo no va bien, iras directo al doctor ¿De acuerdo?
Judy lo sopeso unos instantes, ella se conocía a la perfección, siempre fue una coneja de buena salud y estaba segura que algo como eso no la afectaría, pero Nick era bastante protector con ella, ese era un detalle que le parecía muy lindo de su parte, así que le daría gusto a él, pues el vulpino siempre le daba gusto a ella con lo que fuera.
—De acuerdo, cualquier cosita e iré al hospital…
Nick solo se levantó y le dio un abrazo seguido de un beso.
La pareja termino todas sus actividades matutinas antes de salir rumbo a su trabajo, el camino fue sin problemas y tranquilo, ambos caminando como los mejores amigos que nunca a pesar de su relación han dejado de ser.
—Sabes Nick—la coneja llamo a su zorro—a veces esta situación me fastidia.
—Te refieres a esto ¿No? —Hizo una clara alusión a la situación-.
—Si—asintió un poco-.
—No eres la única. Ya sabes, salir a divertirnos con más libertad, una cita, una cena, poder invitarte a no sé…bailar o algo más simple como caminar tomados de las patas.
Su conversación era discreta para evitar miradas o cosas por el estilo.
— ¿Por qué lo hicimos para empezar?
—Simple zanahorias, por esto—Nick le tiende un trozo de papel que ella ni siquiera había visto que llevaba, más bien hace dos minutos no lo llevaba-.
Ella toma ese papel y se da cuenta que es un volante. Su contenido era…
Propaganda anti-Inter-especies
Cada renglón de ese papel era prácticamente un insulto. Desde comentarios de que eran antinaturales, hasta supuestas razones biológicas y psicológicas en la que dice que no son normales o no deberían serlo. Se paró en seco mientras leía eso, su sangre hervía de ira. No solo por sentirse ligeramente insultada al ser ella miembro de una, sino que cada comentario que ahí había expuesto no sonaba más que una sarta de patrañas que nadie debería creer o leer.
Arrugo el folleto en su pata y se dio media vuelta, por estar tan concentrada hablando con Nick no se dio cuenta del mamífero que estaba en la banqueta repartiendo esas cosas, era una cabra. Con el ceño fruncido y claramente molesta fue a confrontarlo.
—Oye ¿Qué crees que haces?
— ¿Qué? —el aludido volteo hacia la voz y rápidamente se dio cuenta que era una oficial de policía—Oh disculpe mi falta de cortesía oficial—aquella sonrisa y respeto se le hizo bastante hipócrita a la coneja—Se le ofrece algo.
—Sí—la coneja se cruzó de patas—Que por favor deje de repartir esto, es ofensivo para ciertos animales…
—Lamento informarle que no lo hare oficial, pues es mi libertad de expresión, además no le hago daño a nadie…solo son ideas y no solo son mías, somos muchos los que creemos que el mundo está mal y se está desviando, es mejor corregir antes de que la naturaleza nos castigue…
—Eso es…—la coneja le estaba a punto de gritar cuando-.
—Es tan absurdo como los que creían antes que la sana convivencia entre presas y depredadores solo era una falacia—el zorro intervino con un tono severo—Y mira en que siglo y ciudad estamos.
—Son cosas muy distintas…oficiales…pero no estoy haciendo nada ilegal, solo defiendo mis principios.
—Eso lo puedo ver…No provoque problemas. Vámonos Judy, tenemos que ir al trabajo—Nick no bajo la severidad de su rostro y tono-.
Judy quería hacer algo, encontrar cualquier pretexto para por lo menos hacer que se largara de ahí, pero decidió hacerle caso a su zorro y continuar su camino.
—Que tengan buen día oficiales—se despidió con cierta burla para continuar repartiendo sus volantes-.
Judy siguió al zorro mientras trataba de calmarse.
—Esa es una de las razones Judy, si hay animales así de capaces de expresarse…no quiero que seas blanco de ellos y ahora hay muchos, ya he leído varios volantes, técnicamente todos dicen lo mismo solo que acomodado en forma diferente, en redes sociales hay convocatorias para marchas y boicot.
— ¿Por qué tanto odio?
—Por primera vez no lo sé. Nunca había visto algo así, pero desde los últimos meses…Esto va de mal en peor… Es por esto que lo pienso, a mí me da igual lo que digan de mí, soy un zorro y todos dicen cosas a mis espaldas, pero contigo, le partiré el hocico al primero que te insulte.
—Nick…
—Es enserio, te protegeré ¿Me oíste?
— ¿Crees que sea tan malo?
—Con toda honestidad espero no saberlo
—Nick, si tuviéramos que hacerlo… ¿Te irías de la ciudad conmigo?
— ¿Irnos?
—Ya sabes…buscando otra ciudad santuario…
—Oye con tal de estar juntos iría a donde fuera necesario
Judy miro a Nick, este tenía aquella sonrisa confiada, despreocupada diciéndole que todo estaría bien. Y mientras la veía lo confirmaba, todo estaría bien. Sin embargo algo se coló en ambos, en Nick desde antes puesto que él lo vio primero, pero una línea de ese maldito texto era perturbadora. "corregir antes que la naturaleza nos castigue" por alguna razón eso era perturbador sin que ellos supieran el porqué.
Continuaron el trayecto que les faltaba hasta la comisaria. Una vez que llegaron fueron hasta recepción solo para encontrar a su querido amigo fuera.
— ¿Ben? —Judy miraba intrigada era rara la vez que lo veía fuera de la recepción—
— ¿A dónde vas amigo?
—Hay chicos que bueno que llegaron—se alivió al verlos-.
—Pero ¿A dónde con tanta prisa? —le pregunto con humor al ver los papeles que portaba-.
—A la sala, tengo que repartir las misiones del día-.
— ¡¿Tú?! —Judy no pudo evitar su incredulidad-.
—No me digas que por fin la señal del apocalipsis se dio y Bogo falto—Nick soltó con gran drama consiguiéndose un codazo de la coneja-.
—No, dijo que en cuanto llegaran fueran directo a su oficina.
Sin más el rechoncho felino se dirigió a la sala para poder darle a sus compañeros sus actividades para él día.
La pareja de pequeños mamíferos camino no del todo segura a la oficina de su jefe, dándose cuenta rápidamente de ciertos detalles, casi todo el segundo piso estaba desierto, pero sobre todo el pasillo que guiaba a la oficina de Bogo, no había nadie más, todo estaba solo y en un silencio algo preocupante. Hasta que llegaron a la puerta que daba a la oficina del gran búfalo, ahora parecía un poco más escalofriante de lo normal. Tocaron la puerta recibiendo la orden de entrar. En cuanto la acataron y entraron se dieron cuenta de que Bogo no estaba solo.
—Si no me equivoco son los oficiales Nicholas Wilde y Judith Hopps ¿Cierto? — uno de los animales junto a Bogo hablo, no era más que un ciervo ataviado en un traje azul marino y un pequeño distintivo en el bolsillo de su traje…una bandera norteamericana. Ve como el zorro y la coneja asienten—Bien oficiales, acompañen uno de estos caballeros por favor.
—Se puede saber para qué Señor—la coneja entrecerró los ojos-.
—Claro, serán interrogados….
