NOTA DEL AUTOR:

Aquí la segunda parte del capítulo, muchas gracias por cada comentario y opinión. Aún falta una parte más pues este capítulo salió extremadamente largo. Así que lo dividí en tres. Ya falta muy poco. Gracias a todos. Sin más, vamos con la lectura.

Judy lo vio sorprendida pero de nuevo fue contagiada por la sonrisa del zorro, entre prisas y demás se fueron al hospital después de haber avisado previamente, fueron recibidos en la puerta, las enfermeras encargadas de ello, las mismas que los atendieron la primera vez que fueron a recibir el tratamiento son las que los llevaron, fueron llevados rápido a la sala y a Judy se le hizo una prueba de sangre para confirmar al 100% y cuando este dio positivo también, todo el equipo celebro, un éxito, un milagro más, después de darle por completo el sí a la pareja, pronto se llevaron a Judy a Ginecología con Nick a su lado en todo momento, tras un rápido examen la pareja fue atendida nuevamente por el tigre dorado y su esposa cierva.

—Señores Wilde, primero muchas felicitaciones en verdad —dijo la hembra muy feliz-.

—Los exámenes salieron muy bien. Pero de igual manera señora Wilde: Le Daremos una incapacidad completa, ya que lo mejor será que se dedique de lleno a cuidarse-.

— ¿De verdad es necesario? —Quiso saber la coneja-.

—Sí fuera un embarazo común tal vez no, pero ya que usted no será una embarazada común y corriente lo mejor será tomar las cosas con calma. Como saben los embarazos en los conejos no superan los 28 días, pero en su caso las estimaciones biológicas nos arrojan una gestación de 46 a 48 días.

—Señora Wilde tendrá que venir al hospital cada 4 días. Tenemos que revisar que todo siga un buen camino.

— ¿No dicen que es seguro? —Inquirió el zorro preocupado-.

—Es seguro señor Wilde pero igual la naturaleza está presente—afirmo la cierva-.

—Nick—Judy lo llamo—los conejos somos famosos por nuestra gran natalidad, pero también hay una gran taza de abortos espontáneos—le dijo un poco triste-.

—Antes de que se preocupen de más también hay otro elemento a tomar en cuenta que se puede ver como un seguro—interrumpió el tigre— Su bebé es parte zorro también, y usted por el momento tiene componentes vulpinos en su ADN también, los zorros tienen tazas abortivas pequeñas, pero aun así procuraremos cuidados para tener seguridad.

—Entonces ¿Será reposo total? —Preguntó la coneja-.

—Tampoco es para tanto, sino presenta desprendimiento de placenta ni nada parecido, solo tendrá que tener cuidado con las caídas o tropiezos, no cargar objetos pesados por ningún motivo. De igual manera verificaremos su progreso en las citas médicas. Pero no por ello tenga una vida sedentaria, la caminata si es hecha de manera segura es un ejercicio muy recomendable y beneficioso a la hora del parto

Los dos asienten mientras Nick abraza a Judy por el hombro y pone su otra pata en su vientre.

—Señora Wilde también le recomiendo no estar sola en los lapsos en que su esposo este fuera por el trabajo solo para agregar seguridad.

Nick de inmediato se tensó—Eh no tal vez yo, yo pueda conseguir—Pero Judy le cerro el hocico-.

—Nick se lo que estás pensando, pero no—Le dijo con una negación muy directa en la cabeza— todo ese tiempo libre que puedes conseguir, mejor consíguelo cuando nazca, ahí si necesitamos estar juntos. Creo que yo sé cómo solucionar lo demás—El zorro aún estaba algo indeciso pero asintió confiando en su coneja-.

—También es necesario que descargue esta APP—dijo la cierva con un código QR impreso en una hoja-.

—Sera una especie de botón de emergencia y la ambulancia más cercana la trasladara a uno de nuestros hospitales más cercanos—el tigre explico—Escanéela en casa.

Cuando regresaron a casa la coneja ya noto algunos cambios. Para Judy era muy interesante verlo tan al pendiente de ella de manera que hasta buscaba a través de la ruta que él sabía no tenía desperfectos en el camino. Pero eso si su sonrisa se mantuvo intacta y ancha, hasta parecía que quería seguir riendo, una vez en casa el zorro empezó esparcir la noticia los cuatro vientos a voz de grito, emocionado, feliz y extasiado. Ah Judy se le hacía tan tierno eso de su parte que solo lo vio con una sonrisa, cuando llego el momento de decírselo a su familia lo hicieron por video llamada. Su padre se desmayó y su madre grito emocionada y maravillada, en cada llamada, explicaron cómo fue, el proceso y porque no se lo dijeron a nadie cuando lo planeaban. Una vez que terminaron con su familia recordaron que tenía que decírselo a Bogo, Nick recordó que ni siquiera lo dejo despedirse ni hablar y eso ya lo puso un poco nervioso, por lo que la coneja opto por ir en persona al precinto, el zorro no estaba seguro pero luego lo sopeso cuidadosamente, al final acepto y partieron para allá, entraron con discreción y sin ser vistos para ir directo con el jefe, pero cuando llegaron al segundo piso Nick no lo pensó, subió al barandal y grito.

— ¡Voy a ser padre! —Fue su júbilo con el que llamó la atención de todos los oficiales-.

Todos reconocieron la voz y el zorro se veía en extremo feliz cuando lo voltearon a ver, atrás en el suelo Judy lo tomaba del pantalón con una sonrisa tímida y un leve rubor. El vulpino bajo de un salto beso su frente y se la llevo tomados de las patas. Eso fue suficiente para que todos entendieran de inmediato. Solo que ahora un chillido y un ruido sordo llamaron la atención de todos del lado contrario a donde miraban antes.

Cuando llegaron a la oficina y el búfalo los vio, sin duda lo sorprendieron, pero no tardó mucho en indicarles que cerraran la puerta.

—Wilde, no creas que olvidare que me llamaste a mi número personal.

—Señor sé que no debí pero…estaba muy emocionado y yo

—Suficiente—Lo detuvo—Lo dejare pasar esta vez ya que fue por una buena razón pero tengo una duda ¿Cómo lo obtuviste? —Pregunto viendo a la coneja-.

Bogo se lo había dado después de encontrar a los mamíferos desaparecidos aquella primera vez, la vez que le callo la boca con acciones contundentes y si, se había ganado su respeto.

En cuanto esa pregunta salió la coneja no lo pensó mucho—Lo lamento señor, Nick me lo robo del teléfono, yo no lo sabía hasta que lo llamo.

Eso era una canallada, ella misma se lo había dado pero no esperaba que lo usara para eso, podría haber llamado directo a recepción pero tendría que haber pasado por Ben pero no hubiera resistido el decírselo y la sorpresa que grito hace unos momentos no hubiera sido igual. Aunque creía que no debería decirle eso al jefe. Nick por su parte si se sorprendió un poco pero no le quedaba más opción que recibir ese disparo por ella.

—Lo lamento Jefe, sí lo hice—se rasco la nuca con pena-.

—Por ahora no importa, desde hace un rato me empezaron a llegar un montón de correos electrónicos, así que ya sé todos los por menores. Incapacidad total desde ahora… sin duda será complicado no tenerte por aquí…—Hizo una mueca luego miro a Nick—Me quitaste a mi mejor elemento por un buen tiempo—le dijo con una mirada sería-.

— ¿Eh? —Ladeo la cabeza— ¿Yo?

— ¿Quién la embarazo? —ante eso el zorro solo bajo las orejas—Ahora respecto a ti, imagino que vas a querer…

—Espere—Nick lo detuvo—Déjeme aclararlo, yo… la verdad, yo sé que el permiso de paternidad no es muy largo así que quiero trabajar y reunir unas cuantas horas extras no pagas en dinero sino en tiempo, puede ser home office también, cuidar cruces de calle repartiendo multas lo que sea, sé que no está del todo bien pero quiero estar más tiempo con mi…esposa e hijo cuando nazca. Con mi familia.

Bogo estaba por dar un razonable no, pero la cara Nick al decir la palabra familia…le toco una de las pocas y únicas fibras sensibles en su ser… dio un enorme suspiro interno.

—Puedo considerarlo—concedió sin dar un sí de inmediato— según tú comportamiento en una semana de prueba, pero tendrás que trabajar enserio y demostrarme que ahora eres un macho responsable de familia, y no que tu esposa es la que te hace trabajar o saca el trabajo por ambos—le advirtió-.

Nick sabía que la advertencia iba de verdad y solo pudo poner la expresión más seria pero honesta que tenía—Le doy mi palabra que de verdad daré todo mi en estos días.

Bogo asiente—Si esto es así podemos empezar de una vez—tomo una seria de carpetas y se las da al zorro—Ve a recursos humanos, son los papeles de la incapacidad por maternidad, quiero que hagas el trámite y me traigas los oficios correspondientes.

Nick asiente y se va rápido de la oficina con las carpetas.

—Ahora que se fue por un rato quiero saber una cosa importante—le dijo el búfalo a la coneja-.

— ¿Sí jefe?

— ¿Debo preocuparme que en algún momento futuro cualquiera de mis dos mejores elementos se retire para dedicarse al cuidado de su familia? Sé que ambos son responsables, pero ya con familia las prioridades son otras.

Judy suspiro—Desde que empecé con el tratamiento lo he pensado y mucho. Podría hacerlo yo o ser Nick, en eso tiene razón pero lo discutimos mucho entre nosotros, hemos visto escenarios, y ambos nos dimos cuenta que queremos lo mismo. Que nuestro hijo tenga una infancia feliz, sana y con una familia que lo ame. Pero no solo eso, sino que tenga un mundo seguro en donde crecer, Nick y yo podremos tratar de dárselo siempre y cuando estemos juntos en la ZPD luchando por conseguirlo, no sabemos del todo cómo, pero ninguno de los dos se ira de aquí —le aseguro la hembra con convicción.

Al escucharla Bogo sintió un gran alivio en su corazón, bien, al menos ninguno de los dos se irá.

El búfalo iba a decir algo pero el teléfono sonó, irritado por la interrupción contesto— ¿Qué pasa Garraza?

He jefe—una voz femenina y nerviosa le respondió-.

Bogo de inmediato reconoció la voz— ¿Francine? ¿Qué haces ahí? ¿Dónde está Garraza?

La hembra soltó una risa nerviosa que le dio mala espina a Bogo— Ben tuvo un pequeño percance cuando nos enteramos de la noticia de Judy y Nick, pero está bien él…

Sin embargo Bogo corto y se levantó rápido yendo hacia fuera para ver por el barandal, Judy lo siguió sintiendo mucha curiosidad, ya que no agudizo su oído para ver que le decía la elefante del otro lado pero dadas las reacciones de Bogo podría ser importante cuando llego al lado de su se quedó pasmada al lado de Bogo, pero trato de acallar una risita traicionera. El gran recepcionista de la ZPD estaba aparentemente inconsciente siendo llevado por Mc Cuerno y Rinowhits, estos siendo guiados por las enfermeras de la estación que tenían una cara preocupada pero igual con algo de gracia ya que aparentemente no importaba que fueran dos grandes rinocerontes adultos los que lo cargaban pues parecía que el felino si pesaba bastante. Bogo solo un gran suspiro, vio que la elefante lo miraba desde el escritorio con una mueca incomoda y el búfalo le indico que se quedara ahí con una seña.

Un tiempo después ya con todas las formalidades completadas, la pareja pudo irse a casa, claro después de que pasaran a la enfermería a darle una vuelta a Garraza y este cuando se despertó los felicito de mil maneras diferentes y lo maravilloso que era ambos felices le agradecían a su amigo sus buenos deseos y Judy lo abrazo, gesto que el felino correspondió con cuidado, ya de salida del precinto la parejo noto que Francine cumplía muy bien la labor de recepcionista, incluso Nick noto que la paquidermo no perdió oportunidad de probar alguna golosina dejada por el felino. Cuando regresaron a casa, a Nick le justificaron su día por razón médica, fueron directo a la cama, Judy se abrazó al torso de Nick y se concentró en escuchar su corazón. Mientras el zorro la abrazaba con su cola y sus patas protectoramente sobre el vientre de su esposa.

—Esto de verdad está pasando—dijo la hembra con una voz suave-.

—Es como el sueño más maravilloso del mundo—Después pensó un poco— Sabes, por un tiempo pensé, la familia Wilde ya creció, tú y yo, al menos aseguramos unos años más a la familia, aunque jamás pude soñar que de verdad podría suceder esto—la abraza con más fuerza-.

—La familia Wilde no acabara pronto Nick. Pero ¿seguro podrás con el ritmo que Bogo te pondrá?

—Pelusa, soy Nick Wilde ósea…

—Un torpe zorro—Completo la coneja con humor-.

—No—le dijo con un tono irritado—Soy el zorro más astuto de la ciudad. Podre con esto y con todo—le dijo con una sonrisa ladina típica de él.

—Pues ojala esa astucia te sirva para ser papá…

El semblante de Nick se ablando y su sonrisa cambio a una más feliz sin rastro de malicia—No será sencillo, pero hare lo mejor que pueda—la pareja se da un beso felices de la vida.

A partir de ese día la vida cambio, Judy se vio con una gran cantidad de tiempo libre que en un principio no sabía cómo gastar, no podía salir a correr o no al ritmo que le gustaba hacerlo, pesas o demás ejercicios duros que le gustaban, hacia los deberes en la casa, pero siendo una casa habitada por dos adultos solamente, por ahora, se recordó feliz, no estaba desordenada o sucia, Nick había aprendido buenos hábitos, según él, antes de invitarla a visitarlo a su departamento la primera vez, por lo que su casa estaba limpia y no había más que polvo en algunas partes, por lo que los terminaba bastante rápido, todos a excepción de trapear el piso, pues Nick le dijo que eso se lo dejara a él por el riesgo a caerse, a decir verdad había estado muy reacio a que la coneja hiciera los demás quehaceres domésticos, pero Judy le dijo "sutilmente" que podía lidiar con ello, además sabía que él estaba en una jornada agotadora por lo que estaba dispuesta a ayudarlo en lo que podía, eso sí el baño se reservaba en la noche por el mismo motivo de evitar una mala caída estando sola, aunque siendo honesta consigo misma, un baño nocturno con su esposo que terminaba en una apasionada noche no era tan malo. Pasión ese era otro asunto, conforme más días pasaban ella notaba un aumento en su libido, había días en los que esperaba ansiosa al zorro y tan pronto cruzaba la puerta se le abalanzaba cual fiera, y el muy mañoso zorro no se quejaba, al contrario, lo disfrutaba bastante, aunque eso sí, su pequeño paréntesis instintivo, no fue su ultimo aunque no era el mismo de aquella primera vez, había pequeños lapsos en los que se desconectaba de su conciencia, pero ya no la tocaba tan salvajemente ni mucho menos la poseía con esa fuerza, ella lo vio en sus ojos en cuanto la olfateo varios días después de la confirmación de su embarazo, vio ese entendimiento tácito en su mirada. Mientras el zorro en ese estado mental pensaba, esa coneja estaba con él siempre, jamás le haría daño, mucho menos ahora que llevaba a su cachorro en el vientre. Ella vio eso en su comportamiento. El sexo se mantenía sí, pero el nudo estaba fuera de discusión por temor a causar alguna lesión durante este periodo.

Ese día la coneja termino todo sus pendientes en casa, vio el reloj, era temprano, así que resuelta fue a su habitación para cambiarse. Debido al calor propio del distrito y aunque tenía el aire acondicionado, según el exagerado de Nick tenían una mini tundra ahí a dentro, pero ella aun sentía que estaba un poco acalorada por lo que iba por la casa bastante ligera y fresca, unos shorts de licra muy pequeños, un top, crop-top, blusas de tirantes delgadas, solo sujetador o en toples, tal vez Nick le había pegado algunas mañas, pero se sentía libre y feliz, además hacer esas cositas lujuriosas no era tan malo, y su esposo la apoyaba mucho, se vistió con un vestido suelto, ideal para el embarazo ya había pasado más 15 días y su vientre se expandido ahora, si más notable, tenía una adorable barriga que Nick no se cansaba de acariciar, besar, lamer e incluso hablarle, había sentido un pequeño movimiento hacia unos días y este dio cuando Nick le habla a su panza y fue aún mayor cuando el zorro puso su pata ahí, era pequeño y muy suave, pero Nick lo sintió y estallo de alegría, su cachorro se movía y decía "Aquí estoy" a partir de esa vez el zorro le habla más seguido, diciéndole que lo llevara al parque y que él y el tío Finnick le enseñarían un montón de trucos, ver esa faceta de Nick era increíblemente tierno. Caminaba por la ciudad con calma y aun ritmo constante, como le dijeron los doctores le ayudaría mucho al momento del parto y esperaba que fuera así, hasta ahora en cada examen y consulta ha salido de maravilla por lo que continuaría con ese ritmo durante todo el tiempo que le quedaba si era posible, tomo el teleférico y así en un abrir y cerrar de ojos llego al centro de la ciudad, el bullicio y los mamíferos caminando de aquí para allá le daba ya ese aire de normalidad, la mayoría de los más grandes sean hembras o machos le cedían el paso pues el vestido no ocultaba su condición y por mera educación y cuidado lo hacían.

Viendo la hora en alguna pantalla por ahí se dio cuenta que era temprano todavía por lo que fue directo a una dirección. Sin demora llego a la florería de la familia Nutriales y pronto vio al matrimonio cuidando las bellas flores que ofrecían al público, en cuanto la vieron ambos fueron a saludarla con mucho gusto, hablaron los tres un rato hasta que las hembras salieron de ahí con la señora Nutriales diciéndole a su esposo que regresaría en un rato. Fueron a un parque cercano y se sentaron en una de las bancas para mamíferos pequeños. Judy se había acercado mucho a ella desde que el inicio de su embarazo, la razón, era una madre con experiencia y solía decirle todas sus dudas, sí, tenía a su propia madre a solo una llamada, y sí le había hecho preguntas a ella también, pero la cuestión es que, ella no daría a luz a un gazapo, sino a un cachorro que será en parte, mucha o poca no lo saben aún, un depredador y necesitaba de sus consejos en ese ámbito. Charlaron un rato hasta que la nutria le pregunta.

—Y ustedes ¿Cómo van? —le dijo con una sonrisa-.

—Muy impacientes, mañana realizaran la primera ecografía y será tridimensional—dijo emocionada-.

—Pero ¿No me habías dicho que te hicieron una ya?

—Sí—asintió—pero solo era para ver si todo iba bien, y eran en 2D, aún era tan pequeño que solo era para ver mi útero, ahora ya tiene un tamaño reconocible para un ojo inexperto y como será en 3D podremos verlo claro.

La nutria ve su alegría y sonríe enternecida, era muy lindo ver a una madre primeriza ilusionada—Créeme que verlo desde ahí te llena más de alegría y no puedes esperar a que nazca. Y dime ¿Nick ira?

—Absolutamente, pidió ese día desde que nos dieron la fecha la semana pasada.

— ¿Nick sigue igual?

Ante esa pregunta Judy bajo las orejas y sus hombros— Trate de hablar con él, de convencerlo—dijo preocupada—Pero simplemente no escucha razones-.

—No tienes que preocuparte por eso—trato de calmarla-.

—Pero ya tiene un día y rutina extenuante para que haga esto-.

—Lo hace porque se lo dicta su instinto y su corazón Judy, tampoco puedes rechazar sus atenciones eso puede herir sus sentimientos.

La razón de esto es simple, para todos lo que tengan conocimientos sobre zorros. Judy vio desde el comienzo, ahora que se levantaba, despertaba con Nick y este se despedía de ella con un beso, diciéndole que no se levantara y volviera a dormir, en un principio quiso protestar pero rápidamente su cuerpo le hizo notar que necesitaba ese descanso extra, pero cuando se levantaba e iba a la cocina veía su desayuno listo para ser calentado, habría su refrigerador y también estaba su comida, primero pensó que tal vez el zorro lo compraba, pero no, ella podía notar y reconocer su sazón, ¿A Qué hora se levantaba a cocinar? Después lo recordó, le dijeron, los zorros son los mejores padres de la naturaleza así como grandes proveedores, le darán de todo a su hembra para que esta no pase por ninguna necesidad durante la gestación y cuando nazcan sus cachorros lo hará igual encargándose por completo de ellos y así la hembra podrá dedicarse de lleno a ellos, pero jamás le cruzo por la mente que Nick lo haría así tan cabalmente. Para ella le era fácil ver que Nick estaba empeñado en ser totalmente opuesto de quien sería su padre. No podía culparlo, pero se preocupaba por él.

—Estará bien Judy, Nick es un zorro muy listo y sabe que no puede enfermarse antes de sostener a su hijo en brazos y ayudarte.

La coneja suspiro pero termino asintiendo confiando en Nick.

—Y ¿Cómo van tus antojos? —Saco el tema para cambiar el ambiente-.

Judy gimió apoyando su espalda en la banca—Muy extraños para mí. Jamás en mi vida siquiera pensé en comer camarones y en una ocasión a las 11 de la noche le dije a Nick que tenía ganas de camarones al ajillo—se tapó el rostro—el pobre movió cielo y tierra para conseguirlos a esa hora.

— ¿Y lo hizo?

—Sí, estaban deliciosos y no entiendo cómo.

—Bueno ya puedes decir que eres una coneja aún más única-.

—Sí, la primera coneja carnívora—ironizo la coneja-.

—Prueba inequívoca de la paternidad de Nick—se rió por lo bajo—Pero la dieta carnívora no es tan mala ¿O sí?

Judy lo pensaron unos segundos—No, de hecho no, es deliciosa. No sabía de lo que me perdía.

Por necesidades de su bebé le dijeron a Judy desde un principio que tendría que dar un cambio drástico a su dieta, obvio que naturalmente no podría comerlo sin riesgo a un fuerte dolor estomacal al no poder digerirlo, pero ese riesgo se eliminó gracias a un paquete de encimas sintéticas que se le proporciono a la coneja, las cuales ayudaron a que su sistema digestivo pudiera descomponer las cadenas de proteínas y ser absorbidas por su cuerpo junto a todos los nutrientes que su bebé necesita. Ahora gracias a sus "antojos" ha comido desde pechuga de pollo, camarones, filete de pescado, insectos y demás. Francamente ha sido una experiencia para ella por decir lo menos, con altibajos eso sí, pero gracias a Nick ha probado platos increíbles que le encantaría repetir aun sin estar embarazada, cuando llegue el día le hará una pregunta importante a los doctores.

—Me alegra que le tomaras gusto.

—Sin duda para mí fue una sorpresa también, no sabía que los insectos fueran tan ricos—de momento recordó algo—Espere un momento—la coneja saco su teléfono y procedió a enviar un mensaje el cual fue respondido con rapidez—Listo.

— ¿Un mensaje para Nick?

—Sí, Nick aún está nervioso por el riesgo de aborto, y aunque sabe que no estoy sola en muchas ocasiones siente ese pendiente así que un mensaje de vez en cuando lo calma, a veces estoy con usted, otras con FruFru o en casa.

Continúo hablando con la señora Nutriales durante mucho tiempo…

Por otro lado Nick estaba en la cafetería, en cuanto el mensaje llego a su teléfono rápido lo vio, se relajó un poco viendo los emoticones de zanahorias y conejos contentos e hizo lo propio contestando con zorros y patitas. Suspiro pero su cola se mecía a un ritmo feliz, una felicidad que aumentaba día a día y le deban fuerzas para continuar. Estaba tan metido en su teléfono que se distrajo. Y no detuvo el feliz movimiento de su esponjosa cola.

—Hey Wilde ¿mensajeando con Judy? —Pregunto Del Gato al pasar tras él-.

Tras el sonido de su voz el pelaje del zorro se erizo un poco y su cola se detuvo en seco— ¿Qué te hace pensar eso? —Pregunto sin parecer sorprendido y verlos de reojo-.

El león se encogió de hombros con una sonrisa—Solo ella logra que estés así y desde que nos dijeron que van a ser padres has tenido tu teléfono a la pata siempre cuando en el trabajo rara vez lo hacías con esa frecuencia, no es malo pero es interesante verte así cuando siempre tenías esa cara despreocupada.

Nick suspiro y bajo para verlo de frente—Soy muy obvio ¿Verdad?

—Cualquiera lo sería con la noticia de que se convertirá en padre por primera vez, yo no podía dejar de ver el calendario, así que es muy normal no te preocupes.

—Gracias colega—el zorro sonrió con suavidad-.

—De nada y no te olvides de presumir pasado mañana lo que veas en la ecografía.

—Serás de los primeros en escucharme—le confirmo.

Judy por su lado regresaba a casa, aún estaba algo pensativa, quería compensarle un poco a Nick, pero no sabía cómo, divago un poco hasta que vio el escaparate de una tienda ropa, la coneja se acercó, era una tienda de ropa de etiqueta, sin pensarlo mucho entro y pronto una empleada se le acerco.

—Buenas tardes ¿Hay algo en lo que le podamos ayudar? —Preguntó amablemente aquella cebra-.

—Sí, ¿Podrían mostrarme las corbatas?

La equino asintió con una sonrisa y se llevó a la coneja a un mostrador con una gran variedad de las misma y pronto Judy estuvo cada una hasta que dio con la indicada.

— ¿Tiene esta en tamaño zorro?...

Nick llego a casa esa noche, estaba cansado, ese día en lo particular se le había hecho bastante largo, estaba ligeramente encorvado y su cola se arrastraba por el suelo, estaba seguro de que Bogo se aprovechaba de su buena disposición, pero bueno, todo era por un beneficio mayor, abrió la puerta de su casa y entro arrojando las llaves en el tazón al lado de la mesa.

—Estoy en casa Zanahorias—dijo con voz un poco cansada-.

—Bienvenido Nick—escucho la voz de Judy de un poco más lejos-.

Pero con tan solo oírla su ánimo subió de nuevo, su cola ahora se mecía feliz y ya mostraba una sonrisa ¿Era normal dar estos cambios de humor? De hecho no le importaba— ¿Dónde estás zanahorias?

—En la cocina—le dijo aun sin ir-.

Nick arrugo un poco el entrecejo — Zanahorias—el zorro fue rápido a la cocina— ¿Qué estas…?

Sin embargo su pregunta murió en su garganta, al ver a Judy en la mesa de la cocina sentada sobre ella, en el cuello traía una corbata que no reconocía y nada más, sus bellas piernas cruzadas apoyada en sus brazos dejan ver ese busto que tanto lo enloquecía, sobre sus pechos tenía crema batida con dos cerezas representando sus pezones, sobre su pubis una mayor cantidad de crema y fresas con chocolate, toda esa escena le hizo agua a la boca por dos motivos.

—Bienvenido a casa oficial Wilde—dijo en tono seductor y una mirada tan sexy que el zorro solo se le quedo viendo con cara de idiota un par de segundos antes de sonreír con malicia y Judy correspondiera con una sonrisa coqueta y un guiño.

Sobra decir que después de un muy buen rato Nick estaba desnudo sentado en el suelo contra las gavetas de la cocina con Judy sentada sobre él. El zorro aun relamiéndose los labios.

—Podría acostumbrarme a estas bienvenidas zanahorias—le dijo sin dejar de acariciar sus espalda-.

Judy por su parte le anudaba la corbata nueva—Disfrútalas mientras se pueda señor Wilde.

—Hey ya lo sé—dijo mientras ponía una de sus patas en su abultado vientre—Sé que en cuanto este pequeñín llegue vamos a cambiar muchas cosas, una de ellas será reducirnos solo al dormitorio, y ¿Sabes qué? No me importa, porque él o ella será lo más importante para nosotros.

Judy acaricio su mejilla— De hecho ya lo es…—lo pensó un momento y después se animó preguntar—Nick, ¿Qué te gustaría que fuera macho o hembra?

Ante esa pregunta el zorro la ve a los ojos un poco pensativo y después solo se encoje de hombros—Por mucho pensé que para nosotros sería imposible concebir, así que No me importa si es macho o hembra, lo único que me importa es poder cargarlo y amarlo el resto de mi vida—por su respuesta Judy sonrió encantada—aunque si pudiera pedir algo es, que si fuera hembra se pareciera a su hermosa madre—dijo con una sonrisa galante-.

Judy sonrió cómplice y asintió—Pues si fuera macho me gustaría que fuera igual a su apuesto padre-.

—Claro que sí, soy un galán—le dijo con presunción y una sonrisa astuta-.

Por semejante respuesta la coneja suelta una carcajada y le da un puñetazo en el pecho, sin duda amaba a ese torpe zorro.

Más rápido de lo que cualquiera de los dos hubiera pensado paso la noche, para la hora citada la pareja estaba ya en la recepción del hospital y pronto fueron llevados a la sala donde estaba el equipo de ultrasonido. En esta ya estaba el técnico, el ginecólogo de Judy y obviamente la pareja de doctores que les dio ese maravilloso regalo, ambos con una tableta que contenía todo el expediente de Judy así como los exámenes de sangre que la coneja se fue a hacer ese mismo día. Por su parte Judy ya estaba lista y acostada con un monitor cardiaco, esa sería la primera vez que también escucharían el pulso de su bebé, con Nick a su lado sujetando su pata y con una sonrisa reconfortante.

—Muy bien señora Wilde, todo está listo, le advierto que el gel esta frio—le dijo el tejón con una sonrisa amable antes de aplícalo-.

Y en efecto, estaba helado y Judy tuvo un ligero estremecimiento, pero solo cerro los ojos lista, emocionada para lo que vería, los primeros en verlo serían los médicos para evaluarlo todo y enseguida se los mostrarían a ambos. Pronto empezaron a realizar el procedimiento.

—Tranquilos—el técnico de ultrasonido hablo con calma— esto no tardara na…—sin embargo se detuvo de golpe y sus ojos estaban abiertos como platos-.

El ginecólogo que estaba a su lado estaba viendo la pantalla con la boca abierta en pura sorpresa. Sus reacciones estaban asustando a la coneja, lo cual se reflejaba en su ritmo cardiaco, el ritmo que marcaba la maquina también llamó la atención de la otra pareja que aun comparaban los exámenes. El tigre y la cierva vieron al monitor preocupados por el mutismo y se sorprendieron todavía más. Incluso Lilian tiro la tableta electrónica.

— ¿Está bien nuestro hijo? —Pregunto Nick ya muy preocupado-.

Sin embargo como respuesta todos empezaron a sonreír salvajemente.

—No, no está bien—dijo el técnico sin dejar de sonreír y antes de que se alarmaran volteo hacia ellos la pantalla— ¡Están bien! —dijo emocionado-.

Judy se llevó las patas a la boca y Nick no podía creer lo que veía. ¡Eran Dos! Veían perfectamente a dos fetos ya con un buen desarrollo, pero ¡Son dos! El personal médico estaba emocionado y feliz, el ginecólogo y el técnico chocaron palmas, la pareja se abrazó y Nick abrazo por los hombros a Judy mientras trataba de no llorar o gritar de felicidad mientras ella si dejo escapar las lágrimas.

—Aquí tenemos—continuaron a pesar de las emociones—Miren es hembra—dijo el tejón con clara felicidad, los futuros padres solo podían ver con emoción y dicha aquel momento—Señor Wilde por cierto, no perdió el tiempo mire-.

—Ese…Ese… ¡Ese es mi muchacho! —dijo e zorro al borde del desmayo-.

No eran gemelos, eran mellizos.

—Esto es increíble—la cierva hablo viendo aquella pantalla-.

—Jamás en la vida me había alegrado tanto al estar equivocado—el tigre miró a Judy—Señora Wilde tenía razón, su genética le ayudo mucho—dijo genuinamente feliz-.

Tras esto al fin lo escucharon, dos corazones latían ya en un ritmo aparte del de su madre, fue mágico y maravilloso.

—Señora Wilde dado que tendrá mellizos creo que tendremos que reajustar su dieta, sea honesta ¿Sea a sentido más fatigada de lo usual últimamente? —Preguntó el ginecólogo-.

La coneja lo pensó—Buen tengo unos dos días que realmente me cuesta levantarme a una hora y no querer volver a dormir otro rato—admitió—Pero creí que era normal.

—Tendrá que comer un poco más, estará comiendo por tres—le dijo con una sonrisa— la fatiga se mantendrá pero con este cambio puede reducirse un poco. Señor Wilde ahora tendrá que cuidar doblemente a su esposa—le dijo al zorro que estaba absorto viendo el monitor, pero en cuanto lo escucho volteo rápido-.

— ¡Sí! Sí, sí, sí—asintió muy rápido con claro entusiasmo. Nadie podía culpar a Nick por su cara o su entusiasmo-.

Después de un buen número de recomendaciones y demás la pareja salió al fin, no habían avanzado ni una calle cuando el zorro feliz abrazo a su coneja y la alzo, sobre su cabeza.

— ¡Ah, Nick! —grito sorprendida-.

— ¡Judy es maravilloso! —Le dijo con una sonrisa enorme— ¡Te amo tanto!

—Nick por favor— sonrió con mientras reía avergonzada—Todos nos están viendo-.

— ¿Qué importa si nos ven? Soy el zorro más feliz del mundo—acto seguido él solo, la bajo y la beso con pasión-.

En un segundo paso de tímida a totalmente arrebolada, cuando el vulpino se separó le acaricio el rostro sin apartarse tanto, la coneja solo cerro los ojos para sentir mejor.

Volvió a abrir los ojos y sujeto la pata de Nick—Te amo Nick, y es por este amor que nos pasan estas cosas tan maravillosas-.

Ambos solo se sonrieron y tomados de las patas se fueron ignorando si tenían o no público.

La pareja no tardó en dar a conocer la noticia, alegrando aún más a sus seres queridos.

Los días seguían pasando y ya casi llegaba la hora era el día 32 de la hembra, había pasado el tiempo de gestación de un conejo común, por lo que Judy estaba dentro del rango de tiempo estipulado médicamente dentro de su embarazo. Su vientre ya había crecido considerablemente dando ya muy evidente su condición, en palabras de todos, se veía bella, encantadora y muy hermosa, sobre todo para su esposo que cada día estaba más y más hambriento de ella, su olor para él ya era más que adictivo, como una droga, que simplemente quería pasársela todo el día con ella en la cama, y si bien lo compensa en la noche, quería más, mucho más, sin duda era tan feliz, pero había otro detalle que nadie a excepción de él sabía. Hormonas, niveles muy altos pensaba él, ya que estas provocaban no solo un gran libido, que por cierto le encantaba y agradecía al cielo, sino que también, bueno, unos cambios de humor de miedo, no es que le tuviera miedo a su esposa, o bueno tal vez un poco, pero una sola cosa la podía poner furiosa, triste, alegre o hacerla llorar sin control e incluso un poco violenta. El pobre zorro hacía todo lo posible por evitar esos cambios, si era honesto eran un poco aterradores pero lo era más aun el cómo podía pasar por todas esas fases ¡al mismo tiempo! Nadie le dijo que tener a una coneja embarazada sería fácil, Bonnie le había mandado un mensaje de texto solo a él para advertirle sobre ello, si bien lo agradece, le hubiera gustado saber un poco más de detalles antes, se los brindo claro, pero después de que le enviara un mensaje estando más que atónito después de ver una película cursi. En ese momento Judy casi lanzaba un jarrón a la pantalla cuando la chica de la película hizo algo tonto, después se puso a llorar y al final lo quería golpear por haberla hecho ver eso, cuando fue ella quien la escogió y la quería ver. Aunque valía la pena, cada segundo de tiempo, cada drama, cada cosa del trabajo, valía la pena solo al verla sonreír o escucharla reír, también al sentir cada patada en su precioso vientre.

Ese fin de semana, Nick lo tenía libre, cabe aclarar que este ya estaba agendado desde antes, y aunque Nick no lo quería tomar Bogo le aseguro que no afectaría en su acuerdo previo, además el búfalo debía admitirlo, estaba muy sorprendido y satisfecho con el rendimiento del zorro en estos días, así que pensó que se merecía ese descanso, Judy llamo al hospital y pregunto directamente si podía viajar, fue bastante intransigente al dar a notar que quería escuchar un sí, después de "hablar" educadamente por una hora al final le dieron el sí con la indicación de que tan pronto regresará fuera para una consulta, ella acepto el trato así que el viernes tan pronto salió Nick fueron y les cayeron de sorpresa a los Hopps, claro que fue una maravillosa sorpresa para todos, sobre todo para los padres de la coneja, esa noche estuvo llena de cumplidos y mimos hacía Judy y felicitaciones para Nick. Todos podían ver la felicidad y orgullo que ambos llevaban en sus rostros, sin duda toda la familia sabía que esos bebés serán muy amados., después de un pequeña cena tardía, la cual estuvo plagada de preguntas hacia la pareja, ambos se fueron a dormir a la antigua habitación de Judy la cual tenía un toque extra, una cama matrimonial tamaño zorro. Cuando la vieron, Judy por su parte se sorprendió y Nick no pudo evitar conmoverse, pensaban en ellos, de verdad sentirse considero liberaba un calor reconfortante en su pecho que hacía mucho no sentía, su zanahorias tenía razón, su familia creció mucho desde hace bastante tiempo… el zorro se ducho en uno de los tantos baños de la casa Hopps, ya que la habitación regular de Judy no contaba con uno propio, esa peculiaridad solo era para las habitaciones de invitados, y como miembro de la familia no era necesario que usara uno de las habitaciones de invitados. Nick vio esos baños y le parecieron iguales a los de la academia o el precinto, ya que era bastante tarde no le toco compartir con nadie, aunque si era sincero no le molestaría, desde que se unió a la ZPD ya se acostumbró. Y ahora le tocaría ser el más alto de las duchas y no todo lo contrario. Obviamente estaban divididos para machos y hembras. El zorro no pudo evitar imaginar a su esposa entre sus hermanas en las duchas y casi, casi se desvía a otras ideas, prefirió abrir toda el agua fría para no pensarlo

— "Conejas…son como una droga" —Pensó cuando al fin se le bajo el calor de la cabeza— "Realmente las pastillas si bajaban estas cosas, digo, sí, la primera vez que vine si las…emmm ojee un poco, pero como dijo Zakk, es normal considerar a su especie atractiva pero jamás imagine otras cosas como lo empecé hacer hace rato… mejor me doy prisa y voy con mi coneja."

Salió del baño y se fue directo a su habitación no queriendo encontrarse con una de sus cuñadas pues no sabría ocultar una mirada un tanto inapropiada por no decir lujuriosa. Cuando llego a la puerta sin incidentes dio un suspiro de alivio. Entro y vio a su amada acostada solo con unas bragas viendo su teléfono.

—Tardaste un poco más de lo usual ¿Todo bien? —Le pregunto al escucharlo entrar y cerrar la puerta-.

—Sí—asintió al tiempo que se acercaba a la cama y se quitaba la playera—solo quería relajarme un poco y bueno, no pude evitar ver bien ese baño ¿Cuántos como esos esos hay? —pregunto con genuina duda

—Son diez por cada género, y aun así se saturan mucho por lo que tuvimos que hacer un rol para la hora del baño y no afectar horarios escolares.

El zorro se acostó a su lado y la atrajo hacía sí en un estrecho abrazo— ¿Cómo están mis tres grandes tesoros en el mundo? —Preguntó ocultando su rostro en su cuello empezando a perderse en su delicioso aroma-.

—Muy bien—dijo con una sonrisa—Han estado muy activos, creo que practican soccer—soltó riendo-.

— ¿Así? —Puso una pata en vientre—Vamos niños, papi los quiere sentir—dijo en tono juguetón-.

Espero un poco y después pudo sentir los movimientos desde dentro. Despego su rostro del cuello de Judy, volteo hacía abajo y vio por sobre la piel el movimiento, fue rápido, cuando termino el zorro solo pudo suspirar, volteo a Judy y la beso. Lo que empezó como un beso tierno y amoroso pronto cambio a lujuria y hambre, el zorro la puso contra la cama con las patas por sobre su cabeza cubiertas con una sola de las suyas mientras con la otra estrujaba fuertemente sus senos, cuando se separa de aquel salvaje beso la coneja soltó un jadeo.

—Nick—soltó con un suspiro-.

—Dijiste que tú cumplirías con la parte de las malditas pastillas— dijo con un semi-gruñido-.

Antes de que ella pudiera objetar algo el zorro mordió cuello, arranco su ropa interior y empezó a juguetear en sus labios, pronto la coneja se puso de humor y ella le quito la ropa a él con sus patas traseras.

Mucho tiempo después, Judy está encima de Nick acostada de espalda sobre él aun penetrándola con la base de su nudo en su vagina, había semen saliendo de ella. Los dos tenía la respiración agitada, la coneja acariciaba su mentón por detrás.

—Eso fue increíble Nick—suspiro con gusto-.

—Lo sé, estuve genial—ironizo estrujando uno de sus pechos-.

— ¿Puedo preguntar algo? —cerro los ojos al sentir sus delicadas mordidas en su cuello y orejas, solo escucho un gruñido de su parte como afirmación — ¿Qué te excito así? —Esa pregunta congelo al zorro y la coneja lo noto— ¿Nick?

—No sé de qué hablas—se defendió volviendo a sus mordidas-.

La coneja se sentó y con cuido se dio vuelta sin separarse de la entrepierna del macho y por ende sin romper su unión, la cara de Judy era de una sospecha juguetona.

— ¿No lo sabes de verdad? —Dijo con una cara de sospecha-.

—Zanahorias yo ah…—sin embargo no pudo responder pues la coneja movió con fuerza sus caderas y Nick debía admitir que aún lo tenía sensible-.

—Nick Wilde el zorro más impúdico de la ciudad de Zootopia se muestra avergonzado—dijo juguetona— Esta si es una noticia.

—Oye no te ¡Ah! —Judy lo calló de la misma forma-.

—Tuviste una fantasía que obviamente no me incluía a mí—La mirada de Nick fue toda la respuesta que necesito—Oh zorro travieso—sus ojos se entrecerraron-.

—No, ni es lo que…—sin embargo un dedo lo silencio.

—Te conviene callarte ahora querido—le advirtió— ¿Qué podría ser? O mejor dicho ¿Quién? — Lo pensó un momento antes de continuar—Una zorra no es, después de todo en el camino no vimos a ninguna y cuando llegaste del trabajo no estabas así, además ya sé que dejaste ese barco hace mucho tiempo Así que…

—De acuerdo, te lo digo te lo digo—al fin se rindió el pobre—Lo lamento, estaba en el baño y luego pensé en lo que me habías dicho del baño para hembras y que era como en la academia y no pude evitar imaginarte a ti… y a tus hermanas…—admitió con culpa y bajando las orejas-.

El zorro esperaba un golpe, una bofetada o que llorara, pero increíblemente recibió un beso, abrió los ojos desorbitados por la sorpresa su mirada no cambio, la coneja no pudo evitar reír.

— ¿Qué? ¿Esperabas un golpe? —cuestiono sonriendo-.

El zorro solo puede asentir con torpeza— La verdad sí.

—Bueno si fuera otra situación júralo que sí, pero ahora—ella solo bajo sus orejas y explico—Sé que en estos momentos no es fácil para ti, tienes mucho estrés y presión en el precinto, estoy segura que Bogo te exige demasiado y no lo puedes negar—le advirtió—Y aunque estoy en un estado ya avanzado de embarazo ha pasado muy poco tiempo desde que lo concebimos, yo sé que en estos momentos hay un montón de cositas en tu cabeza, no son del todo culpa tuya, tu testosterona no ha bajado, hay un muchas hembras de la misma especie que tu pareja, es obvio que sería algo casi imposible no imaginar con eso en tu sistema, además de que ya no estas tomando tus supresores por petición mía así que… no es tu culpa Nick. Aparte yo ahora no soy precisamente el ejemplo de bonito cuerpo así que….

Ahora fue su turno de ser callada con un beso, Nick se sentó y la abrazo.

—Eres la coneja más bella del mundo, preciosa y divina. Porque eres mi esposa y la única a la que amo. Jamás dudes de ello.

Ella solo responde con otro beso…la noche aún era joven….

El sábado transcurrió de manera normal, Bonnie estaba sentada en la sala antes del mediodía viendo enternecida la escena frente ella. Judy estaba sentada en uno de los largos sillones de ahí, mientras acostado a su lado y reposando su cabeza en su regazo estaba Nick, el vulpino estaba tan relajado en su siesta que incluso llegaba a roncar suavemente mientras abrazaba el vientre de Judy a lo que su esposa acariciaba su cabeza y orejas.

—Judy los dos son un encanto.

La coneja dejo de acariciar a Nick un segundo mientras se ruborizaba, pero aun con el rostro colorado reanudo su cariño—Gracias mamá. Disculpa a Nick, ha estado trabajando demasiado y….

—Tranquila cariño, ya me lo habías dicho. De hecho es lindo verlo dormir así, aun así te cuida. Pero ¿No te preocupa que lo despertemos?

—No te preocupes, le enseñe el arte del sueño pesado. Estará dormido por lo menos media hora—aseguro y para dar un ejemplo tiro de una de las orejas del macho, si bien este se movió un poco y balbuceo algo no se alcanzó a despertar-.

Bonnie asintió ya más convencida—Se nota que se esfuerza por sacar todo adelante.

—Nunca imagine que de verdad fuera tan dedicado, en estas semanas me ha demostrado lo mucho que le importamos.

—Cuando un macho que ama a su familia como nosotras no hay nada en el mundo que no haga por ellos.

La coneja asintió de inmediato—Lo sé y yo igual.

—Y ¿Ya tienen planeado que hacer con el trabajo?

—Seguimos viendo opciones, sabemos que en algún momento los dos vamos a volver al trabajo regular.

— ¿No te darán algo por la maternidad a parte de la incapacidad?

—De hecho sí, solo trabajare por 6 horas al día con mi salario íntegro y no podrán enviarme a una zona alejada de los cachorros durante el periodo de lactancia.

— ¿Planeas amamantarlos hija?

—En un principio admito que pensé en la formula, pero luego vi que todos nosotros tuvimos y tenemos una buena salud en general, no somos enfermizas ni nada parecido, estoy segura que se debe en parte a eso y a una buena dieta después. Y desde que empecé las consultas y revisiones en el hospital siempre me han dicho que la mejor opción es la leche materna así que si soy capaz de producir leche lo hare—lo último lo dijo viendo de reojo sus pequeños senos no estando muy segura-.

—Oh cariño no te preocupes por eso—Bonnie le dijo sin mucho interés no queriendo agregar nada al asunto sabiendo que lo mejor era que esperara hasta ese momento—Las cosas pasaran como deben pasar. Pero respecto a su trabajo cuando ya sea regular—encamino de nuevo el asunto-.

—Hemos hablado—concordó—La opción de tomar turnos separados nos parece la última y más desesperada opción. Simplemente no queremos estar separados así, desde el principio estuvimos juntos y no queremos cambiar ese detalle además.

—Además nuestro Jefe no va a querer tener a su mejor dupla de separada—intervino la soñolienta voz de Nick—Así que no es la mejor opción—volteo su cabeza para ver a su suegra y segunda madre-.

—Nick ¿No estabas dormido? —le pregunto Judy sorprendida-.

—Me despertaron ese par de karatecas que llevas dentro—se restregó un ojo—Tienen buenas fuerzas.

Judy obviamente las había sentido y si le parecieron muy fuertes pero pensaba que eran ideas suyas.

— ¿Cómo te sientes Nick? —Le pregunto Bonnie-.

—De maravilla en esta magnífica almohada de felpa—le dijo con burla solo para recibir un jalón de orejas—No me arrepiento de nada—soltó en un tono agudo-.

—Niños dejen de pelear—los calmó la coneja mayor-.

Judy antes de soltarlo de dio un último jalón fuerte y desvió la mirada ceñuda y Nick solo pudo sonreír con dolor—Gracias mamá—El zorro se puso un poco serio— Ahora referente al trabajo. Un turno separado esta fuera de todo arreglo. Supongo que tendremos que buscar una guardería, el precinto tiene enlace con una, pero honestamente no me da confianza dejar a mis hijos con desconocidos, así que la otra opción es buscar una niñera que si sea de fiar y nuestra confianza.

—Si ese es el caso ya tenemos en mente algunos nombres—la coneja añadió con una cabezada—Solo tenemos preguntar y arreglar unas cosas-.

—Además estamos ya casi a nada de ser ascendidos a detectives, lo cual traerá obviamente un aumento de sueldo y acceso a otro esquema de bonos, lo cual nos dará otras facilidades-.

—Y Responsabilidades Nick, como el hecho de tener que estar disponibles las 24 horas—Judy recordaba haber visto llegar a los detectives con ropa que obviamente no era de trabajo, una cita, un baile o algo importante que tuvieron que dejar en aras del deber-.

—Sé que podremos con esto pelusa, tú tranquila.

Judy le sonrió con confianza estando de acuerdo—En resumen seguiremos con nuestra carrera en paralelo a nuestra familia.

—Y trataremos de estar lo más que podamos en familia—aseguro el zorro—Tendremos que hacer un millón de malabares pero haremos lo mejor-.

Bonnie asintió sintiéndose aliviada—Es una pena no estar cerca, yo con gusto lo haría.

—Estoy seguro que de estar aquí mamá también…A ella siempre le gustaron los cachorros. Sobre todo si se trataran de sus nietos—sonrió un poco melancólico-.

La coneja se preocupó—Nick…

—Tranquila Judy, estoy bien. Además aunque sea a través de mí, los cachorros deben de conocer a su otra abuela.

Llego la tan ansiada hora de comer y pronto todos los miembros de la familia que estaban en el campo trabajando regresaron hambrientos. Como siempre el enorme comedor se llenó con una alegre plática y atmosfera. Mientras comían vieron nuevamente la gran hambre de Nick por la cocina de su madre, pero lo que no esperaban ver a una Judy que rivalizaba con esa hambre. Eso incluso sorprendió a Bonnie, ella obviamente tenía una enorme experiencia en ese campo y sabía que Judy no era glotona así que era muy sorprendente de ver directamente, pero anteriormente su hija le explico que traer al mundo a un pequeño hibrido era aún más desgastante para el cuerpo de cualquier hembra que un embarazo normal y ella que tendría dos este era aún mayor. Por lo que le dieron una dieta pesada ya que su metabolismo de por si rápido absorbía muy rápido todo. También fue un tanto chocante para todos verla comer carne…Nick había traído desde Zootopia algunas pechugas de pollo congeladas pues sabía que a su esposa se le antojarían tarde o temprano, no es que no hubiera opciones ahí, pero él ya tenía su "Proveedor" de confianza en la ciudad así que lo hizo así, el mismo las había cocinado y guisado ante la atenta mirada de su suegra que veía con atención todo el proceso, así como el empeño y amor que le ponía a la comida, un detalle que era muy tierno de su parte. Aunque ver a una coneja cortar y llevarse a la boca un trozo de pollo era algo, bueno, fuera de lo común. En ese fin de semana la pareja fue a pasear por el pueblo, compraron algunas chucherías para comer y tuvieron varías micro-citas, aunque ya fueran conocidos por prácticamente todo el pueblo, seguían siendo un gran ´punto de atención, cosa que se duplico con su boda ahí mismo e incluso se triplico cuando vieron a Judy embarazada y al zorro cuidarla, envolverla con su cola dándole gestos dulces como el hecho de darle de comer en la boca algún helado o golosina. ¿Acaso la hija de los Hopps fue de esas hembras que eligieron tener híbridos? La respuesta por esas actitudes parecía un claro sí, así que pronto se convirtieron en la comidilla del pueblo. Pero a ellos ni les importo mucho menos le pusieron atención. Ese par de días pudieron descansar con toda tranquilidad y Judy recibió mimos de parte de sus padres quienes le quitaron un poco de peso a Nick, quien un poco a regañadientes acepto la oferta de Judy de relajarse para descansar, tomar siestas y despreocuparse de ella un rato. Si bien el zorro en un principio estaba reacio al final cedió. Con ello ese fin de semana le sentó de maravilla a los dos. Cuando regresaron incluso Nick muy a su pesar tenía que admitir que sentía muy bien después de un descanso así.

Siguieron su normal esperando felices…

Día 41 2:35 am.

El zorro estaba roncando levemente con la punta de la lengua de fuera hasta que fue zarandeado con fuerza y llamado con urgencia

— ¡Nick! ¡Nick!

Fueron segundos antes de que se despertara por completo y se diera el sentón.

— ¡Estoy despierto!

—Nick—Judy suprimió un gemido de dolor mientras lo llamaba con cierto temor y nerviosismo—Creo que es hora…

— ¡Ahora!— Se puso en alerta y de inmediato noto cierta humedad en la cama ¡Se le rompió la fuente!