El grito de Bogo fue lo suficientemente para asustar más al zorro y enmudecer a la furica coneja.

—No pienso exponerlos a ese peligro solo para que desaparezcan también—Explico con más calma pero aún bastante molesto-.

Esa reacción detiene un poco a la coneja pero no lo suficiente.

— ¿De que habla? —le exigió-.

—Señor—Nick al fin se animó a hablar—Temo que concuerdo con lo que la oficial Hopps trata de decir, nosotros ya nos hemos enfrentado a situaciones peligrosas y hemos salido de manera bastante bien, con una excepción, la cual ya superamos. Nosotros somos oficiales muy capaces, usted mismo lo ha dicho, no solo a nosotros sino a varios compañeros más, así que a riesgo de tragarse sus palabras.

—Soy capaz de tragármelas con tal de cuidar a mis mejores oficiales.

—Señor—Judy hablo con una voz contenida—Usted sabe que yo no me rendiré ni desistiré, y le ha quedado más que claro—la coneja se apoyó en el escrito confrontando al Búfalo— ¿Sera como la otra vez?

El búfalo veía la expresión y la decisión en los ojos de la coneja, sabía que ella no saldría de ahí hasta no tener el caso o una explicación válida para su decisión, pero ambas eran mala idea. Pero sorprendentemente se rindió…de una u otra forma se ambos enterarían y formarían parte de ello oficial o extra oficialmente. Si se los decía podrían dimitir a tomarlo o solo acrecentaría su deseo de tomarlo y tratar de resolverlo aún más rápido…si ellos lo tomaban de forma oficial tendría un poco más oportunidad protegerlos si en realidad ellos corrían un riesgo, que si lo tomaban por su cuenta desobedeciendo sus órdenes.

— ¿Quieren el caso? —Ambos asintieron con convicción—Primero deben saber los detalles…después aún pueden retractarse.

—Señor, eso no pasará—Esta vez fue Nick el que hablo con algo de burla-.

—Sospecho que el que se tragara sus palabras serás tú…—le advirtió muy enserio, suspiro antes de acomodarse mejor en su silla, antes de hablar los miro un poco, ambos sentados en la misma silla como siempre…—Como ya saben son desapariciones de nuevo….

Aguardo para que ellos empezaran con sus deducciones primarias…

—Obviamente no tiene algo que ver con Bellwether…—Nick observo

—De lo contrario sería la situación opuesta usted nos hubiera impuesto el caso…

—En un principio se pensó de algo así como una sucesión o algo parecido pero…las cosas fueron en otra dirección…—sin más Bogo desliza los expedientes hacia ellos…

Nick y Judy toman el primer par y los ojean rápido…

—Es una presa—Dice el zorro-.

—La mía un depredador…

—Así es…con eso nos dimos cuenta que era algo diferente…los números aumentaron…

— ¿Cuántos mamíferos son?

—En total son 18, sin un número equitativo de presas o depredadores.

— ¿Podemos…?—la coneja pidió permiso para ojear todos los demás archivos-.

Bogo solo asintió, ambos pequeños oficiales se pararon sobre la silla y empezaron a revisar de manera superficial los expedientes, más que nada las fichas de desaparición.

—Ecosistemas diferentes—Judy empezó a enlistar seguida de Nick

—Diferentes especies o familias.

—Disparidad en locaciones…un momento Nick mira—señala los archivos que ambos tenían…

—Mismo día de desaparición, solo difieren los lugares.

—Estos igual…—igual, ahora Nick noto más casos.

Y la lista de ambos aumentaba hasta que lo confirmaron…

—Desapariciones en par…

—En total siete días bastaron para que esos 18 mamíferos desaparecieran ya que más de un par desapareció el mismo día—Nick declaro-.

—Pero por que estos expedientes no muestran una sola relación ni nada, estos mamíferos no…

—No es probable que si quieran se conozcan ¿no? —Bogo añadió al ver la cara de confusión de Judy-.

—Señor, noto que algunos están un poco más llenos que otros, ¿Las fechas están a favor? —Nick quiso saber

—Algunos expedientes están un poco más desarrollados pues se llevaban a cabo sus investigaciones normales, hasta que por fin encontramos algo en uno…—de su escritorio saco un folder—Esta es información a las que no podemos acceder tan fácil…está muy bien protegida por las leyes de privacidad, no debo decirles que esto no debe saberse.

Judy tomo el folder con una sensación muy extraña en el estómago, por alguna razón creía que no le gustaría para nada lo que vería. Desplego el folder en la mesa con sumo cuidado para que Nick pudiera verlo a la par de ella y cuando vio lo que había ahí sintió el suelo bajo sus patas desaparecer. El vulpino sintió esto la sujeto para darle estabilidad, aunque se sentía igual que ella. Ambos miraban entre impresionados y temerosos un papel, un simple papel, uno que decía "Sociedad de convivencia de Zootopia" y al final de este estaban los nombres de dos de sus desaparecidos. Dos hojas más podían verse y parecían idénticas.

—Parejas…parejas inter-especies…no hemos podido avanzar con lo demás porque en cuanto el alcalde se enteró quiso mantenerlo en completo silencio…y pidió que ustedes lideraran esta investigación.

—Si teme por nosotros—Judy susurro con una fina capa de lágrimas en sus ojos-.

—Desde cuando sabe lo nuestro señor—Nick bajo las orejas-.

—No diré tiempo pero siempre sospeche que terminarían siendo más que amigos Wilde—les comento severo—Una coneja consigue que un zorro se una a la policía, un zorro como el mejor de su clase solo pide una cosa de entre muchas otras, solo pide que se asigne como compañero de la misma coneja que le dijo que se uniera a la fuerza, ella gozando de un poco de fama y respeto de altos mandos incluyéndome en ellos pide trabajar sola hasta que ese mismo zorro se graduara y se le asignará como compañero…algo muy curioso…demasiado…luego toda la estación ve su más aun curiosa interacción, no solo presa y depredador sino enemigos naturales se llevan de lo mejor…

— ¿Tan predecibles fuimos….?—pregunto abatido-.

—Para nadie es secreto que tú y Hopps se llevan bien, demasiado bien, cualquiera sabía que esto pasaría tarde o temprano, incluso hay apuestas por quien acertara su relación entre algunos oficiales.

—S-S-Señor—el valor de Judy había desaparecido ahora estaba temerosa— ¿Va a separarnos? —Pregunto asustada-.

—Saben perfectamente como soy yo con las reglas— sentencio con dureza Judy sintió su corazón encogerse, no quería separase de su compañero, novio o no, él era de los mejores policías, era su compañero perfecto, juntos eran…pero sus pensamientos fueron interrumpidos por Bogo—Lo que hay entre ustedes—dijo sin sentimientos—No me importa—dijo al final-.

Judy alzo las orejas, sus grandes y magníficos oídos la engañaban— ¿Qué?

—No me interesa lo que haya entre ustedes—dijo indiferente-.

— ¿No va a despedirnos?

— ¿Acaso quieres que lo haga Wilde? ¿Quieres que te despida?

— ¡No! Bueno yo pensé…yo bueno yo…incluso había empezado a planear el cómo hacer que Judy se quedara, incluso yo firmaría mi renuncia.

Bufo exasperado por el dramático zorro—Escucha Wilde, primero, por si no lo recuerdas, hay leyes que prohíben despedir a los trabajadores por ser pareja de diferente especie, ¿olvidas que estas en una ciudad santuario? Segundo, son de los mejores elementos que tengo y juntos pueden casi con cualquier cosa, mientras eso no cambie y su relación no afecte su trabajo por mi cásense si quieren, pero una sola falla por esto y juro que uno de los dos será transferido a Tundratown y solo se verán fuera del trabajo— les advirtió muy enserio—tampoco quiero muestras muy explicitas de afecto en horario de trabajo y dentro del precinto. Si pueden seguir eso no habrá problema. Y ahora mi deber es decirles que no están obligados a tomar este caso…por lo poco que tenemos ahora solo podemos asegurar que parejas públicas no eran, así que por eso veo mucho riesgo para ambos…

—Jefe ¿Hay algo que apunte directamente que todos pueden ser parejas?

—Legalmente no todas Wilde, ya que algunos son menores de edad…

—Nick—Judy tomo del brazo al macho-.

El zorro bajo las orejas y ambos se vieron a los ojos, Bogo vio el notorio conflicto interno de ambos.

—Los dejare a solas unos minutos en lo que busco algunos expedientes—les anuncio el enorme mamífero mientras se levantaba, una vez que cerró la puerta-.

—Nick… ¿Qué hacemos?

—No lo sé pelusa esto es, digo puede ser enserio arriesgado si es como lo vemos ahora.

—Pero tampoco estamos seguros…solo son tres

— ¿Una horrible coincidencia? —pregunto curioso—No, no lo creo. Temo que si sea verdad más verdad por lo que hemos visto y escuchado.

—No podemos abandonar a quienes nos necesitan Nick.

—Zanahorias…

—Es el riesgo de ser policías, además quedamos en algo ¿No? Cuidar a las parejas como nosotros.

—Solo promete que si vemos que esto es demasiado…

—Pediremos ayuda lo juro—asintió ella—No habrá locuras, ni mías, ni mucho menos tuyas—le dijo tomándolo del hocico y acercándolo a su cara—No me gustaría vernos en una situación parecida.

—Si lo tomamos no hay marcha atrás.

Ambos solo asintieron con solemnidad, estaban seguros, si los necesitaban no se echarían para atrás.

Bogo entro después y solo vio al par sentado esperándolo.

—Muy bien ¿Qué me dicen?

—Tomamos el caso señor—Nick le anuncio-.

—Señor comprendemos el riesgo, e igualmente agradecemos su preocupación por nosotros, pero como miembros de la ZPD tenemos la obligación de proteger a los ciudadanos de Zootopia y no nos detendremos solo porque alguien puede saber algo de nosotros, que tarde o temprano se sabrá, además de que seremos precavidos.

— ¿Completamente seguros? —quiso confirmar-.

—Completamente—dijeron al unísono-

Suspiro—Obviamente no tendrán 48 horas, ni mucho menos tan pocos recursos. Como sabrán el alcalde lo sabe y quiere una respuesta, no tienen un límite, pero les recomiendo tratar de avanzar de manera rápida y sigilosa antes de que haya otra desaparición o en el peor de los casos todo esto se vuelva del dominio público.

— ¿Alguna limitante gran jefe?

—La única que tendrás es ver cómo le haces para que sea admitida en una corte de ser necesario Wilde.

—No sé preocupe Jefe Bogo, traeremos avances y seremos discretos.

—Wilde—Bogo miro a Nick-.

—Seremos silenciosos cual ratones—le confirmo, él sabía perfectamente que su coneja no era tan buena en eso de la discreción.

—Bien, procedan a discreción y descuiden, no será necesario que vayan al cuarto de informes digitales, les daré un acceso completo temporal para que lo hagan desde su oficina y puedan ver la información necesario. Tomen sus expedientes y fuera de aquí—les dijo con su usual expresión-.

— ¡Sí señor! —Saludaron marcialmente al unísono, tomaron sus expedientes-.

—Oficiales—los llamo antes de que salieran ambos voltearon a verlo—Suerte y enserio tengan cuidado-.

Ambos solo sonrieron como muestra de agradecimiento.

Bogo volvió a sentarse una vez que la puerta de su oficina se cerró, realmente tenerlos en ese caso ayudo a quitarle un peso de encima pero su estrés no disminuyo mucho, solo esperaba que no les pasara nada. Y ahora debía notificar a Leodoro, eso por lo menos calmaría al pobre león que estaba al borde de un semi-colapso.

—Bien Jefa ¿Qué es lo primero?

—Lo primero será ver a nuestros compañeros, que de seguro están apostando si Bogo tiene unas pantuflas nuevas de conejo y un tapete de zorro.

—Ves, mis gritos y suplicas estaban justificados, si tú también lo contemplaste en nuestro futuro.

—Calla y camina Nick—le dijo burlona-.

Los oficiales llegaron de nuevo a la sala y si los demás aún estaban a la expectativa.

—Chicos—la coneja llamo a los demás—El caso es nuestro—anuncio triunfante-.

Una exclamación de alivio de la pequeña multitud se escuchó.

—Chicos, no saben cuánto nos alivia—exclamo Del Gato-.

—Francamente desde nuestro fracaso con los aulladores, ninguno tuvo la confianza. Además si es tan importante…ustedes son los mejores—Aporto Francine-.

—Recuerden la orden, nada sale de aquí.

Todos los oficiales solo asintieron, después de todo nadie se atrevía a llevarle ese tipo de contraria a Bogo.

Los pequeños oficiales se retiraron a su oficina, con un nuevo impulso en su hecho, claro que estaban nerviosos, pero no con miedo, no se podían permitir el miedo, había quienes los necesitaban. Si estaban perdidos los encontrarían, si estaban secuestrados los salvarían, si huyeron del odio…los apoyarían…los debían ayudar, pero primero debían ver que les paso, necesitaban empezar las investigaciones de cero.

—Bien empecemos en orden.

—Vanesa Winter—Exclamo Nick—Loba ártica 26 años, desaparecida en la calle tempano, cerca del muro divisorio de Tundratown con Plaza Sahara, según su expediente trabajaba a tres calles de ahí…Según nuestra carpeta sorpresa estaba "casada" con Frederick Tools un bisonte—Nick Se sorprendió un poco al ver directamente la foto de él—Y yo que pensaba que nuestra diferencia de tamaños era notoria, imagina…

—Nick—Judy lo reprendió sonrojada—Ni si quiera lo digas.

— ¿Qué? Yo no dije nada—le dijo con una sonrisa pícara-.

—Zorro mañoso, continua-.

—Ok, ok, sin juego, Fred vivía 5 cuadras alejado de la supuesta residencia de ella o la supuesta es la de él, el chiste es que ambos no tenían el mismo domicilio ahora.

— ¿No deberían de vivir Juntos?

—Para la sociedad de convivencia sí, ya sabes comprobar que en realidad lo haces y así, pero sí querían aparentar…deben de hacer lo mismo que nosotros, vivir juntos sin que nadie lo sepa.

—Eso es complicado.

—A no ser que vivas donde nosotros pelusa, pero sí, ellos lo más probable es que no vivieran juntos tal cual.

—Pasar unas noches en el departamento del otro y ¿así? —La coneja alzo una oreja-.

—Eso si es más factible. ¿Quién reporto su desaparición?

—Según el reporte, de Vanesa fue su madre al no recibir llamadas de ella durante un par de días y no poder comunicarse de manera exitosa, hasta una visita en la que vio su puerta muy saturada de nieve y su buzón lleno.

—Podemos ir a echarle un vistazo y ¿Fred?

—Su hermano mayor al haber faltado a una cena de trabajo importante y comunicación inexistente.

—Tenemos que ir también… ¿Siguientes?

—Este me preocupa Nick. Christopher Ugly y Sara Farramps. Un par de chicos de la universidad de Zootopia,

—No creo que en la universidad te den ganas de firmar un acta de ese tipo, no importa cual enamorado estés, en ese momento de tu vida primero te gradúas y luego te vas con la chica, pero…

—Ellos están en esta lista porque su desaparición también fue el mismo día con muy poca diferencia y en las inmediaciones del campus, lo que levanta la sospecha de que desaparecieron al mismo tiempo.

— ¿Quienes más?

La pareja siguió en la labor de reconocer cada expediente hasta que al fin terminaron.

—Bueno pelusa, si los agrupamos por lo menos solo son la mitad de las desapariciones—quiso sonar algo positivo-.

—Nick, no ayudes.

—Lo lamento, me preocupa un poco….

—Estas muy preocupado…

—Judy parece serio…muy serio…

— ¿Qué nos dice el señor pesimista?

—Realista Judy, realista, puede haber un loco o algo parecido…

—Tal vez simplemente pudieron haber huido

— ¿Huir del odio en éxodo? Creo que esa etapa ya paso linda, pero ojala tengas razón.

—Si queremos averiguarlo debemos hacerlo saliendo, no estando aquí faltos de aire, vamos—le dijo dando un salto de la silla e ir a la puerta

— ¿Adonde?

—A los respectivos hogares de las primeras víctimas y sus familias.

—Ok, entonces a Tundratown.

Salieron de la oficina una vez que tomaron todo lo que pensaron que podría serles de utilidad, fueron a la parte inferior del precinto por su patrulla. Una vez en amino la patrulla estaba sumida en un silencio bastante pesado, ambos estaban muy enfrascados en sus pensamientos.

—Tendremos que hablar con los familiares de los desaparecidos—Soltó el zorro de repente

—Sí, tal vez ellos no lo sepan

—No, no creo que lo sepan, no la situación de la pareja, y no creo que deban saberla a no ser que sea muy necesario, si es decisión de ellos que no lo supieran nosotros debemos decirlo tampoco.

—Tienes mucha razón Nick, ¿Crees que puedas llevar tus las entrevistas?

— ¿Problemas de confianza orejas?

—Tú eres más discreto que yo—admitió ella al final bajando las orejas y sonriéndoles de forma dulce al macho-.

—Tranquila preciosa yo me encargo. ¿Llamo a la familia?

—Creo que es lo mejor.

— ¿Vanesa o Fred?

—Que tal Vanesa, tengo el presentimiento que nos será útil.

El vulpino asintió mientras con un teléfono que ambos compraron para casos marcaba el número de la madre de la loba, puso el aparato en su oreja mientras esperaba que alguien contestara.

—Hola muy buenas tardes—saludo el vulpino al recibir una respuesta—Me presento, soy el oficial Nicholas Wilde de la ZPD

—"Gracias al cielo" —escucho la voz de la hembra algo aliviada por teléfono—"Ya saben algo de mi Vanesa"

Nick hizo un gesto pues sabía que acabaría con la pequeña esperanza de la loba tenía en esa llamada—Temo decirle que no señora, esta llamada es para aclarar ciertos detalles y…

—"Un momento su apellido y su voz no me parecen conocidos"

—Eso es muy cierto Señora Winter, vera hubo una reasignación del caso y ahora mi compañera y yo nos encargaremos de buscar a su Hija, por lo tanto quisiera ver si podríamos concretar una corta reunión para que nosotros podamos aclarar nuestra línea de investigación.

Escucho una especie de suspiro triste—"Esta bien oficial…."

—Wilde Señora Winter—le aclaro con una sonrisa-.

—"Oh por dios" —la escucho sorprendida—"Ya sé quién es usted, usted y la oficial Hopps fueron los que descubrieron los planes de esa oveja loca"

Sonrió divertido—Somos los mismos señora

—"Pueden Venir a mi casa" —le pasa la dirección-.

—Muy bien ahí estaremos. Solo espere un poco…

—Parece que te fue bien—le dice la coneja de mejor humor-.

—Tener nuestra dosis de fama ayuda Zanahorias, ahora la Señora Winter nos invisto a su casa, la cual no queda muy lejos-.

El vulpino le dio la dirección a su novio y esta piso un poco más el acelerador para llegar lo más rápido posible. No más de 15 minutos después habían llegado al helado hábitat y a la casa de la aparente madre angustiada, se detuvieron frente a la casa, una casa normal, ni muy lujosa y ni muy mala, una casa de una buena familia, clase trabajadora y respetuosa de la ley, o ese era el primer estudio de vista del zorro. Con cuidado ambos bajaron del vehículo, se encaminaron a la puerta y Judy tocó el timbre de un salto, ambos se pararon juntos en la puerta esperando a que abrieran. A los pocos segundos la puerta se abrió revelando a una loba, no era de pelaje blanco, sino más bien crema. Por su mirada al frente no vio a nadie hasta que en su rostro pareció recordar algo y bajo la mirada donde encontró a los pequeños mamíferos.

—Oficiales—su rostro formo un poco de alivio al verlos—Me da tanto Gusto verlos, pasen, por favor pasen—los invisto de forma cordial pero sobre todo con un gesto que Judy pudo distinguir, esperanza-.

Con la invitación ambos la siguieron a la sala donde la loba aparentemente los esperaba con un poco de café y unas galletas

—Por tomen asiento—la loba ofreció mientras ella misma tomaba asiento frente a ellos-.

Ahora con la mira más clara el vulpino vio que la hembra tenía un semblante cansado y preocupado, obviamente por la situación de su hija.

—Tomen las galletas y el café que gusten-.

—Gracias Señora Winter—Judy tomo una tasa con gusto-.

—Muchas gracias de hecho—le dijo Nick tomando una galleta y mordiéndola-.

—Cuidado oficial aún están algo…

—Calientes…ah…ah—Nick seguía comiendo pero soltaba la galleta de su hocico y lo peor seguía mordiéndola, pues realmente estaba buena-.

—Disculpe que estén así, pero hornear es algo de catártico que hago para no sentirme tan desesperada-.

—Sí, pero para eso estamos aquí—aseguro el vulpino aun con la galleta—Háblenos sobre Vanesa, tenía problemas o algo…

—Ella nunca se metió con nadie oficial. Siempre, desde Niña, adolecente, siempre fue alguien muy reservada, pero respetuosa y alegre…

—Tenía algún enemigo o alguien que la estuviera molestando antes o de alguien así que le haya dicho Señora Winter—la coneja pidió-.

—No, para nada, algo así me lo hubiera dicho, a mí o a su padre.

—Su esposo está aquí señora—Nick quiso saber-.

—Nunca nos casamos o formamos una pareja, pero nunca desampara a Vanesa, aun a pesar de que no viva aquí.

— ¿Dónde vive? —La coneja pregunto anotando con su fiel bolígrafo de zanahoria-.

—En Zoorlando—Judy hizo una nota con el dato—Pero durante todo el tiempo que nuestra hija lo necesito estuvo al pendiente de ella.

— ¿Qué fue lo que levanto las sospechas de su desaparición? —pregunto la coneja mientras se preparaba para anotar-.

—Bueno, ella siempre trata de hablar conmigo cada noche o por lo menos me manda un mensaje cuando legal a casa del trabajo y se encuentra bien, pero por dos días no me llamo ni nada, la llame yo pero solo mandaba a Buzón. Y luego llame a su trabajo, y me dijeron de sus faltas, fue ahí cuando decidi llamar y luego presentar la denuncia de desaparición. Pero creo que tarde demasiado

—Tranquila señora Winter, sabía que debía esperar, la policía no hubiera podido hacer nada hasta después del tiempo fijado por las reglas—la coneja la trata de calmar-.

—Dígame—Nick empezó a hurgar el asunto—No sabía si su hija tuviera un lobo o "mamífero especial"

—No, Vanesa era un poco aparte en ese tema…su último novio o pretendiente lo conocía hacia mucho tiempo.

— ¿Está completamente segura que no había nadie?

— ¿Esta insinuando algo oficial?

—En lo absoluto, solo es para eliminar las tangentes más usuales, pero si su respuesta es no, entonces esto nos servirá de mucho. ¿Alguna amiga o amigo cercano con el cual también podemos hablar?

—Bueno ciertamente esta Darla.

— ¿Darla?

—Si es su mejor amiga desde la preparatoria, Darla Stalin, es una buena chica.

—Puede darnos su dirección.

—Claro.

Con eso ambos recabaron la información que necesitaban.

—Muchas gracias señora Winter. ¿Cualquier cosa podemos llamarla? —pregunto el vulpino leyendo las notas de Judy

—Claro, con todo gusto, por favor encuentren a mi hija.

—Lo haremos—aseguro Judy-.

Sin más ambos se despidieron de la angustiada madre, subieron al auto. Y se encaminaron a la casa de Darla.

—Es extraño—menciono la coneja-.

— ¿Qué no mencionaran a Fred?

—Exacto.

—Si yo también pensé que diría su nombre cuando preguntamos por un mejor amigo…aquí hay algo.

—Algo que no vemos, pero tal vez Darla.

—Mejor ir con ella Zanahorias—dice mientras le da una mordida a una de las tantas galletas que tomo-.

—Sigo sin creer que tomaras tantas.

—Dijo que tomáramos las que gustáramos y tome varias galletas pensando en ti también—se justificó-.

—Solo guarda algunas para más tarde ¿Bien?

—Claro Jefa…¿Cuánto para llegar?

—Nada Nick, ya llegamos.

— ¿Lista para empezar a develar este misterio?

—Yo siempre estoy lista Nick