NOTA DEL AUTOR:
Muy bien primeramente déjenme decirles que sí, sigo un poco ocupado, pero es un poco menos, así que no tarde tanto como la última vez, no pienso dejar la historia rezagada tan cerca del final, una vez terminada esta iniciare las demás con tal de seguir subiendo historias de este fandom, pues realmente me encanta, habrá mucho Nicudy, aunque bueno…celos, triángulos amorosos, hembras descaradas y un zorro vivaracho, una coneja celosa…serán divertidas muy divertidas, otras serán oscuras…tristes…lúgubres o muy sombrías pero todo será justificable, muchas no estarán relacionadas con esta historia, otras si…nuevos universos o este… habrá de todo…
Los comentarios
Pablobich117: Primeramente gracias por leer Bro, segundo, en efecto antes del caos hay una calma irreal, sin tantos movimientos o altibajos, pero créeme aquí empieza lo bueno y…
(Esto es para todos realmente no me resistí…)
Regresando contigo el final cada vez es más cercano es el último arco, pero como recordaras este es un long-fic así que serán varios capítulos, pero el final ya es inminente y solo puedo decir…LLORARÁN muchos…
Alicedelca: Lamento mi ausencia, trate de regresar rápido, pero te aseguro que no dejare esto sin actualizar, solo que me tarde un poco en la revisión ortográfica y es posible que aún se me hayan pasado algunas cositas así que me disculpo por adelantado…otra cosa sé que muchas cosas sorprendieron y otras hicieron reiír, ese es el objetivo, entretener a quien se da el tiempo de leer esta historia, ojala me pudieras decir de donde saque la escena de Finnick conduciendo y alegando, es un guiño a una película muy popular…Aquí te dejo el nuevo capítulo y espero que te guste…
Sin más aquí está el capítulo.
Ubicación y hora desconocida…
—Muy bien señores, ya saben que hacer, quiero ruido ¿entienden?
—Descuide Señor, tendrá lo que busca, se lo aseguro.
—Entonces vayan…ya quiero que empiece…
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Una bella mañana empezaba en la tranquila metrópoli animal, eran las 5:30 cuando una estrepitosa alarma sonó, en la habitación donde empezó el ruido hubo dos quejidos por parte de sus ocupantes, de entre las sabanas una pata anaranjada salió con la intención de apagar ese infernal ruido, cuando lo consiguió regreso la extremidad debajo de la manta.
—Maldito aparato—se quejó el zorro con molestia-.
—Gracias Nick—la voz de Judy se escuchó con un tono similar-.
El zorro quito la sabana para ver a la conejita aun sobre su cuerpo, esta abrió los ojos un poco antes de cerrarlos.
— ¿Resaca zanahorias? —Pregunto sin muchos ánimos-.
—Cállate torpe—le dijo más despierta mientras se quitaba de encima de él-.
—Tomaré eso como un sí…
—No vuelvas hacerme beber así—le advirtió-.
—Reconozco que la segunda botella estuvo de más, pero ambos metimos la pata.
—Odio esto—se quejó un poco-.
—Ni que lo digas pero fue una muy buena velada—se regocijo un poco-.
Judy lo voltea a ver y su cara le dice todo, luego se ve a sí misma, seguía desnuda y él igual—Se nota que lo gozaste mañoso-.
—El dolor en mi cadera lo confirma cariño, fue una excelente noche—se levanta y se truena la espalda—Me siento de maravilla y con muchos ánimos…
— ¿Cómo es posible que no te duela la cabeza?-.
—Fui un zorro de parrandas Zanahorias—le dijo con simpleza—Tal vez no alcohólico pero si muy buen bebedor, así que no me afecta tanto y a ti tampoco, pensé que no soportarías tanto alcohol.
—Nick no soy una cría….
—Zanahorias 100 mililitros son 100 mililitros, no eres una cría pero tu cuerpo es pequeño debes aprender o…
—Entonces me vas a enseñar—sentencio-.
— ¿Qué?—pregunto atónito por lo que escucho-.
—Un día me llevaras a un bar y me enseñaras a beber.
El vulpino no daba crédito a lo escuchaba, luego imágenes borrosas de la noche pasaba se aparecían en su mente.
—De acuerdo te enseñare pero no en un bar, podemos comprar varias cervezas y hacerlo cómodamente aquí ¿Está bien?
—Así ya no rechazaremos las invitaciones de los chicos.
—No es que nos perdamos mucha cosa pelusa pero si sería algo que hacer, pero ya no perdamos tiempo, vamos a ducharnos, para luego beber un café bien cargado y un buen almuerzo salado.
Después de hacer todo lo anteriormente enumerado fueron directo a la jefatura, después de dos tazas de café Judy ya estaba como nueva mientras Nick retozaba en el asiento de la patrulla con el estómago lleno. Llegaron en la patrulla para verificar que durante la noche no haya habido sorpresas, para su fortuna no las hubo además de que les dijeron que faltaba una par de horas de horas para que el informe forense estuviera 100% completo, por lo que decidieron hacer lo que el hallazgo de los cuerpos interrumpió.
Con seguridad emprendieron camino a Tundratown, Judy conducía mientras Nick seguía leyendo la información a bordo.
—Gracias al cielo los chicos del turno Nocturno encontraron esto—le decía mientras lo leía-.
—Bueno y ¿Qué dice?
—Este hospital comparado con el de sabana central es relativamente nuevo, fue construido hace poco más de diez años como una clínica de especialidades bastante costosa—leyó—Ya sabes dónde te atienden por codo de tenista y cirugías plásticas para aumentarse el busto o una liposucción. Sin embargo después hubo un cambio de administración y ampliaron su abanico de tratamientos, ha tenido un considerable crecimiento en este tiempo así como muchos aparentes intentos de compra…
— ¿Comprar un hospital? ¿Quién lo ha querido comprar?
—Predacorps—le dijo con intriga—sin embargo el comité de dirección del hospital se ha negado y se mantiene como una pequeña isla independiente del monstro de los laboratorios farmacéuticos.
—Leí un poco sobre esa compañía, es un gigante nacional de la industria la cual creció demasiado desde hace poco tiempo convirtiéndose en una corporación de gran renombre, con una administración familiar.
—Exacto, ósea que si lo quisieron comprar debió ser por una suma por demás muy alta y nada despreciable…
— ¿Qué más astuto?
—Mmm No recibe tantos donativos ni tiene tantos benefactores…
— ¿Solo eso?
—Para investigar más a fondo con detalles se necesita una orden o causa probable, no hay nada que justifique ambas pero ya sabes, eso ¿Cuándo fue una traba para nosotros? …debemos ir con calma y preguntar…
—Y ¿con lo otro?
—Le mande esa cuenta a Jack y dijo que se la pasaría a su colega, por cierto ellos me dijeron que al parecer pudieron identificar otros lugares donde estuvieron nuestros queridos amigos.
—Robos, asesinatos apoyos a dictadores y golpes de estado, tal parece que son un grupo de mercenarios internacional altamente peligrosos pero que nadie ha podido identificar.
—Y ¿Qué hacían aquí? —Pregunto alarmada la coneja-.
—Eso es lo que tiene preocupado a Savage y dice Skye que no se ha despegado mucho de su escritorio.
—Tal vez deberíamos juntarnos para hablar…
—Puedo arreglarlo si quieres, creo que Skye quiere que esa liebre se distraiga un poco.
—Hazlo para hoy, tal vez podamos comer juntos…
—Si ella logra despegarlo de ahí considéralo hecho.
Siguieron su camino hasta llegar al hospital, recuerdos le llegaron a ambos.
—Aquí te bese por primera vez…
—Aquí te dije por primera vez que te amo…
Se miraron a los ojos y sonrieron.
—Te amo—dijeron a la vez antes de abrazarse-.
— ¿Lista?
Tomado su carpeta—Yo siempre estoy lista, vamos.
Ambos bajaron de la patrulla y emprendieron camino a la puesta, francamente Nick seguía sintiéndose incomodo en el hospital, horribles recuerdos venían a su mente y las sensaciones a un hacían ecos en él, realmente no quería estar ahí, pero era su deber y su trabajo, más aparte el hecho de que Judy lo mataría si ponía pretextos tontos para no entrar, así que el hedor a alcohol y a enfermedades lo tendría que soportar, además de que no era tan malo. Fueron hasta la recepción donde una loba de blanco uniforme estaba revisando varios papeles y anotando datos en una tablilla.
—Buenos días ZPD— la coneja presentó a ambos enseñando su placa.
La loba dejo de hacer lo que hacía de forma inmediata y los volteo a ver.
—Buenos días—los saludo cordialmente— ¿En qué puedo ayudarlos?
—Somos los oficiales Hopps y Wilde, necesitamos hablar con el director del Hospital.
—Oh…está bien le diré que están aquí—tomo un teléfono y marco esperando respuesta…
—No conseguirás nada llamando, sabes que no está ahí—una tercera voz femenina los interrumpe-.
Nick y Judy voltearon en la dirección donde se escuchó esa voz y vieron una conocida mofeta sonriente con una bata blanca.
—Descuida Kathy yo los llevo con él, lo acabo de ver—le dice a la loba mientras sonríe. La depredadora le sonrió mientras colgaba el teléfono-.
—Sigan a la doctora ella los guiara—les dijo amablemente mientras regresaba su vista a la tablilla.
—Vamos oficiales—les dijo mientras caminaba-.
Ambos solo pudieron seguirla con franca curiosidad. Judy fue la primera en hablar.
—No sabíamos que te volveríamos a ver y menos aquí emmm
—Whiteline, doctora Mariana Whiteline. Lo sé, es una grata coincidencia ¿no?
—Ni que lo digas, no me imagine verte con una bata blanca—le dijo el zorro-.
—Coincidencias—les dijo sin verlos—Buscan a mi jefe ¿Verdad?
—Así es necesitamos hacerle unas preguntas.
—Muy bien, realmente me apena hacerlos dar esta vuelta pero él nunca está en su oficina a esta hora.
— ¿No? —Pregunto la coneja curiosa— ¿Dónde está siempre?
—Por todas partes, evaluando el desempeño del personal—dijo con un ademan en las manos—Pero lo acabo de ver así que no se preocupen, pasen por aquí—dijo mientras pasaba por una puerta, esta los condujo por un largo pasillo—estos corredores los usamos el personal para pasar entre las diferentes áreas se detuvieron por una parte del pasillo que a un costado tenía varias puertas de madera (las típicas de los hospitales) —Muy bien esperen aquí un segundo enseguida se los traigo—sin más entro por una de esas puertas, ambos solo esperaron y fiel a sus palabras al poco tiempo regreso—Lo siento oficiales ¿No les importaría esperar un poco? —dijo algo apenada-.
—No, no tenemos inconveniente.
—Les pido una disculpa, en cuanto termine viene con ustedes.
—No te preocupes y gracias…
—Bien, los acompañaría pero el deber me llama—solo se despidió con una leve seña y uso otra puerta.
Los pequeños oficiales solo se quedaron solos esperando.
—Bueno, podría ser peor—dijo el zorro—podríamos estar en medio de las salas de espera o algo.
—Al menos no estaríamos tan solos
— ¿Qué crees que esté haciendo? —Nick sentía curiosidad-.
—Ni idea, es…—las orejas de Judy se alzaron-.
— ¿Pasa algo? —Pregunto el zorro con una ceja en alto-.
—Para tus orejas, Nick ¿escuchas?
El zorro hizo lo pedido, de hecho él tenía un magnifico oído, tal vez no tan bueno como el de un conejo, pero mejor que el de un lobo, pues los zorros eran depredadores no solo de visión sino de oído, claro que él nunca tuvo la necesidad, Finnick realmente si tenía un oído igual de bueno que el de Judy, el zorro entreno su oído en la academia y eso, su astucia y cerebro le permitieron prosperar.
El zorro para las orejas y se enfocó en escuchar, eran gritos y eran desgarradores, ambos se pusieron en alerta listos para entrar, pero luego escucharon otras cosas.
—Joven por favor, no le podemos sedar más porque sería peligroso, trate de relajarse o asustara a los demás pacientes, ya falta muy poco—esa era la voz de una hembra y se notaba calmada.
¿Pacientes? ¡Cierto! Estaban en un hospital una vez que siguieron esperando solo unos cinco y finalmente la puerta se abrió, de esta un mamífero muy distintivo y conocido por ellos.
Su dorado pelaje fue la única carta de presentación que requirió pues ambos lo recordaban muy bien.
—Oficiales—una voz serena los saludo—Disculpen por la demora—les dijo en tono apenado—Soy el doctor Bruce Dickenson el director de este hospital.
—No se preocupe, la salud de otros es lo principal para un médico.
—En eso tienen razón, pero no hay que hablar aquí, por favor síganme podremos hablar con más comodidad en mi oficina. El felino tomo camino y los oficiales tras él.
—Si puedo preguntar ¿Qué hacía? —pregunto el zorro curioso-.
—Sabe que un médico no puede hablar de esto oficial Wilde. Pero le diré que solo algo rápido, esas puertas conectan con los consultorios de la sala de emergencias, es mi área favorita para dar una pata—dijo con un tono más alegre-.
— ¿Tiene algo de especial? —Esta vez fue la coneja-.
—Como médico uno de tener siempre calma y control, la sala de emergencia siempre pone a prueba tu capacidad de asombro, caso como el que acabo de atender.
—Se podría saber más, mi compañera y yo escuchamos muchos gritos y realmente muero de curiosidad...
— ¿Enserio? Se supone que esas puertas son muy gruesas, aunque es de esperar, era algo muy doloroso, está bien, pero no les diré los detalles solo para proteger la identidad del paciente, era un mamífero cubierto completamente de espinas…y no eran de puercoespín…
Ambos se detuvieron un momento y se miraron confundidos.
—Sus gritos eran por el dolor de sacar cada espina…
— ¿No podían sedarlo?
—Podríamos haberlo hecho si el mamífero en cuestión no hubiera estado ebrio.
—Ya me decía yo que un accidente así no le podía pasar a alguien en sus cinco sentidos—comento el vulpino divertido-.
—Y ¿está bien? ¿Fueron muchas espinas?
—Las espinas estaba en el 100% de su anatomía, pero está relativamente bien, solo sentirá mucha incomodidad después—dijo con simpleza-.
—Debe ser interesante ser doctor.
—No lo es tanto, para cierto punto te das cuenta de muchas cosas y te preguntas otras, como por ejemplo ¿Por qué todos los animales que tienen accidentes con cactus están desnudos? —suspiro—pero divago de más—dijo deteniendo frente a una puerta—Aquí es, entren y siéntense por favor—dijo mientras abría la puerta y los invitaba a pasar.
Los oficiales entraron y miraron la decoración, un escritorio, libreros tras este, una enorme pila de carpetas sobre el mueble, dos sillas frente al escritorio. Un gran número de fotografías en las paredes y varios títulos o constancias de capacitaciones. Algunas fotos llamaron la atención de Nick y las observo con detenimiento
El felino fue al perchero y colgó su bata blanca en este y solo quedarse en la camisa blanca que vestía. Volteo y vio al zorro y la coneja compartir una de las sillas, curioso, pensó, había dos, pero lo ignoro por ahora.
— ¿En qué les puedo ser de utilidad?
— ¿Ronald Padavona le suena? —la coneja pregunto simplemente…
—Claro que sí, es un compañero que viene al hospital de vez en cuando como parte de su trabajo…
— ¿Trabajo?
—Sigue siendo ingeniero en Biotecnología, no dejo a cualquiera entrar a mi hospital y a veces se necesita alguien con buen conocimiento para arreglar algunos instrumentos de evaluación médica, viene los revisa y repara cuando es necesario, al igual que nos ayuda con algunas ponencias de nuestra pequeña fundación sobre salud…
—Fundación BIOS ¿Cierto? —Nick recordó eso de los reportes hacendarios-.
—Es la fundación que controla el hospital…—noto que la coneja lo miraba con detenimiento— ¿Sucede algo?
—Simplemente observo la imagen suya ahora junto con la que vimos en la alcaldía-.
Ante la mención el felino se crispo y solo suspiro para serenarse de nuevo—No suelo perder la cabeza pero Fleck logra sacarme de quicio demasiado rápido, así que pasemos ese tema, no creo que vinieran a preguntar solo por James, ¿Qué pasa en verdad?
Ambos se pusieron serios y Judy saco una foto y se la mostro.
— ¿Conoce a este mamífero? —Judy puso la foto del bisonte en el escritorio el felino la vio y luego a la coneja.
—-Temo decirle que por aquí pasan una infinidad de mamíferos diario, recordar rostros no es muy usual a no ser que sean pacientes enfermos y con muchas citas por mes solo así logra uno reconocerlos, además de que mucho tiempo estoy encerrado aquí con un montón de papeles como estos…
El felino señalo la gran pila de carpetas y ambos la vieron de reojo.
—Es un mamífero que desapareció y su familia lo busca.
—Una verdaderas lastima…los bisontes no son muy usuales por Tundratown… —pensó en voz alta—sería fácil de distinguir de haberlo visto en alguna oportunidad, pero no lo tengo presente, sin embargo están aquí eso significa que este era su hospital ¿Verdad?
—En efecto—Judy asintió—podemos hablar con un médico que lo atendió con anterioridad.
—Claro, vayan a recepción con Kathy, es una loba, ella les puede dar indicaciones, salgan por aquí a la derecha llegaran a un corredor amplio, sigan por la izquierda y llegaran a recepción, si ocurre algo pregúntenle a cualquiera de nuestros compañeros y los podrá guiar. Y disculpen no poder guiarlos yo pero debo hacer esto ya…
—No se preocupe y gracias por su cooperación…
Ambos salieron de la oficina y caminaban por ese pasillo.
— ¿BIOS? —Pregunta la coneja-.
—Lo vi de reojo y se me quedo—Nick se encogió de hombros-.
—Fue una suerte que lo recordaras, ahora tenemos otro cabo, esa fundación dirige este hospital, debemos investigar más, pero primero vamos a revisar esto.
— ¿Cómo se llama la doctora qué buscamos?
—Allison Reese…—se quedó pensativa…
— ¿Qué pasa?
—Me suena pero no sé…
—Tranquila ya casi llegamos a la recepción.
Sin inconveniente regresaron de nuevo y le preguntaron a la loba en donde estaba a la mamífera que buscaban esta les dijo que estaba en la sala de descanso en el piso 4, les dio las indicaciones pertinentes para enviarlos de nuevo. Enseguida Judy le dio una hoja que dejo muy sorprendida a la loba para marcharse, además de que pidieron muchísima más información. Con un par de vueltas y unas pocas preguntas llegaron casi sin demora y en cuanto uno de los enfermeros le señalo a la doctora Judy por fin recordó de donde le sonaba el nombre, pues era la misma que la atendió a ella. Nick le pregunto la razón de su expresión y la hembra le conto ese detalle.
—Bueno eso lo hará un poco más fácil—alentó el zorro y siguieron acercándose a ella-.
—Buenos días doctora…
La aludida alzo el rostro del teléfono y vio a lo oficiales, pero ella rápidamente reconoció a la coneja y dejo el aparato aun lado.
—Oficial Hopps—fue lo único que pudo decir-.
—Un gusto volver a verla doctora, él es mi compañero el oficial Nicholas Wilde.
—Es un placer verlos sanos y muy bien recuperados.
—El gusto es nuestro—dijo la coneja-.
—La razón de nuestra visita es que debemos hacerle unas preguntas ¿Se puede?
—Claro, tomen asiento por favor—dijo señalando el otro lado del mueble que se encontraba vacío.
Ambos se sentaron en aquel sillón para animales de tamaño medio por lo cual el espacio no era problema.
—Doctora Reese el nombre de Vanesa Winter ¿Le es conocido?
Ante la mención de ese nombre la reacción de la chita es visible, lo recordaba.
—Sí, ella es una paciente mía…
—Ella desapareció hace varios días, al revisar su casa encontramos un frasco de medicina prescrita por usted con una fecha de una semana antes de desaparecer por lo tanto venimos hacerle unas preguntas. Por sus registros sabemos que se comunicó al hospital poco después de que le dieran la medicina ¿Fue con usted?
—Sí, ella llamo para hablar conmigo.
— ¿Sobre qué hablaron?
—No puedo decirlo ya que es confidencial toda conversación entre médico y paciente todo lo relacionado a su expediente.
—Tenemos conocimiento de esa norma, por lo que trajimos esto—Judy saca una hoja la cual es no es nada menos que una orden de la corte—Debe decirnos así como darnos los datos de sus últimas visitas.
La chita solo suspiro—Esa vez que me llamo fue solo para decirme que un medicamento el irritaba el estómago.
—Unas pastillas suplementarias y vitaminas ¿no?
—Sí, le dije que redujera la dosis y funciono, me llamo después para decirme que la medida funciono.
—A uno de depredador no le dan ese tipo de pastillas por algo simple, ¿Qué tan mal llego aquí?
—La trajeron inconsciente
—Su madre no supo de ese incidente, ni ocurrió en el trabajo, ¿la trajo el Frederick?
Ante la mención del bisonte la felina se alteró pero se calmó de inmediato.
—La trajo en brazos ya que se desmayó en una…Cita…
—Usted tuvo conocimientos de su relación…
—Sí, de hecho fue lo que los trajo aquí por primera vez y yo la atendí, aquí no estamos para juzgar o dar miradas, se sintieron tan cómodos con la atención y discrecionalidades que aquí se le brindo que decidieron transferir sus expedientes aquí, yo no tuve noticias de ellos hasta que al hospital llego el pedido de buscar a ambos por desaparición y corroborar que no estuvieran aquí o nuestra morgue.
—Necesitamos los expedientes para la investigación…otra cosa—el zorro tomo la carpeta de Judy y saco otra tanda de fotos— ¿Reconoce a alguno de ellos?
—Alexander—señalo a un tapir uno de los ultimo desaparecidos, era pareja de una suricato, más a la foto de su novia, Diana, No dijo nada—Paciente del doctor Finch. Lo vi un par de veces en consulta… reconozco su nombre por un leve atraso de él y requería una curación así que lo atendí…
—Muchas gracias por su cooperación….
Ambos se retiraron
—Buena jugada lo de la orden—alabo el zorro.
—Debemos ir con los demás a sacarles lo que se pueda y lo demás debe estar en los archivos médicos…
Siguieron su travesía por el hospital, pues la información extra que pidieron fueron los nombres y locaciones de los demás médicos que tuvieron contacto con sus víctimas.
Fue un muy buen rato el que se la pasaron por ahí y lograron recolectar información bastante valiosa…muy valiosa…sin embargo ellos seguían teniendo dudas, pero ninguno de los doctores pudieron saciarlas del todo, pensaban en irse cuando Nick se para en seco cuando un grupo de médicos y enfermeras paso a su lado.
—Nick ¿Qué pasa?
—No…Nada pelusa, creí oler algo raro pero…no debió de ser nada…
Estaban a punto de irse cuando Nick vio una esponjosa cola roja y punta blanca que se le hizo muy familiar.
—Espera pelusa…ya se a quien más podemos preguntar y de forma muy sencilla—la toma de la muñeca y la jala hasta donde ella puede distinguir a la joven vulpina—Oye bombón—el vulpino la llama divertida-.
Ella voltea por tan peculiar llamado y ve al zorro rojo— ¿Oficial Wilde?
—El mismo y ella es mi compañera la oficial Judy Hopps—pasa al frente a la coneja-.
—Emm Mucho gusto—dijo Judy algo incomoda, no es que no le agradara, solo que recordaba la vez que Nick le coqueteo y que fuera una zorra muy hermosa provocaba en ella reacciones poco aptas para una oficial en servicio, pues antes de nada ella era una hembra y ese era su macho.
—Es un honor conocer a la heroína de la ciudad ¿Qué puedo hacer por ustedes?
— ¿Tienes algunos minutos libres?
—Emm
—No será mucho, y nosotros asumiremos la responsabilidad.
—De acuerdo—no estaba muy segura pero lo haría-.
Ambos la llevaron hasta un pasillo virtualmente solo sin mucho tráfico para así iniciar sus preguntas y esta les respondo algo que los desubico un poco.
—Bueno yo no puedo estar tanto con pacientes sin supervisión pero quien les Puede dar mucha información es el Doctor Dickenson.
—Hablamos con él y fue el que menos información nos pudo dar por su trabajo de oficina.
— ¿Bromean? —Pregunto escéptica—Él es un médico que está más en contacto con todos, me han contado que tuvo muchos problemas en un principio con la junta médica pues no realizaba sus deberes como médico encargado del hospital por lo que casi lo destituyen de su cargo.
— ¿No asumía sus responsabilidades?
—Se la pasaba más atendiendo pacientes y realizando labores de cualquier otro médico que las que debería hacer.
—Lo de su destitución ¿Eso hace cuánto fue?
—No estoy segura, pero eso solo es un recuerdo, pero lo que les digo es cierto, atiende mucho en emergencias, trauma y quirófanos, Oficial Wilde él fue el que lo opero a usted.
— ¡¿Qué?! —pregunto el zorro sorprendido-.
—Desde que fue recibido en la sala de emergencia fue atendido por él, y la cirugía igual, así como su recuperación, nunca dejo de estar al pendiente de usted.
— ¿Por qué nunca me lo dijo?
—Él nunca dice nada, los pacientes se enteran mucho después de quien los atendió por el cambio de doctor, realmente es extraño.
— ¿Si te mostramos unas fotos nos puedes decir si los viste por aquí?
—Claro…
Sacaron las fotos y la zorra de inmediato reconoció a un par
—Ese bisonte y esa loba, estaba en emergencia cuando entro él con ella en brazos, aparentemente inconsciente, enseguida llego el doctor Dickenson para que los pasaran a una sala…. De los demás no lo he visto, al menos no que recuerde.
—Muy bien, con eso será suficiente, muchas gracias por tu cooperación.
—No es nada, pero si me permiten debo regresar a mis labores…
La vulpina se alejó mientras Nick y Judy intercambiaban miradas, algo andaba mal, muy mal y debían saber que era. Ahora si emprendieron su camino a la salida, claro pasando a la recepción con loba para que les diera los expedientes, como todo buen macho Nick se ofreció a llevarlos todos antes de que su compañera pudiera siquiera tocarlos, claro que la cantidad era considerable y fue necesario que usara ambas patas para evitar que cayeran, Judy se adelantó para poder abrir la cajuela de la patrulla, cuando el zorro llego dio un gran salto para poder meterlo dentro de la enorme patrulla.
—Juro que llegara el día en que o mejor será que nos den un auto más pequeño.
—Tranquilo Nick ese día aún está muy lejos.
—En fin, es casi medio día y Skye dijo que nos verían para comer así que podemos ir con ellos y darles algunos detalles…
—Vamos Nick…
Los dos suben a la patrulla para así emprender su camino directo a Sabana central, la plática entre ambos es amena realmente conseguir esa información les mejoro drásticamente el humor, Nick contaba sus malos chistes que hacían a Judy reír a carcajadas, cuando llegaron al centro buscaron el lugar de su reunión, era un café con una pinta bastante sobria, una sugerencia de Jack, pensaron ambos con una disimulada risa, entraron y el lugar estaba un poco lleno, pero no del todo, lo primero que vieron fueron las largas orejas de la liebre, por lo que fueron directamente con ellos, que era la parte más solitaria del local. Y sin querer escucharon sus conversación.
—Skye por favor dame mi Celular—pidió con calma la liebre.
—No te daré nada hasta que te relajes por lo menos una hora ¿me entiendes?
—Skye no soy una cría para que me hagas esto.
—Muy bien ¿Quieres tu celular? bien—lo metió dentro de su blusa en su sostén—Tómalo Jack—le dijo con una mirada seductora, la liebre solo la miro sorprendido antes de controlarse de nuevo-.
— ¿Crees que eso me detendrá?
—No, esa es la idea—le dijo provocativa-.
—Hay lugares más adecuados para propuestas indecorosas-.
La voz de Nick los hizo voltear para ver al zorro rojo con una sonrisa majadera y una mirada divertida, Judy por otro lado solo tenía una sonrisa avergonzada con un tenue sonrojo, al verlos las orejas de la zorra cayeron mientras sus mejillas se tornaban un poco más rojas que las de la lagomorfo, Jack por su lado solo oculto su incomodidad bebiendo de su café.
—Vamos chicos, no les diremos nada verdad guapa—dice el vulpino mientras ve a su novia la cual solo asiente aun algo sonrojada-.
—Me alegra que se diviertan más—dice la coneja para desviar la temática sexual de la situación-.
—La verdad es que es cierto, después de todo no hacemos nada malo—dice la zorra relajada-.
—En cuanto a mí la opinión ajena me importa muy poco—les dice Jack en su usual tono frio.
—Jack no puedo notar que estas de un humor un poco más tieso—le dice el zorro mientras toma la silla donde se va asentar Judy como todo un caballero-.
—Tratar con mamíferos que le dan una muy mala reputación a los soldados y veteranos no me pone de muy buen humor Wilde—le dice con un poco más de soltura-.
—Eso significa que ya saben más ¿verdad? —pregunto Judy mientras se acomodaba en su silla y Nick movía la propia para quedar más pegada a la de ella-.
—Descubrimos más cosas sobre ellos, sí—confirmo Skye mientras tomaba un sorbo de café—pero no por eso es menos preocupante-.
Ambos les dijeron a detalles todo lo que sabían, Nick y Judy se sorprendieron mucho, Skye y Jack dieron con posibles blancos de este grupo en casi todo el mundo y en todas partes están siendo buscados de manera clandestina por cada gobierno y la Interpol. Siendo muy poca la cooperación entre países pues cada uno los busca por sus razones.
Pasó el tiempo y pidieron su comida.
—Bueno como técnicamente no hay mucha seguridad en esto no lo hemos reportado aun hasta tener una certeza completa—Decía la vulpina mientras comía unas crepas
—Realmente están metidos en algo, si los atrapan su carrera subirá como la espuma—les dijo Nick antes de llevarse el tenedor a la boca-.
—Es probable pero eso es algo que no es muy importante—dijo Jack desinteresado-.
—Y ustedes por otra parte ¿Cómo van?
—No muy bien—Judy bajo las orejas—La investigación dio un giro brusco ya que encontramos a una de las parejas muertas-.
—La primera evaluación superficial fue que en verdad los lastimaron antes de morir, aunque es un poco más tardado ya que los cuerpos fueron dejados en plaza Sahara y el calor hizo de las suyas.
—Los demás desaparecidos…—Jack empezó…
—No hemos encontrado más cuerpos, no todavía…—Judy no quería encontrar más—Pero logramos encontrar una nueva conexión-.
Ahora fue turno de Judy y Nick describir lo que ellos encontraron y ciertos detalles pero aún no muy explicados pues necesitaban enfocarse en leerlos y ver más con esos documentos para así ver si hay algo mal ahí…
—Creemos que en verdad hay algo más en ese hospital, pero no lo sé, necesitamos investigar más.
—Creo que tenemos problemas por igual—dijo Jack al meditar ambas situaciones—debemos investigar más cada uno…
—Supongo que tienes razón Jack—Judy estivo de acuerdo—pero tampoco debemos dejar que esto nos absorba de lo contrario podemos perder un poco de cordura.
—Francamente no es algo muy necesario—alego el zorro—Yo perdí un poco gracias a la señorita orejas aquí presente y no es tan malo-.
La coneja rio un poco mientras le daba un codazo. Skye rio también por la ocurrencia de Nick, Incluso Jack dejo que una sonrisa traicionera se mostrara en sus facciones. Todo era perfecto hasta que la radio de Judy y Nick sonaron…
—"Solicitamos refuerzos, cambio, ¡Solicitamos refuerzos! ¡Hay un mamífero salvaje!"
