NOTA DEL AUTOR:

Aquí el Capítulo. Muchas a gracias a todos mis lectores, enserio se los debo a ustedes, Muchas gracias a todos. Gracias por comentar y por favor sigan comentando.

El gran día llego al fin…

Ese día empezaron los preparativos desde muy temprano en la mañana, el evento por sí mismo iba a ser enorme, la boda de Nick y Judy era un día por demás esperado por todos sus seres cercanos, amigos y familia lo esperaban con ansias y emoción. La familia Hopps trabajo desde hace días preparando el campo donde se llevaría a cabo la ceremonia, Nick gracias a unos amigos envió con anterioridad unos toldos y demás para colocarse en el campo, pues al ver una gran variedad de especies en tamaños diversos se necesitarían, además de las "habitaciones" provisionales donde iban a estar los novios, para que así pudieran estar con ambos antes de llegar al altar en privado, dentro de la del novio Nick ya completamente vestido con un traje negro perfectamente planchado, estaba caminado en círculos.

—Wilde si sigues así aras una zanja—le reclamo Finnick con un traje a su medida color azul-.

Ante eso el zorro rojo se detuvo y lo miro ceñudo—Estoy nervioso Finnick-.

— ¿Acaso tienes patas frías Nicky? —La voz de Mr. Llamo su atención y por la insinuación se asustó un poco-.

— ¿Eh? ¡No! No, No, No—hacia movimientos con los brazos—No es eso, es que…Jamás me imagine llegar a este día en lo absoluto-.

—Y estar caminando como un loco con una ridícula cara ¿Ayuda a calmarte? —Le recordó la seria voz de Jack-.

—Jack siempre me ayudas—renegó Nick con la orejas gachas—Si estuvieras en mi posición lo entenderías.

—Si te refieres al matrimonio lo he planteado muchas veces aunque fuera de manera simbólica o en otro país donde si fuera legal pero mi situación es un tanto diferente a la tuya—le dijo tomando de su bebida no queriendo entrar en detalles-.

—Nicky—la musaraña lo llamo—Amas a Judy, al fin unirán sus vidas de manera espiritual y ceremonial, ante los ojos de todos serán un alma en lo que les queda de camino a la vida ¿Qué es lo que te tiene tan nervioso?

—En que si de verdad podré cumplir como Judy lo merece, tenemos que ser sinceros, Judy es simplemente demasiado buena para un zorro huérfano como yo.

—Sin embargo tú eres suficientemente bueno para ella, ya que acepto casarse contigo y soportarte por el resto de su vida o tu vida—le apunto Finnick—Así que deja estas estupideces, saldrás, dirás todas las cursilerías que yo te oí murmurando, se darán el sí y luego trataran de llegar hasta su aniversario 50—Vio su reloj—estamos a minutos de esto, si haces una idiotez la liebre te hará pedazos-.

—Hasta ahora no lo sabía—razonó—pero se puede considerar—aseguro Jack chocando sus puños-.

Nick miro a Finnick y no pudo evitar sonreír—Gracias por ese extraño discurso de apoyo hermano.

Mientras tanto con las hembras Judy estaba en compañía de su madre, muchas de sus hermanas, su Dama de honor Frufru y Skye. Personalmente para la zorra era una grata experiencia ver a Judy con ese vestido y estar en ese campo a punto de ver esa unión. Vio a Judy ajustar su vestido. Era un vestido muy de acuerdo a su temperamento, Judy le comento que fue muy complicado de encontrar el modelo adecuado. Pero cuando lo vio ella misma admitía que le quedaba perfecto.

Judy era una coneja valiente, decidida y muy fuerte, pero de gustos humildes, no quería un vestido ostentoso ni nada parecido, el vestido que llevaba era en color marfil, sin mangas, con un escote generoso, no era amplio, sino más bien suelto con detalles en los bordes de la falda en tul. Una tiara de margaritas bajo un delicado velo.

—Judy, hija te vez hermosa.

Se sonrojo un poco—Gracias Mamá, no puedo creer que al fin sea el día. Parece que fue ayer cuando me lo propuso en el precinto.

Frufru en la mesa no pudo evitar reírse un poco—Te dije que el tiempo volaba cuando se trata de tu boda-.

—Amiga gracias de nuevo por el vestido—le dijo nuevamente agradecida-.

—Judy es lo menos que podía hacer, además se te ve divino, a Nick le dará un ataque cuando te vea.

—Espero que sea después de que te de él sí—comento contenta Skye. Provocando una risa colectiva. Con esas risas pronto se dieron cuenta que ya era la hora por lo que se apresuraron a terminar los últimos toques, tomar posiciones y llegar a sus lugares-.

Nick estaba de pie frente al altar, esperando con el ministro, que Mr. Big había arreglado, traído desde Sicilia por cierto, el capo mafioso al lado del zorro, Frufru había llegado hace poco justo para esperar a la novia. Con ya todos los invitados sentados, obviamente una gran cantidad de conejos, pero también había más variedad del lado de Nick, estaban todos sus amigos, compañeros del trabajo y demás, cuando el vulpino los vio, se dio cuenta que su vida dio un giro total, un empleo honrado, amigos de verdad, respeto y reconocimiento de muchos, se volvió un modelo a seguir, ya no era ese zorro egoísta y estafador, ya era un zorro honesto, casado, con un brillante por venir y todo gracias a quien se convertiría en su futura esposa, todo gracias a Judy, su invaluable zanahorias. Pronto la marcha nupcial dio inicio y de inmediato vio a Judy, tomada del brazo de su padre. Se veía tan hermosa, por mero instinto quiso ir a su encuentro, pero un guijarro lanzado con maestría los detuvo a tiempo y de manera discreta con la mirada busco al responsable encontrándolo rápidamente, Jack lo vio diciéndole mudamente que se quedara quieto. El zorro solo espero a su prometida hasta que fue entregada en sus patas por su padre, una vez juntos se tomaron de las patas y se vieron a los ojos un segundo antes de encarar al ministro.

Aquella vieja cabra montés macho empezó con todo el protocolo para una boda ordinaria, hasta el momento de los votos matrimoniales, ambos habían escrito los propios.

Empezó Nick.

—Judy, tu fuiste un milagro para mí. Desde el primer momento me demostraste que eres alguien sin duda especial. Aun con todo lo que te dije, el cómo te trate, y aun así me salvaste de morir, te enfrentaste a una pantera por mí, por un zorro. Desde ese instante algo en mi cambio…te volviste el centro de todo, de mis pensamientos, de mis planes, tuvimos nuestra primer gran pelea, ese día pensé que te odiaría para siempre, pero no, me sentía triste, incompleto simplemente me hacías falta, cuando me fuiste a buscar quería decirte que no, que te alejaras, que me dejaras en paz…—su voz casi se quiebra—que me lastimarías otras vez, pero cuando escuche tu voz, tu llanto, tu disculpa desde ese día supe que no podría odiarte sino todo lo contrario, ese fue el inicio de nuestra aventura, después paso lo que debía pasar, los sentimientos aparecieron, el cariño que nos teníamos se convirtió en amor y a pesar de que teníamos un millos de razones para resistir a nuestros sentimientos, no podíamos negarnos a lo que nos hacía felices y ahora daremos el siguiente gran paso, no importa que, lo que pase, sí el mundo se acaba, te amo, te amare hasta al final del mundo y el tiempo, yo estaré para ti siempre, daré lo mejor de mí para ser el esposo que te mereces Judy. Porque eres el amor de mi vida. Y hoy te hago entrega formal de ella.

Judy estaba muy sobrecogida por el hermoso discurso que dio Nick y estaba tratando con todas sus fuerzas de no llorar—Nick, mi amado Nick. No sé qué poder o voluntad divina te trajo a mi vida, pero no hay nada que agradezca más desde el fondo de mi corazón. Tuve la suerte de conocer a un mamífero que en el fondo era honesto, bondadoso y alguien de bien, que me dio apoyo y creyó en mi cuando nadie más lo hizo, nos hicimos socios y los mejores amigos tan rápido que sin duda el tiempo voló y cuando caí en cuenta, estaba totalmente enamorada de ti, de ese maravilloso ser que solo yo he visto en su totalidad, no importa que, jamás te dejare solo Nick, jamás me iré de tu lado, con mi amor y corazón te ayudare cada vez que pueda con el dolor o angustia que tu corazón puede sentir, porque tú eres mi felicidad, tú fuiste quien me entendió y me complemento, antes yo nunca me había sentido aceptada ni perteneciente a ningún lugar fuera de mi hogar, e incluso aquí a veces me sentía extraña, hasta que te conocí, a tu lado soy feliz porque me dejas ser yo y me siento en casa sin importar donde estemos, eres quien sin duda me ha llevado adonde estoy ahora y sé que juntos, solo podremos ser cada vez más felices. Te amo Nick. Hoy, ahora y siempre.

Una vez que termino ella dio un suspiro en busca de serenarse pues en todo momento su voz estuvo temblorosa pero su sonrisa nunca flanqueo y menos el brillo de sus ojos.

El ministro tomo aire y continuo—Hoy somos testigos del amor entre este macho y esta hembra. Tú Nicholas Piberius Wilde ¿Aceptas a Judith Laverne Hopps como tu esposa, para serle fiel, respetarla en la riqueza y en la pobreza, en la salud y la enfermedad hasta que la muerte los separe?

—Acepto—le contesto el zorro sin duda ni vacilación tomando sus patas.

—Judith Laverne Hopps ¿Aceptas a Nicholas Piberius Wilde como tu esposo, para serle fiel en la riqueza y la pobreza, en la salud y la enfermedad hasta que la muerte los separe?

Judy no pudo evitar que una fina línea de lágrimas saliera de sus ojos mientras sonreía apenas aguantando las ganas de saltar a los brazos de Nick —Acepto—respondió en tono agudo-.

—Los anillos por favor—pronto Mr. Big se acercó con la ayuda de su guardaespaldas y este tendió el par de anillos, pronto cada uno se lo puso a su pareja— Si hay alguien que conoce una razón para que esta unión no se lleve a cabo, que hable ahora o calle para siempre—un silencio total—Siendo así, los declaro marido y hembra. Puede besar a la novia-.

Un nanosegundo después Judy se arrojó a los brazos de su ahora ESPOSO, Nick la recibió gustoso y ambos se besaron con total alegría. Ambos lloraban de alegría. La multitud estalló en aplausos y lágrimas por igual…

Pronto la celebración siguió su curso, Nick y Judy estaban en el valse, ya habían terminado su primer baile como recién casados y ahora bailaban con otras parejas.

Entre tanto Mr. Big los observaba feliz en su viejo corazón, hasta que sintió como alguien se acercaba a su mesa, pronto sin mucho interés volteo pues sintió como su osos se tensaba un poco y fácilmente dedujo quien era—Buenas tardes Jefe Bogo ¿Se divierte? —le dijo con calma-.

—Mucho tiempo pensé quien era el que los cuidaba—dijo mientras se sienta en esa mesa—Y lo sospeche después de ver al león y su destino, pero después lo deseche al no creerlo posible, pero ahora te veo aquí-.

—Mi relación con ellos fue bastante incidental—confeso— dinero tengo por montones y tengo más ahora, pero solo tengo una hija ni con todo el dinero del mundo podría recuperarla si algo le pasara, Judy salvo su vida, no solo eso, la vi enfrentarme de cara con valor aun sabiendo quien era yo y lo que podría hacer, sin embargo eso no la hizo retroceder, esa coneja tiene agallas y coraje, se ha ganado no solo mi simpatía y cariño, sino también mi respeto. Pues es alguien incorruptible, con principios rectos y una lealtad indudable a sus ideales, Nicky por otro lado solo puedo decir que es bastante especial… —sonrió—Somos amigos Bogo, son mis ahijados, pero te aseguro que nunca esta relación personal entrara en conflicto con su trabajo.

Bogo suspiro él sabía dentro de sí que lo último era verdad, sabia de sobra que Judy podría hacer cualquier cosa, menos venderse o rebajarse a aceptar un soborno, era más factible que incluso diera su vida que llegar a aceptar eso. Wilde en su intento de seguir al lado de Hopps dejaría de lado lo que fuera. Además era igualmente un elemento increíblemente confiable solo superado por la misma coneja. Sí, tal vez ellos no colaborarían en una investigación para encerrar Big, pero tampoco le avisarían o interferirían, solo se harían a un lado y lo dejarían seguir. E igualmente tenía que ser realistas, con tantos políticos, jueces, y demás figuras respaldándolo nunca podrían ir tras él—Por esta vez estaré de acuerdo contigo. Bien, iré con mi esposa a seguir divirtiéndome.

En paz se paró y se fue sin mirar atrás. La musaraña solo sonrió y continúo disfrutando del día.

Mientras tanto Nick y Judy totalmente ajenos a todo seguían con su baile. Ahora la pareja tenían a sus más recientes amigos como acompañantes de la pieza. Nick tenían en sus patas a Skye mientras Judy era guiada por un aparentemente experto Jack.

—Jamás permitas que te digan que tu matrimonio es un error ¿entiendes? —Skye le dijo a Nick mientras giraba con gracia a su alrededor-.

—Puedes estar tranquila blanquilla—le dijo confiado-.

Rodo los ojos por el apodo—Supongo que tu encanto fue lo que hizo a Judy caer en tus garras.

—Es muy probable—le dijo sonriendo con suficiencia.

—No tienes remedio-.

—Nop, pero Judy sabe en lo que se mete—le dijo con sincera alegría haciendo que Skye sonriera-.

Por otro lado con Judy y Jack.

—Gracias por venir Jack-.

Jack sonrió un poco—Skye no hubiera permitido que me lo perdiera por nada del mundo.

La coneja sonrió y luego pregunto— ¿crees que hare un buen trabajo?

—Eres exactamente lo que necesita ese zorro en su vida, así que calma. A los dos les depara un largo y feliz camino, así que disfruten de él.

—Ojalá puedan disfrutarlo ustedes pronto—le confeso con honestidad-.

—Trabajo en ello—afirmo con una cabeza-.

La coneja solo asintió con una sonrisa.

Con el baile terminado los novios se sentaron de nuevo con sus seres cercanos, compartiendo risas, fotos, comida. Dada la gran diversidad de invitados se optó por un menú bastante diverso apto para todo tipo de mamíferos. Desde filetes de pescado, pollo, menú de insectos, tofú y así como su contraparte natural. Todos rieron cuando ambos iban a compartir la primera rebanada del pastel de bodas Nick le puso un poco de betún en la pequeña nariz rosada de Judy y la coneja se lo regreso embarrándole un buen trozo en la cara. Dando divertidas y bellas postales.

La tarde caía, la boda y la recepción había sido un éxito. Era momento de que la pareja al fin se marchara. Nick había rentado por dos semanas un bello auto deportivo rojo. El destino aún era una sorpresa para la coneja incluso el auto fue el inicio de la misma. Ambos estaban frente al auto de espaldas a la multitud que los despedía, sin más Judy lanzo el ramo y pronto las hembras aún solteras o sin casarse formalmente se lanzaron por él, pronto una de entre todas fue escalando o saltando mejor dicho sobre sus cabezas hasta hacerse con el ramo. Era la propia Sara, la cual al ver con él aun en el aire salto sobre otra cabeza y se lanzó directo a su querido Novio hurón que casi le da un infarto en cuanto la reconoció entre la multitud y realmente lo sintió real cuando la vio caer hacia él, pronto se preparó para recibirla y para su alivio la recibió intacta y a salvo.

— ¡¿Estas loca?! —le dijo aun poco asustado-.

—No—le dijo con voz cantarina—Lo conseguí—mientras agitaba el ramo-.

Alzo una ceja— ¿Enserio? Pero pensé que tú…

— ¿No puedo cambiar de opinión? —le dijo con tono juguetón-.

Ante esa frase se sorprendió enormemente pero a la vez sonrió con indescriptible felicidad—Tendrá que ser después del trabajo

La pareja se despido de todos irradiando felicidad, subieron al auto y Nick piso el acelerador y pronto se perdieron en la distancia. En el auto la pareja pronto comenzó a hablar después de que Judy se acurrucara con él.

—Tendré que lavarme la cara cuando lleguemos, aun me siento pegajoso.

Judy solo se rio divertida—Fue tu culpa Nick, no me reproches por eso. Y hablando de eso ¿Adonde vamos? —Pronto noto que se alejaban más de las áreas urbanas-.

—Supongo que a nuestra noche de bodas y nuestra luna de miel—le dijo con obviedad-.

—E-E-Eso lo sé torpe zorro—le reclamo aun nerviosa por eso—Pero quiero saber a dónde.

—Algo tranquilo, remoto, sin ninguna interrupción, donde podremos estar solo tú y yo. Y antes de que me preguntes, los regalos de bodas que aún no hemos visto nos llegaran mañana.

—Se nota que tienes todo planeado—le dijo impresionada-.

—Puedo ser organizado si quiero, pero hasta el día de hoy quise mostrarte esa cualidad mía.

— ¿Sera un matrimonio de inicio sorpresa?

—Bueno me hubiera gustado haber planeado todo para tu sorpresa, pero tomando en cuenta que no se nada sobre bodas comunes entre zorros, ni bodas comunes entre conejos obviamente sabia muchísimo menos sobre una boda entre un zorro y una coneja, así que no podía hacerlo sin ti que por lo menos ya has ido a las bodas de tus hermanos.

—Tus cuñados—le corrige—Ya de forma oficial-.

Nick se ríe entre dientes—Tienes razón. Rayos los vi entre felices y ganas de matarme.

—Solo aman a sus hermanas-.

—No sé de qué se quejan. Estarás casi entera—la abraza un poco con un solo brazo mientras la ve con audacia-.

—Las manos en el volante señor zorro-.

Regresa el brazo al volante—Aguafiestas-.

Un rato después al fin llegaron a su destino. En cuanto la coneja la vio se quedó maravillada. Sus ojos brillaban.

Una bella cabaña de madera, la luz de la terraza estaba encendida, Nick estaciono al lado de la cabaña y la coneja se asombró al ver que tenía una piscina de tamaño medio en el patio trasero, la cabaña tenía un acabado bastante rustico pero bien cuidado y lo mejor, estaba completamente solo a los alrededores…

Y ahí estaba ella, Judy Hopps, una coneja que si bien tiene ambiciones propias, era de gustos más bien sencillos, y gracias al cielo Nick lo sabía, no reservo una habitación lujosa en un gran hotel en el centro de la ciudad o algo parecido, no. Algo discreto, privado y muy acogedor. Estaba en el baño quitándose el discreto maquillaje y el vestido, Nick había sido el primero en entrar para quitarse el dulce del pelaje de la cara y solo unos minutos después le cedió la habitación. Si bien la cabaña no es ostentosa no estaba nada mal. En el baño donde estaba tenía un bañera amplia, que para mamíferos de su tamaño cabían ambos sin problema y hasta podían nadar un poco, la piscina era bastante grande para su talla y los muebles igual para mamíferos más grandes, en resumen, podían retozar y explayarse sin problemas.

Para cuando abrió la puerta Nick la esperaba sentado en el centro de la enorme, enorme cama a cuatro patas y cuando la vio sus ojos se expandieron y el brillo de la sorpresa paso por su rostro pero rápidamente dio paso a una sugerente sonrisa. Judy llevaba un delicado camisón blanco que le cubría solo hasta un tercio de los muslos, sus medias blancas con un sexy liguero a juego así como una lencería de encaje que se veía perfectamente a través la transparente tela. El por su parte solo tenía su bóxer.

—Oh vaya ¿Estamos un poco ansiosos? —Le pregunto con unos ojos increíblemente seductores-.

—No te burles, que sé que estas igual puedo olerlo desde aquí—le dijo con una socarrona sonrisa mientras se acercaba al borde de la cama en cuatro patas—Ven, acércate, no muerdo…muy fuerte—le dijo con malicia-.

Ante esas palabras el corazón de la coneja se aceleró… ¡De la emoción!

Sin perder tiempo la coneja fue con su esposo, en cuanto el zorro la tuvo a su alcance, la tomo por debajo de sus brazos y la cargo a la cama donde una vez frente a frente cerraron los ojos y se besaron, con amor, puro y único amor…

Cuando terminaron el beso se vieron a los ojos con una sonrisa sincera, ambos se tomaron de las patas y las alzaron a la altura de sus rostros, el par de anillos dorados resaltaban sobre el pelaje, los anillos tenían sus iniciales, NW y JW.

Nick puso su otra palma en la mejilla de Judy, sintiendo su pelaje en sus almohadillas—Señora Wilde-.

Judy cerró los ojos disfrutando del cariño mientras su corazón daba un brinco—Solo del señor Wilde-.

Ante esa respuesta Nick sintió su corazón martillear contra su pecho—Solo mía—dijo en tono grave-.

La atrajo hacia si besándola apasionadamente. Judy pronto correspondió con el mismo ímpetu, de los labios el zorro bajo al cuello y subía de nuevo a su boca, enredaba su lengua con la de Judy, tomo los tirantes del camisón y quiso bajarlos pero la hembra se lo impidió.

—Es mejor por arriba querido—le dijo jadeante-.

Pronto ella alzo los brazos para dejarle quitar la prenda que ahora se le hacía muy estorbosa, enseguida Nick la pego a su pecho y se dejó caer en la cama llevándose a Judy con él. La coneja solo cerró los ojos y sintió todas las muestras de afecto de su esposo, en algún momento ambos se despidieron de la ropa, Nick recorría con total calma el cuerpo de Judy, pues tenía todo el tiempo del mundo, la besaba, acariciaba, veía su expresión, su placer, su excitación. Judy soltó un jadeo cuando engullo por completo uno de sus senos mientras con sus garras oprimía el otro pezón, metió su rodilla entre sus piernas sintiendo un tentador calor saliendo de ahí, cambio al otro pecho cuando se sintió satisfecho con el primero. Judy podía sentirlo, no solo su lengua estaba en acción, sentía sus dietes y labios, el muy descarado estaba dejando marcas muy claras y visibles por sobre el pelaje, los sabia por la fuerza que usaba en ello. ¡Y le encantaba! Presionaba sus patas contra las de él indicándole que usara las garras, Nick entendía las indirectas de ella, quería besarla, marcarla, acariciarla, quería hacerle tanto y no sabía cómo hacerlo con calma, pronto sintió la boca de Judy en su cuello y pecho, la coneja dejaba igual grandes marcas en su piel, ese fue el día en que se entregaron en espíritu públicamente, pero era hora de hacer notar físicamente esa entrega. Querían gritar a los cuatro vientos que el mamífero a su lado era suyo, Judy quería decirles a todas que ese zorro era solo de ella mientras Nick quería dejarle en claro a todos los demás machos que esa coneja era únicamente suya y solo la tocarían sobre su cadáver. Sin delicadeza le abrió las piernas y bajo hasta ahí, no la miro ni pronuncio palabras solo hundió su hocico en la vagina de Judy, la coneja rodeo su cabeza con sus piernas, mientras sentía su lengua llegar más y más profundo en ella casi hasta su cuello uterino, se sentía bien, pecaminosamente bien, solo jadeaba su nombre, incitándolo a más y en tiempo record la llevo a su primer orgasmo, Nick sintió las paredes de su interior retorcerse alrededor de su lengua hasta que llego su ansiada recompensa, todo aquel néctar que salía de su amada, eso lo llevo a lamer y chupar con ansias, casi con desesperación, Judy lo sintió y aun en su alta orgásmica pudo sentir cada delicioso movimiento, pero fue ahí que gracias a una rápida y fuerte maniobra ahora era ella que la estaba en la cima, Nick estaba un poco molesto, pues interrumpió su festín pero pronto la sonrisa de la hembra le dio a entender que era momento de que ella se divirtiera con él, la vio bajar y sintió su pata en su miembro el cual desde hace mucho estaba ya erecto, Judy lo tomo con ambas patas y lo estimulo un momento antes de sentir el primer beso en la punta. Judy beso cada centímetro de su pene hasta que desde la base hasta la punta dio una larga y lenta lamida, cuando llego a la punta dio un suave beso antes de engullir todo lo que su boca podía soportar, empezó un movimiento con su cabeza lento en lo que tomaba el ritmo y su lengua comenzó a realizar círculos en la punta, pronto aumento la velocidad y el zorro llevo las manos a la cabeza de su compañera mientras jadeaba y gemía sonoramente, Judy podía sentir como su miembro crecía aún más dentro de su boca y eso solo la incentivo a hacerlo mejor y más rápido, sentía la respiración de Nick más rápida.

— ¡Judy!

Fue lo único que alcanzo a decir coherentemente el macho antes de llegar a su propio orgasmo y terminar en la boca de ella. A pesar de la gran cantidad la coneja no se rindió ni retrocedió, haciendo uso de todo su esfuerzo no derramo ni una gota, y lo trago completo relamiéndose los labios con deleite.

—Por todos los cielos Judy…te luciste—le dijo entre jadeos pesados mirando al techo pero una sonrisa tonta en su rostro-.

La coneja solo ríe un poco antes de trepar su cuerpo y estar cara a cara, en cuanto la tiene al alcance Nick vuelve a besarla con pasión y la rodea con sus brazos, ahí la hembra descubre que el miembro que hace unos minutos tenía en la boca no se encogió ni un centímetro, todo lo contrario, aún estaba erecto, caliente y palpitante pidiendo más entre sus piernas.

Sin previo aviso el zorro giro y dejo a la coneja de espaldas contra el colchón, separo sus piernas y se colocó entre ellas, le dedico una mirada nublada de deseo y lujuria y de inmediato noto que ella estaba igual que él. Deseosa y sumisa solo lo beso para invitarlo a completar la unión que ambos deseaban consumar. Con ese gesto la invadió, sintió su calor y su estreches, Judy dejo de besarlo para soltar un fuerte gemido de placer a la vez que él gruñía, no espero ni un segundo cuando empezó a mover sus caderas entre sonoros gemidos de ambos, pero pronto ese placer no les era suficiente, pronto el zorro aumento la fuerza y la velocidad de sus embestidas mientras la coneja trataba de apretar cada vez para darle mayor placer a él, pronto los minutos caminaban, de ser un par a decenas y el ritmo no bajaba, Nick apretaba su trasero, sus pechos mientras Judy recorría cada parte de él a su alcance, el calor en ellos aumentaba nublando su juicio entre jadeos Judy logro hablar.

—Márcame Nick ¡Márcame de nuevo! ¡MUERDEME! —Literalmente le grito perdida en el placer-.

Nick la vio con ojos inyectados en sangre y vio su cuello, su clavícula, la marca que le había hecho antes. No era suficiente, ella era de él, solo suya, de nadie más…— ¡ERES MÍA!

Se lanzó contra el lado opuesto de la primera marca. Judy lo sintió, esta vez no se estaba reprimiendo…y le gusta, sintió su piel y carne siendo perforados, su sangre fluyendo…se sentía plena, se sentía suya…solo suya.

Ella misma no se pudo reprimir después de que Nick lamiera y limpiara su herida ella se lanzó contra él, el propio Nick lo vio y sintió, ella lo mordía, lo mordía con la misma intención. Lo marcaba, Judy perforo su piel y al igual que lo hizo el propio Nick, lamio y limpio su herida, la penetración aún no se detenía pero es como si el tiempo se hubiera detenido, hasta que se miran a los ojos, amor, necesidad, alegría, lujuria, pasión todos esos sentimientos juntos en su mirada, sangre fresca del otro en sus bocas…se besan así mezclando su sangre sus vidas, probándose hasta el último extremo ese sabor, ese sentimiento lleva sus cuerpos al límite. Judy rompe el beso para gritar el nombre de su esposo mientras Nick grita el de ella. Ambos llegar al orgasmo, Nick la siente contraerse alrededor de su miembro, mientras Judy lo siente estallar dentro de ella….

El zorro se dejó caer sobre ella mientras los dos respiraban agitadamente.

No fue el final, claro que no, ese sentimiento, ese calor, ese fuego que tenían dentro no los dejaría así, repitieron ese acto una y otra vez. Ella lo montaba, él la ponía en cuatro, Judy sentada a horcadas sobre Nick, las patas de la coneja sobre los hombros del zorro.

Hasta que finalmente ambos cayeron en la cama, sus cuerpos incapaces de volver a realizar el acto, Nick daba pesados jadeos, mientras Judy sentía que el pecho le explotaría. La habitación que había sido testigo de su apasionada entrega ahora estaba casi en silencio a excepción de las respiraciones agitadas de ambos, el zorro mantenía un firme agarre en la cintura de su coneja teniéndola muy pegada a él, al mismo tiempo que su esponjosa cola la tenía enrollada por todo lo que puede abarcar de su cuerpo. Judy se mantenía aferrada al pelaje de su pecho disfrutando de su calor y esa sensación de protección que la invade. Pero ahora que su lujuria se apaciguo ambos veían las consecuencias. Hasta para el poco desarrollado olfato de Judy la habitación estaba completamente viciada del aroma del sexo y fluidos de ambos, así como el almizcle de Nick. A ambos le empezaba a escocer un poco las mordeduras y rasguños.

—Jamás pensé que me morderías zanahorias—le dijo un tanto risueño-.

—Nunca pensé en morderte—le dijo un tanto relajada—Pero me gusto hacerlo. Lo que nunca espere fue que me dejaras como juguete masticable. Creo que me dejaste marcas por casi todo el cuerpo-.

—Corrección, casi no, sino en todo el cuerpo—le dijo sin culpa—No pude resistirme

—No me molesta, de hecho me gusta que seas así de dominante y agresivo—le dijo con voz cansada

—Conejita sexy…—estrecho más su abrazo al tiempo que bostezaba-.

—Descansa mi amor—le dijo Judy al tiempo que acariciaba su mejilla—Mi amado esposo-.

—Mi dulce esposa…

Ambos cayeron rendidos….

El sonido de su teléfono y un claxon en la parte de enfrente de la cabaña fueron lo suficiente para sacar al zorro de su sueño, primero no sabía que pasaba hasta que al fin reacciona, con cuidado de no despertar a Judy Nick tomo su teléfono y mando un mensaje con lo cual el ruido exterior ceso, siendo extremadamente cuidadoso se levantó, pero en cuanto se sentó tuvo que reprimir un quejido, le dolía todo el cuerpo. Especialmente la cadera. Se puso de pie y se vistió con solo una bata de baño, con paso lento salió a la calle y vio a su fiel amigo en el patio, pero en cuento se acercó a él de inmediato el zorro del desierto se alejó de él tapándose la nariz.

—Wilde, con un demonio, no salgas así, hueles horrible—le dijo con claro desagrado-.

Nick se avergonzó por eso, simplemente olvido su situación actual y salió sin más—Amigo yo…

—Cállate. No hables, solo no hables. Ahí están tus cosas—señala dos carros con ruedas—Te dejo para sigas comiendo coneja o ella te coma a ti, tienes bastantes marcas en el cuello—sin más se alejó diciendo un sin número de sandeces-.

Con un gran sentimiento de vergüenza el zorro rojo empujo los carritos adentro, cerró la puerta y volvió a la habitación, regreso a la habitación donde Judy aun dormía y se acostó a su lado de nuevo abrazándola y volvió a dormir ambos estaban aún muy desvelados.

A las dos con treinta de la tarde ambos empezaron a despertar, cuando al fin se espabilaron y se estiraron, los dos quejándose del dolor en sus agarrotados músculos, sin ningún tipo de disimulo o pudor el zorro tomo en brazos a su esposa y la llevo a la cocina para poder desayunar, ambos estando desnudos aun. Judy quiso decir algo al respecto pero pronto recordó que ambos estaban en su luna de miel, estaban solos sin que nadie pudiera verlos así que no vio mal experimentar esto, tal vez a futuro, si mantuvieran cerradas las cortinas se pudiera hacer más seguido…

Una vez desayunados y relajados en ambos sentidos, la coneja aun siente un poco de semen bajar por sus piernas. Lo que sin duda la hace ver la noche que tuvo, pero no le avergonzaba en lo absoluto. Judy pregunto si sus regalos de boda habían llegado ya, al ver la respuesta afirmativa del zorro, pronto los dos estaban en la sala de la cabaña aun sin vestirse pero tal parece que ya habían dejado del lado esa sensación, y veían los regalos que les faltaban por ver. Había desde juegos de té, vajilla, pequeños electrodomésticos y demás, incluso uno hecho por los hermanos más pequeños de Judy, al ver el contenido de la caja la coneja se enterneció y se apresuró a sacarlo y ponérselo para ver a Nick, el zorro la veía con un gorro color naranja que simulaba la cabeza y orejas vulpinas, al ver a Judy tan entusiasmada solo suspiro y tomo el otro de la caja, uno color gris que era la simulación de la cabeza de un conejo con todo y largas orejas caídas, le sonrió a su coneja y ella se rio feliz, tal vez podrían usarlos en casa cuando vieran películas o algo parecido, así estuvieron un rato hasta que llegaron a lo más sorprendentes.

—Unas lleves, un sobre y una tarjeta—dijo la coneja antes de leer la misma—Para su nueva vida—Leía Judy en lo que Nick abrió el sobre-.

—Son las llaves de una camioneta—dijo sorprendido el vulpino—Y está a nuestro nombre— Judy lo veía con la boca abierta totalmente muda mientras de reojo miraba el símbolo de la familia Big en la tarjeta—Se lo qué estás pensando y créeme que te apoyo, pero no podemos devolverla.

—Pero no es correcto aceptar este tipo de regalos.

—No creo que acepte un no por respuesta—dijo muy seguro.

Judy no pudo refutar más, sabía que era verdad, así que solo pudo ver con Nick los documentos de propiedad, ahora no solo tenía una casa que poco a poco iban pagando como suya sino que ahora tienen un vehículo propio. No era uno a escala de su especie no, pues Mr. Big sabía que Judy le había tomado gusto por los vehículos más grandes y espaciosos por lo que les dio uno así. Sin duda no tendrían problemas por el espacio a futuro. Cuando creyeron que ya habían visto todo, notaron uno demasiado peculiar, uno que era diferente, inusual, un sobrio maletín negro con un sobre pegado en él. Nick con curiosidad tomo la carta y se sorprendió al ver que el papel era grueso y tenía un sello.

— ¿Cera? —Preguntó en voz alta mientras veía a Judy— ¿Quién sigue usando sellos de cera?

—Son iniciales Nick—señalo con mucha duda también la coneja— "L&B"¿Te suena?

—Eso mismo te iba a preguntar yo-.

—Mejor ábrelo-.

Nick asintió y rompió el sello la abrió y un mensaje se mostró ante ellos escrito en una delicada letra cursiva.

—Lo escribió una hembra—fue lo único que dijo Nick antes de comenzar a leer.

—"Muchas felicidades en su gran día, nos apena mucho no poder estar presentes en lo que de seguro fue una bella y especial ceremonia, sin embargo les enviamos esto como un pequeño detalle, no es lo que realmente queríamos darles, pero mientras tanto tomen esto como un pedazo de nuestro corazón. Hasta entonces.

Felicidades Señor y Señora Wilde"

ATTE.

L&B

El mensaje término dejando un poco confundidos a los dos, pronto Judy toma el maletín y lo abre topándose con mucho dinero en efectivo.

—Dulces galletas con queso. Nick…

Pronto el zorro le dio una ojeada rápido—Debe haber más de 50,000 dólares—dijo atónito-.

—Nick…—lo miro seria-.

—Ya lo sé…hare unas llamadas.

Paso el tiempo y Nick solo despego el celular de su oreja-.

—Dijo que era alguien de confianza, que no nos preocupáramos y que el dinero era limpio.

Esa explicación no elimino sus dudas, al contrario solo las incremento. Estaba escrita en plural, eso quiere decir que por lo menos eran dos…

¿Quiénes Eran?...