Entre chiflidos y aplausos de sus compañeros Judy besaba a diestra y siniestra a Nick en el suelo quien feliz de la vida se dejaba hacer. Entre risas y sin querer parar todo aquello Nick abrazo a Judy y se levantó con ella en brazos, él dejo a su zanahorias en el suelo, mostrando una genuina sonrisa de felicidad y con toda la delicadeza del mundo puso el anillo en el dedo de su amada, todo esto teniendo de público a sus compañeros. Judy vio conmovida la acción de Nick y lágrimas de alegría salieron de sus ojos como pequeñas perlas.

—Bien, bien, bien ya es suficiente de tanto amor y azúcar o voy a vomitar—corto el momento el búfalo-.

—Pero Jefe—Nick lo vio con una cara socarrona—Usted me ayudo con todo este teatro-.

—Cállate o me harás arrepentirme de esto—vio a Judy—Váyanse de aquí par de tortolos, no me sirven si están en las nubes y con una mirada perdida.

—Ah…—Judy iba a objetar pero pronto Nick la jalo a su lado-.

—Es el mejor jefe del mundo señor, gracias enserio y tiene razón no voy a poder dejar de mirar en todo el día a la futura señora Wilde—lo dijo con énfasis mientras le dedicaba una mirada intensa a la coneja-.

Judy de inmediato se ruborizo y cayo de nuevo en la ensoñación al darse cuenta que ahora era ¡La prometida de Nick! Solo atino a soltar una risa tímida como una colegiala.

Bogo solo suspiro dándose cuenta que tenía más razón de la que realmente pensaba—Fuera ya—soltó en un bufido mientras pasaba su pesuña por su rostro-.

Ante eso Nick saco a una Judy encantada tirándola de la pata. Más pronto de lo que cualquiera se hubiese imaginado ambos estaban en la patrulla, Nick conducía mientras Judy miraba maravilla el anillo en su dedo, era dorado con un diamante que brillaba como las mismísimas estrellas, aunque no conocía de joyería ella podía notar que era una pieza personalizada, pues donde el anillo hacía la unión para sostener el diamante cada lado tenía la forma de la cabeza de un conejo y el otro extremo la forma de la cabeza de un zorro. Era un detalle sumamente dulce y romántico.

—Nick…Esto es…

—Es solo una muestra de mi amor Judy—le dijo con honestidad—lamento mucho el susto con lo del robo, pero fue lo mejor que se ocurrió para que realmente te sorprendieras con tu pedida de pata-.

—Jamás pensé que lo fueras hacer frente a todos. En el precinto.

—La ZPD fue lo que nos unió, si tú no hubieras sido oficial nada de esto hubiera sucedido así. Por lo que me dije que lo tenía ser así.

—Gracias Nick…Te juro que tratare de ser la mejor…Esposa…—le dijo aun con gran emoción-.

—Siempre y cuando a mí me dejes ser el mejor esposo. —le dijo con un guiño-.

Soltó una risita alegre—El anillo es muy hermoso Nick. ¿Dónde lo compraste?

—Lo pedí especial y único para demostrar nuestra unión, es bueno tener un amigo que conoce sobre este negocio desde el hecho de hacerlo desde cero.

—Sin duda sabes cómo sorprender a una hembra—le dijo aun viendo el anillo sabiendo que era único en su tipo dado por su muy amado zorro-.

—No me interesa sorprender a todas, solo a la mía—le dijo confiado-.

Judy volvió a suspirar encantada. Realmente hoy es un día muy especial.

Era muy temprano ese día por lo que pudieron ocupar todo su tiempo para celebrar y ¿Por qué no? ¡Decir la gran noticia!

Pronto entre sus amistades la noticia se rego como pólvora, una cascada de llamadas, solicitudes de visitas, invitaciones a cenas, todo para la pareja. Pronto tuvieron que hacer una agenda para atender a todos…Tenían una cena con los Big, Sara los iría a ver más tarde, a su siguiente descanso debían ir a las madrigueras, tenían un desayuno con la familia Nutriales y demás.

Primera parada, la casa con la familia de Nutrias. Fue una primera experiencia para ambos, desde platicas, miradas, e incluso detalles futuros, todo era nuevo para ambos, A Judy la idea del matrimonio nunca le cruzo por la mente mientras que a Nick, en su vida pensó arrodillarse y sacar un anillo ni en su más elaborada y maquiavélica estafa.

Y ahora ahí estaban. Recibiendo preguntas de las cuales con toda honestidad no tenían ni idea de cómo contestar, frases nerviosas, tartamudeos, sonrojos, eran las reacciones de los jóvenes novios. Pero no le quitaban lo dulce a ese almuerzo con la familia.

Siguieron su día con más llamadas pidiendo confirmación o felicitándolos por la fecha…

La puerta de la casa se abrió pasada la una de la mañana, Judy entro sujetada del brazo de Nick llevando una bolsa de regalo de buen tamaño, ambos estaban bien vestidos, Nick llevaba un traje color gris y una corbata roja, mientras Judy un vestido de Nuche color azul oscuro y pegado a su deliciosa figura, Nick la vio dar un par de pasos dentro mientras él se soltaba para cerrar la puerta de su hogar después la vio con intensidad mientras ella se movía de manera casual, vio sus curvas, sus hermosas orejas moverse a un ritmo hipnótico, sus caderas balanceándose…

—Fru Fru fue muy dulce con este regalo debemos hacer algo para compensar—Habló la coneja risueña, si habían bebido un poco, tal vez por eso estaba un poco más alegre de lo habitual—Debemos…—Se calló al notar un par de ojos verdes brillantes mirándola con hambre—N-N-N-Nick-.

—Te daré 15 segundos de ventaja para llegar a la cama zanahorias—le dijo con voz ronca—Oh puedes luchar

El corazón de Judy se aceleró, no por miedo sino por excitación, sonrió malicia…

En la residencia se escuchó uno que otro mueble caer, un florero romperse o cosas así hasta que la casa se llenó de otros sonidos, los gemidos de Judy desde la sala, y los jadeos de Nick. Judy estaba desnuda acostada en la mesa del centro de la sala mientras Nick tenía su hocico en su entrepierna moviendo su lengua con vehemencia dentro del cuerpo de su prometida, Judy empezó a jadear con fuerza y Nick sintió su lengua presionada por las paredes internas de Judy, Judy disfruto de su segundo orgasmo de la noche provocado también por la lengua de su amado. Cuando bajo de su alta orgásmica lo cual no fue pronto pues el condenado zorro seguía chupando y bebiendo el producto de su trabajo, pronto se sentó tomando la cabeza de Nick de entre sus piernas y lo beso con pasión aun probando su propio sabor, entrelazando sus lenguas y tan rápido como lo empezó rompió el mismo beso.

—Quítate los malditos pantalones Nick.

El zorro sonrió con arrogancia antes de atender la petición de su hembra, cuando Judy vio aquel miembro grande erecto sus ojos brillaron y lo atrajo de nuevo hacía ella en beso para que se colocara sobre ella, el vulpino no perdió el tiempo y entro en Judy, gruño deseoso y soltó un jadeo, cada vez que se unen por un segundo regresa a su primera vez juntos, una vez pasado ese segundo los labios de su amada recorren su cuello y el zorro reacciona con el mismo trato al tiempo que empieza a mover su cadera, pronto los dos empiezan a gemir felices, Judy no tardo en abrazar la cadera del zorro con fuerza con sus piernas. El tiempo pasaba y ya habían cambiado de lugar varias veces quedando esta vez estaban en el sofá, Ahora Judy era quien estaba arriba realizando rápidos movimientos con sus caderas provocando sonoros gemidos de gusto por parte del zorro quien estaba ligeramente apoyado en uno de sus brazos para poder alcanzar los senos de Judy con libertad y morderlos y chuparlos a sus anchas. El zorro ya había terminado una vez y Judy buscaba la segunda y tercera vez en la noche, cuatro si era posible, y Nick estaba encantado por ello…

Para el final estaban en su habitación, Judy gemía con fuerza mientras estaba de cuatro patas y Nick la penetraba con fuerza, ella sintió sus embestidas cada vez más fuertes y erráticas por lo que se dio cuenta que acabaría pronto, un par de embestidas apasionadas más y Nick termino dentro de ella llevándola a su séptimo orgasmo de la noche, el zorro se dejó caer sin salir de ella arrastrándola a la cama con él. Nick rápidamente la abrazo mientras jadeaba. Ella solo se acomodó y sentía como su miembro perdía rigidez dentro de ella, suspiro encantada, pronto sintió como Nick empezaba a mordisquear sus orejas

Soltó una risa pequeña—Me haces cosquillas Nick-.

—Pero sé que te gusta—le respondió con el "Hocico lleno"

—Mucho—le confirmo-.

—Pero note algo—Eso provoco que Judy lo volteara a ver con una ceja en alto—Tú pasión y amor me dejaron sin aliento como nunca pero…Zanahorias te vi muy empeñada en que no dejara escapar ni una sola gota de mi—le dijo tranquilo pero notando algo curioso—Y lo has hecho más veces—le dijo sin ningún tipo de molestia, solo duda-.

—Pensé que no lo notarias…

—No soy tan despistado, sobre todo cuando tengo que ver que no me deje llevar o te lastime con mi fuerza, siempre estoy al pendiente. ¿Qué pasa?

—Estoy en mi periodo de fertilidad—le dijo sin más y vio la mirada expectante por lo que suspiro y se volteó para verlo a los ojos—Nick, mis óvulos están listos, y aunque nuestra sangre no es compatible eso no significa que no puedas fertilizarlos, pero al ser inviables mi cuerpo los desecha al no contar con los genes adecuados, pero eso no significa que por uno o dos días no este "Embarazada" de ti.

—Zanahorias…

—Sé que es tonto pero me siento…. —sin embargo fue interrumpida por un beso-.

—Debiste habérmelo dicho tontita…yo no sabía que era posible…

—Ni yo…Sara me lo dijo, es un proceso tan natural….

—Judy si realmente quieres podemos…—esta vez la coneja lo interrumpió a él de la misma forma-.

Terminando el beso—No Nick, te lo dije antes y lo repito, no quiero cargar crías que no sean tuyas y mías.

—Pero…

—Oh ¿Tú quieres embarazar a otra?

Ahí el zorro volvió a comprender—Por supuesto que no. No quiero que nadie más lleve mis cachorros más que tu.

—Entonces no más cosas de estas, así soy feliz contigo y lo seré el resto de mi vida-.

— ¿De verdad señorita Hopps? —le pregunto con cariño-.

—Claro que sí, pero recuerda que soy la futura señora Wilde-.

Con esa declaración ambos se besaron antes de ir a dormir al fin…

Pronto los días pasaron y al fin venia lo bueno, claro que estaban ya en camino directo a las madrigueras. Esta vez tomaron el tren pues Judy no quiso causar más molestias con préstamos o cosas, ambos decidieron ir con el pequeño conjunto que la musaraña les regalo hace unos días en la cena.

Mientras estaban en el tren la coneja se puso a pensar, el ronquido de Nick le dio una pequeña risa y de ahí siguió pensando en la cena con los Big, veía la playera de Nick y la recordó.

Flash Back

Ambos habían recibido la invitación desde temprano y ya estaban duchados, listos para cambiarse…aunque tal vez no, los dos estaban batallado un poco para elegir su ropa para la velada, bueno, en realidad Judy era la que batallaba, ella no era de cosas sofisticadas o elegantes, Nick por su parte sabía que traje iba a usar, los dos estaban desnudos en su habitación, Nick la veía acostado en la cama con los brazos tras la cabeza.

—Zanahorias, la cabeza te va a explotar—le dijo despreocupado como siempre-.

—Nick tú no me estas ayudando y dijiste que lo harías—lo voltea a ver— ¡Nick! —Le reclamo abochornada pues noto su clara erección-.

— ¿Qué? —le dijo sin inmutarse—Estoy disfrutando de la vista, viendo a la coneja más bella del mundo usando nada más que una sonrisa—Se encogió de hombros—Es obvio que me emocione de ver esas majestuosas caderas al aire-.

La coneja solo se coloreo más y le dio una mirada entre indignada y alagada. Al ver que cumplió su objetivo el vulpino se levantó con una sonrisa y se dirigió impúdicamente a su lado.

—Bueno, veamos, eres delgada, curvilínea, estilizada y con un cuerpo de infarto que me hace babear.

Sin embargo recibió un fuerte codazo de la coneja—Nick por favor.

— ¿Qué? Solo digo la verdad, así que busquemos algo que resalte tu inaudita belleza zanahorias—el vulpino se puso a hurgar dentro del armario viendo cómo se vería su menuda novia con cada prenda que veía—Ajá con esas piernas ¿Qué tal está arma mortal? —Le muestra el vestido que al final llevo esa noche. Si se opuso en un principio pero Nick logro convérsela de probárselo, debía admitir que ese vestido no era suyo, sino que se lo paso una de sus hermanas mayores cuando fue con Nick a las madrigueras la primera vez, le dijo que ella no podía usarlo más pues desde que tuvo sus camadas después de su boda ya no era tan fácil usar esos vestidos, y como ese le dio varios, por suerte tenían la misma talla…cuando se lo vio puesto debía admitir que se le veía súper bien, después del vestido siguió el poner un discreto pero seductor maquillaje, cuando termino vio que Nick ya ataviado en su traje lo veía como un bobo con una pequeña gota de baba en sus labios, sonrió apenada pero complacida.

El señor manchas paso por ellos 20 minutos después, la familia de musarañas y los osos polares los recibieron, obviamente la más efusiva era la hija del capo mafioso, sentimiento que contagio rápidamente a Judy, pronto ella le pidió ver el anillo y fue así que apenada pero orgullosa les enseño el anillo.

Fru Fru vio maravillada la pieza de joyería y Mr. Big también se sorprendió por el trabajo tan perfecto de esa pieza que representaba perfectamente el amor de ambos. Después de elogios y las obvias facilitaciones siguió la fina cena preparada para ellos. Claro con más preguntas durante ese momento…

—Y ¿Cuándo será el gran día? —Pregunto la joven-.

Nick casi se ahoga y tuvo que dar un largo trago a su copa para no empezar a toser, mientras Judy vio a su amiga con genuina confusión y una nariz temblorosa.

—Aun no afinamos detalles…después de todo se lo propuse hoy mismo y no hemos hablado enserio de esas cosas aun.

—Deberían de hacerlo pronto, es un enorme trabajo planear una boda—les menciono la hembra-.

—Mi hija tiene razón niños, tienen mucho trabajo por delante—les dijo la vieja musaraña—Espero que tomes esta responsabilidad como todo un macho Nicky—le dijo en tono de advertencia-.

—Por supuesto que si Mr. Big, hare todo lo que este en mi para dar el ancho como el esposo de una hembra tan maravillosa como Judy—le dijo seguro y solemne

—Esa es la voz que quería escuchar—asintió el capo-.

— ¡Ya sé! Judy querida yo te comprare el vestido, es lo menos que puedo hacer por ti y no acepto un no como respuesta, ya que ese será tu regalo de bodas de mi parte —le dijo la joven musaraña-.

— ¡Hay amiga muchas gracias! —Judy le dijo conmovida hasta el Alma y los ojos algo cristalinos-.

Mr. Big Solo sonríe y ve a los dos—Yo personalmente conseguiré el ministro y arreglare la ceremonia-.

Los dos los lo ven con sorpresa, después se ven entre ellos antes de sonreír y asentir.

—Sería un honor Mr. Big—le dice Judy con una sonrisa radiante—Le estoy eternamente agradecida por sus cuidados para con nosotros-.

—Yo a usted le debo la vida señor, y más aún el poder estar aquí hoy y poder celebrar que le pedí a Judy ser mi esposa es gracias a usted, es por eso que me gustaría que usted y la señorita FruFru fueran quienes velaran nuestro enlace matrimonial-.

Ante la propuesta de apadrinamiento la anciana musaraña se levanta de golpe de su asiento con una expresión feliz—Por supuesto que si muchacho-.

—Muchas gracias Mr. Big—ambos le dicen al mismo tiempo-.

Enseguida Judy ve a Frufru

—FruFru me gustaría que fueras mi dama de honor-.

— ¡Encantada Judy! Es más en cuanto me entere de la noticia, fui y les compre un pequeño regalo—pronto un oso polar les dio una bolsa de regalo de tamaño considerable-.

Los novios abrieron la bolsa y vieron el peculiar juego de prendas, a Judy se le iluminaron los ojos y Nick sonrió algo nervioso…

Sip fue una buena noche.

Fin del Flash Back

Una pequeña vibración la atrajo de nuevo a la realidad, eso y que la cabeza de Nick se recargo en ella. El vulpino había caído dormido unos minutos después de salir de la estación esa mañana y no se lo reprochaba, ella también hubiera dormido de no ser por el hecho de que le encanta viajar y ver las panorámicas, la primera vez que fue con su novio admitió que por sus nervios casi no durmió y por eso cayo en el viaje en auto, pero ahora se sentía tan fresca como una lechuga. Nick por su lado…le gusta dormir. El camino siguió hasta que llegaron a su destino, el zorro se despertó por un "suave" codazo de Judy al salir del tren un ejército de mini-pelusas para Nick, derribo al zorro sin siquiera darle una oportunidad ante la sorpresa de la misma Judy, zarandeaban al zorro, lo estiraban, abrazaban, las niñas hasta lo besaban en la mejilla, todos diciéndole: ¿De verdad serás nuestro nuevo hermano? ¿Te vas a casar con Judy? ¡Bienvenido a la familia! ¿Vas a ser un Hopps? Y así un sinfín de cosas aun atónito, sorprendido y perplejo Nick.

Bonnie veía la escena con una sonrisa y Stu lo grababa para deleite de Judy, la coneja lo dejo "sufrir" un rato hasta calmar un poco a sus hermanos pequeños. Esa sí que fue una bienvenida que Nick no podrá olvidar nunca…

Cuando llegaron a la granja Hopps y por fin todos los felicitaban también notaron la ropa de ambos, una playera con una leyenda enfrente y atrás, Nick tenía una playera que decía "Si me pierdo, devolver a Judy" y Judy tenía una blusa que decía, "Yo soy Judy" ambas con un vistoso corazón. Era lindo la verdad, y era motivo de muchas miradas, las cuales eran variadas, que iban desde apoyo, indiferencia, recelosas, pero nadie decía nada malo o negativo, al contrario, ánimo y apoyo o un respetuoso silencio, en la casa de sus ahora si futuros suegros oficialmente, pronto como siempre las preguntas no se hicieron esperar y al ver lo perdidos que estaban en el tema, los ya casados o casadas empezaron a orientarlos, pronto y en una buena charla, se decidió que la familia Hopps organizaría el evento y muy rápido se sacó una lista de invitados parcial, también proveerían todo para la comida, para gustos vegetarianos, directos de la granja claro.

Y así fue ese fin de semana, en la noche Stu no puso tannnntaaaasss excusas o trabas para que Nick durmiera en la habitación de Judy, después de que Bonnie "amablemente" le explicara y aclarara que el joven zorro ya era casi un miembro oficial de la familia, le dio a su hija un anillo para oficializar su compromiso y pasaran una buena parte del día planeando su boda de forma estructural, por lo que el conejo mayor cedió al final, no sin antes darle una severa mirada al vulpino.

Esa noche después de una deliciosa cena Judy estaba recostada sobre el zorro paseando su pata por el pecho de este, claro ambos estaban desnudos, Judy atranco doblemente la puerta y le pidió a su madre que controlara a su padre y por si acaso puso una cajonera en la puerta.

—Realmente todo esto está sucediendo—le dijo Judy con la mirada pérdida-.

—Y más rápido de lo que pensé…—le confirmo Nick acariciando sus orejas—Me siento tan emocionado como un adolecente-.

Judy solo ríe con dulzura—Yo me siento como una niña ilusionada con su príncipe azul-.

—Un príncipe ¿Yo? —le pregunto incrédulo-.

—Uno único en su tipo—le dice con cariño-.

—Yo más bien me veo de otra forma-.

—Haber dime.

— ¿Recuerdas el cuento de la conejita de la capucha roja?

—Yo soy el gran zorro malo que quería robar, pero no la canasta de comida, yo me quiero robar a la dulce, tierna y hermosa coneja para tenerla a su lado para siempre.

—Pues esta conejita se ira gustosa con el gran zorro, pero no es malo, solo es incomprendido y solitario en este mundo, pero ahora esta conejita, que si bien no es tierna—le aclara—Hará que ya no se sienta solo y dará lo mejor de sí misma para hacerlo feliz.

—Ya me haces feliz mi zanahorias-.

—Y tú me haces feliz a mi Nick-.

Ambos se ven a los ojos—Te amo—se dicen al mismo tiempo…