Las patrullas derrapaban por la ciudad, aquella fue una llamada de muchas, en varios puntos de la metrópoli animal llamadas de emergencia de parte de civiles y oficiales por igual no paraban de llegar, hubo una especie de brote de lo que sea que pasaba en la ciudad, presas y depredadores de todos los tamaños se volvían locos, sangre y muertes se apoderaron de las calles, en total fueron más de 44 puntos individuales por toda la ciudad provocando una manchas de afectación, 7 para ser exactas, la cantidad de heridos era superaba a la de muertos para fortuna o desgracia, ya que varios, los mamíferos de menor tamaño, se veían afectados de manera más rápida. La policía estaba al tope más aun cuando aparentemente si era algo contagioso o eso se podía asumir por lo que se veía en los hospitales, debían someter a los causantes de los destrozos con el cuidado de no ser mordidos o arañados, cabe mencionar que algunos oficiales no lograron ese cometido o perdieron la vida, 2 fueron "infectados" y uno pereció contra un elefante frenético, para los hospitales los únicos que aceptaban heridos son eran el hospital central de Zootopia y para sorpresa de muchos Tundratown, si bien los pacientes ahí eran mínimos ya que se debía proceder a tenerlos en cuarentena, el departamento de salud estaba trabajando tratando de encontrar al agente causante de esa pesadilla, pero esas cosas eran lentas.

— ¡Ahora! —grito una coneja que iba corriendo a toda velocidad. El motivo de su carrera era una frenética onza de las nieves, al dar esa señal otros oficiales dispararon una red para capturarla el peso y tamaño de la misma fue suficiente para que fuera sometida.

— ¿Estas bien Judy? —Pregunto Nick, quien fue uno de los que prepararon la trampa-.

—No te preocupes, estoy bien, soy más rápida que casi todos.

—Debí hacerlo yo—le dijo algo preocupado-.

—No, nada de eso, el trato fue mitad y mitad, esta me tocaba-.

La coneja aunque firme se notaba cansada, y no era para menos ya eran 5 horas así, todo seguía como un caos y se recomendó a todo mundo no salir para nada hasta que todo se controlara, estaban a su máximo pero por ahora la situación no empeoraba, poco a poco recuperaban el orden, mamífero tras mamífero caía en custodia o era encontrado muerto, pero la incógnita real es ¿De verdad es contagioso? Ese día nadie tuvo paz o descanso, en ningún lugar, policías, bomberos, paramédicos, todo estaba en su máximo a casi nada de colapsar.

Ubicación desconocida…

— Damos el último señor—pregunto un sujeto-.

—No, esto va bien, quiero el purgatorio, ahí todos hacen lo posible para llegar al paraíso, en el infierno te resignas a algo inalcanzable en el infierno todos están muertos, pero guarden algunos casos casos más, no sé cómo lo hagan pero necesito esto…Ya lo arregle igual

—A la orden…

—Lo demás de la lista ¿También?

—Está siendo revisado y comparado, en cuanto a lo siguiente está siendo llevado, es difícil moverlos además del tiempo.

—No te preocupes por eso, tienen una prórroga, pero no lo arruinen, la ZPD está muy alerta, pero si llega a pasar lo otro…

—No dejare que pase de nuevo, estarán directo bajo mi mando.

—Ahora que dijiste mando, ¿Resolviste tu problema?

—No de forma satisfactoria, si lo hubiera hecho esto sería aún más rápido.

—Espero informes suyos lo más rápido posible.

Centro de Zootopia

Habían pasado 7 horas desde que todo inicio y todos en el departamento estaban exhaustos. Nick estaba dormido sobre su silla y Judy encima de él, habían atrancado la puerta y nadie entraría y su cansancio haría que ni los gritos de Bogo fueron escuchables si es que los hubo. Pero lo que si logro despertarlo fueron los fuertes golpes en la puerta. Judy fue la primera en literalmente levantar oreja, seguidamente escucho un gruñido muy irritado de Nick, quien delicadamente la bajo, puso a su coneja en suelo y se encamino dando fuertes pisotones hacia la puerta y quito su barricada de esta para abrir.

— ¡¿Qué?! —Soltó en un grito con un gruñido feroz-.

— ¡¿Qué dijiste?! —el propio Bogo era quien estaba ahí

De inmediato las orejas de Nick cayeron, su mueca de molestia cambio rápidamente a una de miedo y palideció rápidamente, antes de que pudiera decir alguna estupidez Fue jalado de la cola por una coneja que sonreía nerviosa.

— ¿Pasa algo Jefe?

— ¿Qué les dije de las reglas?

—Solo dormíamos un poco—la coneja se excusó, si era igual contra las reglas pero no quería por ningún motivo que Bogo pensara que habían violado las reglas de "pareja" dentro de la comisaria— Sé que está mal pero…

—Si fueran los único créanme estaría en serios problemas, pero no lo son, todos estamos al máximo ahora y no muchos han logrado resistir, pero es necesario que ustedes vean lo que se transmitirá en poco tiempo— Sin más que decir el búfalo se dio vuelta pero se detuvo después de un par de pasos—Controla esa boca Zorro a la próxima no te ira bien—le advirtió-.

—Nick…—Judy estaba por reprocharle un poco-.

—Sabes que odio que me despierten y menos si no he dormido, pero lo tendré en mente para la próxima.

—Vamos—dijo ella tomando su cinturón y poniéndoselo para ir a la puerta...

Ambos se dirigieron de nuevo a la recepción donde Bogo miraba en la pantalla un noticiero se notaba tenso, era mala señal. De un momento a otro dieron el aviso de una cobertura especial y ahora estaban viendo aun podio detrás de un mamífero ya conocido, el ahora delegado del departamento de salud estaba ataviado en una bata Blanca, se le notaba fatigado o eso podía deducir el zorro. Sin preámbulo comenzó a hablar

"—Buenos días, en medio de esta situación que apenas recupera normalidad debemos hacer un anuncio.

En ese momento la congregación de periodistas empezó a pedir la palabra y el elegido fue un lobo.

Por parte del nuevo clarín ¿Realmente estamos ante algo nuevo como un virus?

El silencio sepulcral fue de miedo en el momento hasta que de nuevo el mamífero en bata de laboratorio hablo

En este momento no podemos confirmar la presencia de un virus propiamente dicho, sin embargo podemos confirmar anomalías en la sangre y demás fluidos de casi todos los cuerpos analizados de quienes estuvieron involucrados en los incidentes y nos llegan más restos aun. Anormalidades bioquímicas están afectando de manera seria las capacidades cognitivas de quienes presentan este cambio así como paros cardiacos fulminantes que terminan con la vida de los afectados.

Una nueva ola de preguntas y la elegida es una cebra—De la gaceta de Zootopia. ¿Qué tan contagioso es?

Aseverar una tasa de contagio sin saber realmente que es lo que esta ocasiona todo es muy irresponsable, pero debemos pedir, si ha recibido mordidas o rasguños de mamíferos con los síntomas de salivación, desorientación, conducta errática o agresiva, comportamientos ferales, favor de llamar a emergencias cuanto antes para su traslado y posterior valoración. Se deba aclarar desde ahora que no sea podido encontrar un tratamiento, puesto que no sabemos aún a que nos enfrentamos, sin embargo la mejor opción es ir a un centro médico y así bajar la tasa de contagio y riesgo para los demás, nos comprometemos a trabajar lo más rápido posible para lograr dar con esta nueva amenaza.

De manera rápida una equina alza la pesuña llamando la atención de todosSe ha empezado a divulgar cierta información ¿es verdad que todo esto empezó entre parejas inter-especie?

Ante la mención todo mundo quedo mudo de la impresión el descolocado delegado no pudo más que zafarse rápido de la situaciónEsa pregunta no tiene nada relevante con…

¿Es verdad o no que todo esto empezó con una pareja inter-especie?

Poco a poco la presión fue aumentando ya que ahora no solo la equina preguntaba eso, sino todos los demás exigiendo una respuesta, fue como si alguien arrojara un fosforo encendido dentro de su caja, todos pedían esa aclaración hasta que finalmente.

Los primeros casos si se registraron en parejas de esta índole, más esto no puede ser catalogado como motivo del cual puede o no haber surgido esta actual contingencia, hay infinidad de variables, más como medida preventiva solicitamos que las parejas de esta índole vayan a centros de control de salubridad para que…

La noticia dejo de tener sentido para cierto par de mamíferos que la miraban atónitos pero con una muy mala mezcla de emociones cocinándose dentro de ellos.

Los presentes en la recepción del precinto veían como la coneja siempre feliz y dulce poco a poco cambiaba, eso no era nada parecido a la vez que la vieron queriendo despotricar contra Bogo, no, esta vez un aura casi homicida irradiaba de ella, varios dieron un paso para alejarse de ella. Por su parte también vieron al zorro, que ya no tenía su cara picara o sonrisa socarrona, no, ahora su ceño notablemente fruncido mostrando los colmillos ferozmente, pelaje erizado y garras ligeramente extraídas.

Bogo los veía de reojo, entendía su molestia y ofensa, pero no podía dejar que hicieran un show, no por lo menos estando en turno.

—Hopps, Wilde, vayan a descansar—les dijo con un tono firme y autoritario, ambos lo voltearon a ver y vio que estaban a punto de gritarle—No hablen a no ser que quieran ser suspendidos de manera indefinida, les he dicho váyanse, repórtense mañana después de las 10 am ¡Ahora!

Sin más opción ambos no hicieron más que seguir la orden a regañadientes.

— ¡Garraza! Quiero que hagas una relación de quienes se quedan y se van ahora, después vete tú también, te quiero aquí mañana a primera hora. Y los demás ¿Qué están viendo? Hay trabajo que hacer ¡Muévanse!

Estaban llegando a un punto peligroso de esta situación, salvajes, pandemias, y ahora vuelven a arrojar a un pobre grupo de supuestos culpables al fuego. Tenía una orden y debían cumplirla.

—Cuando anuncien a todos los que se quedan quiero sus colas y patas en la maldita calle patrullando no quiero más sangre ¡¿Entienden?!

Todos los oficiales corearon un ¡Sí señor!

Sonrió satisfecho a la menos tenia elementos confiables a su cargo.

Cuando un par de pequeños animales llego a su hogar, el macho azoto la puerta con furia y arrojo las llaves no pudiendo contener las ganas de golpear algo.

— ¡¿Cómo se atreven?! —Su pareja no estaba de mejor humor, Judy solo espero a que cerraran la puerta para gritar con furia y explotar a sus anchas— ¡¿Qué acaso son idiotas?! ¡Tenía que haber cerrado la entrevista! ¡NO ABRIR MÁS EL HOCICO!

El zorro solo pudo atinar a soltar un golpe con toda su fuerza contra la pared mientras gruñía como fiera.

La coneja se asustó por el ruido y voltea a ver y vio al zorro con el puño aun recargado contra el muro, pero se preocupó en cuanto vio una línea de sangre.

—Dios Nick—enseguida corrió para examinar su pata—Déjame ir por el botiquín-.

—No importa.

—Claro que importa, tu pata está herida-.

Su furia se esfumo al escuchar esa dulce voz preocupada por él, volteo a verla para mirarla y en ella ya no veía furia sino cariño y amor expresados él. Accedió a los movimientos de la coneja y deja que lo jalara delicadamente al sofá de la sala, se sentó ahí y la espero. Poco después la hembra regreso con hielo y el botiquín de primeros auxilios limpio la herida y la desinfecto con paciencia y amor, noto la reacción del zorro ante el alcohol.

— ¿Te arde?

—Un poco.

—Pensé que eras más delicado.

—No soy cachorro para estar llorando-.

— ¿Y la ves del golpe del museo?

—Me tomaste desprevenido además tienes la pata pesada-.

—No debiste hacer eso…

—Arreglare la grieta en la pared.

—No me importa la pared, me importa tu pata…

—No tenían derecho a decir que es algo que salió por los inter-especie…

—No me cayó bien ese comentario también pero…

La coneja fue interrumpida por el sonido de su celular, lo tomo y la foto de Garraza aparecía.

—Contéstale zanahorias él fue de los que se quedó de seguro por rato más.

La coneja contesto y solo alcanzo decir hola cuando se quedó muda la impresión o eso deducía Nick.

— ¿Zanahorias? —El zorro vio que Ben había cortado la llamada pues vio el celular prendido pero Judy solo estaba ahí sin moverse a excepción de su nariz— ¿Ocurre algo pelusa?

—Garraza dice que acaba de llegar un pandemónium a la comisaria.

— ¿A qué te refieres con eso? —Estaba nervioso-.

—Las familias de todos nuestros desaparecidos.

Nick hizo una mueca de incomodidad—bueno, era algo que tenía que pasar—dijo rascando su nuca.

—Y quieren demandarnos por calumnias y decir que sus hijos, hermanos o familiares son inter-especie—Nick bajo las orejas—El jefe Bogo tuvo que resolver esto en persona y con tacto que Bogo…—movió sus patas de forma incomoda-.

— ¿Se los dio todo a gritos?

—Más o menos

—Por lo menos creo que nos salvó de esa demanda ¿no?

—Técnicamente, pero estoy segura que mañana deberemos tratar con ellos, para eso me llamo Ben.

—Recuérdame comprarle unas donas extra grandes.

—Dime ¿Cómo consigues comida que se supone es exclusiva de mamíferos grandes?

—Zanahorias, si bien sabes que yo conozco a todo el mundo, es igual de importante conocer a los mamíferos más adecuados.

—Eres un zorro increíble.

—Cariño no un zorro, soy "El zorro" —De repente Nick vio su pata lastimada y su sonrisa se borró-.

—Nick, ya no pienses en eso, este es nuestro mundo ¿recuerdas? Nada de afuera nos puede…

—Judy… ¿Y si de verdad pasa algo malo?

— ¿No estas insinuando que le haces casos a esos idiotas?

—No en ese aspecto que acabamos de ver, pero…—El zorro bajo la mirada-.

Judy de inmediato fue con él para alzar su mirada y que se vieran a los ojos, en ellos vio temor, un temor que ella ha visto una sola vez.

Le sonrió con dulzura—Nick…

— ¿Y si te lastimo?

—No me lastimaras, yo tengo una fe ciega en eso, porque eres tú Nick—le dijo sin quitar su sonrisa-.

—Pero…—Judy puso un dedo en sus labios-.

—No hables más mi torpe zorro, nada malo pasara, si tú y yo estamos juntos nada malo nos ocurrirá, sé que tú me amas con cada célula de tu ser, por lo tanto sé que nunca me tocaras un pelo para hacerme daño, confió en ti tanto que en tus patas pongo mi vida Nick, soy tuya Nick— guía una de sus patas a donde tiene la marca que el propio Nick le hizo—Solo soy tuya, confió en ti ciegamente.

La declaración hecha de forma tan sincera y segura no pudo hacer más que conmover el corazón del depredador. Nick la abrazo con delicadeza y dejo su hocico en el cuello de su amada para inundarse con el olor de su adorada presa permitiendo que el miedo y temor se evaporaran en el aire, poco a poco Judy sintió que zorro se iba tranquilizando hasta que estese relajo completamente, se quedaron así un rato hasta que la hembra empezó a sentir unos ligeros lametones en su cuello.

—Nick—dijo en un suspiro cuando el zorro empezó a dar ligeras mordidas en su cuello-.

—Te amo Judy—le dijo antes de cambiar de objetivo y llevar las orejas de ella a su hocico y degustarlas a placer-.

Poco a poco la hembra fue despojada de su ropa por su amante que la atrajo hacia sí con deseo, lujuria y amor. Judy sentía como Nick acariciaba su cuerpo con paciencia y delicadeza como queriendo grabar en su memoria cada curva y detalle de su cuerpo. Ella se dejaba hacer mientras Nick usaba, garras, dientes, lengua para acariciar al amor de su vida, quien solo atinaba a soltar suspiros, ligeros gemidos, y acariciar la cabeza de su amado, hasta que el zorro se cansó del juego tranquilo, la tomo de su estrecha cintura y la alzo, se dejó caer de espaldas al sillón dejando a la hembra encima suyo. Judy soltó una risilla traviesa y se siente a arcadas sobre el zorro, lo ve con unos ojos increíblemente sexys antes de inclinarse y besarlo con pasión al mismo tiempo que va deshaciéndose de lo ropa del macho, no les importo nada, solamente arrojaron sus prendas sin ver adonde solamente se entregaron a su amor. El macho bajo su cabeza a los pechos de ella y sin pensarlo siquiera metió todo su seno a la boca degustándolo con alegría.

—Me encantan tus senos—le dijo lascivo antes de engullir el otro-.

Judy no podía hablar solo gemía de gusto al sentir las caricias de su amado zorro, su hocico en sus pechos, sus manos en su cadera y rabo.

—Nick ya no aguanto—le suplico con voz cortada al tiempo que separa sus pechos de su hocico-.

Lo miro, el zorro la miraba igual que ella, necesitado de más, tampoco podía esperar más por el evento principal. Judy asumió posición sobre el miembro del zorro, el macho soltó un suspiro impaciente al sentir la humedad y calor que rosaba ligeramente su masculinidad, una vez que Judy se acomodó poco a poco empezó a bajar, ante el primer contacto ambos soltaron un jadeo de placer, el sentir como poco a poco se fundían en un solo ser, la sensación causo que Judy alzara las orejas al tiempo que hacia su cabeza hacia atrás, Nick por su lado cerro los ojos y clavo sus garras en el sofá, simplemente la estrechez de su coneja era divina, tras tortuosos segundos la unión se completó, ambas entrepiernas chocaron. Tras unos segundos ambos lograron acostumbrarse y no perdieron el tiempo, la coneja empezó a moverse con un ritmo que hacía que el zorro empezara a soltar suspiros de placer.

—Judy…

—Eres mío Nick, mi zorro…

—Ah… p-p-p-p-pelus-s-s-s-sa

—Ninguna de tus amiguitas… Fue mejor que yo… ¿Cierto?

Si bien más que pregunta parecía una orden que tenía que responder afirmativamente el vulpino muy apenas podía pensar cosas coherentes.

—N-N-N-Ninguna ah… ninguna te llega…siquiera a los t-t-t-talones ¡Ah!

Judy cambio su velocidad a la vez que mordía el cuello de él.

Si ella no paraba él terminaría, y no quería eso, por lo que el zorro empezó a responder las caricias con la misma pasión e ímpetu hasta que de un movimiento sorpresivo cambio completamente los papeles, dicha acción sorprendió a la hembra pero no tuvo oportunidad de demostrarlo, ya que durante toda la maniobra Nick nunca salió de ella al contrario solo entro más.

—No te conviene provocarme coneja—le dijo con una voz ronca por el deseo—El zorro podría comerte.

—Entonces hazlo—le dijo con suavidad que solo excitaba más al zorro—Cómeme entera Nick—le dijo poseída por la lujuria-.

El zorro no pudo más que soltar un gruñido de deseo antes de empezar a besar agresivamente a su amante y empezar a embestirla con fuerza. El ritmo causo que Judy rompa el beso para jadear en busca de aire pues el ritmo impuesto por el zorro simplemente le impedía mantener el aire dentro de sus pulmones más que un par de segundos. El macho aprovecho eso para atacar nuevamente su cuello con su lengua y colmillos, Judy sentía los filosos dientes de Nick tan cerca de ella.

—Muérdeme Nick, ¡Muérdeme! ¡Márcame!

El zorro soltó un gutural gruñido, su lado racional perdía fuerza ante su excitación y este no pudo hacer más que acatar la orden que su hembra le dio. Ella sintió sus colmillos en su piel, lo tomo de la cabeza y lo atrajo hacia ella.

—No pares, sigue, sigue.

En cuanto el zorro comprendió el mensaje muy bien y sus colmillos empezaron a hundirse en la piel de la coneja, sintió poco a poco como un poco de su sangre salía de esas heridas, el sabor y calidez de la misma hicieron que su cerebro tuviera un corto circuito. Abrió sus fauces para besar con pasión a la hembra al mismo tiempo que tomaba sus piernas para ponerlas alrededor de su propia cadera para así aumentar más aun el ritmo.

— ¡Nick! —Judy grito extasiada al tiempo que alcanzaba su primer orgasmo-.

El vulpino sintió los espasmos de ella y no se detuvo al contrario puso más empeño en su labor sacando fuertes gemidos de su pareja la cual no podía mantener sus labios juntos, los gemidos de la coneja pronto pasaron a ser gritos de placer mientras el macho solo podía jadear y gemir sin parar igual que ella, pronto ella no tardo en alcanzar otro orgasmo, llevo sus patas a los hombros de Nick. Sentía como las embestidas de Nick se hacían cada vez más violentas y salvajes y si sus orejas no le fallaban sus gruñidos de macho alfa eran el preludio de que tendría un gran orgasmo, y en efecto poco después las embestidas del zorro fueron más rápidas pasionales hasta se hundió por completo en ella liberando así toda su semilla en el interior de su hembra. La fuerza y el cálido final fueron lo suficiente para llevar a la coneja a una nueva explosión de placer. El zorro dejo de moverse solo para caer sobre delicado cuerpo de su pareja, Judy lo recibió gustosa, ella acariciaba su suave pelaje mientras ambos normalizaban sus respiraciones, él aun no salía de ella, era como mantener una conexión única en el mundo. El zorro movió un poco su cabeza para así lamer con sumo cuidado la pequeña herida.

Soltando un suspiro—Es tu culpa si me vuelvo adicta a esto—le dijo ella mientras acariciaba su cabeza-.

—Puedo vivir con esa culpa—le dijo una vez que su respiración se calmó lo suficiente-.

Se acercó a la coneja y froto su cabeza contra la de ella. El zorro se acostó de lado llevándose a la coneja consigo.

—Te amo Judy

—Y yo te amo a ti Nick.

El zorro solo empezó a oler el cuello de ella y la hembra sintió como algo de nuevo se encontraba entre sus muslos.

Judy miro asombrada al macho.

—No creas que hemos terminado coneja…

Esa noche hicieron el amor hasta el punto que sus cuerpos se negaron a continuar con tan mágico ritual, cayeron exhaustos y sudorosos, pero sonrientes, felices, se tenían y mientras eso tuvieran para ellos estarían felices, completos…

Al día siguiente el zorro despertó con un cansancio físico total, sentía como si hubiera corrido un maratón y hecho 10 veces el circuito de obstáculos de la academia, pero su sonrisa de idiota nadie se la quitaría, volteo su vista hacia abajo y acurrucada estaba su dulce perdición de ojos violetas, ella lo miraba feliz y con una sonrisa alegre, sin duda verla despierta a su lado cada mañana hacia que todo en la maldita vida valiera la pena.

—Buen día Zanahorias ¿Cómo está mi dulce y fogosa coneja?

Ella se sonrojo un poco pero emulo su tono pícaro—De un excelente humor y muy satisfecha…

— ¿Así? Algo interesante en la cena debo suponer.

—Algo así, solo puede decir que me dejaron muy bien servida.

—Las veces que quieras encanto, es un placer…literalmente

Ambos rieron un poco antes de besarse.

— ¿Listo para hacer de este un mundo mejor?

—Siempre que sea contigo estaré listo.

Ambos e levantaron, se dieron una ducha (Obviamente compartida), desayunaron y se fueron a la estación, aún tenían el pelaje ligeramente húmedo cuando llegaron, estaban ya en un punto en que empezaron a dejar pequeños trazos de su relación, como ese día una clara prueba de que se bañaron justo a la misma hora y ambos no secaron sus pelajes adecuadamente o que simplemente compartieron ducha. Incluso Nick se lavó con el acondicionador con aroma a zanahorias tropicales de Judy. Francamente a ambos les importaba una mierda su supuesta "reputación" o buen nombre. Ambos estaban como si nada durante su jornada organizando todo lo que tenían, ahora este caso era especial, mientras caminaba por uno que otro pasillo más de un lobo o cualquiera con alguna nariz medio decente asomo la cabeza cuando pasaba alguno de ellos por su curioso aroma.

Sin embargo ambos no sabían que el reloj ya había dado inicio a su cuenta.