NOTA DEL AUTOR:

Oficialmente puedo decir que la historia se subirá semanalmente a partir de ahora, este es el primero. Gracias a todos por leer y de verdad aprecio sus comentarios. Por favor sigan comentando, que estamos en lo último. Gracias.

Pasaba el tiempo volando, cada día se acercaba más el gran día y Nick lo sabía, así que seguía un paso más dentro de todo esto…

Las despedidas de solteros.

Si fuera por él, no la haría, la verdad no piensa en eso como algo necesario antes de su boda, peeeeeeroooooo, su buen amigo Finnick si, y estuvo, insiste, insiste, molestando, molestando…Nick era un zorro paciente, pero hasta él tiene sus límites y el enano dijo que solo lo dejaría en paz una vez que aceptara y dijera que sí, cuando estuvieron de frente y ambos zorros estrecharon zarpas Nick sintió un muy mal presentimiento. Y claro, si él iba a tener que pasar por eso, su querida zanahorias también.

Obvio la primera respuesta de la coneja fue un terminante no. Se lo volvió insinuar y termino negándolo de nuevo, el zorro no tuvo más remedio que pedir refuerzos, pues Judy podía llegar ser muy necia y terca, al punto de no dar su brazo a torcer.

FruFru, Nick, Sara, Skye e incluso la señora Nutriales fueron los encargados de convencer a Judy, fueron días de presión sutil entre ellos hasta que la coneja solo acepto. Con la única condición de que nada extraño sucediera.

Cuando finalmente se dio una fecha la vulpina ártica se puso feliz se puso feliz, estaba en la cama con un camisón negro y dio un saltito de alegría, Jack a su lado, quien leía un poco noto su cambio de humor.

— ¿Algo bueno Skye? —Le pregunto un poco interesado-.

—Siii ¡Tenemos planes! —le dijo feliz-.

Alzo una ceja— ¿Tenemos? ¿Cómo que tenemos?

—Sí, voy a la despedida de soltera de Judy y tú iras a la de Nick—le dice con toda la naturalidad del mundo-.

—Pero…—sin embargo fue interrumpido de nuevo-.

—Es el siguiente mes Jack así que tenemos que pedir permiso.

—Y dos meses después tenemos que pedir permiso para su boda ¿No crees que son muchos?

La vulpina solo cruzo sus brazos y alzo una ceja—Jack ¿Qué es lo que más nos reprocha el jefe?

—Eso…—Jack solo pudo torcer un poco el hocico-.

Si era franco sí, tenían muchos días de vacaciones pendientes y sin usar que se iban acumulando. Si era sincero consigo mismo era bastante obsesivo en algunas cosas, el trabajo por ejemplo y siendo el más "normal" de entre todas las que tenía, pero realmente el sentía que no necesitaba esas vacaciones o días de ocio, su descanso semanal y fines de semana de vez en cuando eran suficientes para él y ya que Skye no muestra rasgos de estrés y agotamiento estima lo mismo, la seguridad y bienestar de su pareja era su prioridad y obvio que tomo nota de ello y lo hablo seriamente la primera vez que lo siguió en ese ritmo, él mismo le insistió que podía tomar esos días cuando quisiera pero ella se negó a dejarlo atrás, así que trato un enfoque diferente y cedió el ir de vacaciones con ella, sin embargo la vulpina se negó de nuevo dejándolo más confundido hasta que finalmente ella propuso un punto medio, literalmente, solo tomarían la mitad de sus días o incluso menos para no afectar el ritmo del trabajo impuesto por ambos, no del todo seguro acepto, sorprendiéndose de lo bien que resultaron las cosas, eso sí noto un detalle que es probable que haya sido el origen de ese éxito. Las noches, absolutamente todas, la pasaban juntos, ya sea en su "casa" o el apartamento de Skye, no todas las noches eran de sexo, en su mayoría sí, pero no todas, pues francamente es algo que ambos no pueden resistir, pero lo más relajante y onírico es esa paz que siente cuando la tiene en brazos, aquella que logra que su tensión desaparezca, su estrés se esfume, lo primero que hace cuando llegan a casa es abrazarla, ese abrazo cálido que le recuerda que aún está vivo, que ya no tiene que luchar a muerte, que ya no es una simple herramienta, que tiene a alguien a quien proteger, Y vivir por ella.

—Tú ganas—cede al final-.

—Eres el mejor Jacky—lo abraza-.

Eso sí, a veces se siente como un muñeco. Aunque uno afortunado, pues siempre termine entre ese par de pechos.

Primero les toca a las damas, según los "caballeros", la cita era en un club nocturno, FruFru pasaría por todas en una limusina, entre las principales invitadas, obviamente la novia Judy, Sara, Skye, FruFru y otras amigas que Judy hizo en el precinto, Jack se quedó con Nick y al día siguiente iría con el zorro rojo a la suya, al no tener algo mejor que hacer Nick llevo a la liebre a un bar y llamo al zorro del desierto para ver el plan de su despedida. En aquella mesa solo se veía a Finnick masajeándose las sienes al ver a esos dos. Ya tenían un buen rato ahí hablando de todo un poco. Sobre todo de la relación de Jack y Skye.

—Estos jodidamente retorcido e irónico, solo a ti te puede pasar—le dijo a Nick al saber los pormenores de Jack como pareja de Skye—Aunque tienes buen gusto, esa ártica está muy bien-.

—Sí, tengo buena suerte—dijo antes de dar un sorbo a su Ron-.

—Ves, él sabe—le dice a Nick bebiendo su cerveza-.

Nick bebió de su vodka aun rolando los ojos— ¿No podemos contar esto como mi despedida?

— ¿Bromeas? ¡Claro que no! —Le espeto el pequeño zorro—Ya lo tengo planeado, en tu vida juraste que jamás te casarías y mucho menos serias tú el que lo propusiera. Pero adivina, te veas a casar y fuiste tú el que me pidió que fabricara ese ridículo anillo de amor verdadero-.

— ¿Tú hiciste el anillo? —Jack de inmediato se interesó, había visto el anillo de Judy y realmente le llamo la atención ese trabajo de joyería, estaba un poco indeciso sobre preguntarle a Nick donde lo compro-.

—Fue un trabajo especial que le debía a este tarado-.

—Gracias hermano yo también te quiero—Nick le dijo con sarcasmo de sobra—Pero enserio Finnick, No quiero prostitutas, Desnudistas… ¡Ni ambas! —Le espeto muy serio-.

—Le quitas la diversión a la vida.

—Finnick No arruinare mi matrimonio por una noche loca, ya tuve bastantes en estos diez años, puedes organizar una borrachera si quieres pero no le seré infiel a mi futura esposa.

—Para tu mayor información genio ya sé que hacer—le presume—Además ¿No crees que la coneja no lo hará?

—Por supuesto que no. Solo salió a divertirse con un montón de hembras en limusina—conforme hablaba un escalofrió paso por su espalda que le erizo todo el pelaje-.

Jack por su parte tuvo un mal presentimiento y su expresión también lo dejo ver-.

—Por favor no empiecen los dos, era una broma ¿Por qué esas caras? —Les comento Finnick fastidiado— Fueron a beber ellas solas y a irse de fiesta ¿Qué podría salir mal?

Y como invocado por la ley de Murphy el teléfono de Nick sonó, el vulpino estaba a punto de gritarle al enano que no dijera eso cuando el teléfono lo interrumpió.

Cuando Nick vio el identificador se puso pálido al instante…

20 minutos después en un punto de Tundratown, las luces de las patrullas, el edificio rodeado, varios oficiales tenían muecas incomodas, estaban a las afueras de un bar, motivo del llamado.

Trifulca en el interior…

Pronto vislumbraron en la puerta como salía un zorro rojo con una coneja en brazos.

Nick estaba con una cara digna de fotografía, incomodo, sonrojado, avergonzado y realmente confundido. Mientras la presa que llevaba encima se veía totalmente opuesta, feliz, alegre y muy risueña. Claro estaba, bastante borracha.

— ¿Tienes idea de la cantidad de favores que pedí para que mantener esto fuera del conocimiento de Bogo? —le dijo bastante serio mientras trataba de mantener la compostura pues la coneja mordisqueaba y besaba su cuello-.

—La misma cantidad que yo para que no las arrestaran—Mencionó Jack atrás de él igualmente cargando a su vulpina en un estado igual solo que esta mordía su oreja-.

— ¿Seguro que no habrá problemas? —le pregunto nervioso.

—Completamente—dijo con la oreja libre un poco gacha y sintiendo un poco de incomodidad-.

Ambos no esperaron a nada y se llevaron a sus parejas, por suerte paso con todas las demás igual, no habría ficha de arresto ni nada… cuando Nick iba de regreso con Judy (le pidió prestada la camioneta a Finnick) llamo a Mr. Big Y realmente tuvo mucha pena al hacerlo.

—Señor yo…

—No te preocupes Nick—la anciana musaraña lo interrumpió

—Enserio lo lamento señor esto fue…eh

—Conozco a mi hija y su influencia…eso y el encargado del bar me llamo—dijo con un gran suspiro—Ya lo sé todo

El conocía a su hija mejor que nadie en el mundo. De jovencita Frufrú se dejó llevar por el estilo de vida de una heredera rica, fiestas y reventones eran casi a diario y claro que esa cualidad era bastante contagiosa, más de una docena de veces se metió en problemas y demás, multas arrestos y citatorios. Por suerte aun estando en la universidad apenas iniciando su segundo semestre conoció al chico que ahora es su esposo, ese muchacho se convirtió en su mejor amigo y en una influencia muy positiva para ella alejándola de ese mundo de problemas y con el pasar de los años el amor floreció entre los jóvenes convirtiéndose en una pareja feliz, su hija ya no era chica salvaje en las fiestas…o no lo era hasta hoy de nuevo. La despedida de la coneja empezó bien, pero poco a poco los juegos y todo empezó a incluir alcohol, los ánimos estaban muy altos y de pronto otro grupo de hembras con unos cuantos tragos de más también escucho que Judy se casaría con un zorro y de pronto todo literalmente ardió cuando insultaron la relación de la coneja. Por suerte el lugar es propiedad de los Big y el incidente se sofocó, pero no se evitó que alguien en medio del alboroto llamara a emergencias, por suerte él ya tenía en su bolsa a los que custodiaban esa zona del distrito, así que nadie se vería afectado por un "incidente" provocado por el alcohol.

Nick solo suspiro—Sera un día para recordar sin duda-.

— ¿Crees que logre recordar algo?

—Pues…—eso lo tenía en duda también, jamás la había visto tan borracha-.

Sin embargo no pudo terminar de hablar cuando de pronto Mr. Big del otro lado de la línea empezó a escuchar "Judy ¿Qué demonios? No espera, no me, no espera Judy estoy hablando por teléfono, suéltame Judy, así como varias risillas de la coneja y algunas frases como "Galán o zorrito encantador"-.

—Mejor me despido muchacho. Creo que estarás ocupado-.

Y antes de Nick pudiera objetar algo le colgó. El zorro se sonrojo profundamente mientras dejo de apartar a la contenta coneja. Sin duda no era su noche, cuando llego a su casa vio al zorro del desierto acostado en el porche viendo el cielo, llego, cargo a su novia y le hizo una seña al pequeño depredador mientras cruzaba a su lado, dejo a la coneja en su habitación y le dijo que se pusiera cómoda y que lo esperara un poco. Bajo de nuevo para hablar un poco con Finnick.

— ¿Por qué no esperaste dentro? —Le cuestiono confundido—Pudiste ver la TV y comer algo-.

Finnick lo vio de reojo—Ese era el plan original pero…—luego puso una cara un poco rara—Mejor salí después de estar un rato adentro-.

— ¿Por? —Alzo una ceja con sospecha-.

—Wilde…No lo tomes a mal, acéptalo como consejo. Si vas a invitar a otros mamíferos a tu casa, primero compra un buen neutralizante de olor—lo último si lo incomodo lo suficiente como para que lo mostrara su rostro-.

Instantáneamente la cara de Nick muestra la vergüenza y un notorio color rojo en las orejas, trato de decir algo pero solo pudo carraspear.

—No lo digo por ofender, pero en cuanto entre solo pude detectar el apareamiento en el ambiente así que mejor te espere aquí y solo fue en el recibidor, no quiero imaginar la sala o alguna otra parte.

—Lamento eso—al fin hablo el zorro rojo—Y tienes razón lo hare.

—Dejemos de lado eso, ya me dio escalofríos, ¿Qué diablos paso? La coneja se veía dada vuelta-.

—Se les paso la pata en la fiesta-.

— ¿Frufru?

—Es posible—dijo rascando su cabeza un poco perdido—No importa, pudimos solucionarlo a tiempo-.

—Bien, si ese es caso mejor me iré. Dame mis llaves—Extendió la pata-.

Pronto Nick se las dio—Te debo una…

—Me debes muchas así que…

Pero antes de que terminara de hablar la puerta se abrió de improvisto.

—Nick ven ya—Una aún muy desinhibida Judy salió a buscar a su novio-.

La chica solo lleva ropa muy práctica. Nick agradecía a toda deidad en su cabeza que la ropa que usaba fuera sus playeras como una especie de vestidos. El zorro sabía que solo llevaba encima esa playera y bragas nada más. Pero la tela no era traslucida lo cual lo aliviaba de gran manera, vio a Finnick el cual la veía con una ceja alzada pero nada más.

El zorro del desierto lo vio—Esta ebria, métela antes de que…

—Oh Finnick, no te había visto—la hembra fue y lo abrazo-.

—Oye coneja suéltame—le dijo tratando de librarse-.

—Realmente eres adorable—lo atrajo más a ella-.

—Con un demo…—Sin embargo de hablar cuando se vio atrapado entre los senos de la hembra-.

Pero el gusto le duro poco pues pronto Nick literalmente se lo arrebato de los brazos.

—Zanahorias, Finnick ya se va no te preocupes entro en un minuto—sin más la empujo dentro cerró la puerta-.

Luego se le quedo viendo a su amigo-.

—No me veas así viste que trate de zafarme…al principio—Y no lo decía en vano, gracias a la falta de ropa interior de la coneja noto un poco los detalles de sus senos-.

—Una disculpa por eso—le dijo al tiempo que lo bajaba-.

—Esta ebria, no lo tomes a mal. Preocúpate si hubiera estado a solas con ella—Admitió sin pudor alguno— Pero en fin, lo mejor será que me vaya antes de más sorpresas. Yo te llamo.

Sin más se fue dejando solo al vulpino de pelaje rojo. Nick solo suspiro un poco antes de entrar a su casa. Ahora tenía otro asunto que resolver, fue a la sala donde percibía su aroma, en cuanto entro la playera que Judy traía la recibió en la cara. Se la quitó y vio a la coneja en una posición bastante sugerente con una mirada que podía derretir un glaciar. Rápidamente sintió una reacción en su entrepierna, pero tenía un gran dilema….

Sonrió ladinamente— ¿Qué hare contigo zanahorias?

La mañana llego de nuevo a la ciudad de Zootopia, en un cuarto de hotel una nívea vulpina comenzó a despertar, en cuanto medio abrió los ojos y tuvo conciencia de sí misma se sentó de golpe en la cama, estaba esposada, desnuda y con una horrible resaca, pronto su instinto de agente tomo el control y empezó a buscar algo que la ayudara a identificar donde demonios estaba, tenía perdida la noche anterior y estaba entrando en pánico, pero en cuanto tomo una inhalación para serenarse un poco rápidamente le llego la respuesta, luego volteo a la izquierda y vio sus maletas, el aroma de Jack estaba en toda la cama lo que le permitió relajarse al fin, aunque aún estaba severamente confundida por las esposas en sus patas delanteras y su estado de desnudes, tendría que esperar a Jack. Y como por invocación la liebre entro por la puerta llevando paquetes desechables y dos vasos de café.

—Oh despertaste ¿Cómo te sientes Skye?

—Con una jaqueca de campeonato—admitió más por respuesta automática— ¿Por qué estoy esposada? ¿Por qué estoy desnuda?

La liebre sonrió un poco apenado—Sí, ahora te las quito—se acercó a ella, dejo las cosas en la mesa de noche, subió a la cama saco la llave y libero a su pareja—lamento habértelas puesto-.

—Jack—lo llamo— ¿Por qué?

Suspiro—Bueno, primero, tu sola te desnudaste en cuanto regresamos después de su pelea en el bar—ante esa mención la hembra abrió los ojos como platos—No te preocupes, no las arrestaron, Nick y yo pudimos arreglarlo a tiempo…pero debemos algunos favores—admitió como quien no quiera la cosa. La vulpina bajo un poco las orejas y se ruborizo—Emm en cuanto a lo demás pues… te pusiste de mucho humor, estabas muy excitada y literalmente me estabas acechando así como tratando de cazarme, no tuve más opción que esposarte de las cuatro patas, en cuanto comprobé que estabas realmente dormida porque quisiste engañarme dos veces te quite la de las patas traseras para que pudieras estar más cómoda-.

— ¿Y, Y, Y, Y no pudiste aceptar mi invitación?

—Sabes lo que pienso sobre eso, además estabas demasiado fuera de ti—vio como ella se tomó la cabeza—Ten te traje esto—le paso uno de los contenedores que estaban al lado-.

La vulpina lo abrió y rápidamente un aroma muy fuerte a condimentos asalto su nariz— ¿Esto es?

—Es curry muy picante, te ayudara, también te traje un café bien cargado-.

—Awww Jack eres un encanto-.

Jack solo suspira un poco—Come para que te sientas mejor…

En otro lado en el distrito forestal, esa misma mañana una bella coneja gris despertaba en su habitación, tan pronto como llego la conciencia a ella, un fuerte dolor en su cabeza la asalto de inmediato, se quejó de inmediato y pronto una sensación de nauseas le llego.

—Si vas a vomitar dime para soltarte—la adormilada voz de Nick llego detrás de su cabeza-.

Judy hizo un leve sonido de negación, espero un poco y su estómago se acento un poco. Aun sin abrir los ojos se dio cuenta de que Nick no había aflojado se abrazó, lo que quiere decir que en caso de que ella no hubiera controlado su asco el pobre zorro hubiera terminado completamente embarrado, notó también que estaba contra el pecho del vulpino, abrió un poco los ojos y se fijó que ambos estaban desnudos. Después se concentró en otras cosas y se dio cuenta que su entrepierna no se sentía…bueno, no se sentía como siempre después de hacer el amor.

—Nick—al fino alzo la morada y lo vio con un rostro aun un poco adormilado— ¿Qué paso anoche? —Literalmente tenía horas perdidas-.

—Bueno—se tronó un poco la espalda—En resumidas cuentas, se alteraron, se pelearon, llamaron a la policía, casi las arrestan—ante cada frase Nick notaba como los ojos y pupilas de Judy crecían más y más, notaba igual que lo miraba con horror—Por suerte tú y Skye tenían a dos ángeles guardianes a quienes no les importo arriesgarse y pedir altísimos favores con tal de sacarlas airosas del asunto—le dijo con total dramatismo—No hubo reporte del incidente, no hubo intento de arresto, Bogo ni se enteró de nada, así que puedes seguir con tu imagen de blanca paloma frente al gran jefe y poder sacarnos aprietos cuando sea necesario, pero enserio zanahorias—bostezo—me debes una enorme—le dijo serio al final-.

Con tales revelaciones Judy se sonrojo a morir, sentía vergüenza y una seria decepción a sí misma, Nick puede exagerar o algo pero el último tono fue lo que necesitaba para estar segura de que en eso no bromeaba bajo sus orejas y escondió su rostro tras ellas.

—Oye quita esa cara, no es el fin del mundo…—le dijo mientras apartaba las orejas de su rostro y vio que estaba con los ojos cristalinos

—Pero, pero…

—Nadie te pide que seas una santa, ni que seas perfecta, yo solo quiero que seas tú, esa intrépida conejita de campo que resulto ser más lista y astuta que yo, con un corazón enorme y esa alma pura que posees. Todo lo demás da lo mismo.

Ella lo ve a los ojos y se pierde en esa tierna mirada y esa sonrisa despreocupada—Hay Nick…

—Además fue tu primera parranda, si te soy sincero Salió mejor de lo que imagine, durante todo el tiempo que estuve con Jack y Finnick no podía dejar de estar ansioso pensando en cosas mucho peores que solo una pequeña pelea en un bar, así que no te esponjes zanahorias.

Judy lo vio y el zorro noto como meditaba y sopesaba el asunto.

—Dime la verdad ¿Recuerdas algo?

—Solo hasta cierto punto, después todo se vuelve confuso.

—Es normal…

— ¿Por qué no hicimos el amor anoche? —Lo interrumpió de golpe-.

Esa pregunta dejo algo sacado de balance a Nick, tardo un poco en volver a en sí, pero su mirada sorprendida se mantuvo un poco más.

—Que directa…No puedo decir que no te me insinuaste y te veías fabulosa cuando lo hacías, pero, número 1 estabas muy ebria y no me parecía justo que yo estaba que estaba en mi sano juicio me aprovechara de ti.

—No te ibas a aprovechar de mí, los niños y lo borrachos siempre dicen la verdad en todo-.

Ante la resolución tan simple y directa Nick solo sonríe un poco divertido—Puede ser, pero aun yo tengo mis límites y nos soy tan canalla para hacerlo, número 2 te quedaste dormida antes de convencerme de verdad aunque ibas por buen camino.

Nick en ese momento recordó todo lo que la coneja hizo para ponerlo de humor y lo estaba haciendo muy bien, por suerte buena y mala a partes iguales Judy sucumbió al sueño, dejo a Nick aliviado y excitado a la vez, pero obvio no le diría esto.

—Hablando de eso ¿Cómo te diste cuenta que no tuvimos acción anoche?

—Mi entrepierna está limpia y aun huelo a alcohol por lo que no me duchaste, así que no fue tan difícil.

—Bien, en ese caso ve, date un baño y luego bajas a desayunar te preparare algo muy picante, y si aún tienes ganas de vomitar hazlo, te sentirás mejor.

Judy asintió y le dio un amoroso beso en los labios, Nick aun sintió el amargo sabor del licor en sus labios. Ella se levantó y salió de la habitación, Nick dejo que la puerta se cerrara para dejar de escapar un suspiro muy bajo, aún estaba un poco ansioso.

—"Nicholas Wilde cuando te volviste tan dependiente del sexo" —bufo molesto—"Rayos, esa coneja es una droga" —Sintió como la sangre quería llagar a su entrepierna pero negó y se levantó, lo mejor era concentrarse en otras cosas y no en la fogosa coneja que será su esposa-.

Después de un desayuno que ayudo a Judy a sentirse mejor ambos se dedicaron a descansar en su día libre, además de que al siguiente día empezarían el turno nocturno por lo que tendrían todo el siguiente día hasta la noche. Por lo que Finnick organizo todo para Nick esa noche, en cuanto el zorro lo supo se sorprendió y tuvo un pequeño escalofrió, apenas Judy pasaba la suya… ¿Podría ser algo malo?

Esa noche Nick esperaba la llamada de Finnick, estaba un poco tenso.

—Nick no te preocupes—Judy le dijo con su ropa de interiores, pantalones cortos y un top-.

—No lo sé zanahorias, es Finnick-.

—Te irá mejor que a mí eso es seguro.

—No conoces a Finnick—le dijo casi con burla-.

—Pero Jack irá con ustedes y podrá hacer algo para que no hagan ninguna locura como la nuestra, dudo que sea fácil descarrilar a esa liebre.

Nick pensó en eso y se dio cuenta que Judy tenía un punto valido ahí, esa liebre era como el peñón de Gibraltar por lo que técnicamente estarían más seguros….

—Confiare en eso—enseguida le llego un mensaje—Bien, deséame suerte pelusa…

Judy se rio un poco y le dio un beso de despedida—Ve y diviértete, Skye vendrá en un rato para hacerme compañía, si Finnick los trae dile que también deje aquí a Jack.

—Entendido jefa, la veré en un rato.

El zorro salió por la puerta en busca de su amigo desértico.

Cuando Finnick lo fue a buscar jamás se imaginó estar en ese club de Sábana central, era bastante exótico en su exterior, pero rápidamente noto la gran cantidad de machos que lo frecuentaban, pero no pasaron por la entrada común, sino por una especial para reservas especiales, pronto estuvieron en una sala privada y antes de que Nick le cuestionara su amigo, ¿Qué demonios seguía? Un grupo generoso de camareras entro para "servir" de forma muy cercana a los machos, pronto Nick se vio rodeado de 5 hembras en ropa entallada con bandejas con vino y botanas. Demasiado rápido Nick se sintió extremadamente tenso, pues todas las hembras eran conejas…de no más de 20, extremadamente curvilíneas y voluptuosas. Al zorro sele seco la boca pues todas le rozaban con alguna parte de sus cuerpos de manera intencional y descarada, rápidamente sintió muchas cosas de todas.

— ¡Finnick! —El zorro rojo lo miro alarmado, pero este ya estaba entre varias zorras del desierto y zorras isleñas— ¡Hijo de…!

—Con un demonio Wilde ¡disfruta! Mira incluso él no se alarmo tanto—Señalo a Jack que fue rodeado de zorras de diferentes especies de tamaño normal, si bien Jack estaba bastante sorprendido, no negó la copa ofrecida pero igual se notaba desencajado por lo inesperado del momento-.

Cuando las conejas escucharon su apellido pronto vieron sorprendidas a Nick, obviamente lo conocían y prácticamente se convirtió en el zorro de ensueño de muchas presas pequeñas, era atractivo, socialmente reconocido y era policía con heroísmo a cuestas, era bastante cotizado entre zorras y presas, Judy se convirtió en símbolo de fuerza para los conejos, especialmente las hembras, ellas no sabían que conocerían a la otra mitad de esa reconocida figura, más aún era una despedida de soltero, y lo más importante eso significa que se casaría con Judy, pronto cada una se empeñó en servirle más que bien. Si era su última noche de soltero se esforzarían aún más para que la gozara al máximo. Las zorras también lo escucharon, pero sabían que él ya tenía "otros" gustos. Además la liebre que atendían era bastante bien parecido y su porte imponía respeto.

—Señoritas por favor—Nick quiso retroceder en su asiento-.

—Señor Wilde, este es su última noche de diversión, permítanos consentirlo como se lo merece un héroe como usted.

—Este Yo…—Nick se sintió realmente nervioso en todo el día solo compartió momentos tiernos con Judy y no saco su tensión sexual y esta estaba en niveles críticos al ver tantas conejas bellas…

Mientras tanto Judy estaba con Skye tratando de armar el rompecabezas de la noche anterior, la vulpina pintaba las garras de Judy de un tono rosa mientras hablaban. Ambas en pijamas y con una botana y bebidas en la mesa de la sala.

— ¿Crees que los chicos estén bien?

—Sí temes un hecho parecido a nuestra pequeña…proeza, puedes estar tranquila, aun cuando Jack beba tiene un límite y tolerancia al alcohol bastante grande así que no harán nada como eso…

— ¿Y con otras hembras?

—Bueno nosotras tuvimos la sorpresita del bailarín y eso si lo recuerdo lo suficientemente bien, eso creo—se rasco un poco la oreja-.

Ante esa mención Judy recordó a ese joven felino que de inmediato se tensó.

—Sí…yo también.

—No es malo Judy, la atracción y el deseo son normales, es precisamente que son ese tipo de fiestas, para explorarlo, te casaras muy pronto, empezaras una relación de por vida, ya que entre nosotros los zorros el divorcio es casi inexistente por la extrema lealtad, pero incluso entre nosotros que somos los mamíferos más fieles hay deseos carnales.

— ¿De verdad?

—En los tiempos salvajes, tu sabes cómo era todo Judy, solo se copulaba para tener crías y la fidelidad no era cosa que tomar en cuanta, los machos tenían múltiples parejas y las hembras podían tener crías de múltiples padres a la vez, pero los zorros solo tenían una pareja con la cual tener crías, una vez preñadas la hembra no salía del refugio y el macho era quien se encargaba de todo, pero en casos bastantes raros algunos machos tenían múltiples parejas en locaciones separadas y si el territorio era bueno y permitía que el zorro le llevara a las hembras la comida suficiente. Ahora dentro de la actualidad con el racionalismo en nosotros algunos aspectos no cambian, la fidelidad y el profundo lazo emocional son claros ejemplos. Un zorro solo amara de verdad una vez, naturalmente somos huraños y solitarios pero cuando nos encontramos a ese ser especial, todo lo demás pierde fuerza y formamos ese vínculo que empieza desde una amistad muy sincera. En caso de intimidad…somos una especie con una libido más baja en comparación con otros canidos—en cuanto dijo eso Judy la miro con incredulidad y ella suspiro—A eso voy, los casos de múltiples parejas se dio por un libido superior al estándar, no era la cosa normal por ello, pero siendo realistas seria mucha tu suerte encontrar a dos parejas con ese problema o carencia de, no digo que seamos aburridos ni nada, tenemos vidas intimas como cualquiera porque el sexo es divertido, vigorizante y desestrezante, si tu pareja zorro tiene un libido alto y tú no, obviamente trataras de satisfacerlo o satisfacerla, ahora bien, siendo directos y por tu expresión es muy evidente que Nick tiene un alto apetito sexual, lo cual para ti es muy bueno dada la información que Jack me ha dado de los lepóridos, sí, yo lo admito, también poseo lo mismo, y realmente conocernos fue una gracia divina ya que Jack es para mí la pareja perfecta, nos amamos, nos entendemos y somos tal para cual. Además como zorros con esa variante sexual podemos satisfacer a nuestras parejas.

—Debo admitir que Nick lo es para mí—Y era le verdad, Nick era el único que de verdad se tomó la molestia de entenderla por completo, apoyándola e incentivarla a seguir creciendo. Más importante aún, él la amaba por ser la coneja despistada que era, en lugar de verla como un trofeo de conquista como la vieron infinidad de conejos y liebres, que fuera bueno en la cama le daba lo mismo… bueno no tan lo mismo debía admitir que desde que el zorro tomo su virginidad ella se volvió bastante "adicta" así que apoya a Skye, realmente lo suyo con Nick es una bendición que nunca dejara de agradecer ahora si en cada aspecto.

Pasaron un par de horas más hasta de improvisto la puerta se abrió y un Nick bastante pasado de copas entro o más bien dicho se deslizo con la puerta y casi cae al suelo pero el pomo le ayudo a detenerse.

— ¡¿Dónde está mi flamante y hermosa futura esposa?! —Grito a todo pulmón-.

— ¿Nick? —Ella de inmediato se acercó para ayudarlo a parase bien pero no espero que tan pronto como se aproximara el zorro la tomo en brazos y la besara con pasión-.

Fue un beso un tanto largo pero en cuanto la dejo ir y ella sintiera bastante de las bebidas que consumió, el reparo en su visita.

—Oh sí, lo olvide, señorita su novio la espera afuera—Nick quiso señalar la puerta fallando bastante en la dirección, pero Skye rápidamente comprendió-.

—Bien imagino que estarán ocupados tortolos, suerte Judy—Pronto Skye tomo sus cosas y vio que efectivamente Jack la esperaba afuera por lo que salió cerrando la puerta.

—Nena ve a la alcoba y ponte algo sexy o no, mejor no, quítatelo, tomare una ducha y estaré contigo en un parpadeo—declaro con una voz bastante arrastrada gracias al alcohol. No le dio oportunidad de siquiera hablar cuando emprendió su ida.

Pronto se fue a un paso tambaleante al segundo piso, chocando un par de veces con diferentes muebles y paredes hasta que se encerró en el baño, Judy realmente estaba impresionada por esa visión, nunca lo había visto tan…fuera de sí, pero después fue a su habitación a prepararse, que él tuviera la cortesía de no tomar iniciativa con ella la noche pasada no significaba que ella la tendría, sería muy interesante.

Nick dentro del baño se quitó la ropa que olía a un sinfín de tragos que se le cayeron encima, más la pequeña jugarreta del baño en licor y la arrojo por ahí sin preocuparse demasiado, lo único que dejo medianamente acomodado fue su teléfono, billetera y un sobre de papel con la firma de Finnick, dentro había un montón de papeles… cuyo contenido era variado pero una buena parte decía "Llámame galán"

El gran día estaba a la vuelta de la esquina.