Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen, son propiedad de Masashi Kishimoto, hago esta historia con el único fin de entretener.
Arco II
Capítulo 31: Reconocimientos
A la mente de Rin llegaron recuerdos que consideraba horribles, recuerdos que le dejaron inmóvil a pesar del peligro que corrían. Sintió tan real aquel momento en el que creyó que Obito estaba destinado a morir debajo de aquella roca. Naruto sujetó su muñeca para jalarla con fuerza y así poder empujarle fuera de la cueva que se desplomaba.
Apenas pudo reaccionar al caer contra el suelo, levantando la mirada hacia la cueva sellada y luego hacia el rubio que yacía tirado en el suelo, su pie siendo aplastado por algunas rocas más pequeñas que por suerte no fue difícil remover.
—Está dislocado —dijo el ninja médico mientras revisaba su pie, más al notar la mueca de dolor que hizo el muchacho al moverlo—. Voy a tratar de acomodarlo ¿está bien? Va a doler mucho.
—Está bien, puedo aguantarlo, solo avísame cuando ¡Ah! ¡Duele, duele, duele! —el Uzumaki dio un grito algo exagerado y luego lloriqueó un poco tras que su pie fuera devuelto a su postura, al menos Rin no tardó mucho en aplicarle su ninjutsu médico.
—Lo siento, siempre es mejor así —sonrió ligeramente, aunque pronto bajó su mirada hacia el pie contrario—. Lo siento mucho, yo me paralicé y eso nos pudo costar la vida…
—Kakashi-sensei una vez nos contó lo que le pasó a Obito nii-chan en la última guerra —comentó el muchacho mientras dejaba atender—, debe ser un recuerdo horrible, pero ya pasó, todo estará bien.
Rin miró un tanto sorprendía al rubio, al menos le parecía increíble que había madurado tanto. Asintió con la cabeza y luego le ayudó a ponerse de pie para que pudieran caminar de regreso, un proceso algo lento ya que ambos estaban exhaustos y Naruto aún sentía dolor al caminar lo que le llevaba a cojear en el proceso.
…
En el camino a la aldea se encontraron a parte del grupo de investigación, los cuales habían sido frenados por uno de los clones de Katsuyu en su búsqueda del Ichigo Uchiha real, al final habían comprendido que todos los cuerpos que manipulaba eran una especie de clones defectuosos de sí mismo que controlaba mediante aquellas barras de metal y el rinnegan.
Ella también les explicó a todos que hizo todo a su alcance por proteger a todos en la aldea, que gracias a Tsunade las bajas habían sido bastante reducidas, pero no significaba que no las hubiera. Al final siempre habría sacrificios, siempre habría muertes, todo debido a ese ciclo de odio que existía. Naruto no podía evitar reflexionar sobre ello, sobre lo que prometió a su maestro, a su padre, sabía que tenía mucho que resolver, pero también sabía que no estaba solo.
—Naruto, Rin —Kakashi apareció ante ellos apoyado de Gai, cuyo equipo había llegado recientemente de una misión y encontraron toda la destrucción dejada por la batalla—, qué alivio que estén bien los dos. —Se apartó del especialista en taijutsu solo para acercarse y abrazar a su amiga y estudiante, sentía mucho alivio de verlos bien.
—Naruto estuvo increíble —aseguró la castaña con una amplia sonrisa, haciendo sentir algo abochornado al rubio a la par que correspondía el abrazo—; me alegra que tú estés bien, lamento haberte dejado así.
—Rin nee-chan también es asombrosa, de verás —respondió igual de sonriente, algo sorprendido por la muestra de cariño de su maestro.
Kakashi no pudo evitar sentir un gran orgullo por su estudiante, por lo mucho que había crecido y mejorado, lo suficiente como para acabar con tal amenaza casi por sí solo. También admiraba mucho a Rin, quizás él y Obito la habían sobreprotegido demasiado, ella también era un ninja impresionante y no necesitaba que la cuidaran tanto.
Al llegar a la aldea, no esperaban ser recibidos por prácticamente todos. Fue una experiencia realmente increíble, Katsuyu le había contado a todo el mundo su logro en combate por lo que no era raro que todos le agradecieran, le felicitaran y reconocieran, era como si al fin pudiera cumplir su sueño.
—Siempre tienes que ser tan imprudente, idiota —la voz de Sakura llegó a sonar con enojo e incluso le soltó un fuerte golpe al Uzumaki, aunque pronto su actitud cambió y le abrazó con mucho cariño, agradecida de que su mejor amigo estuviera a salvo—. Gracias…
Los comentarios de la gente eran muy agradables de escuchar, incluso sus amigos y conocidos estaban ahí, escuchando y diciendo lo mucho que había crecido, lo mucho que había mejorado, como había dejado de ser solo el chico zorro que tanto se repudió en su tiempo para ser un héroe, el héroe de la aldea.
Rin y Kakashi miraban con orgullo como todos estaban tan felices con el chico, como lo reconocían, como lo alababan. Naruto merecía eso y mucho más. Incluso Iruka desde su lugar, sentía sus ojos llenos de lágrimas al ver a su querido estudiante obtener la gloria que tanto se esforzó en alcanzar.
…
Tras la gran celebración, naturalmente lo primero fue disponer de sus fallecidos. Por suerte, no hubo bajas de civiles a pesar de que, si hubo muchos heridos, pero el cuerpo médico pudo reaccionar de forma adecuada y a tiempo, también la atención de la Hokage a través de su invocación fue indispensable. Aun así, fue inevitable que si hubiera bajas por parte de los shinobi que lucharon firmemente contra el enemigo.
Tsuki no Me había dado un golpe muy fuerte contra Konoha, la había destruido hasta sus cimientos y ahora solo quedaba empezar desde cero su recuperación. Tras el funeral y que se levantaran los hogares provisionales y refugios, Naruto decidió ir a hablar con sus amigos, aunque recordó algo que Rin le sugirió hacer y eso era hablar con Hinata.
—Hinata, yo quería hablar contigo sobre lo que pasó —era un poco extraño, pero no sabía exactamente como empezar por mucho que le diera vueltas—, creo que lo mejor que puedo decir es: gracias, de no ser por ti, creo que habría perdido, aunque te arriesgaste mucho, tuve miedo de que algo te pasara, de verás.
La Hyuuga abrió sus ojos con algo de sorpresa, al menos porque no esperaba que el blondo quisiera hablar con ella sobre lo que pasó. Quizás fue muy impulsiva y egoísta por ponerse en peligro de esa manera, pero no es como que pudiera solo quedarse tranquila sin hacer nada. Además, saber que el otro se preocupaba por ella le hizo ruborizar ligeramente.
—No tienes que agradecerme, no hice las cosas bien y seguro compliqué todo —negó un tanto avergonzada, al final todo si salió bien, pero no es como que pudiera decir que fue gracias a su intervención—. Me alegra que estés bien Naruto-kun, me angustió mucho verte en peligro.
—Estoy bien gracias a ti y a mí me alegra que tú estés bien, solo ya no te pongas en peligro ¿Sí? —Sonrió ampliamente, apoyando una de sus manos en el hombro de la chica. No recordaba haber hablado tanto con Hinata antes, pero sabía desde hacía mucho que ella era una buena persona, una gran amiga.
Eso es porque te amo
Aquellas palabras resonaron un poco en su mente. Era cierto, ella le había declarado su amor en aquel momento y realmente no sabía que decir, no es como que hubiera pensado en ella de otro modo que no fuera como una buena amiga y nunca le había gustado a una chica, siempre le trataron como un tonto. Se ruborizó ligeramente ¿Tenía que darle una respuesta? ¿Qué se supone que debía decir?
—Hinata, sobre lo otro…
—No necesito una respuesta Naruto-kun —se apresuró a decir, llegando a ruborizarse notoriamente, aunque hizo lo posible por no tartamudear y mantenerse sonriente—, está bien así, muchas gracias por recordarlo y por todo lo que has hecho por la aldea.
El muchacho le miró un tanto sorprendido, aunque al final solo sonrió y le ofreció ir a comer junto con el resto de sus amigos, al menos en eso habían quedado antes de unirse a ayudar con la reestructuración de la aldea.
—¡Ah! Hinata adelántate tú, tengo una cosa que hacer antes, luego los alcanzo —dijo antes de alejarse corriendo, debía hablar un par de cosas con el maestro Fukasaku, debía traer a Konan a Konoha para que luego pudiera volver a Amegakure y hablar sobre como disponer del cuerpo de su difunto maestro.
…
—Dele las gracias al jefe sapo y los demás por toda su ayuda, lamento que acabaran tan lastimados —dijo el chico a los dos sapos, ambos habían permanecido junto con Gamakichi unos días más en la aldea, pera ya era momento de que regresaran.
—No tienes que preocuparte muchacho, hiciste un trabajo increíble —afirmó Fukasaku—¿Estás seguro de querer dejar el cuerpo de Jiraiya-chan en el monte Myoboku?
—Sí, es lo mejor y sé que la abuela Tsunade lo entenderá cuando despierte.
Pensar que la Hokage actual se encontraba en coma debido al desgaste por proteger a todos era algo que tenía a muchos preocupados y consternados, pero sabían que era una mujer fuerte que despertaría pronto.
Fue Shima quien se regresó primero tras despedirse de Naruto para informar a Konan de que volvería, pero a la aldea de Konoha en primer lugar. Dejaron pasar unos diez minutos y finalmente Fukasaku la trajo de vuelta. Le sorprendió mucho ver el estado en que aquella aldea se encontraba, tenían mucho que contarle.
—Cuídense mucho Naruto-chan, Konan-chan, siempre estaremos listos para ayudarlos cuando sea necesario —aseguró antes de desaparecer junto a Gamakichi finalmente.
—Te llevaré con Rin nee-chan, seguro le alegrará verte.
Tras reunirse con la otra jinchuuriki, esta no pudo evitar sentir un inmenso alivio de ver a su amiga de Akatsuki en buen estado, al menos sus heridas de su último combate parecían haber sanado ya. Otro que se reunió con ellos finalmente fue Yamato, quien estuvo fuera de la aldea tras el atentado de Tsuki no Me.
—No puedo creer que Naruto fuera capaz de controlar al Kyuubi él solo —decía pasando una mano por su cuello.
—Tuvo un poco de ayuda, pero hizo un magnífico trabajo —asintió Rin sonriente y bastante orgullosa del hijo de su maestro, también feliz de haberlo visto una vez más.
—Te ves preocupado Tenzou ¿Sucedió algo? —Cuestionó Kakashi.
—No, bueno, sí —adoptó una expresión más seria, mirando a los ninjas presentes—. Cuando llegué me encontré a Shikaku-san, él fue quien me explicó la situación, pero cuando estábamos hablando llegó un ANBU a convocarlo a una reunión de emergencia con el señor feudal.
Los presentes se miraron entre sí con algo más de seriedad, comprendían la necesidad de aquello en realidad. Con la Quinta estando en coma y dada la situación tan vulnerable de la aldea, era de esperarse que pronto fuera reestablecido un orden gubernamental con tal de proteger a la aldea en su recuperación y organizar mejor su sistema militar.
—¿Creen que nombren un nuevo Hokage o un líder provisional? —Preguntó Gai, más no obtuvo una respuesta inmediata, todos parecían meditarlo.
—Cualquiera de las dos es posible, seguro Shikaku-san sabrá dar una solución en esa reunión —dijo Hatake después de pensarlo.
—Ahora que Konoha está vulnerable, puedo hablar con Yahiko para enviar algo de apoyo por parte de Akatsuki —ofreció Konan, sabía que era una situación delicada, pero estaban dispuestos siempre a brindarles todo el apoyo que necesitaran.
—Te lo agradecemos mucho Konan, por ahora esperemos lo que decidan en la reunión y confiemos en que Obito regrese pronto, ya le enviamos un ave mensajera —dijo Nohara, por ahora debían enfocarse en ayudar en lo que pudieran y al menos ella tenía que volver con Kurenai y también seguir atendiendo a los heridos.
…
El ave mensajera llegó a la aldea de la Lluvia, específicamente al base de Akatsuki. En cuanto Obito leyó el pergamino, supo que tenía que regresar pronto por lo que se lo comunicó al líder y le aseguró al resto de miembros de su clan que pronto volvería por ellos, por ahora solo volvería a la aldea junto a Hana.
Al volver finalmente a Konoha, ninguno de los dos esperaba el paisaje que encontraron. Su villa estaba destruida totalmente, era una vista horrible y angustiante ¿Qué demonios había pasado? Ambos se dieron prisa en buscar a quien pudiera explicarles le sucedido y realmente fue impactante saber todos los acontecimientos.
Para cuando pudo dar con sus amigos y pareja, no tardó en abrazar a Rin con fuerza, no podía creer que ella había estado en peligro o al menos tan cerca de ser capturada por Tsuki no Me y él no había estado ahí para cuidarla.
—Estoy bien, tranquilo, no te angusties —dijo correspondiendo su abrazo con cariño, no podía culparlo por estar preocupado, la aldea aún se veía muy mal a pesar de todo el esfuerzo y trabajo de los últimos días, sería un proceso muy largo.
—Hizo un gran trabajo, junto a Naruto vencieron al tal Ichigo, uno de los líderes de esa organización —añadió Kakashi, acercándose a darle una suave palmada en la espalda—, incluso ella me protegió a mí, no dudes que es asombrosa.
—Lo sé, sé que eres increíble, es que si algo te hubiera pasado —no pudo evitar caer en el mismo sentimentalismo que cuando era un niño, incluso sintió que su ojo llegaba a llenarse de lágrimas.
—No pasa nada, estoy bien, todos estamos bien. Bueno, no todos, me gustaría decir que no hay malas noticias…
Tras que Obito tomara distancia, pudieron contarle acerca de lo ocurrido a Jiraiya, también de las bajas que hubo en el ataque destructivo de Ichigo y el hecho de que la Hokage estaba en un coma del cual no sabían cuando despertaría. Eran muchas cosas, pero sabían que podían resolverlo y seguir adelante.
—Por el lado de Akatsuki también pasaron muchas cosas que debo contarles —el Uchiha resopló un poco, pensando un poco el cómo aclarar aquello, eran tantas cosas ocurriendo al momento que no sabía ni qué pensar—. Yahiko y Nagato han estado muy preocupados por ti, Konan ¿Quieres regresar a la aldea?
—Ya les envié un mensaje de que estoy bien y estoy aquí, quisiera poder ayudar en lo que sea posible —respondió la experta en origami—, aunque si quisiera saber cómo está todo en la base, dices que han pasado muchas cosas también ¿Debo preocuparme?
—Bueno, no exactamente, es decir, todos están bien —Obito apretó sus labios un momento, mirando directamente a Kakashi para lo que diría—: Sasuke está en la base, está con nosotros, voluntariamente.
El ninja copia abrió su ojo visible de un todo por la sorpresa, no podía creer lo que escuchaba. Escuchar que Sasuke y su nuevo equipo se encontraba con ellos era como una buena noticia, al menos porque de algún modo, el muchacho parecía que estaba volviendo a retomar el camino y quería que de verdad fuera así. Claro que Obito había sido muy franco y admitió que, de volverse un problema, no se contendría ni un poco en tener que enfrentarlo y eliminarlo.
—Vaya que puedes ser desalmado cuando quieres, todo un Uchiha ¿no? —Kakashi se burló un poco, aunque igual esperaba no tener que llegar a ese punto.
—Hago lo que es mejor para la aldea, le estoy dando la oportunidad de enmendar las cosas y tiene razones muy importantes para hacerlo —respondió con una seriedad más notoria—. Quería hablar esto con Tsunade-sama y, bueno, de otras cosas más, pero con ella en coma no es como que pueda hacer mucho por ahora.
—Ya hice todo lo que pude para sanarla, pero ya depende de ella que despierte —dijo Rin. Pasó su mirada hacia las personas que llevaban materiales de construcción y demás, tal vez tendrían que dejar la charla por el momento—. Sakura y Shizune se encargan de ella por ahora, esperemos que reaccione pronto.
—Lo que me preocupa ahora es esa reunión que mencionó Tenzo —Hatake se cruzó de brazos, adquiriendo una expresión pensativa, igualmente los demás se mostraron bastante serios.
—Es muy posible que sí nombren a un nuevo Hokage, aunque no me parece lo más justo. —dio su punto de vista la castaña.
—Tal vez, pero es la oportunidad perfecta para Obito ¿No te parece? —agregó Kakashi.
Y era curioso pensarlo, hacía mucho que no le daba vueltas a ese sueño. Claro que aún lo deseaba, claro que aún quería ser Hokage del mismo modo que lo fue su maestro, pero sentía que le quedaba mucho trabajo por delante todavía. Tenía muchos asuntos que debía solucionar, sin mencionar los problemas actuales de su mente, los que le advertían de prontas desgracias ¿Cuántas más podría evitar?
—También está el hecho de que el Raikage planea una reunión de todos los Kages, pronto llegara ese mensaje aquí y con la Quinta en coma… —Obito dejó su frase al aire, dejando salir un nuevo suspiro, definitivamente era mucho que manejar.
—Por ahora hay que esforzarnos en ayudar en todo lo que podamos. Debo volver a la zona médica designada, aún hay muchas personas que requieren atención, los veré después.
Nohara se despidió de su pareja dándole un suave beso en los labios y con un gesto de su mano hacia los demás antes de marcharse, llevando a Konan consigo para que les ayudara en lo que pudiera, siempre sería útil toda la ayuda posible. Por su parte, el Uchiha se sonrojó ligeramente, sonriendo algo atontado, debía admitir que había extrañado eso.
—Camina Romeo, tenemos mucho trabajo que hacer. —le llamó Kakashi tras darle un leve empujón.
…
La reunión con los políticos del país del fuego y el señor feudal había parecido ir en buen curso tras que Shikaku Nara sugiriese a Obito como el siguiente Hokage. Todos parecían estar de acuerdo por muchos motivos: era un ninja reconocido, era de los últimos Uchiha, había sido estudiante del Cuarto y siempre fue muy devoto a las enseñanzas del Tercero. Era la opción perfecta para todos.
Sin embargo, Danzo no se quedó de brazos cruzados aceptando aquello, a su parecer, todo lo que había ocurrido fue por culpa de las enseñanzas insulsas de Hiruzen y seguir perpetuando algo así solo llevaría a la aldea a su destrucción. Konoha necesitaba un nuevo tipo de liderazgo, ya era suficiente de ideales pacíficos tontos. Y al menos al señor feudal, le pareció que tenía razón.
—Me parece bien. Danzo, oficialmente eres el Sexto Hokage.
Continuará…
¡Holis! Espero que estén bien todos. No he podido escribir nada como en un mes y eso me pone bien triste, pero al menos pude traerles este cap con mucho amor. Espero que les haya gustado, cualquier sugerencia o comentario siempre será bien recibido y si tienen dudas no teman en preguntar. Nos leemos.
